Capitulo 10:

Luego de saludar a todas las personas importantes en la reunión, Reim y otros sirvientes nos acompañaron hasta una sala gigante, en la que había una mesa de unos 8 metros, para que todos estuviéramos cómodos.

Me senté en una silla que estaba casi en el medio. A mi derecha se sentó la señorita Sharon, y a mi izquierda, Rufus Barma.

- Buenas noches, Rufus-sama. – le dije al duque, mientras mostraba una sonrisa cortés.

-Hatter, un gusto volverlo a encontrar…

Hacía bastante tiempo que no lo veía, pero eso no se notaba, porque él no envejece, al igual que yo. Pero, al fin y al cabo, la sonrisa cortés que le había mostrado a él anteriormente, era falsa… ¿Por qué? Digamos que no tenemos una buena relación, no como la esperada entre personas que sirven para Pandora.

Nos trajeron un par de platos, con exquisitas comidas, pero comí bastante poco, debía guardar lugar en mi estómago para el gran postre que siempre hace Pandora para los invitados.

-Break, ¿por qué no comes?... – me preguntó la señorita Sharon, con un gesto de preocupación hacia mi salud.

-No tengo hambre, Ojou-sama. – le contesté, mientras cruzaba mis piernas.

Entre esta conversación, me di cuenta que Alice estaba sentada casi enfrente mío, y me miraba con desprecio.

"¿Por qué siempre me está buscando? ¿Acaso quiere que me enfrente a ella o algo así?" me pregunté, mientras tanto me puse serio, y cuando giré mi vista hacia ella, dejo de verme bruscamente. Fue tan obvio, que tracé una pequeña sonrisa en mi rostro.

Cuando vino el postre, salió el niño que está dentro de mí hacia afuera, y me puse muy feliz. Rara vez podía comer tal manjar, ya que solo los chefs contratados por Pandora saben hacer algo tan delicioso como ese postre.

- *masticar* *masticar* *tragar* *ñom ñom*

-Break… Mantén tus modales… - me replico Sharon, inclinándose un poco para ver mi cara.

Ante esas palabras, entre en razón. Me limpié la boca con una servilleta de tela fina, y seguí comiendo adecuadamente. De todas formas, el placer de comer el postre estaba intacto, ya que como saben, ¡me encanta todo lo que sea dulce! Es algo que no puedo evitar por más que lo intente...

Rufus, mientras tanto, me miraba de costado. Aunque no podía ver esto por mi faltante ojo izquierdo, pero lo presentía.

-Rufus, ¿por qué me observas?

-Intento predecirte, Hatter.

-¿Para qué?

- Para obtener información. – respondió, fríamente.

Deje de comer, me limpié la boca con la servilleta nuevamente y lo mire fijamente a los ojos…

-¿Qué quieres saber, duque bufón?...