Personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia con todo y el drama es de mi total invención, aunque algunas situaciones están inspiradas en Orgullo y prejuicio de Jane Austen.

Capitulo 10 Estúpida y culpable

"Todo tiene su tiempo y ese tiempo tiene su función…" Daniela Rivera Zacarías

Bella POV

Tic tac - tic tac – tic tac

Mi mirada seguía clavada en el techo, pero mi mente estaba a años luz de mi cuerpo… En ella sólo se encontraba la imagen de los labios de Jacob, la sensación de ellos sobre los míos y sobre todo, del pánico con el que mi cuerpo reaccionó a eso.

Había sido un beso fugaz, pero duró lo suficientemente para tenerme en vela durante toda la noche.

Tic tac - tic tac – tic tac

Harta del incesante ruido del reloj, tomé una almohada y la puse sobre mi cabeza, tal vez así podría olvidarme de todo y finalmente dormir. Algo que por supuesto, no conseguí. De todos modos, sólo yo podía estar despierta un viernes –me gire a ver el reloj ¿Qué? ¡Apenas son las cinco! – si, como decía, solo yo podía estar despierta un viernes a las cinco de la mañana.

Me levanté toda enfurruñada y tomé el reloj para guardarlo dentro de mi armario, una acción infantil, lo sé, pero tal vez así no me molestaría el sonidito que hacía.

Volví a acostarme en la cama y me tapé la cara con las cobijas, con la esperanza de poner mi mente en blanco, pero esas imágenes iban y venían dentro de mi cabeza. Mi amistad con Jacob se había fortalecido desde que, un día antes de San Valentín, le explicara que Jasper no era mi novio y también el por qué de tanto enredo. Al final todo se solucionó de la mejor manera para todos, y es que inexplicablemente el chico Vulturi canceló su cita con Alice y todos felices disfrutamos del festival.

Aunque estaba feliz con que Jasper y Alice estuvieran juntos, no me agradaba mucho Jane, la nueva novia de Emmett. Ella era rubia, pesada, ególatra, que se creía la ultima coca cola del desierto… y tampoco que Rosalie saliera con el idiota de Cullen. Todo eso me hacía pensar que, en un mundo perfecto, Jane y Cullen se juntaran y dejaran en paz a Rosalie y Emmett, total ellos dos eran igual de odiosos. Además desde siempre yo deseaba que entre mi hermano y mi amiga surgiera algo bonito porque estaba segura que eran el uno para el otro, pero esto todavía no sucedía.

Me tenía que resignar que a Rosalie le atrajera Cullen, pero eso no me impedía que velara por su felicidad… ellos lo habían hecho por mí, ahora era mi turno de hacerlo.

Flash back

Jacob y yo estábamos platicando alegremente con Alice y Jasper, cuando me dio sed. Caminé hasta donde se encontraban las bebidas, pero me giré cuando vi a Cullen de pie solo cerca de ahí. No quería que su presencia arruinara la tarde, pero también vi que era una buena oportunidad para dejarle en claro que Rosalie no era como las demás chicas con las que podía jugar, así que retomé mi camino y me paré justo enfrente de él y le dije

Mira Cullen, pienso que Rosalie o cualquier otra chica podría ser más feliz con cualquiera que contigo– dije completamente convencida de esto – pero Rosalie esta muy contenta con esto así que solo puedo decirte que ¡Si te atreves a lastimarla, no habrá lugar en el que te puedas esconder porque te buscaré y te encontraré para patearte el culo y romperte la cara! ¿Entendiste? – al momento de mirar sus ojos verdes, no pude evitar darme cuenta de un brillo que no había visto antes, lo que me hizo pensar que tal vez tomaba a broma mi advertencia y mis puños se cerraron rápidamente para darle un golpe de ser necesario pero él rápidamente dijo

Sí, entendí Swan, pero creo que tengo que decirte lo mismo– sus ojos se clavaron en los míos, él estaba muy serio –no hagas sufrir a Jacob–exigió. Me sorprendió que me pidiera eso, ya que su tono sobreprotector no era algo que escuchara de él. Inmediatamente mi mirada buscó a Jake, quien se encontraba junto a Alice y Jasper. Al ver su sonrisa, involuntariamente una parecida apareció en mis labios y le contesté con firmeza

No te preocupes Cullen, yo jamás le hare daño a Jacob, primero me lastimaría a mi misma–sonreí con confianza de decirlo, porque Jacob se había convertido en un buen amigo y la simple idea de lastimarlo me enfermaba. Cuando volví a mirar a Edward, él me miraba más fijamente todavía

Bueno ya que estamos claros, creo que voy a buscar a Rosalie– y sin más se dio la vuelta y se fue. Edward era raro, eso ya lo sabía, pero se me hacía imposible descifrar sus expresiones …

Fin Flash back

Y al parecer, Cullen estaba cumpliendo su parte del trato, porque Rosalie se veía más contenta que nunca, y bueno, yo trataba de hacer lo mismo con Jacob, que no era un gran problema porque pasar tiempo con él y estar bien era algo tan fácil como respirar. Pero todo se había complicado ayer cuando sin pensarlo, me besó. Fue tanta la confusión y el pánico que sentí, que sin pensarlo salí corriendo de ahí.

Flash back

Jacob estaba arreglando una camioneta viejísima de color rojo, mientras yo simplemente lo observaba. Durante todo el tiempo que habíamos estado platicando, varias veces estuve a punto de ahogarme de la risa que provocaba las historias de Jake.

Cuando le lancé la pelota, Edward no la atrapó y se estrelló contra el florero que estaba cerca del piano. Todavía recuerdo como se puso Esme, y es que ella casi no nos regañaba, pero cuando te metías con sus floreros y su piano, prepárate para que arda Troya jaja.

En verdad no me imagino a Esme enojada– dije riendo

Pues esa vez si se puso como fiera, y más porque un poco de agua cayo encima del piano

¿Los Cullen tienen un piano? – pregunté con curiosidad

Si, Carlisle se lo regaló a Esme, ya que ella toca, igual que Edward

¿Edward toca el piano? – eso me tomó por sorpresa

Bueno lo hacía– contestó Jacob haciendo una mueca –desde que regresó de Londres, no ha vuelto a tocar.

Nunca lo hubiera imaginado

Eso es porque tú sólo conoces al nuevo Edward, antes era muy diferente– dijo confiado

¿Diferente? ¿Acaso no siempre ha sido tan antipático y arrogante?

No, antes era muy amigable con todo el mundo

¿Entonces qué le paso? – por la cara de Jacob pasó la indecisión, y eso me aseguró que él sabía la razón pero también sabía que no me la diría

No lo sé muy bien, pero creo que una chica tuvo que ver– murmuró.

Yo iba a preguntar más cuando vi que Jacob buscaba una de las herramientas. Yo quise ayudarlo y me acerqué para alcanzarle la llave, pero gracias a mi torpeza, me resbalé y él alcanzo a sostenerme. Pero nuestras cabezas quedaron muy juntas, nuestras narices se tocaban y de repente, Jacob se acercó hasta que pasó sus labios sobre los míos. Mi cuerpo se tensó de inmediato y mi mente reprodujo la terrorífica risa de James y la sensación de sus labios y manos y por auto reflejo, empujé a Jacob al mismo tiempo que grité

¡No! – tarde un segundo en darme cuenta que era Jacob a quien tenía frente a mi, así que totalmente avergonzada y un poco asustada le dije –Lo siento– para salir corriendo hacia el Jeep.

Fin flash back

Y ahora no sabía que haría cuando lo volviera a ver. Estaba terriblemente apenada y lo único que quería era que de una vez el universo se apiadara de mí y cumpliera mi deseo de desaparecer, porque sabía que Jacob querría una explicación por mi extrañó comportamiento y de ninguna manera pensaba decirle la verdad.

– ¡Bella!, ¡cariño levántate o se te va a hacer tarde! –me agité en cuanto escuché a mi madre gritar.

Me destapé la cara y pude ver que el cielo estaba gris, ya no negro. Me levanté de la cama y fui directo por el reloj, el cual marcaba las 7 de la mañana. Otra vez se había pasado el tiempo mientras yo estaba en la luna, metafóricamente hablando claro.

Me duché y vestí rápidamente, no quería llegar tarde a la escuela. Cuando baje, vi que papá le decía algo a Emmett mientras este simplemente asentía. Después se dieron cuenta de mi presencia y papá llego hasta mí y me dio un beso en la frente mientras mamá decía

–Emmett por favor cuida a tu hermana ¿quieres? Y Bella, obedece a tu hermano–

–uhu– dije todavía un poco ida, en verdad el no dormir me afectaba.

–Nos vemos después chicos– dijo papá antes de salir por la puerta. Emmett y yo permanecimos en la cocina desayunando, en ese momento ni siquiera pregunté por qué se habían ido mis papás tan temprano. Terminamos con el desayuno y fuimos por nuestras cosas para irnos a la escuela. Emmett manejaba mientras yo simplemente observaba el paisaje metida en mis pensamientos.

–Bella ¿estás bien? – me preguntó Emmett interrumpiendo mi congestionamiento mental

–Sí– dije no muy convencida – ¿Por qué?

–Has estado muy callada, desde ayer– me miró fijo y muy serio –¿Qué paso? –

–Nada de que preocuparse, cosas mías– contesté dándole una sonrisa para que no preguntara más.

Y afortunadamente, llegamos a la escuela antes de que siguiera preguntando. Confesarle mis temores a Emmett sería aceptar que todavía seguía mal y lo último que deseaba era hablar del pasado y traer de vuelta a James a mi vida.

… …

Durante el almuerzo traté de evitar a Jacob, pero no fue necesario porque no me lo topé por ningún lado. Y aunque intenté por todos los medios de estar normal, Alice notó mi nerviosismo. Suspiré resignada al interrogatorio al que me vería sometida por ella, pero gracias al cielo, Jasper la distrajo lo suficiente para que no peguntara nada. Sin embargo, Jasper me concedió una de sus miradas preocupadas.

–Bella, te noto algo nerviosa ¿estás bien?

–Eh, si estoy estupendamente– dije mientras trataba de poner mi cara totalmente neutra. Alice me miro durante un minuto que se me hizo eterno, pero al no ver nada extraño en mi paro su escrutinio. Al parecer, tanto tiempo disfrazando mis sentimientos me estaba convirtiendo en una experta.

– ¿Puedes prestarme tu celular?– pidió Alice y rápidamente se lo di

– ¿Para qué lo quieres? – pregunté extrañada

–Me di cuenta que nunca te di mi numero telefónico– dijo mientras apretaba varias teclas de mi celular, pero Jasper se acerco a ella y apretó más rápido las teclas

– ¡Listo! ten– dijo mientras me lo devolvía –algún día los necesitaras– sonrió y se concentró en Jasper como usualmente sucedía.

– ¿Alguno de ustedes ha visto a Jacob? – pregunto Edward quien llego a nuestra mesa con Rosalie y yo me tensé

–No– dijeron Jasper y Alice, mientras que yo tuve un repentino interés en mis manos

–Que raro, no lo he visto en clases– dijo pero cambio de tema –Alice, puedes decirle a Esme que llegaré tarde

– ¿Por qué?

–Por algo que no es de tu incumbencia– respondió molesto pero Rosalie lo miro un poco mal y él se corrigió –Rosalie me invito a su casa

–De acuerdo– dijo Alice e inmediatamente volvió a Jasper. Edward tomó a Rosalie de la mano y caminaron hasta la salida de la cafetería. Yo seguía padeciendo cambios de humor cada vez que los veía juntos.

Y aunque últimamente Edward no se portaba tan cretino con Alice, no podría decir que su relación hubiera mejorado del todo. Después de que Edward y Rosalie desaparecieron de mi vista, Alice me preguntó

– ¿Tu sabes porque no vino Jacob a la escuela?

–No – dije en apenas un susurro

Ella iba a decir otra cosa, pero fui salvada por el sonido del timbre, anunciando el término del almuerzo y el inicio de las siguientes clases, mismas que pasaron con rapidez. Cuando fue hora de partir, salí rápidamente al estacionamiento para que a Alice no se le ocurriera preguntarme algo más.

Mientras esperaba que Emmett dejara de besuquearse con Jane que más bien parecían pelear por quien se tragaba a quien, vi como Rosalie se subía al Volvo de Edward y salían del estacionamiento.

"Tal vez Edward pueda cambiar por Rose" pensé, pero la voz dentro de mi me contestó "Si y las vacas pueden volar".

Me crucé de brazos ignorando a mi subconsciente y dándole el beneficio de la duda, lo bueno fue que Emmett se apiadó de mí y se subió al Jeep. Lo único que quería era llegar a la casa y finalmente dormir.

… …

Traté de dormirme, pero fue inútil. Cada vez que comenzaba a cerrar mis ojos, los oscuros ojos de Jacob así como sus labios aprecian en mi mente para después distorsionarse y convertirse en unos azules como el hielo y los labios en una mueca cruel. Me levanté sumamente enojada y arrojé mis cojines a la pared con fuerza. Si era sincera, estaba furiosa por ser tan débil al dejar a James dominarme así y al mismo tiempo la culpa me carcomía por dentro pensando en Jake.

Y si tal vez se dio cuenta de que sólo soy una mentirosa…

Y si está enojado y por eso no fue a la escuela…

Y sin son las dos cosas y él ya no quiere ser mi amigo…

Estas eran las ideas que, además de atormentarme, me provocaban miedo. Quería demasiado a Jacob, pero estaba segura que no podía comenzar algo ni con él ni con nadie, primero tenía que arreglar demasiadas cosas en mí como para complicarlo más con una relación.

Un ruido en mi ventana hizo que me sobresaltara. Me levanté y fui hacia la ventana para ver que rayos era ese molesto sonido. Y lo que producía este ruido era una rama que chocaba contra la ventana.

¡Una rama! ¡Una estúpida rama que producía un odioso ruido que no me dejaba en paz!

De repente una ira asesina se apoderó de mí y lo único que ocupó mi mente fue deshacerme de la rama para que me dejara de molestar. Así que apoyándome en la ventana, tome la rama con mis dos manos y comencé a jalarla de un lado para otro tratando de quebrarla. Estaba convencida que eso me ayudaría a superar mi furia y mi frustración y tal vez así podría dormir.

Era tanto mi afán por cortar la rama, que me incliné un poco más hacía el árbol pero la estúpida rama no cedía, así que seguí inclinándome hasta que tenía más de la mitad del cuerpo fuera de la ventana. Esto no estaba resultando, así que me apoyé en el alfeizar de la ventana y jalé con más fuerza, tenía que tan concentrada que un grito proveniente de la puerta me hizo perder el equilibrio y caer por la ventana.

– ¡Bella! – escuche gritar a Emmett mientras yo me sostenía de la estúpida rama que hace algunos momentos había tratado de cortar

– ¡Emmett! – grité sosteniéndome bien

– ¡Sujétate fuerte, te voy a ayudar a bajar!

Realmente no era mucha la distancia, pero conociendo perfectamente mi torpeza y mala suerte, la posición en la que me encontraba era mortal para mi persona.

Traté de no mirar hacia el suelo, pero si escuchaba como Emmett me decía que me sujetara. Él ya estaba en el patio junto al árbol, de seguro pensando en como bajarme sin que me lastimara.

Pegué un grito de terror cuando vi que la rama por fin se estaba rompiendo, pero eso sólo significaba que yo caería. Traté de aferrarme a las otras ramas pero mientras más me movía, más se rompía la rama. De repente comencé a sentir movimientos provenientes del árbol y escuché mucho más cerca la voz de mi hermano

–Bella, estoy subiendo por ti, trata de no moverte o caerás antes de que yo llegue– dijo Emmett con evidente pánico en la voz

–De acuerdo– grité

Pero no contábamos con que el mismo movimiento que Emmett hacía, terminaría de romper la maldita rama y simplemente caí.

Aunque esperaba sentir un fuerte golpe, este fue mucho más suave de lo que pensé. Cuando comencé a levantarme, sentí algo debajo de mí, y se me hizo raro que Emmett no estuviera gritando como loco. A menos que…

Me levanté a una velocidad impresionante para ser yo y confirmé mis sospechas. El cuerpo inerte de Emmett estaba en el suelo, justo donde yo debería haber quedado si él no se hubiera lanzado por mí. Mi pánico se convirtió en terror cuando vi la sangre fluir libremente por su frente.

Me quede unos minutos en shock viendo la sangre, y de inmediato el mareo y las nauseas acudieron a mi. Pero mi mente comenzó a funcionar

"¡Bella! ¡Haz algo! O si no, Emmett puede morir", razonó mi mente

Emmett puede morir…

Puede morir…

– ¡Emmett! – empecé a gritar como loca, mientras me arrodillaba toda temblorosa junto a él y le daba pequeños golpecitos en las mejillas, pero Emmett no reaccionaba. Traté de controlarme y me concentré en mi hermano, todo lo demás podía irse al carajo. No sabía si debía moverlo o dejarlo como estaba, así que lo único que se me ocurrió fue pedir ayuda.

Comencé a buscar números frenéticamente en mi teléfono móvil hasta que encontré el de Jasper, pero después de sonar cinco veces, el estúpido teléfono me mando al buzón.

¡Alice! Pensé. Si le hablaba a Alice, era posible que Jasper estuviera con ella. Busque su número también y marque. Sonó cuatro veces hasta que contestaron

–Hola– escuché y grité después de eso, aunque esa no parecía ser la voz de Alice

–Alice, por favor ayúdame, Emmett– estaba tan desesperada que comencé a llorar

–No soy Alice, soy Edward, cálmate y dime quien eres– en cuanto dijo su nombre, deje de llorar por la impresión y mi mala suerte. Él sería la última persona que me ayudaría, pero tenía que intentarlo, todo era por mi hermano.

–Edward, soy Bella, Emmett se cayo y se pego en la cabeza y no reacciona, por favor ayúdame– traté de calmarme para que me entendiera porque ni yo misma sabía que decía, pero mi calma duró poco y volví a llorar.

–Tranquila Isabella, en este momento le hablo a Carlisle, ¿estas en tu casa? – me preguntó y se escuchaba tenso

–Si y mis padres no están, yo no… no sé qué hacer– susurré y en ese instante me sentí muy sola

–Muy bien, en este momento salgo para allá– prometió y la presión de mi pecho disminuyó un poco

–Por favor Edward, te necesito– fue lo último que dije antes de colgar.

Me volví a mirar a mi hermano y traté de limpiarle un poco la frente pero al ver mi mano manchada de sangre, desistí por las nauseas y no precisamente por la sangre, mi mente revivía hechos del pasado, otros momentos donde la sangre se vio involucrada.

Respiré y nuevamente reprimí todo. No sé muy bien que le había dicho a Edward y lo único que tenía claro era que al último momento le había rogado. Poco me importó hacerlo. Estábamos hablando de la vida de mi hermano y si él era la única persona que podría ayudarme, acudiría a él por muy arrogante que fuera.

Me levanté y comencé a pasearme sintiéndome una inútil. El tiempo de esperar se me hizo eterno, hasta que escuché el ruido de un auto dando la vuelta a la calle rápidamente. Me apresuré a ir al frente de la casa y vi llegar el auto plateado de Edward. En el momento en el que descendió del Volvo, yo corrí y en un impulso, lo abracé.

Él me pidió que me tranquilizara y que lo llevara donde estaba Emmett. Sólo en cuanto me soltó para mirar el estado de mi hermano, me percaté de que mi cuerpo temblaba incontrolablemente.

Después de un momento, la ambulancia llegó y me sorprendió ver Carlisle bajar de ella.

Rápidamente subieron a una camilla a Emmett y se lo llevaron. Yo quería ir con él en la ambulancia pero Carlisle me dijo que sería mejor que Edward me llevara. En cuanto la portezuela de la ambulancia se cerró, Edward y yo nos encaminamos hacía su auto y me subí en él.

Edward arrancó y me dediqué a observar por la ventana, aunque todo lo que mi mente registraba era que los árboles se movían demasiado rápido o tal vez eran mis lágrimas que habían comenzado a descender.

De repente sentí un toque cálido en mis manos y eso me fue tranquilizando, sin poder ignorar quien era la persona que lo estaba haciendo.

En cuanto llegamos, tuvimos que esperar afuera de urgencias como una eternidad hasta que Carlisle salió y sin más me acerqué y le pregunté

– ¿Cómo esta Emmett doctor Cullen?

–Estable, tuvo un ligero golpe en la cabeza pero no es nada grave, aunque si se lastimo el brazo, lo tuvimos que enyesar– solo escucharlo, saque todo el aire acumulado de mis pulmones, parecía que no había respirado en todo este tiempo.

–Pero estará bien ¿verdad? ¿Puede irse a casa conmigo? – pregunté todavía con temor y me asusto el ceño fruncido que puso el doctor Cullen

–No creo que sea posible, porque es mejor que se quedé bajo supervisión médica. Además existe otro problema. Hablé con tus padres esta mañana y me dijeron que ellos estarán en Jacksonville hasta el martes, así que cuando les comuniqué el accidente de Emmett hace un momento, me dieron su permiso y todos creemos que lo más conveniente es que se queden ambos en nuestra casa– miré incrédula a Carlisle. Si mis padres no iban a estar en casa me lo hubieran dicho. Pero recordé los susurres entre papá y Emmett y las recomendaciones que hicieron.

–No lo sabía– susurré. Y me enfurecí contra mis padres, contra James y contra mí misma. Porque por todo lo que había pasado, me daba cuenta que mis padres ya no confiaban en mi buen juicio y volvían a protegerme como si fuera una niña pequeña, inmadura e indefensa – ¿puedo verlo? – pregunté

–En este momento está durmiendo por el medicamento que le di, pero yo creo que te puedes ir a despedir de él y venir mañana temprano– sugirió tranquilo el doctor Cullen – es mejor que vayas a descansar.

–De acuerdo– acepté resignada porque enojándome no iba a solucionar nada. Carlisle me guió hasta la habitación de Emmett y antes de que pudiera entrar me dijo

–Edward te llevara a casa, Esme ya sabe que se quedaran los dos en casa y los estará esperando, ahora yo tengo que ir con otro paciente, pero estaré al pendiente de Emmett y si pasa algo te aviso de acuerdo– yo solo asentí

– ¿Quieres que te espere aquí afuera? – me preguntó Edward y yo sólo me encogí de hombros, lo único en lo que pensaba ahora era en mi hermano. Entré y escuché los pasos de Edward detrás de mí.

En cuanto vi la cara de Emmett con un pequeño vendaje en la frente, las lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas de nuevo. No supe cuanto tiempo estuve parada como idiota sólo observándolo, hasta que reaccioné y me acerqué a para decirle

–Perdóname Emmett, nunca dejare que te pase nada por mi culpa otra vez, lo prometo– me incliné para darle un beso en la mejilla y un pequeño movimiento atrás de mi me hizo recordar que Edward estaba aquí, así que me giré hacia él y le dije – ¿nos vamos?

Él asintió y salimos de la habitación.

El viaje hacia la casa de Edward fue en absoluto silencio, no me apetecía decir nada y tal vez él se encontraba igual. El terror que sentí al ver a Emmett herido por mis estupideces y la culpabilidad por esto recorrían todavía mi sistema, y aunque sabía que tenía que agradecerle a Edward, sentía que si habría la boca, vomitaría.

En cuanto entramos por la puerta, Esme y Alice se abalanzaron sobre mí en un cálido abrazo que hasta ese momento no me había percatado, necesitaba.

Esme me preguntó qué había pasado y yo traté de explicarle a grandes rasgos todo. Ella volvió a abrazarme y no pude evitar volver a llorar. Cuando me calmé, ella me insistió en que comiera, pero las nauseas volvieron y decidí mejor darme un baño para después intentar dormir.

Esme me llevó a la habitación de huéspedes y me prometió que en lo que me aseaba, ella me prepararía un té para relajarme. En cuento estuve sola, las nauseas regresaron con más fuerza y ahora sí no pude soportarlo más. Después de cepillarme los dientes, bañarme y ponerme algo cómodo que Alice me proporcionó, Esme cumplió lo prometido y gracias al te que me dio, me quedé dormida.

Eres una inútil Bella…

Algún día todas las personas se darán cuenta y te dejarán sola...

Nadie quiere estar con una persona tan torpe como tú, es por eso que sólo me tienes a mí… Y siempre serás mía…

Desperté tratando de alejar el eco de su voz de mi cabeza, pero no lo conseguía. James también tenía dominio de mis sueños y los convertía en pesadillas llenas de dolor y palabras hirientes. Lloré nuevamente y la sensación de ser tan patética que ya me era familiar volvió a apoderarse de mí.

Sin embargo una nueva sensación se fue colando por mi cuerpo y en un instante me fui sintiendo protegida y tranquila, como si alguien estuviera a mi lado velando mi sueño. Era algo tan confortable que el cansancio fue haciendo que mis parpados se cerraran por momentos, hasta que fue prácticamente imposible volverlos a abrir. Y por fin, Morfeo me venció a mí y a mis demonios del pasado.


¡Hola Chicas! Esta vez no me demoré mucho y espero que el ritmo siga así. Y ahora Jacob metió en apuros a Bella con ese beso… tal vez a muchas no les agrade la idea de que esté con él, pero puedo asegurarles que no deben preocuparse, Jacob no es el chico que Bella necesita, simplemente es su amigo, la confusión pasara.

También sé que para las que ya me seguían desde antes debe ser tedioso volver a leer el fic, sin embargo les suplico que lo hagan, hay algunas cosas que modifiqué para que concordara con los capítulos siguientes y como le decía a NIa MAsEn (que por cierto te agradezco infinitamente que sigas al pendiente del fic) mientras hago esto sigo escribiendo la continuación, para sí no tardarme tanto actualizando… y para todas ustedes les puedo adelantar que se vienen algunas respuestas y sobre todo, el famoso reencuentro entre Edward y Bella… a las nuevas lectoras, lamento informarles que entenderán de lo que hablo cuando lleguemos al capítulo 22.

Pero insisto, esto se pone cada vez más interesante y ¿Qué se imaginan que hará Edward para averiguar el secreto de Bella? Espero que no se porte como tarado, pero es Edward y todo puede pasar.

A todas mis fieles lectoras ¡mUChaS gRaC!aS X lEEr!

L'S P