Los tres respiraban agitadamente, la situación era mas que caótica en ese momento, se miraban entre si con demasiado resentimiento por lo dicho y lo hecho, Ron tenia sangre en una ceja y Harry en la boca, Hermione seguía llorando, repentinamente el pelirrojo se dio la vuelta, al parecer aquello habia terminado.

-¡TE JURO QUE JAMAS HE AMADO O AMARE A NADIE COMO TE AMO A TI! –grito la chica con la voz llorosa- ¡ERES LO MEJOR QUE ME A PASADO EN LA VIDA!

-Yo también te amo –dijo ron con voz cansada y triste, sin siquiera volverse a mirarla- pero hemos llegado a un punto en que el amor ya no basta... se acabo Hermione, solo nos queda olvidar.

-Hazlo tú si eso te hace sentir mejor –continuo la chica tratando de controlarse- porque, como te lo dije una vez, yo no puedo, preferiría morir que olvidarte.

-A mi eso no me importa –dijo él con amargura y Hermione soltó un triste sollozo, debido a esta declaración- la razón Hermione es que –se dio la vuelta, sus ojos estaban completamente húmedos-después de todo lo que nos hemos dicho, después de todas las mentiras y secretos que hemos tenido entre nosotros, ya no me siento capaz de confiar, ya no, ni siquiera estoy seguro de saber quien eres.

-¿Saben una cosa? –intervino Harry llamando la atención de ambos- Yo estoy de acuerdo con lo que Ron dice, nos lastimamos con lo que dijimos y lo que ocultamos, con lo que hicimos y no hicimos, pasamos de ser como hermanos a perros y gatos, pero también creo que lo mas doloroso de todo es que muy en el fondo nunca podremos odiarnos, hemos compartido tanto que realmente somos incapaces de sentir algo tan horrible, al menos no entre nosotros. –Ambos lo miraron un poco confundidos- Por lo menos yo no puedo, se que soy el principal culpable de la situación actual, me deje cegar por mi dolor, permití que mi autocompasión me volviese egoísta, deseando tener mas de lo que ya tengo, envidiando lo que tenían, pensando que no era justo que todos fuesen felices menos yo. Quise lastimarte Ron, porque tu siempre has tenido todo lo que yo he soñado, unos padres que te aman, hermanos que te apoyan, una infancia normal, una vida sin cargas, sin un mago loco y poderoso que te persiga deseando verte muerto; y la verdad es que no te lo merecías, por que como dijiste hace un rato, siempre has estado ahí, dispuesto a cualquier cosa con tal de ayudarme, apoyándome aun en mis ratos de mal humor, pero es que tenia miedo, miedo a quedarme solo, un miedo estúpido, lo se, porque ustedes nunca me hubiesen dejado solo, pero fue ese sentimiento el que me obligo a aferrarme a algo que no me correspondía: tu Hermione.

Harry guardo silencio durante unos instantes, tal vez esperando a que alguien dijera algo respecto a su confesión, pero no, nadie dijo nada, tanto Ron como Hermione se limitaron a mirarlo detenidamente. Asi que Harry retomo la palabra.

-Por eso es que creo que, si alguien debe ser odiado, si en alguien no deben confiar, ese soy yo, pueden fingir que nunca me conocieron, apartarse de mi camino, quemar cualquier fotografía o recuerdo mío, lo que prefieran, porque aquí y ahora les prometo que nunca mas volveré a interferir en sus vidas, pero por favor, recapaciten respecto a su relación después de todo, no solo he descubierto mis propias faltas y mis miedos mas profundos, sino que además, he abierto los ojos a la realidad, una que siempre estuvo ante mis ojos pero que simplemente me negaba a ver y es que, ustedes se aman, se aman tanto que seria un pecado que se separan, mas aun por mi culpa.

-Eso no seria justo –la voz trémula de Hermione era casi un murmullo cuando intervino, pero la determinación en sus ojos lo decía todo- ¿Por qué tendrías que cargar con toda la culpa si yo también fui responsable? Tenia miedo, mucho miedo de no ser lo suficientemente atractiva o interesante como para que Ron se fijara en mi, porque a pesar de llevar tantos años de conocernos, el jamás habia dado muestras de sentirse atraído por mi; y al mismo tiempo sentía que, si le hablaba respecto a mis sentimientos, muy probablemente perdería su amistad, pues el se sentiría incomodo, empecé a deprimirme, a sentirme inconforme conmigo misma y es que, me enfadaba no tener el valor de confesarte mi amor y afrontar un posible rechazo, me enfadaba pensar que, jamás habia hecho nada para fomentar un lazo romántico contigo y justo cuando empezaba a desvalorizarme como chica, apareció Harry, sediento de atención, de amor, de caricias y mas importante que eso, pidiéndomelo a mi, deseando estar siempre conmigo, diciéndome cada día, cada hora lo especial que era, lo mucho que me necesitaba, lo bella que le parecía y... Fui una tonta una débil que se rindió, que dejo de luchar por lo que realmente quería y se dejo envolver en una farsa, porque yo sabia que lo que Harry sentía no era amor, ni nada parecido, solo una simple necesidad de afecto, pero a mi me gustaba, la sensación de ser necesitada, de saber que él contaba los minutos par a volver a estar conmigo, yo...

la voz se le quebró y comenzó a llorar desconsoladamente mientras Harry y ron se miraban entre si, la tensión se sentía en el aire, ambos parecían sentir pena por ella, pero el orgullo de ron era demasiado fuerte como para que se acercara a consolarla y Harry tenia que, de acercarse a ella solo agrandaría mas la brecha entre sus amigos.

-Bueno, Ron –no sabia que decirle, pero era claro que necesitaba que el entendiera- supongo que es cierto, ambos te fallamos, pero, pero no fue tu culpa, quizá simplemente es que, somos humanos y como todos, cometemos errores, pero velo desde este punto de vista, no solo te dañamos a ti, al herir tu confianza al sacrificar tu amistad o como en el caso de hermione, tu amor, sino que, también nos causamos dolor a nosotros mismos, por favor, si no puedes tolerarme mas como amigo, al menos escúchala a ella, por favor Ron, quizá ahora mismo te parezca imposible una reconciliación pero, pregúntate a ti mismo, si de verdad la amas, si no te gustaría volver a estar con ella, si en algunos años mas, no te arrepentirías de darle una segunda oportunidad. Piénsalo quieres.

-No necesito pensarlo –la voz de Ron demostraba su incomodidad, pero y para alivio de Harry ya no sonaba tan molesto como hacia unos minutos- tengo una respuesta para cada una de las situaciones que has mencionado y es "Si". –se acerco a la chica y la sujeto por los hombros logrando que ella lo mirara a la cara- si te amo, si quiero volver a estar contigo y se que si te niego una segunda oportunidad me arrepentiré tarde o temprano, pero ahora mismo no me siento capaz.

-Ron¡Oh, Ron! –la chica se aferro a el llorando contra su pecho y aunque en principio el dudo termino por envolverla en un fuerte abrazo- jamás te pediría que me perdonaras, ni yo misma me siento capaz de perdonarme, me siento mal, porque te falle; a ti, al único chico que me ha importado en la vida, porque en lugar de ayudar a Harry a superar sus problemas emocionales me valí de ellos para obtener un beneficio, porque traicione mis principios mas básicos, convirtiéndome en una perfecta extraña.

-Tranquila, por favor, solo... No llores, me duele demasiado verte llorar, Hermione ¿Cómo demonios llegamos hasta aquí¿En que momento nuestro sueño de estar el uno con el otro se convirtió en algo tan complicado?

-No lo se, me gustaría poder darte una respuesta como hago casi siempre, pero esta vez yo no se, solamente te suplico una cosa Ron, permite al menos estar cerca de ti, permítenoslo a ambos, porque –Hermione se aparto un poco de Ron y fijo su vista en Harry- ahora mismo creo que eres el mas estable emocionalmente hablando y ambos te necesitamos como no tienes una idea, te prometo que nunca mas voy a volver a molestarte con lo de mis sentimientos por ti, solo por favor, seamos amigos otra vez, por favor.

-Ron, de verdad lo siento, siento mucho todo el daño que te he hecho, pero por favor, perdóname y permíteme seguir llamándote mi amigo –tanto Hermione como Harry desviaron sus miradas hacia él esperando una respuesta a sus respectivas peticiones.

-Soy un Imbécil –su expresión los tomo por sorpresa a ambos pero mas aun sus actos, porque sin dudarlo un segundo mas se inclino hacia ella y le dio un beso en los labios, nada largo ni apasionado, un roce simple pero cargado de sentimientos- no te prometo que todo vuelva a ser igual entre nosotros, en realidad no se lo prometo a ninguno, porque, ya me conocen, no soy del tipo que olvida, por el contrario, tiendo a ser un poco, demasiado rencoroso, pero... esta vez iremos despacio, desde el principio, sin secretos, sin ocultarnos nada, y conforme la situación progrese, tal vez algún día podamos recordar esto y reírnos, pero mientras tanto, tu eres mi amigo Harry –el aludido sonrió, pero solo una fracción de segundo- pero solo amigo, ya no "mi mejor amigo" ó "casi de la familia" y en cuanto a ti Hermione, no quiero retroceder hasta ser solo amigos, pero espero comprendas que necesitare un poco de tiempo. Y una conversación mas extensa, en privado.

Harry no necesito oír mas, se aparto de aquel jardín lo mas rápido posible, añadiendo que volvería al aula a inventarse una excusa con el profesor por su abrupta salida y para recoger las pertenencias de los tres, mientras se alejaba se oyó el sonido que anunciaba el cambio de clase, asi que comenzó a toparse con cientos de alumnos que abandonaban sus aulas, entre todos ellos pudo distinguir una cabellera rubia y no dudo ni un instante en darle alcance para compartir con ella las nuevas noticias.

-Funciono Luna –dijo con un tono emocionado- analicé las cosas, comprendí que estaba equivocado y eso ayudo a que todo se solucionara.

-¿Lo dices en serio? –pregunto incrédula- entonces Ronald, Hermione y Tú ya son amigos –Harry asintió- y ellos ¿han vuelto? –el se limito a guardar silencio, después de todo ellos aun estaba resolviendo eso- vaya, tal vez me dedique a dar consejos.

-No creo que sea para tanto –dijo Harry un tanto alarmado por la idea de la chica.

-¿Y ahora que? –pregunto ella como si no hubiese oído nada- ¿qué harás tú?

-Pues... volver a ser yo mismo, -"¿por que Luna siempre pregunta cosas en las que nunca habia pensado?"

-Podrías hacerle caso a Ginny, asi dejaría de llorar por las esquinas –comento la rubia en tono triste-sabes me preocupa, pero cuando quise hablar con ella me evito.

-Ella me dijo que le gustaba –dijo Harry recordando aquel día- pero yo le dije que no. Luna, creo que por el momento no quiero saber nada de romance, necesito primero tener paz conmigo mismo, tengo demasiados demonios internos por enfrentar.

-Bueno, esa es una excelente decisión –afirmo Luna- te veo luego de acuerdo.

" ¿Sigue mal porque la rechace?, pobre Ginny", pensó Harry mientras veía a la Rubia alejarse entre una multitud de alumnos que acababan de salir de las aulas cercanas.

Pero el rechazo de Harry no era la mayor preocupación de Ginny, es mas en aquel instante ya ni siquiera recordaba aquel suceso, en aquel momento lo que la perturbaba era su próximo encuentro con el Slytherin mas detestado de Hogwarts, faltaban tan solo treinta minutos para que se encontrara con él, asi que habia faltado a su clase doble de Encantamientos, y en aquel momento se encontraba en su dormitorio, parada frente al espejo.

-¡Maldición que mas da si me veo bien o no!, Voy a ver a Malfoy –dijo cuando se descubrió a si misma, arreglándose para la ocasión- No debí acceder a verlo, SOY UNA ESTUPIDA.

El tiempo paso volando, antes de siquiera estar lista, la hora de partir hacia la sala de los menesteres habia llegado, caminó un tanto insegura, en mas de una ocasión se detuvo dispuesta a correr en sentido contrario, pero lograba controlar sus nervios y seguir adelante. Cuando llego, lo encontro parado un par de metros mas allá de la puerta, unos segundos después se encontraban ambos dentro de la sala, que al parecer habia complacido los deseos de Malfoy pues en el centro tan solo estaba una fastuosa cama adoselada, con sabanas de seda blanca. El chico no perdió el tiempo, una vez que la puerta se cerro tras ellos atrajo a la pelirroja hacia si mismo y comenzó a besar su cuello, logrando que ella se estremeciera y que su sangre comenzara a hervir en sus venas.

"Contrólate Ginny, tienes que detener esto", se dijo mentalmente la chica. Se aparto bruscamente de él y lo encaro.

-No Malfoy, yo solo vine a decirte que no va a suceder nada entre nosotros, no otra vez –él la miraba un tanto molesto- no quiero que vuelvas a enviarme notas, no quiero verte, que no entiendes que algo entre nosotros simplemente no puede suceder.

Claro que lo se –se defendió Malfoy- pero eso aplicaría si esto fuese un romance o algo asi –Ginny lo miro extrañada- creo que quien no ha comprendido bien las cosas aquí eres tu, -hizo una pausa respiro profundo y volvió a acercarse a ella- yo solo deseo pasar un buen rato –la tomo por la cintura y comenzó a besar su cuello nuevamente- divertirnos un poco, no niegues que esto te gusta tanto como a mi.

-¿pero y mis padres, y los tuyos? –pregunto la pelirroja sin oponer resistencia- ellos no permitirían esto.

-Ellos no tienen porque saberlo –susurro él mientras la hacia retroceder en dirección a la cama- esto es entre tu y yo, disfrutar nuestra pasión, nuestros cuerpos, ante todos seguiremos siendo solo dos personas que se detestan –llegaron al borde de la ama y cayeron uno sobre la otra- porqué esta en juego nuestra reputación ¿lo recuerdas?

-No, estoy de acuerdo... yo no podría –un leve gemido de placer le impidió continuar hablando

-¿Acaso tienes miedo?, ya no somos niños Ginevra, es tiempo de tomar decisiones, de correr riesgos –comenzó a desabotonarle la blusa- de vivir nuestras vidas como nos plazca, solo déjate llevar por tus instintos, disfrútalo, lo demás no importa.

-¿Cómo se que no divulgaras esto? –pregunto aun insegura, pero menos que al principio- ¿cómo se que no es una trampa, una venganza en mi contra?

-¿Crees tu que a mi me conviene que esto se sepa? –pregunto él a manera de respuesta mientras dejaba la parte superior del cuerpo de la chica completamente desnuda, comenzaba a acariciar sus pechos- Ni una palabra saldrá de mis labios, lo prometo.

-Te creo, dijo ella aferrándose a él- tal vez no debería pero te creo.

Un poco mas tarde a la hora de la cena, todos los Gryffindor estaban en su mesa, en el gran comedor. Ron y Hermione llegaron juntos, tal y como lo habían estado toda la tarde, pero al menos ambos parecían de buen humor y mucho mas tranquilos, asi que Harry deseo con todas sus fuerzas que, de un modo u otro la conversación que habían mantenido hubiese dado resultados favorables, para su relación como pareja. Ginny llego después de ellos y aunque nadie lo noto, Draco Malfoy entro al gran comedor segundos detrás de ella.

La cena apareció frente a los alumnos, espléndida como siempre y con entusiasmo comenzaron todos a comer, repentinamente Ron tomo su vaso de jugo de calabaza y lo levanto y dijo:

-Harry he estado pensando sobre todo lo que me has dicho, respecto a lo mucho que me envidias y esas cosas, pero quiero que sepas que, hasta cierto punto te entiendo porque, hasta antes de comprender lo difícil que era tu vida, yo también te envidiaba mucho –Harry lo miro impresionado, pero no dijo nada- por eso espero de verdad que todo pueda solucionarse con un poco de tiempo y un gran esfuerzo de parte de cada uno, al menos ese es el acuerdo al que hemos llegado Hermione y yo, porque ambos esperamos que tarde o temprano podamos ser realmente felices.

-¡Si, en verdad nada me haría mas feliz que el hecho de que todo quedara atrás lo mas pronto posible y de ese modo todos pudiésemos volver a ser mejores amigos! –aunque por la sonrisa que Hermione le dedico a Ron era mas que obvio que ser su mejor amiga no era parte del plan sin embargo Harry lo ignoro y se volvió hacia Ginny

-¿En verdad tu y yo volvemos a ser amigos? –La chica lo miro algo confundida, pero después recordó lo sucedido entre ellos- Mira Harry... yo ya lo comprendí y lo supere, se que tu nunca querrías hacerme daño, y si, creo que lo mejor es que tan solo seamos amigos.

-Me alegra oír que ya lo superaste Ginny –comento Ron, inmiscuyéndose en su platica- me preocupaba verte tan deprimida.

-A mi también me hace feliz, saber que todos volvemos a ser los de antes –convino Harry.

-Si dejar de estar triste es gratificante –dijo la pelirroja y le lanzo una fugaz mirada a cierto rubio en la mesa de Slytherin- extremadamente gratificante.

Después de eso y en cuestión de minutos las platicas se centraron en quidditch, tareas y un sin fin de tonterías, que la verdad no viene al caso describir, una vez que la cena se dio por terminada caminaron en silencio, pero juntos en dirección a su sala común.

Quizá en el fondo aun dolían las heridas de sus corazones, pues no hay dolor mas grande que el inflingido por un amigo, pero el simple hecho de estar nuevamente juntos hacia las cosas mucho mas fáciles de sobrellevar.

FIN

Gracias por su apoyo.

Con cariño ISABELLA.