Barosmia
Excitación a través del olfato o mediante ciertos olores.
Jamás se acostumbraría al olor de Izaya.
No, nunca, definitivamente no.
Y no era que le molestara ni nada de eso es que simplemente era demasiado fuerte y no podía ignorarlo, aunque mucha gente no lo notaba y simplemente decía que Shizuo estaba alucinando el mismo sabía que no era verdad ¿De que otra manera sabría cuando Izaya esta cerca entonces?
Chasqueo su lengua y imagino el olor del pelinegro. Pero su mente se desvió y se dio cuenta de que cuenta no siempre había tenido ese olor, no siempre había podido reconocerlo de esa manera y se pregunto de donde vendría. Porque solo ahora Izaya tenía ese olor, o porque quizás solo ahora lo notaba.
Sus labios se abrieron levemente al igual que sus ojos cuando la idea de que el olor de Izaya venía de otras personas cruzo por su mente. De inmediato una amargura se alojo en su pecho y pensó en que lo mas probable era que fuera verdad, después de todo el pelinegro trabajaba acumulando información, información que podía obtener perfectamente con sexo.
Su cara palidecio, pero luego la sangre empezo a fluir mas rapido y tuvo que contener el enojo mordiendo su lengua tratando de convencerse a si mismo que no era verdad.
Esa misma noche se encamino al apartamento del informante y ni siquiera se molesto en tener su permiso para entrar.
No iba a ser violento. Por primera vez, iba a demostrar que podía arreglar sus problemas sin usar la fuerza bruta.
Encontro a Izaya apunto de salir hacía Ikebukuro, pero antes de que pudiera decir una palabra lo interrumpio.
"¿Solo soy yo, cierto?" pregunto con tono áspero, apretando sus manos.
"¿Que?" devolvió la pregunta Izaya confundido.
"¿Solo te acuestas conmigo, cierto?"
El pelinegro guardo silencio y luego hablo "¿Por qué preguntas?"
"Tu olor es de otras personas ¿no?" al decir eso se dio cuenta que la sonrisa de Izaya se agrando, no sintió enojo, pero la amargura de su pecho se empezó a esparcir amenazando con subir por su garganta y hacer un nudo en ella.
El informante rió y puso el gorro de su capucha. "Que pasaría si dijera sí? ¿Que haría Shizu-chan?"
Aunque hasta ahora el guardaespaldas no había pensado en que haría si eso pasaba respondió claramente lo primero que vino a su mente "Se termina, no estoy para ser otro de tus juegos."
Izaya guardo silencio sin parar de sonreír acorto la distancia entre el y Shizuo "¿Así que o es cualquiera o solo Shizu-chan?" pregunto sonriendo, divertido por la propuesta y entonces se acerco al rostro del rubio con intención de besarlo, pero paro a centímetros de su rostro y dijo. "Creo que tus sentidos te están traicionando, Shizu-chan, no reconoces el olor de tu propio cigarrillo?"
Y un beso lo callo antes de poder volver a decir otra cosa, pero tampoco se molesto en apartarlo, al contrario, abrazo al pelinegro apretándolo hasta que pudiera quitarle todo el aire, solo para molestarlo.
Quiso sonreir.
El olor que tanto odiaba era a la vez el que mas amaba.
Y bueno, lo mismo se aplicaba a Izaya
