Hola! He vuelto a la vida! Perdón, es que con las tareas, retrasadas y que me enferme del estómago de una manera espantosa, por poco y me morí. Y resulto siendo infección en el intestino. :P Pero ya está todo estable así que aquí me tienen. Me disculpo con todos y todas. Espero que les guste el cap.
Bueno sin más ni menos, luces, cámara, acción…
Capítulo 8
No todo es lo que parece…
Cierto?
"I unravel one by one.
These bandages cover up who you really are.
I take off some more.
Don't know what's in store.
White rags on the floor..."
Under Wraps - Ghost Town
Jennifer POV
Anoche tuve una visión escalofriante. La sangre corría por el suelo, los gritos no sé si eran de horror o de dolor. El aire era espeso y la poca luz que había era muy tenue. Las sombras no tenían forma y las voces no tenían género. Yo solo las veía, no sabía que sucedía. Solo sabía que existía. Luego vi unas manos, no sé si mías o de otro, empapadas en sangre. Sangre humana, sangre inocente o impura? Roja, espesa, con el olor de la muerte adjunta. Y entonces escuche esa vos, familiarmente desconocida para mis oídos. "Correrá sangre si te descuidas" En forma de eco, pero sin origen, de forma temible y dulce, de manera perturbadora y tranquilizadora. Qué quería decirme todo esto? La sangre se borraba, la luz se hacía brillante, las sombras se difuminaban, el olor era imperceptible, las voces callaban.
Desperté. Agitada pero no asustada, que fue todo eso? Sombras o una posible realidad? Era a mí o a alguien cercano a mí, a quien la voz hablaba? No lo sé. Pero tan pronto como me senté en mi cama el ataúd de Cleo se abrió.
Qué te pasa Cleo?- Pregunte.
Lo puedes ver?- Pregunto así sin más. Me espante, me pregunto si habla de ese fantasma a sus espaldas?
(?!) A quién?
A Kematian.
Ese fantasma tiene un nombre?!- Bien ahora estaba asustada. No entendía. Ese era el espíritu de un demonio. Vi su vida. Me roso en la escuela y como cosa rara tuve una visión sobre él. Abecés me pasa eso. Cuando toco cosas o personas veo sus vidas. Lo que hicieron o no hicieron. Es herencia de mi mamá. Tengo la clarividencia a través del tiempo. Eso quiere decir que veo el futuro o el pasado de una persona, con suma facilidad. Normalmente puedo controlar cuando no y cuando sí.
Sí. – Fue lo que contesto a mi pregunta y luego me explico. Me saco de muchas dudas. Ya había visto a su antigua vida: Kokkaku. La única bruja, no el único ser capaz de revertir la muerta aparte del mismo Dios de Dioses. Ella es su reencarnación, pero aun no puede hacer eso. Pero algo que si puede hacer es llamar a las almas de su eterno descanso para hablar con ellas. Eso no muchas bruja lo logran y ha habido hechiceros que mueren en el proceso. Yo solo lo intente una vez. Casi no salgo de esa. Requiere mucho poder y mucha practica y una línea directa con el más haya. Después de explicarme, yo le explique a ella porque ya lo había visto y porque sabía tanto de él.
Luego de toda esa platica volvimos a dormir eran como las tres y nos levantamos a la cuatro. Dormimos esa última hora. Bueno, ella durmió, yo no pegue el ojo después de mi visión. Fue muy horrible, para poder dormir tranquila así de fácil. Me levante y me metí a la ducha. Creo haber mencionado que hay un baño en la habitación. Pero estoy segura de que no les dije que hay uno en el pasillo también. Con ducha y todo. Cuando me estaba secando el pelo escuche a Cleo bañarse en el otro baño. Salí vestida al igual que ella. Preparamos el desayuno y partimos, ella a la casa de sus padres, por sus hermanos y yo a la estación del tren. Ya estando en el subterráneo, note que la chica a mi lado tenía una ropa muy llamativa como de los setentas. Su blusa era azul brillante con bolados, sus pantalones negros y lisos, sus tacones tenían la suela tan rozada como sus labios y tenían animal print de leopardo. Su pelo era marón y sus ojos almendrados y cafés mocha. Tenía un lunar en la mejilla izquierda. Era muy lida y delgada, era más baja que yo. Estaba con el teléfono. Ni siquiera me vio. Pero pude saber su nombre por su teléfono. Tenía su nombre grabado en el protector, Rachel. Jmmm… Me recuerda a la mala de Barbie. Le quedaba el nombre. Se bajó como dos paradas antes que yo. Entre a la escuela y me encontré con Cleo después.
Me entere que había un grupo de porristas en la escuela y Scarlet era la líder. De pronto tuve una idea malvada cuando vi un anuncio de que se necesitaban más chicas en el equipo. Estaba con Ciel y Cleo. Vieron mi rostro de maldad. Y supieron que lo siguiente iba a ser cruel. Le pregunte frescamente a Cleo si podía hacer piruetas sin su patineta, dijo que sí. Ciel entendió que estaba planeando y dijo: Al demonio le quedan los días contados. Me afile con otras chicas y juntas, hicimos una corografía que dejaría helado a un demonio. Sin bromas. Practicamos toda esa semana como locas y lo perfeccionamos. El día de la prueba llego pronto. Así que Listas para todo empezamos con la corografía de las porrista de Scarlet. Dado un punto yo di la señal. Y arrasamos el gimnasio. Scarlet se congelo. Hice un backflit triple con salto de tronco en el aire y caí en split. La profesora nos felicitó. Más tarde apareció quienes serían el nuevo grupo A y quienes serían el B.
Del equipo A la sub capitana será Scarlet.
Como siempre! Oh alto sub?- Dijo perpleja.
Sí. – Dijo la profesora, eso nos shokeo a todas.
Y la capitana del nuevo grupo A será, Jennifer Nightrend!
Qué?! – Dijimos las dos, ósea, la quería desplazar pero que me hicieran capitana era inimaginable! Por una parte me sentía feliz y por otra casi me daba un ataque. Todas las chicas que dimos la prueba estábamos en el grupo A. La única no nuevo miembro era Scarlet. Estaba fúrica y le fue a reclamar le a la profesora pero esta ni la volteo a ver.
Scarlet, me odio todavía más.
Paso a todo esto otra semana. Y el lunes volvió a llegar. Todo iba normal hasta el mediodía. Estaba hablando con Ciel en el pasillo cuando oímos la voz de Scarlet. Así que fuimos a ver que sucedía, como un par de curiosas.
Que… Que quieres decir?
Que terminamos Scarlet.
Pero… Porque?!
Tú no eres para mí. No eres como antes.
No soy como antes!? Pero si fuiste tú el que dijo que tenía que cambiar!
De que hablas!?
Tú… Desgraciado, bastardo! Si usaba rojo decías que me veía vulgar, si sacaba buenas notas, decías que era una nerd, si era buena persona me decías tonta. Todo lo que hice por ti. Nunca me lo agradeciste! Baje mi promedio, me deshice de mi ropa roja, de mis zapatos planos, empecé a ser esta zorra estúpida por ti! Por ti arruine mi vida! Te odio! – Scarlet le tiro sus botas crema de diseñador que se había empezado a quitar mientras habla, luego le dio una cachetada y corrió mientras lloraba al baño. Yo y Ciel, viendo eso, corrimos al baño. La encontramos llorando en el lavamanos. Donde están sus amigas? Probablemente en alguna parte menos aquí. Ciel y yo nos acercamos a Scarlet quien estaba destrozada.
Oye, estas bien? – Pregunte.
Sí… - Me respondió entre sus lágrimas. – No puedo creer que hice esa tontería por ese idiota… - Se lamentó.
Todos hacemos tontería cuando nos gusta alguien. – La consolé.
Él me arruino la vida…
No es cierto. – Dijo Ciel. – Todavía te salvaste antes de que de verdad te arruinara la vida.
Supongo… Odio esto! Lo odio a él, odio el color paliado del blanco y el beige, odio las cadenas de oro tan exuberantes odio estas faldas! Odio esta actitud… Perdón por todo lo que les dije. Solo quería que él…
No tranquila está bien. – Le dije mientras la abrace. Ciel se unió. Scarlet dejo de llorar y se calmó.
Cleo POV
Estaba el baño con mi DS y mis audífonos jugando "God Of War" Cuando escuche el estrepito de la puerta. Pause el juego y me puse a escuchar. Era Scarlet, creí que vendría con sus amigas pero estaba llorando y lo que pude ver de la separación entre la puerta y la pared es que Jennifer y Ciel le consolaban. Escuche lo que paso y me di cuenta de que la pobre Scarlet sufría. Ella solía ser mi amiga, pero desde que empezó a salir con Erik me desplazo. Maldito imbécil.
Jennifer POV
De pronto de uno de los baños salió Cleo. Nos dio un buen susto ya que creíamos estar solas en el sitio.
Wow, de no haber visto eso no me lo hubiera creído por nada del mundo. – Dijo.
Cleo, yo…- Scarlet se quebró antes de poder decir algo. Cleo se le acercó y le toco el hombro izquierdo con la mano derecha.
Está bien. Siempre y cuando te disculpes por lo de rata.
Me disculpo por todo! Eras mi amiga y te desplace! Soy una estúpida!
Sí, lo eres. – Dijo Cleo. – Pero eres mi estúpida, despampanante, agresiva y temperamental tornado rojo! – Y la abrazo sin penas. Entre las cuatro nos abrazamos.
Hey, tengo unos convers en mi casillero, quieres que te los de? – No tenía zapatos, se los había arrojado al idiota de su ex.
Sí, muchas gracias Cleo.
Para que están las amigas? – Dijo. En el almuerzo nos la pasamos las cuatro juntas. Las otras amigas de Scarlet se pasaron a la mesa de su ex con sus novios. Creo que solo estaban con ella por ese estúpido de Erik. Él es un perro. Ese día tuvimos práctica de porristas después. Yo tenía algo que hacer así que no me fui con Cleo en el tren. Pase enfrente del edificio "Diamon Light" Iba con el short corto del uniforme de educación física, una blusa blanca pegada y mis tenis. Llevaba mi bolso del lado derecho. Pronto escuche que un auto se acercaba pero no preste atención hasta que…
Eres la persona que creo que eres? – Esa vos.
Sebastián?! – Me di media vuelta para encontrarme con un carro Mustang, negro con Sebastián asomándose por la ventanilla del lado derecho. Que incomoda posición, la mitad de su cuerpo estaría sobre la palanca de cambios. Traía unas gafas oscuras, chaqueta negra, camisa blanca y bufanda. Me sonrió.
El mismo. – Contesto ante mi asombro.
Wow, lindo auto. – Dije.
Gracias.
De donde sacaste ese auto?
Es prestado. Es de mi contractor. Mi auto es un mercedes.
Sí es un auto mucho más barato!- Dije con sarcasmo. Yo ni siquiera tengo un teléfono inteligente!
Jajaja… Porqué estas vestida de colegiala?
Soy colegiala.- Dije mientras me acercaba al auto. Camine unos dos metros hasta la ventanilla de donde se asomaba Sebastián. Se sentó correctamente y yo me apoye en el hueco de la ventana tenía el cuerpo metido hasta donde terminan las costillas.
Que confiada señorita.
Te burlas de mí?
No. – Dijo con esa sonrisa suya. – Entonces, decías que eres colegiala? Fuera de la academia a la que asumo que asistes?
Lastimosamente. Estoy terminando la escuela humana. Penoso no?- No me respondió, solo se sacó los lentes de sol y me miro con una mescla entre ternura y comprensión. Como si quisiera rosar sus labios con los míos. Estábamos separados por casi veinte centímetros y aun así sentía su respiración. Nos miramos directamente a los ojos un tiempo. No sé por cuánto. Pero me saco de ese limbo con una pregunta.
Te llevo a casa?
No, gracias, no hace falta. – Dije. Saque mi cuerpo de la ventana y camine un poco Sebastián se dedicó a arrancar el auto cuando se me ocurrió ver la hora. Eran las siete, y el último tren pasaba a las ocho y media y me quedaba la estación a dos horas de camino. Por ser la época del año que era aún había mucho sol. Pero de no tomar el tren llegaría mi casa a las diez!
Diablos! – Exclame cuando vi la hora.
Pasa algo? – Me dijo Sebastián.
Perdí el último tren, aun si tomo el auto bus llegare a mi casa a las nueve. – Dije. Sebastián me miro unos veinte segundos, luego capte algo, él no acababa de ofrecerme llevarme a casa?
Este…. Me llevarías a mi casa? – Dije con una sonrisa nerviosa. Se rio y me abrió la puerta del auto.
Dónde vives?
En los suburbios de "Moonstone"
Moonstone? Las casa hay son más caras que mi auto y este auto. Como conseguiste una?
Fue un regalo de Grell.
Grell, de veras?
Sí.
…
Tiene unos días en los que es muy buena persona y no es gay.
JAJAJAJAJJA! - Sebastián estallo en riza. No sé si me susto su risa o verlo no siendo tan… Tan… Tan Sebastián. (?) - Grell no gay? Pagaría una fortuna por ver eso.
Tú y él no se llevan bien cierto?
No realmente.
Yo creo que a él le agradas. – Me miro de reojo pero no dijo nada. Solo sonrió. Estuvimos callados un rato cuando su teléfono sonó. Era el tono de "Going all the way" de "The slikiee boys" Es una canción vieja pero no pensé que fuera del gusto de Sebastián. Tomo su teléfono y lo contesto sin ningún problema.
Hey Sebastián, quieres ir con migo a una fiesta el viernes? – Dijo una voz femenina en la otra línea.
Mmmm… No sé. Tengo que trabajar Rachel. – OMG! Es el nombre de la chica del tren aquella vez. Sería la misma?
Siempre tienes que trabajar, dedícate un poco a mí.
Rachel…
Bueno, me avisas si cambias de opinión?
Por supuesto.
Bey bey! – Dijo y corto.
Qué? – Yo le mire con una sonrisa traviesa.
No sabía que tenías novia. – Frenon.
Rachel no es mi novia. Es una de veinte chicas con las que salgo. – Me miro entre sorprendido e indignado.
Oh… Que perro… Jajaja…
Ahora eres tú la que me molesta?
Sí. – Giro los ojos.- Ella es tu favorita por la manera en que te habla si dices que sales con más mujeres.
Favorita… Solo para algunas cosas…
Depravado… Jajaja…
Hey, después de todo, soy un demonio…- Me miro con esos penetrantes ojos magenta de felino. Me quitó el pelo de la cara. Yo hice lo mismo con el suyo. Y de nuevo me perdí en sus ojos. No sé si él se perderá en los míos. Desvié la mirada y el hiso lo mismo. Siguió viendo al frente. Luego me pregunto a qué escuela iba. Se sorprendió al ver que iba a la misma escuela que Ciel y que iba a la misma academia que ella y él... Que él?!
No ya deberías de haber terminado la educación mayor? O.o – Pregunte.
Bueno, estoy en una situación como la tuya.
Ya veo. – De pronto el auto se detuvo.
Llegamos.
Ah? Gracias, solo tardamos 15 minutos.
No hay de que, y es la ventaja de tener auto propio.
Ja ja ja… Que gracioso.
Tranquila.
Jmmm…
Estas libre el sábado?
Yo? Este… Sí.
Quieres ir al cine?
Claro. Con gusto.
Entonces te vengo a traer a las siete?
Sí. – Sonreí y el me sonrió. Arranco el auto y se fue. Cuando me di la vuelta Honey me estaba viendo con los ojos abiertos como platos.
Conoces a Sebastián?! – Grito.
Sí, por?
Como que por! Es el más sexy de la universidad!
Él estudia en la Universidad de Londres?
Sí! Está en camino a ser un muy sexy doctor! – Sebastián un doctor. Si como no y yo soy un ángel que ha venido de gomitalandia. Pero supongo que si ah de asistir, como portada.
Ja ja ja ja… Quieres que te consiga una cita con él, no?
Que no! O/_/O No podría!
O vamos él es buena gente, pero es un mujeriego.
Lo sé, pero es a causa de su vendita lista que no puedo salir con él.
Lista? – Pregunte, de que está hablando?
Sí, la "Cat List" Es su lista de citas recurrentes, solo hay cupo para veinte. O sale una y entras tú, o simplemente no sales con él.
Wow, que codiciado ha de ser.
Demasiado. Dios hiso la tentación con su cuerpo. – Dijo con una cara de extrema prevención. Estoy rodeada de depravados.- Además es muy selectivo.
Un perro selectivo? Eso es nuevo.
Sí, no le gustan ni que sean infantiles ni menores de 18.
Infantiles?
Ya sabes, si tienes veinte que no veas un peluche y se te valla la vos a la octava.
O ya. Qué actúen de su edad, es eso?
Sip. Por eso yo no tengo chance. Me rechazo olímpicamente una vez que lo intente. Fue horrible.
No exageres.
De verdad. Podrá ser un Don Juan, Romeo y lo que quieras. Pero si quiere ser malvado, lo será, si quiere ser grosero lo será. Con algunas no tiene piedad alguna. Puede ser tu príncipe o tu temible dragón, depende de qué lado lo veas. O que demuestre.
Sí, Sebastián es dos caras de una moneda. Pero sigue siendo…
La misma moneda.- Dijimos ambas a unión. Me reí y luego pensé…
Oye, Honey, sí Sebastián tiene una lista y es tan cerrado como tú dices entonces… Porque me invito al cine este sábado?
…
…
Tu no crees que yo le… - Ósea, yo?
No… No… No, es decir, tú apenas tienes 16…
…
…
O mi Dios… - Dije.
Vas porque vas hermosa este sábado, cabrona!
Jajajajajajaja!- Me partí de la risa- Yo siempre voy hermosa!
Jajajajajaja! – Nos reímos otro rato y luego me despedí de ella. Entre a mi casa y note que Cleo no estaba. Seguramente esta con Undertaker. Pero ahora mi problema era…
Le parezco bonita a Sebastián? Y hasta qué punto? O es como amigos y yo lo estoy malinterpretando? Sea como sea no me puedo dejar manipular. Él podría solo estar jugando…
Pronto mi teléfono sonó. Era Ciel.
Alo?
Jennifer, tienes tarea que hacer el viernes?
No lo sé… Hoy es lunes.
Lo sé. Yo me refería a otra clase de tareas…
Habla…
Tengo un trabajito para vos.
Usted manda, my Lady…
Scarlet POV
Después de la escuela en lugar de dirigirme a casa me dirigía al centro comercial. Fui a una de mis tiendas favoritas y compre mucha ropa roja. De todas las formas y tamaños. De toda la gama. Zapatos, vestidos, bolsos… Y por primera vez en casi tres años, un lápiz labial rojo cereza pasión…
Mientras recorría las tiendas comprando ropa de dicho color, llegue a una en donde tenían una oferta. Así que entre. Traía conmigo a uno de los criados de mi padre, cuyo nombre no recuerdo. Siempre es uno distinto, no duran mucho, también traía conmigo su tarjeta de crédito. Llegue a la tienda y vi un vestido rojo liso, simple. Era de tirantes entallado en toda la parte de arriba y de abajo era suelto y llegaba un poco por encima de la rodilla. Era precioso. Pero en el momento que lo tome alguien más lo tomo.
Hey, nena yo lo vi primero! – Era un hombre. De cabello corto, rojo como él mío. Tenía gafas rojas con unas cadenas de calavera. Su atuendo consistía en una camisa blanca, chaleco negro, una chaqueta roja larga, que le quedaba pequeña puesto que la traía solo puesta de las mangas, unos pantalones negros, y unos zapatos bintash de 1900, que no estaban mal. Ya lo había visto antes, pero… Dónde?
O no, es mío, travesti. – Declare.
Pues, yo estaba aquí antes.
Y, yo lo vi primero.
Claro que no.
De todas formas no te entra.
Me estás diciendo gorda?!
Te estoy diciendo travesti.- Le espete. Me miro con furia y cuando de verdad creí que no íbamos a ir por las trompadas, la señorita de las tienda nos detuvo.
Grell, cariño ese no es de tu talla, tengo otro en el almacén. Y Scarlet, creí que te habías muerto! Donde estas dulzura?! – Me dijo. Ella es Estefany. Antes venia todo el tiempo a comprar ropa aquí. Más que todo porque aquí venden solo ropa roja, ya lo había olvidado.
Bueno sí… Sí me morí… Por idiota… Peor ya reviví.- Sonreí. O al menos eso trate. Evocar el recuerdo de Erik me daba ganas de llorar a mares. Creo que lo noto.
Hay cariño, yo sabía que ese no era para ti. – Me partí a llorar en el hombro de Estefany, mientras con quien me estaba peleando antes solo se quedó inmóvil enfrente de nosotras. Le conté todo. Me tenía que descargar otra vez. Tenía que contarle a alguien todo desde el principio. Y no creo que Jennifer o Ciel me soporten tanto y no vale la pena rascar la herida con Cleo.
Estefany me escucho. Grell también. Luego me abrazo. Y dijo algo que nadie me había dicho antes…
Hey, si alguien te pide que cambies para que seas como él o ella quiere que seas… No vale la pena. Creme. Es la razón de mis pesares… - Lo mire. Él me miro. Luego me le tire y lo abrace. Mientras el criado de mi padre se limpiaba las lágrimas en la puerta de la tienda, así se llama Oz!
Grell salió de la tienda platicando conmigo sobre chicos. Luego de un rato me pidió mi número y yo le pedí el de él. Como yo había llegado a pie decidí que mejor tomaba un taxi porque el pobre de Oz estaba cargando todo mi guarda ropa. Me deshice de casi toda la ropa. Grell se ofreció a llevarme a casa en su auto. Así que le pague la gasolina. Llegue a mi casa a eso de las ocho y cuarto. Ayude a Oz con las cosas y le di algo de dinero. Me lo devolvió al principio pero le insistí. "Es lo menos que puedo hacer por ti." Dije. Me sonrió y se fue. Ojala mi padre no lo despida en una de sus rabietas.
Mujer del demonio, como te atreves!
Del demonio tu "#&%(/#&!( madre! Hijo de "/$&/&$!
Como me llamaste &/%$! – Como verán el matrimonio de mis padres no va muy bien. Se pelean casi siempre. Mis tres hermanos mayores ya no quieren vivir en la casa, mi hermana, Lea, graduanda, se la pasa en casa de su mejor amiga, Marta, mi hermano, Sean (Shon), universitario se fue al apartamento de un primo nuestro, Luis, y mi otro hermano, Leo, solo está esperando un último pago para comprar una casa en Oxford. Y yo, solo espero llegar a los 18. Seguían gritando así que llame a Oz, de nuevo. Esta vez para que no lo despidieran. En cuanto cerró la puerta de mi cuarto con suavidad se oyó un portazo.
Tú el de ahí, estas despedido, y tú igual y tú y tú, todos los que están a mi vista, largo! – Como habrán notado mi padre se descarga despidiendo gente. Por eso hice que Oz saliera de su vista. Oz es un chico delgado, alto de tez pálida verdosa, si verdosa, tiene unas como escamas, no muy obvias pero son bonitas, sus ojos son color miel, su pelo es rubio, también con ese toque de verde, es muy callado, habla muy poco. Me recuerda a una serpiente. Oz lleva en esta casa como una semana. Lo trajo el Vizconde Rainsward. Más bien lo recomendó. Justo a él recuerdo que iban, su hermano, si no estoy mal de nombre Snake, y el mayordomo de Rainsward, Sebastián, que si no estoy mal los tres asisten a la Black Rose. Sebastián, no sé por qué, pero Snake y su hermano no me llevan más de cien años, de hecho Oz solo me lleva 4 años. Snake siempre anda con serpientes en el cuello. Creo que es por eso que me recuerdan tanto a ellas. Por otro lado Oz es más comunicativo que Snake. Y habla por sí mismo, no por las serpientes.
Se preguntaran porque sé todo eso. Bien, cuando el matrimonio de mis padres comenzó a fallar en la biblioteca encontré un libro de grimorio. (N/A para él que no se acuerde es el libro de las brujas) Encontré en el una pócima de amor, quería usarla para reparar la unión de mis padres. Sin embargo tenía una falla que pase por alto. "Si de amor ya no queda nada, el odio será lo único naciente…" Decida el libro. Se los hice beber en una fiesta, la puse en sus copas de vino. Y las peleas empeoraron. Seguí tratando, busque otra pócima, aprendí uno que otro hechizo. Pero nada. Sin embargo, paso algo bueno de todo eso. Me volví una bruja nivel 0.5. Recuerdo que fui al bosque y elegí una ramita, para usarla de barita. Hey eso rimo! Me sentía como una Wicca. (N/A Es una religió no establecida que si bien no son brujas o magos, creen en la existencia de los seres como las hada, los duendes, entre otras creaturas.) Luego una bruja de verdad me vio practicando un hechizo bastante común, hacer flotar cosas. Y así fue como termine en la Black Rose. Yo tenía una habilidad mágica. No todos los humanos pueden hacer magia. Así como no todas las creaturas sobre humanas pueden ejecutarla. Los demonios son la excepción a la regla, ello nace con una habilidad mágica muy particular. Que es la que les permite la creación de objetos de la práctica nada, y ser invocados. Esto también puede ser pasible siendo una bruja de 10,000 años. Sebastián apenas tiene 2,027 años. Por qué sé eso último, Ciel me lo dijo cuándo nos llevábamos bien.
Jennifer POV
Ciel me llamo con un trabajo para mí. Tal parece que Rainsward se está metiendo donde no debe. O en otras palabras Héctor y Sebastián están en una competencia. Ciel sabe que Sebastián mataría a Héctor en un dos por tres. La cosa es que la persona a la que ambos buscan tiene un cuartel en la parte industrial de Londres. Un edificio que aparenta ser viejo y abandonado, manchado por lluvia y humo. Pero por dentro es una fortaleza de alta seguridad y tecnología de punta. Ciel quiere ayudar a su hermano y hacer entender a Rainsward que van tras la misma persona. Cosa que según ella Sebastián no lo cree posible. Pero yo sí. Esa manera de matar, como si fuera un accidente. Como si nada estuviera planeado. Como si fuera su destino. Pero quien ha causado estas muertes? Y lo más importante, qué relación tiene una persona con la otra? No lo sé. Pero yo también estoy buscando a esa persona. Por qué? Bien, el mato a mi única amiga cuando realmente tenía 16 años. Un accidente con gas de cocina. Falso. Alguien creo una fuga. Yo lo sabía. Y poco después de eso paso ese conflicto. Ese día, ese día en el que me alejaron de mis padres, ese día en el que acabe con mi tía. Ese día en el que creía que mi padre moriría. Que mi madre no volvería a darme un vestido, ese día en el que lo único que recibiría seria malas noticias, empapadas en sangre. Sangre de mi familia… Yo al igual que esos dos quiero mi venganza por mi amiga, Jun. No se lo merecía. Nadie, merece absolutamente nada. Ni bien ni mal. Solo vida.
Ciel dice que este ser vivo, por decirlo así puesto que es un maldito monstro, tiene una lista de las personas a las que ha matado en esa fortaleza. Se lo escucho tanto a Sebastián como a Héctor. Ella quiere que yo obtenga el documento antes que Sebastián. Me pagara bien. De todas formas será lo más interesante de mi fin de semana. Por qué? Bien, hice un trato con mi tía de que viviría con ella las vacaciones de medio año y los fines de semana, hasta que me gradué. Oye, pero no tenías una cita con Sebastián? Sí, pero después de lo del documento no creo que me quiera ver. De todas formas le hubiera tenido que pedir a Ciel que lo llamase para decirle que estaba en Oxford y no en Londres.
Paso la semana, como cualquier otra hasta el viernes. Era de madrugada. Corrí derechito a el edificio que se supone era la fortaleza. Como sabía que Sebastián no había toma do ya el documento? Bien, Ciel estuvo vigilando los palanes del susodicho. Tuvieron que planear más que yo, ya que solía moverme por estos medios. Es como volver a mis épocas de caza recompensas.
Me cole por un ducto de ventilación. Entre a un largo y amplio corredor como de oficina. Llevaba puesto mi gabardina (N/A Es casi el mismo atuendo que llevaba el día que conoció a Sebastián por primera vez. Solo que averigüe el nombre de los chalecos largos XDD) color camello con una blusa de color blanco y un pantalón negro pegado con mis botas favoritas de tacón. También llevaba mis guantes negros de cuero que solo me cubrían mis dedos, no llegaban a tapar toda mi palma. Llevaba mis pistolas por dentro de la gabardina. Camine un par de pasos y pronto sentí que en el pasillo del otro lado de la pared había alguien. Me aproxime a la pared límite. Era como una U cuadrada e invertida. De la parte "redonda" por su mitad salía un enorme corredor. Del corredor llegabas a una parte en la que un medio piso bordeaba un cuadrado. En la arista izquierda había más salas, en la derecha también. Y en la de enfrente, gradas para el piso de abajo. Eso alcanzaba a ver atreves de la pequeña puerta que conducía a todo eso. Yo estaba en la esquina derecha. Me pegue a la pared. Me acerque lentamente al borde, solo para será puntada con cuchillos de plata, los cuales retire con una de mis pistolas.
Me vas a apuntar con algo filoso las próximas veces que nos veamos? – Dije al personaje mientras apartaba la vista. Adivinaron, era Sebastián. Llevaba una gabardina negra con sus pantalones negros y botas negras con cinchos, algo góticas, he de decir. Sus guantes eran de cuero, le quedaban justos a sus dedos. Terminaban justamente en su muñeca. Me miro incrédulo no dando crédito a su vista. Guardo los cuchillos.
Mi, lady? Pero qué hace usted aquí? – Claro ahora actúa como mayordomo.
Yo, bien, lo mismo que tú. Lastimosamente.
Ohu… :sonrisa sádica: Que coincidencia tan inesperada… - Dijo mientras me quitaba el pelo de la cara, y la respiración. Paso sus dedos desde mi oreja hasta mi barbilla, obligándome a verlo de frente. Si bien trate de que mi rostro se viera lo más inexpresivo, casi sentía que me iba a sonrojar. Bastardo.
Inesperada?
Sí. Inesperada… - Me susurro al oído. Mierda. Estaba tan cerca que creí que me besaría al a fuerza el muy, muy…
Inesperada para ti, no para mí.
Oh? Ya veo… - Se retiró un poco, pero nunca me soltó el rostro.
Tu y yo, buscamos lo mismo…
Aja…
Pero no para la misma persona. – Su sonrisa se borró. Sus ojos dejaron ese rojo brillante por un magenta espeluznante. Se me tomo el cuello y me puso contra la pared. De nuevo susurro…
Entonces, para quien lo buscas tú?
Phamtomhive. – Me soltó. Si bien no me ahorco estoy segura de que quería noquearme. Por qué no? Saldrás con ella mañana. Si vivo para contarlo será la cita más incómoda de mi eternidad. Sebastián me miro incrédulo.
Phamtomhive, he? Bien parece que se han invertido los papeles, no?
Si, así parece. Te propongo algo?
Te escucho. – Dijo esbozando esa sonrisa de siempre.
Compitamos, vamos por la información, la lista. Luego si yo la tengo tu tratas de quitármela, y viceversa. La idea es que el que se la quede al final, se la lleva y el otro no lo ataca. Pero…
Pero?
Si alguno recibe un disparo, ya sea del otro o de los guardias, le sede la lista al otro. Aceptas? – Se puso la mano bajo la barbilla. Luego de tener pose sexy de pensar, contesto.
De acuerdo…
Bien…
Corre. – Salí disparada hacia una de las puertas que ya había pasado. Yo sabía que la información estaba ahí. Como dije, esta solía se mi área de trabajo. Sebastián por su parte me siguió a toda velocidad lanzándome cuchillos, yo por mi parte trataba de darle un balazo.
Llegue a la puerta, a todo esto paso menos de un minuto. Abrí la puerta rápido pero no de un golpe. Rayos de alta tensión, cualquier parte que te toquen, la perderás. Y para colmo de males, también activaras una alarma. Al fondo, los organizadores con lo que ambos necesitábamos. Ninguno de los dos podía pasar velozmente por ahí. Un roce contra cualquier parte, y te mutilara. El problema es que yo me pare en la puerta, porque yo podía verlos, Sebastián, no. Pero al ver que yo no hice por moverme cuando me iba a lanzar más cuchillos se detuvo. Miro adentro de la puerta y los vio.
Vaya… Que complicado… - Musito.
Sea lo que seas, eso te mutilara sí te toca. – Dije. No como si él no supiera.
Bien, no ganamos nada con quedarnos quietos. – Dijo. Y se adentró primero en el sito, ambos hacíamos cualquier tipo de contorciones. Llegue primero a los organizadores. Logre abrir el que necesitaba. Justo cuando lo saque un mechón del cabello de Sebastián roso un láser. Un cabello activo todas las alarmas. Los láser se retiraron, los agentes salieron de todas partes. Él me miro, yo lo mire. Desvió la mirada al documento. Y me lo arrebato.
Desgraciado! – Momento de disparar a diestra y siniestra.
Me disculpo, pero ordenes son ordenes mi Lady. - Dijo, mientras lanzaba cuchillos, tanto a mí como a los agentes. Los esquive y logre tomar el documento, teníamos que tener cuidado, si lo rompíamos, los dos estaríamos muertos, sin embargo, ninguno lo soltaría. No sé a qué hora me quito una de las pistolas, en la posición que teníamos no creo que pudiera lanzar sus cuchillos. Él sujetaba el documento con la mano derecha, yo con la izquierda, teníamos los brazos estirados, sin tensar el papel en lo más mínimo. Mientras esquivábamos balas, corrimos hacia la puerta del pasillo que conducía al medio piso. Saltamos de un solo golpe al otro lado.
Me sería más fácil si soltara el documento, sabe mi Lady?
Ni muerta Sebastián, ni muerta.
Jmm… Que mujer, tan terca.
Que hombre tan terco.
No se queden hay dispárenles! – Grito alguien al fondo. Nos miramos, y volvimos a saltar para esquivar las balas, mientras logre darle una patada en la cara a Sebastián. Soltó el documento. Me miro como diciendo: "Que chica tan tramposa." Y me disparo, ahora con sus armas propias. Y note algo, mi otra pistola seguía en mi cintura. Entonces…
Creí que odiabas las armas de fuego! – No me respondió, solamente se limitó a dispararme con el arma que saco de su gabardina. Mientras me sonreía amablemente, cretino. Cretino y presumido, pero que está posando para una revista o qué?!
No sé de donde esos agentes sacaron un metralleta, me la apuntaron y puse en práctica el entrenamiento de porrista. Un backflit triple en la baranda de la orilla del medio piso. Me sentía como en una cuerda floja, como en un espectáculo. Sebastián por otra parte uso su pistola, que ahora que tenía una mejor vista de la misma, no era ni remotamente parecida a la mía. Tenía un cañón bastante largo, de unos 20 centímetros. Era de un diseño antiguo, como las de Devil May Cry, era de un color plateado blanquecino. Note que tenía una inscripción en la parte derecha del cañón, pero no vi que decía. Me distraje, casi me da una bala por milímetros. Él lo noto y se aprovechó. Lo tomo y salto al piso de abajo. Maldito cabrón! Salte detrás de él, y tome el documento, nuevamente vamos al inicio. Pero esta vez, intento patearme. Lo esquive.
POV de Nadie.
Jennifer esquivo a Sebastián sin mayor esfuerzo. Trato de darle un puñetazo en la cara. Pero no lo consiguió. El hiso un arco, bueno casi. Trato de derivarla, pero no lo consiguió, está en su defensa le trato de darle un balazo en la cabeza. Pero termino matando a uno de los agentes en su lugar. Sebastián, le tiro un cuchillo, pero no a ella, sino a alguien que iba a dispararle a los dos. Se vieron un segundo. Lanzaron el documento hacia arriba, se dieron las espaldas y comenzó el tiroteo. Veinte, no cuarenta personas al suelo, por cada uno. Ahora danzaban. El documento toco el piso, pero ahora estaba en el medio piso, ambos saltaron a la baranda. Jennifer saco su otra pistola, y puso un pie en el archivo. Sebastián por su parte, también puso su píen en el archivo. Siguieron disparando.
Suficiente, llame a Scot Land Yard! – La policía? Que pintan ellos allí? Bien, lo de toda la vida. Corrupción, tienen un trato con estos sujetos. Y ellos por su parte les ayudan con algunas ratas. Tanto balazo le afecto a algunas bigas del techo. Una biga cedió, Sebastián y Jennifer lanzaron hacia el piso de abajo el documento mientras esquivaban el techo y la biga. El polvo se levantó, otras vigas crujieron. Uno de los agentes del piso de abajo lanzo una granada de mano, ahora el edificio parecía querer ceder. Sebastián tomo el documento y salió por la parte de atrás, las sirenas se escuchaban cerca. Jennifer, solo tuvo unos segundos para reaccionar, disparo a una biga que colgaba, esta tapo el paso a la policía. De su gabardina saco la capa de invisibilidad de su padre. (N/A Cortesía de Harry Potter) Se la puso y como una sombra se pasó a la parte de afuera. Solo la separaba una pared del callejón, Sebastián corría para saltar al edificio de enfrente, Jennifer que acababa de pasar al otro lado logro darle un balazo a quema ropa en la cabeza.
Sebastián POV
Sentí un silbido en el oído y caí al suelo. Vi mi sangre correr por el piso, no podía moverme. Pero seguía consiente. La información seguía en mi mano, y justo cuando la sangre estuvo a punto de empaparla, Jennifer la tomo.
Bien, eso estuvo cerca. – Se dijo así misma. El sobre tenía un poco de mi sangre salpicada al igual que el documento. Justo cuando me dio la espalda…
Que chica tan tramposa.
Ah?! – Se dio media vuelta, y yo la acórale contra la pared, le apunte mi arma a la cabeza. Mientras le impedía el paso al otro lado.
Jennifer POV
Me acóralo, me sorprendió que se parara tan deprisa. Me tenía en contra de la pared. La sangre le goteaba por un lado del cabello y caía directamente al suelo. Pronto el goteo paro, y la herida desapareció. Acerco su rostro al mío. Sentía su respiración en mi cuello y su arma en mi cabeza. Su pecho estaba en contra del mío, casi no respiraba.
No sé, como me adelantaste, pero necesito que me des ese sobre. AHORA. – Hiso mucho énfasis en la palabra "ahora". Tome mi tercera arma de mi cintura. Con balas de criptonita* y mercurio. Le apunte cerca del hígado. Estábamos tan cerca que si le daba en dicho órgano podría matarlo. Se separó un poco para ver con que le estaba haciendo presión en el vientre. Miro hacia el arma.
De donde as sacado eso?
De donde la as sacado tú? – Dije viendo a su arma. Aún estaba en mi sien. Me miro a los ojos, nos separaban pocos centímetros. Sentía su corazón latir, sentía el mío latir. El sudor frío en mi espalada me hizo sentir débil, una cabrita arrinconada por el lobo. Un lobo hambriento. Estábamos tan cerca que si alguien hubiera estado en la otra calle hubiera pensado algo muy diferente a lo que en realidad pasaba. Sentía su respiración en mi piel. La adrenalina corría por mis venas.
Jmmm… Supongo que es justo. – Dijo luego de un silenció de unos segundos. Dio un paso atrás.
Auch, tenías que darme de tan cerca? – Dios!
Mierda, Sebastián, si no vas a matarme no me hagas eso! – Dije, sentí un bajón en mis fuerzas.
Me disculpo… Pero te veías tan tensa, que no me resistí. – Tenía una sonrisa burlona y sarcástica. Ahora parecía más la persona que me llevo a mi casa y me invito al cine.
Oye eso de la bipolaridad me está cansando un poco…- Dije con mi sonrisa falsa*. Se rio poniendo un dedo bajo el mentón. Mire el sobre y lo metí dentro de mi gabardina, Sebastián me acóralo, por segunda vez. Solo que ahora me tomaba los brazos por la parte de arriba. Me miro directamente a los ojos, pronto sentí su mano bajar hasta la mía. Y coloco una tarjeta en la misma. Luego me soltó el otro brazo, deslizo su mano izquierda al muro. Lo hiso tan suavemente que creo que me sonroje un poco de los nervios, estaba tan cerca que podría besarme. Jennifer, en que estás pensando! Relájate!
Qué es? – Dije mirando a la tarjeta en mi mano. La cual el sujetaba.
Es mi tarjeta, o más bien mi número. – Levanto mi mano y la beso. Deje caer mis hombros, coloque mi dedo índice de mi mano derecha en el centro de su pecho deslice la mano un poco para poder abrirla y coloque mi tarjeta en uno de sus bolsillos internos. Tomo mi otra mano, la junto con la otra y las beso.
Enserio, no vas a darme el sobre?
Nop. Hicimos un trato. Recuerdas?
Me vas a meter en un buen lío. – En cuanto termino la frase escuchamos las sirenas.
Rayos es Scott Land Yard! – Sebastián salto al edificio de enfrente yo corrí al fondo. Por qué? Bueno, no puedo saltar cinco pisos sin impulso. Patético, no?
Me escondí tras la pared de al lado. No de la que salí. Si no la otra. No era un callejón sin salida. Salieron de la parte trasera del edificio y corrieron a la parte a la que Sebastián y yo habíamos estado, el seguía observando desde arriba. Me coloque la capa nuevamente. Supongo que se preguntaran porque rayos no la use desde el principio. Bien, lo que sucede es que durante mucho tiempo, dependí mucho de ella y mis poderes mágicos, cosa que tuvo consecuencias en mi parte de demonio. Por eso es que no puedo saltar tan alto, o tal lejos, como Sebastián, es más, si bien yo también tengo alas, no puedo volar. Solo se planear.
Uno de los policías se empezó a acercar al lugar en el que yo estaba. Si bien no podía verme, estaba a punto de tocarme cuando Sebastián le dio un balazo al piso detrás de él. Es se te voltio y moví una sombra, el creyó que era alguien y lo persiguió.
Alto hay! – Se fue en esa dirección y sus compañeros lo siguieron. Salí de las sombras y Sebastián bajo del techo. Me miro.
Tú… Dependiste mucho de tu magia no?
Si… Fue… Una época difícil, vivía huyendo… - No me dijo nada, solo sentí su mano en mi hombro… Se acercó a mi oído…
Vas tarde a clases…
Ah?! Qué horas son!?
Las 7:15 y tu entras a las y media.- Salí disparada como una bala en dirección al instituto. Dejando muy atrás a mí querido Sebastián. El frío de la mañana no iba a detenerme, pero mis cosas en casa, sí.
Sebastián POV
Jennifer salió como alma que lleva el diablo, valga la ironía. Me quede un momento parado y luego salte al edificio y me encamine a la mansión de Harold. A medio camino me llamo…
La conseguiste?
No… Vera…- Cuándo termine la historia me maldijo hasta donde ya no pudo. Un momento después escuche otra llamada entrante en su teléfono.
Alo? – Contesto lo más calmadamente posible.
Hola, Harold… - Esa es la voz de Ciel. Oh no…
Que quieres Phamtomhive?
O, yo nada… Es solo que creo tener algo que tu necesitas.
Que cosa?
La lista.
Desgraciada! Tu planeaste esto!
Por supuesto. Pero te tengo un trato.
Habla.
Bien, quieras o no aceptarlo, tú y mi hermano buscan a la misma persona. Así que te daré lo que necesitas si unes fuerzas con nosotros, al fin del al cabo, van tras lo mismo.
Bien… Ojala que digas la verdad.
Oh, pero Vizconde Rainsward, yo no miento. – Y con eso escuche que corto.
Jennifer POV
Mientras corría fui a casa de Ciel, no estaba, corrí y me encontré su limo… Le di la información de la manera más jodidamente mafiosa y corrí lo más rápido que mi cuerpo me dejo para llegar a mi casa.
Entre volada por la ventana. Tire mi gabardina en mi cama y escondí mis pistolas en la gaveta tome mi chaqueta de cuero y metí mis cosas dentro de mi mochila. De nuevo salí por la ventana y de techo en techo llegue a la azotea de la escuela, entre por la puerta de la misma y bajé las gradas como alma que persigue el diablo. Llegue a mi casillero, lo abrí y saque lo que me hiciera falta, luego corrí un poco más humanamente a mi clase. Abrí la puerta de manera brusca y me quede tomando aire apoyada en el marco de la misma. No porque estuviera fingiendo pero, cruce toda la ciudad en menos de 15 minutos. Todos se me quedaron viendo.
Señorita Jennifer, pero que le ha pasado?
Tuve que salir y se me hiso tarde. – Reí nerviosamente mientras recuperaba el aire.
Ya veo, pase siéntese. Tome algo de agua si lo necesita. – Me quite del marca de la puerta y me fui a mi asiento, que de hecho es el que está al lado de la puerta. Que bien porque no creo que hubiera llegado al fondo. Me senté y tome agua. Comencé a sacar mis cosas.
Muy bien clase, hoy veremos las integrales, espero que tengan sus calculadoras a la mano y sus libros de matemáticas. Muy bien comencemos…- Integrales?* Eso es fácil. Bien, no tanto, pero puedo hacerlas. La clase será eterna…
Al fin llego la hora de la primera pausa. Ciel se me acerco y aunque no me dijo nada sabía que quería decirme.
No te preocupes no será un problema.
No eso, como es que estas viva?!
Estando, desgraciado, casi me mata de un susto.
Demonios, no sé lo avise a mi hermano hasta hoy en la mañana y me dijo que sería capaz de matarte sí Harold le ordeno con el "a toda costa" incluido.
No te preocupes estoy bien. Pero él recibió un balazo en la jeta*.
Jajajajajaja! No te creo!
De verdad!
O por Dios, pobre hombre! Jajajajaja! Y luego que, te dio su número de celular?
De hecho sí.- Saque la tarjeta como por arte de magia. Se notaba que él las escribía porque el papel era para acuarela y parecía que las letras que eran de una caligrafía muy estilizada pero entendible, habían sido escritas delicadamente sobre el papel. Solo decía 5467-9875 y de bajo solamente su nombre. Ciel me miro como si tuviera una barra de oro en las manos.
O por Dios, Buda y Satán… Qué le revolviste el cerebro?!
No lo sé, pero, a quien le importa!? – Ciel comenzó a reírse como loca y yo igual, Cleo llego un momento después, junto con Scarlet y nos miró como diciendo: "Me perdí de algo?" No le respondimos. Después de clases, nos fuimos de compras. Scarlet solo nos acompañó, puesto que dijo que había topado una de las tarjetas de su padre. Me compre un vestido negro de verano con un diseño como de pentagrama musical, pero en lugar de notas tenia flores. El pentagrama salía de la parte de abajo y se difuminaba, no llegaba a mi cintura y las líneas se separaban. Salía desde la parte inferior derecha por el centro. El vestido no era muy largo, si me sentaba dejaba ver por encima de mis rodillas por unos 5 centímetros. Pero el vestido me encanto. Compre unos zapatos blancos como para bailar salsa, pero la punta era redonda y eran tacones de 15 centímetros. Seguí en mi búsqueda de ropa bonita, no porque fuera a salir (si es que me llama o simplemente decidía ir a buscarme) mañana con cierto demonio, sino porque me sentía con ganas de comprar ropa. Cuando no es así es cuando compro balas, peluches, instrumentos, figuras de vidrio, entre otras cosa que no se relacionan una con la otra. Sí. Definitivamente hoy quiero comprar ropa.
Note que Cleo compro un vestido blanco, corto como el mío. Sin embargo no le pregunte por qué. Lo más femenino que le visto puesto son sus tacones. Con ellos creo que llega a ser de la altura de Sebastián. Tal vez tenga una cita, ella tiene muchos amigos hombre.
Después de salir del centro comercial Cleo dijo que su madre quería que pasara con ellos el fin de semana. Así que no iba a irse a casa conmigo.
Alto! Tú vives con Jennifer?- Pregunto Scarlet.
Sí, Jennifer vive en los suburbios de Moonstone, sola con Cleo.
Wow, y yo que quisiera vivir sola.
Por qué?! – Dijimos todas. Scarlet tiene la vida perfecta en casa. O al menos eso dice la prensa.
Mis padres están que se divorcian. Se pelean siempre. La paz no existe. – Se le notaba triste pero también molesta.
Cleo y yo nos miramos una a la otra.
Scarlet si gustas puedes mudarte con nosotras el Lunes.- Dijimos.
Lunes? Pero porque lunes?
Ni Cleo ni yo vamos a estar. No queremos que te quedes sola los primeros dos días. – Conteste.
De acuerdo… Supongo que está bien.
Perfecto! – Dijimos Cleo y yo. Nos separamos unos minutos después. Me dirigí a casa por mi gato, Lui, y por unas cuantas cosas. Luego tome un taxi a la casa de mi tía. Todo lucia igual. Mi tía me saludo como si nunca me hubiera mudado. No me extrañe. Justo cando me iba, de mi maleta semi abierta se asomó mi vestido.
Uhy…
Qué?
Eso…
Qué cosa?
Ese lindo vestido… - Dijo cantando y sonriendo sádicamente.
Oh… Este… Lo vi y me gusto.
Ah… Yo juraría que tienes una cita…
Si claro. – Subí las gradas rápido y entre a mi ex habitación. Mi espejo seguía hay, la cama igual, los muebles, y la ropa que no me lleve. Porque deje tantas cosas? Bien, como voy a estar viviendo aquí todos los fines de semana creí que podía dejar una u otra cosa.
Oye, y que aras con esa tarjeta? – Me pregunto Night.
Creo que apuntare el número en el teléfono.- Dije, me senté en la cama y la apunte. Luego arroje mi teléfono por detrás de mí. Me dirigía al baño cuando sonó. Me volteé y note que casualmente era Sebastián. Tome el teléfono y conteste.
Alo?
Alo, Jennifer?
Sí, que pasa Sebastián?
Este… Me surgió un asusto, crees que podríamos juntarnos haya? – Y tal parece que la cita sigue en pie.
Ah, okey!
Gracias. O y otra cosa…
Sí?
Dónde estás? Fui a tu casa y Honey me dijo que no habías vuelto.
Oh perdón, estoy en casa de mi tía. Hicimos un trato de que podía vivir sola si venia aquí todos los fines de semana y las vacaciones de medio año. Al menos hasta que me case. O algo así. Jajajaja Jajaja!
Jajaja Jajaja…. Bien es bueno saber eso… Sebastián!- Escuche a alguien gritarle desde el otro lado de la línea.
Oh… Me tengo que ir, nos vemos mañana.
Adiós, Sebastián… Suerte…
Gracias. – Y con eso se cortó la llamada…
Yo sé, que tú sabes, que ella sabe que sabemos, que a ella le gusta él. – Le dijo Night a Light.
Si y yo sé que ella sabe, que sabemos que ella sabe que él le gusta. – Le respondió ella.
Y yo sé que ustedes saben que yo sé que ustedes saben que odio que hagan esto.
Perdón…- Dijeron a coro.
Me fui a acostar temprano esa noche. Había que aprovechar el silencio. Ala mañana siguiente me levante temprano y le ayude a mi tía con su jardín. Llegada la tarde me fui a bañar y a cambiar. Me maquile con cuidado y me puse una que otra pulsera. Me asegure que mi vestido estuviera ideal al igual que mis zapatos. Me fui como a las seis para llegar a tiempo. Llegue al centro y pasee un rato. Luego llegue al punto en el que Sebastián me dijo que iba a esperarme.
Estaba de pie, levemente recostado en la pared, con cigarro en la boca. Tenía las manos en los bolsillos de la chaqueta negra. Traía zapatos de vestir y unos pantalones ajustados negros. Su camisa era blanca y su bufanda era gris azulado. En cuanto me vio apago el cigarro y me saludo.
Jennifer, como estas?
Bien, y tú?
Bien. Quieres ir a comer algo?
Tú no puedes comer. – Dije arqueando la ceja.
En cualquier restaurante, no. Pero al que te llevo sí. – Dijo mientras me tomaba la mano y me llevaba a quien sabe dónde
Ah, y… Ese vestido es hermoso en ti.- Me sonroje. Y me reí. A veces es mejor no decir nada. Llegamos a su tiempo a un restaurante al que yo nuca había ido. Su nombre era "The Witches Hose" Si bien sabia de el, jamás había venido. Sebastián me abrió la puerta. Pasé y me condujo hacia una mesa cerca de la ventana. Todas las mesas cerca de las ventanas tenían sillones pegados a la pared, pero eran medias lunas. Como barias "u" juntas. Me senté enfrente de él. Note que había una chica en la otra calle que me miro indignada. Luego reconocí que era la misma que ve en el metro. Rachel. Me miro un rato y luego llamo a alguien, no sé a quién pero pude oír su conversación…
Oye, pero quien es esta niña que anda con Sebastián?
No lo sé, nunca la había visto.
Pues averigua quien es.
En eso estoy. Crees que Sebastián esté interesado en ella, ósea, mírala es una niña. – Alto, la otra persona también me estaba viendo? Gire la cabeza y vi a otra chica sentada al otro lado del restaurante. Su cabello era marón, en ondas, sus ojos eran como de felino y era muy delgada.
Tranquila, no me ganara, es una niña como tu dijiste.
Pero… No Sebastián te cancelo una cita por esta niña?
Sigue siendo solo otro humano al que puedo vencer Penney.
Como quieras. – Y con eso se cortaron. Por lo que veo a lo mejor son las chicas de la lista de Sebastián.
No paso mucho tiempo para que llegara una camarera. Me vio de arriba abajo sin parar, y luego pregunto qué íbamos a pedir. Luego de tomar nuestra orden vi que chismeo algo con otras camareras. No preste atención. Cuando probé la comida me sorprendí al notar que sabía mucho mejor que todas las comidas que he probado. Tendría raíz de grosella? A lo mejor, estaba delicioso. Sebastián se río un poco cuando noto que yo tenía cara de éxtasis.
Te gusto, no?
No te rías!
Jajajajajaja…
¬¬* Sebastián…- Gire mi ojos.
Terminamos de comer y entonces fuimos al cine. Cuando salimos estaba lloviendo así que tuvimos que correr a un café que estaba cerca. Me dio su chaqueta para que la usara. Olía mucho a su colonia. Era un olor como de pino con chocolate y clavos de olor, ustedes saben, ese olor de colonia… Luego de eso me llevo a mi casa. Fuimos platicando todo el camino. Al llegar a la casa de mi tía Me despedí de él, con un beso en la mejilla. Fue un poco sorpresivo porque no se lo esperaba, es más fue bastante rápido. Se sonrojo un poco, no mucho y me sonrió como habitualmente lo hace. De verdad fue tan fuera del margen?
Entre a la casa. Mi tía me miro, como diciendo: "De veras? Tan temprano? Mojigata." La ignore y me fui a mi cuarto. Acaricie a Lui un tiempo y luego llame a Cleo para ver cómo había estado. Me dijo que su madre seguía necia con meterla a uno de tantos concursos de belleza. Pobre Cleo. Luego llame a Scarlet. Pude escuchar el griterío de sus padres del otro lado de la línea. Pero lo ignoro y me contó que había salido con un chico llamado Grell.
Grell?! Espera, espera, tiene el pelo rojo?
Sí!
Zapatos altos?
Sí!
Lentes?
Sip.
Ojos verdes?
Sí, le conoces?
Sí! Es mi mejor amigo gay! – Siempre quise gritarlo sin penas.
Oh… Ajajaja Jajaja Jajaja ajajaj! Ya sé que es gay, pero es rebuena onda.
Yo sé pues. Pero también es tu nuestro profesor de conducta en la Black Rose.
Sabía que lo había visto antes!
Hay Scarlet… - Me conto a detalle su cita con Grell. De hecho fue una cita como la mía. Cosa que me impresiona porque Grell… Bueno, Grell es simplemente Grell. Tal parece que no todo es lo que parece. Por esta r hablado con Scarlet termine por ir me a la cama cómo a las dos de la mañana. Mi tía me regaño un rato, pero estaba tan cansada que no le puse atención. La mañana del domingo fue aburrida. Luego me di cuenta de que Sebastián no me pidió su chaqueta. Tendría que devolvérsela la próxima vez que lo vea.
Como era domingo me dedique a estudiar para los exámenes de informe. Me regresaría a mi casa el lunes por la tarde. Así que porque no aprovechar?
Lunes en la mañana… Qué horror. Me levante tarde y me atrase. Tendría que volver a correr media ciudad. Con las prisas mi tía solo me arrojo, la que yo supuse era mi chaqueta. Amaneció lloviendo perros y gatos. Por suerte paro un poco en lo que yo llegaba al tren. Me dio un poco de frío pero no mucho. Cuando llegue a mi clase me di cuenta que por la lluvia, había un frío poco habitual. Siendo medio demonio casi no siento frío. Pero el día estaba tan helado que todos tenían ropa de invierno nevado. Cuando me senté me dispuse a sacar mi chaqueta y ponérmela. Cuando me di cuenta, estaba roja como un tomatito. No era mi chaqueta, era la que Sebastián me había prestado. Mi tía me la arrojo creyendo que era mía! "O lo hiso adrede? Eso no importa! Que hago, no puedo usarla." Pensé. Al final me decidí por no usarla. Pero el frío me estaba matando. Lugo del segundo periodo estornude. Así que saque la chaqueta de Sebastián de mi mochila y me la puse. Olía mucho a su colonia. A él. Lo peor es que es jodidamente cómoda! Y me queda grande, no mucho. Pero casi luzco como Unthertaker. Cuando llego la hora de la comida Ciel me miro feo un momento.
Esa…. No es de Sebastián? – Temía que preguntara eso.
Este… Sí… Me la presto el sábado y ya no me la pidió, y la tome por erro en la mañana.
Y porque te la pusiste entonces.
Porque hay un jodido frío y es jodidamente cómoda.
Se rieron de mí. Pero no durante mucho tiempo. El día siguió helado. Pensé en dejarle la chaqueta, pero… La lluvia nunca falta en Londres. Mejor corrí a mi casa. Junto con Scarlet y Cleo. No nos hubiéramos mojado tanto si algún inepto no hubiera pasado a toda velocidad sobre un charco. Nos empapamos de lluvia y lodo.
Al llegar a casa me quite la chaqueta de Sebastián y Viendo el clima, mejor deje que se secara en la estufa. Junto con el resto de nuestra ropa. Hicimos la tarea y nos dedicamos a ver películas… A estos tres días le siguen mucho más similares… Veamos cómo me va…
Chacha! Leche con pan! Que les pareció? Perdón la tardanza, es que como dije antes, había muchas cosas antes. Pero en fin. Que creen que quiera Rachel o más bien que le preocupa? Y porque Penney la conoce? Todas estas y más preguntas, la próxima vez en XDDD
*Criptonita; Piedra utilizada en la caza de demonios, cuando esta entra en la sangre del demonio se expande con una especie de congelación instantánea. Si esta bloque las arterias el demonio muere. Dicha piedra también quita y rechaza los poderes de demonio, en otras palabras si eres gravemente herido por una de estas pero vives para contarlo, probablemente quedes como un humano en ciertos aspectos. Inventada por mí, y su nombre está basada en la debilidad de Superman XD O y es turquesa y transparente.
*Es la misma sonrisa que la de Sebastián.
*Integrales; Formula usada principalmente para calcular áreas y volúmenes en matemáticas y física.
*Jeta; Palabra que vulgarmente se usa para decir cabeza. (Me da tanta riza la palabra que tenía que escribirla XDD)
Adelanto
Capítulo 9
Este… Puedo… Puedo estudiar aquí? Hey Rachel, ella es Jennifer. Esa es tu agenda? Jajajaja…
