Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi, esto lo hago sin fines de lucro.

Referencias: Las mismas que los capítulos anteriores.

Capítulo 10.

-¿U… Un lobo?- preguntó el chico algo intimidado.

El pequeño lobo escondido en la maleza comenzó a caminar tímidamente hacía el chico.

-¡Ohh! Es un lobezno…- dijo el muchacho al lograr ver al cachorro de lobo azul. –Ven aquí… ven amiguito.- lo llamó extendiendo su mano.

El pequeño animal se acercó a la mano que le ofrecía Ranma.

-Vaya eres muy amistoso… ¿No es así?- le preguntó tomándolo por detrás de las patas delanteras y alzándolo en el aire. -¡Eres hembra!- exclamó el muchacho observándolo con detenimiento.

Una pequeña vena saltó en la cabeza de la lobita, quien comenzó a arañar furiosamente el rostro del muchacho. Éste ante el sorpresivo ataque la lanzó a un lado.

-¡¿P… Pero que le pasa a este animal?!

-¡Grrrrr…!- la lobita lo miraba fieramente con el pelaje de su espalda erizado.

La observó detenidamente, sus ojos marrón rojizo, su mirada molesta que la hacía ver tan linda, su aura de batalla que chamuscaba el pasto a su alrededor.

-¡Te pareces a Akane!- exclamó con una sonrisa.

El aura de batalla de la lobezna se extinguió por completo, lo observó con asombro.

-Igual que ella eres impulsiva, violenta, agresiva.- explicaba el muchacho con una sonrisa ajeno al aura de batalla que nuevamente calentaba el ambiente. –Es una torpe marimacho, te golpea y luego te pregunta, tiene cuerpo de ladrillo, todo lo que cocina es venenoso…- continuaba enumerando con sus dedos las cualidades de la chica.

-¡GRRRR…!- la lobezna se encontraba lista para saltar hacía la cara del chico y arrancar cierto par de ojos azules.

-…y su mirada lo ilumina todo…- acabó el muchacho viéndola con una sonrisa.

En un instante olvidó sus anteriores intensiones, no quedaron rastros de su aura de batalla, lo observó emocionada.

-Y tu mirada se parece mucho a la de ella.- acercó su rostro a la lobita. –Eres muy linda.- la tomó en brazos. -¡Oe...! No sabía que los lobos se sonrojaran… te llamaré Akane.

La lluvia amainó, y el muchacho con la sonrojada lobita en brazos caminó hacía la cabaña del guía.

-Sólo espero que Akane ya esté allí…- le hablaba a la lobita Akane. –Desde esta mañana no la he visto, el guía dice que ella conoce bien esta zona, pero cuando comenzó a llover me envió a buscarla… supongo que teme que se resfríe…

Al entrar en la cabaña con la lobezna en brazos, encontró al guía y su hija en la mesa.

-¡Oh…! Honorable huésped encontrar señorita Akane…- decía feliz el hombre.

-¿Ehh…?

-¡Lo que papi querer decir ser que Akane llegar hace rato! E… Ella estar descansando.

-¡Y yo buscándola bajo la lluvia! Niña boba…

-Grr…- Akane lobezna lo observaba molesta.

-¿A donde ir honorable huésped?- preguntó el guía viendo como el muchacho se marchaba.

-Voy a ver las estrellas…- respondió el chico saliendo de la cabaña.

-¿Estrellas?- se preguntó Plum mirando el cielo aún cubierto por negros nubarrones.

Al llegar a un claro a poca distancia de la cabaña, el chico bajó a la lobata y se recostó en la húmeda hierba a su lado.

-Me alegra que Akane haya llegado a salvo… niña boba, nunca va a entender cuanto me preocupa.- comenzó a decir el chico. –Le hice algo muy malo hace tiempo y comprendo que no me lo haya perdonado… yo aún no me lo perdono…- continuó diciendo bajo la atenta mirada de la lobezna. –Ese día llegué a la casa dispuesto a confesarle algo… pero ella ya no estaba… desde ese día mi vida se volvió un infierno.- sus ojos comenzaron a humedecerse. –Mi única esperanza era que la volvería a ver algún día, y ese día llegó… pero eso no cambió las cosas, ella sigue estando herida, y yo sigo odiándome por ello.- la lobita observaba como las lágrimas del chico caían por su rostro. –E… Ella buscó mi cura… ¿Puedes creerlo? ¡Pudo haberme echado de su casa… yo no hubiera vuelto si me lo pedía! ¡Pero Akane tuvo que dejarlo todo… su familia… sus amigos, la escuela, todo… sólo por ayudarme! ¡Sólo una niña torpe como ella haría tal cosa!

El llanto del chico se intensificó, sus propios ojos se empañaron el escuchar los sollozos de éste, se acercó lentamente y con su cabeza acarició con ternura uno de los brazos del muchacho.

Recibir el cariño de la lobita logró clamarlo, acarició la cabeza de la pequeña criatura con una sonrisa.

-También eres tan dulce como ella…

Una pequeña figura se coló por la entreabierta ventana de la habitación.

-¡Auuu!

-¿Mmm…?- se despertó la pequeña que dormía en una de las camas. -¿Akane? ¡Ohh… enseguida traerte agua caliente!- exclamó Plum corriendo hacía la cocina.

Minutos más tarde sentada en su cama Akane se secaba el cabello con una toalla.

-¡Tenernos muy preocupados!

-¡De todas las maldiciones justo tuvo que tocarme la del lobo con mal sentido de la orientación!- se quejaba Akane.

-Papi decir que lobo que ahogarse en Jusenkyo ser normal, tu no saber usar olfato, por eso perderte…

La chica suspiró con tristeza, su pequeño problema era lo que menos le importaba en esos momentos.

-Creer que tú deber contarle sobre maldición…Ranma verse muy preocupado cuando llegar a cabaña.- continuó la chica.

-No puedo hacer eso… él se siente muy culpable… si se entera de esto será peor…- reflexionó la chica dejando la toalla a un lado.

-¿Él hablarte cuando tú convertida en loba?

-Piensa que lo odio por lo que pasó… y lo que hice lo entristece aún más… ¡Idiota le hice esa promesa a mamá sólo para verlo feliz!- no pudo contener más las lágrimas.

El sol de la mañana la despertó, durante la noche pensó muchas cosas y todas la llevaban a una sola conclusión.

-Si me muestro feliz él también lo estará…

Con esa idea en mente salió a trabajar.

-¡Ey… Akane!- escuchó la voz del chico que corría tras ella.

-Hola Ranma…- se giró a saludarlo con su mejor sonrisa.

-H…Hola… Akane…- respondió el chico desconcertado ante el recibimiento de la joven. –A… Akane… ¿Por qué no quisiste regresar a Japón ayer?

-Lo siento Ranma… aún no puedo regresar…- respondió la chica desviando la mirada.

-Si regresas a Nerima yo me iré de la casa… si lo deseas…- comentó el chico con un toque de tristeza en su voz.

-N… No es por eso… simplemente aún no puedo… Saluda a todos de mi parte cuando regreses…- le dedicó una sonrisa forzada que no logró engañar al muchacho.

-O… Oye Akane… yo… hay algo que…

-¡Señorita Akane nosotros tener serio problema!- interrumpió el guía que se acercaba corriendo.

-¡¿Qué sucede?!- preguntó la chica alarmada.

-¡Dos jabalíes rondar posas encantadas, si ellos caer poder ser un desastre!

Los tres se dirigieron a toda velocidad al lugar de los hechos, mientras Ranma maldecía por lo bajo su suerte. Llegaron justo para ver caer a uno de los jabalíes a una poza.

-¡Jabalí caer a posa del pez ahogado!- comenzó a decir Akane con un cartel de madera con la inscripción "yuchuann" –La leyenda contar que hace 1300 años un pez ahogarse en este estanque y desde entonces…

-¡¿Un pez ahogado?!- interrumpió Ranma viéndola con incredulidad.

-¡Si… es posible… lo es…!- la cara del chico se volvía más expresiva. -¡Oye! ¡Cuando Pantimedias cayó al estanque del pulpo ahogado no dijiste nada!

-Mmm… Da igual… pero dime… ¿Tienes que contar la leyenda siempre que alguien cae a un estanque?

-¡Claro! ¡Es parte de mi trabajo!

-¿Y también es parte de tu trabajo hablar tan raro?

-¡Pues si!

-¡Pues te ves tonta!

-¡¿A quién le llamas tonta?! ¡Baka!- Preguntó la chica partiéndole el cartel del yuchuann en la cabeza.

-Lamento interrumpir amistosa discusión pero el otro jabalí caer en posa.- intervino el guía.

-¿Ehh…? ¿Y en que posa cayó?- preguntó el muchacho quitándose las astillas enredadas en su cabello.

El feroz tigre café que emergió de la posa respondió a su pregunta.

-¡G… GA… GA… GATO!- gritó el muchacho escondiéndose detrás del guía.

-No ser gato, ser tigre, la leyenda contar que hace 3000 años un…-

-¡Ahh!- fue el grito de guerra de Akane lanzándose contra el molesto tigre.

-¡A… AK… AKANE REGRESA!- gritaba el chico desesperado sin poder salir de su escondite.

-¡Esto también es parte de mi trabajo!- gritó la chica mientras de la nada hacía aparecer su mazo.

-Guías de Jusenkyo deber mantener controlados a las criaturas maldecidas.- explicó el guía.

Akane se lanzó contra el tigre intentando golpearlo con el mazo, pero éste saltó hacía un lado. Ella también saltó y logró golpearlo, pero al comenzar a caer.

-¡AKANE CUIDADO CON EL ESTANQUE!- gritó el chico comenzando a correr para salvarla.

En una hábil voltereta la chica cambió su trayectoria, pero a cambio una de las garras del tigre la hirió en la frente. El chico se detuvo al ver a Akane ponerse de pie, y volvió a ocultarse tras el guía. La chica limpió la sangre de su frente con la manga de su uniforme mirando al tigre con molestia.

-T… ten… cu… cuidado con el ga… ga… gato…- recomendaba el tembloroso chico.

-No ser ga ga gato, ser tigre.- aclaró el guía.

La interesante charla que mantenían los hombres distrajo a la chica un momento, al regresar la atención a su oponente, éste se encontraba sobre ella y de un fuerte zarpazo la hizo volar. La cabeza de la chica golpeó duramente contra unas rocas provocando que perdiera el conocimiento al instante.

-¡AKANEEE!- olvidando cualquier temor el chico se lanzó hacía el lugar donde su ex prometida yacía inconsciente.

Continuará.

Hola!! ¿Como están? Yo bien gracias…

Espero que les haya agradado este capítulo, me dio bastante trabajo, no sé porqué pero es la verdad.

Muchísimas gracias por leer mis fics, y por los lindos comentarios que envían, me ponen muy feliz. Bueno ya saben mi mail es sebagirlfriend (arroba) gmail .com, cualquier cosa me escriben, y como siempre si quieren tirar alguna idea las recibo con gusto. Saludos muchas gracias por seguir este fic. Nos leemos pronto.