Al llegar juntos a la escuela, nuevamente llamaron la atención de las chicas. Otra vez la pobre Chiyo sentía que era devorada por esos ojos llenos de odio y envidia de las colegialas. Mikorin al contrario observaba que cierto pelinegro le miraba de lejos, al parecer este no quería acercarse a más de cinco metros de él. Y la verdad así era, Nozaki tenía miedo de enfrentar a Mikoto, luego de haber sido consiente de la verdad y la gravedad de sus actos, pero tampoco quería dejar las cosas así, debía encontrar una forma de disculparse con pelirrojo a como dé lugar.

Chiyo al darse cuenta de la mirada llena de molestia del pelirrojo, inmediatamente el recuerdo de la discusión que había oído la tarde anterior llegó a su cabeza. Y sin poder evitarlo, la curiosidad habló por sí misma.

-Mikorin, ¿Estas bien, te ves molesto? -pregunto, poniendo su mejor cara de preocupación, para que este no notara que sabía lo que había ocurrido, pero claro con ello solo logró que el corazón del oji-rojo se acelerara por completo.

-No me pasa nada, no es algo importante. -respondió rápidamente, disimulando su sonrojo. No es como si pudiera contarle a la chica el motivo de su malestar, ya que ella era la principal causa de su pelea con Nozaki, y ni loco le diría a Chiyo, ya que eso significaba dejar al descubierto sus sentimientos. Pero al parecer su respuesta no fue suficiente para dejar tranquila a la chica, que dejó escapar un pesado suspiro. ¿Tal vez estaba demasiado preocupada por él?... Mejor no se hacía falsas ilusiones, que solo le traerían dolor, a fin de cuentas. No es como que ella fuese a enamorarse de él algún día.

-Tal vez… -oyó decir a la chica. ¿Es que le leyó la mente y le dio una respuesta a sus desalentadores pensamientos? No, era estúpido pensar aquello, definitivamente Mikoto estaba leyendo mucho manga este último tiempo. Lo bueno fue que mantuvo en silencio y así Chiyo se armó de valor para por fin hacer, por sí misma, la invitación que tenía pendiente, pues que su padre lo haya hecho en su lugar no era algo con lo que estuvo de acuerdo, pero su progenitor insistió ser él quien lo hiciera, pues se sentía en gran deuda con el pelirrojo- Tal vez, no sea la gran cosa, pero espero que vayas a mi casa puedas sentirte mejor. Sé que no soy la mejor compañía de todas, pero no quiero verte así…, el Mikorin que me gusta siempre está alegre…

En cuanto la muchacha se dio cuenta de sus palabras su rostro se volvió rojo, rojo tal cual como uno de sus cintones. Se había dejado llevar y dijo algo completamente revelador, que dejó en O.K al pelirrojo, este no podía creer lo que escucho y estaba seguro que lo malentendido, pero entonces … ¿Porque Sakura se sonrojaba tanto? ¿Es qué después de todo la chica si le veía con otros ojos? ¿Pese a todas las estupideces que hizo para lograr que está y Nozaki estuvieran juntos, la pelinaranja le había considerado? ¡Maldición! Su corazón latía tan fuerte, pero no quería dar por sentado todo aquello, si se dejaba llevar sería mucho más doloroso al final, lo sabía muy bien, pero no hacía caso de sus propias palabras… Pero, ¿Y si no lo era? Mikoto es un tipo tan temeroso, pero bueno para eso estaba su amiga Yuu, para ayudarlo a conquistar a la pequeña. Cosa que idiotamente no esperaba seguir.

-¡Me iré a clase!- exclamó fuertemente la chica, no sabía que hacer ya con lo que dijo así que mejor se marchaba, antes de ser cuestionada o algo- Te-te-te-te estaré esperando a la salida. Hasta luego.

Y ya sin más se marchó, dándose cuenta que otra vez metió la pata ¿Para qué lo iba a esperar? La pobre chica realmente se había enmaromado, y el sentimiento esta vez era muy diferente a como se sintió con Nozaki. Esta vez sí corazón latía tan rápido, sentía que explotaría en su pecho sin mencionar que se volvía tan torpe, demasiado para su gusto.

Por otro lado, Mikorin estaba como piedra, no era capaz de notar como la vida le sonreía. ¿Qué tan estúpido podía llegar a ser? Aunque es de esperar, pasar de ser el chico sin ninguna oportunidad al cual su amor no le correspondería nunca, a ser el chico que tenía una posibilidad con muchos puntos a favor, solo que aún no lo notaba. Lástima que no podía pasar de idiota a genio, eso le hacía falta también, pues dejo irse a la muchacha sin preguntarle nada, primero le dice "El Mikorin que me gusta…" pero, ¿Qué tipo de gustar? Aquel que le llenaría de felicidad o ese que simplemente le haría sentir miserable. … y además ese "Te estaré esperando a la salida" … ¿Es que no se podía imaginar el caos que eso causaba en el pelirrojo? El pobre Mikoto no era capaz de ordenar sus ideas, es que todo era demasiado bueno como para ser real. Seguro aún estaba soñando.

-¡Mikotooooo! - la voz de su mejor amiga se oía a lo lejos, pero seguramente estaba corriendo en su dirección. Sí, no era un sueño, Kashima nunca saldría en ellos. - ¡Mikoto! Ya está listo - informo en cuanto estuvo a su lado la peliazul.- ¡Vamos! ¡Vamos! Antes que empiecen ¡Las clases!

Y sin darle tiempo de responder, se llevó a Mikorin del brazo, tirándole sin siquiera importarle su consentimiento. La opinión de este es lo que menos le importa a Yuu, él se probaría ese traje si o si, ya solo quedaban unos días para la gran confección y se abra el telón de una hermosa historia de amor. Todo debía estar perfecto y en orden. Lo bueno es que el oji-rojo estaba acostumbrado a aquellos arranques de su amiga. Así que se dejó llevar sin objeciones al salón del club de drama, que otra cosa más podía hacer, más que aceptar gustoso la ayuda de su amiga.

Por otra parte la amiga de cierta chica, había llegado corriendo al salón luego de dejar a un desconcertado Mikorin en la entrada.

-Wao, Chiyo, estás toda roja- le comento una muchacha de cabello castaño tomado en un moño hacia el lado, llamada Yuzuki Seo quien secretamente es conocida como "La Lorelei del club de coro". Claro las personistas que lo sabían eran contadas con los dedos de una mano.- ¡Ya sé! Estuviste huyendo de los sensei, como yo.- era muy ingenuo pensar que lo notaría a la primera, está tenia cero sentido del amor y cero sentido común también.

-¡Aah! Si, algo así. Me dormí está mañana- le mintió la pelinaranja estaba 100% segura que no quería contarle a Seo sobre su enamoramiento, pues la chica no es alguien muy discreta. Así que prefería mantenerse a raya frente a la castaña.

-O sea que no te han perseguido. Claro, eso sería mucho para ti. Solo yo puedo con ellos. -la castaña se jactaba de ello como si fuese la mejor de las hazañas.

-Debo darte la razón con ello. Jamás tendría tus habilidades. - respondió con algo de ironía, no lo suficiente para que la contraria lo notara.

Y así Chiyo tuvo una plática normal con su amiga, aunque a veces se moría de ganas por pedirle consejos a la muchacha, pero se arrepentía en el acto de solo considerarlo. Seo definitivamente no sería de ayuda.

Mientras tanto, en el salón de drama la situación era completamente diferente. El chico más popular de la escuela, vestía un hermoso traje de príncipe, como si hubiese sido sacado de una película de Disney, de hecho, mucho mejor. Seguramente cualquier chica que lo viera vestido así se desmayaría al instante, pese a ello, eso era lo que menos importaba, los presentes en esa sala solo querían que la confesión del pelirrojo fuera un éxito rotundo.

-¡Te queda perfecto el traje Mami...Koshiba! – hori-senpai estaba igual o más contento que Kashima, seguramente por las probabilidades de que con ello habría más gente interesada en el club de drama. Por otra parte, el protagonista de esta función estaba tan nerviosos que el sudor lentamente se acumulaba en su frente ante las expectativas para el gran día.

-Con esto Sakura, caerá a tus pies estoy segura - Yuu comento a la ligera, sin saber que ese comentario molesto a su amigo, el solo quería que el corazón de la colorina cayera enamorado ante él, algo similar a lo que dijo su amiga, solo que la elección de palabras hacia mucha diferencia, al menos para Mikoto quien valoraba a esa pequeña más que a nada en su vida.

El timbre del inicio de clases interrumpió a los jóvenes arruinando por completo la prueba de vestuario. Aún faltaba por determinar que arreglos le harían a la prenda para que quedara completamente perfecta en Mikoto. Bueno ese timbre no iba a detener al presidente y la estrella del club. Ya estaban acostumbrados a trabajar bajo presión, en tras bambalinas vestirse en menos de 5 minutos era pan comido y digerido. Así que 15 minutos eran todo lo que necesitaban ahora, así que con gran velocidad comenzaron a anotar las medidas y cuanto deberán tomar de tela en ciertos lugares o donde agregar unos cuantos detalles. En el proceso el pobre pelirrojo era tratado incluso peor que un maniquí, la peliazul le giraba hacia un lado y luego hacia el otro, ni siquiera se lo pedía a él, simplemente le tomaba el brazo y lo jalaba de un lado a otro. ¿Por qué fue que acepto todo esto en primer lugar? … Cierto, para conquistar a Chiyo, por que el imbécil de Nozaki nunca la apreciaría como él lo hacía, este no era el hombre que la muchacha merecía.

-Bien eso es todo, Kashima. El próximo lunes el traje estará listo… Ayuda a Mami-koshiba a ponerse su uniforme.

Y sin previo aviso la chica le comenzó a desabotonar el traje, debían ser cuidadosos con él. Obviamente al pelirrojo esto le causó un gran bochorno, que le desvistieran, aunque fuera un galante nunca en su vida había mostrado más piel que la de sus brazos, ni porque fuera su amiga se sentía cómodo con ello. De todas formas, Yuu estaba siendo bastante rápida, años siendo la estrella se notaban, la experiencia en cambiar de atuendo en menos de 2 minuto era de admirar.

-Mikoto, me sorprende que no tengas masa muscular. -comentó su amiga al apreciar su torso desnudo, sus palabras fueron como una lanza que lo atravesó en el pecho. Cómo se atrevía a decirle eso, es uno de sus mayores complejos.

-¡Maldición Yuu, no me mires! -exclamó tomando su camisa lo más rápido que pudo para cubrirse y que su cuerpo no fuese más menospreciado. Pero lo que vino después fue lo que le hizo sentir aún peor. La tonta de Kashima expuso la musculatura de su senpai, obviamente pillando desprevenido a este. Eso no iba a terminar bien.

-Mira estos músculos, siendo el más popular de la escuela, es lo que se espera de ti Mikoto. -le explicaba la más alta sin notar la mirada asesina de su superior.

-¿Kashima que estás haciendo?- Hori se oía molestos y obviamente lo estaba, lo sorprendente es que no mandó a la chica a volar por los parajes del instituto. Tal vez el chico ya se hartó de golpearla, al fin y al cabo, la peliazul es más testaruda que un niño malcriado.

-Lo siento Hori-senpai. - está vez la chica si noto la sed de sangre en este así que se apartó rápidamente y regreso al lado de su amigo- ¿Mikoto, parece muy molesto verdad?- susurro suavemente logrando solo que Mikorin la escuchase. - ¿Qué le habrá pasado?

Si golpearse en la cabeza contra la pared le ayudará a comprender porque la chica era así, ya lo hubiese hecho.

-No lo pienses, solo no te acerques a él lo que resta del día - fue lo único que le dijo a la genio de Kashima antes de terminar de vestirse e ir a su salón de clase, si corría aún estaba a tiempo de entrar sin que fuese regañado, aunque como otaku no es que corriera mucho, ni muy seguido. Esperaba no llegar con la lengua afuera a su primera clase.

El resto del día continuo con normalidad para ambos chicos, e incluyendo a sus amigos. Solo hubo una excepción y eso fue a la hora del almuerzo, cuando Nozaki fue al salón de Sakura, el pobre no sabía qué hacer para realizar las paces con su amigo, así que pedirle consejo a la pequeña era la mejor opción.

-Chiyo, un chico de otra clase te busca. - en el rostro de la susodicha la extrañeza no se hizo esperar, Qque chico podría estar buscándola? ¿Es que iba a recibir una confección de amor? Nah, eso no pasaría ni, aunque estuviera en un manga shojo. Cuando dejo el salón, y supo quién era, le sorprendió darse cuenta que ya no provocaba nada en su ser. El pulso ya no se le disparaba por los cielos, tantas desilusiones lograron matar todo el amor que alguna vez sintió por el mangaka.

-¿Nozaki-kun, ocurrió algo? -cuestiono al llegar a su lado, juzgando por su expresión no era algo muy bueno. ¿Problemas con su manga talvez?... Aunque recordando, puede ser la pelea con Mikorin la que lo tiene así.

-Lamento venir a molestarte Sakura, pero necesito de tu ayuda, ¿Podemos platicar un momento?

-Está bien.-accedió rápidamente, le era imposible dejar a su amigo cuando se veía tan desamparado. Emprendieron marcha hacia el jardín de la escuela, donde buscaron un lugar donde sentarse. Y poder platicar tranquilamente. El chico se mantuvo en silencio hasta que luego de unos segundos dejó escapar un suspiro y expreso sus preocupaciones a la chica.

-Sakura, he tenido una discusión con Mikorin. Y no sé cómo hacer que me perdone. Está muy molesto conmigo… y lo peor de todo es que no me di cuenta de mis errores hasta que fue muy tarde.

-¿Por qué pelearon? -inquirio, al fin sabría el motivo de la pelea, no es que fuera chismosa, si no que desde que los oyó en tan fuerte discusión no podía imaginar que los llevo a ello.- No voy a mentir, yo ya sabía que estaban peleados, pero no quería hacer preguntas a menos que alguno me lo comentará.

-¿Entonces estas al tanto nuestra discusión? ¿Nos viste? - la expresión de Nozaki era digna de película, se aprecia tan asustado, culpable y arrepentido. Nunca se hubiera imaginado que lo vería así.

-No, no, no los vi. Ayer cuando llegué a tu departamento se oían muchos gritos de Mikorin. Así que decidí que lo mejor era irme a casa.

-Siento que tuvieras que perder tu tiempo, Sakura. Incluso olvidé avisarte que no fueras.

-No te preocupes por eso Nozaki-kun. Lo más importante es encontrar una forma en la que puedas hacer las paces con Mikorin.- le sonrió para reconfortarle de alguna manera, era triste incuso para ella saber que dos grandes amigos estaban en tal situación.

-Gracias Sakura, aunque lo veo complicado, no sé si pueda solucionarse tan fácilmente. Está muy molesto, nunca lo había visto tan furioso. - agrego el pelinegro.

-Ya verás que sí, si necesitas mi ayuda cuenta con eso.

-Gracias, te contaré el motivo de nuestra pelea, pero por favor tampoco te molestes. -le pidió con voz suplicante… ¿Enojarse ella también? La chica ahora se sentía confundida, era un giro bastante extraño de los hechos.

-Te oiré atentamente antes de todo.

-Gracias. El día que fueron a Akiba, yo los seguí. Pero los perdí de vista después que dejaron la librería- se apresuró en explicar. Por otra parte, la muchacha comenzó a sentirse avergonzada, ¡Entonces vio todo lo que había ocurrido entre ella y Mikorin! ¡Qué vergüenza! - Y bueno, utilice todo lo que vi en mi manga, en una cita entre Mamiko y Suzuki, entonces como me perdí, se me acabaron las referencias así que las invente. Por lo que después de que Mamiko dejara la librería recurrí a mi imaginación para seguir dibujando.

-Debo confesar que es algo incómodo saber que nos estabas siguiendo, pero no me parece algo tan grave para que Mikorin se enojara.

-Es que el vio el manuscrito, lo que yo invente es una típica escena de acoso en el tren, donde el héroe rescata a la chica del pervertido. Me pareció perfecto para que Mamiko al fin aclarara sus sentimientos por Suzuki, y eso es lo que molesto a Mikorin.

-Ya veo, entonces piensa que estuviste presente cuando me acosaron. - he de suponer que ese era el motivo por el que Mikorin estaría molestó, aquello no fue grato para ninguno de los dos. De hecho, el pelirrojo fue el más indignado con la situación. Solo recordar lo furioso que estuvo ese día le hacía imaginarse como estaba de furioso cuando discutió con Nozaki.

-Sí, eso es lo que él piensa, pero no me dejó ni explicarle que fue una coincidencia. Si yo hubiera estado presente no hubiera permitido que te hicieran nada. Pero … ya sabes lo que él piensa.

El pelinegro había dicho todo lo que podía, solo omitió los detalles importantes como que Mikorin amaba a Sakura y también el hecho de que ya sabía lo que está sentía por él. Ya no quería más problemas así que aquella información se la llevaría a la tumba, a no ser que ellos mismos la rebelarán en algún momento.

-Entonces Mikorin se dejó llevar por un arrebato de ira nada más, seguro que te perdona. Yo te ayudaré a que él te escuché.

-¿Lo harías por mí? Aun pese lo que hice. -

-Claro que sí, no estoy molesta ni nada, de hecho, debí haber esperado que nos siguieras… en fin deja en mis manos su reconciliación. Está tarde iremos Mikorin y yo a tu apartamento y podrán hacer las paces.

-Muchas gracias Sakura. Te debo mucho. El día en que necesites algo no dudes en decírmelo. Yo te ayudaré.

-No es nada, es un placer para mí ayudarlos.

Con ello dieron por terminada su plática, ambos un tenían que almorzar. Así que cada uno se fue a su respectivo salón de clases.

Nozaki, se sentía mucho más tranquilo luego de hablar con la colorina y saber que está le ayudaría. Estuvo muy asustado al pensar que ella también se enojaría con él. No quería perder la amistad de la chica, sin embargo, haría lo posible por recuperar su amistad con Mikorin. Él era mucho más que un ayudante, mucho más que su inspiración para sus mangas, él era su mejor amigo, aquel que conoce desde pequeño. Una amistad como la de ellos no se podía destruir y mucho menos por errores que el cometió.

Mikorin apenas noto el trascurso del tiempo hasta el término de clases. Estaba ansioso por las palabras de Sakura, imaginar que algo tan pequeño como "Te espero a la salida" le hacía tan feliz, hasta el punto se sentirse como un idiota enamorado. Incluso, ni siquiera cuando tenía el final Lovers en sus juegos era tan feliz, y claramente era incomparable con lo que la pelinaranja le hacía amor era algo tan conocidos par él y a la vez tan nuevo. Y por fin había decidido ir por su propio final feliz no el estúpido final "Friends". Y no solo eso tenía al chico ansioso, el mismo padre de Chiyo le invito a su casa a cenar era algo que apenas estaba asimilando. ¿Qué el mismo padre lo haya invitado era algo bueno verdad? ¡Maldición, no quería compararlo con un juego! Pero era imposible toda su experiencia de basaba en ellos… y bueno algo de verdad debían tener. La mente del chico era un caos y mucho más cuando vio a Sakura tal como le dijo, esperándole a la salida. Su corazón comenzó a latir emocionado, si no se contenía la chica se daría cuenta de sus sentimientos y era algo para lo que aún no estaba preparado.

Por otra parte, los pensamientos de la chica eran los mismos, deseando que no fueran evidentes sus sentimientos por Mikorin. Lo bueno es que ambos eran lo suficientemente idiotas como para notar los cambios del otro.

-¿Te hice esperar mucho, Sakura?- intento sonar casual, lo más casual posible, pero sin llegar a parecer rudo o al menos eso intento, dejaría esa estúpida careta que se había inventado. Había decidido ser completamente el mismo en frente de Sakura y conquistarla por quien era en realidad.


Holaaaaaa! Sé que han pasado 84 años desde que actualice y lo siento muchísimo. Lamento haberles hecho esperar tanto para esto. Tal vez no es el mejor capitulo, pero ya nos acercamos al final. Tal ve capítulos, no lo alargare mas 7u7…

. Y no sé cómo mas disculparme, debería darme vergüenza publicar depues de tanto tiempo u.u (aunque tengo otros fics aun más abandonados que estos, solo vean mi perfil XD)

En fin agradesco el apoyo que he recibido, prometo que este fic lo terminare, me tomara tiempo, pero no tanto. Si el tiempo esta a mi favor a lo mucho tardare dos meses en publicar un cap xD sigue siendo bastante, pero es mejor que un año XDDD

Hasta prontoooo! Besos!