Extravagant Challenge


Disclaimer: Los personajes no nos pertenecen, si fuera por mi, Emmett estaría atado a una cama, sin posibilidades de moverse y a mi entera disposición :D


Summary: Alice deseaba ser una actriz con todo su ser, pero para eso debía cumplir con un requisito que su padre le había impuesto:
¡Fingir ser un chico!
Ella aceptó feliz, pero... ¿Y si las cosas no fueran tan fáciles como ella pensaba? ¿Podrá Alice ocultar su verdadera identidad?
¿O un atractivo rubio descubrirá quien es realmente?


Junto a Jazz, caminamos hasta la mansión Cullen y allí nos despedimos desganadamente. Al entrar, vi a mi primo dormido en el sofá con los brazos tendidos de una forma extraña y en una posición que parecía incómoda. En su mano derecha reposaba su celular último modelo.

-Ally...- Murmuró. Fue en ese instante en el que me percaté de lo preocupado que podía haber estado en mi ausencia. Saqué mi celular del bolsillo y vi que la batería estaba agotada. Con un poco de esfuerzo logré despertar a Emmett que luego de regañarme durante algunos minutos se fue a su habitación. Yo por mi parte me quede sentada en el sillón observando fijamente el teléfono que reposaba en el mismo lugar en el que lo había dejado luego de cortarle a mi padre. Decidí que al otro día lo llamaría e intentaría hablar civilizadamente con él.

Al llegar a mi cuarto, tomé el cargador y lo conecté al celular. Esperé varios segundos hasta que terminara de prenderse por completo. Una, dos, tres, diez y hasta 17 llamadas perdidas fueron las que marcaba el móvil, cuatro de mi padre y 13 de Emmett. Sonreí abatida.

A la mañana siguiente lo primero que hice fue prepararle un suculento desayuno a Emmett, se lo llevé a su cuarto y luego bajé a la sala para poder llamar a mi padre, hablamos tranquilamente, se disculpó por ser tan insistente.

-Ya papá, se que crees que es lo mejor para mi, pero solo te pido que me dejes intentarlo, lo necesito... quiero saber que puedo hacerlo.

-Pero si fallas...

-Si fallo lo haré con la frente en alto sabiendo que lo intenté. –Lo corté. – Solo... te necesito papá, necesito que me apoyes en esto, por favor... quiero que estés a mi lado, eres el único al que tengo, no te alejes de mi.- Supliqué. Escuché su suspiro desde el otro lado de la línea.

-Bien, por ahora... hazlo. – Su voz dura se suavizó al decir- Nunca te abandonaré pequeña. Tanto tú como la diablilla son lo más importante que tengo en esta vida. Jamás, escucha, jamás, las dejaré. Sabes como soy, un viejo cascarrabias que tal vez no les da la suficiente atención pero sin ustedes nada de lo que he hecho tendría sentido.

-Lo se papi, te extraño.

-Y yo a ti princesa.- Hizo una pausa.- Esto no significa que haya desistido en lo que a tu futuro se refiere. Solo es... una pequeña tregua.- Carraspeó sonoramente- Se está haciendo tarde, supongo que debes prepararte para ir al instituto. Nos veremos pronto hija.- Dijo rápidamente. Sonreí tiernamente, ahora comprendía que esa era su forma de demostrar cariño.

-Tienes razón, adiós viejo cascarrabias, ¡te quiero!- Lo escuché refunfuñar por lo bajo, luego se despidió y cortó. Un suspiro de alivio se escapó de mis labios, me sentía con la suficiente energía como para levantar diez elefantes. Bueno, tal vez eso fue demasiado exagerado, pero es que me notaba tan ligera y feliz...

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Habían pasado varias semanas ya desde la ultima conversación con mi padre. Las cosas por suerte iban bien. Mi relación con Bella y Rose había avanzado, la ultima a veces me dirigía miradas raras que no sabia como interpretar. Recuerdo que en una ocasión me había abordado al finalizar el almuerzo. Me había hecho preguntas extrañas; si me interesaba alguna chica de allí, cuál era mi tipo, si había tenido novia antes... Si no fuera porque estaba enterada de que a Rosalie le gustaba mi primo (todos lo sabían pero ella se hacía la difícil y con razón), podría haber jurado que estaba interesada en mi. Pero tan pronto como esa idea cruzo mi cabeza, se fue. Mi sexto sentido me decía que debía tener mucho cuidado con ella en cuanto a mi forma de actuar con Jasper. Tal vez fuera el hecho de que ellos eran mellizos y por alguna tonta razón eso me hacia pensar que Rosalie notaba mis fuertes sentimientos por su hermano. Quizá yo era demasiado obvia cuando él estaba cerca mío. O podía ser que yo estaba demasiado paranoica. No lo sé. Para mi suerte, aquella vez Bella fue quien me sacó del apuro. Con la excusa de que llegaríamos tarde a nuestra clase (que por cierto, era verdad) me tomó del brazo y partimos a nuestro salón apresuradamente, dejando a una Rose con una mueca de pura frustración.

-Gracias Bells, te debo una.-Le dije mientras pasaba mi brazo izquierdo por sus hombros.

-¡Que va! No es nada... solo me debes un helado- Dijo soltando una sonrisilla. La piqué con el dedo en las costillas reiteradas veces hasta que no aguantó y soltó una carcajada. Todos a nuestro alrededor se detuvieron y nos observaron detenidamente. Bella, roja como siempre pidió disculpas torpemente.

-No deberías disculparte- Le recriminé- Ellos son solo... ¡auch!- Alguien me había dado un buen empujón mientras hablaba.

-¡Fíjate por donde caminas Brandon!- Gruñó Mike pasando por mi lado. Detrás de él iba Edward que ni siquiera nos dirigió una mirada.

"¿Y a éstos que les sucede?" Pensé en mi fuero interno. Bella se removió bajo mi brazo y fue en ese instante que comprendí. "Vaya par de idiotas celosos" Rodé los ojos. Mi afinidad con Newton y Edward había disminuido bastante desde que comencé a pasar mas tiempo con la joven de cabello castaño. Mientras que Mike se mostraba más agresivo hacia mi persona Masen se había vuelto mas huraño con todos.
La mirada de Bella se dirigió hacia Edward con tristeza.

-¿Por que no hablas con él?- Le pregunté cuando ellos se perdieron de vista.

- No tengo el valor para hacerlo, hay veces en las que me trata bien pero hay otras en las que es todo lo contrario... como hace un momento.-La voz de Bella se convirtió en un susurro.

-Eso es porque está celoso- Comenté palmeando su cabeza.

-¿Celoso de qué?- Se extrañó.

- Pues de mí, boba. Soy un chico.

-Pero tu eres...-

- Pero éso él no lo sabe, ¿o sí?.- Bella negó fervientemente.- No sabe que quien en realidad me gusta es Jasper. Entonces es obvio que se sienta amenazado por un chico nuevo, que ademas de ser guapísimo, se lleva de maravillas con su Bella Genio*- Afirmé guiñándole un ojo. Bella sonrió contrariada.
En clases no recuerdo que sucedió, mi mente divagaba en cosas sin importancia. Mi mirada se dirigía todo el tiempo hacia la ventana a mi derecha, a lo lejos se veían los arboles mecerse con el viento.

-Señor Brandon.

El cielo con tan solo unas pocas nubes sobre él...

-¡Señor Brandon!

Un día estupendo para tratarse de Forks...

-¡CHRISTIAN BRANDON!

-¿Ah?- Miré a quien me llamaba para darme cuenta de que se trataba nada mas ni nada menos que de el profesor Bale.

-¿Muy interesante es lo que hay fuera de la ventana?- Cuestionó el profesor. Se asomó lentamente a ella y observó con los ojos entrecerrados. -¿No puede esperar hasta que termine la hora para mirar muchachas?- Preguntó molesto.

-¿Qué?- Mi cara de seguro mostraba desconcierto. No entendía a que se refería el señor Bale.

- ¡No se haga el tonto! Ese grupo de niñatas son lo único que se ve desde aquí.- Dijo enfadado señalando un punto especifico en el vidrio. -No puede ser - Murmuró instantes después. Pegó su cara al vidrio como si de un psicópata se tratase y cinco segundos más tarde absolutamente todos los adolescentes de la clase se asomaron a las ventanas disponibles.

En aquel momento las chicas que el señor Bale había mencionado caminaban hacia el lado opuesto de un bulto tirado en medio del suelo. -Es... es ése ¿Emmett McCarty?

-¿Qué?- Mis ojos se dirigieron a la masa que habían denominado como mi primo y ¡O casualidad! el profesor no se había equivocado, ese sí era Emmett. Lo que no entendía era la razón por la cual él estaba tirado. Que yo supiera, a pesar de ser un vago todavía no era un vagabundo. Miré extrañada la escena, había algo que no cuadraba. Busqué algún indicio hasta que por fin di con él. Rosalie Hale. La rubia estaba sentada en un banco que había debajo de un árbol, por esa razón es que a primeras no se la notaba. Su rostro parcialmente cubierto por las sombras que proporcionaba el árbol, mostraba una mueca de satisfacción. Reía ligeramente (o eso creía yo) y le hablaba al bulto que tenía por primo.

El profesor ordenó que todos volvieran a sus asientos y luego me dijo en voz monótona -Brandon, tú que eres el primo, ve a buscarlo y llévalo a la enfermería.-Luego giró y esperó a que yo saliera de la clase para continuar con la lección.

Mientras caminaba por los pasillos desiertos, comencé a dar saltitos y a tararear una canción. Cuando llegué a donde se encontraba mi primo, transformé mi semblante alegre a uno más serio y busqué a Emmett con la mirada. Lo encontré acostado en el césped, en un lugar apartado, con los brazos tendidos y la mirada perdida.

-Hey feo, ¿que te sucedió?- Le pregunté mientras me sentaba a su lado. Sus ojos se enfocaron en mi con alarma.

-Ah, eres tu enana, casi me da algo. ¿Por que no se escuchan tus pasos cuando caminas?-Me reprochó.

-No es mi culpa ser delicada al caminar- Murmuré mientras pasaba mis manos por sus cabellos en una suave caricia.-Pero no cambies de tema, te vi desde la ventana de mi clase en el suelo hecho un bollo. En realidad, todos mis compañeros te vieron... hasta el profesor Bale.-Comenté. -¿Por que estabas tirado? ¿Y por que Rosalie en vez de ayudarte se reía?- Emmett se cubrió los ojos y suspiró fuerte.

-Soy un idiota- Fue todo lo que dijo. Yo esperé pacientemente a que continuara pero él parecía encontrarse en algún tipo de trance porque luego de decir aquello no volvió a abrir la boca.

-¿Qué sucedió?-Lo interrogué. Emmett me miró por entre sus manos que cubrían prácticamente todo su rostro.

-Ella... ella me dijo que yo no servía para adular a las chicas. Intenté convencerla de lo contrario cuando justo aparecieron unas de primero. Creí que era la ocasión perfecta para demostrarle que soy genial, pero al parecer ellas pensaban igual que Rose. Una del grupo me dio un golpe en mis muy preciadas gemelas. Fue horrible.-Dijo sentándose de pronto. La forma en que lo dijo me hizo recordar al burro de Shrek (*)

-¿Qué fue lo que les dijiste?

Mi primo no respondió de inmediato, sino que se pasó una mano por el cabello corto que yo había despeinado y me observó apenado. Yo alcé una ceja y lo mire escéptica.

-Es que ahora que lo pienso, creo que si fue una estupidez lo que dije.

-Emmett.

-Como quisiera ser Dogui* para que me mates a mordiscos, perra.-Dijo abruptamente.

-¿Es enserio?

-Si.

-...- No pude contenerme y comencé a reír como desquiciada.- De veras Emm, ¿"perra"?- Mi primo era un idiota a cuadros. -Creo que esta vez soy yo quien debe darte clases sobre el arte de cautivar. Pero por ahora, debemos ir a la enfermería, el profesor me dejó salir diciendo que debía llevarte allí.

Emmett masculló por lo bajo, se levantó y me tendió una mano. Comenzamos a caminar hacia el instituto pero a ultimo momento me tomó del brazo y me arrastró hacia su Jeep.

-No pienso ir a ese lugar, huele a remedios y a desinfectante. Ademas la enfermera siempre quiere quitarme la ropa, por mas de que le diga que solo es un dolor de cabeza... Vieja pervertida.-Yo solo rodé los ojos. No creía en lo que decía, mi primo era demasiado exagerado. Me dejé llevar por él hasta que nos subimos a su carro.

-¿Nos vamos así, sin más?- Lo cuestioné.

-Sip, ¿alguna objeción?- Preguntó solemne. Lo miré de soslayo, tenía una sonrisa socarrona en la cara, como si supiera lo que yo estaba pensando.

-No- Dije enfurruñada. Era mentira, en realidad quería ver a Jasper una vez más antes de volver a casa, pero no pensaba decirle eso a Emmett.

-Ajá, claro que si.- Comentó divertido.

Volví mi vista hacia la ventanilla con el ceño fruncido, las casas y los árboles a nuestro alrededor pasaban de una manera impresionantemente rápida. No me molestaba, yo amaba la velocidad.

-Te urge alejarte del instituto, ¿verdad?- Emmett gruñó en respuesta.- ¿Qué fue lo que te dijo Rosalie?

-Nada.- Me envió una mirada sombría y así, dio por terminada la conversación. Lo que quedó del transcurso del viaje lo pasamos en un silencio incómodo.

Al llegar a la mansión, Emmett se fue directo a su cuarto. Nunca lo había visto de tan mal humor, al parecer Rose era la única que podía dejarlo en ese estado. Suspiré y fui a cambiarme. Me puse una sudadera de mi primo que él me había regalado un año atrás y unas bermudas color marrón. ¿Por que me vestía como chico si no había nadie que me viera?
No lo sé. Cuando me di cuenta de lo que había hecho me sorprendí un poco. Tal vez el fingir ser chico estaba afectando mi sentido por la moda.

Unas horas después, luego de haber respondido algunos e-mails de mis amigos de la otra ciudad, alguien llamó a la puerta.

-¿Quién es?- Pregunté en voz alta mientras me acercaba.

-¡Yo, Jasper!- ¿Jasper? Abrí la puerta y efectivamente era él. Su cabello rubio estaba todo revuelto. Llevaba puestos unos jeans desteñidos y sueltos, una playera de los Rolling Stones y unas zapatillas negras. Sus manos estaban ocultas en los bolsillos del pantalón. Sonreía ligeramente aunque un brillo en su mirada me hizo sentir que estaba molesto. Lo dejé pasar y luego cerré la puerta.

-¿Quieres beber algo?- Jazz aceptó por lo que fui a la cocina y le serví un vaso de limonada de una jarra que había en la nevera, luego me serví uno a mí.

-Gracias.-Dijo aceptando el vaso luego de sentarse en el sofá junto a mí.

-¿Qué sucede Jazz? Te noto irritado- Expliqué. El tomó un gran sorbo de limonada antes de responder.

-Nada importante, solo que Rose interrumpió mi preciada siesta para saber como se encontraba "su tonto osito de peluche"-Dijo haciendo un gesto de comillas con los dedos.-No le digas que te dije su apodo secreto- Agregó rápidamente- No quiero que me vuelva a echar la bronca, esta muy susceptible... creo que está en sus días- Terció el rubio con desagrado. Sonreí con ganas antes de beber un poco de mi limonada.- Por cierto, ¿dónde está Emmett?

-En su habitación, encerrado.- Mi semblante se ensombreció. -No se que habrá sucedido para que esté tan deprimido. Nunca lo había visto así- Dije un poco angustiada.

-Pelea de parejas- Apuntó Jasper.- Aunque ellos aun no lo son, pero ¡dah! no creo que les falte mucho para serlo, no se que es lo que los detiene, ambos se aman- Meditó en voz alta.- Supongo que dado el momento ellos se darán cuenta por si solos... ¿Quieres ir a jugar a las maquinitas?- Preguntó cambiando de tema de forma drástica.

-¿Maquinitas?-Pregunté sin entender.

- Si, maquinitas arcade. Pium pium, bam bam, ese tipo de cosas.

- No entiendo- Dije realmente perdida.

- Esas maquinas en las que pones una moneda y mueves palancas y aprietas botones.- Dijo mirándome con los ojos abiertos de par en par. -No me digas que nunca has jugado.

-Ahh claro, claro. Esas maquinitas...-Mi voz se perdió en un murmullo. Me removí incómoda en mi asiento.

-¡No puedo creerlo! -Exclamó Jasper. Se levantó del sofá en un santiamén y también me levantó a mi.- Vamos- Me dijo y me tomó de la mano.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

"Sacoa entertainment" rezaba el letrero del lugar en el cual nos encontrábamos en ese momento. Habíamos llegado hace casi diez minutos, la cara de Jasper era la de un niño de 10 años. Fuimos directo a cambiar dinero por fichas, luego me arrastró a una de las maquinas.

-Yo voy a jugar al Metal Slug(#), dime que lo has escuchado nombrar al menos...

-Por supuesto que lo conozco.

-¿Ya lo jugaste?

-No, eso si que no. -Lo miré contrariada.

-Tenemos mucho trabajo que hacer- Dijo mirándome de reojo mientras insertaba una moneda en la ranura de la maquina.- Ven, tu de este lado y yo de este otro.-Me indicó un espacio entre él y otra maquina. El juego comenzó y a los quince segundos yo ya había perdido. Jasper, concentrado en disparar a diestro y siniestro, dijo entre dientes por el esfuerzo- Busca otra ficha del bolsillo trasero de mi pantalón así puedes seguir jugando- Luego volvió a enfrascarse en la partida y por esa razón no vio el sonrojo que amenazó mis mejillas cuando me di cuenta de lo que implicaba conseguir la bendita moneda(##).

Con cuidado y cierta vacilación, metí la mano en el bolsillo... realmente quería que la tierra me tragase. Saqué un par de fichas en vez de una sola para no tener que repetir la acción de hace unos instantes y volví a jugar, esta vez intentando dar mi mayor esfuerzo.

( 40 minutos más tarde)

-Vaya, aprendes rápido Chris- Mencionó Jasper cuando se nos acabaron todas las fichas. Sonreí por el cumplido, a decir verdad, me había sorprendido lo buena que había resultado para los juegos. Poder seguir el ritmo de Jazz al jugar me había costado unas cuantas monedas menos de lo esperado. Íbamos de camino a una pizzeria cercana. Habíamos jugado un buen rato y habíamos gastado una buena cantidad de dinero, pero nos divertimos mucho.- Pero sigo sin entender, ¿cómo nunca antes habías jugado?

-Yo...- ¿Qué le decía? ¿Qué nunca se me había pasado por la cabeza el jugar ese tipo de juegos? ¿O que mi padre siempre dijo que las niñas debían hacer cosas de niñas?- No lo sé. Nunca tuve la oportunidad- Terminé diciendo. Era verdad. Allí donde vivía, los locales de juegos escaseaban.

-Vida dura.

-Totalmente, no puedo creer como viví todos estos años sin ésto. ¡Es genial!- Continuamos hablando sobre juegos hasta que llegamos a la pizzeria. Pedimos una napolitana. La cajera de aquella noche no nos quitaba la vista de encima, al parecer no sabia elegir entre la frescura de Jasper y la ternura que yo emanaba. Pero al terminar de comer, cuando fuimos a pagar, optó por darle su número a Jazz. Éste rió por lo bajo y le guiñó un ojo, yo hervía de furia.

-Bueno... creo que ya es tiempo de que me vaya, Rose debe estar caminando por las paredes, olvidé decirle como se encontraba su osito.

-Te compadezco- Reí divertida.

-Nos vemos Chris, tal vez mañana podamos seguir practicando...

-Claro, me encantaría.- Sonreí felizmente. Se despidió de mí al llegar a un camino que se bifurcaba en dos calles. Cuando su cabellera rubia se perdió de vista, fue que me di cuenta de que aun me quedaban diez cuadras por caminar hasta llegar a la mansión. Con un poco de temor, apresuré mis pasos.
Suspiré de alivio al abrir la puerta de la casa, yo no era de esas personas miedosas, pero por alguna razón, esa noche producía una extraña sensación de desasosiego en mí.

Aquella vez, Emmett no estaba esperándome recostado en el sofá. Me pregunté si había salido de su habitación en algún momento. Me acerqué hasta su cuarto y llamé a la puerta suavemente. Al ver que no respondía, abrí un poco la puerta y asomé mi cabeza.

-Emm, ¿estas despierto?- Pregunté en un susurro. Agucé el oído al no oír respuesta. Su ronquido apenas se escuchaba. Eso indicaba que se había quedado dormido apenas un par de minutos atrás. Cerré la puerta con cuidado y me dirigí a mi habitación. Me cambie rápidamente, me puse mi pijama de conejitos, y apenas mi cabeza tocó la almohada, perdí noción de todo a mi alrededor. Al parecer estaba mas cansada de lo que parecía.


Glosario:

(*) Para los que no recuerden o no hayan visto la película watch?v=NmLCMPmDRlE

(**) Dogui: Alimento para perros.

(#) Metal Slug es una serie de videojuegos de tipo runand gun lanzado inicialmente en las máquinas arcade Neo-Geo y en consolas de juegos creadas por SNK. Mas info en wikipedia o google.

(##) Moneda; ficha: Esas que se intercambian a cambio de dinero real, que solían usarse en las maquinas arcade. Desconozco si aun siguen usándose pero cuando yo era un poco más peque, me pasaba horas jugando, pero de eso, hace mucho tiempo ya xD

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Bueeeeeeeeeeeeeeeeeno, chicas y chicos, aquí estamos con el capitulo número 9, oh yeah xD
Lamento mucho la demora, es que este cap fue saliendo de a poquito, no es como yo lo había soñado, pero muy pronto llegará al fic una sorpresita bastante agradable, si prestan atención al capitulo de hoy, hay una pequeña pista C:
Espero que la lectura haya sido de su agrado ^^

Mila: Muchas gracias por tu review, me alegra que te gusta la historia.

Lagrima de Flor: Sinceramente espero que Jasper aun no descubra a Alice, sino el Fic terminaría O.o Jajaj muchas gracias por el review :3

Juanco: Macho maaaan gracias por pasarte a leer el fic, locura! Mas adelante también va a haber una sorpresita para vos, así que no dejes de leer eh!

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Creo que eso es todo por ahora, gracias por todos los favoritos, los reviews y todas las alertas, enserio, nos motivan a seguir a pesar de todo. Nos leemos en el próximo cap, ^^

Besos, MIMI...