Cap. 10 ***Ensayo de vida***
-¡Qué rayos! Terrence Grandchester –Recibí un mensaje de mi hermana en mi móvil –No quiero que estés jugando con TUS sentimientos
-Hola hermanita, ¿Qué tal te la estás pasando?
-Te llamaré-Seguido a ello mi móvil sonó
-Karen, pasan de las 11: 00 p.m. es algo tarde y debemos descansar
-Terry, no es que no me guste Candy para ti, Mark me contó que hablaron por la tarde, creí que ya lo habías dejado a un lado
-Es difícil de explicar pero ella es a quien amo… seré feliz mientras dure, ya sea una o dos semanas… el tiempo que sea, lo disfrutaré
-¿A qué te refieres con una o dos semanas?
-Karen, ella es mi novia, así que te pido que confíes en mí
-¿Novia? Recién terminaron Susana y tú como para que ya tengas novia
-Tú fuiste quien me recomendó buscarle ¿Lo has olvidado?
-No quiero que sufras ¿Comprendes?
-No lo haré, estoy seguro que con Candy no sufriré
-Descansa, mañana hablaremos
-Igual tú, descansa –Miré a Mark que leía y no prestaba atención a mi conversación –Mark te envía saludos y besitos de buenas noches –dije socarrón
-gracias, nos vemos mañana
-Sí, Karen, ya duérmete
Estaba feliz…
Candy me hace feliz y quiero hacerla feliz.
Quería descubrir todo lo que ella era, demostrar que no era la persona fría y sin amor que los demás conocían y que tampoco me hará sufrir…
Al siguiente día amaneció frío y húmedo. La gran mayoría salimos con pantalones deportivos y chamarras, Candy salió con un pantaloncillos cortos a medio muslo con tirantes y una blusa blanca sin mangas, una cazadora con gorro y con el cabello húmedo y ondeante… no lo traía lacio y no estaba tan largo como de costumbre.
Caminé hacia ella y le di un beso y ella me abrazó.
-¿Cuánto tiempo te llevó arreglarte el cabello? Está hermoso – Mencioné estirando un bucle cariñosamente
Escribió – Sin mentiras entre tú y yo, este es mi cabello, así era el de mi madre
Le sonreí, tomé su mano y nos dirigimos a desayunar
Mis amigos pasaron junto a nosotros sin saber cómo tomar lo nuestro, así que se limitaron a caminar en silencio y ella bajó la mirada.
-No, cariño, todo está bien… solo necesitan tiempo
-Me sonrió y extendió una galleta que había puesto entre sus alimentos.
Me mostró un mensaje: Respuesta 1, las siete maravillas
-¿Pudiste resolverlo?
-Necesito que lo revises y estés de acuerdo
-Confío en ti
-Mira- Extendió el sobre y cada una de las preguntas metafóricas que habíamos intentado resolver sin éxito, ahora tenían una respuesta
-Genial! ¿Cómo no pensé en esto antes
Entregamos nuestras bandejas e hicimos nuestro camino al campo de soccer junto con nuestro grupo.
Yo no era bueno para los deportes pero me gustaba participar sin importar el ridículo; Candy no se integraba, menos cuando eran juegos de mucho contacto, es decir, rudos.
-Vamos cariño, tenemos que lograr los 15 puntos de esta actividad
Sentí que apretó mis dedos y corría detrás de mí
Al llegar a la meta, cuando logramos hacerlo le abracé -¿Te da miedo?
Un poco –Respondió con los labios… anhelaba que algún día pudiera escuchar su voz, que pudiera emitir algún tipo de sonido.
Nos entregaron nuestras cintas con nuestros puntos por participar y nos dirigimos con nuestro consejero para canjear nuestra respuesta por el siguiente desafío.
Nos internamos entre algunos árboles para atravesar el campo y no pasar por en medio de los otros enfrentamientos y ella se quitó la cazadora y se recogió el cabello.
Miré su espalda y tenía, en cada omóplato un tatuaje del tamaño de mi mano. Se trataba de un par de alas bien dibujadas con la leyenda "Un día serán reales" como un fino texto enmarcando la orilla del ala derecha –Es bellísimo- Pasé mi dedo índice por las líneas.
Soltó su cabello y le ayudé a colocar su cazadora
Me tatuaré tu nombre
Sonrió y negó con la cabeza "por favor, te ruego que no lo comentes con nadie"
-Lo prometo.
Tomé su mano, besé su sien y caminamos en dirección de nuestro consejero-– Lean las instrucciones y pónganse de acuerdo: Desafío "usando un cronómetro con 30 minutos resuelvan cada uno de los siguientes ejercicios, queda prohibido utilizar calculadoras, web, diccionarios… deberán resolverlo delante de su consejero"
-Toma el lápiz-Le dije -¿Estás lista?
Asintió
-Estamos listos – Le dije a nuestra consejera
-Bien, corre tiempo
Otra regla era que no podíamos dividirnos el desafío, debíamos revolverlo en su conjunto como pareja
-Con las siguientes letras forma siete palabras: R-A-C-S-A
Le dije algunas y ella escribió otras.
Pasamos a la siguiente hoja. "Si dentro de 8 años, Luis, divide su edad por la cual obtendrá LA MISMA EDAD que tenía el año pasado ¿Qué edad tiene Luis?
-Ella escribió 10 al mismo tiempo que yo le daba la respuesta. Así respondimos el contenido de nuestro Desafío y nos entregaron una pista para obtener el tercero y nuestros listones azules que indicaban que ya habíamos resuelto los desafíos personales.
Nos integramos en la conferencia ocupando nuestros lugares casi en la tercera fila, Albert Andrews hablaba emotivamente del mundo empresarial y lo importante de ser un visionario.
Muchas veces nos conformamos con un estándar de vida sin llevar al máximo nuestros potenciales, creemos que porque hemos egresado de una universidad con un certificado es la totalidad de nuestro aprendizaje o peor hay quienes se limitan con trabajar para las visiones de otro sin tomar en cuenta sus propias aspiraciones… trabajar no es malo sino todo lo contrario, pero como decía mi madre, si vas a ser el barrendero que digan que barres bien –Reímos…
Salimos motivados y con un trabajo qué resolver, teníamos que escribir un "ensayo de vida", en unas cuantas hojas: en una cuartilla debíamos describir el qué deseábamos hacer en nuestra vida y en otra cuartilla el cómo lo podíamos hacer y en una más en dónde nos veíamos en cinco años.
Era fácil pensar en lo que deseaba para mi vida pero al momento de plasmarlo en un papel fue difícil, creía que mi máximo sueño era ser músico profesional, pero muchos chavos de menor edad que la mía ya son famosos; pensé en Anthonie Brower por poner un ejemplo; luego pensé en algo relacionado a la música, como ingeniero de audio, pero eso era poner mi sueño de toda la vida en segundo lugar y me vi a futuro como un músico frustrado… -Piensa Grandchester – Me repetía mientras intentaba llenar una cuartilla con letras y palabras.
Para este ejercicio nos recomendaron la privacidad, pero para mí estar con Candy era lo máximo y quería estar con ella en cada segundo del día.
Levanté la vista para mirarla y estaba sonriente mirándome.
-Dios! Por un momento me sentí como un conejillo de indias bajo tu microscopio, ¿Ya terminaste?
Asintió
-¿Puedo ver?
Extendió sus cuartillas.
¿Qué? Deseo ser un buen ejemplo a los trabajadores que, juntamente, con las empresas Andry, heredé por parte de mis antecesores.
Deseo firmemente llevar al máximo cumplimiento la visión de mi bisabuelo cuando fundó cada una de las cuatro empresas Andry y continuar con el sueño de mi abuelo de que cada una de ellas sea una fuente de sustento, primeramente a mi familia seguida por las familias que las integran…
Pude notar que Candy tenía definido su futuro, no sabía si era exactamente lo que ella había soñado para sí o era un sueño impuesto; pero a diferencia de mí yo no me veía en la empresa de mi padre…
Fruncí mi ciño al leer la última cuartilla… ¿viviendo?
Sonrió con tristeza
¿Qué significa?
Tomó una hoja de las que nos dieron para trabajar y escribió: Alguien cortó la vida de mi madre, recién a muerto mi abuela, mi abuelo tres años atrás, creí que mi mundo era difícil… no lo sé… creo que mientras tenga vida podré realizar cualquier cosa. Sonrió
La miré serio -¿Has intentado suicidarte?
Negó
Miré sus muñecas -¿Por qué nunca te quitas esas cinta de piel?
Señalé la gruesa cinta negra que cubría unos tres centímetros de la piel, en especial la de su mano izquierda. La colocó cerca de la mía y me permitió quitarla. Desanudé mientras me observaba -Es una clave de Fa –Dije con sorpresa.
Hice lo mismo con la otra cinta y miré una clave de Sol.
Sonrió-"He plasmado en mi piel aquellas cosas que determinan mi vida" Este –Señaló la clave de Fa- es por la música que me eleva a un plano superior de mis fantasías, de mis sueños, de mis anhelos,- Señaló Sol- este es el complemento de la armonía, ninguna existe sin la otra, así como yo, yo no existo sin el complemento de mis padres, sin importar sus decisiones posteriores; las alas son porque en los sueños de mi niñez siempre veía a mi madre venir hasta mí y consolarme del dolor de su ausencia y la veía elevarse y yo le gritaba que un día tendría mis alas para alcanzarla y jamás la dejaría ir… lo del infinito ya te lo he contado…
-Candy ¿Tu infinito soy yo?
-Sí, por siempre… sin importar nada
Por encima de la mesa y de nuestras hojas acariciaba sus dedos. –No quiero que nada te pase nunca
Desvió su mirada de la mía y sentí miedo de perderla
-Prométeme que nunca harás nada en contra de tu vida
Anudó su meñique con el mío y sonreímos. Era una promesa
Tomó de nuevo la hoja y escribió: Recuerda que me debes un secreto.
-¿Yo?
-Ajá, el día que te platiqué el significado del infinito y la mariposa; así como del piercing.
-Lo recuerdas – Sonreí travieso… ¿Estás segura que quieres saber un secreto mío?
Afirmó
-¿Blanco o negro?
Abrió los ojos y sonrió pícaramente ladeando la cabeza hacia la izquierda
-¿Negro?
-Afirmó
Respiré profundo y solté el aire –Te deseo, ese es mi mayor secreto, desde que Margie nos habló la primera vez de ti y nos enseñó tu fotografía, desde ese día te metiste en mis pensamientos, en mi ser…
Me miró seria y creí que le había ofendido y escribió -¿Cómo me deseas?
¡Por Dios, Santo! Mi corazón tomó un ritmo acelerado y desacompasado –Como mujer, como mi mujer
Amplió su sonrisa y escribió: "Algún día"…
Candy lograba colocarme en la posición que ninguna de mis chicas había podido hacer: en el límite del deseo, respeto y responsabilidad.
La amaba y me sentía feliz a su lado.
Disfrutaba su silenciosa voz y lo creativo de su parte para que yo pudiera entenderla. Le prometí aprender el idioma universal de las señas para que le pudiera entender y ella no tuviera que escribir siempre.
-Vaya! Hasta que recuerdas que tienes amigos
-Por favor, amigos. Ella es importante para mí
Susana desvió la mirada y Neil negó con la cabeza. Mark y Karen guardaron silencio –No hablemos de ella ni peleemos por su causa… mejor digámosle a Terry que encontramos una cuerda larga que creemos que nos servirá
-Emmm… al respecto de eso, creo que no podré ayudarles…
-¿Por qué no?
-Porque quiero estar con mi chica la mayor parte del tiempo
-Pues, -Karen señaló con su mano una línea imaginaria - Ve con ella, Terry
-Karen
-Creí que lo pasaríamos increíble, pero me equivoqué
-Karen, por Dios!, tú misma me aconsejaste buscarla
-Porque creí que no era más que un capricho pasajero
-Princesa-Interrumpió Mark- Llevan dos días…
-No, Mark, te equivocas… llevan el tiempo desde que ella llegó
-Espero que pronto salga de mi vida – Dijo Margie
-¿Cómo puedes pedir eso? Es tu hermana
-Una hermana que no quiero en mi vida, que regrese por donde vino
-No puedo creer que me den la espalda… creí que les alegraría por mí
-Estábamos felices cuando andabas con Susy
-Eso es tema entre ella y yo…
-Terry, tú puedes escoger la chica que tú quieras- Mencionó Neil-Pero no puedes integrarla a este grupo o pedirnos que la aceptemos
-Bien, si no aceptan a mi chica tampoco lo hacen conmigo
-Si no le aceptamos como mi hermana que te hace pensar que puede integrarse como tu novia
-Bien… no hay más- Me retiré y Mark me detuvo por la muñeca
-Terry, dales tiempo, esto no está saliendo como planeábamos
-No, amigo… han sido claros conmigo…
-No lo tomes personal… Terry es parte de nosotros-Dijo a los demás –tenemos en puerta el concurso de Bandas ¿Lo reucuerdan?
-Olvídalo Mark… Candy es lo más importante para mí.
Extrañaba a mis amigos de toda mi vida pero no como cuando extrañé a Candy…
Odiaba la trompeta que sonaba a las 10:00 p.m. indicando que el día había concluido y amaba la que sonaba a las 7:00 indicando que podíamos salir de nuestras cabañas.
Me senté junto a ella y me compartió los papeles que llevaba en la mano -¿Quieres que los lea?
-Sí
Eran dos proyectos que no me quedaban claros en la totalidad y menos porque no tenía mucho conocimiento en cuanto al manejo de cualquier empresa.
-¿Qué es lo que deseas hacer?
-Por eso estoy aquí en América, por esto quise acercarme a mi padre
-¿Para que te ayude con la dirección de estas empresas?
Algo le preocupaba pero no me decía mucho y yo tampoco sabía cómo preguntarle sin ofenderla –No
-¿Entonces?
-Quiero heredárselo todo… no sé si ese sea el nombre apropiado y tampoco sé si es la decisión correcta
-¿Por qué quieres hacerlo?
Escribió- Quiero una vida tranquila, tengo lo suficiente para estar bien… quiero hacer cosas como las que tú y tus amigos hacen, disfrutar que tengo 17 años, que te tengo a ti en mi vida… quiero vivir
-Candy ¿qué ocurre?
-Nada- Escribió seguido de-¿Quieres acompañarme? es importante hablar con Andrews, me ha concedido una audiencia
-Sí, princesa… siempre a tu lado – plantó un tierno beso en mis labios
Nos dirigimos hacia la fuente de sodas y ahí nos esperaba el señor Andrews.
Retiré la silla para Candy y él se puso de pie, ambos tomamos nuestro lugar en cuanto ella tomó el suyo.
Mark tenía razón cuando mencionó que Candy me llevaba ventaja en los asuntos relacionados con los negocios y fue un poco incómodo darme cuenta que así era.
–Candice Andry
Asintió y yo quise interrumpir mencionando "White"
-¿En qué puedo ayudarte?
Candy sacó un sobre con documentos, en tanto que Albert los revisaba pulsó algunas aplicaciones en su móvil y lo extendió.
-A ver… ¿Estoy entendiendo bien? ¿Eres la heredera universal de las empresas Andry?
Asintió y tomó mi mano
-¿Cuánto conoces del manejo de cada una de ellas?
Tomó un hoja de papel y escribió: Tal vez un 90 %
-90% … es mucho más de lo que me imaginé… - Dijo con sorpresa –Existe mucha gente a mi alrededor que daría la vida por una oportunidad en cualquiera de estas empresas
-Quiero que seas mi asesor
-¿Quién es tu representante?
Negó con la cabeza y escribió –Tengo el apoyo absoluto y discreción del señor Carlrigth
-¿Es tu apoderado legal?
Negó
Creí que a él se le dificultaba comprender a Candy debido a su limitación física, pero tuvo mucha paciencia y al parecer tenía conocimiento en relación a las empresas Andry -¿Tienes más familiares?
-Provengo de familias de hijos únicos, tal como es mi caso… bueno, cuento con una hermana por parte de mi padre y cuento con él, pero no les conocía hasta este tiempo
-¿Sigues pensando que dejarle a tu padre las empresas Andry es lo mejor?
-No sé si es lo mejor, pero no sé qué hacer…
-¿Tienes temor de enfrentar toda esta responsabilidad?
Negó… -He vivido con mucha presión de hacer las cosas correctas, siempre… ahora quiero vivir
Albert rió ante esa confesión de Candy –Vaya, vaya! Yo haría lo mismo. Tener tu edad y disfrutar la vida sin tantas complicaciones… pero esta edad no dura la eternidad
-Lo sé. Pero también sé que todo esto es mucho para mí y aunque conozca el manejo de todo esto no podré … solo quiero vivir … y disfrutar
-Estudié el caso que me enviaste y mi presencia aquí es una grandiosa coincidencia… tenía muchos deseos de conocerte, Candice Andry
Ella tomó mi mano y recargó su cabeza en mi hombro mientras escribía –Gracias
Fue un mensaje claro para Albert, o al menos para mí… Candy no quería a nadie más en su vida sentimental más que a mí y yo agradecí eso –Quiero conocer de cerca las empresas Andry; podríamos dialogar con el señor Carlright en relación al futuro de las mismas y los objetivos específicos que sugieres en el replanteamiento de la visión… ¿Cuándo regresarás a Londres?
Me miró, escribió en su móvil "¿Podrías venir conmigo?". Asentí –Diciembre, será más o menos tres semanas
-Perfecto… requiero tiempo para que dialoguemos
-Le pediré a alguien que esté para interpretar y no demorar ¿Te parece bien?
-Genial… una última pregunta ¿Quién ha llevado la presidencia desde la muerte del Señor Andry?
-Yo, a través de Carlright
-Eras muy pequeña en ese entonces… quizá uno 14 años.
Asintió.
Hicimos nuestro camino tomados de la mano y aunque nos integramos en las actividades sentía a mi chica distante y triste. Tal vez ella creía que lo mejor era deshacerse de las empresas que le dejó su abuelo y yo quería consultar con mi padre su punto de vista en relación a este tema.
Por aparte me preocupaba un poco que teníamos planes para navidad, había prometido a Neil acompañarle a Vancouver, Canadá, como viaje exploratorio previo a la universidad. Recuerdo las condiciones de mi padre al adquirir el billete del avión, eso era lo de menos.
-Necesitaré el permiso de papá para poder salir del país y cambiar mi billete de navidad
-Soy mayor que tú –Escribió sonriente- le diré a tu padre –Reímos
-Es sexy andar con una mujer mayor-Le dije atrayéndola hacia mí –Amo tu madurez… te amo, Candy
-Por los vuelos no te preocupes, está resuelto
-Hey! No dejaré que mi chica pague mi viaje… ante todo, soy un caballero
Sonrió y escribió -¿Quieres que invite a tu familia o viajamos solos
-Es tentador… ¿Qué es lo que tú quieres?
-Invitar a tus padres y hermana… si quieres hasta a tus amigos
-No, quiero estar a solas contigo, conocerte en tu mundo, tú ya conoces el mío, considero que lo justo es verte en el tuyo
Este era nuestro tercer día como novios y parecía que llevábamos mucho tiempo, juntos.
-Anda, sabe delicioso, te puedo asegurar que allá en Londres no se disfrutan las salchichas como aquí
Me miró con extrañeza y rechazaba sonriente el hot dog que le había escogido en el menú de hoy.
-Entonces prueba esto – Le ofrecí una hogaza de pan con puré de papa –No les queda tan bien como a mamá pero está rico
Negó con la cabeza, como que meditó las cosas y comió todo, incluyendo la soda fría.
Ella me había seleccionado ensaladas y les espolvoreó de sus semillas, me dio agua en una botella para pasarme todo…
Entregamos nuestras cuartillas con nuestros ejercicios y comentamos en equipo el resultado de éstos a nuestra vida. Según el ejercicio, nos comprometimos a tener un amigo, de entre nosotros, para ayudarnos constantemente y a relacionarnos con un mentor para obtener guía y dirección de manera oportuna.
-Tendrás que correr hacia la derecha lo más rápido posible, tomas el banderín y se lo entregas a Jonny…
Asintió…
El silbato sonó indicando la competencia…
Candy correría después de mí, es decir era la quinta persona en salir y tratar de conseguir el banderín antes que el equipo contrario.
Corrí lo más rápido que pude, nos enfrentábamos al Bayern Munchen en donde estaba Neil, al pisar la base viré lo más pronto para mirar a Candy, Neil corría en dirección contraria a nosotros…
Noté que desvió su andar y corrió en dirección a mi chica… levantó una mano… había mucho revuelo por la dinámica.
No aparté mi vista y corrí en dirección a él.
-¿Qué diablos?
-Ayúdame… -Neil sujetó a Candy quien perdió el conocimiento –Miré que se desvanecía y corrí en su dirección, pero no logran notar que algo está mal
Tomé a mi chica y la llevé hasta la enfermería acompañado de mi amigo.
La recostaron y nos hicieron algunas preguntas.
-No sabemos muchas cosas-Respondió Neil -Creí que para casos como este nos solicitaron las cartas médicas
-Llamaré a su hermana – Tomé mi móvil y llamé a Margie, de pronto todos mis amigos estaban conmigo incluyendo a Susy quien aprovechó para darme un abrazo diciendo que todo estaría bien, tal vez se trataba de ejercicio.
-Llamaremos a sus padres, señorita White, su hermana no reacciona- nuestro consejero dijo que toda la dinámica se desarrollaba de manera normal, que no comprendía el por qué Candy estaba así.
-Creo que sé la razón- Mencioné –Candy ha cambiado su dieta… quiero decir que ha comido de lo que nos brindan en el servicio de comedor y no la especial que ella está acostumbrada.
-Estará en observación… regresen a sus actividades menos usted señorita White.
Con renuencia regresé con mis compañeros. Tenía temor de que al revisar a Candy notaran el piercing y sus tatuajes; nuestro colegio nos realizaba un examen en el cual la revisión de la piel era parte de ello, aún desconocemos la manera en la que Candy no fue auscultada para negarle el ingreso.
-No sé, amigo… solamente vi que se quedó sobre sus pies y se llevó la mano a la frente. Corrí hacia ella, no sé por qué
-Te lo agradezco, Neil… en verdad, de corazón
-Terry, estará bien… tal vez no le afectó todo el ejercicio…
-Es probable… -Agradecía tenerlos nuevamente conmigo y su apoyo… sabía que esto también era difícil para ellos porque me apreciaban y los comprendía porque fue mi reacción cuando Margie dijo que Candy vendría –Sin embargo me siento un tanto culpable, porque le he hecho comer cosas que ella no está acostumbrada
-¿A qué te refieres? – No pude responderle a mi hermana. Me había quedado con el móvil de Candy y éste había insistido en las notificaciones de mensajes, debido al respeto a su privacidad no los había leído pero había sonado más de cuatro veces con el texto "Llamada de Annie Brigther"
-Dame un momento, Karen, contestaré… - Me alejé unos pasos y respondí –Hola
-Amm… hola, soy Annie ¿Candy está contigo? ¿Me equivoqué de número?
-No, no te equivocaste… soy Terry el novio de Candy – Eso se sintió bien
-¿El novio americano?
-Ajá….
-Hola Terry, gracias por estar con Candy… ¿Podrías comunicarme con ella?
-Annie, Candy se sintió un poco enferma y ahora está en observación médica
Pasó un largo silencio que creí que la llamada se había terminado, salvo porque escuchaba su respiración al otro lado de la línea -¿Cómo se encuentra? ¿Qué fue lo que pasó? –Sonó preocupada casi al borde de la histeria
-Estábamos en una actividad, le correspondía correr y de pronto se desmayó…
-¡¿Qué!? Así como así?... dime algo, ¿Se ha golpeado la cabeza?
-No
-¿Se mareó antes?
-No que yo sepa
-¿Cefaleas?
-Annie, ¿Eres su médico? ¿Hay algo que yo deba saber?
-No, quédate tranquilo… debe ser la medicación…
-¿Está bajo algún régimen médico?
-¿Podrías notificar que está medicada con anticonvulsivos? Que evite cualquier actividad física.
-¿Padece convulsiones?
-¿Podrías pasarme a su médico?
-Te llamaré en cuanto esté en el servicio médico –Corrí sin despedirme de mis amigos y solicité hablar con el médico. No fue necesario que sus padres vinieran, ella se encontraba bien
Ingresé y ella había despertado. Estaba sonriente.
-Llamó Annie, pidió hablar con el médico
Extendió su mano y escribió a su amiga.
-Puedes irte, Candy, por el momento no te integres a ninguna dinámica
Asintió
La abracé y Margie nos acompañó gran parte del camino –Cualquier molestia, Candy, quiero que me digas… te lo ruego
Asintió
-¿Cuál es tu número móvil?
No lo podía creer, tantos meses y no tenía su número… ¡era el colmo!
-Vamos, cariño. Necesitas descansar
Negó.
Estuvimos tranquilos bajo la sombra de un árbol, ella se recostó en mi pecho.
gracias por leer
