¡Hola a todos!

Bueno, antes que nada, una disculpa enoooorme por haber tardado tanto, pero realmente he estado ocupada con la escuela y otros proyectos personales.

De antemano, agradezco a todos por leer la historia, por seguir apoyándome tanto aquí como en mi nuevo proyecto en Sweek y por no bloquearme en sus bellos PM xD jejejeje.

Pero bueno, este capítulo será un tanto... meloso. Ya sabrán por qué jeje.

¡Disfruten la lectura!


Los tres erizos estaban sentados en la sala, de brazos cruzados y sin mirarse a los ojos. Storm estaba en el medio, mirando a todos, y se rascó una oreja, como si toda la tensión en el ambiente le causara alergia. Sonic miró de reojo a los dos erizos que estaban con él. Shadow estaba mirando hacia un lado y Silver estaba tamborileando los dedos en su rodilla, mirando al gato.

— Tenemos que resolver esto —dijo el azul por fin.

— ¿Y qué sugieres? ¿Qué nos abracemos y que comencemos a llorar y cantar canciones de princesas? —respondió el oscuro mordazmente.

— Qué maduro eres, Shadow —espetó el plateado lanzándole una mirada furiosa.

— No vamos a llegar a ningún lado de esta forma —dijo Sonic tallándose la sien.

— Pues no es que queramos llegar a algún lugar —respondió Shadow enojado—, la verdad es que lo que menos quiero es estar aquí.

— ¡Entonces regresa a casa! —gritaron los otros dos, enojados.

— ¡No puedo, inútiles! —gritó él como si fuera obvio—. ¡Rouge no me quiere ahí, sigue enojada!

— ¿Y por qué no te disculpas? —le dijo Silver obviando la situación.

— ¿Acaso me has visto disculparme en mi vida?

— Don Amargado necesita unas clases de cortesía —agregó Sonic sonriendo burlonamente.

— Y por eso no le cuento a nadie mis problemas —masculló el oscuro cruzándose de brazos y mirando hacia otro lado.

Los tres se quedaron en silencio y Shadow tosió. Silver lo miró y se levantó, sentándose junto a él.

— ¿Has intentado hablar con ella? ¿Ya le dijiste que lo sientes? —preguntó el plateado con un tono de voz más calmado. Shadow masculló algo y miró a la pared.

— Puede ser —respondió secamente.

— ¿Y?

— Sigo aquí, ¿no? —espetó él aún más seco.

Silver se quedó pensando por un momento y miró a Sonic, quien estaba acariciando al gato y estaba divertido jugando con él. Cuando sintió la mirada de su compañero, alzó la vista y los miró sin saber qué era lo que estaba pensando el plateado.

— Bien, imaginemos que Sonic es Rouge y tú te vas a disculpar con él —dijo Silver a Shadow, sonriendo como si acabara de descubrir la electricidad.

— ¡¿Qué te pasa?! —gritaron los dos al mismo tiempo.

— Vamos, es la única manera en que puedas regresar a tu casa —insistió él y Shadow refunfuñó—. Solo inténtalo, ¿sí?

El plateado usó sus ojos de gatito desamparado. Fue muy efectivo.

Shadow se levantó de su asiento y se dirigió a donde estaba Sonic, se sentó a su lado, quitando al gato y mirando fijamente al azul. Carraspeó y se acomodó las púas.

— Perdón por llamarte gorda. Me preocupo por ti, por eso te dije que dejaras de comer tanta comida rápida —dijo Shadow rápidamente.

— Oh, eres un galán, Shadow, hazme un hijo —dijo Sonic fingiendo voz de mujer y fue lo último que pudo decir antes de terminar estampado contra una pared—. No… me duele…

— Muy bien, la sesión de práctica se terminó —masculló Shadow caminando furioso hacia su habitación.

— Eres un insensible, Sonic, por eso Amy ya no quiere salir contigo —dijo Silver muy enojado mirando hacia donde estaba Shadow.

— ¿Ella qué? —dijo Sonic sorprendido. El erizo negro se detuvo en seco, una de sus orejas se movió hacia la sala.

— Yo no dije nada, me voy a mi cuarto —el plateado se levantó de su asiento y tomó a su gato. Sonic se desincrustó de la pared y caminó renqueando hacia donde estaba el joven.

— No, ahora me dices. ¿Amy no quiere salir conmigo?

— Ahora sí te preocupas, ¿o no Faker? —dijo Shadow con un tono un tanto burlón.

— Cállate, Shadow.

— Digamos que un pajarito me dijo que está comenzando a aburrirse de tener que perseguirte toda la vida y que está buscando modelos más… interesantes —agregó el plateado con un tono más convincente—, pero claro —continuó con una sonrisa de satisfacción—, eso no te interesa.

Sonic no dijo nada y se sentó en la sala. Los pedazos de pared seguían en su cuerpo y los sacudió molesto. Shadow se dirigió de nuevo a la sala, para intentar una segunda "reconciliación" con sus compañeros de cuarto.

El gato comenzó a jugar con las púas del oscuro, haciendo que este simplemente gruñera molesto, aunque dejó que el felino siguiera jugando con él por un rato más.

— ¿Entonces? —preguntó Silver mirando a sus dos acompañantes.

— Me disculparé con Rouge solo si Faker le dice a Amy lo que siente —dijo Shadow secamente. Los dos lo miraron con los ojos abiertos como platos.

— ¿Estás jugando?

— ¿Tengo cara de estar bromeando? —dijo el erizo oscuro cruzándose de brazos. Los dos erizos se miraron entre ellos—. Eso creí. Entonces, ¿cuándo irás a confesarle tu amor a Rosie? —finalizó con una sonrisa malvada.

Sonic no dijo nada y se aclaró la garganta. Se cruzó de brazos y tosió. Shadow disfrutó ese momento.

— Mañana, mañana le diré —contestó el azul.

— ¡Sesión de práctica!

— No haré voz de mujer y definitivamente —comenzó a decir Shadow molesto—, no voy a decir "hazme un hijo".

— Anda, Shadow. Mientras mejor salga, más rápido te irás de aquí —dijo Silver emocionándose.

— Agh, de acuerdo —accedió el erizo y se sentó al lado de Sonic—. Faker, quiero que sepas que te odio.

— El sentimiento es mutuo —respondió Sonic y tomó la mano de Shadow, se aclaró la garganta y trató de cambiar su tono de voz—… Amy, tengo algo importante por decirte.

— Dime, Sonic —dijo Shadow con su monótono tono de voz, la mirada fría y aguantando las ganas de golpearlo.

— Y-yo… yo no te odio —dijo el azul y tragó en seco—… eres… yo… Amy —él se levantó de golpe—… ¡NO PUEDO CON ESTO! ¡DEJA DE REÍRTE MALDITA SEA! —agregó señalando a Silver quien estaba desencajándose de risa.

— Shadow se quedará aquí por siempre entonces —replicó limpiándose las lágrimas de la risa—. La sesión ha terminado, creo que deberíamos ir a comer algo.

— Estoy de acuerdo en eso —dijo Shadow levantándose de su asiento y buscó las llaves de su Jeep.

"Hoy fue un día largo. Después de la "terapia" de Silver fuimos a comer. Las chicas estaban ahí. ¿Por qué siempre andan en grupo? Rouge llevaba un hermoso vestido rojo, como su nombre. Pero estaba comprando esa McEggman que tanto le gusta. ¡¿Cómo puedo pedirle disculpas si está haciendo justo lo que le dije que no hiciera?!

Nunca entenderé a las mujeres…"

Creo que Shadow tiene razón —dijo Rouge mientras comían. Blaze, Cream y Amy estaban con sus bandejas llenas de comida: papas, Nuggets y un sundae de chocolate, comenzando a derretirse en el calor del restaurante.

¿De qué hablas, Rouge? —preguntó Amy comiéndose una papa.

Estás bien como estás, simplemente debes hacer más tiempo en el gimnasio, es todo —dijo Blaze antes de que Rouge pudiera contestar.

Siendo honestas, creo que tengo una lonjita aquí —dijo agarrando un poco de su panza. Las otras dos chicas la miraron con un poco de recelo.

Eres la más fitness de las tres, no empieces —dijo Amy con un tono de queja.

Lo que quieres es a Shadow de regreso, ¿no? —agregó Blaze secamente mientras le daba un sorbo a su gaseosa—. Perdónalo y deja que regrese a su departamento.

Rouge no dijo nada y se atascó de papas fritas.


¿Será que Rouge decida perdonar a Shadow? ¿Será que Amy y Sonic tengan un final feliz? ¿Algún día dejaré de hacer preguntas sin sentido? Nadie lo sabe, pero pueden intentar averiguarlo en el siguiente capítulo de "Las Maravillosas aventuras del Team S"

¡Nos vemos!