Ayame:- Aqui les traigo el 10 y 11 enseguida. Ya los tenia pero se me olvido subirlos * se golpea* En fin,¡A disfrutar!
Ginji:- T.T
Ban:- ¬¬ Muy graciosa
Yuki:- n_n Hola Ginji san /Natsu:- ¡Midou!
Capitulo 10 Rumbo al a Isla Pesadilla
Pasaron toda la noche siguiendo al perro que sabía la hubicación de Sheika. Cunado por fin llegaron al parque central la chica ya no estaba. La noche caía sobre sus cabezas. Estaban cansados y desesperados por encontrar a la chica. Fue entonces cunado escucharon una voz que gritaba:
- ¡Los milagros existen! ¿Cómo es que esa mujer y esa niña desaparecieron? ¡Sin duda son brujas!
Se trataba de un mendigo que gritaba por todo el parque. Ban decidió acercarse.
- Oiga anciano, ¿De qué niña habla? ¿Cómo era?
Sin embargo el mendigo se negaba a hablar si no le daban comida. Enishi tuvo que correr a comprar algo para el señor. Poco después comenzó el relato.
- Suelo venir a este parque todos los días. Esta tarde cuando casi ya no había gente vi a una niña solitaria. No me acerqué por que sé que los niños me temen. El caso es que una mujer se le acercó. Intercambiaron palabras y después desaparecieron ¡Fue un milagro!
Todos se miraron entre sí. Tenían el presentimiento de que esa niña era Sheika, pero ¿Quién era la otra mujer?
- ¿No pudo escuchar absolutamente nada? – preguntó Katsuki.
El viejo se tomó la barba y se quedó pensando.
- No estoy muy seguro. Pero sé que escuche sus nombres: Sheika era la niña pequeña y la otra creo que se llamaba Triela.
Shido abrió mucho los ojos y no fue el único. Enishi no podía creerlo tampoco. Los demás no dijieron nada. Triela, la shinkigami que dominaba la energía sítica era la causante de la desaparición de Sheika.
Todos decidieron regresar al Honky Tonks, solo Shido se marchó a la casa de Madoka para explicarle la situación.
Los demás se pasaron discutiendo que debían hacer hasta que llego el amanecer. Cuando Natsumi llegó al Honky Tonks todos están medio dormidos. Tuvo que servirle una buena cantidad de café a cada uno.
Decidió encencender el televisor. Justo cuando los chicos ya estaban desperando se escuchó la voz de una mujer en la televisión. Una reportera que narraba una noticia.
-" Les informamos que ayer en la noche varios bancos fueron asaltados y sus servidores asesinados, los testigos que sobrevivieron dicen haber visto uir con el dinero a dos chicos de pelo plateado, una chica y un chico, segun nuestros informes son los mismos que." ..- pero la señal se corto, la imagen cambio por completo, mostrando en la pantalla una cara muy conocida. Todos abrieron los ojos al ver a esa mujer frente a ellos. Rally, la shinkigami de la tierra.
-"Buenos días ciudadanos del país del Sol Naciente. Es un honor para mí presentarme ante ustedes para invitarlos a un torneo que he organizado. El premio serán grandes riquezas. Invitó a los mejores luchadores a participar en este torneo. Una invitación exclusiva les llegará a cada uno de ellos. El lugar es una pequeña isla perdida en el Pacífico. Los luchadores deberán presentarse en el aereopuerto de Tokio a las 12:00 de la mañana en cuatro días. Esperamos contar con la presencia de todos."
Se terminó la proyección y Natsumi apagó la televisión.
¿Un torneo? ¿Pero que pretende esa mujer?- preguntó Shido entrando al local.
- Suena interesante- dijo Ban mientras enciende un cigarrillo.
- Es una buena oportunidad para salvar a Sheika y barrer el suelo con esos malditos de una buena vez- dijo Himiko cruzando los brazos.
- Sin embargo no seremos los únicos en participar. O por lo menos no sabemos contra quienes nos enfrentaremos- dijo Katsuki.
El celular de Enishi sonó, se alejó para hablar mientras los demás discutían y regresó diciendo:
- Makubex me dijo que la señal de Rally también llegó a la Fortaleza. Me comentó que Kanou, Toshiki y Kaoru piensan participar también.
- ¿Qué? Demonios, lo que nos faltaba- murmuró Himiko.
- Tranquila, esta vez están de nuestro lado. – dijo Ginji sonriendo- ¿Qué sucede con Masaki san y Tskimine san?
- Ellos se quedaran a ayudar a Makubex en la fortaleza. No podemos bajar la guardia – comentó Enishi.
- Lo peor que puede pasarnos es encontrarnos con Akabane- suspiró Ban y Ginji se volvió chibi- Cosa que no me sorprendería.
Entonces entró una figura al local. Era un hombre con el rostro cubierto. Todos lo miraron con desconfianza. Él dejó unas cartas en la barra y luego se dispuso a salir. Ban tomó las cartas.
- Son las invitaciones. Para Ginji y para mí. También están las de ustedes
Dijo entregando las invitaciones a Katsuki, Jubei, Shido, Himiko y Enishi repectivamente.
- Sospecho que los de la fortaleza también ya recibieron una – comentó Katsuki analizando la invitación.
- Muy bien, al parecer tendremos que prepararnos para ese día- comentó Shido.
- Sí, preparen todas sus cosas y despidansé. Dentro de dos días nos reuniremos en el aereopuerto. No se atrevan a llegar tarde- comentó Ban.
- Lo mismo digo Ban, no salgas corriendo – comentó Himiko.
Todos se separaron ese día. Shido se reunió con Madoka y estuvo con ella todo el día. Le pidió a los sirvientes que cuidaran muy bien de ella. También se lo comentó a Sakura. Ella le prometió que se daría sus vueltas en cuanto pudiera. Natsumi también lo prometió. Hevn estuvo rondando nuevamente en la fortaleza esta vez acompañada por Enishi. La mujer iba a acompañar a los chicos como intermediaria a pesar de no recibir invitación alguna. Por ese motivo tenía que ir equipada con lo necesario para evitar ser secuestrada o atacada. Katsuki, Toshiki y Jubei iniciaron un entrenamiento intensivo en esos días. Kanou entrenó por su cuenta al igual que Kaoru quien al enterarse de que había un tipo que dominaba el fuego al igual que ella y había atacado a Ginji enfureció y se prometió borrarlo del mapa. Himiko se la pasó perfeccionando sus venenos y les confirmó a los demás que Akabane planeaba participar. Por su parte Makubex al lado de Ren aumentaba la vigilancia en la Fortaleza. Pronto descubrieron que el sujeto que visitaba al abuelo Gen era el mismo Sakio. No pudieron sacarle palabra alguna hasta que Ban llegó y casi lo amenaza con golpearlo. Gen reveló que Sakio era un ex miembro de Brain Trust pero que no tenía más información sobre él. En esos días inicio la cazería de Ban por todos los niveles bajos hasta que logró capturar a Kagami y tras golpearlo intensamente le sacó la información que necesitaba. Mientras Ginji era entrenado por Masaki y Tskimine.
Los días pasaron y todos se reunieron en el aereopuerto como habían prometido. Ginji se había perdido en el camino y se encontró con la persona que jamás habría esperado.
- Buenos días Ginji kun- sonrió Yukihiko - ¿Te has perdido otra ves?
El chico saltó de alegría al verlo pero recordando que tenía otro yo se detuvo de saltar a él en forma chibi.
- No te preocupes- sonrió Yuki- Esta vez no somos enemigos por lo que Natsuhiko no te hará daño. Lo prometo.
- ¿Entonces también participas en el torneo? – preguntó Ginji comiendo un helado minutos después. Los habían comprando en una heladería cercana.- ¡Seguro ahora sí la pasamos bien!
- Sin duda Ginji kun- dijo Yuki tomando un helado de igual manera sin embargo en ese momento llegó Ban.
La situación se tenso un poco. Por un lado Yukihiko conteniendo Natsuhiko que trataba de cambiar con él. Por el otro Ban le hechaba una mirada fría y Ginji se sentía entre la espada y la pared. Las cosas se habrían puesto feas cuando Hevn llegó con una sonrisa.
- Así que aquí estabas Ginji kun- sonrió la mujer y los tres se relajaron para abordar el avión.
La distribución de las filas no fue tan agradable como unos hubieran querido. Los habían separado por números y la suerte había querido que queadaran con quien menos algunos querían.
En la primera fila iban Ban y Shido quienes se pasaron la mitad del viaje discutiendo sobre quien ganaría el torneo de ambos.
- ¡Serpiente tarada!- dijo Shido muy molesto- ¡Esta vez arreglaremos cuentas!-
- ¡Estoy de acuerdo!- replicó Ban mordiendo un palito de paleta dado que no podía fumar en el avión.
Por su parte en la segunda fila iban Himiko y Kaoru. Ambas se echaban miradas de odio y querían matarse la una a la otra. El silencio era incómodo entre ellas hasta que la dama de fuego decidió preguntar:
- ¿Tú conociste en persona a ese tipo, verdad?
- Si te refieres al que domina el fuego sí- cerró un frasco- Y me debe una así que ni se te ocurra tocarlo.
- Yo también tengo cuentas pendientes con él- repuso furiosa Kaoru – Nadie ataca a mi Ginji con mi propio poder.
- ¿Tú Ginji? ¿Desde cuando son pareja? – la miró Himiko con una sonrisa sarcática.
- Por lo menos tengo más elegancia para conseguir un novio que tú.
Y así continuaron discutiendo y queriéndose matar.
En la tercera fila iba Ginji tremendamente asustado. ¿Por qué? De todas las personas con las que le pudo tocar él era con el que menos deseaba estar.
- ¿No te gustan los aviones, Gini kun? – preguntó Akabane notando la palidez de su compañero.
- No es eso- respondió Ginji en forma chibi temblando de pies a cabeza.
Akabane sonrió de manera enigmática causando que el chibi se asustara más.
En la cuarta fila estaban Enishi y Kanou. El último deseaba golpear al que tenía junto. El payaso sin gracia para él se la había pasado la mitad del viaje fregando.
- ¿Qué te pasa Kanou kun? ¿Te comio la lengua el raton?- preguntó Emishi. Kanou solo queria desintegrarlo mientras miraba por la ventana con algo de aburrimiento.
En la quinta fila. Estaban Hevn y Yukihiko. La negociadora de inmediato había logrado convencer a Yuki que la protejiera durante su estancia en la isla. Le pagaría una buena suma de dinero. Yukihiko aceptó.
- ¿Entonces Yuki kun aceparias ser mi guarda espaldas mientras estoy en esa isla?- pregunto Hevn a su acompañante.
- Por supuesto señorita Hevn ¿pero exactamente que sucede?- pregunto poniendose serio.
Hevn le conto lo que sucedia.
- Con que los Shinkigami, les ayudare a recuperar a esa chica, me gustaria trabajar con Ginji kun - dijo sonriendo y esuchco una voz en su mente que era la de Natshiko " ¬¬ No me hagas trabajar al lado de ese bastardo de Ban. Resaré por que en este torneo me toque enfrentarme a él"
En otra de las filas
- ¿Qué sucede Katsuki? estas muy callado- dijo Toshiki. A él le había tocado con el maestro de los hilos. Jubei casi lo golpea cuando se burló de eso en su cara. Katsuki tuvo que calmarlos a los dos y decirle a Jubei que se conformara con estar tras él.
- Estoy algo preocupado por Sheika chan espero que este bien - dijo Katzuki- Sin duda va a ver oponentes fuertes.
- No importa yo te protejere- dijo una voz tras de su asiento que casi causa que el hilandero se asustara. Se giró y vio a Jubei determinado. Una gran gota cayó tras su cabeza y Toshiki suspiró.
Jubei por su lado estaba sentado junto a una jovencita de pelo negro y coletas que dormía plácidamente bajo una manta desde antes de que el maestro de las agujas se sentara. El chico creyó conveniente no molestarla. La chica parecía entretenida en el reino del los sueños. De ves en cuando susurraba palabras entre sueños pero Jubei estaba más atento en Katsuki así que no se percató de ello.
En la última fila otra chica de cabellos largos y cáfes claro estaba sentada ovserbando por la ventana, a su lado habia un sujeto de cabellos plateados y que ocultaba parte de su rostro dejando solo ver su ojo izquierdo con el cual leía un libro.
- Esta muy interesante todo esto- dijo el peliplateado.
- Si es cierto- dijo la joven sabiendo que se referia tanto al libro como a la situación- Debemos movernos con mucho cuidado.
Y así tracurrió el viaje con calma. En unas pocas horas se pudo ver la isla a lo lejos.
- Parece que ya - - dijo Ban serio ovserbando por la ventana.
El resto de la tripulación tambien se quedó sería preguntándose que clase de peligros les aguardarian dentro de ese lugar.
Mientras tanto en una mansion oculta en la isla unas figuras estaban arrodilladas ante su amo.
- Mino sama, ya han llegado a la isla todo va como lo planeado- dijo el chico.
- Entendido- dijo Mino con una gran sonrisa maliciosa.
Unas cuantas habitaciones más álla una chica miraba por la ventana.
- Sheika san ya es tiempo de reunirse- dijo Triela saliendo de las sombras - Han venido algunos amigos para jugar-
Sheika solo miro el avion que iba desendiendo a lo lejos.
-Entendido- susurró.
Ayame:- O.O ¿Qué tramara Sheika? No luce muy prisionera.
