CAPITULO 10
Luego de un tiempo había cosas que pudo superar, que si bien la hacia estremecer ya no se paralizaba de terror como solía hacerlo, los detalles mas sórdidos se habían bloqueado en su mente, pero al momento de ver a los dos sensei, todo aquello había surgido como una película de terror que no podía sacar de su mente, toda una ola de sentimientos se apodero de ella, solía considerarse la mujer mas fuerte de todo Suna, pero al ver el camino oscuro que se cernía ante ella para llegar a su departamento sencillamente la paralizo, sus piernas por alguna razón inexplicable no querían responderle. Se maldijo a si misma por haberse quedado hasta tarde aquel día terminando esos malditos informes.
"Los tragos amargo hay que pasarlos rápido" se dijo a si misma, reuniendo todo el valor que le quedaba, para poder encaminarse a casa, lugar en el cual se sentía segura y protegida.
La calle estaba extrañamente bacía aquella noche, y paresia que el camino era mas largo que de costumbre, una extraña sensación se apodero de su estomago aquella noche, sus ojos se dilataron agudizando su vista pudiendo ver hasta el mas mínimo detalle el las sombras.
"solo falta media cuadra… solo eso" se dijo tratando de aquietar su corazón que paresia le iba a salir por la boca,
Su pánico fue más fuerte y acelero el paso, corriendo a todo lo dio el último trayecto, sus manos tiritaban sin control impidiendo que la llave entrara en la cerradura, cosa que logro cuando sentía que el aire le comenzaba a faltar en su organismo.
Cerró la puerta apoyando su espalada en ella y dejándose caer al suelo, su corazón negaba a desacelerar los latidos y el aire se negaba a llegar a sus pulmones, haciendo un ruido extraño cada vez que su boca se habría para inhalar y exhalar.
Quería gritar quería llamar a Shikamaru para poder sentir sus brazos a su alrededor, necesitaba con todo su ser sentir su calor cerca de ella, pero las palabras no salían de su boca, por mas que lo intentara solo salía un leve sonido que ni ella alcanzaba a escuchar.
"Mi querida Topacio, vinimos a jugar con tigo" escucho una voz salir desde las sombras.
Trato de gritar quería pararse y salir corriendo pero su cuerpo no le respondió, se encontraba paralizada solo podía mover su boca, tratando hacer algún sonido pero no podía.
"no es de buena educación dejar a tus invitados así" escucho otra voz desde las sombras, sus ojos dilatados quería salirse de sus cuencas.
Uso todo sus fuerzas para poder levantarse usando la puerta como soporte, pero sintió como era jalada del pelo y lanzada contra el sillón grande que estaba delante de la chimenea
Su cerebro se negaba a funcionar, mientras sentía como comenzaban a tocar sus senos por
Debajo de su ropa.
Su cuerpo estaba paralizado pero podía sentir hasta el más mínimo contacto, cerró sus ojos y sentía que se estaba ahogando
Sintió un jalón fuerte y su vestido quedo tirado en el suelo, luego sus brazos quedaron atados por encima de su cabeza y unos labio se apoderaban bruscamente de los suyos, un dolos en ellos la hizo gemir y sintió el calor extraño en su boca.
su mente se desconecto por completo, no podia sentir las manos que la recorrian, su mente en blaco solo, su cuerto tirita sin control, habia llegado a su limite y no queria saber nada mas, solo queria salir de hay, ¿donde estaba Shikamaru?, el le habia prometido nunca mas dejarla sola.
Sus lágrimas comenzaron a bañar la almohada y trato de sacudirse mientras leves gemidos salían de su boca.
"Esta bien, Temari, todo esta bien" pudo sentir un sonido a lo lejos.
"Estoy aquí, no te preocupes, despierta"
Se sentó bruscamente en la cama, sudando copiosamente, su mirada estaba perdida en algún punto de la habitación, su corazón y su respiración acelerados al máximo, no podía sentir nada a su alrededor, solo el sonido de su propia respiración, agitada tratando de hace llegar aire a sus pulmones, no podía llorar, ni hablar, no sentía su cuerpo.
Shikamaru había despertado sintiendo los leves sollozos de la kunoishi, trato de despertarla, al parecer tenía una terrible pesadilla, de la cual le esta costando mucho salir, la vio sentarse de manera brusca en la cama cuando la toco para despertarla, pero por más que trataba de calmarla no podía, la sentía hiper ventilar, y como trataba de hacer un gran esfuerzo por que el aire llegara a sus pulmones, pero no lo lograba.
La abrazo fuerte por la espalda, sintió como dio largas bocanadas de aire para luego de unos minutos desvanecerse en sus brazos, por un momento sintió pánico pero se obligo a tranquilizarse, reviso sus signos vitales, luego la cubrió con una manta y se dirigió al hospital.
El día no había sido malo, no se habían topado en ningún momento con los sensei de la arena y tampoco vieron a Ino o a su amiga Sakura, luego de la paliza que le había propinado Temari hace 2 días paresia que la rubia de konoha se había esfumado de la faz del universo, habían terminado con el papeleo atrasado y Temari ya no tenia esos ataques asesinos hacia los genin que tenia que entrenar.
Shikamaru se esforzó por tratar de recordar que habría detonado ese ataque en su rubia, afortunadamente kami estaba de su lado y un grupo de anbu había sido heridos y la Hokage estaba retirando del hospital cuando el llego.
La Hokage salio de la sala de tratamiento conocía bien el historial medico de la chica, por ser la hermana del kasekage era ella la que se encargaba de todas sus enfermedades, la voluptuosa rubia no quería arriesgarse a que algo le pasara y tener un problema gratuito con Gaara.
Tsunade le hizo un gesto con la mano, el moreno la siguió hasta una sala en donde habían 2 médicos y una enfermera que se retiraron al ver a la líder de konoha hay, la rubia tomo un vaso y saco una botella de un escondite en la muralla para que su asistente no la requisara, se dejo caer en una de las sillas y luego miro inquisidor amente al moreno.
"dos ataque de pánico en menos de dos semanas… necesito que me des una explicación, que es lo que esta pasando"
