Declame: Todos los personajes aquí nombrados, le pertenecen a la autora JKR, creadora de la saga Harry Potter. En cambio, los nombres de Lucas y Mengara, son de mi propia creación, al igual que la obra. No permito que está ni ninguna de mis historias, sean publicadas en otras páginas. Para saber donde publico, por favor visiten mi perfil.

Esta obra, es una secuela de Papá.

LOS LEO ABAJO


˜˜˜Astoria˜˜˜

Había transcurrido una semana desde que Luna había abierto los ojos. Todo el grupo de amigos se sentía dichoso de ver que su amiga, su ángel, estaba bien.

Tanto Ginny como Hermione e incluso Pansy, se habían largado a llorar. Ginny se sentía mal por lo que paso a su amiga, le decía que hubiera preferido ser ella la que pasará esa situación y no su amiga. Hermione le decía que era toda una guerrera, que estaba feliz por verla bien pero triste por lo del bebe. Pansy le decía que, si quería tomarse unas vacaciones o necesitaba salir, que podía contar con ella. En cambio, Astoria, lo único que le dijo fue que estaba contenta que estuviera bien, que lo sentía por lo del bebé y le dedico una sonrisa. No es que se llevarán mal ni nada por el estilo, pero si se trataba de amistades, Astoria era más amiga de Pansy, así como Hermione, Luna y Ginny eran muy amigas. Pero entre ellas se llevaban bien, se veían de vez en cuando, pero no eran grandes amigas. Pero, a veces, las mejores amigas buscan a otras personas con la que hablar, contarle aquello que no se animan contar...

Era lunes a la mañana. A Luna le quedaba esa semana para que le dieran el alta. Ella sabía que ya se podía ir, pero Thoe había exigido dos meses en observaciones, pero gracias a Luna había acotado el tiempo. Se encontraba leyendo cuando escucho el sonido de un golpe en la puerta.

-Adelante.

El pomo de la puerta giró, y por ella se asomó Astoria.

-Permiso. ¿Puedo pasar?

-Hola Astoria. Claro que sí.

Luna le dirigió una pequeña sonrisa. Cerró el libro mientras Astoria entraba en el cuarto. Vestía un pantalón deportivo, una remera negra que decía "Las mentes organizadas, no pueden ser controladas" y unos tenis. El pelo lo tenía atado en una coleta baja. Se sentó en la silla que estaba alado de la cama

- ¿Fuiste a correr? -pregunto Luna.

-Iba a caminar. Me relaja y me permite despejarme.

-Ya veo.

Se hizo un silencio, como un vacío. Luna supo que Astoria no se encontraba ahí solamente para ver cómo estaba. Sabía que estaba ahí porque quería hablar. Astoria pensó que Luna la presionaría para que hablará, como lo hacía Pansy. Pero no, Luna simplemente la miro con una sonrisa, como dándole un poco de paz y eso lo agradeció.

-Veraz... Sé que no somos las mejores amigas. Que nos llevamos bien porque yo con Theo tengo una gran amistad de años, pero no sé a quién más recurrir. -Unas pequeñas lagrimas bajaron por su rostro.

-Tranquila. Si no quieres contarme nada, no estas obligada a hacerlo.

Astoria dio un respiro y luego hablo.

-No sé qué hacer. Estoy segura que mi cuñada te hablo de que Ron y yo tenemos pensado adoptar un niño muggle, pero tengo tanto miedo. No sé si pueda ser una buena madre. No sé si pueda darle todo el cariño que se le pueda entregar. También temo que el niño no nos quiera. Que nos odie porque no somos sus padres verdaderos. Y Ron... Ron, aunque no lo admite, sé que también tiene miedo. Sé que esta igual o más aterrado que yo en esto de ser padres. ¡Y estamos a solo 3 meses de que nos lo entreguen! Es decir que, si alguno se arrepiente, no hay marcha atrás en esto. ¿Qué hago? -dijo.

Luna guardo unos segundos de silencio. Busco las palabras adecuadas para transmitirle paz y tranquilidad.

-Tranquila. Es normal sentir miedo. Theo y yo los tuvimos todo lo que duro mi embarazo...- una pequeña sobra de tristeza se vio por escasos segundos en su cara. Dio un pequeño suspiro y siguió hablando-. Pero no hay de que temer. Nadie te dice como criar un hijo. No viene en un manual ni nada por el estilo. Tienen que confiar el uno del otro en que darán lo mejor de sí, que se acompañaran mutuamente en este camino de la vida. Cometerán errores, como todos, pero de eso se trata la vida. De errores. De ellos hay que aprender. También es importantes que lo hables con Ron, que no se guarden sus miedos para cada uno. Les hará bien y llevaran mejor el tema de la adopción. Además, los unirá más como parejas.

Astoria miraba con asombro a la rubia. En su mente, cruzo aquellas palabras, casi las misma que su hermana le había dicho. Le sonrió a Luna con una sincera sonrisa. Era verdad que la rubia era muy buena con todos. A pesar de haber perdido a su hijo, no había perdido la luz que la caracterizaba.

-Luna, yo...Gracias. Sinceramente...no sé qué decir.

-No hay de que- le dio una pequeña sonrisa-. Los amigos de Theo, también son mis amigos.

Después de un rato, donde charlaron de cosas triviales, Astoria se fue con la confianza renovada. Iba doblando el pasillo, que se encontraba bastante vacío, cuando se detuvo.

-Sabes... siempre odie que te ocultaras.

Theo salió de donde estaba.

-Yo no me ocultaba.

-Lo que digas-rodó los ojos-. ¿Quieres hablar conmigo?

-No. En realidad, iba a visitar a Luna cuando saliste de su cuarto.

- ¿Por eso te ocultaste?

-Yo no.…Sabes, olvídalo. Será mejor que vaya con mi mujer.

Poco a poco se fue acercando a la puerta de la habitación de Luna. Astoria miro sus movimientos sin decir nada, hasta que Theo estuvo a punto de abrir la puerta.

-Tu mujer es rara, pero única. Será mejor que la cuides. -dijo dándose la vuelta

-Lo haré- dijo Theo.

Astoria lo miro por sobre el hombro, lo miro unos segundos y siguió su camino. Theo supo que detrás de su mirada, estaba dibujada la frase "cuídala o eres hombre muerto". Sabía que Astoria y Luna serían grandes amigas. Porque... ¿a quién no le caía bien Luna? Sí ella solamente era luz...

˜˜˜Pansy˜˜˜

Sí a Pansy le hubieran dicho que el embarazo no era de color de rosas, como lo pintan en muchas revistas, seguramente hubiera desistido de quedarse embarazada. Y aunque Blaise, juraba y re juraba que era hermosa, ella no le creía. Sentía que su cuerpo no era el suyo, que aquella mujer que la miraba todos los días en el espejo, era otra. Por qué, la Pansy que alguna vez se jactaba de ser la mujer con las mejores curvas, hoy sentía que las había perdido.

Sus pechos estaban enormes, había aumentado dos tallas y no había corpiño armado que le quedará bien. Aquella cinturita chica había desaparecido, al igual que su vientre plano. Esa parte de su anatomía se había agrandado para albergar un nuevo ser.

Salió de su casa con la idea de visitar el centro comercial muggle, aquel al que llamaban "shopping". Como hacía un día cálido y con mucho sol, Pansy decidió usar un vestido floreado, ajustado en el busto y suelto, que le llegaba hasta las rodillas. Como no podía desaparecerse, Blaise le había regalado una 4x4. Le había contratado un profesor particular para que le enseñara y en menos de un mes, Pansy no necesitaba que nadie la ayudará. Se subió a su 4x4 y fijo ruta hacia el "shopping".

Al llegar, muy amablemente un cuida coches, le ofreció estacionar su vehículo. Ella le dio las llaves y el un número, indicándole que se lo diera al de seguridad para que le devolvieran el auto. Esto solamente lo hacían con las mujeres embarazadas, ya que la parte privada para ellas estaba en el medio y sabía que a muchas les costaba caminar.

Pansy se encamino hacia el ascensor. El centro comercial contaba con 2 pisos. En la parte superior se encontraban los locales de ropa y en la parte de abajo, las demás tiendas más el comedor. Pansy paseo por casi todas las tiendas, en búsqueda de ropa que le quedara. A la única tienda a la que no iría era la que estaba dedicada para las mujeres embarazadas y sus bebes. Recorriendo tienda por tienda se dio cuenta que nada le quedaba. A la décima tienda no quiso probarse nada más.

Frustrada y cansada, Pansy se dirigió al comedor, donde se encontraban todos los locales de comidas. Se decidió por comer un bife con papas y con un poco de gaseosa. Estaba triste ya que el embarazo había logrado, según su propio pensamiento, que nada de ropa le entrara. No entendía como ella había engordado tanto, siendo que cursaba un embarazo de casi seis meses, pero por su panza la gente creía que ya estaba a punto de dar a luz, o que iba a tener trillizos.
Después de haber comido y haberse dado que estuvo perdida en sus pensamientos, Pansy decidió ir, por primera vez, a la tienda de embarazadas.

Porque si, por primera vez en lo que llevaba de embarazada, entró al local indicado para ella. Y no es que no tuviera nada que usar, pero no creía que pudiera seguir aguantando cocer en la máquina. Porque si, a la reina de las serpientes (así era como le decían en Hogwarts, ya que creían que salía con Draco) era buena confeccionando ropa, según ella, era porque nadie sabía nada de moda. Pero el embarazo hacia que le costará cada día más cocer.

Con un poco de miedo, Pansy entró. Y sus ojos casi se le sale de lugar, si es que esto fuera posible. Frente a ella no solo se alzaba un local lleno de peluches, baberos, ropa, juguetes y demás para bebes, si no también ropa para las madres de acuerdo al mes de cursada de su embarazo. Simplemente, los ojitos le brillaron al ver la cantidad de ropa de mujer de marca, pero para su talla. Se sintió en el paraíso. Recorrió estantería tras estantería, mirando cual era el más lindo o con que otra prenda quedaría mejor. Y no solo se dedicó a buscar ropa para ella, si no también, para el futuro bebé que estaba en camino.

2 horas después, una Pansy con el rostro iluminado, salía del local cargando cinco bolsas entre las manos. La gente no se le quedo viendo eso, si no, miraba a las 5 chicas que iban detrás de ella, cargando casi 10 bolsas en cada mano. Pero a ella no le importo, porque se encontraba feliz de haber encontrado su paraíso.

Cuando Blaise llego a su casa, no tenía palabras para describir lo que veían sus ojos. Su living estaba repleto de bolsas. Sonrió de costado, supo por la cantidad de bolsas que su mujer había encontrado "su paraíso". Como pudo, se encamino hasta las escaladas, las subió con cuidado de no hacer ruido, ya que por el silencio que reinaba en la casa, supo que Pansy estaba durmiendo.

Y así la encontró. Dormida, abrazada a un enorme oso de peluche (maldito peluche, sentía celos de él) y con una enorme sonrisa. Como pudo, saco el peluche de los brazos de su señora y se acurruco a su lado. Estaba feliz de que su chica lo estuviera. Porque era verdad, el embarazo no era de color de rosa como en las revistas lo pintan. Era un matiz de colores. Pero a pesar de todo, él sabía que su chica podría con todo.


Saben, había pensado esta historia con un total de 7 capítulos, pero al ver la buena aceptación que tiene, decidí extenderla un poquito más. Y aquí me encuentro, en el capítulo 10 n.n

N/T: Son las 20.32 de la noche, del día domingo 04 de octubre. Si he de ser sincera, esta capítulo me ha costado mucho, sobre todo en la parte de Pansy, hasta que me acorde de mi amiga viky, quien me dijo que prefería confeccionar sus propias prendas, hasta que un día la acompañe a un local nuevo donde vendía ropa para embarazadas.

Bueno, la cuenta lleva alrededor de 8.397 lecturas (es la suma total de aquí, de wattpad y de potterfics) 3.510 lecturas en esta bella página, 22 comentarios, 27 favoritos y 30 followers . ¡Gracias a todos y todas! n.n. Como sabrán, el grupo Universo Fanfiction de facebook esta llevando acabo los Fanfics Awars 2015, donde ustedes podrán votar los fics del mundo de Harry Potter que más les gusta. Yo decidí nominar a Lucas en la categoría Mejor Personaje Inventado y a la obra Love Danger en el Mejor Crossover, pero eso no implica que lo hagan. Para más información, dirigansen a este link → ?id=100010141998812

Y hablando de Love Danger, mañana rindo Química, así que apenas llego a casa, me pongo a trabajar para que el viernes, más tardar el sábado, tenga el siguiente capítulo listo.

Me despido

Lunática