HOLA!

Cuanto tiempo desde la vez que escribí creo que como dos semanas más o menos, espero sea de su agrado esta parte de la historia que trae un poco de todo, gracias a todas esas personitas que me leenJ.

Habían comido, una que otras pruebas en tiendas de video juego y un sinfín de caminatas por locales. Lograron comprar lo necesario para las festividades y actualmente estaban en un local de música. Shiro brillaba por su ausencia pues seguía matando tiempo con Aomine en un local de armas.

Los chicos por su parte después de comer con las chicas tomaron rumbos diferentes, se despidieron y prometieron volver a reunirse, pero cuando Aomine no hiciera de raptor.

Jane, sin embargo no pudo despedirse de Murasakibara, el corazón aun le latía fuerte por lo que atinó a agachar el rostro. Mura observó esto y hizo algo digno de los más valientes. La beso, en la mejilla por supuesto.

-Permíteme enseñarte algo más dulce que cualquier caramelo que hayas probado.

Esas exactamente fueron sus palabras, Jane se sentía volar… ¡Estaba que saltaba de la emoción!

-¡JANE DEJA DE FANTASEAR Y BABEAR MI HOMBRO!-Gritó Nao.

Por segunda vez estaba completamente avergonzada de ella misma y todo era culpa de Murasakibara, su hermoso…tierno y, olvídenlo.

Misha y Hana comentaban lo triste de no haber traído un video filmador, guardar los mejores momentos era indispensable y sobre todo tratándose de su último año en ese colegio, hasta ahora eran experiencias inolvidables que guardarían como sus más preciados tesoros.

-¿Has pensado en que colegio asistirás?-Consultó la pelinegra a la oji miel.

-Sinceramente no lo eh pensado, pero estoy segura que estaré cerca de Sei-chan-Respondió ella alegre.

-¿Mi-chan porque brotan flores rosadas y todo se ha puesto rosa?-Comentó Hana mientras explotaba las burbujas imaginarias.

-Sa-chan hablarle a Shiro te está afectando-Replico con un puchero la castaña.

La pelinegra se limitó a sonreír y meditó lo dicho por Sasaki, en parte tenía razón. No solo Shiro había transformado su vida, más bien cada una de ellas le dieron el toque faltante y debía estar agradecida. Jane la conocía hace poco, pero le había enseñado la maravillas de endulzarle la vida a los demás no solo con palabras bonitas sino con actos, Nao empezaba a familiarizarse con ella y esta con el poco tiempo le había mostrado que un sonrisa puede alegrar tu alrededor, Lin le chateaba desde Estados Unidos y enviaba fotos de los lugares que visitaba, Shiro sin duda era alguien descabellado, pero una de las amigas más fieles que puedes conseguir; y, finalmente Misha…ella era alguien que perseveraba a pasos agigantados y te mostraba el mejor lado de todas las cosas. A ellas, Hana les estaría eternamente agradecida.

-Tienes razón Mi-chan Shiro me ha donado inteligencia para ver que estas fantaseando con tu propia burbuja rosa-Bromeo la chica.

-¡Oyee!

-¡Esperenme!-Gritó una voz conocida.

-Shiro al fin te dignas en aparecer-Comentó Jane-¿Qué hiciste durante todo este tiempo?

Todas las chicas la miraron fijamente mientras la pelirroja las miraba algo asustada, ¡Que aterradoras podían llegar a ser!

-pues…esto fue lo que paso.

Ella no le conto con lujos de detalles, pero lo suficiente para que algunas saltaran de la emoción y otras como Nao lloraran dramáticamente, sin embargo al llegar a la parte de las proyecciones en 5D no pudo omitir nada.

Horas atrás.

Se divisaba una pelirroja y un peliazul mirando una enorme pantalla, por supuesto la chica estaba mucho más emocionada que el chico. Las imágenes de la pantalla eran impresionantes en todos los sentidos, sin embargo a Aomine no le parecía en lo más interesante él prefería acción, no estar parado como estúpido.

-¿Oye enana cuanto tiempo estaremos en esta tontería?-Preguntó él algo exasperado por la situación.

-Eres un aburrido-Respondió ella mientras se quitaba los lentes y lo observaba con una mirada divertida, la sonrisa ladina se dibujo en sus labios-Bueno, que tal… ¿Probar los rifles que están allá en la tienda del frente?

-Me parece más razonable.

Entraron en la otra tienda, sin embargo volvió a repetirse la misma situación que en la dulcería, Shiro no sabía si podía evitar reir por mucho tiempo. Aomine era posesivo.

Un chico, había que destacar que no se veía mal, se había acercado a ofrecerle ayuda con la escopeta que ella estaba probando, pero al estar demasiado tiempo junto, el aura maléfica de su acompañante empezó a tornar el ambiente tenso.

-Él solo quería ser amable-Comentó la pelirroja sabiendo el efecto que causaría el comentario.

Juró oírlo rugir como un león y no podo evitar esta vez reírse de él, se detuvo unos segundo lo que hizo que el chico se detuviera también.

Ella esta vez iba a tentar a la suerte, estaba algo sonrojada, pero aun así se acerco de manera segura. Él por su parte se mantuvo quieto a la espera de los movimientos de la enana.

Entrelazó sus manos con las de Aomine y apoyó su cabeza en el pecho del chico.

-Puedes…evitar que ellos dejen de molestarme…-susurró ella cohibida-Hay un método sencillo…

Por primera vez el gran Aomine Daiki, se sentía nervioso y sabía a qué se debía todo eso… ¡Tenía que actuar!

Con una de sus manos tomó el rostro de la pelirroja y la obligó a mirarlo, acercó su rostro al de ella y susurró de la manera más pausada que encontró.

-Estúpida enana ¿Quién te crees?

Ella se sorprendió por sus palabras y el corazón empezó a dolerle de una manera indescriptible, la respiración empezó a hacerse dificultosa.

-Para decirme algo que tenía planeado hacer desde hace tiempo-Finalizó él con la sonrisa de triunfador que tanto le caracterizaba.

No le dio tiempo de reponerse cuando la beso de manera demandante, con necesidad, hambre o cualquier cosa que pudiera describir al chico.

-Di que si-Sentencio él entre besos.

-S...si-respondió ella dificultosamente mientras colocaba una de sus manos en la cabellera azulada del moreno.

Actualidad.

-Y eso fue todo-Terminó el relato algo sonrojada Mangetsu.

-Kyaaa!-Gritaron Jane y Nao saltando abrazadas.

-¡Al fin Aleluya!-Menciono divertida con las manos alzadas Misha.

Hana en cambio le había ello un pequeño bosquejo de ella fantaseando con el cuerpo de Aomine.

5 segundos después.

-¡NO HUYASSS HANA MINARI!-Grito la pelirroja mientras seguía a una pelinegra que corría como si su vida dependiera de ello y ciertamente así lo era.


gracias por leer! nos vemos pronto y no olviden comentar