Gracias a S. Meyer por crear estos maravillosos personajes!... sin ellos no habria ni inspiración... y lo mas importante una Saga a la cual seguir...
Summary:
Secuela de la historia
"El chico de la clase de Arte"
"quien diría que después de varios años dos personas que se quieren se encuentren inesperadamente, y no solo una vez, sino muchas... ¿casualidad? o es que ellos están destinados a terminar juntos"
CAPITULO 9
CITA EN EL CINE
Empezar como otros días, apresurada incluyendo el golpecito en el dedo gordo del pie con uno de los cajones de ropa y la resbalada en el baño lastimándome mi hermoso trasero, no es para nada nuevo, o a decir verdad, si es nuevo y como antiguamente en el colegio me pasaba; hoy tenía los nervios a flor de piel, y es que la invitación de Edward al cine me traía loca.
Me bañé y cepillé mi cabello tantas veces, que perdí la cuenta, incluyendo las veces que volví a mojar mi cabello porque los peinados eran horribles; hasta que Rosalie apareció riéndose a carcajada limpia y mirándome desde el marco de la puerta.
- No sé por qué te ríes – susurré, aun con el cepillo en la cabeza, solo faltaba los toques del maquillaje
- Te das cuenta que todavía son las seis de la mañana y ya te estas apresurando demasiado, sin duda eres un caos – respondió acercándose a mí, quitándome el cepillo de la mano y masajeando un poco el cuero cabelludo – estas tensa – murmuro, me encogí de hombros y dejé que lo hiciera, me relajaba un poco
Rosalie, se había quedado a vivir con nosotras, dejando a Emmett escoger solo el departamento, ya que él en algún momento dijo que no quería vivir con Edward, por el momento no, además de que esperaba a Jasper así como también menciono que si Edward quería compartir departamento, compartirían el que Emmett había escogido. Como el señor gran oso estaba solo, no faltaba noches en las que Rose se escapaba y se quedaba con él.
- ¿Qué pasa? – preguntó Alice, frotando su ojo derecho
- ¡Alice tu bata se está abriendo! – casi gritó Rosalie, señalando las tiras de la bata de seda - ¡qué horror Alice! –
- ¡No pues cantó la virgen! - empecé a reírme, Alice y Rose siempre terminaban discutiendo muy temprano en las mañana, por eso tenía que salir corriendo y así no escuchaba más gritos - ¿y dígame virgen, será que anoche pudo dormir? – preguntó, Rose la miró mal
- ¡No van a empezar! – di por terminada la conversación bonita que tenían ambas, quité el cepillo de su mano y me levanté de la silla – tengo que terminar de alistarme – añadí – si pueden irse por favor -
- ¡Nos estas votando! – gritaron al mismo tiempo, sonreí y las empuje fuera de mi habitación, cerrando la puerta
- ¡ISABELLA SWAN! – volvieron a gritar, yo reí; me dirigí hacia mi inmenso ropero haciendo caso omiso ante los gritos que ellas daban, saqué la ropa que necesitaba y me vi al espejo mi ojeras se notaban, y es que no había dormido en toda la noche pensando en lo que iba a pasar hoy
Me puse la ropa apresurada porque ya se hacía tarde para ir a la universidad, incluso la bocina del auto de Ian estaba sonando; me miré al espejo y empecé a maquillarme un poco, puse un poco de rímel a mis pestañas, sombras claras para que parezca natural y un brillo
- "no sé por qué, pero siento que hoy algo va a pasar" – susurré mirándome al espejo, dejé de ponerme el brillo y miré a la chica que estaba plantada delante de mí, yo, con los ojos brillantes y las mejillas arreboladas, no sé porque más nerviosa de lo que estaba – ¡chicas ya salgo! – levanté la voz, abriendo la puerta, saliendo en dirección a la sala y directo a la puerta
- ¡pero si no tomaste desayuno! – salió Rose con unos cuantos ruleros en su cabeza de la cocina tomando un vaso de jugo y alcanzándome otro, moví la cabeza en señal de negación
- No gracias, siento que si tomo algo el estómago se revolverá más de lo que ya está – y de nuevo escuche la bocina de Ian – lo siento ya me tengo que ir nos vemos más tarde, despídeme de Alice – Rose asintió y se despidió, salí disparada hacia el pasillo y decidí tomar las escaleras, ya que el ascensor estaba ocupado, llegué a la sala de espera y vi a Ian entrando al edificio
- Hola Bells – se acercó y depositó un beso en la mejilla – ¿hoy estamos nerviositos no? – preguntó con una sonrisa pícara, le di un golpe en el hombro
- Ya no juegues – susurré, saliendo del edificio en dirección a su auto
- Pero si no estoy jugando, tus movimientos, tus ojos y tus mejillas te delatan, tienes que calmarte, recién son las siete de la mañana – dijo de pronto, subí a su auto y mire el espejo que tenía en la parte superior, tenía razón, mis mejillas estaban totalmente rojas incluso me di cuenta recién que no me había puesto un pendiente, suspiré con frustración
- Yo sé que tengo que calmarme pero estoy nerviosa no sé porque – añadí, suspirando profundamente, cerrando los ojos
- ¿Y las otras veces también te ponías así? – preguntó, subiéndose al auto, encendiendo el motor
- Más o menos, pero no de esta manera – sonreí tímidamente, me frotó el brazo y sonrió para darme ánimos, le devolví la sonrisa
- ¿lista mi querida princesa? – preguntó sonriente, moví la cabeza riendo
- ¡Anda vamos que esperas! – relinchó y empezó a narrar una corrida de caballos, reí abiertamente, sin duda Ian era el mejor amigo que tenia
…
- No puedo hacer eso Charlie, el día que se enteré de lo que hice, ella dejará de hablarme – sentí de pronto la presión de sus ojos y su enojo, y es que él tenía razón, Renné me miraba como si fuera a matarme
- ¿Te das cuenta de todo el sufrimiento que causaste en ambos? – casi gritó, poniéndose delante de mi
- Yo no fui Renné, fue él quien hizo el resto, además Bella sufría mucho por él y yo quería facilitar las cosas, Edward no era para Bella – añadí, vi a Charlie paseando por toda la habitación, murmurando quien sabe que cosas, hasta que se detuvo
- Tienes que hablar con ella, es la última posibilidad que te queda, como mejor amigo – añadió mirándome a los ojos, yo me senté por la verdad de sus palabras, y por todo lo que pasé con Bella yo no le podía seguir ocultando más esto, por ella, y más por mí, me sentía la peor persona de este mundo
- ¿Te das cuenta de lo que me dices? – pregunté, mirándolos a los ojos – ella está esperando a que yo aparezca, a que su mejor amigo aparezca y le cuente de su vida, que hice, y el momento en el que se entere de lo que hice ella me echará de su vida – añadí suplicante, Renné se quedó a mi lado tomándome de la mano
- Yo te entiendo Jake, pero tienes que hacerlo –
…
- ¿Cómo te va? – preguntaron de pronto, levanté la mirada y suspiré con aire suplicante
- Me caí – respondí, Ian y Emmett estallaron en risas y Rose se sentó a mi lado mirándolos mal
- ¿Cómo así que te caíste? – preguntó Emmett, todavía no aguantaba la risa – Bella estas con zapatillas – añadió, golpeó a Ian en la espalda y de nuevo estallaron en risas, los miré mal
- Si me caí – respondí de nuevo – me caí porque cierta persona me puso el pie cuando iba a mi asiento – añadí mirando mal, recordando el mal momento, de pronto Emmett se puso serio y me miró
- ¿Quién?, dime quien lo hizo voy y lo despedazo – sonreí, miré a Rose y vi que también tenía la cara de querer matar a quien lo hizo
- Lo tienes a tu lado – respondí con cara de satisfacción ya que Ian estaba con terror, Emmett volteó a verlo como si estuviera siendo exorcizado y estallo en risas, al igual que Rose, Ian me miró y levantó sus cejas sugestivamente, me molesté con todos - ¡que no lo ibas a matar! – casi grité, haciendo que los de mi alrededor voltearan a verme
- ¡No! – respondió Emmett – dime como lo haces, como haces que Bella caiga, hace tiempo que no le hago una de esas – añadió, miré mal a Ian y el sonrió, moviendo la cabeza, suspiré de alivio, una cosa era que Ian me haga bromas y otra era que Emmett las haga, soportar una broma de Emmett es como para terminar internada en la clínica
- Mas tarde en tu casa – tomé aire asustada, Emmett e Ian estrecharon las manos, levanté mi puño mostrándolo a Ian, quien me guiñó el ojo
- ¡Ya basta! – levantó la voz Rose, Emmett se calmó – ustedes son bien malos – añadió – en fin, ¿qué les toca ahora? – preguntó mirando a todos
- A Bella y a mí nos toca Inmunología ¿y a ustedes? – respondió Ian, para luego mirar a Rose y a Emmett
- A mí me toca planeamiento estratégico y es lo que más aborrezco de todo este dia – respondió Emmett, poniendo cara de enojo
- ¿Por qué, si es fácil? – preguntó Rose – si solo es gestión empresarial y ya – se encogió de hombros y dio un sorbo a su bebida
- Es que no me gusta hacer planes – hizo una mueca, y todos reímos – ¿a ti Rose? –
- Ordenación territorial y metropolitana – sonrió – ¿nos vemos al final de clases? – preguntó
- Claro, porque no – respondí – ¿me acompañaran a mi cita? – pregunté mirándolos, Emmett frunció el ceño
- ¿con quién tienes cita? – preguntó molesto dando un pequeño golpe en la mesa - ¿Quién te dio permiso señorita? – todos lo miramos mal
- ¡No necesito permiso de nadie! – lo miré y saqué de paso mi lengua
- ¡Ah no!, no señorita yo te llevo – miré a Rosalie asustada, ella estaba riéndose pero ni bien la miré me miró preocupada
- No te preocupes Emmett yo la voy a llevar, en eso quedamos – intervino Ian, Rose y yo suspiramos al mismo tiempo
- Está bien – respondió Emmett - ¿y con quien te encontraras? – preguntó frunciendo más el ceño si eso es posible, parecía que sus cejas formaran una sola línea, solté un par de risitas por imaginarme a Emmett con una sola ceja - ¿de qué te ríes? – preguntó molesto
- Edward, con Edward – respondí aclarándome la garganta para evitar que la risita tonta saliera
- ¿con Edward? – preguntó, lo miré mal
- ¿Vas a seguir con tus preguntas? – pregunté, pero no me respondió, lo observé con detenimiento y vi que se había quedado en sus pensamientos
- Chicos ya es hora – dijo de pronto Ian, haciendo que lo mirara con preocupación
- ¿está bien Emmett? – pregunté a Rose, ella se encogió de hombros y nos despedimos
- ¿estás bien? – preguntó de pronto Ian cogiéndome de la mano arrastrándome a los laboratorios, asentí vagamente
- me entró más nervios – hice una mueca y nos dirigimos a clases
Entramos al laboratorio, el profesor estaba ya explicando la práctica de hoy, nos miró con mala cara y nos dejó pasar, miré el reloj que había en la pared encima de la pizarra, era como si estuviera viendo un conteo regresivo muy rápido, no quería que ese reloj marcara las cuatro de la tarde, no sé porque tenía un frenetismo con la salida de hoy. Desde la mañana sentía que hoy iba a ser un día no tan normal, empezando por el momento en el que me arregle el cabello y me puse todo este maquillaje, incluyendo el atuendo que tenía hoy, y hasta los golpes que me di. Incluso las aceleraciones del corazón que eran poco normales en mí, y más cuando alguien hablaba de Edward, sentía que el corazón salía disparado e iniciaba una carrera horrible, evitando que yo respirase con total normalidad. Suspiré una vez más miré el reloj de nuevo y caí en la cuenta que ya faltaba poco, miré a mi alrededor y todos estaban atentos a la práctica, de cuando en cuando yo miraba mi cuaderno, donde no tenía nada anotado, mi lapicero solo había servido para manchar mi mano con la tinta de este.
De pronto escuché bulla, y me di cuenta que ya todos estaban guardando sus cosas, levantándose de sus sillas y guardando el material del laboratorio
- ¿Señorita Swan puedo hablar con usted? – preguntó el profesor, yo asentí, guardé lo poco que había sacado
- Te espero afuera – susurró Ian, yo asentí y me acerqué al pupitre el profesor
- Dígame – murmuré, me miró con preocupación y soltó una buena bocanada de aire
- ¿Está usted bien? – preguntó, abrí los ojos más de lo normal y me apresuré responderle
- Si, si profesor – respondí cerrando los ojos varias veces, un tic, que de seguro no se me iba a quitar nunca, ya que este lo hacía cuando estaba nerviosa
- Es que hoy la vi ausente en mi clase – sonreí con timidez – ¿sucede algo? – preguntó
- No se preocupe, problemas en casa, no volverá a suceder – el profesor asintió
- Puede retirarse, es la última vez que le paso la distracción – yo asentí nerviosa me despedí con educación y salí del laboratorio, Ian me miró expectante y moví la cabeza en señal de frustración
- ¿Qué hora es? – pregunté nerviosa – las cuatro y cinco – respondió él suspiré y caminamos rápido
- Ya es tarde – salimos al estacionamiento y corrimos en dirección de su auto
- ¡Bella! – de pronto escuche un grito, levanté la mirada del piso y busque a la persona que me buscaba para decirle que me buscara en otro momento, pero no la hallé, subí al auto, Ian también subió y encendió el motor - ¡Bella! – gritaron de nuevo pero con más fuerza, busque con la mirada y me di con la sorpresa de que era Jake quien gritaba mi nombre, bajé del auto con emoción y corrí hacia él
- Jacob, idiota te extrañé – lo abracé con fuerzas y él a mí, me levantó y dio unas cuantas vueltas
- Yo también te extrañé – me soltó y me cogió con fuerza entre sus brazos – tengo que hablar contigo – añadió, yo lo miré sorprendida
- ¿Y tú crees que yo no tengo qué? – pregunté indignada – te doy mi numero anota – le di mi número y él me dio el suyo – lo siento Jake ahora no podrá ser, estoy con urgencia – lo miré suplicante y el asintió – te llamo y quedamos ¿sí? – él sonrió y me dio un beso en la mejilla
- Nos vemos Bells – corrí haca el auto de Ian y él arrancó
- ¿Así que ese es el famoso Jake? – asentí ante su pregunta – escuche que quiere hablar contigo – me encogí de hombros – acaso no vas a hablar – negué solo con la cabeza y ambos estallamos en risas - ¿hacia dónde vamos? – preguntó
- Vamos al Empire – respondí con la garganta seca, mi respiración de nuevo estaba mal, y mi corazón martilleaba a mil por hora, quería salirse de mi pecho
- Bella cálmate – susurró Ian, viéndome de reojo – si no lo haces, no te llevo – abrí los ojos más de lo normal
- ¡NO, NO! Tienes que hacerlo – respondí ante su amenaza
- Pero tienes que calmarte – asentí y me dedique a ver el paisaje, además de que Ian puso música relajante, y agradecí que lo haya hecho me sentí más tranquila, volteamos varias esquinas y a mí se me hacía infinito el trayecto conociendo que quedaba cerca
- Llegamos – susurró, yo suspiré y bajé del auto
- Gracias Ian, yo espero, o mejor a ver si lo encuentro – sonreí a medias y me despedí
- Espera Bella, yo te acompaño, te dije que quería conocerlo – yo sonreí con ganas y seguro con los ojos brillantes, esperé a que bajara del auto y fuimos al centro del AMC Empire, era grande con una gran fresco en el techo, las escaleras daban un aire a un gran centro comercial, era hermoso el recinto, pero lo que más me inquietaba de todo esto era que al buscarlo con la mirada, no lo encontraba por ningún lado, y eran las de las cuatro y veinte
- A lo mejor ya se fue – susurré con tristeza mirando a Ian, pasó un brazo por mi espalda y frotó mi brazo
- No puede, un buen caballero debe esperar aunque la dama tarde más de lo debido – sonreí ante su gentileza y seguí buscando con la mirada, pero de pronto sonó el celular de Ian, éste contestó y levantó la cejas, me miró con preocupación
- Está bien yo le digo – hizo una mueca y colgó
- ¿Qué pasa? – pregunté con preocupación
- Me acaba de llamar Alice – respondió, lo miré con la cejas levantadas, pero al ver que no contestaba empecé a buscar de nuevo a Edward con la mirada – él no vendrá Bella -
Aqui actualizando de nuevo
espero que les guste este capitulo, y voy de nuevo con la inspiración
en fin
¿merezco reviews?
espero que si...
y aunque no haya yo seguiré actualizando seguido
las quiero!
Atte. Amyel
