23 de abril
Rini regresó al futuro hace dos semanas y todo ha sido un caos, Darien no me ha dejado paz ningún día, lo único que tiene en mente es tener sexo conmigo. Ayer tuvimos sexo anal, fue demasiado doloroso, odie por completo la experiencia. Estaba harta de todo, mi cuerpo me dolía así que lo decidí, le dije lo que pensaba. Hoy me negué a tener sexo con él, no sé si era porque estaba borracho o lo que fuera, pero él me golpeó...
"Maldita perra, eres mi mujer y debes hacer lo que yo digo. Eres mi puta. Si yo quiero sexo sin duda alguna lo tendré ahora que se fue Rini ¿Entiendes?"
Sus palabras aun retumban en mi mente, no puedo sacarme de la cabeza la ira en sus palabras. No sé cómo describirlo, se sentía dominante, fría y fuerte, me sentí doblegada, completamente aterrorizada.
Fue como si me hubiera convertido en un conejo mientras él, se transformaba en un lobo, un grande y muy fuerte lobo con colmillos afilados. Indefensa y paralizada, reuní toda mi fuerza para hablar después de sentir el primer golpe, fue en mi nariz, lo sé porque fue desde ese momento que la sangre cubrió mi rostro.
Intenté decirle que me dolía pero no me escuchó, él solo me golpeó algunas veces y luego me tomó de las muñecas y tuvo sexo conmigo contra la pared. Dejó mi cuerpo hecho un desastre, tengo moretones en mi cuerpo, mis muñecas tienen marcas del agarre de sus manos, moretones en mi espalda de cómo me empujó contra la pared.
Cuando terminó me disculpé por lo que haberme portado de esa forma y que me tenía que ir porque mis padres movieron mi toque de queda por mis calificaciones. Él simplemente me dijo que no me preocupara, él comprendía que aún era muy inmadura y se disculpaba por el golpe. Me transformé en Eternal Sailor Moon y corrí hasta llegar a mi casa, finalmente noté la sangre en mis muslos al salir de mi transformación.
Por más que he intentado convencerme que es algo normal en una relación, no puedo. Me golpeó y estoy cubierta de moretones y sangre.
Me asusto cuando pienso en él, tengo miedo de hacerlo enojar de nuevo, me estremezco cuando recuerdo su voz diciendo a mi oído que soy suya.
No puedo dejar de llorar, desde que llegué no he dejado de hacerlo.
Miedo, dolor, terror, tristeza y pánico, no puedo decidirme por lo que siento. Simplemente tiemblo y lloro al mismo tiempo como una estúpida, cada vez que pienso en él. Por más que intento sacarme estos sentimientos del corazón, no puedo hacerlo, me aterra incluso ver su fotografía en mi habitación.
Incluso una idiota inmadura como yo sabe que esto no debería ser así.
