Capítulo 10
Al día siguiente, Sakura había llegado al colegio muy temprano, algo raro en ella, esto debido a que no había podido dormir, así que decidió seguir con su día, al menos así tendría la cabeza ocupada y dejaría de pensar en cosas que, aunque le dolieran, ya no tenía solución.
Los niños comenzaban a entrar al aula, como siempre le habían llevado florecitas y dibujos que le habían hecho, de tan solo ver los pequeños detalles de los niños, a Sakura se le iluminó el rostro, definitivamente, le gustaba mucho su trabajo y con ese pensamiento, empezó sus primeras clases, a la hora del receso vio que tenía una llamada perdida de su amiga Tomoyo, esperó a que todos los niños salieran del salón para devolver la llamada, la chica de cabello largo, respondió al instante.
-Disculpa la hora, se que estás en el trabajo -se disculpó Tomoyo- pero tenía que hablar contigo.
-No pasa nada, están en receso, ¿Qué pasa? -dijo al tiempo que se sentaba-
-Necesito que pases a mi casa después del trabajo, te tienes que probar el vestido para el baile del viernes -Tomoyo comenzó a decir muy emocionada-
-Tomoyo, no creo poder ir, iré a visitar a mi papá… -comenzó a decir Sakura, sin embargo Tomoyo hizo que guardara silencio-
-Sakura, vas a ir, así tenga que ir a buscarte, así que no más excusas, te espero en mi casa, verás que te encantará el vestido.
A la chica de ojos verdes no le quedó de otra más que aceptar, sabía que cuando a Tomoyo se le metía algo en la cabeza, muy difícil se le podía hacer cambiar de opinión, de todos modos, podría ir a visitar a su papá el sábado. Además, el ver a Tomoyo, le ayudaría para poder desahogarse, tenía muchas ganas de platicar con alguien lo sucedido el día de ayer, así que esperó muy ansiosa la hora de la salida.
*****
En la mansión Daidouji, Tomoyo y Eriol estaban viendo los últimos preparativos para el baile, así como también, buscaban la forma de que Shaoran y Sakura por fin hablaran, habían sido testigos de lo que había sucedido el día anterior, no se explicaban qué hacía Kaito ahí, ambos conocía al profesor del colegio Tomoeda, Eriol le contó que ya los había visto juntos y que Shaoran había preguntado acerca de él, sin embargo, con su amigo fingió no conocerlo, así pudo comprobar que el chico hervía de celos.
-No puedo creer que no le hayas dicho quién era -se quejó Tomoyo-
-Tú tampoco le dijiste nada sobre Sakura -dijo el chico inglés al tiempo que la abrazaba- es mejor hacer que ellos hablen, en lugar de estarles contando versiones equivocadas -concluyó-
-Como siempre, muy inteligente por tu parte -sonrió Tomoyo-
-Y tú muy linda -besó a la chica de cabello largo- iré por Shaoran, avísame cualquier cambio.
Los enamorados se despidieron, tenía que seguir con lo que tenían en mente, así se asegurarían de que todo fuera un éxito, Eriol se dirigió a casa de Shaoran, sentía un poco de pena por él, en realidad, sentía pena por ambos, ya que ninguno de los dos se atrevía a dar el paso, y cuando lo daban, algo tenía que interponerse, al menos eso es lo que veía Eriol, desde que Shaoran llegó a Japón, no había tenido momento alguno para hablar bien con la chica y su actitud del comienzo no había sido la adecuada.
Por su parte, Shaoran intentaba contactar a Meiling, había quedado en llamarle más tarde del día de ayer, pero jamás tuvo noticias de ella, más que la foto que le había enviado de su videollamada con Sakura, recordó haber visto algunas cosas encima de la mesa, parecían velas rojas, rosas y un sinfín de detalles románticos.
"habrá tenido una cita y por eso se demoró" -pensó el chico ambarino, mientras esperaba que Meiling le respondiera, sin embargo, la llamada siempre era enviada al buzón, "seguramente está con sus preparativos" -suspiró resignado el chico.
-Meiling, soy Shaoran, por favor llámame cuando te desocupes -decidió dejar un mensaje de voz, así la chica se daría cuenta que de verdad quería saber qué había averiguado, ya que aquel sujeto estaba siempre con Sakura y eso no le gustaba para nada.
****
Cuando Eriol llegó a casa de su amigo, esperó a que le abriera, al entrar, vio que habían unas maletas listas junto al recibidor, se suponía que él tenía que estar en el baile del viernes.
"Espero que no estés intentando huir de nuevo Shaoran" -pensó el chico, ya buscaría la forma de averiguar qué pasaba-
-Joven Hiragizawa, el joven Shaoran lo recibirá en un momento -dijo Wei, mientras lo hacía pasar a la sala de estar-
-Gracias -Eriol se quedó en un lado, esperando a su amigo, vio el piano que estaba en una esquina y se acercó a el, comenzó a pasar sus dedos por el teclado, justo en el momento en el que Shaoran se asomó-
-No te esperaba -dijo el chico ambarino- pensé que estarías con Tomoyo.
-Estaba con ella, pero recordé que debemos pasar por los antifaces o ¿acaso ya tienes el tuyo? -fijó su mirada en él-
-No, luego paso a comprar alguno -Shaoran se encogió de hombros-
-Tomoyo me dijo que tiene unos antifaces extras, que te parece si vamos a su casa y los miras, igual y te terminan gustando -sonrió el chico-
-Tal vez más tarde, ahora tengo cosas que hacer -se excusó Shaoran-
-¿Estás pensando en irte? -cuestionó el chico inglés- no puedes faltar al baile -sentenció-
-No faltaré, ¿Qué te hace pensar eso? -se extrañó el chico, ante la actitud de su amigo, Eriol no le dijo nada, simplemente señaló las maletas, era más que obvio que se imaginara eso, si las maletas ya estaban más que listas para su partida- Me iré el sábado -Shaoran se encogió de hombros, no quería dar explicaciones, pero al menos así tendría tranquilo a Eriol-
-¿Tan pronto? ¿Qué pasara con la empresa? Aquí también se te necesitará -Eriol no podía creer lo cabezota que podía ser su amigo-
-Lo sé, pero ahora tengo asuntos que resolver en Hong Kong, aquí están Tomoyo y tú, estoy seguro que podrán sin mi por un tiempo, entiéndeme -le suplicó el ambarino a su amigo-
-Estás huyendo Shaoran, tus asuntos son solo el pretexto con el que te escudas -Eriol comenzó a dirigirse a la salida- ¿No crees que es tiempo de cambiar el rumbo de tu vida? Si sigues así, la vas a perder.
Diciendo esto último, el chico inglés se fue, dejando a un Shaoran pensativo, las palabras de su amigo lo hicieron pensar mucho más de lo que le hubiese gustado, por supuesto que los problemas en Hong Kong eran excusas, el siempre buscaba soluciones estuviese ahí presente o no, era más que obvio que el motivo por el que se quería ir era una dulce chica de ojos verdes y de cabello ¿largo?
"Es verdad, ahora tiene el cabello largo" -pensó para sí mismo el chico-
Estaba tan nervioso por volver a verla, que había pasado por alto ese detalle, si pensó que se veía distinta, pero no había prestado bastante atención como para darse cuenta de ello.
"Largo o corto, siempre está guapa" -volvió a pensar.
Wei había escuchado la plática que tuvieron los dos chicos, sabía muy bien que Shaoran no quería volver a Hong Kong y todos los problemas que surgían eran creados por Ieran, con la finalidad de que Shaoran regresara. Wei vio el móvil del chico a un lado, así que lo tomó y se lo llevó, quería hacer que Shaoran reconsiderara su ida a Hong Kong.
-Joven Shaoran, se le olvida su móvil -dijo el mayordomo, cuidador y amigo de Shaoran-
-Gracias Wei, no lo encontraba -dijo el chico saliendo de sus pensamientos-
-Si me necesita, estaré fuera un momento, iré a conseguir las cosas para la comida -se explicó Wei, mientras se iba, dejando a Shaoran solo con sus pensamientos-
El chico miró su móvil, sabía bien los horarios en el colegio Tomoeda, al menos esperó que siguieran siendo los mismos, comprobó la hora y vio que estaban a punto de retirar, esperó impacientemente, hasta que vio la hora de la salida, buscó a Sakura entre sus contactos y le marcó, su corazón comenzó a latir más rápido en espera de que respondiera.
"no va a contestar" -pensó mientras iba contando los tonos-
-¿Hola? -escuchó la voz de la chica, se alegró mucho de escucharla-
-¿Puedo pasar por ti? -preguntó algo inseguro-
-Como gustes -respondió Sakura- solo que tengo algo que hacer ahora.
-No importa, espérame -dijo Shaoran mientras se dirigía hacia el estacionamiento-
-Está bien Shaoran, yo te espero -Sakura estaba un poco contenta de poder verlo, pero también sentía miedo, ayer no le había respondido la llamada, se imaginó que él estuviera molesto por haber finalizado la llamada en medio de la conversación que estaban teniendo, luego de su llegada tarde al lugar acordado, así que no espero que el joven chino quisiera pasar por ella.
Sakura estaba haciendo algo de tiempo mientras esperaba a Shaoran, ayudó a los niños que estaban acomodando el aula, cuando los vio irse, comenzó a recoger sus cosas, así estaría preparada para cuando Shaoran le avisara que había llegado.
Shaoran condujo lo más rápido que pudo hacia el colegio, quería verla, quería hablar con ella de una vez por todas, de todos modos, si lo iban a rechazar o no, sería mejor saberlo de una vez.
"Estoy en tus manos" -pensó el chico-
Cuando llegó aparcó cerca de la puerta, no sabía exactamente en donde verla, así que decidió mandarle un mensaje.
***
De: Shaoran
Para: Sakura
"Ya llegué,
te estoy esperando"
***
El chico esperó impacientemente, se salió del auto para poder verla, miraba a cada rato hacia las puertas del colegio, aquel lugar en donde la conoció, después unos minutos, vio salir a la chica, corrió a ayudarla, ya que Sakura tenía una gran bolsa amarilla en donde cargaba los cuadernos de los chicos.
-¿Pensabas irte caminando con esto? -preguntó el chico al tiempo que sujetaba la bolsa para ayudarla-
-Siempre lo hago -se encogió de hombros Sakura- disculpa si te hice esperar.
-Acabo de llegar, ¿a dónde irás? -la miró de reojo mientras se dirigían al auto-
-A casa de Tomoyo, en verdad no quiero causarte molestias Shaoran, no sé cuanto tiempo tardaré con ella -dijo la chica un poco apenada-
-No importa, tenemos una plática pendiente -Shaoran abrió la puerta del auto, y ayudó a Sakura a subirse, subió la bolsa en el maletero y subió al auto-
-Podemos tenerla después… vernos más tarde -sugirió la chica-
-Ya estoy aquí, ¿qué tal te fue? -Shaoran buscó cambiar de plática, necesitaba relajarse y estaba seguro de que Sakura también necesitaba pensar en otra cosa-
-Muy bien, adoro a mis pequeños -comenzó a decir Sakura- el curso ya casi termina, eso es lo único que me entristece- suspiró-
-Los seguirás viendo, y estoy seguro que ellos siempre te van a querer -dijo Shaoran para animarla-
Durante el trayecto a casa de Tomoyo, ambos habían platicado sobre sus recuerdos en el colegio, eso hizo que ambos se relajaran, era como si el tiempo no hubiese pasado, como si ellos siguieran siendo los mismos de hace 15 años.
Cuando llegaron a casa de Tomoyo, Sakura insistió en que se bajara, no quería dejarlo en el auto esperándola, aunque tampoco sabía como explicarle a su amiga qué hacía Shaoran con ella, sin embargo, no tenía nada de malo, eran amigos ¿no?
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