Capítulo 10: ¿Dónde estoy?...

Ino se quedó mirando a su hermano. Éste no reaccionaba. Yue no podía creer que de los dos, la más débil fuera la del increíble poder de sus ancestros... No cabía en sí esa posibilidad... -La miró- ¿Cómo ella?... Tan inocente y pura... Tan pacífica... Tan tierna y amorosa... Pudiera llegar a destruir el mundo sin siquiera chistar... Era de no creerse.

Ella movió a su hermano y Yue la miró. Luego suspiró.

- ¿Hermano?... ¿Eso era qué? ¿A qué te refieres? ¿De qué hablas?... -Yue puso sus manos sobre los hombros de su hermana y la miró a los ojos. Ella estaba asustada- ¿Hermano?...

- Escucha Ino. Esto es muy importante... No me preguntes cómo lo sé, ni por qué lo sé, pero lo que voy a decirte es muchísimo más que importante. -Ella comenzaba a espantarse. ¿De qué diablos hablaba Yue?.-

- Escucho...

- Ese poder...

- ¿Cuál?

- ¡Con el que desapareciste al colegio!... -Ino se hizo hacia atrás con los ojos abiertos de par en par y la boca entreabierta. ¿Que... que ella había hecho qué?...-

- ¿Qué?...

- Escucha Ino. Ese poder... No sé como lo hiciste, pero es demasiado peligroso... Podrías destruír el mundo con eso... No puedes utilizarlo. -Ino se soltó y movió la cabeza de lado a lado con sus manos en ella y los ojos cerrados.-

- ¡No te puedo creer Yue! ¿De qué me estás hablando? ¿¡Qué poder!?... -Yue le dió una bofetada-

- ¿Qué dijiste antes de que yo llegara?...

- Pues... Solo dije... Que quería que todos desaparecieran... -Ino comprendió-

- Eso es. Ino... No puedes desear cosas cuando estás tan furiosa... Puede ser peligroso... Mucho más que peligroso. ¿Lo entiendes? ¡Podrías destruír el mundo!...

- ¡No lo creo Yue!... Ese poder debe pertenecerte... Yo... -Se quedó callada unos segundos- Yo... No puedo ser esa...

- Sí puedes, y lo eres. No quiero ser insoportable y malvado, pero es la realidad hermana. -Ino se arrojó a sus brazos. Yue se sorprendió ante tal acto. No sabía cómo reaccionar. Solo rodeó a su hermana con sus brazos y le dijo que todo estaría bien si ella no decía nada cuando estuviera furiosa-

Cuando Ino logró calmarse, se lavó la cara con agua fría y los ruidos volvieron. Todo era normal nuevamente. Ambos salieron del baño y fueron a su curso. Al entrar, todos los que molestaban diaria y gratuitamente a Ino se acercaron a ella y le pidieron disculpas por lo que le habían hecho, y prometieron ya no volver a meterse con ella. Ino los perdonó y sonrió con amargura.

Al salir del colegio, Ino y Yue no volvieron juntos a su casa, sino que Ino fue a la casa, y Yue fue por unas copias que debía sacar para historia. Al llegar a su casa, ella estaba tan tranquila que ni siquiera notó que las horas pasaban y que Yue no regresaba. A eso de las 6 de la tarde, entró a la cocina para preparar la merienda, y miró la hora. Hacía ya 3 horas que habían salido del colegio y Yue aún no regresaba. ¿Qué le había ocurrido a su hermano? ¿Dónde estaría?... Se preocupó y decidió que lo mejor sería llamar a su padre...

Yue, mientras tanto, un poco dopado aún por las drogas que le habían suministrado para poder llevárselo, notó que estaba en un cuarto. Miró a su alrededor. Todo era... Muy grande y estaba todo muy limpio. ¿Qué era ese lugar?... Se acercó hasta la puerta. No pudo abrirla. La pateó con furia y volvió hasta la cama, donde se sentó. Pasaron algunos minutos y luego unas voces se escucharon por el corredor. Él miró hacia la puerta con sus hermosos ojos verdes esperando por alguien que lo sacara de allí. Una llave fue introducida en la cerradura y segundos después la puerta se abrió. Por ella entró un hombre igual a su padre, vestido con una larga capa negra con dibujos de enormes nubes rojas en ella. De cara, era su padre, pero... Su mirada era muchísimo más fría y sin sentimientos. El hombre se acercó hasta él seguido por una muchacha de cabello rubio recogido en dos grandes y esponjosas colas a los lados. Ella iba vestida con un kimono negro y su cinta indicaba que era de la aldea de la arena. ¿Quiénes rayos eran esos dos?...

- Hijo mío... -Itachi extendió la mano hacia Yue. Éste la miró y siguió callado, mirándolo a los ojos.- Por fin estás aquí.

- ¿Dónde está Ino?...

- ¿Quién?. -Itachi no comprendía. ¿De quién hablaba el mocoso?-

- Mi hermana. ¿Dónde está ella? ¿Está bien?...

- Ah sí, la mocosa... Ella está bien. -Yue se levantó e intentó golpearlo, pero salió volando por los aires-

- ¡No hables así de mi hermana! -Dijo apenas pudo levantarse. Estaba furioso-

- Ya veo... -Lo examinó- Yue...

- ¿Cómo sabe mi nombre? ¿Quién diablos es usted?

- Temari.

- ¿Sí? -La rubia miró a Itachi con cara de no estar muy interesada en la situación-

- Dile a Wey que prepare todo... Éste es.

- Claro mi amor. -Temari intentó besar a Itachi, pero este le corrió la cara y le ladró un áspero y frío: "¡Ya!". Ella se fue del cuarto-

- ¿Quiénes son ustedes?... ¿Y por qué se parece tanto a mi padre?...

- Buenas preguntas... Pequeña rata. Yo... Soy Itachi Uchiha. -Yue se soprendió, pero com o de costumbre, no lo demostró-

- ¿Uchiha?... Mi padre jamás lo mencionó.

- Eso no me soprende. El pequeño bastardo cobarde de tu padre quiere olvidar su pasado...

- ¿Quién es usted? -Itachi se acercó a Yue-

- Ya te dije niño. Soy Itachi Uchiha... El hermano de tu padre. ¿Feliz?... Ya, ahora quédate quieto.

- Usted no va a... -Yue cayó al suelo retorciéndose de dolor. ¿Qué le sucedía? Sentía que millones de agujas atravesaban su cuerpo simultáneamente-

- ¿A obligarte? Pues... Verás... Tú te quedarás aquí el tiempo que yo te diga, y harás lo que yo te diga.

- ¡No!... -Logró gritar Yue entre sollozos-

- ¿Ah no?... Mhhh... Ino... -El dolor en el cuerpo de Yue había parado, pero él seguía tirado en el suelo- Entonces tendré que usarla a ella...

- ¡NO!... -Yue se levantó- No... Por favor... No a ella...

- ¿Negociamos?...

- Está bien...

- Vaya, me sorprende que para ser un Uchiha seas tan débil sentimentalmente... En realidad, me sorprende que demuestres sentimientos... -Dijo Itachi yendo hacia la puerta-

- ¿Por qué?...

- Porque tu padre jamás fue así... Se nota que cada vez el clan empeora... -Yue se quedó mirándolo confundido. Itachi salió de la habitación cerrando la puerta tras él-

¿Qué había sido todo eso?... ¿Quién era ese hombre?... Hermano de su padre, sí... Su tío... Por desgracia, pero... ¿Qué quería? ¿Por qué su padre jamás lo había mencionado? ¿Porqué no sabía de su existencia?... Yue se sentó en la cama con la cabeza apoyada en sus manos, pensando. ¿Cómo estaría Ino?...