Hola!
Si traje la conti cuando lo prometí, capi un poco difícil, porque me daba algo de pereza trabajar en el, pero lo logre ayer en la noche, me siento feliz, lo hice.
Bueno este capi lo hice con mucha dedicación y casi no lo termino porque la semana pasada fue una de tareas y la pasada a esa semana exámenes, casi muero con ellos, son agotadores.
Quiero avisarles que reedite capítulos anteriores todos, no hice muchos cambios, solo errores que tenia por ahí, así como ciertos diálogos los cambie, es decisión de ustedes si lo leen.
Ahora sí, aquí el capitulo.
Lean!
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Prometidos a la fuerza
Capitulo nueve
-Invitación-
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Arrugo con furia el papel en sus manos, su mirada era seria, fría y severa, molesto con lo que vio, el no lo aceptaba y haría lo que fuera para cambiarlo. Tiro con ira el diario que anteriormente había arrugado, al suelo de la sala de su departamento.
La lámpara que a su lado se encontraba fue aventada al suelo, producto de su enojo.
Oyó un ruido en su habitación, volteo a esa dirección sabiendo de antemano quien lo producía. Pasos delicados y leves se dejaron oír por el pasillo que conducía a su cuarto, deteniéndose cerca del sofá donde se encontraba sentado.
̶ ¿Yamcha? ̶ hablo una dulce y fina voz. El aludido volteo a verla, su cabello negro como la noche estaba revuelto, sus ojos café se veían un poco adormilados producto de haberse despertado hace no mucho y con una camisa de él que le llegaba al muslo y que tapaba su evidente desnudes.
Ella vio curiosa el objeto roto en el piso
̶ ¿Qué sucede? ̶ pregunto el.
̶ ¿Te encuentras bien? ̶ respondió con otra pregunta, interesada por saber que sucedía y porque el enojo. Había estado dormida en la cama, algo cansada por la apasionada noche que había pasado con el hombre frente a ella, cuando el ruido de algo cayendo la despertó e inmediatamente fue donde se produjo el sonido para saber si el se encontraba bien o había ocurrido algo.
̶ Si lo estoy, perfectamente ̶ dijo con una sonrisa. Lentamente se levanto y tomo a la mujer frente a él de la cintura, acerco su rostro y la beso demandante, ella respondió igual. La levanto del suelo y la llevo de regreso a la habitación.
Claro que estaba bien, o mejor dicho pronto lo estaría, porque ella volvería a él, volverían a estar juntos. Ella volvería a amarlo, como él lo hacía.
Así tuviera que volverla a enamorarla y demostrarle que era el único que la amaba verdaderamente.
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Sonrió con burla y enojo, no entendía aun después de decirle que no deseaba saber nada de él, tal parecía que era idiota o no hablaban el mismo idioma. Soltó una maldición.
Vio con furia y enojo el ramo frente a ella, como si las rosas rojas y frescas que observaba tuvieran culpa alguna de la aparente estupidez de quien las envió. Las tomo de las manos de su madre y con ira las arrojo al suelo ante la mirada resignada de su madre
̶ Hija, no tienes que ser tan ruda, las flores son bellas, no tienen culpa de nada ̶ reprendió suavemente. Otra más en la semana.
̶ Lo sé, pero vienen de él, madre sabes lo que paso, no quiero nada de él cerca de mi ̶ objeto tajante. Su madre suspiro cansada de la actitud de su hija.
Sabía bien de quien y de que hablaba, después de todo ella había vista como su hija sufría día a día con esa mas que destructiva relación, que se basaba en engaños, peleas y reconciliaciones, una a la que por supuesto se opuso e intento cambiar al ver el daño que ese chico que ella creía una buena persona había causado en su adorada hija.
Al principio todo había ido bien como cualquier relación, el amor entre ambos era evidente, la felicidad que su hija demostraba la hacia sonreír, creyendo que su hija había encontrado lo que ella con su padre. El amor.
Aun así todo fue decayendo poco a poco en especial cuando ese chico se volvió de pronto en un famoso beisbolista, deporte que practicaba en sus días de escuela. Tal parecía que fue absorbido por ese mundo lento pero seguro y la persona más perjudicada fue su hija.
Aunque lo que no podía negar es que ese joven de verdad amaba a su hija, razón por la cual nunca comprendió el porqué de sus engaños.
Pero aun así, sus acciones demostraban que no sabía valorarla, le hicieron creer que ella siempre le amaría, que siempre le perdonaría, pero la realidad lo golpeo cuando su hija decidió terminar, no querer saber nada de él, no volverlo a ver.
Vio y consoló como toda madre a su hija, le dio su hombro para llorar, estuvo ahí para escuchar lo que sentia, estuvo ahí para decirle las palabras que sabia necesitaba escuchar, también para darle el abrazo que pedía silenciosamente, como la compresión que tanto deseaba. Y lo logro, salió adelante, lentamente, lo supero, olvido la tristeza y la amargura que sintió a su lado.
Pero eso lo cambio por rencor, el hecho de verse humillada por sus constantes salidas con mujeres, algo de lo que todo el mundo se podía dar cuenta, pues este tipo de noticias eran algo que rápidamente sabían los medios.
Ahora deseaba que ese apuesto muchacho, prometido de su hija le ayudara a cerrar ese capítulo de su vida.
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Dejo los planos de lado no podía concentrarse con el remolino de pensamientos en su mente, uno tras otro, confundiéndola, distrayéndola.
Estaba enfadada, muy enfadada, parecía que el no entendía sus palabras la ignoraba como siempre lo hizo.
"Ya no puedo más tiene que terminar"
"Perdóname, no podemos terminar y no lo haremos"
"Yo…"
"Te amo"
Golpeo con frustración el escritorio, y sacudió su cabeza, intentando aplacar los recuerdos que acudían, en ese entonces creía que el hecho de que no quisiera separarse de ella el que le repitiera te amo, era muestra de su amor. ¡Claro que no! Solo era su estúpida idea de que ella estaría siempre con él, compartiéndolo.
Y ahora tenía el descaro de enviarles rosas diario, a veces con chocolates u otro dulce, desde hacía un mes, un día después de su reencuentro.
Toco con suavidad y delineando su forma, la cadena con un pequeño dije de mariposa que colgaba en su cuello, regalo de Vegeta, gesto que había adoptado para calmarse cuando recibía los presentes, se enfadaba o estaba ansiosa.
Sonrió suavemente recordando ese momento.
El había entrado sin tocar-algo a lo que se había acostumbrado, el entraba como si el lugar fuera suyo-y había puesto una pequeña cajita en su escritorio frente a ella. Ella lo había visto y levantado un ceja extrañada. Bajo la mirada intentando comprender que era.
̶ Ábrelo ̶ había sido su orden, ella lo había tomado y lentamente y con curiosidad lo había abierto. El regalo la dejo impresionada.
Era un collar de plata, fino a simple visto e imaginaba caro, su dije una bella mariposa con pequeñas piedras de colores que dedujo eran auténticas.
Simplemente hermoso.
Quito su vista del objeto y vio a quien se lo había dado.
̶ Yo no puedo aceptarlo…es demasiado caro ̶ dijo por respuesta, le gustaba sí, pero no creía correcto aceptarlo.
̶ Tómalo… ̶ dudo un poco ̶ cuando lo vi, me recordó a ti ̶ esas palabras la sorprendieron, sintió sus mejillas calientes, supuso se había sonrojado por lo que el había dicho.
̶ Gracias ̶ dijo con voz suave y con sinceridad. Le gustaba mucho ese regalo. Pero sus anteriores palabras volvieron y pregunto ̶ ¿Por qué dijiste…? ̶ mas no pudo terminar de hablar, él le dio la espalda caminando hacia la puerta.
̶ Me voy ̶ fueron sus palabras y salió de la oficina.
Ella había suspirado. Vio el collar sonrió feliz por ese pequeño detalle.
Vio su imagen en vidrio frente a ella y aun con la sonrisa se vio con un pequeño sonrojo, sacudió levemente su cabeza, intentando con eso borrar los sentimientos que ese recuerdo le produjo, así como las reacciones.
Su expresión se torno seria.
No debía sentir nada por eso, solo agradecimiento por el gesto, solo lo podía ver como amigo, mas nada.
Aunque soñara con volver a enamorarse y ser feliz.
Tenía miedo.
Miedo de amar y volver a sufrir.
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El ruido de la puerta siendo abierta llamo su atención, dejo de lado los papeles que leía, dejándolos sobre la mesa, subió la vista a la puerta para observar al invasor.
̶ ¿Qué quieres? ̶ pregunto sin delicadeza alguna.
El otro en respuesta solo tiro un papel que llevaba en la mano.
Un periódico.
El azabache lo tomo con curiosidad y levanto una ceja en pregunta a la persona frente a él.
̶ Léelo ̶ contesto a su muda pregunta.
Hizo caso a sus palabras y leyó el articulo.
¿Relación amorosa?
Se ha visto últimamente en constantes salidas a el heredero de la Corporación Dragón, así como a la heredera de la Corporación Capsula, ambas empresas reconocidas mundialmente por la calidad de sus productos. Se cree ambos podrían ser pareja, pues se le ha visto al joven empresario ir en diferentes ocasiones a la empresa de la que un día será presidenta la joven Briefs y salir con ella.
Según algunos testimonios ambos normalmente se encuentran en el momento del almuerzo, estos ha levantado las sospechas de varias personas, pero aun no se confirma nada….
Dejo de leer lo que en su opinión era una estupidez, no era como que no fueran algo, pero ese algo no era por gusto alguno, sino por obligación, pero no podía esperar que esos idiotas reporteros supieran la realidad del asunto. Después de todo estos solo buscaban que vender.
̶ Deberían ser más discretos en su convivencia, padre dijo que nadie debía saber nada hasta que fuera algo oficial, no es bueno estar armando escándalo ̶ le dijo.
̶ Se lo que me dijo, pero aun así reporteros hay en todos lados, no es fácil ocultarlo y lo sabes bien Raditz ̶ le respondió.
̶ Lo sé…bueno no vine a decirte esto ̶ menciono ̶ padre me dijo que invitaras a cenar a tu prometida, Bulma, ¿no es así?... bueno ha dicho que ha visto que se llevan lo suficientemente bien en cuanto a ti, así que, ya que todo se sabe, deberían dar un poco de imagen, ya sabes dejar todo en un tal vez, así que quiere que vayan a cenar ̶ informo divertido por lo que estaba seguro seria una nueva pelea entre Vegeta y su padre.
Pero contrario a lo que creía, no fue así.
̶ Está bien ̶ acepto calmadamente.
Esa respuesta lo sorprendió en sobremanera. Vegeta jamás aceptaba algo impuesto por su padre como si nada, normalmente pelearía, maldeciría y gritaría hasta que alguno de los dos ganara. Quizás su padre tuviera razón y ambos se llevaban bien.
Eso sería bueno.
Bueno que Vegeta volviera a confiar y querer.
Bueno que hiciera un amigo. Alguien como ella.
Porque parecía que era capaz de soportar el carácter de Vegeta.
Y eso era un logro.
̶ Me voy ̶ se despidió. El azabache solo lo ignoro y continúo con su trabajo.
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Su celular sonó.
Dejando de lado los planos y otros papeles en los que trabajaba contesto.
̶ Hola ̶
̶ Mujer, alístate, mañana en la noche saldremos a cenar ̶ escucho del otro lado.
El pitido del otro lado le dio a entender que ya había cortado.
Suspiro resignada.
Siempre era lo mismo con él. Directo y de pocas palabras.
Analizo lo que le fue dicho. Se sorprendió y enojó.
La había a su modo invitado a salir. Eso la sorprendió.
Le había ordenado y colgado. Eso la enojo.
̶ Maldito ̶ insultó ̶ …¡oh no! ¿Qué me pondré mañana? ̶ se alarmo.
Tomo sus cosas y salió rápidamente de su laboratorio dejando todo de lado. En el camino llamaría a su padre para decirle que se había ido.
Necesitaba ir de compras.
Continuara…
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Eso fue todo, espero les hay gustado, saben me canse de tantas evasivas el próximo capítulo será de solo ellos, ósea acercamientos y muchos…espero lograr, así que ya saben hasta el próximo mes, intentare que sea un capitulo genial y que les guste.
Quiero decir que no conteste reviews porque tengo dolor de cabeza, como dije termine el capitulo ayer en la noche, noche y tenia sueño, ahora no me siento inspirada para contestarlos, pero en el próximo será.
Gracias por sus reviews!...creí que me matarían.
Espero dejen unos en este capi.
Nos vemos!
