Se despertó sudoroso de la misma pesadilla revivida de hace cinco años, habría podido jurar que cada vez que cada vez que se veía sumido en ella recordaba algo nuevo.
Si su cabeza no jugaba con él está vez juraría mil veces haber visto el color azul cielo en los ojos de aquel zorro antes de gruñir al desaparecer.
Siempre le tomaba unos minutos darse cuenta de que era un sueño, mirando a su alrededor por unos segundos para después tomar su cabeza y oprimirla con una mano para tratar de aliviar la confusión y el pequeño dolor de cabeza.
Está vez al voltear a un lado de la cama encontró que cierta castaña se encontraba en de lado en una posición fetal dormida.
A Neji le pareció de lo más humano que había visto en ella aparte de su apariencia.
Miró la ventana de la habitación y por las cortinas se adentraban los rayos naranjas de un pequeño amanecer, se levantó con un movimiento ágil sin perturbar la calma de la mujer lobo que dormía a su lado.
Tomó un baño con agua fría mientras sus pensamientos se acomodaban en el siguiente paso que fuera a dar.
Al terminar colocó una toalla sobre su cadera y se miró al pequeño espejo frente al lavabo se quitó su vendaje dejando ver las marcas del sello de obediencia en su frente, lo miró por unos segundos antes de cerrar los ojos y dar la vuelta, en seguida se sobresaltó al darse cuenta de la presencia en la puerta del baño.
Abrió los ojos para luego hacer una mueca incómoda hacía Tenten que lo miraba con una gran sonrisa traviesa con las manos detrás.
—Fuera— se limitó a decir está vez con el ceño fruncido hacía ella.
—Wow al fin puedo ver lo que hay detrás del vendaje— observó con curiosidad y un poco de asombro mientras veía la marca a detalle— ¿Qué significa ese extraño tatuaje?
Neji la tomó por los hombros y la arrastró hasta que estuvo fuera del baño y luego cerró la puerta con rapidez, segundos después escuchó como Tenten tocó la puerta protestando.
—¡Oyeee no es justo pensé que ya podiamos ser amigos!— Tenten cruzó los brazos sobre su pecho mirando con un puchero la puerta.
Cuando Neji abrió la puerta se encontraba de nuevo vestido y con la venda en su frente.
—No me importa si en tu especie no lo entienden pero cuando acabas de conocer a alguien entre los humanos hay algo llamado espacio personal— la pasó de largo y se dirigió a tomar su mochila.
—¿Eso quiere decir que si llegas a conocerme más algún día me lo contarás?— Tenten sonrió viendo al baño y inspeccionandolo desde afuera— eso será rápido, yo te lo contaré todo si decides escuchar así tú podrás hacer lo mismo conmigo después, pregunta lo que desees.
—¿De qué cosa corrías con esa velocidad aquel día en qué te cacé?
Tenten volteó con curiosidad hacía Neji que le sostenía la mirada sin expresión después bajó la mirada tomando el lugar donde ya no se encontraba su marca de apareamiento.
—De una ceremonia de apareamiento— Tenten miró hacía la ventana— se realiza cuando dos lobos unen sus vidas frente a su manada para criar a más como ellos.
—Una boda
—¿Una qué?— Tenten hizo una mueca extraña sin entender.
—Es una ceremonia humana— Neji cerró los ojos explicándole— es parecido a lo que mencionas, cuando dos humanos quieren estar juntos por siempre y tener hijos lo hacen, aunque no siempre funciona.
—mmm si suena parecido— Tenten entrecerró sus ojos algo incómoda— aunque si queremos o no... bueno eso no es así... a veces es sólo para preservar nuestra especie.
—¿Te forzaron?
—No estoy segura de eso...— Tenten tocó de nuevo el lugar de su antigua marca— en realidad nos conocemos desde pequeños pero...
—No lo quieres
—No tiene que ver con él— Tenten sonrió a medias— tener crías...el hecho de no poder ser libre, aún no estoy lista para ello.
Neji se levantó tomando su mochila y decidió salir por la puerta y habló antes de salir.
—Arreglate pronto partiremos.
—Respondi a tus preguntas, ¿qué tan cercanos somos ahora?, ¿puedes responder la mía?
Neji sonrió de lado antes de salir por la puerta y Tenten le miró extrañada.
—Puede que después lo haga.
Cuando Neji cerró la puerta tras de él Tenten abrió el closet seleccionando un vestido son una sonrisa.
—¡Buenos días hermanito!— la niña que Tenten había saltado de encontraba sentada en la mesa en donde Neji observó había variedad de comida.
— Siéntate y come—Asuma apareció en el campo de visión de Neji sentándose en la mesa al lado de su hija, sonrió hacía él Hyuga— es mejor que desayunen antes de seguir con su viaje.
—Gracias— Neji se inclinó ligeramente y luego aceptó la invitación.
Minutos después Tenten apareció frente a ellos, Neji observó con atención aquel vestido largo y azulado que marcaba la cintura de la chica terminado en una ondulación suelta de la tela combinada con botas de color café y un peinado de dos partes de cada lado que terminaban unidos en una trenza.
—¡Hermanita ven come!
Tenten observó de inmediato al sentarse toda la comida humana frente a ella.
—Come todo lo que quieras— Asuma le sonrió con amabilidad— necesitarás fuerzas para ir por ahí salvando personas.
—Increible, muchas gracias.
Tenten tomó lo que estaba a su alcance con las manos y lo comió disfrutando cada uno de los manjares humanos frente a ella, lo que reconocía y lo que no, todo le supo delicioso.
Neji observó irritado como Tenten era tan descuidada como para no actuar como las otras personas en la mesa, pensó en que esa mujer lobo no tenía ningún remedio, fue así como por segunda ocasión agradeció haber sido él el que la encontrara.
Cuando terminaron la hija del cazador se llevó a Tenten para que jugará con ella en el extenso pastizal al rededor de la casa, Neji vio conveniente el quedarse con Asuma y saber si lo ayudaría o no.
El mayor y él se sentaron en el pórtico observando cómo Tenten jugaba con Mirai a encontrarla mientras ella se escondía.
—Vaya tu amiga es muy energética— Asuma señaló mientras aspiraba el uno de su cigarrillo— al contrario de ti que pareces un muchacho muy tranquilo.
Neji no habló, analizó el comentario observando de reojo a Tenten, Asuma tenía razón ambos eran lo opuesto.
—¿me ayudará a conseguir lo que busco?— preguntó Neji directamente y sin perder el tiempo en pláticas triviales.
—Me agradaría terminar de escuchar tu historia pero... hay algo que me da más curiosidad— Asuma miró a Tenten mientras atrapaba a su hija y luego la volvía a soltar a lo que la chica se cubrió los ojos y la niña se volvió a esconder entre risas— ¿cómo conseguiste que ella te ayudara?, jamás había visto algo parecido a ella, los sangre pura no suelen ser muy abiertos ni descuidados... ya sabes hay pocos de ellos y los continúan cazando, no confían en nadie mucho menos en los humanos, pero ella parece confiar en tí.
Neji abrió los ojos y se levantó del asiento con rapidez y maestría, de la parte de atrás sacó de su mochila su ballesta apuntando al mayor mirándolo amenazante.
—Baja eso niño, asustarás a mi hija y a tu muy especial amiga— Asuma le miró sin interés.
—Si sabes lo que ella es, ¿por qué no has alertado a los cazadores?, ¿por qué no intentaste cazarla en el momento que te diste cuenta?
—Por qué estoy retirado niño— Asuma dio una inhalada a su cigarrillo de nuevo viendo a Neji seriamente— y por qué ella salvó la vida de mi hija lo que nadie hubiera podido lograr por la fuerza de la corriente del río, excepto que ella tiene más fuerza de la ordinaria para eso, ese es suficiente motivo para perdonar la suya, ella no tiene nada de peligroso si la observas bien, no tendría por qué intentar algo contra ella.
Neji esperó unos segundos de contacto visual con el mayor para bajar su ballesta y guardarla, la mirada de Asuma se dirigió de nuevo hacia Tenten quién miraba con curiosidad y después la atención era robada por la pequeña Mirai de nuevo.
—Te sugiero que tengas cuidado— Asuma cerró los ojos mientras se inclinaba para deshacerse del exceso de ceniza en su cigarrillo— una sangre pura como ella no sólo es buscada por cazadores si no por los de su misma especie, con esa edad probablemente ya le pertenezca a un lobo con sangre como la de ella, esas cosas no suelen ser muy amigables cuando tocan sus posesiones.
—Hice un contrato mágico, no pueden matarme sin matarla a ella, nuestras vidas están ligadas hasta que alcance mi objetivo, no me importa quién venga a buscarla pagará con su vida si se atreve a entrometerse.
—Interesante— Asuma sonrió divertido— bien, me has convencido— Asuma se levantó de su asiento y entró a la casa minutos después salió y le entregó a Neji un pedazo de tela, el Hyuga observó sangre coagulada en ella— es sangre de cuándo mate al zorro que mató a mi esposa, espero que te sirva.
—Gracias— Neji lo guardó en su bolsillo y se inclinó hacía el mayor ligeramente.
—Otro consejo niño, entre los cazadores no existe un código de perdón los rumores vuelan y tu traición te puede traer problemas en tu viaje— Asuma miró hacia su hija de nuevo— hay dos hermanos en este pueblo qué seguramente ya saben de tí, no han venido por ti por qué los recibí en mi casa— Asuma le miró con seriedad—pero una vez que salgan de aquí deben andar con cuidado o tu misión de rescate fallará.
—Entiendo, gracias por decírmelo.
Neji volteó a ver a Tenten quién ahora lo miraba también, ella sonrió dándose cuenta debían partir cuanto antes.
