Holiii~…sé que muchos están confundidos con el tema de conectores, así que se los explicare de la forma más sencilla posible.
El conector es a lo que refiere, el elemento o método para unir el Virus con el núcleo del ADN del experimento, sea en este caso, los humanos.
Al hablar de los conectores de la primera generación, se refieren esta vez a la "modificación" del ADN en los experimentos para mutarlos y transformarlos en lo que eran. Ya en la segunda generación, no se necesitó conector artificial, dado que fue un método natural, la "concepción".
Ahora, para la tercera generación, se empleó el uso del derivado del Virus para aumentar y fortalecer las capacidades para cada especialidad. Pero los químicos para mutar el poder del virus, no pueden sostener el núcleo del mismo y preservarlo por mucho tiempo. Es por ello que los experimentos especiales, impuros o 3° generación, son fabricados en cantidades.
Para la cuarta generación (el proyecto zombie) se está realizando un extenuante procedimiento de unión de los 4 tipos de genes, extraídos de los niños hace dos años. La necesidad de ellos es lograr que las cuatro partes se unan y formen al experimento perfecto; capaz de utilizar la fuerza como un combatiente, asechar a su víctima como un guerrillero, localizar a sus enemigos como un rastreador y ser impenetrable como un escudero.
Pero, el problema es encontrar un conector (método o elemento) para las 4 especies. Como bien se dijo en la reunión dada en IMPERIUM, la versión de conector antigua (primera generación) no resultaría, dado que las capacidades del virus del ayer y del hoy, son molecularmente diferentes y más complejas. En los primeros experimentos, la unión solo se basaba en sujeto de prueba y un tipo de virus X. Tampoco pueden realizar un conector como la inseminación artificial. El proceso de fecundación es prácticamente igual, pero hay ciertas leyes naturales que no se emparejan con la fecundación natural.
Ahora, otra aclaración. En el cap. Anterior, en la escena de Russell con Lummpy, Rat no estaba ahí, sino en su lugar, estaba Sniffles. Lamento la confusión, pero lo estaba escribiendo en la madrugada, cuando la imaginación vuela y los fantasmas aparecen a joderte la noche con sus "buu" y golpeándote las puertas ¬¬
Hasta aquí lo explicado, así que continuemos con la historia!
Actualmente…
-¡ERES TÚ, SOLO TÚ PUEDES SER NUESTRO CONECTOR, MOLE! – Rushir se deleitaba por el nuevo descubrimiento, mientras que el grupo de rescate, observaba sin entender nada - ¡TODO ESTE TIEMPO, SIEMPRE FUISTE TÚ, COMO NO HABERLO PENSADO ANTES! –
Hace unas horas atrás, en el laboratorio de IMPERIUM…
-vamos a realizar distintos tipos de conectores a base genética– decía Rushir a todo los equipos del laboratorio, mientras que Mole observaba los 3 fragmentos de las muestras de los experimentos que le dieron dentro de sus contenedores, divididas específicamente para todos los grupos de trabajo ahí presentes – debemos tomar en cuenta lo siguiente: esas cosas tienen tantas ganas de destruirse como nosotros por tomar al mundo entero. Así que no quiero que ninguna muestra resulte destruida por las demás, no contamos con mucho material dado a los trabajadores incompetentes que yacen bajo tierra – una rápida mirada a Mole dio a entender lo dicho
Mole seguía observando las 3 muestras que tenía bajo su mando, sus ojos paseaban de una a otra, perdido en sus movimientos, debatiéndose si la razón existía en tan diminutas muestras de células de aquellos niños como para desear destruirse entre ellas. Era complejo, pero debía tener algún sentido, porque en sí, los distintos tipos de sangre se repelen al momento de una donación, pero no se destruyen, no se aniquilan como fieras enjauladas en cristales y luego liberadas para dar paso a un ganador. Era algo que debía averiguar.
Además está el detalle del proyecto Zombie, como bien lo llamo Rushir por mera broma. Ese ejemplar era único, y decir eso era dado a que los genes de Cuddles, Petunia, Did y Flaky yacían dentro de su sistema, acoplados de tal forma, que le era inexplicable como es que no volvieron loco a su portador como los experimentos de sus demás colegas. No podían perderlo, no podían dejar que ese único ejemplar sea analizado y estropeado por los inútiles de sus compañeros científicos.
Era un proyecto secreto, por ello realizaban esta elaboración, para ver si existían otras formas de fusionarlas sin que se maten. Tenían que sacar más métodos por el momento…
-doctor Mole – un médico con bata ploma se acercó junto a otros personajes más – somos el nuevo equipo que solicitó, esperamos trabajar a sus órdenes pronto – hizo una reverencia, más Mole les dio una rápida mirada y volvió a su punto de atención
- pueden comenzar sin mí, no creo que realizar un conector genético sea tan difícil para ustedes – las personas que rodeaban a Mole eran dos asistentes de bata celeste, un científico ayudante y dos programadores. Todos se miraron extrañados ante la inusual orden dada
-señor, tenemos que realizar las pruebas bajo su mando y dirección – habló el científicos en representación del grupo– como dijo el doctor Rushir, no podemos tener muchos márgenes de error en la elaboración de los conectores –
-tengo entendido que fueron asignados a mi unidad por ser los mejores de la rama científica. Dudo mucho que los encargados de su traslado hayan cometido el error de entregarme una carga más – el peli morado se giró sobre sus talones y contemplo a los miembros de su nuevo equipo – es más, creo yo que todos acá tienen la inteligencia suficiente para realizar trabajos sin ningún margen de error. ¿Correcto? –
- doctor Mole, nosotros seguimos instrucciones de nuestros líderes, no podemos completar un trabajo sin las indicaciones respectivas – Mole observo al científico – con todo el respeto que se merece y que nos merecemos, preferiríamos comenzar con las pruebas en seguida, guiados por su conocimiento –
Los lentes oscuros que se habían deslizado por el puente de la perfecta nariz de Mole, dejaban ver unos metálicos ojos morados expresando cierta desconformidad ante lo dicho. Su mirada no era atemorizante, como normalmente muestra cuando su fastidio y enojo se elevaban, pero no dejo pasar en alto su molestia
-tendré en cuenta su petición, pero ahora no tengo los materiales necesarios para empezar con el trabajo – mintió, solo quería probar la paciencia de sus nuevos ayudantes
-podemos traerlos si gusta – dijo uno de los asistentes – debemos emplear los minutos para productividad –
-ya veo… - a Mole no le interesaba trabajar en compañía, ya que así resolvía las cosas a su modo mucho más fáciles. Pero el comportamiento de los nuevos integrantes de su equipo le llamo la atención. Se podía ver que tenían las verdaderas ganas de comenzar con el trabajo. O era eso o temían acabar como el antiguo equipo – debo confirmas que llegaron buenos empleados a mi unidad – una de las asistentes sonrió agradecida
-gracias por el cumplido, doctor – habló la que al parecer, era la más joven del equipo, casi igualando la edad de Mole
Este prefirió comenzar con el trabajo, notando los ánimos de su unidad. La anterior no daban siquiera el 10 %, según su parecer, por ello prefirió deshacerse de lo inservible a su manera. Todo el personal de limpieza estuvo muy ocupado ese día
Mole caminó directo a un elevador, en dirección a una de las oficinas que se encontraban en el 3° piso del mismo nivel. Su equipo le siguió
– iré por mis cosas, ustedes preparen los equipos y la mesa de trabajo –
- a la orden, señor – todos se esparcieron, menos la asistente que había agradecido antes
-¿qué sucede? – preguntó mole sin ningún interés
-me ofrezco a ayudarle a traer los materiales necesarios para la elaboración del proyecto, señor. Así ahorraremos valiosos minutos en el trayecto –
-creo haber dado una indicación, señorita… -
-Alexa, para servirle –
-señorita Alexa, espero que no encuentre entretenido desobedecer mis órdenes. El equipo anterior no obtuvo merecedoras recompensas después de sus tan poco "fructíferos" resultados –
-pierda cuidado con ello, Doctor. Nosotros somos un equipo unido y eficaz. Hemos trabajado desde hace 5 años bajo el mando del respetable doctor Combult, tenemos conocimiento demás sobre lo que debemos hacer, pero no descuidamos nuestra posición y siempre solicitamos las ordenes de nuestro superior – dijo ella muy decidida y sin dudar ante la imponente y sorprendida mirada de Mole
-ya veo… - le sorprendió tener bajo su mando al equipo dirigido por Combult. Había escuchado que su equipo era el mejor de toda la planta científica y que nunca tenían problemas a la hora de completar un trabajo. Eso fue algo inesperado – ¿puedes decirme por qué traspasaron a tu equipo bajo mi mando? –
-fue una orden directa del mismo doctor Combult, nos pidió urgentemente que trabajemos bajo su mando hasta nuevo aviso – Mole se sintió un poco decepcionado, dado a que solo contaba con el mejor equipo de investigación de todo IMPERIUM, únicamente por el mandato de su verdadero líder.
Si antes sintió un poco de simpatía por ellos, ahora no queda ni una pisca de eso.
-en conclusión, vienen únicamente a cumplir órdenes– soltó Mole casi susurrando, cosa que la joven no alcanzó a escuchar
-¿qué dijo, Doctor? –
-nada en lo absoluto. Vamos a la oficina – no podía decir lo que pensaba, ya tenía suficiente con haber soltado su boca antes, cuando rebelo unas cosas de Rushir frente a todo el comité del ejército y cuerpo científico en una de las para nada importantes reuniones.
Él no quería a un grupo de personas trabajando bajo su mando solo porque se lo indicaran otros. Él quería tener un equipo propio, solido, eficiente y decidido a trabajar porque ellos lo deseaban así, por que sentían lealtad absoluta hacia su líder (en este caso, Mole)
Después de haber recogido su portafolios, su bata, algunos archivos y su preciado bastón, fueron de regreso a donde se suponía, debía estar su puesto de trabajo. Cuando ubicaron a los demás trabajadores, notaron que había más personas que las contadas…
-no nos interesa en los absoluto de que unidad vengan, nosotros ocupamos este espacio antes que ustedes – un científico de cabeza de otra unidad discutía con Apode, el científico ayudante de Mole, impidiendo que ellos tomaran posesión de aquel segmento del laboratorio
-me temo señor que este lugar ya había sido designado a nuestra unidad. Nuestro nombre está escrito en la lista de ocupantes. Puede corroborarlo usted mismo si gusta – uno de los asistentes de la otra unidad fue a donde se encontraba un tablero con la lista de los próximos ocupantes del espacio. Al revisar minuciosamente los nombres, se encontró con los códigos del equipo de Mole
-es cierto señor, ellos tomaron este espacio hace 3 días vía sistema – el científico se puso rojo de la cólera
-¡es imposible que puedan reservar un espacio 3 días antes! – en efecto, eso mismo también lo pensó Mole. La reunión se dio hace poco tiempo para indicar las labores dentro del laboratorio central, hasta entonces las reservas estaban prohibidas sin autorización alguna por parte de Tigger Boss, Rushir o…Combult - ¿Qué están tramando? ¿Cómo es posible que hicieran eso? –
-ellos son miembros del equipo personal del doctor Combult – respondió Mole dado a la euforia que iba en aumento – ahora están bajo mi mando en lo que dure la preparación de los conectores –
- Mole, por ser quien es, no se le puede atribuir beneficios bajo las necesidades de los demás. Le pido amablemente que nos otorgue este espacio para trabajar –
-no creo que les importe obtener otro lugar, hay demasiado espacio en este laboratorio – hizo un gesto con sus brazos, abarcando todo el lugar– además, las reservaciones ya están hechas. Tengo entendido que todos los trabajadores saben que los permisos son otorgados por Tigger Boss –
-¡tch! – el otro hombre chasqueo su lengua con amargura y cólera, pero sabiendo que nadie podía discutir con ese asesino nocturno, apartando a Rushir y Tigger, prefirió darse la vuelta de mala gana y llevarse a sus compañeros a otro lugar, mucho más apartado que el de Mole
-díganme una cosa – el peli morado se giró a ver a su unidad - ¿cómo es posible que hayan reservado el mejor espacio del laboratorio, con 3 días de anticipación, cuando el mando se realizó hace poco tiempo? – su voz fue un susurro mortal, pero por la cara de sus trabajadores, estos no lo tomaron tan severo como normalmente lo hacen los demás
-el doctor Combult pidió un espacio del laboratorio para realizar ciertos estudios sobre algún mineral que encontró, nosotros solo teníamos conocimiento de que el doctor mando a reservar una zona del laboratorio, más no el día y el espacio específico en sí –
- investigar un mineral, cree que hay tiempo para ello y no para aportar algo para esta maldita guerra – Mole dijo aquello no por estar molesto, cosa que también lo está. Le era muy extraño las acciones de aquel doctor, desde hace 4 años que lo trataba pero siempre le daba una mala espina – será mejor que no perdamos más tiempo, ya proclamamos este espacio así que, manos a la obra –
-¡sí, señor! - todos se dispersaron, listos para la elaboración, mientras que Mole pensaba en lo conocido por Combult
-reservar un espacio para investigar un mineral, dependiendo de la sustancia, no puedo corroborar nada maligno – nunca tuvo algún interés científico hacia el respetable doctor, más al contrario, siempre le pareció una patada al culo dado a que siempre interfería en sus investigaciones, diciéndole que cosas mejorar y que cambiar – aunque ese anciano de pacotilla tenga más conocimiento que yo, sus resultados no son lo que busco – haciendo referencia a sus verdaderos motivos - después me ocupare de él -
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Dentro de la oficina principal de la base GENEOHT, Bud y Rat revisaban unos documentos donde estaban escritos ciertos códigos para realizar una llamada de circuito cerrado, pero dándoles conocimiento a los chicos de ello.
Bud verificaba en el estante lleno de archivadores y cuadernos viejos, mientras que Rat buscaba por entre los cajones del escritorio de Bud. Al joven trigueño le fue muy difícil, los cajones rebosaban de papeles con muchos números y letras, dificultando el identificar cual era el registro de los códigos y que era basura…
-señor, le pediré que ordene su lugar de trabajo. El que la oficina sea grande y toda para usted, no le/ -
-si si, lo entiendo Rat, debo ordenar mi chiquero – decía el viejo cascarrabias – lo ordenare cuando tenga tiempo, por ahora busca lo que nos pidió el jefe –
-eso intento… - susurró Rat, mientras estrujaba unas hojas tratando de apaciguar su cólera, más en eso, noto algo duro y de color amarillento al fondo de uno de los cajones. Al tratar de sacarlo, su manga quedó enganchada en el seguro del cajón – señor, ¿podría ayudarme a salir de aquí? –
Bud se dio la vuelta y caminó directo a su compañero. Este al ver el problema, se escupió en ambas palmas y comenzó a jalar de la manga del trigueño…
-¡vamos, con fuerza!- decía mientras jalaba del brazo, cosa que hacia doler al general - ¡tira con más fuerza! –
En un momento a otro, ambos personajes cayeron al piso golpeándose la espalda y el trasero. El cajón salió volando y desparramando todo su contenido en el aire. Mientras que Bud se frotaba la espalda ya adolorida, Rat atrapó rápidamente el paquete que había sentido antes en el cajón…
-¡¿esto es lo que creo que es?! – observó el objeto con determinación, maravillado del tesoro que tenía en sus manos - ¡¿acaso es el diario del jefe?! –
-¡trae eso! – Bud lo tomo rápidamente de las manos de Rat, pero al hacerlo, unas cuantas hojas se descocieron y cayeron al piso – no puedo manejar bien mi espalda, ayúdame a recogerlas – le dijo muy malhumorado al general
-aquí las tiene, señor – Rat estaba fascinado, dado que aquel cuadernillo empastado, cosido a mano, con información muy detallada de lo que ocurrió hace 22 años, era el tesoro más importante que tenían la base, y por el cual estaban dispuestos a morir por protegerlo – no puedo creerlo, es el diario del Mayor que una vez escuche hablar. Estoy maravillado con tan bello descubrimiento –
-no te emociones enano, el dueño de este objeto volvió del infierno a seguir jodiéndonos, solo me olvide de devolvérselo – Bud fue a su asiento, prácticamente arrastrándose de dolor – él me lo había encargado después de su repentina muerte, por lo que utilice un poco de la información escrita acá para resolver unos cuantos problemas en la antigua base – llegó a su cómodo asiento y lo ocupo, sintiendo un malestar horrendo en su columna – de aquí fue donde supe que la sangre de los niños podía solucionar cualquier enfermedad para los no experimentos, por un corto periodo de tiempo. También averigüe las clasificaciones que emplearon el gobierno hace tiempo, para el desarrollo de los experimentos de primera generación –
-es muy interesante – prácticamente, los ojos negros de Rat brillaban de la emoción. Él tenía un agudo sentido por la información y no había libro sin ser devorado de su conocimiento por él – me gustaría poder revisar un poco de información, saber qué otros misterios oculta tan preciado cuaderno –
-no podemos, es un objeto personal del Mayor –
-pero el jefe no está presente, no tendría que saberlo si nadie se lo dice… -
-eres todo un ratonsuelo – pero al ver la cara del general, Bud no tuvo más remedio que complacerlo, además, a él también le llamaba la atención – no tuve la oportunidad de informarme de todo lo que hay acá, debía priorizar ciertas cosas antes de echarle tierra al asunto –
-entonces ¿qué esperamos? – con una sonrisa cómplice, ambos sujetos se acomodaron cerca del diario, mientras abrían el empastado y comenzaban a leer detalladamente lo escrito en las primeras hojas deteriorada…
Sábado 12
Me encuentro revisando unos documentos que nos otorgaron los del departamento científico de nuestra base. Tenemos muchas cosas que saber de estas personas sobrenaturales. No es nada comparado a los personajes ficticios que uno ve en las películas de acción o terror. No es nada igual decir que vi a un mutante a que conocí a un mutante.
La realidad se vuelve tan manipulable con el pasar del tiempo. La ciencia evoluciona a una forma muy descabellada, muta de diferentes formas y tamaños, tan distinta a lo que conocemos en su mayoría.
Estas personas son capaces de realizar acciones tan parecidas a la del cuerpo militar, pero sus resultados no limitan a lo que un ser humano, común y corriente, entrenado bajo estándares requeridos para un soldado, pueda hacer.
Los vi, en persona, conocí a uno de ellos, para mi suerte.
Uno piensa que las cosas que ves, conversas, platicas con alguien normal, no serían igual con los mutantes de la planta científica. Es un error.
Ellos no cambiaron su humanidad, su razonamiento, su deseo de vivir y de libertad. Ellos son personas, con poderes pero personas al fin y al cabo. No hay nada en ellos que los pueda diferenciar de una ilusión a la realidad. Más solo su trágica adaptación genética.
Tuve el honor de ser amigo de uno de ellos, conocerlo a fondo y saber mucho de él. No de modo científico, sino como cualquier par de jóvenes que se sientan a dialogar sobre las cosas que la vida le da, le quita o los deseos que quiere llegar a cumplir a tan temprana edad.
Conocí a más de ellos, también a las mujeres. Todos y cada uno de ellos limpios de pecados, limpios de impurezas en sus corazones, limpios de sentimientos y pensamientos tan malignos como el cáncer. Eran personas bondadosas, amables, siempre sonrientes y dispuestas a colaborar por la única cosa que los mantenía unidos en aquel triste, helado y lúgubre lugar.
Tanto Bud como Rat quedaron pasmados al leer ese segmento del diario…
-¡¿n-no me diga que el Mayor…?! – a Rat le temblaba la mandíbula ante lo descubierto - ¡¿es cierto?! –
-lo es… - Bud a cambio, no demostraba tanto asombro como lo hacía el joven general, pero su semblante tampoco indicaba estar preparado para lo que leyó – he vivido con él casi toda una vida, tenemos una historia muy compleja, lleno de desequilibrios y malos momentos. Pero no sabía que fue él quien los conoció primero…él fue aceptado desde entonces… - una sutil mirada de intriga afloró en los ojos de Rat, pero al ver el semblante de su líder y compañero, dejo pasarlo por alto
-ustedes dos son los que conocen el inicio de toda esta destrucción – añadió Rat – y de igual forma, saben cómo terminará –
-no es tan fácil, pero sabemos cómo. Solo tenemos que esperar un poco más -
-¿Cuánto tiempo más, señor? ¿Cuántas vidas más tenemos que perder para que todo esto acabe de una vez? – la impotencia y la tristeza se mesclaba en el pensamiento del trigueño, Bud solo suspiraba profundamente.
Un silencio incomodo gobernó la oficina, ninguno de los dos quería decir nada para no incrementar el malestar que ambos sentían por culpa de la guerra.
Más en eso, una lucecita se le prendió al senil de los generales
-oye, continuemos leyendo el diario del vejestorio ese, de seguro debe tener anécdotas de cuando era todo un don juan – con una pisca de morbo, logro sacar de los malos pensamientos a su amigo, quien ya estaba a punto de marcharse de la oficina sin tener siquiera los códigos para la llamada
-¡espere! – dijo, haciendo memoria del motivo por el que fueron mandados a ese lugar – debemos llevar los códigos al Mayor, debe estar esperando por nosotros –
-sí, lo sé, pero podemos demorarnos un poco más si le decimos una pequeña mentirilla – Bud alzó los brazos, mostrando el desorden que reinaba en la oficina – este desorden nos favorecerá en nuestro engaño –
-señor, el asunto es primordial, los capitanes están en problemas y por ende, debemos comunicarnos con ellos de inmediato –
-bueno, está bien – el senil general se dispuso a guardar el tomo dentro de uno de sus cajones, guardándolo bajo llave – pero luego volveremos a leerlo. Hay cosas que me gustaría descubrir… -
-¿Qué acaso no tenía que devolvérselo al Mayor? –
-puede esperar, quiero saber sobre un asunto en específico antes de entregárselo. Si escribió cuando conoció a los primeros experimentos, no me sorprendería que el resto también -
-¿A dónde quiere llegar, señor? –
-a una duda que me mantiene hasta ahora, con muchos dolores de cabeza –
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El científico Apode, junto a los dos asistentes, Alexa y Rapol, realizaban las mezclas de las sustancias para elaborar una base de conector genético, mientras los operadores controlaban las pantallas, verificando los números y demás dígitos que arrojaba el procedimiento. Mole observaba con mucha cautela el procedimiento, dándose cuenta de lo buenos que eran. Cosa que prefirió no decírselos…
-tenemos la base, doctor – menciono Apode a Mole. Este se acercó junto a los demás y observó los elementos de los que constituían las muestras de los experimentos
-procedan con el químico 1D2ET, veremos si esa reacción produce metabolismos en sus núcleos e impiden su agresividad en las muestras –
-entendido, doctor -
Alexa asistió a Apode entregándole una jeringa metálica, mientras Rapol sostenía el cristal donde estaba la base artificial del conector. Apode llevo la punta de la jeringa al cristal y con toda la paciencia del mundo, coloco una diminuta y casi perceptible gota del químico. Luego, rápidamente llevaron el cristal al microscopio para verificar la reacción de los genes con la sustancia.
Los operadores mostraron en la pantalla la imagen en vivo de como el químico debilitaba a los genes, mientras estos se detenían por su intento de luchar y matarse.
Por muy impresionante que sea aquel espectáculo, Mole sabía que no serviría de nada, tendrían que buscar una forma de que los efectos del químico perduraran más tiempo, o mejor dicho, de forma ilimitada…
-señor, procederemos a trasplantarlo en uno de los experimentos – Mole asintió y el científico junto a los asistentes, se dirigieron a una enorme entrada, donde al teclear un código, esta se levantó dejando salir el aire congelado de ese enorme congelador.
Para verificar que los conectores funcionen adecuadamente, optaron por emplear a los experimentos impuros para verificar la fusión de los genes con un portador. Cuál sería la reacción y dependiendo de ello, descubrir el conector adecuado.
Realizaron el procedimiento e inyectaron la solución en el organismo del experimento, esperando el tiempo en que reaccionarían ambas partes.
Lamentablemente, no obtuvieron el resultado esperado.
Tuvieron que sacrificar al experimento ya que sus ataques comenzaron ni bien abriera los ojos…
-este es el 12° experimento que echamos a perder – menciono Apode decaídamente, mientas se quitaba los guantes y se bajaba la mascarilla de la boca – no podremos continuar de esta forma. Debe haber algo que logre calmar a las muestras dentro del organismo –
-si solo tuviéramos algo con lo que podamos conectar a las especies y controlarlas, lograríamos de ser capaces de crear un ejército invencible – decía Alexa mientras se quitaba los guantes y el gorro quirúrgico
-suenas como si fueras una villana de esos famosos comics importados – comentó Rapol, tratando de no reírse sin que su amiga se enojase y lo metiera al congelador
-dejemos los conectores genéticos por el momento, después lo emplearemos para otro momento – comentó Mole, mientras se quitaba la bata y la colgaba en una esquina
-¿Qué tipo de conector buscaremos ahora, doctor?- preguntó Apode
-por ahora buscaremos que elementos en común tuvieron los 12 proyectos y revisaremos el tiempo de metabolismo de cada uno –
Mientras que el equipo de Mole se preparaba para el análisis de sus fallidos experimentos, un grupo diferente aquellos que fueron echados por así decirlo, por Mole, escucharon y vieron todas las acciones que hacían al realizar sus experimentos…
-escuche muchas cosas de ese científico, tales como que es el preferido de Tigger Boss y tiene participación en las investigaciones del doctor Rushir – comento el científico de cabeza
-es uno de los más requeridos por Tigger Boss, también cuenta con los ayudantes del doctor Combult, son muy profesionales – añadió un asistente, mientras sus colegas afirmaban muy consternados y enojados.
Tener aquellos privilegios significaba asegurar tu puesto en la organización y cuando toda la toma de poder finalice victoriosamente, sería un personaje intocable y muy valioso para IMPERIUM. Mucho luchaban por ese puesto, daban todo de sí para demostrar que son mejores que los demás, pero con Mole en el camino, muchos caían rápidamente, incluso eran asesinados por sus incompetencias.
Era demasiada presión para todos al tener a un cerebro tan brillante como lo es Mole, por ello arriesgarían todo con tal de alcanzar el puesto que ellos creen merecer…
-tenemos que hacer algo para adelantar nuestra investigación y sacar el conector perfecto, aquel que nos dará un puesto muy importante a todos nosotros –
-tengo una idea, que tal si tomamos los archivos y documentos de los experimentos de la primera generación y de la segunda y vemos que podemos sacar de sus formatos –
-no, es muy complicado, aparte el doctor Rushir dijo que no serviría de nada ya que son diferentes tipos de conectores –
-oigan, tengo una idea mejor – dio uno de los programadores – hace unos días, no me acuerdo cuando, encontré unos archivos virtuales dentro del sistema experimental de la cuarta generación. Encontré unos documentos muy interesantes… - se acercó más a sus compañeros, temiendo que alguien pudiera escucharlo – encontré que han creado un tipo de monstruo, algún fenómeno muy extraño, compuesto con 3 de 4 tipos de genes. Al parecer, esa criatura no pierde la cordura y tiene sus impulsos asesinos controlados –
Todo el grupo quedó muy sorprendido por tremenda revelación. El científico de cabeza se acercó a su compañero y lo tomo de las solapa de su bata
-¡¿por qué no lo mencionaste antes?! – zarandeó al pobre hombre mientras susurraba esas palabras con ira - ¡pudimos terminar nuestro trabajo mucho más rápido! –
-pero señor, espere, ¿cómo es que teniendo un experimento con 3 tipos, necesitan que hagamos otro? –
-buena pregunta – soltó el científico al programador – tenemos que averiguarlo, pero mejor que eso, ¿qué tal si tomamos una muestra de ese monstruo y lo utilizamos para nuestro experimento?, así si conseguimos saber cómo está conectado, usaremos lo mismo y crearemos otro espécimen mucho mejor que todos los experimentos –
La idea del científico fascino a todos sus hombres, más sabiendo que si conseguían sacar un buen conector, lograrían el reconocimiento tan anhelado por todos.
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Bud y Rat llegaron a la central con los códigos en mano, mientras que el Mayor estaba concentrado en una llamada desde hace unos minutos. Al percatarse de su semblante, aquella llamada no indicaba nada bueno…
-entiendo, hablare con él en seguida, dejare a cargo a mis subordinados – dicho esto, colgó mientras daba un pesado suspiro – oh, ya llegaron –
-¿Quién era en el teléfono? ¿Alguna amante con hijos a quien abandonaste? ¿Alguna compañía a la que debas pagarle la deuda? – hablo Bud con sorna- tu cada da a entender eso – explico por la molestia que le ocasiono esas palabras
-es un llamado de Lummpy, va a dirigirse al punto central a dirigir las nuevas tropas que llegaron – tanto Bud como Rat miraron al Mayor con mucha preocupación, este en cambio camino a su asiento y se tiró, desparramándose por lo agotado que se encontraba emocionalmente – sabía que no debí haberle dicho nada… -
-¿qué le dijiste al tonto ese?, sabes que cualquier cosa se lo toma al pie de la letra –
-eso mismo, le dije algo que no fue bien captado por él y creo que prefiere alejarse a que afrontar la situación –
-pero ¿qué fue lo que paso? – preguntó Rat – ¿es algo con relación a su labor? –
-no, no es nada de la misión o la base o con este asunto – se froto pesadamente su rostro, limpiándose las gotas que perlaban su frente y su labio superior – creo que lo mejor es darle su tiempo y mandarlo al punto central. Después de todo el plan está moviéndose adecuadamente y por ello, necesitamos estar informado de cómo van las cosas hasta ahora. Lummpy me será una ayuda allá –
-siento que es muy pronto para dirigirse allá, pero si ha sucedido algo con el general Lummpy y necesita tomarse un tiempo para calmarse, creo que también le apoyaría en su decisión – añadió Rat
-lo sé, por eso esta misma tarde lo mandaré –
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Aquello había sido una enorme estupidez, y está claro que les costaría la vida si lo descubriese el comité científico, pero para suerte de ellos, el código de seguridad estaba tan bien guardado en el sistema como una caja de galletas encima de la nevera. El equipo científico que fue ofendido por los miembros de Mole, se dirigían rápido a la tercera planta donde se encontraba ese experimento tan valioso para su investigación…
-bien señores, después de buscar lo que queríamos, detrás de estas puertas se encuentra nuestro mayor tesoro – dijo el científico de cabeza – ingresa el código de seguridad Max – dirigiéndose a uno de los programadores, quien por cierto, era el mismo que dio la información
-en seguida – llevó un cable conectado a su equipo de sistemas y descargo los números para abrir el seguro de la enorme puerta – el acceso está disponible, ahora podemos entrar –
-perfecto – el científico fue delante, mientras su equipo lo seguía hasta aquella habitación seguramente protegida con cámaras y demás equipos de alta vigilancia.
Al darse cuenta que todo aquel lugar era un almacén, ubicaron frente a ellos una capsula de acero inoxidable, de un grosos para las altas presiones y ensamblado de tal forma que pareciese una cámara de gas venenoso.
Los hombres se acercaron, el programador conecto su equipo nuevamente y paso los dígitos para conseguir la clave…
-muy bien, lo conseguimos -
Mientras tanto, en la zona de experimentación…
Después de examinar todos los experimentos fallidos, comprobar las sustancias y realizar varios procedimientos y anotaciones en sus archivos, el equipo de Mole se preparaba para operar un impuro e implantarle una base genética más compleja, mientras restituían los químicos para la elaboración de este…
-señor, vamos a proceder a crear la base cerebral ahora mismo – avisó Alexa, mientras se alistaba con los guantes y la mascarilla
-procedamos entonces – antes de que pudiera tomar los guantes blancos para realizar su labor, una voz llamándolo lo detuvo, haciéndole girar sus ojos hacia el ser que se acercaba con total sinvergüencería, mientras mostraba la sonrisa más sínica de todo su repertorio
-mi estimado Mole, veo que tienes muchas cosas por hacer, pensé que tendrías un tiempo para tomar un poco de whisky – Rushir se asentó al borde de la mesa de trabajo, bloqueando a Mole de irse sin siquiera dirigirle la palabra
-como lo dijiste, tengo muchas cosas que hacer, así que te pediría que me dejes avanzar –
-¡oh, vamos, tan solo será un momento!– Rushir se acercó al peli morado – hay cosas que me gustaría relatarte, más cuando tiene que ver con tus avances científicos – tomo un tubo de cristal y lo contemplo, como si fuese la pieza de arte más exquisita y valiosa en todo el mundo
-¿qué importancia tiene en mis asuntos? – contesto con toda la paciencia que podía concentrar en ese momento
-sé que hay reglas con los que uno debe debatir cada día de su vida, y más cuando tienes curiosidad, pero no se te es permitido investigar si es algo peligroso para uno – los ojos de Rushir giraron hacia Mole, quien no entendía las palabras del científico – tú entiendes, reglas que se rompen y que los demás no saben por qué, pero salen beneficiando a otros – con un rápido movimientos de sus ojos, Rushir señalo al equipo científico de Combult
Mole entendió, Rushir tenía conocimiento de los movimientos de Combult y del por qué mandaron a su equipo con él.
-hay cosas que no necesito saber, gracias por tratar de explicármelo con palabra tan complejas -
-vamos niños, yo sé bien que necesitas saberlo –
- ¿por qué aseguras que yo necesito saberlo? –
-porque si lo supieras, tendrías más piezas en el tablero con las que matar al rey –
Mole sabía que las acciones de Rushir sobre otros, eran meramente para obtener el resultado que deseaba. El proceso era algo irrelevante para él. Para un científico, los métodos lo eran todo. Te indicaba que era lo que se debía hacer, que errores cometes y que decisiones tomar para obtener lo que uno deseaba. Pero no para Rushir.
Él no se limitaría a seguir formula y métodos para conseguir lo que quería, Mole lo tenía muy en claro. Por ello optó por aceptar las palabras que saldrían de la boca del monstruo.
Pero, cuando estaba a punto de decirle que lo fácil no va con él, que tendría que suplicarle para que sea parte de cualquier acto que necesite hacer, un grito ensordecedor se escuchó como un trueno dentro de la planta, alarmando a muchos, asustando a otros.
Mole y Rushir dirigieron su atención al punto de donde provenía aquel desgarrador aullido de dolor y desesperación, dándose con la sorpresa de que quien gritaba, no era nada más que aquel científico con el que Mole discutió al inicio del día.
Este estaba cojeando, dado a que su pie derecho estaba desencajado, su ropa y casi todo su cuerpo bañado en sangre. Habían cuajos enormes de carnes y viseras por todas partes de su anatomía, pero al darse cuenta, eran sus propios órganos los que colgaban por su estómago y algunos, le rodeaban su cuerpo. Lo que más llamo su atención fue el balbuceo que hacía, tratando de decirles algo, pero cuando estuvo a punto de decir unas coherentes palabras, una mano ensangrentada lo atrapo de su rostro, presionando su cráneo y haciendo que sus ojos se salieran de su órbita, justo al momento de arrastrarlo a la oscuridad.
Todos se quedaron en silencio, temblando, sin hablar o jadear de miedo. Mole observaba con atención lo ocurrido, más al darse cuenta de lo que en realidad pasaba, tomó su bastón y saco su reluciente espada, apuntando a la oscura entrada que daba con el tercer nivel…
-¡salgan todos de aquí, dense prisa! – no tuvo que repetirlo dos veces, ni siquiera terminar su frase. Todos los grupos se dispararon con velocidad hacia la salida
-¡activa la alarma de emergencia! – gritó un científico mientras corría como le pudieran dar sus piernas directo a la salida
-¡no, esperen! – pero fue tarde. Mole no pudo detener al asistente que tecleó el código de seguridad, las puertas comenzaron a cerrarse rápidamente.
Pocos lograron salir de aquel enorme centro experimental, algunos murieron aplastados por las enormes placas de acero que cerraban las entradas, los que se quedaron se arrimaron como podían, mientras sus alaridos y llantos comenzaban como música de fondo para la batalla que estaba a punto de realizarse.
Rushir no se movió del lado de Mole, tampoco el equipo de investigación, quienes quedaron analizando la situación. Mole miraba atento a la silueta oscura y rojiza que se presentaba. No comprendía como es que aquella cosa había escapado de su celda de acero, era indestructible y su cuerpo estaba conectado a sedantes muy potentes.
Más al percatarse del hombre que fue asesinado, entendió entonces que su preciado experimento no logro burlas la seguridad de su prisión. Fue liberado de ellos…
-parece que ciertos compañeros decidieron hacer de las suyas – dijo Mole sin quitarle la mirada a la bestia que se plantaba delante de todos ellos – temo que tendré que encargarme de él y destruirlo. No podemos sacrificar las vidas de estas personas –
-¡¿qué importa la vida de estos?! – Rushir temblaba mientras el sudor bañaba su rostro - ¡captúrarlo y enciérralo! ¡No podemos destruir la única muestra que tenemos! –
A veces el peli morado no comprendía como un científico de su categoría como lo es Rushir, podía ser tan idiota y rebelar un secreto con las personas encerradas con ellos.
El veterano comprendió lo que dijo, al percatarse de las miradas del grupo científico de Combult, quienes lo observaban sin creer lo que dijo.
Mole no tenía opción, no solo porque en cierta forma, Rushir tenía razón. Las vidas de ese lugar valían tan poco como los experimentos impuros. Podían reemplazarse con facilidad. Sino por el hecho de haber sido revelado el secreto del que Tigger, sin duda alguna, mataría al saber que fue sacado a la luz…
-me ocupare entonces – sin más ni menos, y sin importarle la vida del científico, Mole corrió a una velocidad imperceptible, directo al monstruo quien se mantenía atento a los movimientos.
Un solo trazo, un leve roce de su espada con la carne de aquel sujeto y lo dejaría incapacitado por completo. Sus manos fueron veloces y firmes al cuello del experimento. Sabía que ese sería un punto vulnerable para debilitarlo por un momento y luego, desmembrar cada extremidad para detenerlo por completo.
Pero todo fue tan rápido.
El filo de la espada rozo finamente la piel de su cuello, luego la hoja de acero se disparó hacia un tubo de aire caliente. Una sombra fugarse entre el vapor hizo dudar a Mole, pero los gritos confirmaron los movimientos del enemigo y el joven científico, vio como una erupción de sangre se elevaba hasta el alto techo de la base.
Gritos agónicos y desesperados se alzaron al aire, con suplicas y clemencia por sus vidas. Los cuerpos iban siendo destrozados uno a uno. Las cabezas se desprendían con velocidad, los brazos se separaban de sus uniones y los centros de las personas se abrían como un árbol talado, cayendo con lentitud hacia el piso.
Mole reacciono rápidamente y tomo el filo de su espada rota, cortándose la palma y algunos dedos por la presión. No le importo nadie, no le interesó que las vidas de todos ahí acabasen de la peor forma. Pero sus ojos se posaron en cierto científico, quien a su vez, observaba como aquellos nuevos miembros del equipo de Mole, corrían hacia un sector del espacio y recogían unas cajas de aluminio.
El peli morado no comprendió al instante, pero al escuchar un clásico clic de seguro, su asombro fue tanto como la de Rushir, quien con los ojos abiertos, veía las armas recién sacadas de sus estuches, siendo recargado y listo para usar.
Por un instante, una sonrisa de asombro poso en el rostro del asesino nocturno. El ver esa escena fue algo que calo en su ser, un sentimiento de felicidad
¿Felicidad?, pensó. No podía ser felicidad, era algo más, algo que no sabía comprender, pero le hacía sentir satisfecho al ver en sus rostros, miradas decididas y sin pavor alguno por la situación. Bien puestos en sus lugares y con armas en mano, listos para acabar con el problema.
¿Acaso seria orgullo?, por el tener a su cargo tan ejemplar equipo, capacitado a nunca cometer ninguna falla en su labor. ¿Nostalgia?, dado a que antes, Lummpy, el Mayor y él eran considerados el mejor equipo que tenía K-POWM y le hacía recordar aquellas épocas. No lo sabía y nunca lo sabría jamás, pero por algún motivo que lo impulso, fue junto a esos personajes, con su arma cortándole la piel y su sangre mezclándose con la del mutante…
-interesante, muy interesante – comentó al llegar al lado de Apode, quien sostenía un tipo de escopeta mucho más grande, pero sorprendentemente liviana. O es que Apode podía era mucho más fuerte
-tendremos mucho tiempo libre para explicarle, doctor – comento el científico ayudante
-lo sé, no crean que los dejare tranquilos hasta que me digan todo –
-no se preocupe por ello, doctor. Le diremos lo que desee saber mientras este junto a nosotros- dijo Alexa, mientras sujetaba dos pistolas plateadas y en su espalda, llevaba dos machetes de dientes en un lado y liso del otro, cruzadas entre sí por medio de una abertura en ambas – al igual que usted nos podría decir qué es lo que ocurre –
-después, señorita. Por el momento encarguémonos de esto –
Ajustaron sus armas, se posicionaron frente al monstruo preparados para el enfrentamiento.
El experimento tenía en su boca, desgarros de piel y carne colgando de la comisura de su boca. Su cuerpo completamente rojo de la sangre de sus víctimas. Sus profundos ojos de la negrura de la muerte, yacían concentrados en la presa que desmembraba sin pisca de vacilación. Un chasquido de dedos llamó su atención, girando lentamente hacia el grupo parado detrás de él.
No hubo palabras, solos gestos y miradas que daban a entender los movimientos de sus compañeros. Por alguna razón, Mole comprendía lo que querían decir y se sentía muy familiarizado con eso. Dudo por un instante.
Rushir observaba todo dese su escondite. Las vísceras y la ropa empapada lo cubrían muy bien de la vista asesina experimentada de aquel sujeto.
Tenía algo en su mente que no le permitía analizar las cosas con claridad. En primer lugar, ¿por qué no atacó a Mole si este fue a su encuentro?, las vidas innecesarias le atrajeron más que una presa cual corría hacia él. También el rostro que visualizó en el peli morado al observar este al equipo de Combult.
Tenía sus dudas, pero no podría imaginar que Mole conociese a ese equipo desde hace tiempo. Decidió descartar de momento. Ahora debía mantenerse al margen de tan cruel batalla que se desarrollaría en su delante.
Tanto cazador como presas se observaban, tratando de analizar los movimientos del otro. Ambos mantenían parejas las respiraciones, los músculos sueltos para un rápido movimiento, los ojos puestos en los del enemigo. Gotas de sudor resbalaban por la frente del joven científico.
Un goteo de la sangre cayendo desde el techo al piso, fue la campana para comenzar la lucha.
Su cuerpo desapareció en un abrir y cerrar de ojos. La silueta se paseó alrededor de ellos, mientras Mole bloqueaba un ataque sorpresa desde su posición.
Apode disparo a quema ropa en dirección del mutante, pero las balas no lograban alcanzarlo en su totalidad. La velocidad que manejaba Apode era tan rápida como las balas disparadas, sin darle tregua al enemigo.
Otro ataque sorpresa por parte del experimento derribo a uno de los asistentes, pero solo fue eso. Una daga se incrusto en su abdomen del mutante, Rapol logro librarse de las garras dado a la confusión que causo.
El mutante se quitó el arma de su cuerpo, pero un in fin de balas atravesaron su cráneo mientras que Alexa sonreía por su accionar.
El cuerpo cobro vida en segundos, dando un salto al aire y cayendo encima de uno de los operadores.
Mole creyó que aquel hombre morirá por algún ataque, pero en cambio, el experimento se alejó de él a toda prisa, mientras el sujeto, Royal, sostenía una clase de granada en su boca. Su sonrisa se ensancho como la de un psicópata muy conocido por Mole. Uno de cabellera verde y de gustos muy raros por las armas.
Royal lanzó la granada al punto donde estaba el mutante. El peli morado creyó que aquello sería una forma de despistarlo. Pero no contó con lo siguiente. El otro asistente, Corean, disparo una flecha encendida en la punta, enterrándose en el objeto lanzado.
Apode tomo de la bata a Mole y lo tiró al piso, mientras una explosión aérea destruía todo a su diámetro. Cabe mencionar que la criatura estaba dentro del rango.
Los extinguidores se encendieron, haciendo que el calor del fuego bajase y evitara posibles quemaduras a todos los demás. El humo se evaporaba prácticamente y las sombras de los cuerpos desmembrados se aclaraban poco a poco. También el cuerpo carbonizado del mutante.
Mole se levantó del suelo, igual que sus compañeros. Se acercó al mutante quien convulsionaba por la pérdida de sangre y por la carne explotada de las zonas quemadas. Diviso una parte de su espada entre los escombros carbonizados…
-tengo que separar tus miembros, así evitamos que sigas matando y que mueras… - dijo, mientras alzaba el metal a cierta altura – después podre darte de comer todos estos restos -
Rushir contemplaba anonadado a los nuevos miembros. No había duda alguna en su resultado. Esas personas eran de los que había escuchado anteriormente, cuando Tigger y Combult hablaban en secreto dentro de sus oficinas. Aquellas personas no eran otros que…
-¡NO!- un grito agudo fue lo que se escuchó, mientras que Rushir cobraba sentido del tiempo y observaba como uno del equipo era asesinado despiadadamente por aquel monstruo.
¿Qué paso?, ¿qué fue lo que ocurrió? Todos se lo preguntaron al momento en que vieron como Royal era decapitado, manteniendo su tétrica y psicópata sonrisa en su ensangrentado rostro.
Apode fijo su arma al mutante, pero sus brazos fueron cortados, como cuchillo caliente a la mantequilla. Cayo ensangrentado, al igual que Corean, quien observaba anonadado la mita de su cuerpo ser desintegrado en las garras de la bestia.
Rapol esquivó de milagro un ataque, pero no espero el siguiente detrás de su nuca. Sus ojos salieron disparados como las balas que salían de las armas de Alexa.
Ella, gritando el nombre de sus amigos y con lágrimas en sus ojos, disparaba sin detenerse siquiera a enfriar sus pistolas.
La muerte de sus amigos se grabó en lo más profundo de su memoria para la eternidad.
Al experimento no le importaba las palabras que salían, no podía causarle la muerte, o dolor alguno. Soltó el cuerpo sin vida de Rapol y prosiguió a destruir el de Alexa. Está en cambio, al verse acorralada por el monstruo y sin más balas que disparar, se dejó caer de rodillas al suelo rojizo, llorando mientras la muerte se acercaba a paso lento pero seguro.
Alexa iba a decir un nombre, quería decirlo antes de perder la vida por aquellas demoníaca manos. Soltó un gemido y acto seguido, todo se detuvo.
Las garras se habían clavado en el antebrazo de Mole, quien frente a Alexa, sujetaba el costado de su cuerpo para tratar de impedir que su sangre se escapara de sus venas. El bloqueo del metal de la espada logro no hacerle perder su brazo escudo. El acero amortiguo el golpe y consiguió que las garras fueran las únicas en llegar a su anatomía.
Mole estaba agotado, aquel ataque lo tomo de sorpresa y sin poder reaccionar con la velocidad de la que se le caracteriza. La garra atravesó su costado, llevándose esa parte de su cuerpo y dejándole un enorme agujero en su lugar. La respiración se le hacía un poco difícil para moverse, pero no debía esperar mucho para que su regeneración comenzara. De hecho, la sangre dejo de brotar y la carne comenzó a juntarse, haciendo nacer una maza rojiza en su lugar…
-me tomaste desprevenido, ahora te hare pagar por eso – no le dio tiempo al experimento a reaccionar ante las palabras. Mole le haría justicia a su apodo. Con una pequeñísima piedra, carente de valor alguno, disparo con sus dedos hacia la caja eléctrica del sector, haciendo que las luces se apagaran tan rápido, que ni Alexa y Rushir tuvieron tiempo de prepararse.
Un gruñido por parte de esa cosa se dejó escuchar por todo el campo, el roce de un arma filuda resonó en los oídos de los dos espectadores, luego de eso, solo fueron momento de tensión para ellos.
Si algo podía hacer Mole en la oscuridad, era matar sin duda alguna. Sus reflejos y velocidad no cambiaban en lo absoluto sea día o tarde, pero su campo visual era un haz para él al momento de realizar su trabajo. El enemigo no podría saber dónde se encuentra, pero él sí. Podía verlos tan claramente como si fuera de día.
No buscaba a su enemigo por ondas de calor como lo hacen las serpiente, ni por ondas sonoras como un murciélago. Él los veía como si fueran astros en un manto negro. Omitía los detalles, solo se concentraba en su presa y en las partes vulnerables de este.
Su actuar daba a pensar que fuese un guerrillero, pero la forma en como localiza a su presa lo hacían confundir con un rastreador.
Sus ataques eran certeros en sus víctimas, no dejaba dudas en nada al atravesar la carne y huesos de los desafortunados, así mismo como lo hace con el mutante. Se podía escuchar gruñidos como los de un animal siendo cazado, pero luchando a su vez por sobrevivir.
El campo le favorecía a Mole, incluso si el mutante también contaba con su campo visual alterado para la batalla.
Pero el tiempo era un enemigo para Mole. Las luces de emergencia se encenderían y lograrían un efecto negativo tanto para el experimento, como para Mole. Bien se sabe que las pupilas tienen que asimilarse a la luz de su entorno. Mole tiene la capacidad de acoplarse rápidamente en la oscuridad y normalizar su vida en la luz. Únicamente si sabía cuándo volvería la luz.
Por muy minúsculo que fuese el tiempo en recobrar la visión dado por la luz, esa pequeña fracción sería un punto ciego que Mole no estaba dispuesto a desproteger. Esa cosa tenia los mismos instintos asesinos como para saber las debilidades de su adversario. Pero él tampoco sabía en qué momento llegaría la luz.
La energía regresaba después de un intervalo de 10 segundos. Tan solo faltaban 4.
Mole se apodero del espacio del mutante y con suma facilidad y destreza, arrancó de un solo tajo el brazo de su presa. El monstruo gritó al sentirse desprotegido de una de sus armas.
Mole sentía la victoria muy cerca, también sentía la oportunidad de matar de una vez por todas al maldito de Rushir y librarse de su miserable existencia. Más al tener esos pensamientos rondándole la cabeza, no se percató de las acciones continuas que realizo el experimento.
No es que fuera tan idiota, pero en un momento de gozo y éxtasis total, no se te da en la mente que los micros segundos juegan un papel muy importante en una batalla como la de esos dos titanes.
El haber errado en un ataque, por culpa de sus pensamientos malditos cargados de placer, no predijo el rápido movimiento del mutante, haciéndole lanzar a un lado y cayendo dolorosamente en unas tuberías.
Su visión comenzó a fallar, el golpe en su nuca le afecto por momentos, pero esos momentos tan cortos parecían minutos para él y el experimento.
Noto de inmediato el movimiento del monstruo en dirección desconocida, pero no tenía que indagar mucho en ello. Antes que cayese y se golpease fuertemente en lo posterior de su cráneo, una voz se alzó en todo el horizonte, perdiéndose en la oscuridad de aquel lugar. Un grito al comienzo, pero las palabras fueron claras para él, quien al reconocer que aquella voz solo podría provenir de esa persona, opto por dejar de lado su inestabilidad y enfrentarse al mutante antes que acabase con la vida de la estúpida asistente, quien decidió quedarse ahí, sentada en la sangre de sus compañeros mientras lloraba amargamente.
Más en eso, una luz lo cegó, obligándolo a detenerse a pocos metros de su presa.
Era una luz blanca, luego celeste, luego azul y finalmente, una perfecta y estrellada noche. Era un recuerdo.
Sus manos comenzaron a temblar, los leves espasmos en su cuerpo eran producto del recuerdo que emergía de su interior
Una sonrisa…
-Mole –
Unas manos…
-Eres bienvenido, Mole –
Un recuerdo…
-Ahora eres parte de este grupo –
Un cuerpo moverse…
-no la toques…-
Una luz encenderse…
-no…la toques…-
Unos ojos apagados, ahora tan encendidos como un incendio morado…
-¡NO LA TOQUES! –
-¡NII-SAN! -
Un fragmento llego a su cabeza. Un dolor punzante en su sien. Los recuerdos de sonrisas y gestos de alegría albergaron la mente del joven científico, llevándolo a un pasado que reprimió por el dolor de haber perdido a esa persona, a ese ser que le importo más que su propia vida
Elevó su mano, con el control del tiempo, su macabro hallazgo fue lo que salvo de morir a esa mujer
*****slash*****
El cuerpo de rescate se encontraba con la labor de encarcelar al experimento, quien para asombro de todos, incluso de Tigger y Combult, no fue nada difícil gracias al mando de Mole.
Este lo observaba atento, fijo en sus gestos y movimientos de sus nervios. La criatura era manejada mentalmente por Mole, según pensaban todos al ver tal escena…
-veo que tus acciones hablan de quien realmente eres, Mole – Tigger estaba a su lado, él había bajado a la planta luego de apresar al experimento – tienes muchas cosas majo tu manga, vaya sorpresa –
-no son sorpresas, Tigger – el dejo en como hablo Mole, dio mucho a entender que aquel diminuto y casi imperceptible respeto que le tenía a Tigger, había desaparecido por completo. Giro su vista al líder, mirándolo con ese fuego aún latente en su interior- solo es algo que reprimí de mis recuerdos por motivos muy personales – calló y se encamino hacia donde aguardaba la asistente Alexa, quien al verlo, quiso pararse y correr hacia él.
Los secretos se rebelaban según Tigger, los planes tenían que ser cambiado si quería conservar su cabeza intacta.
En cambio, en otro lugar del sector, Rushir observaba como el joven científico caminaba rápidamente hacia la muchacha. Sabía que eso no era nada bueno, temía que sus presagios se hicieran realidad y que su control quedara neutralizado por el pasado de ese maldito mocoso.
Ya no había nada que pudiese hacer, todo se fue a la borda.
-"maldito Combult"- pensó Rushir mientras tragaba duro por la rabia – "desde entonces, ese fue tu propósito" –
La chica por su parte, al ver llegar a Mole, no dudo en pararse e ir hacia él, pero Mole fue más rápido y la tomo de las manos, haciendo que volviese a su asiento y comenzara a acariciarle la cabeza a Alexa…
-parece ser que… - suspiro, lleno de nostalgia y orgullo, más el cariño que broto de sus ojos junto al fuego de su alma vacía, ahora llena de vida – nos volvemos a encontrar, pequeña Alexa –
-nii-san…te eché mucho de menos –
*****slash*****
Sentado, mirando lo que antes fue una llave con su diseño, ahora era un trozo de metal mal doblado y con el grabado completamente rayado.
No tenía dudas de su decisión, le dejaría la casa a él solo y se iría a vivir con uno de los marineros, aunque claro tendrá que aguantarle los malos olores a cualquiera de ellos. Son y siempre serán unos cerdos marinos…
-es graciosos porque existen – se dijo al pensarlo más claro – bueno, creo que todas las cosas ya están en su lugar – observó con detalle las maletas que hizo y sus pertenencias colocadas en una esquina de la habitación. Luego le pediría a uno de sus amigos a trasladarlo a su nueva morada.
Estaba listo para tomar sus cosas y marcharse de ese lugar lleno de recuerdos junto a sus amigos, mejores amigos y…
Dejó sus pensamientos de lado al saber a dónde iban sus recuerdos
-idiota – susurró – bueno, ya es hora de largarme –
-oye Russell, soy yo, ábreme – no podía olvidarse de la voz de uno de sus marineros.
Fue a la puerta y al momento de abrirlo, vio como el rostro de su amigo estaba desencajado, con una noticia muy grande que contar
-¡¿q-que pasa, que sucede?! –
-¡Russel, se trata de Lummpy! – soltó con mucho miedo ante la reacción del joven pirata. Él quería callarlo y decirle que no deseaba saber nada de él, cuando en eso, el marinero soltó la noticia, sin siquiera medir las consecuencias - ¡Russell, tienes que detener a Lummpy! ¡Él se marchara a otro lugar ahora mismo! –
Mientras tanto, en otra parte de la base GENEOHT…
-hemos resuelto muchas cosas el día de hoy – comentaba Rat mientras se desparramaba en una silla, Bud tragaba raudo un enorme vaso de agua y el Mayor, respiraba tratando de controlar la agitación – no pensé que las comunicaciones por circuito cerrado fueran tan difíciles de manejar. Creo que debimos pedirle al general Lummpy una mano, así como lo hizo con la ubicación de los demás capitanes –
-en estos momentos, ya debe estar abarcando el transporte para dirigirse al otro punto – respondió Bud, quien milagrosamente logro terminarse dos litros de agua en tiempo record – no pensé que sus ganas de irse y dejarnos fueran tan urgentes –
-lo sé, ni yo me lo creo – continuo el trigueño- señor, ¿nos contaría que fue lo que paso? –
-son temas personales, compañero, es algo muy delicado para decirlo así sin más –
-además, no quiero que nadie lo sepa – la voz del personaje en cuestión se hizo presente en la sala de reuniones – prefiero que se mantenga en secreto –
-pensé que ya te habías marchado Lummpy – el Mayor se retiró el papel de la cara con el que se abanicaba, para mirarle a su discípulo – tu transporte está esperando por ti en el cono sur –
-bueno, solo venía a despedirme. Esto tomara más tiempo de lo previsto –
-¿más tiempo? – Preguntó Bud – según sé, las actualizaciones solo correrán en el plazo de un mes, no más –
-recibí la llamada del encargado, me comunico que existen algunos problemas en los equipos y en el sistema principal. Parece que las comunicaciones fueron bloqueadas desde la central – los 3 generales suspiraron mientras una gota de sudor resbalaba por sus frentes - ¿pasó algo? –
-no, nada importante. La comunicaciones pueden ser restablecida desde aquí, de eso ya nos ocupamos. Dependemos de ti para que puedas solucionar los fallos técnicos de nuestra nueva posición – habló seguro y firme el Mayor, Lummpy asintió y prosiguió a dejar la sala – Lummpy, dime algo – el mencionado se detuvo, girando en sus talones mirando a su maestro - ¿no hay marcha atrás en tu decisión? –
-no maestro, no la hay, es mejor para los dos – sin más pasó a retirarse, dejando al jefe mucho más entristecido por su actuar sin meditarlo
-¿qué fue lo que le hiciste al pobre chico? – Bud no creía que su mejor amigo lograra apagar el botón de locura de Lummpy, quien siempre actuaba de las formas más estúpidas posibles
-ya lo escuchaste, no puedo decir nada –
-espero que no le hayas metido cosas estúpidas en la cabeza como bajarle el autoestima. Conoces a ese niño desde que lo sacaste de ese maldito lugar. No entiendo por qué ese cambio tan brusco que nos acaba de presentar –
-¡cállate Bud, cierta tu maldita boca! – la ira abrumo al Mayor, haciendo que los presentes se quedaran paralizados - ¡deja de joderme las pelotas, infeliz! ¡¿Tú crees que no lamento lo que dije?! –
-M-mayor… - Rat estaba asustando, jamás en su vida había conocido esa parte del Mayor. Una parte muy furiosa
-¡me vale mil porongos de vergas lo que sientes! ¡Ese muchacho ha tenido una vida llena de dolor, tristeza y traumas! ¡Eres un idiota al soltar palabras que puedan cagar su estado mental! –
-¡¿quieres que te cierre la boca con mis puños?! ¡¿Eh?! ¡¿Eso quieres?! –
Rat sabía muy bien el tipo de relación que tenían el Mayor y Bud. Eran esos amigos de años en los que puedes llorar, reír, pelear y contar en los peores momentos de tu vida. Nunca se dejaban atrás, siempre se mantenían juntos en el camino y se apoyaban en los hombros del otro. No hubo peleas que no acabaran en golpes con tal de defender a su querido amigo. Muchas balas caían en ambos cuerpos para salvar la de su fiel hermano. Era la sólida y perfecta unión de amigos que podría existir.
Es por eso mismo que le sorprende el ver como ambos personajes se llenan de insultos y pretensiones de querer golpearse. No le cabía en la cabeza pensar que una acción por parte del Mayor, acabaría con esa amistad de años…
-¡señores por favor! – Rat no iba a permitirlo, por nada del mundo - ¡no discutan más! ¡No pierdan su amistad por esta pelea! –
Ambos sujetos, deteniéndose en sus insultos, se miraron, luego a Rat y nuevamente entre ellos
-¿por qué supones que dejaremos de ser amigos? – pregunto Bud
-esto no tiene nada que ver en nuestra relación personal. El trabajo es punto aparte Rat - continuo el Mayor
En ese momento prefirió que la tierra se lo tragara.
No estaba seguro si decir algo estúpido para dejar de parecer un…estúpido, pero en ese momento, o fue el destino, o fue kami, o lo que sea que fuese, las puertas se abrieron, dejando ver a tres soldados del departamento de vigilancia externa y al jefe en turno…
-¡señor, tenemos avistamiento de los movibles de los capitanes! – los 3 quedaron en silencio absoluto, mientras sus ojos se abrían a más no poder - ¡están en menos de 7 minutos de llegar a la base! –
-¡y qué diablos esperan, háganlos pasar! – ante el mando de Bud, los miembros de seguridad externa, un segmento de los soldados y los miembros del control de armas se propagó por toda base, recurriendo a sus puntos estratégicos.
La alarma fue sonada, muchos no comprendían el significado a menos que fuese indicado por los altavoces de la base, pero fueron unos cuantos quienes comprendieron aquella señal.
La central medica tuvo que ocuparse del cupo vacío por parte de uno de los enfermeros de cabello celeste, con lentes y bata a su medida mientras corría a toda prisa al almacén principal, donde se registraba las entradas y salidas de los vehículos. En la guardería del sector D, una de las niñeras en turnos salió a gran velocidad por el pasillo, dejando su larga cabellera rosada volar con el viento. Tuvo que correr a duras penas gracias a que su amigo no quería soltar la caja de galletas de chocolate con chispas de las mismas.
Mientras que en el almacén, los minutos pasaban y todos se preparaban para recibir a los tripulantes y sus vehículos…
-¡mantengan el perímetro asegurado! ¡Que ninguna esquina se quede sin ser vigilado! – Ordenaba Bud, mientras el Mayor se acercaba a la zona de estacionamiento, cerca de la entrada exterior - ¡tengan ese perímetro cubierto, quiero hombres ahí ahora! –
-Mayor, sé que la capitana Flaky fue imprudente al salir sin dar aviso a nadie, pero le pediría que entienda su situación. No es fácil para/ -
-no es fácil para nadie Rat, pero la situación es real y nada cambiara eso. Nada – el Mayor no quería tener que actuar el papel de malo, pero tenía que hacerle entender a la pequeña de toda su tropa, que acciones sin medida traen desgracias a gran escala – ahí vienen… - dijo, al divisar como una camioneta entraba.
Todos se quedaron en silencio, era raro el ver un vehículo que no fuese de su organización. Era una simple camioneta mitsubishi montero, de color negro casi desmaquillada y sin probabilidades de que vuelva a funcionar. El estruendo del motor despertó de su trance a todos los presentes.
El Mayor se acercó al vehículo, este hizo un movimiento y la puerta se abrió, dejando ver la figura de la persona que no se esperaban encontrar…
-¿Quién eres tú?- dijo el Mayor, haciendo un ademan a sus hombres para apuntarle por si intentase hacer algo.
El sujeto, con tintes de la naturaleza camuflando su capa, se liberó de está dejando ver su rostro algo desalineado, sucio y agotado por el viaje…
-soy Robert, líder de la rebelión Sur de Happy Tree, he venido en son de paz – dijo mientras alzaba sus manos a la altura de su cabeza
-ya veo – el Mayor indico a sus hombres a bajar las armas – creo que tienes a mis capitanes en tu vehículo –
-oh, sí, los tengo, por favor que salgan – dijo esto último girándose hacia la camioneta, haciendo que su copiloto cubierto de la misma forma que el líder, bajara y abriera la puerta trasera.
Ni bien la puerta se abrió, una avalancha humana descendió de los asientos traseros, haciendo que muchos gemidos y gritos de dolor se escucharan cómicamente, mientras los espectadores no sabían cómo reaccionar…
-¡quítate de mí, idiota! – Cuddles intentaba zafarse de la muchedumbre encima de él
-¡ni creas que me gusta estar encima de ti, tarado! – Toothy quería salir primero, dado a la posición muy comprometedora
-¡hey tranquilos que me puntean! – Lifty yacía sobre el peli morado, quien a su vez se movía desesperado por quitárselo
-hermano, no es necesario saber tus necesidades – Shifty se deslizó por sobre sus compañeros, aterrizando con elegancia
-¡Toothy ya vamos a sacarte! – Sniffles y Giggles fueron corriendo donde sus amigos, mientras los demás bajaban de los asientos del medio
-permítanme, señoritas – Handy salió primero, ofreciéndoles luego la mano a las dos únicas damas del vehículo. Cosa que Petunia ignoró olímpicamente
-gracias… - al contrario, Flaky agradeció la ayuda, dado a que se encontraba completamente nerviosa por lo que ocurriría – dale tiempo – susurro
-no te preocupes, pequeña Flaky – pese a la situación, Handy no perdía esa esperanzadora sonrisa
Todos ahí presentes, observaban el panorama, buscando algo que no concordase o a la inversa. Ese líder de la rebelión les era muy sospechoso, incluyendo el hecho de haber venido junto a sus capitanes.
Bud no dejaba de observar al copiloto, Rat miraba el vehículo por si encontraba indicios de ser de IMPERIUM, el Mayor quería saber de una vez por todas lo que ocurría…
-mis queridos capitanes, aquellos que siempre cumplen al pie de la letra lo que se les ordena, quienes siempre obedecen las ordenes sin rechistar…sean bienvenidos – el sarcasmo del Mayor no fue bien recibido por parte de los presentes, más de la pelirroja – quiero tener una buena excusa del por qué este caballero se encuentra con nosotros, además del hecho de su repentina salida, señorita Flaky – el jefe se había acercado a ellos, junto a sus compañeros, mientras les resondraba a sus jóvenes líderes y a Flaky
-si gusta, yo puedo explicarles con lujo de detalles el motivo de nuestra visita – habló Robert – pero antes, quiero presentarles a alguien muy importante en este juego – como si el mirarlo fuese una señal, el copiloto prosiguió a comenzar a quitarse la capucha entera, dejando ver indicios de quien era en realidad – permítanme presentarles a mi mano derecha, líder de uno de mis mejores equipos y un gran amigo mío –
Todos los ahí presentes, los generales y los chicos ajenos a la situación, comenzaron a dejar de respirar, paralizarse poco a poco y abrir lentamente sus ojos.
Giggles y Sniffles quedaron anonadados, Bud trago seco, Rat no dejaba de temblar su mandíbula abierta y, por último, el Mayor, con ojos dilatados y el sudor bañándole el rostro, contemplaron la viva imagen del fantasma de sus pasados…
-¡T-TÚ…ERES…! – el Mayor sentía que las fuerzas se le iban, que con decir su nombre una fuerza lo quebraría en miles de pedazos y lo destruirían por dentro.
Su cuerpo intacto, su cabello largo único e incomparable y sus ojos, amarillos verdosos, posaban frente a él como el espíritu de la muerte misma, feliz de recibir las miradas tan congeladas y angustiadas de los espectadores.
Con su sonrisa, aquella que le caracteriza, junto a su galante pero demoniaca voz, dijo las palabras exactas para romper el alma de muchos ahí, y hacer llorar a otros más…
-soy Fliqpy…y el vuelto de la muerte, desgraciados –
Okey, okey…sé que merezco toda las piedras, sillas, trinches y muchas cosas filosas y duras que puedan romper este cuerpo caribeño por su incondicional amorsh (¿)
Perdonen la demora¡
Escribir no es tan fácil como creen muchos TTuTT)9
¡Pero vamos chicos! las cosas están mejorando no? Eh? No? :D (Se hace bolita en una esquina)
Bueno, volviendo al punto, las cosas ya terminaron en un rumbo que dudo muchos de aquí pensaron que pasaría (creo)
Así que Mole tiene una ¿hermanita?, por…nope, es algo que irán descubriendo en los sgtes cap.
Fliqpy regreso a la base, junto a su papi adoptivo y los demás generales (pone música melodramática) que pasara con ellos?
Lummpy no está, Lummpy se fue, ahora ¿qué podrá hacer Russell?
Más preguntas y dudas, no duden en consultarlas.
Espero sus reviews :3
los quiero mucho
See you late
Bye bye
