Holaaaa!mil gracias por todos sus reviews y alertas y apoyo con esta historia...intente actualizar antes pero no he tenido mucho tiempo...Disfrute muchisimo escribiendo este capitulo, espero que ustedes lo disfruten igual que yo...
Espero poder actualizar pronto!... :)...
Un abrazo y aqui les dejo el capi!
adelanto al final del cap!...
La corona del amor
"Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón." William Shakespeare
Capítulo 9: De miradas y sorpresas
EDWARD POV
En dos semanas tendría que irme a Manchester acompañando a mi madre y a Emmett a ser jurado de un debate. Menos mal que Jasper vendría también, acompañándome a ser observador. Habían requerido los servicios de mi madre y Emmett pero al estar mi padre fuera, no dejaría que ella viajara sola, aunque podría defenderse sola en cualquier caso y con Emmett al lado mas los guardaespaldas. Aun así Jasper nos quiso acompañar. Rosalie estaba en Francia acompañando a sus padres en algunos eventos sociales a los cuales habían sido invitados.
Desde hace unos días Alice está actuando extraño, se sobresalta con cualquier ruido, a veces se ríe sola o le da una mirada a Jasper como si compartieran un gran secreto.
-Alice me volverás loco. ¿Qué sucede?-preguntó mi padre por centésima vez en dos días.
Alice rio malévolamente como villano de película.
-Ya dije que nada. ¿Qué no puedo andar riendo feliz por la vida?-preguntó haciendo un puchero que desarmaba al hombre más frío del planeta.
Mi padre suspiró divertido y le revolvió el cabello como hacia cuando Alice era pequeña. Algunos gestos nunca se van por mas años que pasen.
-¿A qué hora se van?-le pregunté a mi padre. Él y Alice irían a Francia para conversar con el primer ministro Francés. Y conociendo a Alice hallaría la forma de ver a Rosalie.
-Mañana a primera hora-respondió doblando el periódico que hasta hace unos minutos estaba leyendo. Lo colocó a un lado de él mientras nana Carmen le servía el almuerzo.
-De acuerdo. Ya sabes que tienes que hacer apenas llegues.-A veces yo parecía el padre y él el hijo.
-Hijo. Siempre los llamo cuando llego a mi lugar de estadía cuando viajo.-respondió él divertido.
-Lo se. Pero no está de más recordártelo.-dije con un encogimiento de hombros tomando mi tenedor.
Él me miró enarcando una ceja y riendo negó con la cabeza, como si estuviera resignado a que su hijo fuera así.
…
Dos semanas habían pasado y era hora de subir al avión rumbo a Manchester, serían mínimo 22 minutos de vuelo. Era una distancia corta, pero aún así esperaba que pasara rápido.
No había podido hablar con Bella desde hace dos semanas y eso me tenia ansioso. Quería verla, abrazarla y decirle lo mucho que la quiero, pero las últimas dos semanas he estado muy ocupado, y aunque no haya podido escucharla, no perdí oportunidad de enviarle un correo.
Al cabo de 20 minutos aterrizamos en el aeropuerto de Manchester y desembarcamos rápidamente. Emmett no paraba de hablar o más bien de quejarse de que no ha podido hablar con Rosalie en casi tres semanas.
-Emmett. Es mi hermana de la que hablas, es un poco perturbante conocer todo lo que hacen- se quejó Jasper cuando Emmett comenzó a planear en voz alta lo que haría con su Rosie cuando ella volviera.
-¿Lo siento?-dijo con un encogimiento de hombros.
Mi madre rió divertida por la actitud de su sobrino y volvió la atención hacia donde caminaba. A la salida del aeropuerto nos esperaría una limosina con las insignias reales de Gran Bretaña.
Al pasar por inmigración me pareció haber visto a una chica muy parecida a mi Bella, reía con dos chicas más. Pero no era mi Bella, ya que ella estaba en Estados Unidos. Sacudí la cabeza esfumando mi alucinación y presté atención a lo que decía Emmett.
-Solo quiero dormir.- Mi pobre primo había estado más ocupado que todos nosotros juntos las ultimas dos semanas, teniendo que madrugar casi todos los días, no había tenido respiro. Hoy no teníamos nada que hacer salvo hospedarnos y descansar. Mañana iríamos a la sala de prensas de uno de los hoteles para ver la presentación de los debatientes y conversar las pautas de evaluación, los temas a desarrollar y las horas de reunión. A veces Emmett trabajaría con los grupos a disolver algunas dudas que tuvieran.
Saliendo del aeropuerto vi de nuevo a esta chica que se parecía mucho a Bella, iba sumida en sus pensamientos mirando su teléfono.
-Edward-llamó Jasper desde el auto. Sacudí la cabeza de nuevo esfumando cualquier pensamiento de que la chica sea Bella.-¿Vienes o te vas a pie?-preguntó viéndome con sospecha.
-Voy-dije caminando de nuevo.
BELLA POV
-Hay un chico que no deja de mirarte Bella- susurró Leah riendo a carcajadas.
Miré sobre mi hombro disimuladamente y solo alcancé a ver a un chico alto, con el cabello del mismo color que mi Edward. Lo extrañaba tanto que juraba que lo veía en cualquier lado.
-Ha de ser que le resulté conocida-dije restándole importancia.
Esperamos a que nuestro equipaje saliera, lo tomamos y conversando animadamente nos dirigimos a las puertas del aeropuerto.
Por curiosidad, tomé mi celular pero no había nada, ningún mensaje, ninguna llamada. Sabía que no se había olvidado de mi puesto que casi a diario me escribía un correo contándome lo que estaba haciendo y porque no había tenido oportunidad de llamarme.
Estaba yendo al auto que nos habían facilitado para nuestro traslado cuando escuché su nombre.
-Edward- Yo giré mi cabeza instantáneamente para ver a quien se dirigían. Sabía que era un comportamiento necio, que podrían haber miles de Edward en el mundo pero no perdía la esperanza de que estuviéramos en la misma ciudad al mismo tiempo. ¿Cuáles serian las probabilidades de que eso pasara?.
Cuando giré mi rostro vi que el Edward al que habían llamado era el mismo Edward que yo tanto quería. MI Edward. Estaba negando la cabeza y tenia una expresión taciturna en el rostro. Quise correr a abrazarlo sin importarme nada más.
No escuché nada de lo que le dijeron pero atiné a escuchar que decía "voy".
Sonreí inconscientemente. Las probabilidades eran altas, porque estábamos en el mismo lugar.
Tomé mi celular y rápidamente le escribí un mensaje.
"Pareciera que vas a un funeral. Sonríe y dame tu lado más encantador. Te quiere Bella."
-BELLA!-el gritó de Ángela desde el auto ( que estaba a escasos dos metros) casi me deja sorda.
La vi entrecerrando los ojos y caminé animadamente hacia donde estaba mi mejor amiga.
-No hacia falta que me gritaras- dije con dramatismo.
-Sube al auto dramática. Que tenemos que ir al hotel- dijo Leah.
Leah era una chica con una personalidad interesante. Era sarcástica, irónica, bromista, amigable y muy espontánea, no tenía problemas en decir lo que pensaba. Ángela y yo hicimos muy buenas migas con ella. Lo mejor de todo es que vivía en la reserva india Quileute, a unos quince minutos de Forks y podíamos vernos cuando quisiéramos. Este tipo de amistades siempre duran.
Llegando al hotel recibí un mensaje de Edward.
"¿Encantador?. ¿Qué te hace pensar que no estoy sonriendo? Edward."
No respondí inmediatamente puesto que llegamos al hotel y teníamos que bajar nuestro equipaje. Tres botones llegaron en la ayuda de los veinte estudiantes que llegábamos. Tomaron dos carritos cada uno y se dispusieron a montar el equipaje en ellos. Los adultos responsables de nosotros les indicaron el piso al que iríamos y ellos asintieron y llevaron los carritos al lugar indicado.
Cuando llegamos a la habitación me tire encima de la cama y me dispuse a responder el mensaje de Edward.
"Si, Encantador. A una buena observadora no puedes engañar. Te conozco muy bien, y se que al momento de recibir mi mensaje caminabas hacia el auto como un preso a la horca. Bella" Con eso le diría que sabia que estábamos en el mismo lugar.
Un minuto después él en lugar de responder mi mensaje me llamó. Reí divertida y atendí.
-Hola Encantador.-ese seria un buen apodo.
-Hola preciosa-respondió él en el mismo tono.-¿Te has vuelto bruja o vidente?-preguntó
-¿Yo?-pregunté inocentemente.
-Si. Tú.- respondió él divertido.
-No.-me hice la desentendida.- Ah lo dices porque se que estabas en un auto con las insignias reales o por tu cara de tragedia.-afirmé riéndome.- Dígame su alteza que pesares perturban su alma- continué hablando, esta vez como suelen hacerlo en los textos de Hamlet.
-Exacto. ¿Cómo sabes eso?-preguntó.-Oh Mi lady mi pesar es no poder ver vuestro rostro- respondió siguiendo mi juego.
Reí divertida y él me copió.
-¿Cómo sabe una persona lo que hace otra?-inquirí retóricamente, dejando de jugar.
-Por que lo ve-respondió como si fuera obvio.
-Exacto…-insté- ¿Qué te da eso a entender?- dije cuando se quedó callado.
-Que me estas espiando- respondió riendo.
-Tonto. Iba justo detrás de ti, cuando saliste del aeropuerto.-le conté.
-Eso explicaría porque creí verte dos veces-dijo más para él que para mi.-A todas estas ¿Qué haces en Manchester preciosa? Creí que deberías estar en tu casa.
-Larga historia. Quieres la versión corta o la historia completa- suspiré.
-Tengo bastante tiempo que no hablo contigo, asi que puedes darme la versión completa.-respondió riendo.
-Por eso digo que eres encantador-reí.
Luego de organizar mis ideas procedí a contarle todo lo que había pasado desde que llegué a casa hasta ahora.
Estuvimos horas hablando y riendo de cualquier cosa. No le expliqué detalladamente que hacia en Manchester, solo dije que era un viaje de la escuela. Él dijo que estaría como observador en un debate y yo casi me desmayo. Otra razón por la que no le dije nada es porque quería que se sorprendiera.
Ángela me hizo señas cuando entró en la habitación de que era hora de ir a comer, yo asentí con la cabeza y le dije en una seña le dije que me esperara.
-Edward me tengo que ir. Me están llamando a comer. Hablamos más tarde. Te quiero-me despedí.
Ángela me miró sorprendida. Ups! Yo no le había contado nada todavía de mi vida amorosa con mi príncipe. Literalmente mi príncipe.
-De acuerdo preciosa. A mi también me están llamando por algo que acaba de inventar mi madre. Te mandan saludos por cierto-respondió él.
Sonreí enternecida. Edward no era el único al que extrañaba, Esme, Carlisle, Emmett, Rose y Alice.
-Awww…Mándales mi cariño a todos. Me tengo que ir. Adiós Encantador-me reí y colgué la llamada.
Ángela me miró con los ojos como platos. Podía apostar a que no sabia si reírse o seguir en shock.
-¿Qué sucedió en los dos meses que estuviste fuera?-preguntó cruzándose de brazos y mirándome expectante.
-Será mejor que te sientes.-Ambas nos sentamos en la cama y rápidamente le conté todo lo que había pasado. Alice, Edward, el dije de Esme.
-¿Entonces la cadenita con las alas de un ángel son de tu suegra?-preguntó sorprendida.
-Si. Intenté rechazarlo pero ella se negó a que lo rechazara.-Respondí.
Al cabo de unos minutos Leah llegó a la habitación (que las tres compartiríamos) con la respiración entrecortada.
-Nos requieren-tomo una bocanada de aire y la expulso ruidosamente tratando de recuperar el aliento.-Nos requieren en el restaurant inmediatamente. Nos quieren presentar al jurado.- Ángela y yo nos pusimos de pie inmediatamente, nos arreglamos a la velocidad del rayo, y las tres salimos corriendo hacia el restaurant, era mas rápido ir por las escaleras que esperar por el ascensor, al menos eran 2 pisos solamente.
Al llegar al restaurant casi me desmayo de nuevo. Tal fue mi impresión de verlos a TODOS, luciendo tan elegantes, hermosos. Como dice el cliché, tan cerca pero tan lejos.
La jefa del comité internacional de Debates conversaba educadamente con Esme y los chicos, aunque había uno que no conocía pero si ato cabos ese bien podía ser el novio de Alice.
-Agárrame que me desmayo.-le susurré a Ángela. Leah había ido a hablar con una de las chicas del grupo.
Mi mejor amiga se rio pero paso un brazo por mis hombros.-Respira profundo Bella. Tenemos que ir allá.- si no estuviera a punto de desmayarme hubiera estallado en carcajadas.
Respiré profundo varias veces y asintiendo hacia Ángela, nos encaminamos hacia el grupo.
Intenté ser natural, pero uno no puede actuar natural cuando tienes al amor de tu vida a tres pasos de distancia sin poder lanzártele encima.
Justo cuando nos incorporamos al grupo la mujer que hablaba con Esme habló:-Muy bien. Ahora que todos están aquí. Chicos les presento a su Majestad, a sus altezas reales y al duque de Francia. Altezas estos son los chicos de Estados Unidos que estarán en el debate.-Esme y los chicos se giraron para encararnos a todos y apuesto que tres de ellos estuvieron a punto de desmayarse como yo hace unos minutos.
La primera en presentarse fue Esme, cariñosa y elegante como siempre, me dio una mirada fugaz pero cargada de significado. El siguiente fue Emmett, serio, elegante, todo una fachada para eventos como este, pero el oso divertido y con el corazón de oro está adentro. Luego siguió Edward, encantador, no dijo mucho, cosa que me sorprendió ya que es bastante conversador, igual que Esme y Emmett me dio una mirada rápida y cargada de sentimientos. El último fue el duque de Francia, o bueno el hijo de los duques, Jasper, como se presentó. Un chico de pocas palabras, alta, rubio con los ojos azules, era la versión masculina de Rosalie.
-Sus altezas, Majestad.-repetí lo que los chicos habían hecho , lo hice con una inclinación hacia todos. Mi familia real asintió. Si mis compañeros supieran que ante quienes se inclinaban era mi familia, el chico que amo, el chico que es como un hermano mayor, la reina que es otra madre para mi, y el chico que estaba en representación de mis dos amigas.
Lo único que quería era que estos meses pasaran volando y poder estar con Edward sin secretos, libres, sin tener que inclinarme a él diciéndole Alteza, lo que quería era besarlo hasta quedarme sin aire, quería volver con mi familia.
"Hogar es donde este el corazón" esa frase se había convertido en mi lema.
ADELANTO
Con el estupor y la sorpresa no procese que Alice sabia de todo esto y no dijo nada. Enana diabólica, por eso se asustaba con cualquier ruido o reía de la nada. Y aunque fue una grata sorpresa y ame verla Alice bien pudo habérmelo dicho...
...
¿Cuán arrepentida me sentiría si matara a mi mejor amiga? Bien, si estaría muy arrepentida, pero es que lo que quiero es ahorcar a Alice. Le dije que venia y ella sabia que todos estarían aquí y se lo calló. Sorpresa!, esa fue excusa! si no la quisiera tanto no se salvaría de mi malhumor...
Espero que el adelanto sea de su agrado!:)
