...
CAPITULO 10 AGUAS PASADAS I
Fingir no amar a alguien, fingir que lo odias, fingir que no sientes nada por esa persona más que cariño como hermano…es lo más complicado del mundo, todo es más fácil cuando simplemente odias o finges odiar a alguien y no quererlo cerca pero ¿Cómo odiarlo y tener que fingir quererlo como hermano frente a tus padres? Es algo imposible
¿Por qué fingir? Se supone que el amor no se finge se siente o no se siente y entonces ¿Cómo es posible que podamos fingir el odio? ¿No es lo mismo acaso? Debe ser la misma teoría no es así, se odia no por odiar si no que se siente o no se siente y entonces si no lo sientes ¿Por qué puedes fingirlo? Es increíblemente confuso esto del amor y el odio, entre los cuales la línea es delgada, entre los cuales puedes tomar la decisión incorrecta que podría llevarte al destino erróneo.
Entonces ¿Los celos? ¿Los conviertes en odio? ¿Los finges? ¿Por qué no poder demostrarlos con algo más que no sea odio? ¿Por qué los humanos complicamos todo el tiempo todo?
La realidad es que el amor tiene miles de tonalidades y confusiones que no siempre logramos resolver, pero lo que sí se sabe con exactitud es que el amor es o no es, aunque a veces odiemos y amemos al mismo tiempo.
Lo cual es extraño, padecer o vivir…ser o no ser esa es la maldita cuestión
H.G.W
Helga miraba al rubio como siempre solía hacerlo desde pequeña, este estaba sentado unos lugares más allá de ella, esta estaba con Madeleine quien miraba de vez en cuando a Mario quien estaba al lado de Arnold.
El profesor daba su dichoso discurso sobre sexualidad y los cambios que aparentemente tendrían, demonios apenas tenían 11 años ¿Por qué demonios hablar de la sexualidad? Se preguntaba la rubia sin entenderlo.
Pero obviamente este profesor sabía algo que ellos ignoraban, podría ser porque estaban próximos a terminar el año escolar y después de otro año más estarían en la secundaria, si seguro era eso.
Arnold miraba hacia el frente de la clase, tratando de poner la atención en el pizarrón pero no podía, sentía que la rubia le estaba mirando eso lo ponía de nervios, ahora que comprendía y aceptaba sobretodo sus sentimientos ¿Cómo demonios haría para deshacerse de ellos? Realmente ¿Tan malo sonaba estar enamorado de su hermana? Movió la cabeza una y otra vez negativamente, por supuesto, era de alguien loco, pero ¿Qué podía hacer? Además Helga no era su hermana realmente eso lo sabía perfectamente y Mario también, pero sabía que Helga tenía miedo por esto.
-Oye Helga ¿Crees que Mario este feliz?
La rubia miro a su amiga de reojo sin dejar de mirar al frente –Por supuesto que lo está ¿Por qué no lo estaría?
-Bueno pues…
En ese momento la puerta se abrió y de esta ingreso una pequeña joven castaña de ojos miel, piel blanca, vestido color azul claro y blanco.
-Hola pequeña
-Buenos días, profesor
-Adelante, debes ser la alumna nueva ¿Cierto?
-Si profesor –Dijo esta tímidamente mientras nos miraba, pude notar que era la típica niña hermosa que a Arnold le gustaba, perfecto
"Esperen un momento es perfecto en realidad, así todo volverá a ser como antes ¿No?" pensaba la rubia algo aliviada.
-Bueno preséntate a la clase por favor
-Mi nombre es Lily Evans y tengo 11 años, vivía antes en New York pero mis padres debían venir a esta ciudad por negocios, por eso nos mudamos.
-Bienvenida Lily, ahora donde te pondremos –Murmuraba el profesor pensativo mirando hacia los asientos –Ah, atrás de tu compañera Helga esta un asiento vacío
La rubia rodo los ojos y alzo la mano para que esta pudiera saber quién era, el profesor era muy despistado y daba por hecho que todos nos conocían como la vez que dijo que haría equipo con Jacob, ni siquiera sabía quién era y tuvo que preguntar, cuando lo encontró se dio cuenta de que su mala suerte no podía ser peor era como un Brainy pero versión obscura.
-Gracias –Lily paso al lugar señalado no sin antes mirar a su alrededor y por supuesto se halló con la mirada esmeralda que tanto amaba Helga, la vio sonreírle dulce y asquerosamente coqueta, para después pasar a su lugar, ¿Qué demonios? Esta era la versión de Lila pero en atrevida. ¿O qué?
Cuando termino la clase e iban a ir al descanso, la joven se acercó a Arnold quien estaba guardando sus cosas.
Helga solo apretó los puños sin saber bien que hacer.
-Hola –Saludo tímidamente o más bien falsamente tímida porque se notaba ya que no tenía nada de tímida
-Hola –Saludo Arnold cortésmente como buen samaritano, Helga bufo molesta y se fue acercando.
-Me preguntaba si podría almorzar contigo, ya que soy nueva y…
-Lo siento hermana, pero va a almorzar conmigo –Dijo tomando el brazo del rubio quien la miro con sorpresa ¿Qué no se supone que en la escuela normalmente era igual que siempre, ella por su lado y el por el suyo? Claro a veces se juntaban los cuatro pero era más por Mario y Madeleine ¿O no?
-Ah… ¿Son novios? –Dijo sorprendida pero sin quitar esa coqueta sonrisa que comenzaba a hartarle a Helga, Arnold por su lado pensaba en que Lily le recordaba a alguien pero no entendía a quien.
-S…no, pero si tiene aunque no venga a esta escuela
-¿Enserio?
-¿Enserio? –Repitió Arnold ahora más confundido que antes ¿Qué demonios le pasaba a su hermana? Qué raro era eso, pero ante los demás eso eran.
-Si
Helga lo fulmino con la mirada, para que no se atreviera a desmentirla
-Si…claro
-Pero no está aquí y solo quiero que Arnold me acompañe…
-Lo siento pero había quedado conmigo, soy la única que puede acercarse, porque su novia es muy, pero muy celosa ¿Sabes?
Arnold miraba a la rubia con una sonrisa burlona ahora comprendía su plan, aunque era algo egoísta y contra lo que esta misma había dicho pero le daba vuelco el corazón así que no la desmentiría por ello, o tal vez después aclararía las cosas si es que las cosas llegasen más lejos.
-Pues si nadie le dice nadie se entera, como dicen ojos que no ven corazón que no siente.
-No estoy de acuerdo pero Madeleine puede sentarse contigo al igual que Mario, si nos disculpan
Mario comenzó a reír por lo bajo y Madeleine solo miraba asombrada la escena, no sabía que Arnold tenia novia y el comportamiento de su amiga fue algo extraño a decir verdad, pero lo más extraño era sentir que algo se estaba perdiendo pues Mario no parecía sorprendido.
Lily solo los vio salir del salón molesta.
.
.
.
Arnold miro a la rubia a su lado quien estaba sacando su lonchera con una sonrisa dulce en sus labios mientras sacaba lo que su madre les había empacado para el almuerzo, aunque a diferencia de los sabores de jugo y dulces, Helga y el eran diferente en ello, él tomaba jugo de fresa mientras ella de durazno, su chocolate era el postre favorito de la rubia, y aunque le gustaba y esa vez peleo por una barra de chocolate con la rubia en realidad le fascinaban más lo más picoso, pero casi nunca los comía porque sus padres decían que no era tan bueno.
Sus padres…
Recordó el diario de su padre verdadero…aquel que había encontrado antes de que… un nudo en la garganta comenzó a impedirle pasar saliva.
-Arnold –La voz dulce de la rubia lo saco de sus pensamientos -¿Estas bien?
Este solo asintió sintiéndose incapaz de articular palabra, el dolor era mucho y aunque ahora se sentía feliz, no podía sentir una enorme melancolía en su corazón, ¿Qué habrá pasado con sus padres? estos no habían vuelto nunca, pero su abuelo siempre dijo que estaban vivos y que seguramente no tardarían. Pero no había sido así, entonces ¿Qué…que fue lo que paso con ellos? Esa pregunta no lo dejaba vivir desde que tenía memoria. No como debía ser.
-Sabes el jugo de fresa siempre se me antoja –Dijo observando cuando este le dio un trago –Creo que mataría por probar esa fruta, pero soy alérgica, Miriam siempre olvidaba eso y muchas veces estuvo a punto de matarme
-¿De verdad? –Dijo sorprendido el rubio sin comprender ¿Cómo una madre puede ser tan descuidada?
-De verdad, tampoco tolero mucho la lactosa pero ahora sí, sabes creo que era porque no comía a mis horas, ni bien o a veces –Se sonrojo y no continúo por pena
-Comprendo –Dijo dulcemente el rubio comprensivo y a la vez feliz y sorprendido porque la rubia le había dicho algo sincero y que nadie sabía seguramente, eso lo hizo sentirse único y especial, siempre quiso conocer a la Helga fuera de esa faceta ruda y sin sentimientos que aparentaba y estos meses había logrado algo pero no que realmente le confesara algo que ella había padecido antes de su vida con los Wilson.
-Yo estoy feliz con ellos, porque…porque para mí son los primeros padres que conozco en mi vida, son diferentes y eso me hace ser diferente, se preocupan por mi pese a que también se preocupan por ti, su mundo no es uno o el otro somos ambos y eso me hace sentir…extremadamente bien pero…
-¿Pero? –Se sintió preocupado, lo único que quería era que la rubia estuviera feliz
-Sé que tu no lo estas
-¿Por qué dices eso?
-Porque tu tuviste unos abuelos que hubieran dado la vida por ti y eso es algo que nunca nadie reemplazara, tuviste que enfrentar solo las pérdidas de los padres que conociste y que seguramente por eso no puedes terminar de aceptar a los Wilson, también porque…bueno tus padres…
-Ellos no…no volvieron –Dijo algo molesto el rubio mirando hacia otro lado
-Pero quizás…
-Helga ¿Podemos cambiar de tema por favor? No…no me siento bien hablando de ello
-¿Por qué?
-No ahora…ni aquí por favor –Dijo tomándole la mano involuntariamente algo que hizo que esta se quedara quieta y callada al instante, se sonrojo la rubia mientras trataba de sacar su mano de debajo de la de él, mientras asentía y se concentraba de nuevo en su almuerzo.
-Por cierto –Dijo el rubio rompiendo el silencio después de unos minutos -¿Qué fue esa escena de hace un rato?
-¿Qué escena?
-Con Lily, ¿Qué fue eso?
-Nada –Dijo está restándole importancia –Solo te salvaba de ser devorado por una bruja
-Helga
-¿Qué? ¿Qué tal si quería llevarte a un ritual para tomar tu juventud y así no envejecer?
-Helga –Dijo el rubio serio pero con una sonrisa asomándose
-Puede ser
-¿Acaso estabas celosa?
-¿Celosa yo? Por favor –Dijo mirando hacia el otro lado
-¿Entonces porque lo de la novia?
-Ya te dije Arnoldo te salvaba eso hacen los hermanos ¿No?
-Pero se preguntan si quieren ser salvados ¿No?
-¿Qué quieres estar con esa tipa? Como siempre fijándote solo en la belleza y no en lo huecas que son cabeza de balón
Arnold se sonrojo un poco pero de igual la enfrento –Tú fuiste quien me dijo que no podía ser nada de lo que sea que sintiera o sintiéramos porque…porque ante todos somos hermanos ¿No?
-Arnold –Susurro la rubia mirándolo dolida –Pero…pero eso no quiere decir que andes con la primera que te pone cara de niña buena enfrente y te embobe como siempre, eres un torpe cabeza de balón
-Si me equivoco creo que ya lo veré yo ¿No?
Helga también se acercó sobre la mesa como había hecho el rubio, quien estaba de nuevo fuera de sus casillas, ¿Cómo lograba la rubia sacarlo de sus casillas? Era la persona más paciente pero ella, ella…siempre fue ella.
-Has lo que quieras melenudo pero luego no digas que te lo advertí
-Es mejor que admitas lo que sientes ¿No crees que sea más sencillo?
La rubia se mordió el labio y desvió la mirada –No… -Tomo su lonchera y se puso de pie al tiempo que el rubio le impedía el paso
-¿A que le tienes miedo? Ni siquiera fuera como si fuéramos a casarnos o algo solo…solo dejar ser lo que ambos sentimos yo…no…no creo que pueda seguir guardándolo y…
-Cállate –Dijo la rubia molesta –Yo guarde mis sentimientos por ti por años Arnold, años ¿Qué te hace diferente para no poder? Además seguro que no es nada, seguramente solo estas confundido como siempre como confundes la camisa por falda –Rio burlonamente
-Sabes que no es verdad pero… -Tomo a la rubia de la mano para acercarla a el –Solo te pido que no te vuelvas a meter si no quieres hablar de lo que ambos sabemos debemos hablar entonces está bien pero…sinceramente no siempre voy a tolerar las escenitas de celos Geraldine –Le dio un fugaz beso en la mejilla tiernamente –Así que piénsalo
-Arnold –Susurro la rubia ya perdida en su mente
Este solo tomo sus cosas y se fue alejando dejándola con sus pensamientos y un corazón brincando de alegría y mil emociones que sentía a la vez, confusión, dolor, amor, emoción, enojo, coraje, pasión, quería gritar, llorar, pegar y cantar.
Pero no hizo obviamente nada más que soltar un suspiro mientras tomaba también sus cosas y se iba lejos de la mesa que antes ocuparon, sin darse cuenta de que alguien les había estado viendo desde lejos, la escena no era la común para hermanos.
-Interesante –Murmuro la pequeña que estuvo viendo desde la otra mesa –Voy a divertirme bastante. –Sonrió maliciosamente mientras tomaba su jugo.
Hola queridos lectores
bueno lo prometido es deuda espero que les guste este nuevo capitulo de mismos padres,
como dije en mi otro fic estuve en auditoria y cierre, enferma por eso no habia actualizado pero ya tuve algo de tiempo y miren jejejee
espero que les guste porque este fic ya lo tengo practicamente mas definido y mejor tambien, tomala un rumbo que espero que les guste ;D
por hoy las votaciones valen triple asi que voten por su fic favorito
MISMOS PADRES
RESCATAME
ENTRE EL AMOR Y EL ODIO
EL DIARIO DE ARNOLD
EL RENACER DE NUESTRO AMOR
LA VIDA DE LOS SHORTMAN
AMORES EXTRAÑOS
ADOLESCENCIA
LA LUZ EN TU MIRADA
HECHIZOS DE AMOR
HELGA CENICIENTA
VERDAD O RETO
Saludos
