Serena, la princesa
Nota aclaratoria: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen son de Naoko Takeuchi, al igual que la historia, es la adaptación de un Film de Ernst Marischka
Capítulo 10. Sofía y sus lecciones
Después de la maravillosa luna de miel, la pareja de enamorados regresó a palacio e integrarse de nuevo a sus actividades diarias.
- Buenos días, amor, ¿Qué tal dormiste? – preguntaba el monarca a su joven esposa que apenas se despertaba y le dio un beso
- Excelente, entre tus brazos puedo dormir todo el tiempo – le dijo pícaramente a su esposo y le respondía apasionadamente,
- Mi amor, hoy voy estar un poco ocupado, pues tengo la visita de la comisión sobre el Reino de las Flores, nos vemos a la hora de la comida, la volvió a besar y se marchó, pues el deber lo llama, al marcharse la princesa se levanta y decide tomar un baño, llama a su dama de compañía Molly, la cual va pedir que le preparen la tina (aunque Serena estaba acostumbrada a preparar su baño, tenía que seguir el protocolo real por órdenes de su "queridísima suegra").
Después de tomar un largo y relajante bañó, se vistió y fue a visitar a Lita que se encontraba en el hotel Crown, acompañada por Molly y un guardia real, pues cómo era la reina, no podía darse el lujo de andar sola, tenía que estar acompañada de alguna de sus damas de compañía y de un capitán de la guardia.
En el salón del reino, la comitiva que venía del reino de las flores saludaba reverentemente al monarca
- Caballeros – dijo Darién mientras les indicaba que se acercaran – por favor general le pido me rinda su informe.
- Majestad, el problema principal del gabinete es el debate de la amnistía dada al reino de las flores. Lamento tener que informarle que el gabinete se pronunció unánime en contra del edicto – le expuso al rey el representante de la comitiva
- Los motivos que tiene para estar en contra ¿Cuáles son? – preguntó un poco contrariado el monarca
- El ministro del exterior y los demás miembros del gabinete entienden que la amnistía sería un enorme peligro para el reino dorado
En el hotel Serena platicaba animadamente con Lita – Dime Lita, ¿Cuándo es la boda?
- en una Semana, ya está todo preparado y me gustaría que Tú y Darién fueran los padrinos de nuestra boda
- por supuesto Lita, no creo que Darién se oponga, se me olvidaba Lita, mañana Darién y yo cumplimos un mes de casados y me gustaría que tu y Andrew vinieran a comer con nosotros
- por supuesto Serena
- también quisiera pedirte otro favor, si pudieras acompañarme al Centro Comercial a comprarle el regalo a Darién
- claro que sí, amiga, espérame un momento y nos vamos
Al llegar al centro comercial, Serena fue reconocida por los que se encontraban así que fue rodeada por toda la gente, con trabajo pudo comprar el regalo y eso porque el dueño de la tienda apenas entraron ella y Lita, cerró las puertas, pero viendo la euforia de la gente, habló a la guardia del centro, y por la parte de atrás sacaron a ambas princesas, sanas y salvas, pero no se podía decir lo mismo de sus vestidos, que quedaron estropeados y maltrechos por tantas muestras de afectos hacia Serena.
En el palacio la reina Sofía estaba en la habitación de Serena (es importante mencionar que los reyes dormían en una alcoba que colindaba con sus habitaciones, en ellas se tenía el escritorio y artículos personales)
- quiero estar a solas con la condesa Esmeralda – ordenó la reina y después de que las damas de compañía salieron, la reina le dijo – Condesa Esmeralda la hice dama de compañía de la Reina Serena porque le tengo confianza. Quiero que me dé informe exacto y detallado de todo lo que haga su majestad. No por curiosidad sino porque encuentro que por su juventud, la reina necesita mi guía.
- Demostraré merecer la confianza que en mí deposita su alteza. – respondió zalamera Esmeralda
- ¿Qué tiene que informarme? – preguntó inquisitivamente Sofía
- Llego otra vez un papagayo nuevo, por lo que le suplico a su alteza me conceda el permiso para que las aves sean trasladadas al zoológico. El escándalo es insoportable
- Ya que a su majestad le gustan estos animales puede guardarlos donde quiera. Pero le sugiero que cuando el escándalo le crispe sus nervios métase algodones en los oídos. – Al llegar al escritorio, Sofía le ordena a la condesa – Abra ese cajón por favor – la condesa obedece – ¿Qué libro es ese? – pregunta Sofía señalando un pequeño diario
- El diario de su majestad – responde la condesa
- Démelo – la condesa le da el libro a la reina, esta lo hojea y le pregunta - ¿tiene algo más que informarme?
- su majestad se ha quejado de los baños del castillo
- Aquí vivió y se bañó Selene, (fue reina del reino de la luna), por lo que serán buenos para la princesa del milenio de plata que se volvió reina
- ¿Algo más?
- Ha indagado varias veces si un tal coronel Kelvin Gurio de Fantasy City no había solicitado audiencia con ella
- ¿coronel Gurio? ¿De Fantasy City? No lo conozco
En el café Internet MoonLigth deFantasy City Kelvin platicaba con su amigo Harold
- Mírame bien Harold, ¿No me notas nada?
- Acaso ¿Fuiste a que te cortaran el pelo?
- Ve un poco más abajo – acto seguido se para firmemente para que su amigo observará sus medallas
- Kelvin te ascendieron a coronel, te felicito mi amigo
- Y no solo eso Harold, además me trasladaron a Ilusión
- ¿de verdad? ¿Y cómo fue que te ascendieron?
- Pues verás, después de que te quite el anillo que la reina, en ese tiempo Princesa te dejo para pagar el mensaje que envió, pues en una audiencia, se lo devolví a su majestad en persona, y por ello su majestad ordenó mi ascenso y mi traslado a Viena, para estar bajo la guardia de mi bella Serena
- querrás decir nuestra Serena
- No, Harold, mi querida Serena… Mi querido amigo me paso algo espantoso, me he enamorado de la Reina
- pero Kelvin, ¿cómo pudiste?
- No pude evitarlo, tiene unos ojos, que cuando ella me ve se me desconecta el cerebro. Cuando me habla empiezo a tartamudear, y cuando sonríe, ah, cuando sonríe, me siento en el mismo cielo y pierdo el sentido de todo
- Kelvin
- Su sonrisa, esa sonrisa
Muy lejos de ahí en el palacio real, Serena terminaba una de sus clases, la clase de protocolo y etiqueta
- Creo que jamás podré entender el porqué tanto formalismo, - dijo con cara de aburrimiento – Condesa Molly, ¿Qué clase sigue?
- Continuamos con las clases de florentino
- Que bien me gusta todo lo florentino – en ese momento son interrumpidas por la condesa Esmeralda – su majestad, disculpe mi interrupción – dijo formalmente la condesa - ¿Qué me trae ahora, condesa? – dijo Serena en tono reservado, pues a pesar de su buen y noble corazón la condesa no le inspiraba confianza, sobre todo porque había sido impuesta por Sofía
- Su alteza, la archiduquesa Sofía, me ha encargado que le entregue la explicación del ceremonial de la corte antigua, su majestad quiere que lo aprenda y lo estudie en la clase de protocolo y etiqueta
- ¿veinte páginas? ¿Qué quiere decir esto de que está permitida la entrada al palacio a las damas, la entrada al salón?
- son las que a diferencia de las de entrada menor luego de ser designadas pueden entrar a sus habitaciones, es decir se elige quien puede aproximarse a la emperatriz y quien no
- bien, me molestaré en aprender este disparate – y con un gesto le hizo saber a la duquesa que podría retirarse, lo que la condesa procedió a obedecer
- Condesa Molly, Haga pasar al doctor Falik, para las clases de florentino
El doctor Falik era un hombre mayor, de sonrisa agradable y mirada gentil, considerado por los ciudadanos del país de las flores como un hombre sabio y sus opiniones expresadas en el diario de ese país eran tomadas con respeto, el había llegado a conocer a la reina Serena en las clases que le impartía y había descubierto el grande y noble corazón de la princesa y ahora Reina del Reino Dorado. Momentos después Serena se encontraba tomando clases de florentino
- Y dígame doctor Falik, trajo los dibujos que me prometió
- Por supuesto Majestad, le traje los dibujos de los campos floreados de la llanura baja de nuestro país – le empezó a enseñar los diferente dibujos los cuales mostraban bellos paisajes del pueblo natal del doctor
- No sé porque, doctor Falik, pero siento por la nación de las flores un gran aprecio que por ninguna otra a pesar de que conozco poco de ella
- Eso se nota, majestad, también los florentinos que no conocen a su majestad y que sólo han escuchado lo que yo les informo en los diarios, honran y quieren a su majestad, mejor dicho la aman porque saben que usted es un ángel bueno que intercede por el país de las flores ante el Rey
Mientras Serena tomaba sus clases de Florentino, uno de los generales que había estado en la audiencia con el Rey le informaba a la reina Sofía, sobre la amnistía dada al país de las Flores, la reina furiosa va con su hijo para reclamarle
- Darién ¿levantaste el estado de sitio del país de las flores y le diste una amnistía? – le preguntaba furiosa Sofía
- Así es madre
- Y la amnistía incluye a todos los jefes rebeldes incluyendo al conde Steven Alfa
- Por supuesto Madre, no quiero que nadie en mi reino este triste, donde yo mismo soy tan feliz, quiero que todos los que viven en Reino Dorado compartan mi dicha
- Pero Darién sabes que no se puede reinar con sentimentalismos, estábamos de acuerdo que la rebeliones solo pueden combatirse con fuerza y extrema dureza
- Si madre, pero la reconciliación sólo es posible con la bondad y el amor
- Imagino por influencia de quien hiciste todo esto
- tiene razón, mamá, lo hice por Serena y le estoy muy agradecido por ello
- tengo curiosidad por saber si también le agradecerás esto – le da el diario de Serena
- que es mamá
- el diario de tu esposa
- madre, ¿de dónde lo sacó?, sabe no pienso leerlo sin la autorización de mi esposa
- de donde lo saque no interesa, pero ya que tu no lo quieres leer, entonces te leeré uno de sus poemas
Regresa la joven primavera
y el árbol se engalana con verde esplendor,
el viento enseña a las aves nuevas canciones
y retoñan las flores esparciendo su agradable olor
- Es muy bonito madre
Sofía sigue leyendo
¿Pero puedo disfrutar la primavera
en un país extraño y lejano?
añoro el sol de mi patria lejana
y añoro el aroma del Milenio de Plata
-¿quieres que siga leyendo? – pregunta Sofía
- Lo que quiero madre es que me deje a solas
Sofía, salió con aire triunfal pensando que había dejado mal a su nuera, pero fue diferente ya que dejó a su pobre hijo preocupado por la felicidad de esposa, pues el mayor deseo de él es que Serena fuera completamente feliz, por más intentos que hizo para terminar los asuntos pendientes no pudo, toda la tarde estuvo ocupado, por el asunto de amnistía al reino de las flores, debido a que habían opiniones encontradas, cuando se desocupó ya era muy noche, por lo después de cenar con los delegados, fue a su habitación a ver a su esposa, pero ella se encontraba profundamente dormida y no quiso despertarla, se cambió y se acostó con mucho cuidado, para no importunar los sueños de su amada, al otro día tuvo que levantarse muy temprano, Serena aun se encontraba dormida, por lo que le dio un beso suave en los labios, la princesa en sueños correspondió al beso, pero no despertó así que Darién fue atender sus deberes como Rey.
Continuará…
Próximo capítulo: primer festejo, juntos
Gracias a patty ramirez de chiba, yumi_kamaghata, SereyDarien, goordita, Isabel, arias serena, cattiva, julimoon, Susy Granger y Caltroga por sus reviews
Perdón si me olvido alguien, besos a todos y espero sus reviews
Cherrie
