"¿Has dormido algo esta noche?" George se dio la vuelta. Le dolía todo el cuerpo por la mala postura en la que había pasado demasiadas horas. Meredith estaba allí, tampoco tenía buena cara, pero al menos intentaba sonreírle.

"¿Cuándo hemos cambiado de día?" Al mirar por la ventana, el joven médico se dio cuenta que se estaba haciendo de día.

"Tienes que descansar, recuerda lo que dijo Derek, puede que tarde en recuperar la conciencia y si quieres ayudarle, será mejor que te vea con buena cara y una encantadora sonrisa."

"Si es que despierta." La mirada de George se centró en la cama. No le había quitado de encima la vista a Alex desde que lo habían sacado del quirófano y hasta ese momento no había dado pruebas recuperar pronto el conocimiento.

"Vamos George, conoces a Alex tan bien como yo. Es un tipo duro y desde luego no te va a dejar tirado ahora que estáis juntos."

"Juntos." La palabra sonaba demasiado lejana para George ahora. parecía hacer un milenio que se habían besado delante de todo el hospital, había pasado una eternidad desde que habían decidido decirles a todos que estaban juntos.

Ahora todo había cambiado y aquellos momentos felices, parecían haberse quedado atrás para siempre. "Estoy bien, de verdad. Prefiero quedarme aquí, si despierta antes de lo previsto, quiero que me vea allí. No puedo ni imaginarme el miedo que debió pasar antes de perder el conocimiento y si ahora se encuentra sólo…"

"Vale como quieras, pero ya sabes, si necesitas cualquier cosa, tengo el busca encendido todo el tiempo." Meredith besó a su amigo en la frente con cariño y tuvo la tentación de abrazarle, pero al final se contuvo; cuando George estuviera preparado para sacar todos sus sentimientos, ella le estaría esperando con los brazos abiertos.

- o -

"Has tardado mucho. ¿Dónde has estado?" Izzy, mucho más recuperada después del parto, del que ya habían pasado varias horas, estaba sentada en la cama, con la pequeña Carol en sus brazos, durmiendo tranquilamente. "Cariño ¿te encuentras bien? Pareces muy pálido."

Denny tardó un momento en contestar, no sabía que iba a contarle. Comprendía perfectamente por que los amigos de Izzy no querían que supiera tan pronto lo que le había sucedido a Alex, ya sabía la fuerte amistad que les unía después de los años trabajando juntos. Pero ahora que la miraba y que ella esperaba que le dijera algo, Denny no sabía que decirle.

"Si, estoy cansado nada más. Creo que me vendría bien dormir un poco."

"¿Crees que después de todo lo que hemos pasado puedes ocultarme algo? Te quiero Denny y si hay algo que te preocupe, algo que haya ocurrido y que deba saber, sólo dímelo, no será tan grave."

Denny tragó saliva con dificultada, como si tuviera un nudo en la garganta que le impidiera hablar o respirar. Se sentó en la cama y acarició la cabecita de su hija recién nacida.

"Además, ¿Dónde están los chicos? Pensaba que después de dar a luz, vendrían todos, ¿Dónde están Meredith y George? ¿Y que hay de Alex he oído unas cuantas cosas por ahí que me gustaría que me explicara?" Terminó diciendo ella con una enorme sonrisa en los labios, que en seguida se apagó, al ver que él no le seguía la broma. "¿Qué he dicho? Parece que hayas visto un fantasma."

"No digas eso." Denny acarició la mejilla de su prometida y le besó con ternura, observando la sorpresa en la expresión e ella. "será mejor que descanses." Comenzó a levantarse, pues había algo que no era capaz de hacer con Izzy, porque con el tiempo se había dado cuenta que era incapaz de mentirle a su novia.

Sin embargo, Izzy no se lo permitió y sujetándole del brazo, le hizo volver a sentarse en la cama. "Vale, ya es suficiente, ¿Qué te pasa? estás muy raro desde que has vuelto, me estás escondiendo algo, así que dime que está ocurriendo aquí."

Izzy miró a su novio con firmeza. "Les prometí que no te diría nada. Además creo que es lo mejor."

"Denny…" Izzy dejó a la niña en su cuna, aunque el bebé ni se dio cuenta, pues continuó durmiendo tranquilamente. Su padre la miró con ternura, al menos ella era feliz en ese momento y no se enteraba de lo que estaba ocurriendo. "Cariño, he visto una bomba a punto de volar el hospital. No creo que sea nada tan grave como para que no puedas decírmelo." Le dio un beso en la mejilla y se abrazó a él, apoyándose en el pecho de Denny.

La abrazó y suspiró largamente, encontrar las palabras para lo que tenía que decir, no era nada fácil para él. "Lo cierto es que si que ha ocurrido algo. No se como decirte esto. Es Alex."

"Claro, ¿Dónde está? Yo pensaba que vendría a ver a nuestra hija. Aunque a lo mejor está demasiado ocupado con George."

"Stevens… Izzy." La joven pareja, miró a la puerta. Sorprendentemente para ellos, Mark estaba allí. Estaba serio, más de lo que Izzy le había visto nunca. "Creo que tenemos que hablar."

Denny tomó la mano de Izzy con fuerza. "Doctor Sloan, ¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué nadie quiere decirme nada?" Su prometido le besó en la frente y apretó su mano. "Denny."

"Hace unas horas que hemos operado a Karev de urgencias. O'Malley está con él desde entonces." Casi de un salto, algo lento por lo cansada que todavía estaba después de haber dado a luz, Izzy se puso en pie, pero Denny impidió que dejara la habitación.

"¿Cómo has dicho?"

"Izzy cariño, tranquilízate."

"No voy a calmarme, ¿Qué es lo que le ha ocurrido a Alex y por que no me lo había dicho todavía?"

- o -

George llevaba un rato acariciando la mano de Alex. Nadie había entrado en la habitación desde que Meredith le había dejado sólo y se lo agradecía a sus amigos. Quería estar tranquilo y a solas con el hombre al que quería.

"Vamos Alex, se que puedes superar esto. Has pasado por cosas horribles toda tu vida, ahora es el momento de demostrarles a todos los que intentaron arruinarte la existencia."

George esperó un momento, pensando que aquello que le había dicho a su novio serviría para que abriera en ese momento los ojos y le diera la relación. Pero no ocurrió, Alex se quedó de la misma forma, inconsciente, durmiendo prefería pensarlo George.

Le acarició la frente y le besó en los labios como su del príncipe del cuento de hadas se tratara. "Alex… eres uno de los mejores médicos que hay en este hospital y ahora los dos somos residentes. ¿Sabes lo que es eso? Somos residentes."

Sujetó con fuerza la mano de Alex y apoyó la cabeza sobre el pecho de su compañero. El corazón de Alex latía lentamente, pero era fuerte; al menos eso estaba bien. De repente, George notó que Alex le apretaba la mano.

"¿Alex?" Se incorporó y esperó. "¿Alex estás aquí conmigo?" De nuevo su compañero le apretó la mano. "Espera aquí un momento mi vida, voy a ir a buscar a Derek." George se levantó con decisión, pero al escuchar la voz apagada de Alex, se detuvo en seco y se dio la vuelta.

"George, no te vayas, no me dejes sólo."

"No, tranquilo, no voy a irme, voy a buscar a Derek. Tranquilo, tranquilo." Pero con la poca fuerza que tenía en su cuerpo en ese momento, su compañero tiró de él, impidiéndole ir a ninguna parte. "Vale, tu ganas, me quedo aquí, pero al menos deja que llame a Meredith al busca."

Se sentó en la cama y sonrió. Alex había abierto los ojos, lo estaba mirando y le devolvió esa sonrisa tierna que a George le gustaba tanto. "Me alegro tanto de verte despierto, creía que…"

No continuó hablando, sabía que no debía decir todo lo que había pasado por su cabeza durante las horas que había esperado ver a Alex con los ojos abiertos; todavía estaba aterrado pero su compañero se merecía tranquilidad y estabilidad en esos momentos.

Por eso, se apoyó en el cabecero de la cama y espero a que su novio se apoyara en él, con la cabeza sobre su estómago, moviéndose lentamente, quejándose por lo bajo por el dolor que a veces le asaltaba, pero quedándose todo lo cerca que podía de George.

En cuanto lo tuvo cerca le besó lentamente de nuevo, al menos ahora sabía que Alex estaba siendo consciente de su gesto y luego lo dejó descansar, abrazado a él, tan sólo sintiendo su respiración y su calor cerca; era todo lo que necesitaba para sentirse más seguro.

- o -

"No parece que haya daños en la cabeza, aunque todavía es pronto para decirlo, tendremos que esperar un par de días antes de estar del todo seguros." George le agradeció a Derek todo lo que estaba haciendo por ellos, al igual que el resto de compañeros. Todos es estaban dejando la piel por ayudarles.

George había salido de la habitación para hablar con Derek, por miedo a lo que pudiera decirle el médico. Al volver, se quedó en la puerta, sorprendido al ver la aparición de Izzy allí, junto a Denny.

Su amiga estaba paralizada, como si se hubiera convertido en una estatua de mármol, pero entonces la escuchó hablar.

"¿Por qué nadie me lo había dicho? Acabo de tener una hija, no me he vuelto frágil como el cristal."

"Izzy" la chica se dio la vuelta y al ver a George, corrió hacia él le abrazó con fuerza, sin poder evitar comenzar a llorar en cuanto lo tuvo entre sus brazos.