Capitulo: 10
Juegos previos…Felación…IrrumaciónEl silencio reinaba en la residencia Uchiha para ser un sábado…nada de gritos alegres recorriendo los pasillos, de trabajo arduo en las mañanas, ni siquiera su madre le había irrumpido el sueño, o la perversa de Sakura…solo él se perturbo el sueño al sentir la necesidad de satisfacer su apetito sexual con la diosa que tenía como esposa. ¡Vamos! No había tenido relaciones hace un mes y medio…no que el recordara. Se volteo lentamente, encontrándose con la perfecta y suave espalda de su esposa quien dormía de espalda y sin nada puesto…algo que le favoreció y lleno más su apetito por ella. Levanto un poco su mano derecha y la poso en la espalda de ella, acariciando lentamente la piel de ella con las yemas de sus dedos. Como respuesta, ella sonrió y suspiro, levando un poco su rostro y poso sus ojos en la mirada hambrienta de su marido, volteándose al instante para atraparlo en uno de sus abrazos.
Ho pensato per un momento che ti aveva abbandonato il desiderio sessuale ("por un momento pensé que el deseo sexual te había abandonado")
Se movió lentamente quedando encima de Kohana quien reía mientras paseaba sus ansiosas manos por la espalda varonil de él. El momento era perfecto para tener algo de intimidad con su esposa, y tal vez llevar a cabo eso de la práctica de tener hijos… ¡Claro esta! ¡"Todo era perfecto!...tan perfecto como para creerlo. Aquel potente grito rocanrolero que inundo todos los pasillos del Orfanato Uchiha e invadió el cuarto del Uchiha, no mas podía provenir de un solo sitio…la habitación de Karin y la escandalosa de la Haruro. ¡Las puta nueve de la mañana y ella ya empezaba a darle los primeros síntomas de un fuerte dolor de cabeza!
μαλδητα πόρνη (maldi̱ta pórni̱ "maldita puta") — grito un escandaloso rubio con la morra encendida, aventando la puerta de su habitación mientras con pasos firmes y rudos caminaba en dirección al pasillo que daba al cuarto de Itachi.
πυταμαδρεδεδιός! περόκυεμιερδαπάσααηι? ("puta madre de dios!" pero que mierda pasa aquí!) — irrumpió en la habitación de Itachi sin tocar ni nada por el estilo, solo puso la mano en la perilla y la giro, abriendo esta de un cantazo…¡Al carajo toda la mierda de modales en una casa ajena! No ahora que el inquilino ha sido levantado de la peor forma.
κωνυνκαραξο...Ιταχη ("con un carajo…Itachi") — soltó en casi un grito, Itachi por instinto se levanto, y más al ver como su puerta había sido abierta de la manera más exagerada, invadiendo dicho inquilino su privacidad…¿Qué la puerta no se había hecho con un propósito en la vida?...¡Carajo! ¡¿Por qué demonios no le puso seguro?
καραξο...περόκυεβέργατιενεςΙταχη. ("carajo…pero que verga tienes Itachi") — Arguyó sorprendido ante la gran anatomía de su compañero…de hecho ahora podría decir que su amigo cambio en tanto tiempo que no le vio
νοσαβεςτοκαρλαμαλδητα πυέρτασεμπάι ( No sabes tocar la maldita puerta Deidara) — soltó Itachi mientas tomaba en manos su bata color negra y se la colocaba.
αμιγώενεστοςκάσοαγραδεσκοαμη πόκαμεμόριαδεμοδαλες ("amigo en estos casos agradezco a mi poca memoria de modales.") — dijo con una sonrisa perfilada e descarada…Kohana, enrollada en sus sabanas se levanto para así hacer notar su presencia y dejarle en claro al Sempai que ella existía y entendía un poquito su idioma.
¡Itachi-San! ¿Qué es todo este ruido?...Cielos. — exclamo la voz de su madre quien al igual que el inquilino se tomo la molestia de no tocar la condenada puerta y entrar como gran reina que se creía.
Mama, ya lo sé…iré a arreglar el problema. — dijo enojado, saliendo de la habitación cuanto antes, Deidara le siguió al igual que Mikoto.
El remix Birthrightwrong por celldweller…¡Como coños no iba a reconocer esa música si su hermanito fallecido comparte los mismos gustos con Sakura!Abrió la puerta de cantazo encontrándose algo que le dejo paralizado e indignado…¡Que carajos! Se había equivocado y en vez de tener un orfanato, más bien tenía un burdel…UN prostíbulo donde tenía a menores bailando en ropas menores, no mejor dicho en ropa interior.
Kurotsuchiiiii! — Exclamo Deidara enojado al ver que dentro de esa habitación estaba su hermosísima hermanita bailando en ropas menores con aquellas desquiciadas…claro, Karin no estaba mal, incluso felicito mentalmente a su hermanita por darle una vista perfecta de esa muchachita de la cual de seguro andaría inevitablemente pensando en ella sobre cosas impúdicas que le aria hacer.¡Arpía, serpiente de seis cabezas…eres una verdadera obra de arte creada por el mismo hades para hacerme la vida de cuadritos! — Exclamo Deidara…su hermana paró en seco de bailar y se volteo al igual que las demás, solo Sakura se paralizo del miedo al ver los ojos de Itachi puestos en ella, Kurotsuchi mas bien se cruzo de brazos, rodo los ojos y suspiro hastiada por la parloteria de su hermano…a Karin no más le dio lo mismo.
Y no me mires con esa cara Kurotsuchi. — le amenazo con el dedo al ver que su hermana le rodo los ojos y le puso mala catadura.
Y no te agás la que no me entiendes…— aclaro él, sabiendo bien que su hermana sabia Japonés…¡Claro cómo no va a saber si estudio en uno de los colegios de Grecia más caro e lujosos que había, allí le enseñaron a hablar no solo ingles, sino a su elección le dejaron elegir cualquier otra lengua cual ella eligió Japonés, por ser el idioma más difícil y menos hablado en Grecia!
Son las nueve de la mañana SAKURA. — reacciono Itachi luego de haber quedado indignado ante aquello. Inevitablemente, Sakura rodo los ojos asía Karin y vio que esta reía y le daba un codazo a Kurotsuchi para que viera lo que ella había notado, uniéndose esta a la risa. Sakura observo aquello que Karin había apuntado con sus ojos, impresionándose y a la vez volteando su rostro no solo de la vergüenza, sino de lo sucio que había sido aquello.
Y usted tiene una gran erección debajo de su bata…- soltó Karin, contemplando aquello mientras apuntaba con sus ojos. mikoto se hecho asía adelante quedando pasmada ante aquello…¡pero qué vergüenza dios!
Hay Mijo…yo como tu arreglara ese problemita.- soltó Mikoto sorprendida y a la vez abochornada.
¿Mama qué? — soltó molesto, notando de inmediato el problema que tenia.
Y baya que lo tiene grande. — murmuro Karin, logrando escucharlo el Uchiha.
¡¿Qué?... hablo del problema — Soltó Karin asía su defensa.
Itachi salió enojado de la habitación, restrellando la puerta de la habitación de las jóvenes, quedando solo Mitoko y Deidara quien no le despegaba la mirada a Karin quien noto de inmediato la insinuación de este en sus ojos.
Kurotsuchi, vete a tu habitación…hablare contigo luego. — soltó Deidara enojado luego de haber vuelto a la realidad, saliendo de la habitación sino antes recorrer el cuerpo de Karin con su mirada.
Ah, que mañana…deberás Sakura, cada día eres más compatible con mi Sasuke-Kun. — soltó en un suspiro casi alegre mientras salía de la habitación.
Carajo Sakura, deberíamos hacer esto más a menudo…¿ vistes que grande tiene la verga el Uchiha? — soltó Karin mientras se tiraba boca arriba en la cama.
Sakura no tenía que verla…ya la había visto y brindado de diferentes formas, por así decirlo.
Mierda, ni pensar que ese bombón está casado…— lamento Karin algo enojada.
Oye frentona, ¿me estas escuchando? — volteo su rostro y observo a Sakura quien estaba sentada en la cama de frente.
Si te escuche, y créeme que no me importa…al contrario me desagrada. — soltó sinceramente y con algo de repulsión.
¿Eh?...oye me asustas, me estas asiendo pensar que eres lesbiana o algo por el estilo. — dijo Karin, Sakura poco le importo el comentario ofensivo de ella, sino mas bien andaba pensando si el Uchiha le castigaría por aquella falta luego de aquel escándalo.
Lejos de allí, un malhumorado Uchiha se encontraba dándose una ducha fría para calmar el mal humor que tenia…¡Sakura y sus malditas travesuras lo tenían loco! Por suerte hoy podría descansar un poco de ella y en especial de todos, ya que su esposa tenía una reunión importante con varios padres adoptivos los cuales estaban interesados en adoptar varios de los niños que tenían a su disposición; el inquilino y su hermanita que no se queda atrás en travesuras, se irían juntos a pasar un día de hermanos en alguna parte de la ciudad y con lo que respecta de su madre, pues esta andaría de salida nuevamente como lo hace casi todos los días. De Sakura y Karin ya se encargaría él de ellas, seguramente las pondría hacer un poco de tarea en la casa como castigo ya que no tenía planeado llevárselas a ninguna parte con lo mal que se comportan y por lo que hoy le había hecho…solo seria él, y una que otra relajante lectura para complementar un relajante día en la terraza o en la piscina de la casa.
Salió de la ducha y se vistió de inmediato, escuchando el llamado de su esposa detrás de la puerta del baño, esta le informaba que tenía una importante llamaba familiar, y en cuanto dijo de quien se trataba se impresiono…su padre le había llamado, y probablemente seria para hablar de algo familiar cual terminaría seguramente en una de las tantas discusiones familiar telefónica que ha tenido con él durante estos años. Casi sin ánimos y abatido por lo que se aproximaba, abrió la puerta y salió del baño, tomando el teléfono en manos.
Buenos días papa…— soltó Itachi mientras se secaba el cabello con una toalla blanca.
¿Cómo estas Itachi? — pregunto su padre cual le extraño a Itachi…por lo regular él siempre era directo, nada de cordialidades innecesarias en la familia, ni mucho menos a una que has desterrado.
Bien, ¿y tú? — devolvió las formalidades, no tenía que ser grosero con él…al menos no por ahora.
Bien…escucha Itachi, ¿quiero hablar contigo algo serio? — soltó fugaku…Je, Ya le conocía bien su hijo, no bastaron unos segundos para ser directo en el asunto.
Te escucho. — hablo Itachi, tomando asiento en la butaca de su habitación.
Tu mama esta hay. — aquello le extraño a Itachi, aun así le contesto.
N,no, ahora mismo no está a mi alrededor. — aclaro Itachi.
Entonces…cuando se irá ella de la casa. — pregunto Fugaku
No se papa, por lo general ella sale los medio días. — contesto mientras se rascaba la cabeza algo exasperado.
Entonces hablaremos cuando ella no esté…iré a tu casa. — soltó así como si nada, alertando a Itachi quien se levanto de cantazo de su asiento.
¡E-Espera papa! ¿vendrás acá? — pregunto Itachi algo impresionado.
Si, en la tarde…llamare para corroborar si tu madre no está. — hizo el intento de enganchar, pero su hijo se lo impidió.
¡Que rayos!, papa, ¿Cómo demonios vendrás acá? No que estabas en una reunión importante en Egipto. — pregunto Itachi.
Llegue hace una semana y me instale en Fujisawa. — contesto su padre, Itachi Aspiro hondo.
Llevas una semana en la ciudad y ni siquiera mi madre me lo ha dicho. — soltó Itachi.
Baja la voz Itachi…tu madre no lo sabe. — cada vez las cosas se ponían más tensas e confusas.
Hablaremos luego…— soltó fugaku al ver que su hijo se disponía a hablar, colgándole repentinamente.
¡P-pero que coños! — murmuro Itachi, teniendo la atención de su esposa quien le miro confusa
¿sucede algo cielo? — le pregunto Kohana.
No..nada. — contesto Itachi pensativo.
Se levanto de la butaca, camino hasta su lujoso tocador hecho en mármol, abriendo una de las, saco un bóxer gris y un pantalón malla de color negro, cortos, debajo de la rodilla. Cerró la gaveta y abrió la siguiente, sacando una camisilla negra cual coloco encima de su hombre, saliendo de inmediato de la habitación, dejando a su esposa un poco confundida ante la actitud espontanea de su esposo.
…
Subió a trompicones algo molesta, con una gran carga en sus manos cual pesaba el doble que ella. Estaba más que molesta, la muy ingenua de Karin había dejado las dos canastas de ropa limpia en la azotea, teniendo ella que subirlas una por una. Aquella gran montaña de ropa doblada que subía en aquella canasta no le dejaba ver bien el frente, tropezando con el Uchiha quien bajaba las escaleras, distraído en sus pensamientos. Traspié y casi cae por aquella escaleras si no fuera por la impresionante maniobra del Uchiha quien reacciono de inmediato ante la situación, echando a un lado la canasta de la joven, la tomo de la cintura, perdiendo ante su Azaña el equilibro, cayendo de espalda en la escalera.
¡UF! — soltó ella enojada, con el rostro contraído y rojísimo. Cuando levanto su rostro, su nariz roso con aquel pecho formado, ofendiéndose considerablemente.
¡P-ero que distraído es usted!... ¡Casi me mato por su culpa! — soltó ella enojada, el Uchiha aun la aguantaba mientras intentaba controlar el dolor que tenía en la espalda debido a la caída.
Idiota…¡Y-Y Por favor no sea tan exhibicionista y hágame el favor de ponerse una camisa!...aquí viven más personas. — se levanto y le empujo de mala gana, el Uchiha se quedo paralizado ante la reacción endemoniada de ella…¡Cielos! Solo fue un accidente, ¿y desde cuando ella se preocupa por que el no lleve camisa?
Espera, yo te ayudo pequeña. — espeto de repente, levantándose para ir a ayudarle a recoger la ropa cual quedo regana por las escaleras, terminando el canasto en el último escalón.
¡Déjelo así!...y por favor retire sus manos de mi ropa interior. — soltó ella de mala gana.
Y no vuelva a decirme pequeña…me llamo Sakura. — profirió enojada.
Karin había salido de la habitación, encontrándose en el principio de las escaleras el desorden que había en las escaleras. Colérica bajo las escaleras, exigiéndole una repuesta a Sakura del porqué su ropa interior estaba en las escaleras.
¡por la maldita culpa tuya! — exclamo Sakura, viéndola con mala catadura
En primer lugar, si me hubieras ayudado a subir las canastas de ropa en vez de estar durmiendo, nunca me hubiera tropezado con el idiota Mentor que tenemos. — soltó ella, riendo Karin ante su pereza cual Sakura vociferaba como una endemoniada.
Sakura, fue un accidente, no tienes por qué andar gritando de esa forma, ni mucho menos andar insultándome. — le regano el Uchiha por su mala actitud.
Usted cállese…descarado exhibicionista. — soltó ella enojada, terminando de colocar la ultima prenda en el canasto cual le cedió a Karin en manos, ordenándole casi a gritos que lo llevara al cuarto.
En definitiva, hoy sería uno de esos días que hubiera deseado no despertar. Se dispuso a bajar las escaleras, escuchando la voz de su esposa quien le informaba su partida junto con los niños. Gustoso hubiera cancelado sus planes si su esposa le hubiera pedido que fuera con él, pero lamentablemente no podía huir de sus deberes cual uno en especial era el que le exasperaba…la reunión con su padre.
¿Desde cuándo no hablaba con su padre de frente? Recordó mentalmente los años que llevaba sin hablarle a su padre…entro a la Daigaku a los 15 años, y Termino su bachillerato a penas teniendo 19 años de edad, decidiendo ante la presión que llevaba por la muerte de su hermano, irse a estudiar a otra universidad, fuera de Japón, donde termino su doctorado y se caso con Kohana….SIP, exactamente llevaba casi ocho años sin tener una conversación de frente con su padre, recordada bien los años ya que el día de su cumpleaños, el mismo día que su hermano murió, cumplía ocho años de no hablar con su padre. Iba a ser algo bastante incomodo e difícil tener aquel reencuentro poco deseable, pero aun así tenía que hacerlo y dejar de huir de todo aquello si quería vencer sus traumas.
Salió de sus pensamientos al escuchar la voz de su madre llamarle.
Itachi, cariño. — le llamo su madre, volteando para verle.
Madre, creí que te habías ido. — soltó Itachi algo confundido.
Si, ya voy de salida, pero antes quería preguntarte algo. — soltó su madre mientras buscaba en su bolso las llaves del auto que había rentado.
Si madre. — le cedió el permiso
¿tu padre te ha llamado? — pregunto mientras buscaba algo exasperada en su bolso las malditas llaves.
No…— su mentira no sonó no tan convencible para los oídos de su madre quien conocía bien a sus hijos…tal vez y con Kohana u otra persona hubiera funcionado, pero con su madre no.
Seguro que tu padre no te ha llamado para nada. — dijo con un tono bastante alertador para el Uchiha.
Bueno, la verdad es que me llamo dos veces. La primera te la había comentado, y la segunda, fue para prácticamente lo mismo…preguntar por ti y que hacías acá tanto tiempo. — lo último era casi una pregunta que él había formulado en aquellas palabras llenas de falacias.
Bueno niño, pues en el funeral que te había dicho, además tu padre está algo bipolar e histérico por mi ausencia. — soltó su madre despreocupada mente.
¡Ah! Debo haber dejado las llaves en tu despacho. — dijo algo dudosa mientras buscaba en el bolso, encontrando triunfantemente las llaves.
¿Qué hacías en mi despacho? — pregunto algo intrigado.
Estaba sacando unas copias a unos documentos importantes e enviando un fax…me urgía cuanto antes que llegara hoy. — contesto ella, dándose la vuelta para irse.
No me esperes cariño…tengo cosas importantes que hacer y no creo que llegue temprano. Cuídate mi cielo. — se despidió, saliendo por la puerta principal.
Su madre cada día estaba más rara, la conocía bastante bien para saber que algo no andaba bien en la relación de su padre y ella, mas sospechaba que había algo entre medio de todo ello. Entro a su despacho, camino hasta su escritorio, tomando asiento en la silla que había detrás de este. Estiro sus manos por el criterio y sin esperarlos, sus ojos se toparon con una carpeta amarilla cual no recocía como su pertenecía. Al principio pensó dejarla allí, pero al recordarse que su madre había estado en el despacho enviando un Fax, decidió echarle una ojeada para ver si de allí descubría algo de lo que ocurría en sus espaldas.
Los abrió y empezó a leerlos, asombrándose ante lo que había leído…los papeles del divorcio, y no de cualquier divorcio, sino mas bien el de sus padre…ahora entendía la indiferencia que tenía su madre asía su padre. Acomodo los papeles y los coloco en el mismo lado que los había tomado, pasándose una mano por el cuello y rostro…tal vez de todo eso se tratase la visita de su padre, tal vez el quería que convenciera a su madre para que no se divorciara de él. ¡Con un carajos! Hoy era el peor día de todos.
El teléfono del despacho sonó, y al tercer llamado el Uchiha levanto el teléfono algo arrepentido.
¿tu madre ya se fue? — pregunto de inmediato su padre, ni siquiera un hola.
Si. — contesto en un suspiro el Uchiha.
Se fue más temprano de lo que creía. — dijo su padre, observando Itachi el gran reloj que se encontraba en la pared cual daba las 12:15 P.m.
Dijo que tenía cosas importantes que hacer. — contesto el Uchiha.
Me imagino…en fin, estoy a unos minutos de tu casa, espérame frente a la puerta. — dijo casi como una orden su padre, finalizando inmediatamente la llamada.
Casi sin ánimos, se levando de la silla y salió de su despacho, caminando en dirección a la salida principal de la casa. Al abrir la puerta se llevo la sorpresa de encontrar un taxi frente a la casa, bajando de este un hombre parecido a él por su porte, seriedad y postura. Su padre le pago al taxista y le murmuro algunas palabras, apagando el taxista el motor del auto luego de dedicarle una sonrisa a su cliente quien ya se había despegado de la ventanilla.
¿Cómo estas papa? — levanto su mano para saludarle, este miro con desdén la mano de su hijo y como si pareciera obligatorio, saco su mano derecha del bolsillo, saludándole a su hijo a quien no había visto por años.
Bien…— contesto y sin importarle preguntarle a su hijo como estaba, fue directo al grano, acordándole a su hijo que tenía que hablar algo importante. Este le cedió el paso adentro y le guio hasta su despacho, cerrando con seguro para así no ser interrumpido por nadie.
Bonita casa tienes. — dijo su padre, tomando asiento frente al escritorio de su hijo, quien estaba sentado detrás de este.
Y dime papa, ¿a que has venido? — fue directo al grano su hijo.
He venido a hablarte de tu madre. — soltó su padre…ya lo suponía.
Adelante. — le a niño a siguiera, entre más rápido la conversación surgiera, mas mejor para él.
Hace más de seis meses que no sé nada de tu madre. — revelo Fugaku dejando algo confundido a su hijo.
¿Cómo? — soltó confundido..su madre apenas llevaba un mes fuera de la residencia Uchiha, luego de haber asistido a aquel funeral.
Es imposible…mama solo lleva un mes aquí, luego del funeral. — corrigió Itachi a su pensar y lo que tenía entendido.
¡que funeral ni que diantres! — espeto Fugaku algo molesto
Tu madre miente…todo lo que te ha dicho es una mentira. Es una mentirosa. — alego su padre.
¡que! — soltó impresionado el Uchiha
Lo que has escuchado, nunca hubo ningún funeral, ella se escapo a Fujisawa solo por la obsesión loca que tiene. — revelo él
Tu madre no está curada de la depresión que paso luego de que Sasuke murió. El haberla internado en aquel hospital no sirvió de nada. — revelo Fugaku.
Espera..¡¿mama estuvo hospitalizada en un hospital psiquiátrico y tú nunca me lo informaste? — soltó Itachi algo molesto.
Para que querías que te llamara, tú mismo dejaste en claro que no querías comunicación con nosotros. — soltó Fugaku
No obstante, precisamente hoy te tomaste la molestia de llamarme…valla que ironía la tuya. — soplo exasperado.
No he venido para discusiones, Itachi…vengo a hablarte de algo serio. — soltó su padre al ver que su hijo empezaba a levantar el tono de voz.
Tu madre es esquizofrénica…cree que Sasuke está vivo. — soltó su padre, paralizando por completo la respiración de su hijo….su madre…esquizofrénica.
Esquizofrénica…madre. — dijo sin creerlo, Fugaku suspiro ante lo dicho.
Cuesta mucho creerlo…la mujer fuerte y valiente que había conocido en un tiempo se ha desmoronado por completo. — continuo luego de una pausa su padre.
Hace seis meses, luego de la muerte de tu hermano, alguien llamo a la casa para hacer una broma de muy mal gusto, diciéndole a tu madre que su hijo estaba vivo. Desde ese entonces, tu madre quien aun no aceptaba la muerte de su hijo, empezó a creer lo de esa broma y creyéndoselo contrato a detectives quienes se aprovecharon de su condición. Tu madre llego lejos, tan lejos que pidió una orden para sacar el cadáver de su hijo…tuve que internarla. — le conto su padre, Itachi luego de escuchar todo aquel, se rio.
Baya, que historias la que te has creado..y dime papa, ¿con quién mama te atrapo de nuevo?...con una de las sirvientas o secretarias. — soltó Itachi con una sonrisa perfilada mientras miraba a los ojos incrédulos de su padre.
¡Que!...crees que soy capaz de inventarme algo tan delicado como esto. — dijo ofendido.
Lo es todo papa…se lo del divorcio. Si mama se divorcia por infidelidad tuya, ella se quedaría con casi la mitad y un poco mas de tu fortuna,, ¿no es así? — le tiro la carpeta a su padre para que le diera una ojeada
Es fácil decir que ella es esquizofrenia y que se imagina cosas…así podrías decir que ella imagino lo de tu infidelidad. — continuo Itachi, su padre se levanto de la silla ofendido
¡estás loco como tu madre! — exclamo enojado
Ya veo por que se llevan tan a la par. — continuo insultándole al que una vez fue el predilecto de sus hijos.
Admítelo ya papa. — insistió Itachi que le dijera la verdad
No tengo que admitir nada de las locuras que has dicho…— soltó aun mas indignado.
No son locuras. — prosiguió Itachi.
¿Ah no? Y que son según tu Itachi…o debo decir el santo acogedor de niños. — se burlo en la propia cara de su hijo.
Crees que no lo sé, Mitokado me lo conto todo…tus malditas locuras, eso de adoptar niños problemáticos para poder curar tu maldita locura que según tu es un trauma provocado de la muerte de tu hermano al nunca ayudarle debidamente, creyendo así que encontrarías el perdón ayudando a esos niños problemáticos. — soltó Fugaku sin ninguna censura en sus palabras.
Hazme el favor de salir de mi casa. — se levanto violentamente Itachi, botando a su padre en palabras finas.
Fue una pérdida de tiempo venir hasta aquí…después de todo eres igual de loco que ella. — se levanto y camino hasta la salida, saliendo del despacho de su hijo quien estaba a punto de golpear a su padre si no cerraba de una buena vez la maldita boca.
¡Carajos!...¡desgraciado padre me has salido! — profirió en casi un grito cual Sakura y Karin escucharon.
¿Qué le habrá ocurrido? — soltó aquella pregunta al aire Karin mientras caminaba junto a Sakura.
No sé y la verdad no me importa. — contesto Sakura mientras leía uno de sus tantos comics norteamericanos, tropezando sin querer con Uchiha Fugaku.
P-perdone. — se disculpo de inmediato Sakura al ver aquellos ojos llenos de furia cual cambiaron de repente al ver la imagen de esa joven a quien miro con confusión y asombro.
¡Auch! ¡me lástima! — exclamo Sakura al Fugaku poner sus manos en los hombros de Sakura apretando estos considerablemente.
Fugaku reacciono ante su acto y retiro sus manos de ella, echándola aun lado, salió por aquella puerta sin decir nada.
¡demonios! ¡¿Por qué cada loco que entra por esa puerta se tiene que topar conmigo? — soltó Sakura enojada, volviendo así a la lectura.
Vamos a la terraza. — sugirió Karin
Por mi está bien, después que estemos lejos del Uchiha y sus locas visitas. — soltó Sakura.
Se sentaron en una de las mesas redondas de la terraza, disfrutando así del buen clima y la gran tranquilidad que había en los alrededores. Sacaron sus libretas y libros de su mochila, decidiendo hacer las tareas para así tener el resto del día próximo libre…Karin se disponía a abrir el libro en la página 29, suspirando de la pereza…en definitiva, hoy era uno de esos días que hubiera deseado no despertar.
…
Todo se había sumido en un silencio bastante profundo en los alrededores de la terraza, Sakura había terminado las tareas del colegio, guardando sus libretas e libros en la mochila. Karin aun no había terminado, más bien se estaba rompiendo la cabeza asiendo un ensayo sobre grandes antigüedades de Japón, así que decidió dejarla por unos momentos sola mientras iba a dentro de la residencia en busca de algo que devorar.
Eran las cuatro de la tarde y todo estaba en completo vacio dentro de la residencia, algo que le extrañó considerablemente a Sakura…¿acaso el bastardo de su mentor las había dejado solas? Las empleadas de la residencia había tomado el día libre, por tanto no había nadie que preparara la Sena, lo cual la exasperaba un poco porque a pesar que sabe cocinar, hoy era uno de esos días en que el mal de la pereza le había atacado. Se detuvo en la nevera, optando por abrir el refrigerador y sacar el contenedor de helado, decidiendo así servirse un gran plato de manteado de chocolate con almendra, después de todo eso era lo que pedía su estomago…algo dulce y refrescante.
Coloco el plato lleno de mantecado en la pequeña mesa redonda que había en la cocina, busco una cuchara y tomo asiento frente a la mesa redonda. Se llevo un gran bocado de mantecado a la boca, seguido de uno más grande, degustándose por el sabor exquisito de aquel mantecado, y…nunca lo noto, ni siquiera escucho sus pasos entrar a la cocina, y justo cuando ella levanto la mirada, le vio frente al refrigerador, sirviéndose de la jarra un poco de jugo de naranja. Le pareció bastante normal, así que decidió ignorarle y seguir degustándose de su mantecado, dando un brinquito del susto al Uchiha cerrar la puerta de la nevera con fuerza. Levanto la mirada y noto el enojo presente en el Uchiha…esta era la primera vez que le había visto así de enojado.
Recostó su espalda en la puerta de la nevera, se cruzo de brazos y observo a Sakura, notando que esta estaba nerviosa.
¿Qué sucede hoy contigo? — pregunto, Sakura se limito a mirarle, contestándole de inmediato.
Nada— contesto un poco nerviosa.
¿y porque tan nerviosa? — pregunto con una sonrisa perfilada en su rostro, Sakura le extraño aquel comportamiento.
Se apresuro a comer el ultimo bocado de mantecado, se levanto, camino hasta el fregadero y lavo su plato de inmediato. Observo de reojo varias veces al Uchiha quien le miraba en silencio. Lo que tenía en sus manos no era precisamente jugo, y lo sabía por el fuerte olor que tenia…era algún tipo de licor mezclado con jugo, una de esas bebidas extrañas que los hombres disfrutan hacer.
En aquel lapso de tiempo, el Uchiha recorrió con su mirada las firmes piernas de la joven, sonriendo para sí mismo al llegarle en la mente una idea bastante provocativa, y cuando ella se dispuso a voltearse para caminar en dirección a la salida, Itachi le sorprende, actuado con prontitud le atrapa del brazo y la sostiene con firmeza, volteando ella de inmediato su rostro para encontrarse con aquellos ojos llenos de tenebrosidad.
Ese no era Itachi, lo tenía en claro, y lamentaba el no equivocarse…estaba Inerme ante la situación ya que aun que mas gritase si lograra pasar algo, nadie la escucharía, ni siquiera Karin ya que esta tenia los audífonos puestos, escuchando tranquilamente música en su reproductor de disco portátil.
Le miro con aversión, incluso sus gestos y movimientos de querer zafarse de aquel posesivo agarre, estaban llenos de aversión…repudio asía él, un rechazo infinito que solo ella podía hacerle notar de la manera más clara ante sus miradas y gestos corporales. Le observo en silencio con rostro expectante, ¿acaso él no diría nada ni aria nada?
La textura y color de piel de ella estaba desvaído, ella había perdido su color cremoso ante el inminente miedo que sentía cual la tenia flaqueando. Los ojos del Uchiha translucían considerablemente, dejando ver detrás de toda aquella serenidad las fechorías que estaba dispuesto a hacer con ella. En un rápido movimiento la situó en su lugar, acorralándola entre la puerta de la nevera y su cuerpo, se pego a ella considerablemente, dejando que notara su erección cual pedía necesitadamente su atención. Sus ansiosas manos recorrieron los brazos de ella, acariciándolos lentamente hasta llegar a sus hombros, ella estaba quieta, paralizada, mirándole con miedo y a la vez curiosidad… y justo cuando él pronuncio aquellas palabras que sonaban como una orden, ella se paralizo de inmediato, comprobando así lo que había leído en los ojos de aquel hombre.
Híncate. — pronuncio él con aquella voz sepulcral.
¡¿Que? — soltó ella indignada mientras intentaba de zafarse disimuladamente…era estúpido hacerse la confundida o ingenua, pero la verdad es que ella no lograba entender sus palabras, tal vez otro en la misma situación que ella hubiera entendido mejor.
Obedece…híncate. — insistió él, ella aun no entendía y eso fue algo que logro notar el Uchiha.
házmelo…— ordeno y mientras la sostenía con la mano izquierda, mientras que su mano derecha se aventuraba asía su pantalón, se desajusto el botón y bajo el zíper, entendiendo de inmediato ella.
p-perdona…¡P-pero estas loco! Suéltame o gritare. — intento de soltarse, mientras él le miraba con una sonrisa perfilada, aguantándola firmemente…estaba atrapada, corralada entre medio de la nevera y ese hombre.
Como era que un ser tan perfecto, garbo e integro, se había convertido en toda una contrariedad…tan perfecto que ella le había encontrado una vez, y ahora no sabía que pensar de ese hombre a quien en un principio empezó a admirarle en silencio, pero ahora no más le repudiaba… ¡le odiaba!
Salió bruscamente de sus pensamientos al ver que el Uchiha la había obligado a hincarse, quedando de rodillas frente a él mientras le sostenía con su mano izquierda del brazo.
No aras nada…entonces actuare por ti. — sonrió luego de haber dicho aquellas palabras, descendiendo su mano derecha hasta su pantalón, metió la mano y saco dentro de su bóxer su pene.
…había una gran diferencia entre la felación y la irrumacion, y era que en la felación uno realiza los movimientos en el sexo oral mientras que la persona se queda quieta, degustándose te dodos los movimientos. No obstante, en la irrumacion era diferente…el que toma el papel de pasivo era ella, mientras él asía todos los movimientos…
Coloco su mano derecha detrás de la nuca de ella, enredando sus dedos largos en el cabello de ella. Sakura intentaba de echarse asía atrás para poder salir de aquella situación, pero la fuerza de él era incomparable a la de ella, viéndose obligada a complacerle. Abrió su pequeñísima boca lentamente mientras él la llevaba hasta su pene, metiéndolo casi por completo dentro de la boca de ella quien con disgusto le recibió. Ni siquiera estaba ebrio, sino mas bien estaba completamente sobrio, y eso era lo extraño… ¿no que esa personalidad extraña surge en él cuando esta tomado? Arqueo un poco la espalda y hecho la cabeza asía atrás mientras soltaba un suspiro de satisfacción al sentir los movimientos de ella provocados por él quien se daba placer al ritmo que marcaba su mano…lenta y torturosa, así quería que fuera, todo lento, sin prisa por llegar al final de lo que apenas daba inicios de comenzar.
Ella tenía la culpa, esa era su conclusión. Colegir de esa forma tan injusta asía la persona de ella, culparla a ella de sus arranques era algo injusto y vergonzoso en un hombre…a eso se le llamaba cobardía, el no querer afrontar los hechos en vez de culpar a otros para que asuman lo que serian las culpas de él, sus descaros e impudicias…¿Por qué no aceptar que deseaba sentir la boca de ella en su pene, acariciándole de manera sutil?...porque no aceptar de una buena vez que sus hormonas revueltas se encendían mas de lo contrario, que todo era un deseo descontrolado de poseer la cosa más frágil e ingenua cual le daba poder y hombría según sus deducciones mentales. Sentirla a ella allí, en esa posición tan comprometedora y a la vez posesiva en cierto punto, eso era algo indudablemente excitante cual le asía desear más…más de lo que obtenía de ella.
Que excusa tenia ahora, porque la castigaba ahora…que le diría cuando ella terminase su tarea tan intima con él, con que escusa le vendría ahora. Le gustaba castigarla, y creía que con ella se ganaría el respeto y atención de ella, pero ahora como se le llamaría a eso si ella no había incumplido alguna regla, la joven no había hecho nada…¡ahh! Ya sabía como a ello llamarle…la estaba forzando, la estaba violando de alguna forma, y eso lo convertía en un violador pedófilo, conclusión que paso en su mente y le agrado de manera exquisita cual el éxito aun mas. ¡Claro que era un violado, un pedófilo!, pero no de cualquier persona, sino mas bien de ella.
Continúo unos minutos mas asiendo él los movimientos hasta que decidió cederle el mando a ella, retirando lentamente la mano que tenia detrás de la nuca de ella, y le dijo:
hazlo…Sa-Sakura. — pidió con voz quebrantada.
Sakura. — insistió, fijando sus ojos en ella quien de inmediato acato su orden al ver aquellos ojos que tanto temía.
Con su mano derecha, tomo aquel órgano copulador, acercando su rostro lentamente asía él, y con los ojos cerrados, saco su lengua y lamio tímidamente la glande, suspirando Itachi al sentir las torpes carisias de ella. Mascullo varias cosas incoherentes e impúdica, apremiándola con palabras vulgares, nada agradables para ella, aun que para una mujer adicta a al sexo o como Karin, hubieran encontrado aquellas palabras como un agradable piropo…mamas estupendo, me excitas, ¿acaso ella debería sentirse alagada.
El Uchiha coloco sus manos en los hombros de ella, acariciando y masajeando estos lentamente mientras ella le daba placer con su boca y lengua. La alejo un poco, solo un poco para el echarse asía atrás y arrodillarse en el suelo, ella le observo extrañada…
Ponte en cuatro, frente a mí. — exigió, siempre con aquella mirada penetrante e sonrisa perfilada…¡era un bastardo cínico!
Ella vio aquella oportunidad como una escapatoria, y justo cuando iba a ejecutar su plan de escape, el Uchiha leyó sus pensamientos, amenazándola que si intentaba algo estúpido, le iría peor. Tenía la disyuntiva de elegir entre escaparse o quedarse y correr un riesgo peor, o quedarse allí y obedecer todo lo que le dijera…después de todo no había mucho que elegir, ¿o sí?
Se puso a gatas, frente a él, se acerco casi gateando y tomo con su mano derecha el erecto y palpitante pene de él, llevándolo hasta su pequeñísima boca…aquella comprometedora posición quedaría grabada tortuosamente en la mente del Uchiha quien de tan solo verla en aquella posición erótica, solo creaba en el mas imágenes de ella de las mil y un formas que se la cogería sin remordimientos algunos.
Los succiono varias veces, sacando por completo el pene de su boca para luego lamerlo lentamente, centrando mas su lengua en la glande de él, el punto débil de un hombre y la salvación de ella cual podría acabar, solo tendría que centrar sus carisias en aquella zona, y muy pronto todo acabaría.
Los ojos del Uchiha se abrieron, colocándose en el traje corto de tirantes, de color blanco. Aquel traje de verano le quedaba estupendamente bien, incluso moldeaba mas su voluptuosa figura juvenil, dándole un toque verdaderamente encantador. Sus ojos recorrieron aquel traje y la espalda de ella, deteniéndose en su trasero cual le llamo la atención, y solo cuando sus ojos se posaron en aquella parte fue que pensó en comprobar aquel morboso pensamiento…¿Qué tan suave podrían ser aquella parte?
Levanto su mano derecha y la coloco en la espalda de ella, acariciando esta lentamente mientras decendia,y justo cuando ella sintió aquella mano en su trasero, se puso en guardia, alejándose de él inmediatamente…solo se escucho el sonido de una cachetada que inundo los alrededores de aquella solitaria e silenciosa cocina donde minutos antes recorrían los murmuros y suspiros de él. El Uchiha le fulmino con la mirada, atento a cualquier movimiento de ella, y justo cuando ella se disponía a levantarse, le tomo del brazo, abalanzándola asía su cuerpo para luego acorralarla entre su cuerpo y la nevera. Ambos se encontraban de rodillas, observándose fijamente a los ojos, ella con miedo, y él con deseo…¿Qué se proponía hacerle ahora?...¿la castigaría a su forma?
La aprisiono mas con su cuerpo y subió su mano izquierda hasta el cabello d ella, tirando de la liga que sostenía aquel lacio cabello rosado. Su cabello se esparció por ambos lados, cayendo en forma de cascada por sus hombros y parte de su espalda…
Luces Hermosa con el cabello suelo y rebelde. — soltó el mientras la evaluaba con la mirada, y con la misma mano que utilizo para tirar de la liga, la descendió lentamente hasta los muslos de ella, alertándose la joven quien empezó a moverse inquieta, de un lado a otro.
Tú decides…a mi forma o lo dejamos a tu forma. — pronuncio él, deteniendo su mano justo en medio de sus muslos. Al ver que no conseguía respuesta de ella, subió un poco mas su mano, soltando ella las primeras palabras…
No en tu forma. — soltó ella con los ojos cerrados fuertemente…estaba mas que arrepentida por decir aquellas palabras cual al final la llevaban a lo que él quería hacer, pero claro está, no tan grave.
El Uchiha se alejo de ella, pidiéndole de inmediato que volviera a su posición y a lo que estaba practicándole, actuando ella de inmediato, antes de que él se arrepintiera y tomara la otra opción cual no era nada de su agrado.
Nuevamente, coloco sus manos en su espalda, pero esta vez ambas manos, descendiéndolas hasta su trasero. Tomo la tela de su traje en manos y lo subió lentamente, hasta la altura de su cintura, dejando ver el redondo y formando trasero de ella, y sus bragas blancas. Observo los glúteos de ellas una vez más, y de inmediato aproximo sus manos hasta los bordes de sus bragas, bajando estas lentamente para poder admirar aun mejor lo que tanto anhelaba tocar con sus manos. La joven se estremeció al sentir aquellas ajenas e indeseables manos colocadas en su trasero, apretando y masajeando sus glúteos, y sin esperarse ella aquella acción por parte de él, apretó considerablemente sus glúteos, empujándola un poco asía adelante, la joven gimió de dolor y sintió la glande del Uchiha chocar con su pequeñísima garganta…¡Dios cuanto mas tendría que soportar! Tenía unas fuertes ganas de echarse a llorar, pero no quería, se aguantaba las ganas de llorar solo para salvar un poco de su orgullo de mujer cual ha sido pisoteado de la peor forma.
Sus sentidos se pusieron a letra, dando un respingón al sentir el dedo índice de la mano derecha del Uchiha, encima de su pequeñísimo ano, dándole una inquietud terrible cual la estremeció del miedo al pensar que el sería capaz de…
Sus nervios se calmaron un poco al ver que el Uchiha había dejado de acariciar aquella parte, pero al instante su inquietud volvió considerablemente al sentir su mano descender hasta la entrada de su vagina, sonriendo satisfactoriamente al descubrir que ella estaba húmeda.
Baya, esto sí es una sorpresa…— soltó con voz triunfante y una sonrisa perfilada.
Y eso que no te gustaba la situación para nada…no imagino gustándote. — soltó él luego de una pausa.
Todo esto contradice lo que una vez pensé…acaso te niegas a dejar salir tus instintos, tus deseos, los reprimes de tal forma que niegas que te gusta esta situación, que al igual que yo, te éxito. — añadió él con una de sus teorías, ella se encontraba dispuesta a hablar y defender su orgullo, pero el muy cobarde e descarado le aguando por la nuca con su mano izquierda, obligándola que continuara dándole placer.
Utilizando tres dedos, índice, medio y anular, acaricio los labios depilados de ella, los mayores, y en su paso los menores cuales estaban más que húmedos. Los acaricio tortuosamente, de arriba asía abajo, agachando un poco su cuerpo para llevar sus dedos hasta el clítoris, estremeciéndose de miedo ate aquel contacto que intento de evita, pero él de inmediato la sostuvo de la nuca, impidiendo que ella retrocediera asía atrás. Finalmente lo había logrado, había logrado tocarla, aun que sabía que si llegara a introducir alguno de sus dedos dentro de ella, de seguro la joven le respondería con una cachetada y varios gritos que podrían formal un escándalo, reprimiendo así las ganas de llevar a cabo su otro experimento…aun ella no estaba lista para el siguiente nivel, aun no la tenía del todo controlada, y hacer semejante estupidez podría costarle bastante caro. Suspiro al sentir que pronto llegaría aquel momento, ordenándole a ella que se detuviera.
Sakura, se un poco mas creativa, quieres. — pidió, fingiendo algo de enojo cual ella de inmediato temió ante la idea que podría aburrirlo de tal forma que optara por la forma de él.
Utilizo su lengua por enésima vez, delineando con esta la glande, descendió lentamente por el prepucio, llevando hasta sus testículos cual lamio, y succiono lentamente mientras apretaba un poco con los dedos de su mano derecha uno de sus testículos. La imaginación de ella no era tanta, pero aun así lo asía perder la cordura, gimiendo reiterativamente y en voz baja el nombre de ella mientras enredaba sus dedos de la mano izquierda en los cabellos de ella y a la vez con su mano derecha, le daba placer en aquella zona fémina, moviendo el dedo índice y medio de un lado a otro, encima del prepucio de ella.
Entre mas ella lo excitaba, mas el movía su mano, logrando obtener un pequeñísimo gemido de ella cual provoco en él una satisfactoria sonrisa. Todo aquello se había vuelto demasiado intenso, tanto que ni siquiera el Uchiha quien estaba con los ojos cerrados disfrutando del placer, había notado la llegada de Karin quien quedo con los ojos bien abiertos al encontrar a su amiga a gatas, chupándole la verga al Uchiha mientras este estaba de rodillas, masturbándole con la mano. Antes de que ellos se percataran de su presencia, Karin reacciono de inmediato, saliendo de la cocina, se detuvo al lado de la entrada de esta, recostándose en la pared mientras escuchaba desde aquella leve lejanía, los suspiros y gemidos leves del Uchiha.
¡Que carajos! ¡Había visto mal, o aquella era Sakura con la verga del Uchiha en su boca! Karin aun estaba sorprendida ante la situación cual no creía para nada, tal vez si hubiera encontrado a Sakura con Sasori en aquella situación o al amigo del Uchiha, lo hubiera creído, pero no era ninguno de ellos dos, sino era el mismo Uchiha Itachi, el hombre mas respetable, serio garbo…una persona con un perfil bastante favorable, digno, y ahora se encontraba que todo aquello era no mas que una falsa mascara.
Con desaliento e resignación pensó en lo que había acabado de ver, recordando con aversión aquellas escenas poco convincentes ya que conocía bien a Sakura y los sentimientos de ella asía ese hombre en los cuales había un máximo grado de contrariedad con todo lo que había visto…¿acaso ella estaba siendo forzada a hacer esas cosas?
Carajo Sakura…Carajo. — murmuro desesperada, no podía creer en el bollo que se había metido su amiga…si a ella la sacaban, entonces a Karin también por ser su cómplice.
Cariño llegue…— se escucho aquella voz entrar por la puerta principal, acompañada de unas voces chillonas.
¡Maldita seas!…¡carajo!, ¡carajo Sakura te matare por esta! — decía mientras se agarraba de las greñas y miraba de un lado a otro…de repente una idea se le ocurrió, corriendo en dirección a la puerta trasera que llevaba al jardín. Se detuvo en lo hermosos rosales donde tomo el rastrillo y empezó a golpear todas las plantas, destruyéndolas por completo.
Esto será suficiente…solo espero que Sakura mame bien, porque si no está muerta. — dijo mientras corría en dirección al orfanato, entrando como loca, se presento frente a Konoha a quien espanto del susto.
¡Karin, cielos no entres así a la casa!- dijo con la respiración alterada, se había asustado por la repentina aparición de Karin.
¡Señorita Uchiha!- exclamo, fingió preocupación
¿Sucede alga? — pregunto Kohana extrañada
Si, sus rosales…están- están destruidos.- dijo dramáticamente
¡Como!.n-no puede ser.- salió en dirección a sus rosales, acompañándole Karin.
Claro que si Ana Uchiha, les regalare un SasuSaku, a todos ustedes, en especial a ti por inspirarme en hacer un SasuSaku cual titulare como: Jóvenes Inmorales.
Jóvenes inmorales será aun más fuerte que Il Mentore, y ya casi está terminado, lo que me falta es sentarme frete a mi laptop y pasarlo.
