Por fin! he regresado

lamento la espera y merezco que estén enojadas...lo se... pero como he dicho: Jamas abandonare mis fic!

ademas de que estoy muy feliz ya que me invitaron a publicar este fic en una pag de facebook y una muy amable unni diseña las imágenes para cada cap, una de mis favoritas es la que puse ahora en mi avatar. si quieren ver las fotos y los cap entren a Fan Fiction Boys Over Flowers... alli encontraran el fic

ademas de que aqui se publican muy buenos fic que las invito a leer, yo ya me envicie con varios XD

pero bueno aquí les traigo un nuevo capitulo y me impresiono a mi misma de que ya lleve 10 cap! pero cada vez nos acercamos mas al final jijijiji.

espero disfruten de este nuevo cap donde nuestros protagonistas comienzan a mostrar algunos cambios gracias a que están comenzando a madurar, pero en realidad con estos dos uno nunca saben con lo que saldrán.

sin molestarlas mas me despido... no olviden comentar para así saber que tan bien encaminada estoy, gracias a sus comentarios creo que cada vez he ido mejorando mis fic.

saludos a todas y besos.

PD: le recuerdo que los personajes... en su mayoría no me pertenecen... de ser así a Baeck Sung Jo hace rato me lo hubiese comido a besos jajajajja es lindo soñar XD.

Mi Verdadera Pasion

CAMBIOS

Ha Ni descansaba su cabeza en el hombro de Seung Jo mientras escuchaban el concierto en vivo. La joven estaba en las nubes y se sentía totalmente apartados del mundo a pesar de estar rodeados de gente. La castaña miraba los distintos grupos de personas: una pareja de novios como ellos, una pareja de recién casados que sostenían unas copas mostrando sus brillantes símbolos de unión, una pequeña familia compuesta por unos padres junto a sus 2 hijos y finalmente una pareja de ancianos que a pesar de los años se notaba que su amor estaba intacto. Ha ni se imaginó en todas esas etapas junto a Baeck Seung Jo y deseaba de todo corazón que realmente llegaran a ser tal como aquella pareja de ancianos, solo la idea lograba emocionarla hasta darle ganas de gritar.
Seung Jo a diferencia de su novia que fantaseaba a con su futuro se encontraba disfrutando de aquel momento, eran muy pocas las veces en las cuales podía sentirse tranquilo y en un ambiente íntimo con su novia, siempre había alguien a su alrededor espiándolos o molestándolos, ahora por fin tuvieron un día solo de ellos dos sin sentirse incómodo y pudiendo ser libre de hacer lo que quisiera, después de todo tenía todo el derecho ya que era el dueño de la mujer a su lado.
La hermosa música continuó acompañando el hermoso momento introduciéndose dentro del cuerpo de Ha Ni logrando identificar rápidamente las notas de cada instrumento e inconscientemente comenzó a mover sus dedos al ritmo de la música como si estuviera tocando las cuerdas de su violín, deseando estar también sobre aquel gran escenario junto a toda la orquesta, como siempre aquel detallé no pasó desapercibido para su novio.
- te gustaría estar allí arriba- le dijo en vez de preguntarle ya que conocía la respuesta.
- mucho...pero me asusta- se sinceró la castaña
-¿por qué?- le pregunto mientras acariciaba su cabello, se sentía relajado y tranquilo, casi extasiado
- ¿y si cometo un error?...¿ Y si al dar la audición no apruebo?, hasta ahora simplemente me he preparado para la presentación pero en ningún momento he pensado que realmente tengo que darla. Durante este tiempo he sentido que el tiempo se detuvo, cuando la verdad es que ya casi es la fecha.- Seung Jo se sorprendió ante su respuesta.
- ¿qué quieres decir?- le pregunto enderezándose para ver su rostro
- que durante este tiempo, desde el momento que me fui de casa me he sentido como en un sueño y solo ahora que me trajiste aquí me di cuenta que todo lo que está sucediendo es real... El tener un recuerdo de mi madre, saber que tengo una conexión con ella, el ser buena en algo y... El ser tu novia... Todo parecía un sueño- le respondió sonriendo tímidamente mientras sus mejillas se tornaban de un hermoso rosa.
- entonces que bueno que te diste cuenta ahora y no el día de tu examen- le dijo su novio, mientras tomaba su mano acercándolo a el- esto no es un sueño... Al menos yo no- le dijo juntando sus labios en un dulce y casto beso, lento para poder disfrutar de la calidez los envolvían disfrutando de la sensación del tacto de sus labios, así su novia terminaría por aceptar que todo lo que estaba ocurriendo si era verdad- no…creo que no lo es- agrego Ha Ni risueña separándose unos centímetros sus labios del hombre de sus sueños, delirios y por sobré todo rabias.


El concierto hubo concluido y el par de enamorados terminaba de arreglar sus pertenencias, ninguno de los dos deseaba que aquel concierto terminara solo para continuar con aquel momento tan placentero y suyo. Ha Ni tomo la mano de Seung Jo cuando él se alisto para partir llamando su atención.
- ¿podemos acercarnos al escenario?- le pregunto tal como una niña le pediría a su padre permiso para jugar el gesto logro sacarle una pequeña sonrisa al inexpresivo joven.
- de acuerdo... Se está volviendo una mala costumbre aceptar todo lo que deseas- le dijo caminando junto a ella en dirección la enorme plataforma
- eso no es cierto... Tu siempre te niegas hacer cualquier cosa que propongo, siempre me discutes- le respondió refunfuñando.
-¿y acaso después de discutir no siempre termino apoyando lo que deseas hacer? - le pregunto para defenderse sonriendo coqueto. Ha Ni se detuvo un momento a pensar en todos aquellos momentos en los cuales le propuso o pidió hacer algo descubriendo que efectivamente a pesar de siempre discutirle y darle pelea, Seung Jo en cada ocasión siempre hacia lo que ella quería y no solo desde que eran novios si no que desde mucho antes. La castaña miro a Seung Jo conmovida, pudiera ser que el realmente no fuera tan mal novio, pensó. Sin previo aviso la chica obligo a su novio inclinarse hacia ella mientras se paraba sobre los dedos de sus pies depositando un aventurado beso en su mejilla, Baeck Seung Jo la miro sorprendido.
- te lo mereces... Por ser tan lindo- le dijo la chica sonriendo a lo cual el joven médico correspondió divertido, exactamente este tipo de comodidad era lo que el quería compartir con su novia.
Ambos caminaron de la mano hasta el escenario mirando como guardaban los músicos sus instrumentos, Ha Ni quería observar los rostros de los que podrían ser sus futuros compañeros, pero de entré ellos logro reconocer a su sumbae que se encontraba dándole la mano a unos flautistas felicitándolos.
- ¡oh! Es Kim Bum sumbae - dijo la castaña llamando su atención, no solo del aludido si no que de su acompañante también al cual no le agrado mucho ver que se aproximaba a ellos.
- Srta. Ha Ni ¿vino a escuchar el concierto?- le pregunto dirigiéndose a ella e ignorando a Seung Jo quien ya se encontraba molesto
- sí. Seung Jo me trajo , no sabía que el conservatorio hiciera este tipo de eventos- le respondió sintiendo una extraña aura maligna a su lado
- se hace durante todo el año, en su mayoría durante las fiestas, pero en ocasiones como hoy se preparan conciertos para que los alumnos muestren sus avances. ¿Le agrado el concierto?- le pregunto el peli negro sonriéndole
- sí. Estuvo hermoso, me dieron ganas de subir con ustedes- le conto apenada
- si la hubiese visto antes la habría incluido, después de todo fui el director por lo que puedo incluir a quien quiera- le contó guiñándole in ojo coquetamente y esa fue la gota que rebalsó el vaso para el joven médico quien los miraba en silencio.
- no hubiese podido ya que estaba en una cita conmigo- le dijo Seung Jo interrumpiéndolo, ambos se miraron lanzándose rayos con sus mirada, para cualquiera que estuviera a su alrededor notaria fácilmente que ellos no se llevaban muy bien.
- pero apuesto que ella hubiese disfrutado mucho mas el concierto sobre el escenario "conmigo que con usted"- le respondió desafiante recalcando esto último. Ha Ni que también sintió la rivalidad entre ellos se sintió incómoda e incluso temerosa de que en cualquier momento ellos comenzarán a pelear.
- Seung Jo, vamos estoy comenzando a sentir frio además de que hicimos tantas cosas hoy que me siento algo cansada- le dijo su novia mientras tiraba de la manga de su chaqueta apartándolo de su rival- lo siento sumbae pero debemos marcharnos, realmente estuvo hermoso el concierto- le dijo inclinando su cabeza arrastrando a su novio con ella hacia salida del campus. El joven director ni siquiera alcanzó a responder su despedida ya que la pareja comenzó su partida apresurados.
- así que tuvieron una cita... Tal vez no sea tan fácil apartarla de el- susurro el peli negro- pero no me rendiré Srta. Ha Ni usted será mía.- dijo decidido mientras observaba como la joven tomaba la mano de su acompañante.


Ya era media noche cuando los novios del hogar llegaron el aire estaba frio anunciando la cercanía del invierno, ambos entraron sigilosamente para no llamar la atención y así no ser bombardeados de preguntas, que seguramente en su gran mayoría serian seguramente de la madre del guapo chico. Su sorpresa fue cuando se dieron cuenta que no había nadie en la casa, ni siquiera su pequeño hermano.
Ambos subieron directamente al segundo piso, Ha Ni siguió a su novio manteniendo la distancia, desde que salieron del campus Seun Jo tenía un humor diferente al del resto del día, se encontraba enojado y se veía claramente en su rostro. Durante si regreso al hogar no dijo ni una palabra aunque llevando todas a aquellas características a su vida con él no había nada extraño, pero durante el día se comporto tan diferente, totalmente lo opuesto a como actuaba diariamente, comenzó a creer que tendría esa actitud hacia ella durante el resto de su relación, un hombre que le mostraba a su novia lo mucho que la amaba, pero todo cambio cuando salieron del conservatorio. La castaña preocupada tomo la mano de su novio deteniéndolo al ver que este dirigía a su habitación sin siquiera despedirse de ella. No quería que un día tan hermoso como el que tuvieron terminara de esa manera y más si no entendía la razón de su cambio de ánimo.
- Baeck Seung Jo ¿estás enojado?- le pregunto conociendo la respuesta
- no- le respondió áspero. La verdad es que estaba a punto de estallar por la ira y sabía que su novia no era la causante directamente pero como siempre terminaba desquitándose con ella sin intención, lo aria de todas formas con cualquiera que estuviese a su lado y lamentablemente Ha Ni siempre es aquella persona.
- mentira…durante todo el día estuviste amable y cariñoso ¿por qué desde que salimos del conservatorio volviste a ser tan frío?- Insistió la castaña obligando a Seung Jo a mirarla girándolo hacia ella.
- yo siempre te he tratado igual- le respondió frío logrando que su novia bajase la mirada. El joven médico se sintió cruel y estúpido, tenía que dejar de desquitarse con Ha Ni o terminaría por alejarla, lo cual estaba haciendo de maravilla.

Solo pensar en que estuviese lejos de él y en brazos de otro lo enloquecía. Nuevamente apareció la imagen de la razón de su mal estado de ánimo.
- por favor, dime que ocurre... Si me ocultas tus cosas y lo que sientas nunca llegaremos a estar realmente juntos... Y puede... Y puede- las lágrimas comenzaron a amontonarse en los ojos de la chica, la simple idea de separarse de Seung Jo le desgarraba el corazón, ni siquiera se era capaz de pronunciarla. Seung Jo que sentía el mismo temor no la dejo terminar.
- eso no ocurrirá... Lo siento sé que debo aprender a ser más abierto pero no es fácil... Perdóname porque siempre termino desquitándome contigo- le dijo tomando sus manos, aquello hiso que la tierna chica volviera a levantar su mirada buscando la del dueño de su corazón.
- ¿puedes decirme que es lo que te molesto? ¿Hice algo mal de nuevo?- le pregunto con sus ojos llorosos pidiendo perdón cuando ni siquiera le correspondía hacerlo
- solo ser demasiado hermosa y muy despistada como para darte cuenta cuando un hombre está interesado en ti- le contesto acariciando con suavidad su rostro.
- ¿a qué te refieres?- seguía sin entender pero sintiéndose apenada por las palabras de su primer amor.
- quien arruino mi estado de ánimo fue tu sumbae... Él es quien me molesta: odio como te mira, la confianza con la cual te trata, el que tengan esa conexión cada vez que tocan juntos, pero por sobré todo odio que él quiera alejarte de mí- le soltó de golpe todos sus pensamientos aturdiendo a la violinista que trataba de procesar sus palabras. Seung jo al verla tratando de analizar todo lo que le había dicho, viendo que aún no se percataba de los sentimientos que mostraba tan abiertamente el peli negro la acerco hacia su cuerpo estrechándola en un abrazo, sintió miedo de que al notar las intenciones de aquel chico su corazón titubeara. No entendía en qué momento se había vuelto tan inseguro, pero no permitiría que nadie la volviera apartar de su lado- no te atrevas a mirar a nadie más que a mí Ha Ni o te juro que no respondo de mi mismo- le susurró al oído causándole una dulce escalofrío a su novia.
- jamás- le aseguro sin mostrar ningún tipo de inseguridad sobre sus sentimientos- ¿Aún no te das cuenta de que el único que ha habido, hay y habrá en mi corazón eres tú?- agrego la castaña correspondiendo su abraso.

Así deseaba terminar aquel día, en los brazos del chico que le quitaba la respiración tal cual como estaba ocurriendo en ese momento.
Desde el primer piso se escucharon algunos ruidos que distrajeron a la melosa pareja, ambos escuchaban risas y pasos descubriendo sin siquiera verlos de quienes se trataban. La dueña de casa subía de la mano con su hijo menor con el rostro sonrojado y no precisamente de vergüenza y detrás de ella apoyados uno sobre el otros los dos hombres tambaleándote mientras reían sin parar. Ambos jóvenes observaron a su familia sorprendidos de que llegarán en tal estado
- ¡oh!, Seung Jo ya llegaron- les dijo la sonrojada madre con una aturdida sonrisa demostrando que había estado tomando.
- ¿Que paso, porque vienen llegando en tal estado y a estas horas?- le pregunto nuevamente molesto ignorando a su madre.
- quisieron salir a celebrar que ustedes ya era una pareja oficial ya que tuvieron su primera cita. Fui arrastrado al restorán del tío, hemos estado allí toda la noche- le respondió mirando también enojado a su madre
- ¡mira!... Aquí están nuestros hijos- grito el padre de Seung Jo sonriente
- se ven muy bien juntos ¿verdad?- le pregunto al padre de su yerno
- tienes razón hacen una pareja perfecta- le respondió apoyando su cabeza sobre la de su amigo.
- papa ¿cómo se les ocurre llegar en tal estado?- le regaño Ha Ni a su padre al ver que su novio regresaba a su anterior estado de humor.
- déjalos Ha Ni todos estamos felices de que por fin seamos una familia de verdad- le respondió abrazándola
- hasta donde se somos novios, no marido y mujer- le respondió su indignado hijo ante la situación
- ¡Yah! Baeck Seung Jo- le grito su madre regañándolo...pero rápidamente la cambio por una sonrisa- bueno eso se puede arreglar fácilmente- agrego desafiando a su hijo.
- es mejor que vayan a dormir, estas no son horas como para que un menor ande por la calle con adultos borrachos- les ordeño cortando la dirección que estaba tomando la conversación. Conocía muy bien a su madre y sabía que saldría con una de sus locuras. No rechazaba la idea de casarse con Ha Ni pero ambos aun eran muy jóvenes y recién estaban comenzando su carrera, no era el tiempo adecuando para pasar a esa etapa. La violinista sin embargo se ruborizo ilusionada ante aquella idea, la verdad es que no le importaba casarse con Seung Jo aun estudiando en el conservatorio, la idea de ser ambos estudiantes y casados le parecía divertido, pero por ahora no deseaba hacer nada que le desagradará a su novio, además de que estaba segura de que el primero deseaba terminar su carrera. La joven pareja ayudo a sus padres a llegar a sus camas, mientras que tanto la señora de la casa como el más pequeño se alistaban para dormir.


El sol se encontraba resplandeciente entibiado la dulce mañana a pesar de que se acercaba el invierno, pero a pesar de la brillante mañana para los 3 adultos de la casa solo trajo un dolor de cabeza insoportable.

Toda la familia se encontraba reunida desayunando: Ha Ni discutía con Baek Eun Jo Sentada junto a su novio que se parecía estar leyendo el periódico cuando en realidad estaba pendiente de cualquier movimiento de la castaña, en una ocasión afirmo la taza que estuvo apunto de botar por tratar de pegarle a su hermano que la molestaba o cuando le entregó un vaso de agua al atorarse cuando nuevamente su travieso hermano le preguntaba de algún asunto que sabía Ha Ni no podría responder. Ambos padres se quejaban de su dolor de cabeza mientras tomaban una taza de café cargado servido por la despistada chica, mientras que la madre del hogar, con sus lentes de sol terminaba de servir la mesa.
- chicos por favor no hagan tanto ruido- les pidió la mujer sentándose jugo a su hijo menor
- bueno no te dolería la cabeza si no hubieran insistido en celebrar hasta media noche- le recordó su hijo pequeño que no tenía pelos en la lengua para decir lo que pensaba.
- bueno debíamos hacerlo ya que era la primera cita de nuestros hijos... ¿O no papa? - le pregunto a su esposo en busca de apoyo
- al parecer fue más importante para ustedes que para nosotros- agrego el joven médico lo que hizo reír a su compañera divertida ya que probablemente así fuese.
- bueno...cuando se casen la celebración será mayor- saco el tema nuevamente la astuta madre. Ha Ni comenzaba a pensar que la inteligencia de Seung Jo la heredo de su madre ya que siempre lograba hacer lo que ella deseaba.
- ¿volverás a sacar el tema madre?- le desafío su hijo mayor cansado de la insistencia de la mujer
- ¿acaso no quieres casarte con Ha Ni?- le pregunto indignada sorprendiendo a la chica con su pregunta, rápidamente miro a su novio temerosa de su respuesta
- claramente le dije al padre de mi novia cuando le pedí su autorización que quería casarme con ella... Eso no ha cambiado en lo absoluto, ni tampoco lo hará- le respondió firme en su resolución y tomando a escondidas de los presentes la mano de la castaña- pero Ha Ni acaba de descubrir lo que desea hacer y por ahora lo mejor es que se concentre en su sueño

-pero ambos pueden casarse y seguir estudiando, yo no le veo nada de malo- persistió la energética madre

- pero yo aún no estoy en condiciones para darle la vida que merece por mis propios medios. Lo que deseó es que cuando nos cacemos pueda darle todo lo que quiera sin tener que depender de ustedes. Es por eso que me rehúso a ceder a tus deseos madre- continuo dejando a todos con la boca abierta, ninguno… ni siquiera su propia novia había imaginado que el habría pensado tanto en el tema.
- pero no es necesario hijo, sí ustedes desean casarse nosotros los podemos ayudar, no precisan esperar tanto- le dijo su padre orgulloso de las decisiones de su hijo, pero el también deseaba el matrimonio de ellos lo antes posible para así mantener aquel ambiente tan acogedor que existía en el hogar gracias a la llegada de Ha Ni con su padre.
- gracias papa, pero no podemos seguir dependiendo de ustedes para todo... No es lo que deseó para nuestra vida. Además que no hare esperar a Ha Ni hasta que termine la carrera ya que son bastantes años y no permitiré que alguien se entrometa apartándola de mi lado. Apenas entre a trabajar como internó haremos los preparativos para el matrimonio- continuo explicando el futuro médico. Ha NI estaba aturdida jamás imagino que Baeck Seung Jo ya tuviese todo su relación planeada, pero debía reconocer que le molestaba que hubiese tomado tales decisiones sin hablar con ella, siempre hacia lo mismo y aunque la había conmovido al saber que el si se planteaba pasar el resto de su vida junto a ella, no le agrado el que no consultara el tema con ella.
Los padres al ver que su hijo no cedería en sus decisiones prefirieron dejar el tema hasta allí, aunque cierta mujer que a pesar de entender a su hijo no pensaba darse por vencida sobre el matrimonio de ellos, estaba decidida a lograr que ellos se casasen antes de que terminara el año.


La casa de la familia se encontraba tranquila durante la tarde, la dueña de casa se encontraba cocinando algunos dulces con ayuda de su nuera enseñándole poco a poco el arte de la cocina. Los hombres de la casa jugaban Hwatoo mientras arreglaban el mundo y sus problemas a su manera, finalmente los jóvenes de la casa se encontraban en su habitación, el más pequeño leyendo sobre su cama y por otra parte un guapo castaño buscaba por internet el pueblo de la madre de su novia.
Seung Jo llevaba días recopilando información sobre el artesano que había construido el violín de la madre de Ha NI y gracias a los contactos del anciano de la tienda efectivamente pudieron descubrir que aún vivía en el pueblo Jujumin pero lamentablemente no pudieron dar ni con la dirección ni su nombre completo solo su apodo que era William. Cuando el abuelo lo llamo para contarle lo que descubrió esperaba más información, suspiro resignado mientras recordaba la conversación que tuvieron hace unos días cuando lo llamo aprovechando la oportunidad de que Ha Ni salió a comprar un encargo del anciano.

- lamento no haber podido encontrar más información sobre el artesano- se disculpó el abuelo mientras le servía una taza de café.
- bueno al menos sabemos que aún vive allí- le respondió - ¿pero cómo fue que supo de su existencia?
- cuando me contaste de dónde provenía la madre de Ha Ni comencé a preguntarle a mi círculo de amigos, después de tantos años en el mundo de la música he conocido a bastante gente. Además de que no siempre atendí esta tienda, cuando era joven fui violinista y participe en muchas orquestas, viaje por el mundo, conocí a personas bastante influyentes con las cuales la gran mayoría aún mantengo contacto, así que simplemente comencé a preguntar. La verdad es que me sorprendí bastante cuando le pregunte a un viejo amigo que inmediatamente lo reconoció, mi amigo aun es director de orquesta y además de hecho da clases en el conservatorio por lo que será profesor de Ha Ni,
- ¿y qué fue lo que le contó?
- bueno este artesano apodado William está retirado, pero que en sus tiempos de gloria era bastante solicitado, de hecho hasta ahora aun lo buscan para pedirle que construya algún instrumento pero que nadie lo ha podido convencer, prácticamente dicen que se alejó del mundo de la música y nadie conoce realmente la razón. De un momento para otro el hombre dejo de construir instrumentos musicales y rechazo a cualquiera que le pidiera hacer uno, incluso si le ofrecían pagar una fortuna. Simplemente no quiso volver a fabricar nada.
- ¿pero por qué? - pregunto el joven medico curioso sobre la historia y con un poco de desconfianza de lograr su cometido, si el hombre no estuvo dispuesto a ceder ante el dinero tendría que pensar en otra manera de convencerlo.
- según me conto mi amigo, el estuvo enseñándole a alguien a interpretar un instrumento y su talento era tan grande que llego a concentrar todo su tiempo en que esa persona alcanzara su sueño, pero dicen…es un rumor la verdad, que su estudiante lo traiciono y que tanto fue su desilusión que jamás quiso volver a darle la oportunidad a alguien para aprender o utilizar sus instrumentos.
- no me parece una razón suficiente... Pero uno no sabe lo que está pensando la gente. Espero poder convencerlo...tengo que hacerlo- se animó a sí mismo
- ¿cuándo piensas viajar?- le pregunto el anciano viendo que el chico no se rendiría fácilmente
- este lunes... Tengo pensado ausentarme de las clases para que así nadie sospeche- le respondió mientras tomaba de la taza de café
- ¿después de tu cita con Ha Ni?- le pregunto el anciano sorprendiendo al joven castaño atorándose
- ¿cómo lo sabe?- le pregunto con sus ojos abiertos como platos
- esa niña lo ha estado mencionando durante toda la semana, ha estado tan ilusionada que no se cansa de decirlo - le conto el anciano divertido de lo sencilla que era su alumna, Seung Jo suspiro resignado ante la naturaleza de su novia.
- recuerda llevar el violín para que él lo reconozca probablemente así al menos te atenderá.- le aconsejo el canoso hombre aguantando la risa al ver el rostro avergonzado del chico enamorado de una chica no muy discreta.

Seung Jo tapó su rostro con sus manos avergonzado al recordar lo último de la dialogo.¿cómo había podido su novia comentar que tendrían su primera cita? Nunca pensó que su confianza con el anciano llegara a tal grado de contarle sus temas de pareja. Volvió a suspirar solo que ahora se le escapó una pequeña risa al recordar que él había buscado ayuda por Internet de cómo prepararse, estaba tan nervioso que necesito de consejos así fueran de extraños. Realmente eran una pareja única.
Ha ni subió a su habitación con galletas que había preparado junto a la madre de su novio para practicar. Quedaban pocas semanas para su audición en el observatorio, además que con el cambio de estación sentía el esperado día sobre ella y solo pensarlo se le formaba un nudo en el estómago.

Dejo las galletas en su tocador para ubicar el atril de las partituras y el violín de su abuelo, lo observo un momento recordando el bello instrumento que pertenecía a su madre, se moría por volverlo a tocar pero su padre lo había escondido al descubrirla en más de una ocasión con el practicando.
- estoy segura que tocaría mejor con el violín de mama- dijo refunfuñando
- pero te dijeron que ese violín no es adecuado para ti- se escuchó desde la puerta de su habitación, Ha Ni volteo a mirar pero ya sabía de quien se trataba, estaba segura que podría distinguir su voz en medio de una protesta.
- ya lo sé- le dijo mostrándole un tierno puchero
- ¿vas a practicar nuevamente? Recuerda no sobreexigirte demasiado, es bueno esforzarse pero no quiero que vuelvas a enfermar- dijo su futuro medico mientras entraba y se sentaba sobre la cama de Ha Ni
- sí, lo sé… no te preocupes no volveré a preocupar a nadie... ¿Pero qué haces aquí? Pensé que estarías estudiando- le pregunto acercándose a la piecera de su cama
- ¿acaso no puedo venir a ver a mi novia? Una de las ventajas de vivir juntos es que puedo verte cada vez que quiera- le contesto sonriendo, Ha Ni sonrió sonrojada, parecía que con cada día que pasaban juntos su novio se volvía más cercano a ella- pero la verdad es que no vine para verte - término diciendo arruinando lo que pensó ase tan solo 5 segundo. Su novia lo miro enojada a lo cual el simplemente siguió sonriendo divertido, jamás dejaría de molestarla
- bien entonces vete- le dijo enojada dispuesta a darle la espalda pero Seung Jo tomo de su mano evitándolo
- Oye, tengo que hablar contigo ¿por qué te enojas tanto?- le pregunto siguiendo con su broma, la castaña entrecerró sus ojos tratando de descubrir cuáles eran realmente las intenciones de su novio, pero como siempre nunca lograba adivinar lo que pensaba el misterioso chico- está bien… en serio tengo que hablar contigo- le dijo Baeck Seung Jo para tranquilizar a su novia que ya veía lo perseguiría por la casa para golpearlo- mañana no podré ir a buscarte a la tienda, tengo que quedarme en la universidad hasta tarde
- ¿En serio?-pregunto llamando su atención y olvidándose que hace pocos segundos estaba enojada con él.
- Si, lo siento. Por favor no regreses sola, le pediré a mama si quieres que te vaya a buscar, pero por nada del mundo regreses de la tienda sola ya que el trayecto desde allí es muy largo y puede ser peligroso- le pidió preocupado de la seguridad de su novia, Ha Ni volvió a sonreír conmovida.
- No te preocupes, yo me las arreglare, le diré a las chicas que me acompañen ya que mañana irán a la tienda a acompañarme- le aseguro la inocente chica
- Mas te vale, si me llego a enterar que no me hiciste caso castigare a Ha Ni osa… ¿no querrás que le ocurra nada verdad?- la amenazó logrando que su novia riera, adoraba escuchar aquel sonido más que cualquier otro.
- Mmm… si, lo prometo… por el bien de mi osita obedeceré a mi novio Seung Jo- le respondió risueña.

Ambos estuvieron mirándose a los ojos mientras mantenían sus manos entrelazadas, no necesitaban más para expresar el amor que se tenían. Ha Ni recordó la conversación de aquella mañana y decidió mejor hablar de lo que le molestaba. Si realmente quería comenzar a tener una verdadera relación con Seung Jo debía poder compartir todo lo que pensara sin temor, si su novio estaba empezando a cambiar su modo de ser, ella también debía hacer algunos cambios- Seung Jo con respecto a la conversación de esta mañana- comenzó a decir la chica agachando su mirada
- Dime- la animo buscando sus ojos alentándola a que fuera sincera con él. Ha Ni respiro profundamente y volvió a mirar aquellos profundos ojos que veían a través de ella.
- Cuando le dijiste a nuestros padres sobre nuestro futuro, me sentí muy feliz ya al ver que tenías planeado compartir tu futuro con migo…pero… no me gusto el que tomaras todas la decisiones sin consultarme. Se supone que somos una pareja y por eso debemos ser capaces de conversar nuestras cosas para poder decidir…pero juntos…yo- comenzó a sincerarse siendo lo más clara que su mente le permitía ya que entre el contacto de la mano de su novio y al mescla de emociones que sentía la tenían aturdida.
- Lo siento- la interrumpió al ver que comenzaba a perder nuevamente el valor, Seung Jo entendía que al igual que el a Ha Ni le costaba expresarse, pero solamente con él, tenía claro que gran parte de la razón era culpa suya ya que tuvo que soportar tantos años su indiferencia. Pero ahora el que ella fuera capaz de decirle sus pensamientos y de una manera tan madura le mostraba que después de todo ella estaba convirtiéndose en una mujer y que sería "su mujer"- sé que no hable de este tema contigo primero y debería haberlo hecho, simplemente perdí la paciencia con mama ya que no pararía hasta lograr su meta. Perdóname solo quería detenerla- Seung Jo jalo a Ha Ni para sentarse a su lado- de todos modos nadie puede predecir el futuro, todo puede cambiar, yo solo les dije lo que encuentro prudente… no lo que quiero- continuo
- ¿Y qué quieres?- le pregunto sin entenderlo.
- Si fuera por mí me casaría contigo mañana miSmo y nos iríamos de aquí para poder vivir tranquilos solo los dos; sin mi madre que nos esté presionando controlando nuestras vidas, sin tener que preocuparnos por cumplir con responsabilidades, solo preocupándonos por nosotros- le explico apretando con fuerza su mano.
- Aun te molesta que tu madre trate de controlar tu vida ¿verdad?- volvió a preguntarle entendiendo la verdadera razón del porque se opuso a la idea del matrimonio. Desde un principio Seung Jo odio que sus padres decidieran su vida, incluso de quien enamorarse, mientras sus padres trataran de controlarlo el siempre trataría de revelarse a sus deseos
- Sé que desean lo mejor para nosotros, eso lo tengo claro, pero no quiero que sigan metiéndose en nuestras vidas, quero que hagamos las cosas a nuestro tiempo, solo cuando ambos lo deseemos.
- Seung Jo, a mí no me importa casarme contigo ahora, mientras este contigo nada más me interesa, yo puedo seguir estudiando violín siendo una mujer casada y si se trata de dinero, no tengo problema en trabajar, nada evitara que yo siga mi sueño- le dijo mostrándole una total seguridad, una imagen que solo veía cuando tocaba el instrumento
- Lo sé, y aunque yo también lo deseo, no pienso permitir que nuevamente colapses por hacer tantas cosas, eso no es lo que deseo para ti. Además no creo que a tu padre le guste la idea de ver a su hija pasando dificultades nuevamente… piénsalo- Ha Ni se dio un momento para pensarlo, el casarse en este preciso momento realmente no parecía muy sensato, ambos apenas estaban en sus 20 y aún seguían estudiando. También le entusiasmaba la idea de vivir juntos y solos pero para aquello ambos debían trabajar y sobreexigirse. Antes cuando Seung Jo se había marchado de la casa aun no entraba a estudiar medicina por lo que no fue tan pesado, pero ahora la situación era distinta, a pesar de que su novio seguía siendo el más inteligente de su clase veía cuanto se esforzaba en sus estudios y en más de una ocasión lo vio trasnochar para algún examen, pedirle además que trabajara para mantenerla le desagrado, no quería ver al amor de su vida sufriendo y su padre no aceptaría el matrimonio de saber que su hija tuviese que pasar tantos pesares para vivir, además ¿estaba preparada para separarse de su padre? El la cuido durante toda su vida y separarse de él la acongojaba. Seung Jo tenía razón, aun les faltaban no solo crecer también madurar para hacer lo que tanto deseaban.
- tienes razón, creo que aun somos muy inmaduros para casarnos- termino por concordar la castaña
- solo debemos esperar un poco...crecer un poco más- agrego su novio acariciando su rostro
- además si viviéramos solos en estos momentos probablemente te abandonaría a la semana- dijo la castaña poniéndose de pie y dándole la espalda a su novio
- ¡¿cómo?!- le pregunto alarmado, Ha ni se voltio sonriendo
- es mentira...no solo tú puedes bromear- termino de decir sacándole la lengua
- Oh Ha Ni…con eso no se juega- le dijo poniéndose de pie persiguiéndola mientras ella escapaba. A Ha ni se le olvido que debía practicar mientras jugaba con él, para Ella era fácil olvidarse del mundo cada vez que tenía a Seung Jo a su lado, después de todo el había sido el centro de su mundo durante 6 años y aunque ahora sus intereses también se dirigían en otra dirección su corazón seguía yendo hacia aquel frío chico.


Seung Jo se encontraba camino al pueblo luego de haber llevado a su novia a la tienda, le había dejado claro al abuelo que no permitiera que ella regresara sola y el anciano se lo había prometido. El canoso hombre sabiendo lo que haría el joven aquel día le había dado instrucciones de lo que tenía que hacer para lograr su objetivo así que simplemente necesitaba conseguir que el artesano aceptara construir el violín para Ha Ni. El castaño miro a su lado en el asiento de copiloto donde tenía el antiguó violín de su suegra, el instrumento estuvo en su habitación a pedido del padre de la castaña ya que allí no lo encontraría, la habitación de Seung Jo seguía siendo el único lugar donde Ha Ni seguía sin sentir la confianza de entrar sin permiso.
Llevaba aproximadamente 3 horas de viaje y comenzaba a sentirse ansioso, pronto llegaría al pueblo y comenzaría a buscar a algún habitante. El pueblo parecía pequeño por lo que supuso que sería fácil encontrar al artesano, apenas contaba con un par de casas, una plaza central rodeada de negocios; el lugar parecía tranquilo y apartado. Se podía respirar un aire fresco y puro, si alguien deseara escapar del mundo aquel pueblo parecía perfecto. Estuvo dando vueltas durante bastante tiempo pero nunca apareció algún pueblerino a quien preguntarle, así que a falta de oportunidades se acerco a un negocio el cual era atendido por un anciano el cual se encontraba durmiendo mientras se suponía veía televisión.
- disculpe... Señor... ¡señor!- lo llamo varias veces sin obtener respuesta finalmente tuvo que gritarle para que el anciano hombre despertara.
- oh si... Si... ¿Que desea?- le pregunto aun adormilado
- estoy buscando a un artesano que construye instrumentos musicales, me contaron que vive en este pueblo, se apoda william
- ¿en serio? No conozco a nadie que se llame así, y eso que he vivido durante muchos años en este pueblo.
- ¿está seguro?... ¿Y en algún pueblo cercano tal vez?- insistió el guapo chico
- no, estoy seguro, recordaría a alguien con ese nombre extranjero, Pero tal vez si vas donde Jung Min, es la dueña de la verdulería de al frente, ella conoce a mucha más gente de los alrededores que yo.- le aconsejo el anciano, así que se dirigió a la verdulería.
Seung Jo estuvo alrededor de una hora con la mujer de edad, lo había estado reteniendo sirviéndole galletas y te mientras le contaba de su vida en vez de darle la información que necesitaba y que lamentablemente ella no tenia, hubiese cortado antes la conversación pero por respeto a los mayores tuvo que aguantar, después de que perdiera la paciencia termino la conversación lo más amablemente posible que su cordura le permitió. Aquella anciana lo envío a otra casa y esta misma a otra, fue de casa en casa conociendo finalmente a toda la gente del pueblo pero sin encontrar al tal artesano llamado William. Seung Jo ya estaba perdiendo la poca paciencia que le quedaba, había entrado a todas las casas del pueblo y en ninguna le pudieron dar información del misterioso william. De allí solo logro comer más de lo que hiso en toda su vida y escuchar historias que lo tenían más que aburrido.
Finalmente dio a parar con el jefe del pueblo, un hombre mas anciano que todos los que ya había conocido allí y al que apenas se le podía entender lo que decía. Estaba impresionado de que casi todo los habitantes estaban compuestos por ancianos.

Junto al jefe del pueblo vivía su hija mayor que debía tener la misma que su madre, agradecía el por fin haber encontrado a alguien no tan viejo, de lo contrario nuevamente se vería sometido a comer dulces y estaba a punto de explotar.
- lamento decirte que nadie tiene ese nombre aquí en el pueblo- le dijo la mujer, desilusionando al joven médico.
- ¿porque lo buscas tanto?... Has tocado cada puerta de este pueblo para encontrarlo... ¿cuál es la razón niño?- le pregunto el longevo hombre apenas entendiéndose sus palabras.
- lo busco para pedirle que construya un violín para mi novia- le conto ya cansado de tanto andar, además contar sus razones al anciano no le haría daño.
- un violín... Hace tiempo que no escucho a nadie tocar aquel bello instrumento.- le conto el anciano perdiéndose en sus recuerdos
- ¿cómo?¿ Antes había alguien que tocaba el violín?

- Hace muchos años una joven tocaba para la gente del pueblo…era sumamente talentosa- le contesto el anciano

- ¿y que paso con ella?- continuo preguntando el castaño curioso sobre la joven

- lamentablemente murió… ella era mi mejor amiga- continuo esta vez la mujer

- ¿en serio?... ¿y su familia?- continuo preguntando sospechando de quien se trataba.

- se fueron a los pocos meses de su muerte, su esposo quedo destrozado pero su pequeña hija fue quien más sufrió…ella también tenía un hermoso don para tocar el violín, de hecho diría que su talento era más grande que el de su madre, pero luego de la muerte de Ha Mi Jin ella no podía soportar el sonido del instrumento, era realmente doloroso ver como gritaba de dolor la pequeña- conto la mujer escapándose de sus ojos las lágrimas al recordar el triste pasado.

- bueno ella ha vuelto a tocar y sigue siendo igual de talentosa- les conto Seung Jo al ver que recordaban con cariño a su novia y su Familia

-¿cómo lo sabes?- le pregunto el anciano sin entender el comentario del joven

-aquella niña de la que hablan es mi novia- les conto el castaño sonriendo levemente

- ¿en serio?... ¿tú eres el novio de Oh Ha Ni?- le pregunto emocionada la mujer

-asi es… cuando Ha Ni comenzó a tocar nuevamente, lo cual ocurrió no hace mucho, decidí comprarle un violín diseñado exclusivamente para ella. Fue cuando su padre me conto que la Sra Ha Mi Jin había aprendido de un artesano en su pueblo natal, por eso estoy aquí. Quiero que el mismo hombre que creo el violín de su madre le construya el suyo- término por contarle sobre sus planes.

- pero¿ por que no nos dijiste que estabas Buscando Joon Mu?- le reclamo el anciano también emocionado.

-¿Joon Mu?- pregunto sin entender

- ese es el nombre del Maestro de Ha Ji Min, él le enseño desde que era pequeña y fue quien diseño su violín, estoy seguro de que cuando le digas para quien es aceptara enseguida- le dijo la mujer animándolo, Seung Jo por fin sintió que las cosas comenzaban a funcionar.

Seun Jo había tenido que nuevamente viajar media hora en su auto para encontrar por fin la residencia de Joon Mu, el maestro y creador del violín de la madre de Ha Ni, y por fin después de tanto buscarlo estaba estacionado frente a ella.

El lugar estaba limpio y la casa de dos pisos aunque sencilla estaba bien cuidada, se notaba que a pesar de haber dejado su profesión el Artesano se mantenía de alguna manera y bien. Baeck Seung Jo se sentía a punto de cumplir su objetivo, después de tanto buscar por fin podría darle el violín que su novia merecía- Tienes que estar muy enamorado Seung Jo para haber soportado tanto- se dijo a si mismo sonriendo. Caminó hasta la puerta de la vivienda pudiendo escuchar una música desde su interior, estaba seguro que se trataba de la 3ra sinfonía Eroica de Bethoven, comprobando que efectivamente debía haber alguien, golpeo la puerta pero luego de unos segundos nadie respondió, volvió a tocar aún más fuerte ya que no retiraría rápidamente después de todo lo que paso si fuera necesario se metería a la vivienda en busca del hombre. Pasaron unos minutos cuando pudo escuchar que alguien bajaba por las escaleras, por fin la puerta se abrió mostrando a un hombre canoso que no pasaba los 60 años, de apariencia pulcra y seria. El hombre lo miro de pies a cabeza tratando de reconocerlo, el joven médico sin dejar pasar más tiempo se inclinó levemente para saludarlo.

-Hola mi nombre es Seung Jo y estoy aquí para pedirle que construya un Violín para mi novia.

-Ya no diseño violines- le respondió secamente cerrando la puerta en la cara del Joven médico. Seung Jo estaba atónito, realmente no sería fácil convencerlo, pero él tampoco se rendiría fácilmente.