NOTAS DE AUTOR: holaaaaa como están? lo prometido es deudaaaa aquí les traigo el capitulo X ya que el anterior era algo mas corto :D , e leído sus mensajes y Sasuke no es lo que parece ser jijijiji yaaa los dejo para que disfruten del capitulo besitosss!

PD:Los personajes no me pertenecen son de completa autoridad de Masashi Kishimoto, esta historia es sin fines de lucro solo entretención ,el drama es de mi completa creación, QUEDA PROHIBIDO SU PLAGIO, si desean publicar mi historia en otras paginas web deberán pedir mi autorización

CAPITULO X

Se lanzaba con todas sus fuerzas y a gran velocidad hacia su contrincante, eran tan rápidos que solo se lograba distinguir unas sombras chocar entre si una y otra vez. La diferencia de edad no era impedimento para entrenar por horas.

-Bien Sasuke…es todo por hoy.

El hombre se irguió y despejo el flequillo de su frente. Estaba a torso desnudo, ejercitándose, faltaba poco tiempo para hacerles la tan anhelada visita a Konoha, por lo que debían prepararse con más intensidad.

Se dirigió hacia la única puerta que disponía aquel encerrado lugar para salir si bien su nuevo cuerpo no le permitía sentir lo que un humano podría, como cansancio o sudar por el entrenamiento, habían costumbres que eran difíciles de dejar como darse un baño.

-Madara…. ¿Cuánto tiempo más entrenaremos?

Sasuke a diferencia de su ancestro, tenía toda la cara sudada y el tórax, haciendo que la delgada tela de su haori se adhiera a él con mucha gracia, marcando sus abdominales e oblicuos.

-Tranquilo muchacho…aun no estoy listo este cuerpo debo fortalecerlo, pero dentro de poco nos iremos hacia Konoha.

-Llevamos meses entrenando… y no veo que mejores.

El joven pelinegro paso por el lado de Madara, sin dirigirle una mirada. Sentía desprecio por aquel ser, tanto odio y guerras desatadas, solo por la absurda ambición de tener un mundo en paz pero a un muy alto costo.

Habían pasado largos 5 meses desde que le dejo aquella breve nota a Naruto anunciando su partida y nueva traición. Estaba muy cansado de todo, quería volver a los viejos tiempos, en donde su día a día era discutir con su rubio amigo y quitarse de encima a Sakura.

-Sakura.

Sasuke la menciono mientras se sumergía bajo las frías aguas del lago, era pleno invierno y las bajas temperaturas no tenían piedad. Trataba de mantenerla lejos de su mente, pero una u otra cosa lo hacía recordar, incluso cuando a veces soñaba, cosa muy extraña en él, la podía ver, escuchar su risa, tocar su piel y hacerla su mujer otra vez, suspiro derrotado, sabía que jamás podría estar al lado de ella y menos ahora que suponía ya las 5 naciones sabían de su nueva traición, esperaba que una vez terminado todo lo pudieran perdonar y quizás así lograría verla aunque sea por 1 última vez.

Se salió a paso lento del agua, tenía la piel levemente morada por el frio y sus labios le temblaban, pero nada de eso le importo. Tomo sus ropas las cuales había dejado perfectamente dobladas debajo de un árbol cercano al lago y se las coloco. Volvería a insistirle a Madara de que ya era tiempo de poner en marcha el plan, tenía que coordinar todo para que ningún detalle se le escapara y así minimizar los errores. Camino rápido hacia el escondite que lo albergo por todo este tiempo, encontrándose a su ancestro de pie con un pergamino abierto en sus manos leyéndolo muy atento.

-Madara...

-Sasuke…estamos listos.

El hombre le dio una rápida y última mirada a aquel pedazo de papel y lo guardo entre sus ropas. Sin nada más que decir salió del escondite seguido por Sasuke, con dirección hacia su antigua aldea Konoha.


Naruto estaba en el jardín de su casa, quitando la espesa nieve que se acumulaba, con una pala y unos clones de sombra limpiaban el desastre que la naturaleza les estaba dejando. Se detuvo un momento para descansar, dirigiendo su mirada hacia el cielo el cual estaba repleto de pomposas nubes, sus ojos azules se desviaron hacia la ventana del segundo piso de su hogar en donde lo saludaba su esposa con su hijo de 6 meses en brazos. Le devolvió el saludo elevando su mano, todo estaba tranquilo por el momento. Trago saliva al saber que en algún momento esto se acabaría y se desataría la última guerra, Sasuke no había dado noticias y la paz que reinaba no le gustaba en absoluto. Volvió a mirar su jardín, lleno de nieve y suspiro resignado, mientras no tuviera noticias de Sasuke no podía hacer mucho.

Estaba enterrando la pala por enésima vez cuando un halcón muy conocido por el sobrevoló su casa y se posó con firmeza en su hombro. Naruto tiro la pala y desato el pequeño trozo de papel que tenía el pájaro en su pata. Lo leyó y corrió hacia la oficina del Hokage.

-¡KAKASHI-SENSEI!

El Hokage estaba mirando por la ventana, la nieve hacia un espectáculo digno de admirar cuando la voz de Naruto lo interrumpió de aquellos breves minutos de paz, ya que el joven entro con mucho estruendo en su oficina, como siempre.

-Naruto… ¿alguna vez podrás llegar en silencio a mi oficina como la gente normal?

-¡KAKASHI! MADARA…MADARA VIENE HACIA LA ALDEA, LA DESTRUIRA.

Bastaron aquellas palabras de su pupilo para activar las alarmas y empezar a evacuar Konoha. Habían practicado una infinidad de veces con los aldeanos, tenían instrucciones claras de ayudar a los niños y ancianos ante una emergencia.

-Naruto…ve a buscar a Sakura y sácala del pueblo junto con Hinata ¡ahora!

El Hokage caminaba a paso rápido por el pueblo, dirigiendo la evacuación junto con Naruto , ya que los pueblerinos creían que era otro simulacro y al estar tan frio en el exterior muy pocos habían hecho caso a la alarma. El Jinyuriki corrió como un rayo hacia la zona este de la aldea en busca de su amiga, su avanzado estado de embarazo le impediría moverse con rapidez y ante un inminente ataque de los Uchihas Sakura era un blanco fácil.

Golpeo la puerta barias veces sin obtener respuesta, por lo que decidió romperla y entrar estaba todo en orden, en el interior de la morada, se introdujo con rapidez gritando el nombre de su amiga por todas las habitaciones sin éxito de encontrarla, tampoco vio a los ANBU que custodiaban la seguridad del hogar de la joven por lo que Naruto maldijo en voz baja y corrió en busca de su esposa e hijo.


-Amor ¿no podías hacer que mamá saliera a buscar moras otro día?

Sakura caminaba a paso lento por el bosque, uno de los beneficios de vivir apartada del pueblo era este, salir y perderse entre tanta naturaleza cuando quisiera, sin embargo por el frio extremo que hacía y su vientre abultado, ya no eran tan frecuentes aquellos paseos como antes.

Desde que se levantó esa mañana que pensaba en comer moras frescas con crema, su bebe se movía cada vez que ella mencionaba las condenadas moras y ella en respuesta sonreía y acariciaba el lugar que era golpeado por su hijo.

Los ANBU la seguían a una distancia prudente para no hacerla sentir acosada, de todas formas ya estaba más que acostumbrada a ellos.

Camino y camino, adentrándose cada vez más en el bosque, observaba su pequeño canasto el cual iba apenas en la mitad de lleno con moras. Frunció el ceño, salir en busca de aquel fruto en medio de una nevazón no había sido buena idea.

-Cariño….creo que será todo por hoy… mamá tiene frio y será mejor regresar a casa.

La peli rosada le hablaba a su bebe con una voz dulce y cargada en amor, en respuesta su hijo se movió haciendo que le doliera un poco el vientre, por lo que tuvo que sostener fuerte su abdomen y contener la respiración para que el dolor pasara. En segundos tenía un ANBU a su lado.

-¿se encuentra bien?

-si…gracias es solo… un movimiento fuerte de mi bebe.

-Sera mejor que regrese señorita Sakura.

-Si.

Emprendió rumbo de vuelta a su hogar, estaba tan alejada de él que a medida que avanzaba lograba distinguir la alarma de emergencia. Su corazón latió rápido y sus piernas temblaron.

-hoy ¿había simulacro?

Los 2 ANBU comenzaron a cuestionarse el motivo de la sirena que se hacía más fuerte a medida que avanzaban a la aldea, una vez llegaron a la pequeña casa que habitaba la joven se percataron de que la puerta estaba rota por lo que sin pensarlo uno de los ANBU la tomo en brazos y corriendo se dirigieron al centro del pueblo.


Rogaba mientras saltaba en cada copa de los árboles que su mensaje haya llegado a tiempo. Le seguía el ritmo a Madara y sin dificultad , calculaba que en unos cuantos minutos estarían en Konoha, si el plan salía bien ya debería estar deshabitada y con jounin de alto rango, además los Kages debiesen estar de camino, pronto se terminaría esta pesadilla.

-ya casi llegamos muchacho, siente el olor a muerte y comienzo de un nuevo mundo.

Madara dio unas estruendosas carcajadas por su comentario y aumento su velocidad, llegando a ser sobre natural. Sasuke dejó de respirar al distinguir las pesadas y enormes puertas de Konoha, escuchaba el sonido de la sirena de emergencia, relajo un poco su rostro al saber que su mensaje si había llegado a tiempo. Madara golpeo las puertas de madera, las cuales explotaron en miles de pedazos, produciendo un gran estruendo y mucho humo.

Observo que todos quedaron paralizados al ver la explosión de las puertas y al verlos a ellos aparecer. Parecía que era una evacuación tranquila ya que estaba todo en orden en las calles y quedaba muy poca gente, sin embargo quedaron quietos y con ojos casi desorbitados mirándolos.

Busco con su mirada alguna cabellera rubia pero no estaba, maldijo en voz baja y apretó sus manos, tendría que hacer tiempo para poner en marcha el plan además se suponía que no debía haber gente en Konoha y aún quedaban unos habitantes.

-TANTO TIEMPO SIN VER A MI QUERIDA KONOHA.

Madara camino a paso firme, pisando los trozos de madera que estaban esparcidos por todos lados, miraba con desprecio a los presentes y se rio a carcajadas al verlos salir corriendo quedando apenas unos cuantos gening.


La dejaron en el suelo, ya que esta se los rogo. Estar embarazada hacia que la gente la tratara como una discapacitada. Tomo en sus manos su pequeño cesto con moras y trato de buscar al Hokage o a Naruto o a cualquiera autoridad que le dijera que estaba sucediendo. Había pocas personas en el pueblo, algunas la miraban con sorpresa y otras simplemente la ignoraban y corrían, murmuraban algo de una explosión y de que habían regresado. Camino a paso en dirección a la pequeña estela de humo que distinguió en el cielo, provenía de la entrada de la aldea. Estaba por llegar cuando la intercepto un genin.

-Señorita Sakura debe irse en este momento.

-¿Qué? ¿Qué sucede?

-Han vuelto…. Los Uchihas han vuelto y destruirán todo.

Sakura sintió una contracción la cual la hizo jadear y encorvarse un poco, tan solo escuchar aquel apellido la descomponía al borde de la locura. Respiro barias veces para tranquilizarse por el bien de su bebe. Se enderezo y con voz fuerte y clara le dijo al genin y a los dos ANBU.

-necesito verlo por mi cuenta, así que será mejor que no me detengan si no quieren ser golpeados por una furiosa mujer embarazada.

Ante aquella amenaza el genin se alejó de ella y siguió evacuando a las pocas personas que quedaban mientras los ANBU tomaron distancia de ella, sin quitarle la vista.


Naruto dejo a Hinata y a su hijo camino al refugio, mientras regresaba a toda velocidad a la Aldea, no había visto a Sakura en ninguna parte, así que asumió que ya la habían evacuado de las primeras. Escucho una explosión y con ayuda de Kurama corrió a más velocidad, esto no estaba bien, se habían salido del plan original pero aún estaban a tiempo de arreglar las cosas. Salto entre los techos de las casas y aterrizo con agilidad en frente de Madara y Sasuke Uchiha.

-oooo pero que ven mis ojos… vino el héroe de Konoha.

Madara soltó una risa burlona en frente del Uzumaki y se irguió como una forma de intimidar al joven rubio.

-Me parece muy extraño…que hayas llegado de los primeros, que la aldea este siendo evacuada y que tu Sasuke no te sorprendas.

Madara Uchiha se cruzó de brazos y le dirigió una dura mirada a Sasuke.

-Lo siento Madara…pero... nunca quise aliarme a ti en verdad.

El joven Uchiha se colocó en 1 segundo al lado de su amigo, adoptando una postura de combate, activando su Sharingan.

-¿Supongo que tienes todo listo Naruto?

-Claro que si Sasuke…solo que las cosas cambiaron…. solo un poco.

Naruto miro seriamente a su amigo, para que lograra captar el mensaje sin embargo Sasuke tenía sus ojos fijos en Madara, quien estaba dispuesto a atacar en cualquier momento.

-siempre encontré extraño que de un momento a otro un mocoso como tu Sasuke se quisiera unir a mí, nunca te tuve confianza y no estaba equivocado, ahora te matare y buscare la tumba del imbécil de Obito para arrebatarle su Sharingan y Rinegan, ya que a ti Sasuke te masacrare tanto que no quedara ni una sola célula de tu mugroso ser.

Madara levanto su mano izquierda en la cual empezaba a acumularse una energía en forma de esfera negra, su pelo se movía como si una onda de aire fuerte lo envolviera.

Sasuke y Naruto estaban listos para el combate, los genin ya habían evacuado a toda la gente y se percibía a lo lejos la presencia de ninjas que venían en dirección a ellos como apoyo, solo debían contener un momento más a Madara. Este se disponía a atacar a los dos jóvenes cuando pudo ver por el rabillo del ojo una joven de cabello rosado y abultado vientre caminando hacia ellos, se detuvo en seco y presto atención a esta muchacha.

Sakura no daba crédito a lo que sus ojos veían, era el mismísimo Madara en persona, se veía más fuerte que en la cuarta guerra y su respiración se detuvo cuando vio a Sasuke, era él estaba más alto y grande, su cabello le cubría completamente el ojo izquierdo, su quijada era más marcada que antes y sus rasgos más duros, como si tuviera el peso del mundo en su espalda.

Se detuvo de golpe al darse cuenta de que había llamado la atención de los presentes, en especial de Sasuke. Se apoyó con una mano en una vivienda y con otra sobre su vientre, respiro profundo al sentir otra contracción, sus emociones las tenía al límite y su bebe lo estaba percibiendo.

Sasuke abrió sus ojos al ver a su ex compañera de equipo, la notaba más pequeña que antes, su cabello le pasaba los hombros y lo que más le llamo su atención era su abultado vientre, era evidente que estaba en una etapa avanzada de embarazo, un sabor amargo sintió en su boca y una rabia animal se estaba apoderando de él. A esto se refería Naruto con que las ¿cosas habían cambiado? Acaso ¿Sakura se había casado? ¿lo había olvidado? , ya nada de eso importaba ahora ya que ella esperaba el hijo de alguien más y el solo fue algo pasajero en la vida de la joven.

Apretó los puños tan fuerte que se le volvieron blancos los nudillos, tenso su mandíbula y con desprecio miro a Sakura para volver su mirada en frente, hacia su objetivo esto no cambiaba en nada los planes, estaba tan sumido en sus pensamientos que no escucho lo que Naruto le decía.

-MIERDA! SASUKE! Hay que sacar a Sakura rápido o saldrá lastimada.

-Déjala...enfócate en Madara, a Sakura que la venga a buscar su pareja o lo que sea que tenga.

-TE VOLVISTE LOCO ¿SASUKE? SAKURA ESPERA UN HIJO TUYO!

Naruto golpeo el hombro de su amigo, al no dar crédito a lo que decía. ¿Cuál pareja? Acaso no se daba cuenta el Uchiha que el padre del hijo de Sakura era el, Naruto le iba reclamar cuando Madara los interrumpió con una risa casi enfermiza.

-JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA… ¿pero qué es esto?... Sasuke me has facilitado todas las cosas.

Madara hizo desaparecer la esfera negra de su mano y apunto con un dedo a Sakura.

-Con que el último Uchiha de carne y hueso va a tener descendencia…. Muchacho… ese crio será mío, jamás sabrá de tu existencia y cuando tenga la edad suficiente dominaremos el mundo.

Sasuke quedo paralizado, un sudor frío le recorrió su sien, ¿de qué estaba hablando Madara? ¿Un hijo de él? Fue en ese momento que cayó en cuenta de que podría ser cierto, Sakura no portaba alianza de matrimonio y lo observaba como si fuera un fantasma, ¿quizás…era su hijo?

Madara no le dio más tiempo para pensar ya que en una fracción de segundos se dirigía a toda velocidad hacia Sakura, esta al ver las intenciones de Madara acumulo chakra en sus manos para poder defenderse, ya que estaba segura Sasuke no lo haría, el desprecio con que la miro le rompió más su ya maltratado corazón.

Todo ocurrió en cámara lenta, Madara acercándose a toda velocidad hacia ella, un grito de Naruto que no escucho y Sasuke en frente, golpeando con su puño la cara de Madara y gritándole con rabia.

-¡A ELLA NO LA TOCAS!