Jueves, 01 de septiembre del 2016.

Hola, hola mis amables y bellas lectoras y antes de dejarlas con el capitulo quiero mandarles un amoroso y caluroso saludo; tanto si son las que comentan o no, quiero darles las gracias por seguir leyendo, se los agradezco de todo corazón. El día de un capitulo mas de esta locura que hice hace mucho, hace un buen tiempo y, pues, nada, espero les guste.

Besitos y abrazos. Nos leemos después, siempre que ustedes quieran.


Tres sailor scouts, segunda parte

La muy tonta se asustó de infarto porque Hotaru se dio cuenta de que ella se dio cuenta que la vio (emoticón, les saco la lengua). La cosa es que si, Rini sale corriendo como la tontica idiota que es y Hotaru, cae al suelo porque como que eso la hizo sentir peor. Como para que se hagan una idea y sea bien dramático, empezaron a sonar los violines; y eso que Michiru no estaba ahí.

Hotaru estaba en el suelo agarrándose el pecho y mientras ella trataba por controlar la crisis que le estaba dando, recordaba. En ese momento en donde solos sentía dolor, angustia, humillación y sufrimiento porque Rini le había visto aquellas cicatrices, recordó cómo se había hecho aquellas en primer lugar.

Yo la verdad eso no lo entendí muy bien pero está bien, hare un esfuerzo por explicarlo correctamente.

Hotaru como que era una nena, una muy pequeñita, cuando el lugar en donde vivía se prendió en llamas. Al parecer a causa de ese incendio su mami murió y ella, pues se la llevo el diablo. Luego recordó que despertó en la camilla de un hospital y quien la recibió con una gran sonrisa, fue su papi. El papacito rico que a mí me encanta (no tanto como mi neko o Darien pero si, divino) del profesor Tomoe, fue con ella para preguntarle cómo estaba.

Pero es que es aquí en donde no entiendo. Según Hotaru, ella está muerta. Su cuerpo es un recipiente vacío por donde no circula ni sangre ni nada. La verdad me parecer algo confuso, no entiendo.

— No quiero que nadie descubra el secreto que esconde mi cuerpo. No quiero que nadie sepa por qué este cuerpo esta tan frio y por qué ya no circula ni una sola gota de sangre.

Cierra los ojos y se lleva la mano al pecho de nuevo, estaba más emo que nunca.

— Siempre he estado sola. Mi papá esta tan metido en su trabajo y tan obsesionado por Kaori, que no me pela. Pensé que pasaría toda mi vida sola pero ella…

Recordó a la estúpida de Rini según ella, siendo un sol.

"…Como prueba de mi amistad. Por eso pensé en ti para regalártelo"

—…Por fin había encontrado una amiga pero… no, ¿de qué me sirve un cuerpo para sobrevivir si no puedo tener una vida? ¿Hay alguna razón para seguir viviendo?

Hotaru estaba más deprimida que nunca y estaba a punto de ir a una gaveta a buscar el bisturí para cortarse las venas pero era tan de malas la pobre que no pudo. En cambio le empezó a doler la cabeza y según ella, le ardía muchísimo. Ella vuelve a caer al piso y como una ilusión, ve a Haruka, Michiru y a Setsuna de pie en su ventana. Quien toma la palabra y le habla a una muy confundida Hotaru fue la de siempre, la imponente Haruka.

— Oye, tú, responde rápido, ¿eres la diosa de la muerte si o no?

— ¡Yo qué voy a saber!—Le respondió con la mirada perdida mientras ella y sus compañeras, no dejaban de mirarla con piedad— ¡¿Y por qué demonios me miran así?! ¡¿Por qué me miran con tanta piedad?!

La visión de Haruka, Michiru y Setsuna pronto se evapora y en cambio, una muy adolorida Hotaru queda en el suelo sosteniéndose la cabeza como puede y se pregunta con mucha confusión…

— Me duele, me duele mucho. ¿Puede alguien librarme del este dolor de cabeza y del de mi cuerpo?

Y como en esta época no existía advil, pues dijo finalmente para cambiar de personaje…

— Siento que hay algo que intenta poseerme pero, ¿Qué es?

En otro lado y corriendo como la pobre for ever alone que parece siempre iba a ser, estaba Rini sin saber que decir ni mucho menos a donde ir. Pobre Serena, ¿Por qué habrá tenido una hija tan inútil ah? El papa es kawaii y ella también, ¿qué les paso? Hmmm, sabrá mandrake.

— Ay no, ¿qué voy hacer? No debí haberla visto. Todo esto me tomó por sorpresa.

"Estoy llena de heridas desde mi accidente"

— Seguro la hice sentir mal al haber salido corriendo de esa manera pero, ¿ah, y esto qué? ¡Ay no, es granizo!

Como el clima estaba tan raro y no era casualidad, la culpa de ese clima de mierda la tenían era las perras de las death busters y todo su combo, pues empezó a llover de un momento a otro. Lo de lluvia pues no estaba tan mal pero la cosa se puso peli aguda, cuando empezó a caer granizo. Lo preocupante ahí es que ese granizo, no era cualquier granizo. Rini quería correr para cubrirse de la lluvia pero no podía porque aquel granizo que caía con fuerza y que cada vez pegaba más duro, no la dejaba moverse.

— ¡Tengo mi cuerpo entumecido, no puedo moverme!

Y no muy lejos de ellos…

—Darien mi amor, vámonos para la casa que este granizo está muy fuerte y… ¡Rini!

Al girarse, se percataron de que su futura hija (que malos papás eh, se les pierde y le pasa de todo a cada rato) estaba tirada en el piso, estaba como desmayada y pues claro, se sintieron de muerte. Ambos corrieron hasta donde ella estaba y mientras Serena la levantaba en brazos, Darien se quitaba la chaqueta y trataba de protegerlas.

Pero como aquí tienen que salir todos los personajes, nos vamos para otra parte mientras Darien y Serena corren para refugiarse.

— Mi Haru, ¿ves esas nubes?

— Sí mi sirena, pienso lo mismo que tú, —Respondió mientras apoyaba las manos en el vidrio de una ventana—esas nubes están saliendo de Infinito. Lo que quiere decir que ellos son los responsables de eso.

Haruka se giró para ir hasta la mesa en donde estaba su compañera jugando parques con Setsuna cuando, ¡pam, llegó otra de esas perras de las deth busters a joder! La muy desgraciada se paró en el filo de la baranda del balcón de Haruka y le arrojó un poder. Menos mal que Haruka es ágil y saltando sobre Michiru para protegerla de los vidrios, no pasó de un simple raspón. Mucha de buenas esa infeliz porque si algo le hubiera pasado a Michiru, mejor dicho, no quiero ni pensarlo.

— ¡Haruka Tenou, hasta que por fin te encuentro!

— ¡Y vaya que ahora si me encontraste! —Dijo Haruka levantándose del suelo y sacando su pluma de transformación pero…

— Haru, mi amor, espera un momento. ¿Y si no es de las death busters? No quiero que te metas en un problema como el de la otra vez mi diosa de los vientos. Pregunta primero por favor.

— Sí mi sirena, ya voy. —Respondió rodando los ojos pero de malas. Le tocaba hacerle caso porque primero, la amaba y si no le hacía caso en la noche no había lemon Yuri y segundo, por eso, porque la amaba con locura— ¡Oye, estúpida! ¡¿Eres de las death busters?! ¡Necesito saber para ver si te puedo patear el culo o no!

La idiota esa solo asintió con una sonrisa y cuando lo hizo, Haruka le sonrió a Michiru y utilizó su pluma para transformarse en lo que no le gustaba mucho por ya saben, por la mini faldita; ella era más de pantalón y botas. Se transformó en sailor Uranus y se alistó, al igual que lo hacían su mujer y su amiga, para darle en la cara a esa tonta que se había atrevido a ir hasta su casa a buscarle problema.

Mientras todo esto pasaba en la casa de Haruka, Luna y Artemis, que ya hasta se parecen a mi mamá, no se pierden ni media, miraban con atención su ordenador y se estaban dando cuenta de todo. Preocupados por ver a esas bellas tres sailors en acción y a la gente en la calle perder el control, le pidieron a las muchachas (que por el buen arte de la ficción estaban ahí) que fueran a encargarse de la situación.

Pero…

— No, de malas, que lo hagan ellas solas, ¿no se la pasan diciendo que no necesitan que les ayudemos? Que miren a ver cómo hacen entonces.

— Pero Lita, ¿Cómo qué no? Tenemos que ir a ayudarlas.

Y como donde manda capitán no manda marinero, pues aunque Rei y Mina estaban de acuerdo con Lita, les tocó hacerle caso a Serena por lo que ya saben, ella es su princesa.

Todas salieron de la casa y cuando Darien y Rini iban a salir con ella, Serena no los dejo. Le daba miedo como pudieran estar las cosas y les pidió que se quedaran.

—Rini, la pelea puede ser muy peligrosa y es mejor que te quedes aquí.

— Pero Serena…

— Pero mi amor, no te puedo dejar ir sola. —Dijo Darien que tampoco entendía porque había tomado las manos de Rini y las había puesto sobre las de él— Yo tengo que ir contigo porque…

— Dejen que me ocupe de todo.

Les sonrió con dulzura.

— Dejo en tus manos a Rini mi amor, cuídala mucho y ahora nos vemos. Todo saldrá bien, se los prometo

Sin decir más y regalándoles una de sus amorosas sonrisas mientras corría para alcanzar a sus amigas, se fue y los dejó muy preocupados. Es que esa es la verdad. Sea como sea, sin importar los problemas que tuvieran, eran familia y uno a la familia la quiere. Uno siempre se preocupa por ellos.

Unos pocos minutos después y en pleno combate, la muy perra esa de la death buster había decidido por fin presentarse.

— ¿Crees que con esa espadita de mierda podrás vencerme estúpida? ¡Soy Ciprine y tengo uno de los niveles más altos de las death busters! Soy nivel 999 y soy la responsable de educar a las brujas que hay en Infinito, ¡las voy a volver puré! ¡Lazos demoniacos!

Pero…

— ¡Fuego de Marte…! ¡Enciéndete!

En esas llegaron las sailor scouts más hermosas de todo el anime, llegaron nuestras nenas a como me gusta decir a mí y a Serena también, llegaron a patearle el culo a esa idiota de Ciprine por eso, por idiota.

Aunque eso a alguien no la tenía muy feliz.

— ¡¿Otra vez ustedes?! ¡¿Y ustedes qué hacen aquí?! ¡Ya les hemos dicho que no necesitamos de su ayuda!

— ¡Pues es no es lo que parece y…!—dijo Rei después de haber golpeado a Ciprine con su impecable y poderosa técnica pero…— ¡Cuidado!

De alguna forma Ciprine se las arregló y usando su cetro, manipuló a estas tres sailor scouts que son muy lindas pero nunca hay que sacarles las mierda ni mucho menos echárselas de enemigo, son un peligro.

Manipulando a Haruka, Michiru y a la amable y bella Setsuna, las puso en su contra. Mejor dicho, le echó más leña al fuego. Bien difíciles que estaban las cosas con ellas y esta estúpida va y hace eso… no, es que no hay derecho.

— ¿Es de verdad? ¿Tantas ganas tienes de morir?

— Si tanto quiere que las matemos mi sirena… —dijo Haruka al lado y si, con la misma cara de loca que tenía Michiru y Setsuna—eso haremos. ¡Será un placer acabar con ella y con todas!

— Ni modo señoritas, —dijo Setsuna y empezó a hacer piruetas con su cetro—vamos a matarlas.

Y como les digo, como las cosas estaban tan tensas y tan confusas entre ellas, pues nuestras nenas dijeron llenas de ira…

— ¡¿Qué?! ¡¿Entonces se han estado burlando de nosotras?!

— Ah no, espérate sailor Mars que ahora si me sacaron la mierda. —Dijo Mina y alistó su cadena de Venus para atacar— ¡Son ustedes las que se van a morir por traicioneras y mentirosas!

— ¡No, no, no!

Decía Serena asustada en medio de todas.

— No muchachas, tranquilas. —Miró a sus amigas, luego miró a las poseídas— ¿De qué están hablando? ¿Acaso están dominadas por la magia de Ciprine? Sí, eso tiene que ser. ¡Oye tú, perra desgraciada! ¡¿Qué les hiciste a mis amigas?!

— Como primera medida, no me digas perra, perra, que yo soy virgen y por lo que veo así moriré. Y lo segundo, es sencillo. Mi magia ha amplificado el lado oscuro que cada persona mantiene oculto. Eso es todo.

Luego la muy maldita se soltó a reír y dijo mirando a las poseídas con cara de loca enferma…

— ¡Les ordeno que se maten las unas a las otras como las salvajes que son!

Pero cuando las tres poseídas se le iban a ir encima a las cuatro enfurecidas, Serena, sailor moon, entró en acción.

— Ah no, ¡ya me canse de toda esta mierda! ¡Curación lunar…! ¡Acción!

En ese momento la muy maldita, se divide en dos seres para evitar el ataque de Serena. Esquivando la poderosa energía que desprendía el cetro de Serena, une las manos con su doble y se ríe mientras Serena trata de evitar que sus amigas se maten entre ellas.

— ¡¿Y ustedes de que se ríen?! ¡Con una de ustedes malditas perras ya era suficiente! ¡Vuelve a mis amigas a la normalidad ya mismo desgraciada!

— Eres una grosera de lo peor, perra, pero espérate, permítenos presentarnos. —Dijeron al mismo tiempo, luego sonrieron—Soy Ciprine.

— Y yo soy Puchirori. Somos la misma persona solo que dividida en dos.

— ¡No pues, perras everywhere!

— ¡Eso es Serena!—Dijo Amy muy alegre— ¡Ya estas empezando a mejorar en ingles!

Y mientras ustedes y yo nos reíamos, las tontas esas decían…

— Ay Ciprine, no veo por ningún lado una fuerza parecida a la del cristal Tyoron, ¿tú si? Es que si no llevamos eso a la señora Kaolinete…mejor dicho.

— Es cierto Puchirori, —sonrió la perra original—no necesitamos ser dos para pelear con las sailor imbéciles porque mira.

¡Las mataremos!

¡No si nosotras los hacemos primero!

Todas esas mujeres estaban a muy poco, a muy poquito de agarrarse de las mechas y tenían a Serena harta con todo eso cuando si, llegó por quien lloraban mis amores; lo malo fue que no llegó solo pero como sea, llegó el de siempre a lo de siempre, a salvar el día.

— ¡Ya paren de pelear entre ustedes! ¡Esa no es la forma de arreglar las cosas! ¡Sailor moon! ¡Sailor moon mi amor! ¡¿Estás bien?!

— ¡Tuxedo Mask!

Pero claro que sí, le brillaban los ojos igual a como les brillan a ustedes cada que lo ven sin camisa.

— ¡Oigan muchachas, paren con eso!—Corría Rini transformada en sailor Chibi moon tratando de hacer algo— ¡¿Qué están haciendo si todas somos amigas?!

A Rini, o sailor Chibi moon, le dio mucho coraje lo que la tonta de Ciprine les hizo a sus amigas y por eso, sacó su cetro (que ya no era el de juguete) y utilizó su técnica. Ciprine la recibió pero como ella era más poderosa, la esquivó y en cambio utilizó de nuevo su cetro para atacarla.

— ¡No te metas en lo que no te importa mocosa de mierda!

Muy de buenas esta tontica de Rini que tiene un futuro papá como Darien. Él, que la amaba a ella y a Serena con toda su alma, salto y protegiéndola recibió aquel ataque por la espalda, lo que hizo que Serena se sintiera muy mal. Sintió mucho miedo, como hacía mucho tiempo no lo sentía.

—¡Tuxedo Mask! ¡Sailor Chibi moon!

Serena veía con terror la escena en donde estaba el amor de su vida y su futura hija en peligro, luego se giró y lo que encontró fue menos alentador. Ver a sus amigas pelear entre ellas la llenaba de una profunda tristeza y dolor, no sabía qué hacer. Lo único que quería era que todo eso parara.

— ¡Ya no más! ¡Paren de pelear entre ustedes por favor!

Serena sacó valor de donde no tenía y fue con ellas para evitar que se siguieran peleando. Mientras detenía a unas y a otras, pensaba muchas cosas.

—"Siempre han venido cuando hemos estado en peligro. Su corazones no pueden estar llenos de maldad como dice la estúpida esta de Ciprine. Eso es mentira"

"Desde hace tiempo hemos protegido el milenio de plata"

"Peleamos para proteger lo que más amamos"

"Todas tenemos el mismo objetivo para luchar"

— ¡Ya no más! ¡No dejen que las manipule! ¡Unamos nuestras fuerzas! ¡Nosotras somos sailor scouts maldita sea! ¡Tenemos que luchar juntas!

Ante la desesperación de Serena por hacerlas entrar en razón, Darien y Rini se acercaron a ella para darle su apoyo. Los tres juntaron sus manos en el cetro de Serena en señal de solidaridad y fue ahí en donde lago mágico y hermoso pasó.

La frente de Serena se iluminó con el signo de su familia y de la unión de sus manos, de sus fuerzas, nació algo increíble. De su unión salió el santo grial.

Y se acabó este capítulo, ¡por fin! Ay es que si, cualquiera creería que hacer este trabajo es fácil pero no, no lo es.

Muchas gracias por la lectura y las espero en el próximo. Besos y abrazos, ¡pórtense mal! Ya qué demonios y nos leemos después.