Kakashi tuvo toda esa tarde para contar con detalle cada cosa que recordaba de las noches que cenaba a lado de Sakura. Desde como tomaba con su delicada mano el tenedor hasta como se cubría la boca para hablar cuando la plática era más extensa de lo normal. Su lenguaje corporal le indicaba a Kurenai la comodidad que sentía al hablar de esa mujer tan maravillosa con su inseparable amiga y así mismo la ligereza con la que la describía tan perfectamente bella, según su percepción de enamorado.
Kurenai lo escuchaba con muchísima atención, bebiendo lentamente el vino o el agua mineral que su anfitrión le servía. Estaba muy sorprendida de cómo estaba perdidamente enamorado su entrañable amigo Hatake, entre escuchar y escucha su mente divagaba pensando e imaginando cosas absurdas sobre como una chica tan sencilla había trastocado el interior de Kakashi.
Luego de unas horas de hablar enteramente de Sakura, el peli plata suspiro y con una enorme sonrisa en el rostro, paso sus manos por su cabellera y se echó para atrás en el sillón de segunda en que estaba acomodado. Kurenai estaba callada, totalmente en blanco ante tanta información… pero algo no le había quedado claro y luego de unos minutos de silencio incómodo, al menos para ella, se atrevía a escupir la pregunta del millón.
Ku -¿ya tuviste sexo con ella?...- escupió las palabras si un Apis de pena o disimulo, pero era realmente importante éste punto dentro de todo éste embrollo que parecía que no acabaría bien – digo… es que… es importante ¿no? – Kurenai se levantó, con cuidado tomó los vasos y copas que estaban sobre la mesita de centro, no quería presionar con su mirada al inmutado hombre de pelo plata, se dirigió rápidamente a la cocina, para posteriormente tomar nuevamente asiento mientras él seguía callado.
El silencio reino por un tiempo indeterminado, pero que para contestar una pregunta era demasiado. Kakashi no había articulado palabra, en cambio su mirada estaba fija en un punto lejano del universo pero que apuntaba a una esquina de la mesita de la sala y Kurenai, tranquila, aparentemente, lo miraba fijamente en espera de tener respuesta a algo tan importante.
Ku – ok… comprendo que tu silencio es una respuesta tajante Kakashi… pero no sé qué decirte entonces, yo realmente creí que… -Kakashi se puso de pie de un solo movimiento interrumpiendo el discurso de su amiga y se paró frente a la ventana mirando a cualquier punto remoto.
Ka – Es distinto con ella… ¿crees que no muero de ganas de besarle… hasta la sombra? es un deseo distinto Kurenai, no es sólo querer envolverla en mis brazos y levantarla sobre mi… es… supongo que así se siente el amor – Kakashi se giró en dirección a la cocina dándole la espalda a su anfitriona y cerrando los ojos mientras recordaba el final del último sueño que había tenido con la peli rosa.
Oficialmente Kakashi estaba perdido, el amor había llegado hasta él de una manera insospechada, como siempre pasa, el hombre de carácter fuerte y mente de acero estaba enamorado y eso en un punto estrecho de su persona lo hacía vulnerable.
Kurenai se levantó del sillón y lentamente se paró detrás de él tocando le el hombro, comprendía ese sentimiento, comprendía lo complicado de la situación, pero sobretodo comprendía lo que representaba para su amigo sentirse así. No es que fuera lo peor del mundo, pero su mayor miedo era perder a sus seres queridos y esto implicaba un miedo mayor, ahora no solo se tenía a sí mismo, ahora necesitaba de la presencia de esa pequeña chiquilla peli rosa y el temor de perderla era intempestivos en su interior ¿Cómo había pasado esto?
Ku - Comprendo tus palabras, comprendo completamente todo lo que implica esto Kakashi… pero el amor es así, llega sin que te des cuenta y se estaciona en tu vida, todos necesitamos tener la certeza de que somos amados así como es necesario amar a otros… - Hatake dio un paso al frente y se giró con sus manos en los bolsillos y mirando hacia arriba como si intentara ver el cielo a tras ves del techo de su hogar.
Ka- No es sólo eso lo que me tiene así… - bajo la mirada hasta la altura de su amiga para posteriormente esquivar la de ella y mirar nuevamente a través de la ventana – creo que ella ama a alguien más… todavía.
Kurenai no pudo evitar poner su mano en su pecho mientras su rostro en una reacción fuera de alcance hacia una expresión entre sorpresa y dolor. El silencio nuevamente se apodero del ambiente y un viento fresco entró por la ventana mientras la mente de ambos fragmentaba todas las posibilidades ante la situación.
Ku - Entonces… ¿ella no sabe lo que sientes? - sus palabras al fin se articularon, esta vez intento ser más prudente, tenía muchísimas cosas más por preguntar pero decisión empezar por lo que era más importante, al menos para ella.
Ka - ¿te sorprende?... digo, es que es complicado decirle que la quiero… ¡diablos incluso al decírtelo a ti es extraño!... – como si algo malo hubiera ocurrido, el hombre imponente se redujo a un adolescente enamorado cuando dijo esas palabras y camino indiferentemente hasta la sala para sentarse en posición de pensador con un semblante de seriedad y de tristeza.
Ku – Debes decírselo… debe saber que todo esto se ha tornado en algo profundo para ti Kakashi - su amiga nuevamente tomo su anterior posición en el sillón y lo miro con un semblante de preocupación.
Ka- ¿y qué si ella no siente lo mismo?... ¿que se supone que debo decirle que me enamore de ella, de mi ex alumna?... ¿no escuchaste lo que dije?... ni siquiera sé si sigue amando al imbécil de Sasuke… no puedo competir con eso Kurenai, son de la edad, se conocen perfectamente, ella… ya han estado juntos – su voz parecía cada vez más hostil, pero débil, casi podía asegurar que si seguía argumentando lo negativo de todo esto en un punto se derrumbaría.
Ku – ¿Escuchaste todo lo que me contaste hace unos momentos?... por dios Kakashi la chica está muerta por ti, así como tú por ella, es evidente que la convivencia ha borrado el rastro de aquel… mocoso, ella debe saberlo Hatake… no es el momento para ser cobarde, tienes que ir por todo… o te lamentaras por el resto de tus días – Kurenai se puso de pie al decirle tajante todo esto a su triste amigo mientras se levantaba para ir al sanitario por 5ta vez.
El peli plata estaba confundido, parecía que las palabras de su amiga eran irrefutables, no podía acobardarse, para empezar el idiota de Sasuke no estaba en la ciudad, como de costumbre, la chica le había dado señales tiempo atrás de que no lo quería como antes y esa sensación al pensar en ella le quemaba el pecho, la mente y…no podía evitar sentirse así, enamorado, envuelto por esa extraña sensación de que la necesitaba más que a nada ni nadie en el mundo.
Miles de pensamientos cruzaron su mente y su pecho por un momento se sintió presionado ante tantas emociones juntas, pero en algo tenía razón Kurenai, no podía quedarse así, dudando, pensando, deduciendo, quería escucharlo de ella. Tenía que decirlo él, decirle que la deseaba más que a ninguna mujer en toda su vida, decirle que amaba como sus pequeños gestos la ponían en evidencia aunque no dijese palabra alguna y como lo amaba, tenía que decirle que la soñaba con deseo, pero también con mucho miedo, miedo de perderla aún sin saber si la poseía, tenía que saber que la comenzaba a amar o de lo contrario, se arrepentiría toda su vida.
Su amiga salió del sanitario y lo miro inmóvil, observando al vació mientras sus manos estaban entrelazadas sosteniendo su barbilla. El reloj había hecho de las suyas marcando ya las 8:23 pm, el sol había caído en algún momento sin que ambos se dieran cuenta y tal parecía la noche sería igualmente larga. Kurenai se sentó en el sillón pero ésta vez en donde se supone deben reposar los brazos y lo observó silenciosa.
Ku - ¿y bien?... ¿le llamas tú o le llamo yo amigo? – kurenai sonrío con un atisbo de complicidad, sabía que sus palabras habían taladrado el pecho y la mente de su amigo, pero sabía que podía ser bueno.
Ka – ¿así nada más?... ¿Qué se supone que debo decirle? – Kakashi tomo una postura más relajada como si se hubiese convencido de que no tenía ninguna opción mejor.
Ku – veras… las mujeres somos complejas y románticas… yo creo que puedes hacerle una rica cena especial y dejarle implícito que será MUY ESPECIAL jojana – Kurenai se río como una chiquilla haciendo énfasis en sus últimas palabras puesto que una cena romántica siempre tiene un final feliz.
Kakashi se sonrojo e intentando disimular se puso de pie para ir a la cocina por un par de cervezas que aún tenía en la nevera. Sabía que la intención de su amiga era que las cosas entre Sakura y él se dieran de la mejor manera, y conociendo al Shinobi y a su gran apetito sexual no hacía falta hacer mucho énfasis en lo que la cena romántica implicaba al final. Tampoco es como que él se negara, al contrario, pero lo veía un poco apresurado.
Ka – No creo que lo que insinúas sea lo más indicado, ni siquiera sé si le gusto, ni siquiera sé si acepte… ni si quiera…- Kakashi continuaba con dudas y eso le demeritaba puntos, tenía que verse seguro, como siempre, pero por alguna razón esa chica lo sublevaba, lo hacía ver como un hombre incapaz de besar a una hermosa mujer como Sakura, sin duda le imponía.
Ku - ¡Basta!... ¿qué te pasa, en serio tan mal te pone esa chica?... es sólo una cita Hatake, no es el fin del mundo, siempre cabe la posibilidad de que algo bueno ocurra, lo peor que puede pasar es que te quedes como estás ahora ¿no? – La Kunoichi tenía razón, lo peor que podía pasar es que se quedara tal como estaba ahora, era cuestión de decidirse.
Ka – supongo que tienes razón… si te soy sincero ¡nunca creí que esto fuera tan difícil! – Ambos abrieron la cerveza al unísono y le dieron un trago.
Ku – ¿entonces? – Lo miró en espera de una respuesta - vamos tonto, estaré aquí echándote porras, no necesitas llamarle, mándale un mensaje.
Ka- y ¿si no me responde?... y ¿si me responde con un NO?- Kakashi bebió de su cerveza y se sentó en el sillón como si eso le resolviera a no hacerlo, realmente tenía miedo.
Ku- no lo puedo creer de ti… ¡tienes miedo a que te rechace!... de verdad estas perdido, bueno, te ayudaré un poco… pásame tu teléfono – Kakashi se quedó helado, no porque lo fuera a hacer, si no porque no podía negarse, quería hacerlo, pero el miedo le colmaba.
Ka - ¿Qué le dirás?... soy ridículo Kurenai, a mi edad… por dios, deberíamos olvidar el asunto - Kakashi se rasco la cabeza como si con eso convenciera a su amiga de no hacerlo y se sentó en una posición que sólo denotaba lo inseguro que se sentía.
Ku – vamos Hatake, no actúes como adolescente ahora… sólo le diré que… quieres que venga a cenar mañana y que se ponga bonita porque será especial – Kurenai se acercó a su amigo estirando el brazo mientras esperaba recibir su teléfono celular.
Luego de unos segundos, Kakashi se convenció de que su amiga no lo dejaría así y tampoco lo dejaría sólo soportando la presión de todo este asunto. Hatake se levantó y aún poco convencido saco de su bolsillo el pequeño aparatejo que comenzaba a ser innecesario hasta ese momento y lo entrego a su amiga.
Ku- no temas, no pondré nada que tú no le dirías, sólo estoy actuando de forma cuerda ya que tú no lo haces ahora… - Kakashi miro a su amiga con una expresión entre duda e indignación, pero en el fondo sentía un enorme alivio de tenerla ahí como apoyo. Hasta ese día sólo ella sabía de todo ese asunto, al menos eso creían.
''Sakura, espero poder verte mañana para cenar en tu compañía, en esta ocasión me aceptes algo distinto, quiero que mañana sea especial, quisiera tener una cita contigo si me lo permites y sé que te verás hermosa como siempre con cualquier cosa que vistes, así que déjame ser el anfitrión y no tú, como en nuestro acuerdo, espero tu respuesta niña, ten dulces sueños, un beso. KH. ''
Ku - enviando… - Kakashi se sonrojó cuando escucho estas palabras de su amiga - confía en mi Hatake, ella aceptará.
