Hola CHIKS!!!!

Como han estado?? Mmmm... si lo se, tarde demasiado con este cap. Sorry, Sorry so much. Pero bueno, la espera termino aqui les dejo el capi, espero les guste... Y me dejen sus reviews, criticas y todo lo que quieran comentar.

AVISO no es una historia 100 porciento original mía, solo que me gusto y he decidido publicarla.

CAPITULO X

La mañana llego y para Candy el despertar hacia una nueva etapa en su vida. No tomaría decisiones a la ligera, se daría tiempo para pensar en lo que realmente quería hacer.

Desde la ventana de su balcón vio a Albert alejarse con paso seguro, su destino solo él lo conocía, George lo esperaba en el auto. Candy pensó que fue lo mejor despedirse así, en la intimidad de la habitación que los vio reír, llorar, compartir momentos que ahora solo eran recuerdos.

Annie toco la puerta de la alcoba.

-Adelante.

-¡Buen día Candy!

-¡Annie! Pasa.

-¿Cómo te encuentras?

-Respirando vientos de cambio.

-Nunca imagine que Albert. . .

-No hablemos de cosas tristes amiga, mejor ayúdame a encontrar un vestido para salir.

-¡Iras con Terry!

-Sí Annie. Pero no a lo que crees, antes de decidir cualquier cosa, tengo que hablar ciertas cosas con él.

-¡¿Quieres que cuide a Anthony por ti?!

-Por favor, me ayudarías mucho.

-Pero tienes que contarme todo al regreso.

-Claro que sí amiga, después de todo eres mi confidente.

-Candy, crees que nuestros hijos lleguen a ser tan buenos amigos como nosotras lo somos.

-Esperemos que sí, hay que procurar que pasen tiempo juntos para que su amistad se fortalezca.

-Tienes razón.

Y ambas mujeres se ocuparon en el aspecto de Candy.

Albert se encontraba en su despacho ultimando detalles para no dejar pendiente alguno, y poder iniciar su largo viaje de olvido.

Él pensaba en difícil del rompimiento con Candy, si ella se hubiera negado una vez más a terminar, probablemente él hubiera cedido a su rubia debilidad. Los golpes de la puerta lo sacaron de su meditación.

-Pase.

-¡Hola Albert!

-¡Terry!¿Qué te trae por aquí?

-Mi remordimiento Albert. No he sido justo contigo y vengo a presentarte mis disculpas.

-No tienes que hacerlo.

-Albert. . .en un principio la ira me cegó, no comprendí que si había un hombre capaz de amar y cuidar como yo quisiera de Candy, ese eres tu.

-No digas más.

-Albert, quise atacarte por la espalda, pero debes de saber que ella nunca. . .

-Lo sé.

-Solo tengo algo que reprocharte. ¿Por qué me engañaste?

-¿A que te refieres?

-A Anthony.

-¿Qué sabes de él?

-Todo.

-¿Y que esperas para ir a buscar a Candy?

-¿Qué?

-Tienes una mujer y un hijo esperándote

-Albert, la última vez que hablamos al respecto, me pediste que me alejará ¿por qué este cambio ahora?

-Porque ahora sé cual es mi lugar. Y el tuyo esta con ella, pero si alguna vez se te ocurriera lastimarla de cualquier forma, el mundo será pequeño para que puedas esconderte de mí.

-No necesitas decírmelo, nunca tendrás queja de mí.

Los hombres se miraron y se estrecharon, después de todo la amistad que un día los unió, los volvió a unir.

-Albert ¿qué harás ahora?

-Viajar.

-¿Adónde?

-No lo sé todavía. Puedes estar tranquilo, ya he arreglado todos mis asuntos con Candy.

-No necesitas irte.

-Sí lo necesito Terry, ya debes saber por experiencia propia que no es facil olvidarse de esa maravillosa mujer.

-Gracias por darme la oportunidad de rehacer las cosas con ella.

-No te ofendas, pero no lo hice por ti, sino por ella, merece realmente la oportunidad de tener lo que ella desea.

-De cualquier modo gracias.

-Terry. . . a Anthony le gusta que le cuenten cuentos, que jueguen con él por el jardín. . .cuando come hay que estar atentos, sino escupirá la comida que no le agrade. . .por las tardes le gusta pasear por las calles de la ciudad. . . (Albert se sintió nostálgico, ya comenzaba a extrañar al pequeñín)

-Otra vez gracias amigo. . .Anthony no pudo estar en mejores manos.

-¿Lo conoces?

-Aún no.

-Cuando nació era como todos los recién nacidos: rojos y arrugados, pero conforme fue adoptando su verdadera fisonomía temí siquiera mostrárselo a todos aquellos que te conocieron; discúlpame pero tuve mis momentos de egoísmo y lo sentía como mío y no quería compartirlo contigo. Ahora puedes estar tranquilo, no volveré a tomar algo que sea tuyo.

-Son tan tuyos como míos. Sé que ambos queremos del mismo modo a estar dos personitas, y sé que ellos nos quieren a ambos, la diferencia esta en la forma en la que lo hacen, pero no podría nunca negarte el afecto que ellos sienten por ti.

-Gracias Terry. . . creo que debemos dejar estos sentimentalismos. Mejor ve a buscar a Candy, sé que tienen muchas cosas que arreglar.

-Albert. . .¡buen viaje y vuelve pronto!

-Lo haré.

Terry se dirigió a la mansión Andrey, sin saber que Candy se dirigía al castillo De Granchester. Cuando llego fue atendido por Annie. Ambos se sorprendieron al verse, intercambiaron saludos y una vez que la morena le confesó a donde fue Candy, éste se despidió para poder alcanzarla.

Candy ya había llegado al castillo y fue bien recibida por Eleonor.

-¡Pasa Candy! Me alegra tanto tenerte aquí. Imagino tu decisión.

-Eleonor, antes que nada quisiera hablar con ustedes de un par de cosas que no saben.

-Dime (Dijo la dama con una sonrisa en los labios).

-Primero tengo que revelarle que conozco la identidad de la persona que nos atropelló. Se trata de Richard Granchester Jr.

-¡¿Qué¡Tenemos que hacer algo¡Esa familia matará mi hijo por avaricia!

-Quisiera hablar sobre ello con Terry.

-Pero él fue a buscarte a tu casa.

-Evidentemente nos cruzamos en el camino. . .pero vamos a esperarlo. No se alarme, seguramente encontraremos una forma de que reciban su castigo y no vuelvan a atentar contra la vida de Terry.

-¡Candy! Me hace muy feliz el saber que lo has elegido a él, no sabes cuanto te ha extrañado.

-Sí lo sé, lo ha hecho tanto como yo lo he extrañado.

Parecía que Terry volaba en el auto, en verdad quería llegar al castillo cuanto antes. Cuando llego, encontró a las mujeres hablando de viejos recuerdos. Candy lo puso al tanto de la identidad del conductor que los arrolló, decidieron denunciarlos, y una vez solucionado el asunto, se sentaron a conversar de cosas más personales, Eleonor los dejo solos para que hubiera privacidad.

-¡Candy! No he tenido la oportunidad de agradecerte lo que hiciste por mí.

-No tienes porque darme las gracias.

-Esto parece una ironía, cuando me dejaste porque Susana me había salvado y perdió su pierna, lo hiciste porque decías que no creías poder amarme así; pues el destino ha demostrado que tu amor es tan grande o más que él de Susana.

-Sí, ahora eso no parece tener sentido. Terry, yo no he sido completamente sincera contigo. Uno de los motivos por los que estoy aquí, es porque Albert ha decidido irse. . .de hecho. . .ya estamos divorciados. Así que esa barrera ya no detiene mis sentimientos, pero necesitas saber que no estoy sola. . .

-Lo sé, un pequeño viene contigo.

-¿Cómo lo sabes? (Dijo impresionadísima)

-Mi madre lo vio en el hospital, investigamos y sabemos de la existencia de. . .Anthony.

-¿Sabes que es. . .?

-Sí, también lo sé; aunque me gustaría que me dijeras él porque no lo supe antes por ti?

Candy le revelo todo lo sucedido, desde que supo de su embarazo, hasta la repentina boda con Albert, las decisiones que tuvieron que tomar para ocultar la verdad. Terry la escuchaba sin juzgarla, por el contrario trato de ser compresivo con ella; entendido muchas situaciones y se prometieron no volver a caer en malos entendidos, de ahora en adelante la sinceridad estaría presente entre ellos. Acordaron verse al día siguiente para que madre e hijo conocieran al pequeño; cuando llego Candy con él al castillo, los dos se volvieron locos de gozo al ver al niño.

-¡Oh Candy¡Que hermoso es!

-Usted ya lo sabía Eleonor, eso es trampa.

-Pero ahora puedo tenerlo en mis brazos el tiempo que yo quiera.

-Mamá, déjame cargar a mi hijo.

Candy lo miró mientras escuchaba como Terry lo llamaba "mi hijo"; en ese momento sintió que nada podría ser mejor. Los actores disfrutaban al niño tanto que Candy se reprocho el no haberlo hecho antes.

Los días pasaban uno tras otro; Annie y Archie partieron rumbo a Chicago. La nueva familia hizo planes para dejar Londres: Candy viajaría a Chicago a hacer algunos arreglos, y Terry se quedaría en Nueva York para arreglar su nuevo hogar y los últimos detalles de la boda.

Cuando Candy llego, se enteró de que la tía abuela Elroy estaba muy enferma, así que decidió quedarse más tiempo, el suficiente para ver morir a la anciana, quien murió tranquilamente y agradecida de la promesa cumplida por Candy. Albert asistió al sepelio. Fue un lindo reencuentro con el pequeño que seguía diciéndole "papá". Hablaron de lo bien que se encontraban cada uno por su lado y se dieron los últimos adioses.

Terry hablo con Susana sobre todo lo ocurrido en Londres, y ésta le deseo buena suerte; después de todo ella sabía que de haber seguido con la farsa, hubiera sido muy infeliz.

Eleonor, le propuso a Terry vivir en su mansión después de todo la casa era demasiado grande, y no quería perderse nada sobre el pequeño. Cuando llego Candy fue recibida por ellos y acepto tal elección, después de todo Eleonor era la abuela de Anthony y lo adoraba como a un hijo.

La familia paso las festividades de fin de año juntos. Nada podía ser mejor entre ellos, era como siempre lo habían soñado.

Apenas habían transcurrido unos días del nuevo año cuando el día tan esperado para la pareja llego. Candy estaba hermosa en un vestido blanco que resaltaba su piel, llevaba el cabello recogido y un discreto tocado de rosas blancas, el maquillaje era muy ligero y la novia se veía radiante. Terry vestía en negro y se veía increíblemente guapo. A la ceremonia sólo asistieron un par de amigos de Terry, la familia Cornwell y Patty con su hijo.

Candy imagino que nunca llegaría ese momento, y por primera vez en su vida se sintió plena, sus tesoros más preciados en la actualidad eran su esposo y su hijo, quienes se adaptaban muy bien el uno con el otro.

Terry continuo en el teatro, al igual que su madre; Candy era la señora del hogar y se dedicaba en cuerpo y alma a su pequeño.

Los meses pasaron y el matrimonio seguía en una eterna luna de miel. Terry acababa de estrenar una obra y llevó a las dos mujeres de su vida a la gran recepción que hicieron por tal motivo. Candy lucía un vestido negro con encaje que se le ajustaba muy bien a su figura y el cabello caía en una cascada de rizos que era demasiado tentadora para cualquier hombre, llevaba un juego de pendientes y prendedor de esmeralda que hacía resaltar aquellos hermosos ojos verdes; en verdad era la envidia de muchas mujeres, siendo tan hermosa como lo es y teniendo al esposo que tiene.

La cena transcurría muy alegre, entonces Terry invito a su linda pareja a bailar.

-Disculpe señora mía¿me permitiría esta pieza?

-Por supuesto caballero.

Ambos se movían al compás de las notas.

-Amor mío, he de tratar de resistirme para no poner un dedo sobre tu suave piel. (Terry arrimo a su esposa hacia su cuerpo)

-¡Terry! Estamos en un baile!!! (decía la sonrojada mujer)

-Lo sé, pero no puedo evitar querer tenerte más cerca de mí.

-Muy pronto no podrás tenerme tan cerca como quisieras cariño.

-¡Candy, juro que no habrá otra persona que pueda separarnos!

-No me refería a eso Terry. Sucede que dentro de poco tiempo ni siquiera podré moverme como ahora lo hago.

-¡Candy! (El hombre abrió los ojos inmensamente al comprender las palabras de su amada) ¡¿Es verdad¡No puedo creerlo!

-Pues créelo.

-¡No sabes qué feliz me haces¡Soy el hombre más feliz sobre el planeta!

-Ya lo creo que sí.

-Esta vez no me perderé de ningún detalle, y no importa si es niño o niña, igual lo querremos ¿no es así, mi amor?

-Claro que sí.

-¡Oh Candy! Te amo tanto!!!

-¡Y yo a ti!

Y la pareja siguió bailando; los dos lograron tener lo que tanto tiempo anhelaron. Se dieron cuenta que la vida es sabia y que la felicidad era un reto que tenían que superar día a día, con paciencia, amor y valor.

FIN

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Y bien...que les parecio el fin les gusto??... Ohhh!!!!! yo espero que si.

Bueno antes de irme solo les quiero dar las Gracias a las que han dejado sus comentarios y a todos aquellos que han seguido esta historia.

mimi

Danyseren (en especial mis agradecimientos hacia ti por haber dejado el mayor numero de comentarios, no tienes idea como me alegraban el dia Gracias)

valy-kou

Mak

mary

stefy

himiko

Aiko

seishime

Laura

lesly1206

Muchas, Muchas Gracias...

Merci beaucoup

Thankyou so..so much

GRACIAS...

Nos leemos en mi proxima historia...

Bye... Drk Phnx