Entonces el grupo liderado por Twilight y Jim llego volando rápidamente, muy decididos a cumplir su misión. Llegaron a Canterlot, la cual era atacada por un gigante color rojo sangre, el cual tenía un solo ojo enorme a la mitad de su horrible cabeza. El cíclope, vestido con una larga túnica negra, solo dejaba destrucción por donde fuera que pisara.
De acuerdo chicos, ¿Cuál es el plan? - preguntó Rainbow Dash volando cerca de los chicos
Yo la distraeré, en tanto que ustedes van con las princesas y se encargan de poner a los ciudadanos a salvo - dijo Jim
¿Y cómo planeas hacerlo? - preguntó Twilight preocupada
Simple ¡magma metamorfosis! - dijo rápidamente Jim mientras saltaba de Magmatrón y golpear al cíclope directo en su ojo - ¡Ven por mí, enorme bravucón! - dijo el chico, haciendo que el gigante lo persiguiera, alejándolo así de Canterlot
Ese chico sí que tiene agallas - dijo la pegaso color cielo asombrada
Las chicas entonces fueron rápido al castillo, donde se reunieron con las princesas para así explicarles la razón de por qué solo ellos estaban ahí.
Ya veo, entonces el joven John cayó enfermo y sus hermanos buscan una cura - dijo la princesa Celestia de modo solemne y maternal
Lo mejor será que reunamos a los habitantes del castillo para que estén seguros - dijo tranquila pero segura la princesa más joven
Es verdad. Rainbow Dash y Fluttershy, reúnan a todos los habitantes que encuentren y tráiganlos al castillo de inmediato - dijo Twilight seria
¿Pero qué vas a hacer tú? -dijo la pegaso amarilla preocupada
Iré con Jim, debo ayudarlo a derrotar al cíclope -dijo ella
Bien, pero por favor ten cuidado - dijo la princesa Celestia
Lo tendré princesa, no se preocupe - dijo Twilight, para después usar la magia de su cuerno para luego teletransportarse hasta donde estaba Jim
Jim hacia todo lo que podía para mantener ocupado al ciclope y así hacer que dejara de destruir Canterlot, pero era difícil, el monstruo era enorme pero rápido, además de colosalmente fuerte, en verdad el chico ya no sabía cuánto más podría aguantar estar en tal situación, estando solo las cosas se le hacían mas y mas difíciles.
¡Vuelve aquí mocoso! -gritó Genormicus persiguiendo al escurridizo muchacho
Jim esquivo al poderoso cíclope, quedando fuera de su vista al esconderse detrás de un árbol mientras planeaba como atacarlo. Estaba muy asustada y desesperado, ya que no sabía qué hacer, fue entonces que Twilight apareció, tomándolo por sorpresa.
¡Aaahh! Twilight… ¿Qué haces aquí? - dijo Jim preocupado y aún sorprendido
Vine a ayudarte - respondió ella simplemente
No, tienes que irte de aquí, esto es muy peligroso -dijo el chico con tono firme
Eso nunca. Jim, soy tu amiga y por sobre todo tu guardiana, y jamás te dejaré solo - dijo Twilight muy seria, a lo cual Jim suspiró y la miró nuevamente
Bien, entonces vamos - dijo él al darse cuenta que no podría convencerla de irse y empezando así su lucha contra el cíclope
Valiéndose entonces de su magia y una simple cuerda, Twilight logro hacer que el cíclope cayera haciéndolo tropezar. Jim entonces comenzó a golpearlo repetidamente y a usar su ataque de mega explosión contra él, pero el gigante le regreso el golpe, enviándolo directo hacia una montaña no lejos de donde estaban.
Twilight, al ver esto, fue volando directo hacia donde se encontraba el pobre chico, para ver que no estuviera herido.
Jim ¿te encuentras bien? - dijo ella muy preocupada
Si, no te preocupes… tan solo espero que a los demás les vaya mejor que a nosotros - dijo Jim
El grupo de Tom se dirigía al lugar que indicaba el mapa de Zecora, para así lograr hallar por fin el templo que los llevaría hacia la yerba morada.
De acuerdo, empecemos -dijo Tom con el mapa y la poción de Zecora en las manos- Solo cuatro podemos beber de ella, así que los demás deberán quedarse en la orilla ¿Quién se ofrece? - preguntó Tom al recordar lo que le había dicho Twilight
Lex, Max y Applejack, además por supuesto de Tom, serian quienes bebieran de la poción para ir en busca del templo que buscaban. Sin embargo, Fred no estaba de acuerdo con eso.
¿Por qué no puedo ir con ustedes? Quiero ayudar - dijo el pequeño
Lo sé, pero necesito que te quedes con las chicas por si algo se presenta, de ser así entonces deberás montar a Sparks ¿lo entiendes? - dijo Tom lo más tranquilo que pudo
Está bien, me quedaré aquí, pero tengan mucho cuidado - dijo Fred
Los tres chicos y la pony entonces bebieron la poción, la cual sabia a fresas, para comenzar entonces su búsqueda del templo submarino. Tom, quien llevaba el mapa, era el encargado de guiar al grupo para así poder ir acercándose mas y mas a su meta.
Según el mapa debemos doblar por donde esta ese coral color carmesí - dijo Tom
¿Uno como ese? - dijo Applejack apuntando hacia un coral que podría ser el que buscaban
Exacto, ese es, lo próximo es un barco hundido - dijo Tom siendo seguido por los demás
Todo el grupo fue directo al lugar donde el barco podría encontrarse, sin saber que escondido en un rincón, un tiburón los estaba observando, esperando el momento oportuno para atacar, pero no era un tiburón común, el era el mismísimo guardián del templo que buscaban con tanto empeño.
Mientras, en Canterlot, Jim y Twilight hacia lo mejor que podían contra Genormicus. Era difícil, pero hacían todo con tal de detener a esa masa enorme que podría destruir todo y a todos en la ciudad.
Jim lanzo una fuerte pateada llameante, la cual iba directo a la cara del gigante, pero este le respondió al ataque dándole un golpe tan fuerte que lo envió a volar por segunda vez.
¡Jim, no! - dijo Twilight, para después usar su magia y así detener la caída del chico y ponerlo a salvo en el suelo
Gracias Twilight… ese tipo es más duro de lo que creí - dijo Jim
La princesa entonces utilizó su cuerno para levitar una enorme roca, para enviarla hacia el cíclope, consiguiendo que se enojara y fuera tras ellos.
¿Lista para el siguiente round? - preguntó Jim
Eso creo -dijo ella
De regreso en el fondo del mar, el equipo de Tom llego hasta donde estaba el barco hundido, y fue en ese momento que el tiburón comenzó su ataque.
De acuerdo, lo último que debemos buscar es una formación rocosa que se ve como un delfín, a la vuelta de esta encontraremos el templo ¿todos entendieron? - dijo Tom, para luego ver a los demás, y luego darse cuenta que lo miraban completamente aterrados
¿Qué les pasa? - preguntó él, pero los demás no cambiaron sus expresiones - ¿Hay algo horrible detrás de mi verdad? -todos lo siguieron mirando del mismo modo, pero asintieron levemente con la cabeza en respuesta
Muy bien… -dijo él estoico, para luego alarmarse- ¡Corran!
¿Por qué simplemente no te transformas y acabas con esa cosa de una vez? - dijo Max asustadísimo y nadando a toda velocidad junto a sus amigos
Mis poderes son eléctricos, si los uso aquí tostaré al tiburón y de paso a nosotros - dijo Tom
¿Y qué haremos entonces? - pregunto asustada Applejack
Tom miraba a su alrededor, buscando algo que los ayudara, cuando vio una roca sobre una hendidura que solo ellos podrían atravesar, fue ahí cuando se le ocurrió un plan.
Tengo una idea, haremos esto - dijo el chico, para acercarse a sus amigos y decírselos al oído
Bien, hagámoslo -dijo Lex
Los cuatro pasaron a través de la hendidura, donde Applejack uso su lazo para sostener la roca y entonces tirarla en la cabeza del tiburón, dejándolo inconsciente y poniéndolos a salvo.
¡Yija! Pudimos deshacernos de esa peste, ahora vamos por la yerba - dijo Applejack, para luego voltear y ver con los demás la roca en forma de delfín, la cual les indicaba que estaban en el templo
En Canterlot, Twilight y Jim continuaban su lucha contra Genormicus. El gigante aprovecho un instante en que la princesa estaba distraída para sostenerla y usarla como escudo para así bloquear los ataques de Jim, y así darle un gran golpe
Pobre niño… sin padre, madre, ni guardiana, y muy pronto… sin hermano menor - dijo el gigante con tono cruel y burlón
El gigante siguió lanzando mas insultos como ese, acompañados por risas llenas de burla y desprecio, los cuales solo lograron que desde el interior del chico, desde lo más profundo de si ser, surgiera algo oscuro y siniestro que se apodero por completo de el. Sus ojos azules se tornaron rojos y aterradores, su cabello rubio se volvió plateado y rojo.
Estas muerto, monstruo… -dijo Jim de forma muy amenazadora, para después abalanzarse contra el gigante y así liberar a Twilight, quien estaba agradecida, pero más que nada asustada y preocupada por el súbito cambio de apariencia del chico
Jim… ¿te sientes bien? -dijo ella, mientras un aura maligna rodeada al chico
Mejor que nunca, me siento invencible… y mi nombre no es Jim… me llamo Leónidas -dijo Jim con una sonrisa perversa de oreja a oreja en el rostro. Sus puños entonces se volvieron gigantes y comenzaron a golpear violentamente y sin piedad al cíclope, al punto de hacerlo sangrar. Jim no se detuvo, solo sonreía feliz, como si le alegrara lastimar al gigante
¡Jim! ¡Por favor detente! -dijo Twilight, pero Jim no le hacía caso- Esto es terrible… por favor chicos, consigan pronto la yerba - rezó ella, muy asustada por lo que estaba mirando
Los chicos del grupo de Tom entonces lograron llegar hasta el templo, quedando impresionados por su majestuosidad no bien lo vieron, pero apresurándose a entrar. Entonces, una voz misteriosa los sorprendió.
¿Quién se atreve a irrumpir en mi templo? -dijo la voz profunda
Somos… somos viajeros, hemos venidos en busca de una rara yerba, la necesitamos para curar a nuestro hermano que está enfermo -dijo Lex nervioso
¡Mentira! Ustedes solo quieren engañar a la reina Merliah -respondió la voz
No, no queremos engañar a nadie, le estamos diciendo la verdad -dijo Max
¡Silencio! Nadie va a obtener nada -dijo la voz nuevamente, saliendo de la oscuridad, mostrando que era un calamar gigante
Esto es muy malo… -dijo Tom asustado, para luego ver como el calamar comenzó a pelear con él y sus amigos. La pelea fue intensa, para finalmente atrapar a Applejack, Tom y Max y comenzar a estrangularlos con sus tentáculos
¡No! ¡Ya déjalos en paz! -dijo Lex, para después tomar una lanza de piedra que tenía a su alcance y empezar a pelear con el calamar, pero éste lo golpeó, haciéndolo chocar contra la pared
Lex… por favor… ayudamos -dijo Applejack casi sin aire
Mejor ni lo intentes, debes saber que es inútil pelear -dijo el calamar con tono de desprecio
Tengo que intentarlo, ellos son mi familia, mis amigos, y mi hermanito… su vida está en peligro, tengo que ayudarlo de algún modo -dijo Lex al borde del llanto
De una cueva marina de pronto emergió un enorme dragón marino color azul oscuro, que fuera donde estaban ellos y libero a los amigos de Lex del agarre del calamar, para llevarlos con el chico y presentarse ante él.
¿Quién… quien eres tú? -pregunto Lex agradecido pero impresionado
Soy Silvermist, el dragón del océano, por mucho he estado dormido en esa cueva, a la espera de quien sea lo bastante digno para luchar junto a mi contra el mal, y tú has probado ser lo bastante valiente para hacerlo, te otorgo este regalo -dijo el dragón, para luego hacer aparecer ante el chico un brazalete, el cual luego se situó en una brazo derecho
¿Qué es esto? -dijo él con tono curioso, mientras el calamar se acercaba hacia ellos dispuesto a seguir peleando. Silvermist notó esto
No hay tiempo para explicaciones, solo pasa tu mano sobre él y pronuncia fuerte ¡"agua metamorfosis"! -dijo el dragón con tono urgente
¡Agua metamorfosis! -dijo el chico lo más fuerte que pudo, para después ser envuelto por una luz muy brillante, creciendo luego hasta la altura de un joven de dieciocho años, que ahora portaba una hermosa armadura azul como el océano
Cambiante como la marea, caballero dragón: azul -dijo Silvermist haciendo una reverencia ante el nuevo caballero
Lex lucho con todas sus fuerzas contra el calamar, quien no podía golpearlo, nadaba mucho mas rápido que antes y era casi inalcanzable.
Ahora usa el ataque estocada marina, solo así acabarás con él -dijo rápidamente Silvermist
¡Estocada marina! -dijo el caballero con mucha fuerza, convocando un poderoso torbellino de agua que impacto contra el calamar, derrotándolo por fin, pero cuando se creían a salvo se dirigían donde Merliah… nuevamente se levantó
Ah no… esto no se ha terminado -dijo el calamar con furia
¡Un momento! -dijo una voz femenina desde atrás, todos se voltearon a ver quien había gritado, y ahí pudieron ver a Merliah, la reina del mar
Todos la miraron fijamente, su melena era rubia, de un tono dorado que se movía a la par con el agua que los rodeaba, era alaciada pero la punta de sus cabellos era ondulada, un mechón de estos caía sobre uno de sus ojos color zafiro, penetrantes pero hermosos. Sus patas y cascos traseros no estaban, en su lugar tenía una larga cola de pez con escamas violetas que brillaban cuando la movía. Su figura era imponente y muy hermosa, inspirando mucho respeto adonde fuera. Se dirigió entonces con mucha elegancia hacia donde estaban los chicos, la pony, el calamar y el dragón, para arreglar la situación.
No quiero que les hagas daño -sentenció ella con autoridad
Pero majestad, estos intrusos planeaban engañarla con tal de quitarle sus yerbas -dijo el calamar defendiéndose
No es verdad, ya oíste al chico, el solo quiere las yerbas para sanar a su hermanito. Mentiría si dijera que creía en su palabra al comienzo, pero al ver como arriesgo su vida para salvar a sus amigos he podido ver que sus intenciones son buenas, además Silvermist lo eligió como compañero, y mi padre me dijo hace mucho que el solo despertaría cuando llegara alguien que fuera puro de corazón y digno de él, digno de ser el caballero dragón del océano -dijo Merliah
Entiendo majestad… si usted lo dice debe ser verdad -dijo el calamar ya más calmado
Les entrego la yerba -dijo ella dándoles varias plantas color morado claro-, se la merecen por su valentía y su esfuerzo. Acéptenla además como una disculpa por el comportamiento de mi guardia, en verdad lo lamento mucho -dijo Merliah solemnemente
Gracias su majestad -dijo Applejack haciendo una reverencia, siendo imitado por los demás
Bien, volvamos a cada a curar a John, no hay tiempo que perder -dijo Tom, para luego ser seguido por los demás en silencio, hasta que Max saco a relucir uno de sus pensamientos
¿Cómo les estará yendo a Jim y los demás en Canterlot? -dijo él
Ten calma, seguramente tienen todo bajo control, por el momento tenemos que preocuparnos por John -dijo Lex
Mientras volvían hacia donde estaban sus amigos, el ahora irreconocible Jim seguía golpeando repetidamente al gigante, para dejarlo finalmente en el suelo. Intento usar su ataque final, pero este estaba corrompido.
¡Oscura explosión! -dijo Leónidas invocando una esfera de fuego negro, eliminando por completo y para siempre al cíclope. Twilight ya había tenido suficiente, así que envolvió al chico en una burbuja mágica que había creado con su cuerno
¡Déjame salir! -gritaba Leónidas
No -dijo ella tajantemente-. Jim, debes volver a ser quien eras, recuerda tu promesa
El chico pareció entender lo que Twilight le había dicho, así que de a poco regreso a su forma original, luciendo de nuevo como el Jim de antes, pero lucia temeroso luego de lo ocurrido.
L-L-Lo siento -dijo Jim asustado, arrepentido y a punto de llorar
Está bien, no fue tu culpa -dijo Twilight ya más tranquila
En cosa de unos minutos llegaron al hospital tan rápido como pudieron, pero apenas entraron vieron a sus amigos quienes lucían muy tristes, sobre todo Spike. El pobre dragón lloraba desconsoladamente.
¿Qué ocurre? -preguntó Twilight asustada
Llegamos tarde… le dieron la cura… pero él… él… -dijo Applejack, quien no pudo terminar de hablar porque el llanto la venció
No… por favor, tengo que despedirme -dijo Jim, que antes de que nadie le respondiera, entro a la habitación de su hermano, quien yacía inmóvil en su cama. Jim se acercó a él y se quedó a su lado
John… perdóname… te amo… -dijo Jim finalmente, dándole un beso en la frente a su hermanito, el cual libero entonces una magia que se esparció por toda Equestria. Fue entonces que las lagrimas comenzaron a recorrer su cara
Todos afuera lloraban muy tristes, los chicos recordaban todas las cosas que habían vivido juntos, tanto antes como después de su llegada a Equestria, cómo se habían apoyado mutuamente pese a los peligros de tener que llevar una vida tan dura siendo tan jóvenes, y el cómo habían enfrentado peligros para poder encontrar la yerba que curaría al pequeño John, solo para acabar con… en serio era algo tan fuerte y tan doloroso que nadie podía creerlo aun. Ya su hermano no iba a volver.
Jim solo lloraba junto a la cama de su hermanito, tapándose los ojos mientras las lagrimas se escurrían de sus dedos, deseando con todas sus fuerzas que todo se tratara de una simple pesadilla de la cual pronto pudiera despertar, aunque sabía que tal cosa no pasaría, ya que no estaba soñando y debía enfrentar la realidad.
De pronto, los ojos del niño comenzaron a moverse ligeramente, hasta que finalmente se abrieron, viendo primero oscuridad y luego al chico que lloraba junto a él. No se contuvo y simplemente le habló.
Yo también te quiero hermano… -dijo John tras despertar y mirar a Jim. El pequeño ya estaba completamente curado, no había ya ningún rastro de esa horrible enfermedad en su piel
¡John! -dijo Jim al ver que su hermano había vuelto a la vida y ahora estaba completamente bien otra vez. Se abrazaron cálidamente al momento que Jim seguía derramando lagrimas, pero ahora solo de felicidad.
Todos afuera quisieron entrar también para ver por última vez al pequeño, cuando lo vieron abrazado a Jim, totalmente recuperado y siendo otra vez el de antes. No podían creerlo, y todos se dirigieron a unirse también en el abrazo.
Luego de varios minutos, Jim dejo descansar a John. Se quedaron a dormir con él en el hospital para poder acompañarlo, pero a mitad de la noche Twilight y Jim hablaron sobre lo ocurrido con el cíclope.
Mi peor temor… se hizo realidad -dijo Jim al ver su brazo, el cual tenía extraños símbolos
Lo sé, Leónidas se ha despertado, pero no debes preocuparte, lo detendremos, por ahora descansa. Ha sido un día muy largo, además debes saber que Lex es el nuevo caballero dragón, ahora va a necesitar de nuestra guía -dijo Twilight
De acuerdo, nos vemos mañana -dijo Jim, para luego irse a dormir
Pero esa noche, mientras todos descansaban para reponer fuerzas, un muy maligno Draque los observaba atentamente desde su oscura dimensión, una maligna sonrisa y ojos con un brillo de maldad adornaban su rostro.
Vexu ¿está cargado? -dijo Draque ahora con su usual tono de furia
Si amo, creo que nunca había visto una magia tan poderosa en mi vida -dijo Vexu al momento que contemplaba un cristal gigante que contenía una magia sorprendente
Tal vez no gané hoy, pero gracias a esos bobos ahora tengo un arma muy valiosa: el amor puro y verdadero. Es la magia más poderosa del mundo, la cual puedo usar para poder dominar Equestria -dijo Draque al momento de esbozar una muy maligna sonrisa, que se podía apreciar mucho mejor en la tenebrosa y profunda oscuridad de su maligno hogar
Continuará…
