El director Cross estaba realmente emocionado, lloraba a mares mientras el escribano terminaba de adjuntar los diferentes papeles que le darían la tutoría de Etusko, ambos padres de la joven estaban allí presentes para terminar de firmar los últimos documentos mientras ella los esperaba, a los tres, fuera del despacho. Sus manos estaban un poco sudorosas no por el calor sino por los nervios, sus padres llegaron antes que ella y Cross así que no tuvo ocasión de verlos pero apenas salieran los tendría que enfrentar sus miradas.

Era un miércoles a las 9 a.m., claro estaba que tendría que pedir un justificativo para estarse perdiendo las clases de esa manera, eso era lo de menos, en esos momentos muchos se preguntarían porque de su falta a clases. Rogo que a nadie de su clase se le ocurriera ir a hablar con el Director, aquello parecería una broma de mal gusto.

Jugaba con sus zapatos mientras esperaba, Cross le pidió que llevase puesto su uniforme por si regresaba a tiempo a al menos las ultimas clases. Intento inútilmente repasar para los exámenes que se aproximaban, mas los nervios no la dejaban concentrarse en nada solo en el susurro que se escapaba del despacho. Podía escuchar mas claramente la voz del escribano, era una voz gruesa y potente, mientras que la de Cross era una un poco más chillona pero en momentos parecía cambiar totalmente.

No logro escuchar ningún sonido de adentro y se levanto esperando que las personas allí dentro salieran. La puerta se abrió con un movimiento veloz dejando ver a una mujer adulta bien parecida llevando un trajecito color azul. Etsuko se estremeció al instante al verle el rostro, ambas idénticas mas el color de su cabello era distinto, su madre lo tenia en tonalidades miel dándole un aspecto mas juvenil del que tenia. Detrás de ella choco su padre pues su mujer se detuvo sin aviso, el hombre de casi la misma edad observo muy atentamente a su primogénita, aquella la chica había salido idéntica a su madre mas el cabello estaba adquirido de el, mas en un tono mas claro. Cross salió reanudando el tránsito en la puerta y también cortando la extraña atmosfera formada entre ellos 3.

-deberíamos irnos Director Cross, aun tengo exámenes que dar y…

-esta bien si nos quedamos un poco más Etusko-chan –la interrumpió Kaien con una sonrisa-

-pero… yo

-pueden irse, Kaien –la dulce voz de aquella mujer los despisto a ambos-

-Yuuko-san, estoy seguro que Etusko-chan y tu tienen mucho de qué hablar, verdad? –los intentos de ablandar las cosas entre madre-hija estaban por destruirse, a menos que lograra inventarse una muy buena excusa-

El silencio sofocador que se produjo dejo en claro entre los presentes que cualquier intento de pacto alguno era completamente inútil. Kaien suspiro mas frustrado que cansado, pues el viaje había sido de lo mas tedioso y agregándole aquella atmosfera "agradable" todo parecía estar apoyando su dolor de cabeza a florecer.

Kaien pasó su brazo por el hombro de la chica en modo de apoyo mientras la guiaba hacia la salida de la calle dejando detrás a sus padres con un rostro calmado, seguramente habiendo predicho que las cosas irían de esa manera.

-Oka-sama… -Cross se detuvo al momento en que la joven comenzó a hablar en un tono suave, pausado, desvalido de cualquier rastro de rencor u odio- … que tengan un buen viaje de regreso –terminada su frase comenzó a caminar nuevamente acompañada por Cross que no se le soltaba-

Aun era temprano pero ambos tenían responsabilidades que atender, aunque hubiesen deseado quedarse en aquella ciudad desconocida por mas tiempo quedaban cosas por hacer. El recorrido hasta la estación de trenes que los regresarían a la Academia Cross pasó en un silencio de ultratumba algo que el hombre respetaba pues entendía que de aquel punto en más las cosas cambiarían, al menos un poco.

Estaban viajando en la clase común por lo que estaban rodeados de personas con sus valijas y bolsos, todos aparentaban tener rostros somnolientos y muchos daban pequeños bostezos o se quedaban dormidos contra las ventanillas del tren. Kaien pensó que la ojiverde se quedaría dormida, podía ver la piel morada debajo de sus ojos cansados, contra el reflejo del vidrio de su ventana, posiblemente no había podido dormir, especulo sabiendo que él tampoco había logrado pegar ojo en toda la noche.

-cree que tardaremos demasiado? –Pregunto con voz cansada y fina, mas pareciendo un susurro-

-no lo creo, poca gente va hacia esta dirección –comento, recordando que la Academia estaba ubicada lo más lejos posible de las grandes ciudades a causa que aquello era lo mas cómodo para la Clase Nocturna- estas arrepentida? -pregunto suavemente intentando que sus palabras sonasen lo menos dolorosas posibles-

-debería? -una respuesta cortante, por indicadora que era una respuesta negativa-

-eso no debo responderlo yo. Tienes sueño? Puedes dormir un poco si quieres, tenemos fácilmente una hora de viaje –la ojiverde no respondió pero un profundo suspiro salió de sus labios y cerro los ojos muy lentamente intentando resistirse a la tentadora oferta. Pero pronto caería profundo en el mundo de los sueños-

-o-o-o-o-o

La temperatura estaba subiendo poco a poco y muchos estudiantes caminaban por los pasillos llevando solo sus camisas, era extraño que a comienzos de primavera el calor azotara aquella zona con tanta fuerza. Inclusive la Clase Nocturna se estaba viendo afectada por este hecho, muchos alumnos estaban ausentándose a clases para poder permanecer en la comodidad de sus fríos dormitorios, además de que algunos otros usaban a cierto rubio como aire acondicionado.

-que alguien me diga una buena razón para que esto haciendo esto!!! –chillo el joven rubio al verse involucrado en los problemas de acondicionamiento del salón de clase-

-porque sino moriremos de calor Hanabusa –martillo Ruka en su oído mientras pasaba a su lado-

Hanabusa se pasó la mano por el pelo que estaba comenzando a pegarse a su frente, en verdad hacer de medidor de temperatura no era algo realmente complicado, sin embargo le parecía algo completamente degradante el simple hecho de ocuparse de algo como eso. Aunque tenía que ser sincero, si no hacia algo pronto el posiblemente se derretiría antes de lograr enfriar todo el lugar. Kaname Kuran asistía a clases, perfectamente vestido con el uniforme completo aun a pesar del calor. Mientras que otros vampiros, incluyéndose, prefirieron no llevar el chaleco.

-Aidou-san sufre esto más que el resto de la clase no es así? –varios estudiantes se sorprendieron al escuchar la voz de Shiki, tan carente de emoción, él y Rima se habían adueñado del ventilador de techo que movía sus paletas sobre sus cabezas manteniéndolos un poco más frescos que al resto-

El salón entero quedo en silencio, nadie se atrevía a decir si aquello era una afirmación, pensar que el vampiro del hielo sufriría si la temperatura aumentaba unos cuantos grados más que lo normal, aquello era imposible.

-Aidou –todos voltearon sus miradas hacia su presidente, Kuran Kaname, que permanecía de pie frente a la ventana, y entre sus manos un pequeño libro descansaba- gracias por tu esfuerzo –terminada su frase el timbre anuncio el final de sus clases dejando a un desconcertado Hanabusa manteniendo el aliento-

-no –no es nada Kaname-sama-dio una pequeña reverencia mientras su presidente pasaba a su lado para retirarse del salón-

En sus pensamientos el rubio no podía imaginarse tener que soportar aquellas temperaturas durante el día, pensó en Etusko caminando por los brillantes pasillos solo con la camisa blanca, levemente desabotonada dejando ver su esbelto cuello y…

Sacudió su cabeza tratando de ahuyentar aquel tipo de pensamientos tan… poco decentes pero tan típicos de él. No podía evitarlo, las épocas de calor suelen ser las más complicadas con respecto a sus instintos. Los olores se vuelven más fuertes y penetrantes ya que se mesclan con el sudor corporal incrementando su fuerza.

-x-x-x-x-x-x-x

La semana de exámenes paso con tal fugacidad que el comienzo de las vacaciones se les izo particularmente extraño y ajeno. Era viernes, y la Clase Diurna acababa de terminar su último examen, muchos estaban saltando solo por haberlo terminado mientras que otros solo deseaban regresar de su receso para saber si los habían pasado con éxito o no.

La ojiverde estaba segura de haber aprobado sus exámenes y aunque en el pasado-no muy lejano- aquella noticia la hubiese dejado en shock, en ese mismo momento le daría igual que si aprobaba raspando el promedio regular que si sacaba la nota más alta de su clase. Su mundo estaba dado una y mil vueltas a cada paso que lograba dar, que aquel tipo de noticias eran relevantes para su mente.

La tarde despareció entre sus dedos mientras su cabeza daba vueltas, no podía diferenciar si era un simple bajón de presión-debido al calor- o si se debía a algo más. Sus amigas la invitaron a salir a la ciudad en modo de festejo pero rechazo la oferta, en verdad se sentía mal. Aquello la llevo directo a la enfermería donde la recibió una mujer esbelta de unos 30 años, cuyos modos eran amigables y cariñosos. Le tomo la presión y la temperatura sonriéndole a cada segundo que sus miradas se cruzaban y tratando de entablar conversación con ella sobre temas triviales.

-todo está bien? –inquirió en tono cansado al ver que la enfermera anotaba unas cosas en un trozo de papel-

- tienes fiebre así que aquí mismo estoy anotando lo que tendrás que hacer y tomar. Quieres que llamen a tu casa? Mientras toma mucho liquido, ayudara a que baje la temperatura

-…está bien puedo cuidarme sola –aquello era algo que sabía hacer muy bien, no sería la primera vez que cayera enferma, tampoco sería la última, ella sabia como manejarse con los medicamentos y las comidas nutritivas- pero no me recetara algún medicamento?

-sin autorización no puedo, pero por ahora descansa lo suficiente si?

-hai –realizo una pequeña reverencia antes de dejar el cubículo y regresar a su dormitorio, al instante se detuvo en seco, ¿debía avisarle a Cross? Supuso que si, se izo una imagen mental de cómo podría reaccionar colocándole un termómetro y una frazada mientras insistía en traerle un caldo de pollo-

Dejo sus pensamientos mientras sus pies la llevaban a la Academia donde en aquella hora la Clase Nocturna debía estar por entrar a clases y el Director aun debía estar ocupando su puesto en la oficina. Los silenciosos pacillos despertaban un poco de inquietud, apenas unas personas de limpieza pasaban por los pasillos sin mirarla.

Toco puerta y no se sorprendió al entrar y encontrarse a Kuran Kaname sentado hablando con Cross. Era muy común que ella los interrumpiera también, ¿o era solo su imaginación? En aquella oportunidad no evito los ojos del presidente Kuran como veces anteriores, ahora ella le miraría directamente, siempre y cuando se diera la oportunidad.

- siento mucho haber interrumpido –comento en tono seco hablando lo más fuerte que su ahogada voz le permitía-

-no interrumpes nada Etusko-chan… te sientes bien? Estas un poco pálida –le indico que se sentara en la otra silla libre, obedeció dejándose desplomar en esta. Prácticamente exhausta y mareada-

-...-no dijo nada, solo le extendió la nota que la enfermera habia escrito, con letra inentendible para ella, tenía la esperanza que Cross pudiese decodificarle aquellas palabras-

-te ha dicho cuanta temperatura tienes? Por que no fuiste directamente a la cama? Quieres que llame a Nakamura-san? O preferirías que le pida a Kiryuu-kun que pase por ti? –le interrogo en tono preocupado y angustiado, Yuuki había enfermado pocas veces pero en aquellas ocasiones su fiebre alcanzaba números realmente altos, la podre no podía salir de la cama por varios días no importaba cuantos medicamentos o tratamientos le diesen-

-yo… no lo sé, ahora mismo solo quiero descasar –respondió adormilada acomodándose mejor en la silla, pero poco después su ojos se quedaron cerrados, con una leve y dulce respiración-

-supongo que será mejor seguir mañana con la conversación –propuso observándola con sus ojos oscuros mientras acomodaba un mechón de cabello detrás de su oreja-

-jeje gomene Kaname-kun, creo que tengo que pensar mejor el sistema de la enfermería –afirmo despidiendo a su alumno, hijo, amigo, mientras dejaba la oficina luego de dedicarle una última mirada a la joven durmiente-

Kaien aprovecho la oportunidad para alzar a la chica y recostarla en el sillón, donde podría descasar mejor al menos hasta que las clases terminaran. Sin embargo no tenía idea de cómo bajarle la fiebre, podía sentir su frente hirviendo y su respiración volviéndose cada vez mas entrecortada, se pregunto si se le suministro algún medicamento pero no podía saberlo. Lo mejor que podía hacer ahí mismo era colocar un paño húmedo sobre su frente caliente el cual a los pocos minutos estaba seco.

o-o-o-o-o-o-o

La Clase Nocturna volvía a ocupar sus lugares cuando el profesor entro, todos dieron una reverencia y se sentaron para comenzar la clase, la última antes que comenzara el receso de primavera. La mitad de la clase estaba tratando de apantallarse con hojas mientras la otra mitad intentaba convencer al rubio aristócrata que enfriara el salón. Inclusive el profesor estaba comenzando a ceder por el calor dándoles actividades mientras el descansaba en su escritorio.

El timbre sonó dándoles a los jóvenes vampiros un respiro hasta la próxima clase, todos atentos a los cambios en el clima, algunos revisaban periódicamente los diarios y revistas meteorológicas, sin resultado favorable. El calmo murmullo se detuvo ante la potente pero suave voz de Kaname.

-Aidou, podrías acompañarme un segundo? Hay algo que deseo comentarte –con voz calma y izo aquella petición-orden- al rubio que se estremeció de pies a cabeza, subió a paso dudoso los escalones hasta donde Kaname esperaba pacientemente. Su mente burbujeaba tratando recordar que habría hecho él para ser llamado y se repetía que no podía ser algo malo pues no lo habría llamado en plena clase, teniendo a todos mirándoles tan atentamente-

-pasa algo malo Kaname-sama? –Pregunto con voz quebrada-

-no, solo quería comentarte que el calor suele afectar a los humanos de maneras muy extrañas dejándolos muy débiles y frágiles aun más de lo que ya son.-los ojos del rubio se abrieron de par en par, perdiendo todo miedo, olvidando a quien tenía frente a sus ojos y que podría pasarle si era irrespetuoso- Ten cuidado con eso-agrego al final en un leve susurro el cual solo su compañero debía escuchar-

-gracias por hacérmelo saber –respondió al fin, con una reverencia muy marcada, haciéndole saber que estaba realmente agradecido por la información dada. Para cualquier otro aquello podía ser algo realmente estúpido o inútil, pero él entendía a la perfección aquel mensaje, y su cuerpo tembló al pensar más detalladamente en ello-

-no es nada, ten cuidado –le recordó con tono más suave-

-si, Kaname-sama –regreso a su lugar, donde Ruka y Akatsuki le esperaban expectantes por no haber ninguna escena de "castigo" o sentencia-

-que paso Hanabusa? –Pregunto Ruka ocultando su sorpresa, teniendo una leve sospecha ya que últimamente siempre que era requerido por Kaname era por la misma razón-

-nada importante –a pesar de su respuesta, su primo vio a través de la mentira-

- tiene que ver con ella? –Aidou no le miro pero tampoco respondió, la chica se sorprendió que lo dijera tan directamente estando en clase-

- vamos Hanabusa, ya nos contaste todo verdad? Entonces no tienes razón alguna para hacerte el indiferente –en realidad no estaba enojada pero si molesta, la indiferencia de su amigo (podía llamarle amigo aunque a veces realmente descerara mandarlo al infierno) acerca de un tema en el que ella y Akatsuki ya estaban metidos-

-tiene razón –añadió mientras revolvía sus cabellos anaranjados mirándole con curiosidad-

-está enferma… -no los miro a la cara, pues estaba molesto consigo mismo por no poder admitir que después de todo ellos tenían razón-

-Oh..! –la pequeña sorpresa por parte de ambos empeoro el pequeño mal humor de Hanabusa que se encorvo sobre su asiento un poco-

-bueno… otra cosa no podíamos esperar, después de todo ella es humana –reflexionó la rubia son las manos en la cadera haciendo de sus palabras la ley-

-… mejor que la dejes descansar por hoy, nee? –Akatsuki acudió al rescate antes que su primo quisiera arrancarle la cabeza a la chica por sus palabras. No por el contenido en sí, si no por el modo en que estas palabras eran pronunciadas-

-me rehúso a hacer eso, pienso ir a verla apenas terminen las clases –la mirada del noble descendió unos cuantos grados convirtiendo aquella mirada color agua marina, en un profundo océano. Ni su primo ni Ruka se sorprendieron por su idea, aunque tampoco podían hacer oídos sordos y dejarlo marchar. Quedaron en silencio apenas un minuto antes que el último profesor del día se dignara a hacerse presente-

Al terminar la última clase, ya alrededor de media noche cuando los pasillos estaban, ahora sí, completamente vacios, una sombra se escurría atravesando las distancias a pasos apresurados y ligeros como una pluma al viento. Manteniendo el secretismo y misterio que la noche le otorgaba, sus pasos se hicieron cada vez más rápidos y su concentración se esfumaba provocando que sus pisadas dejaran un sonido hueco y seco que flotaba en el aire rebotando con las paredes resonando en un leve murmullo.

Apenas había puesto un pie fuera del salón de clases, pudo sentirla, gracias a la poca vida que llenaban los pasillos en aquellas horas sus sentidos se agudizaban y al pasar por la oficina de Cross pudo saberlo, que había mas de una persona con él y no era un vampiro era un humano. El suave latir de un corazón humano se hacía sentir detrás de aquella puerta. Había dado con lo que buscaba, él realmente pensó en escabullirse como un intruso en los Dormitorios del Sol, aunque hacer aquello fuera caer bajo, él estaba dispuesto a hacerlo solo por aquella vez.

Dejo salir un largo y profundo suspiro, mientras trataba de calmar sus pulsaciones que repentinamente se dignaron a aumentar y toco la puerta con duda pero con un golpeteo fuerte para ocultarla.

-pase~! –la típica voz de Cross sonó mucho más suave, siendo solo un murmullo audible para los afinados oídos de un vampiro-

-disculpe la intromisión –sus pasos volvieron a tener un volumen normal, en aquel preciso momento festejo internamente que aquel hombre no pudiera oír como su corazón martillaba impaciente contra sus costillas asechando huir de él-

-buenas noches Aidou-kun, pasa algo? –pregunto en tono casual, mientras dedicaba pequeñas miradas rápidas al sillón donde su "hija" dormía-

-no, en verdad es que… -tenía en mente el discurso perfecto pero su cuerpo no parecía querer cooperar, estaba perdiendo frente a sí mismo, que hubieran dicho su primo, Ruka o Kaname-sama de él? Fue en ese instante, en que su mente se puso completamente en blanco, olvidando que estaba haciendo allí parado como un idiota. Su mirada se disparo de inmediato al sillón de la oficina, este le daba la espalda así que no podía saber quien estaba allí, aunque no necesitaba verle el rostro para adivinarlo-

-está durmiendo… Kaname-kun te comento algo? –no era precisamente una pregunta, sino una afirmación. Aidou se revolvió el cabello tratando de bajar el repentino sonrojo y desvió la mirada asintiendo con la cabeza levemente, evitando el conecto visual directo- ella solo tiene un poco de fiebre, de seguro si descansa apropiadamente se pondrá mejor para mañana

-etto… yo… podría acompañarla? Aunque sea un rato! –la desesperada pregunta del noble izo soltar una risilla del Director quien tuvo que quitarse las gafas para poder limpiar las diminutas lagrimas que asechaban con caer, tanto por la risa como por el cansancio-

-claro que si –busco su mirada azul que se aclaro y le sonrió de manera franca, mostrando aquella confianza que demostraba estando con Kuran Kaname-

Con paso lento se acerco hasta el sofá hasta quedar delante de este, Etusko dormía echa un pequeño ovillo, en cualquier otro momento aquella postura le hubiera parecido de lo más ridícula pero en ese momento se le formo un nudo en la garganta y el calor repto hasta su rostro dejando un leve sonrojo.

Se quito la chaqueta que le parecía una camisa de fuerza pegada a su cuerpo y la dejo colgada sobre el borde del sofá mientras se sentaba en el apoya brazos de este, aquello era una excepción nunca podría hacer algo como aquello en un momento normal. Su mirada se pego a rostro sonrosado de la chica cuya respiración era dificultosa por la fiebre y que eran pequeños sorbos de aire por la boca. En un acto inconsciente y perdido roso su mejilla con el dorso de la mano, en acto reflejo la joven durmiente movió su cuerpo levemente, lo que causo que retirara la mano instantáneamente como si lo que acababa de suceder le dijera que su tacto era fuego para ella pero su rostro se contrajo en molestia y sus ojos comenzaron a abrirse lentamente.

-Aidou…-Sempai? –su voz salió ahogada y débil, terminando siendo un murmullo solo para el rubio-

-descansa, sería muy problemático si te pones peor –intento que su voz saliera infantil, normal como si nada hubiera cambiado pero no podía, verla débil y frágil (más de lo que ya era) le afectaba más de lo que le gustaba admitir-

-tengo frio –pronuncio haciendo que su Sempai la viera inmediatamente, su comentario inocente no sonó tan inocente para los finos oídos vampíricos que lo interpretaron de otra manera. Un sonrojo ataco al noble que en esos momentos estaba asegurando que ella veía su chaqueta colgada-

Hanabusa suspiro entre cansado y rendido tomando la chaqueta entre sus manos para arrullar a la joven, cuyos ojos se abrieron como platos al darse cuenta de aquel acto. Se olvido del frio y del malestar cuando comprobó que era la chaqueta de Aidou Hanabusa y que en esos momentos estaba siendo cubierta con ella.

-por que? Se podría manchar además de seguro terminará sudada –intento comprender el por qué de aquello pero no recibió respuesta, no en palabras, sintió como la mano de Hanabusa le empujaba la cabeza con amabilidad para que volviera a acostarse-

-necesitas en verdad saberlo? –sus miradas chocaron, pero ninguno evadió aquello, simplemente dejaron que preguntas y respuestas se mostraran sin ser entendidas-

-puede que no… -respondió con falsa franqueza, dejándose engullir por aquella mirada marina-

El director solo podía ver una parte de la espalda del joven vampiro, pero podía escuchar todo. Sus entrenados sentidos de cazador aun seguían allí esperando, pero eso no quería decir que no pudiera escucharlos. Una risilla dulce se le escapo, recibiendo una mirada rápida y molesta del chico. Cross podía sentir el aura tranquila que emanaban aquellos dos chicos a pesar de la incomodidad que la situación pudiera infundirles.

Aidou siguió acariciando su rostro sintiendo su piel más suave de lo que podría haberse imaginado y dándole suaves caricias a su cabello que estaba un poco enredado pero mantenía su brillo usual al tacto le pareció muy diferente a como se estaba imaginando que podría sentirse. Tocarla era como palpar algo completamente desconocido, el había probado la suavidad de la piel y el cabello de muchas señoritas de la nobleza, pudo sentir la piel tersa de su hermana menor al nacer y la del rostro de su madre. Mas como aquella sensación nunca había experimentado antes. Se pregunto si su piel seguiría siendo igual de suave en su cuello y si seguía bajando encontraría aquella misma sensación si se sentiría igual o mejor probar acariciar aquella zona, no precisamente con la mano sino mas bien con lengua y colmillos. Un escalofrió le recorrió y instantáneamente retiro la mano de sobre su mejilla sonrosada.

-pasa algo malo? –no sabía si Hanabusa noto el momento en que despertó, pero prefirió no dejárselo ver y permaneció con sus ojos cerrados, sintiendo la cálida mano de Aidou sobre su rostro, se sentía extraño no tenia forma de expresarlo pero no quería que se apartara. Al sentir que aquella mano se alejaba y no regresaba decidió abrir sus ojos-

Su rostro encontró un Hanabusa fuera de lo normal, sus ojos abiertos como platos mirándola con sorpresa por sus propios pensamientos que por el hecho que ella estuviera despierta y mirándole con curiosidad, sorpresa y preocupación. Aparto el rostro rápidamente evitando su mirada rápidamente. Se maldijo una y mil veces, estaba arruinando un momento como ese con sus malditos instintos vampíricos.

-Hanabusa, estas bien? –regreso su mirada a la joven que sentada sobre sus rodillas había colocado sus manos sobre los tensos hombros del noble para poder observarlo mejor. Cross les miraba intentando no intervenir, dejando las cosas seguir su flujo(al menos hasta donde el aceptara el acercamiento)-

-eh…? Claro que estoy bien! Quien no está bien eres tu! Qué demonios haces? Vuelve a dormir! –Etsuko se sorprendió ante su griterío histérico, pero se dejo volver arrastrar al sofá haciendo un puchero de disguste-

Las cosas parecían regresar como minutos antes, con la gran diferencia que la enferma estaba boca arriba con la mirada fija en el noble, quien logro aprenderse la forma de su rostro para lograr acariciarla sin mirarla. Aunque la tranquilidad era fácilmente palpable, ninguno de los dos estaba siendo completamente honesto con sus acciones.

-oye… antes no respondiste… por que de repente te detuviste? Y cuando te mire parecía que habías visto un fantasma –cerro los ojos esperando ser regañada por no haberse dormido aun. Pero aquel montón de gritos que esperaba recibir nunca llegaron y se desespero temiendo haberlo hecho enfadar más de lo que estaba esperando desde el principio-

-no respondí porque no fue nada, ahora duérmete

-siempre mintiendo, nunca me dices la verdad sobre nada eso está bien para ti Aidou-Sempai, pero yo nunca puedo mentirte siempre te das cuenta –Hanabusa la miro sorprendido, para él darse cuenta cuando mentía era algo sencillo, solo tenía que notar el cambio en los latidos de su corazón y la fluidez con la que las palabras salían y listo. Nunca pensó que él tendría que escuchar eso de una humana.

-yo nunca te he mentido –se modio la lengua intencionalmente, sabia a que mentiras se refería. Eran mentiras piadosas que no herían a nadie, pero aun así no dejaban de ser mentiras verdad?-

-otra vez, cuando no mientes evades la conversación, ya lo has hecho tantas veces que no me es complicado darme cuenta –"confeso" con una sonrisa picara mientras clavaba sus ojos esmeraldas sobre aquellos aguamarinas-

La habitación quedo suspendida en el más profundo silencio, solo en ese momento a Hanabusa le hubiese gustado que Kaien Cross el Director de la Academia Cross hiciera su majestuosa aparición para salvarlo de aquello. Después de todo mentir hacia parte de guardar el secreto de la Academia.

-si no me dices porque mientes… -intento hablar para alivianar el rostro de Aidou que estaba tenso que parecía un pensador a punto de sacar una teoría científica-

-espero que puedas conformarte en saber que pronto podrás saberlo, tal vez no sea la mejor respuesta pero ahora mismo es lo mejor –o único- que puedo decirte -o tal vez era que él mismo no estaba en condiciones que afrontar el huracán que se desataría apenas pusiera la frase "soy un…" y seguida la palabra "vampiro" en una misma oración-

-pero debes prometer que me lo dirás, sino no sería justo para mí –dijo con cara de niña pequeña-

-… yo siempre cumplo lo que digo –contestó rápido olvidando lo que tendría que contarle-

-Hanabusa-kun, podrías acompañar a Etusko-chan a los Dormitorios del Sol? Es muy tarde ya y no quisiera que volviera sola –la indirecta estaba escrita en la cara de Cross prácticamente con una fibra indeleble así que solo asintió con la cabeza para extenderle la mano a Etusko que ya comenzaba a reincorporarse-

Kaien les despidió con la mano en alto con una mirada brillante contando que eran pasadas la una de la madrugada. Fuera el calor era más palpable pero aun así intento evitar que el cabello se le pegara a la frente, de mantenerse como un caballero hasta el final no importaban las circunstancias.

-calor? –pregunto inocente, mientras observaba a Hanabusa sofocándose-

-tu pareces estar mucho mejor

-claro que si, una buena siesta es lo mejor para curar la fiebre –parecía volver a lo de siempre, no… estaba más animada, bastante más animada-

-que aras en vacaciones Etusko? –Pregunto casual mientras caminaban hacia los Dormitorios-

-he~? En verdad no lo he pensado, pero quedarme en la Academia parece ser la única opción.

-no es ese un plan bastante aburrido? –su afirmación la hizo molestar, en verdad que no tenia opción irse a lo de sus padres era prácticamente imposible después de todo días atrás se estaba separando de ellos-

-es mejor que nada

-y que es exactamente "nada"? –La chica volvió a hervir en llamas porque él tenía razón, en verdad que estaba hablando sin pensar demasiado-

-pues… nada es eso mismo… nada, es mejor que estar asistiendo a clases –un punto a favor, pero seguía en desventaja si contábamos que no tenía ganas de pensar en respuestas completas- y tu que harás Sempai?

-iré a mi casa de visita, mis padres esperan saber de mi

-ya veo, entonces… espero que te vaya bien en tu visita –como era de esperarse no sonrió como cualquier otra chica con esas sonrisas de oreja a oreja, sino una pequeña pero cargada de sentimiento esas que últimamente se estaban haciendo tan frecuentes en ella-

-ahm… tu debes saber si se quedaran muchos chicos aquí en la Academia

-si, por lo que me dijo el Director Cross solo pueden quedarse aquellos que tienen autorización de los padres, así que parece ser que son solo unos 3 o 4

-piensan tener los dormitorios abiertos por 3 o 4 personas?! –Pregunto exaltado ante tal tontería-

-esta es la primera vez y es porque la cocinera pidió trabajar durante estas fechas, así que eso está cubierto y creo que se van a usar los dormitorios suplementarios –aquellos dormitorios estaban deshabitados y quedaban mucho más cerca del edificio de la Academia que los Dormitorios del Sol-

-ah, ya recuerdo nosotros pasamos una jornada en esos, no son un poco ostentosos para unos mocosos?-salió sin pensarlo y se arrepintió al instante por haberlo dicho así sin más-

Un silencio incomodo se formo pero solo duro unos segundos mientras ambos pensaban en como cambiar el aire sin pelear.

-pues en realidad los que se quedaran son de los últimos años que deben de tener un año más que Aidou-Sempai - remato Etusko sonriendo de oreja a oreja mostrando aquella cara que tanto molestaba al estudiante nocturno (sonrisas fingidas)-

-Ohm y tu también dormirás allí? -se le tenso la voz forzándola con la mirada a que dijera que no, pero todo esfuerzo fue inútil-

-claro que si! Sería muy sospechoso que estuviera en la Academia y no durmiera con ellos

-no entiendo esa manía tuya en no querer que nadie se entere de que tu y Cross… -no pudo terminar pues la castaña le mostraba un rostro de cachorro que él no podía evadir, digamos que si, ella acababa de descubrirle una debilidad-

- es simple, no quiero que crean que tengo favoritismo es ta~n complicado de entender? –Termino parándose en el primer escalón frente a la puerta de su dormitorio con una leve sonrisa-

-no, no lo es…

La frase quedo colgada en el aire, mientras que sus miradas eran sostenidas por el otro en una tranquilidad absoluta. Etusko se dio cuenta que aun tenia la chaqueta del rubio y se ruborizo intensificando el colorado de su fiebre. De inmediato llevo su mirada a esta y se la quito para extendérsela en una pequeña reverencia.

-gracias por prestármela, de seguro ahora tendrás que lavarla, en verdad lo siento, si quieres yo…

-no tienes que lavarla, el personal puede hacer eso pero… regrésamela mañana si?

-pero…

-mañana –recalco incomodo viendo la confusión en el rostro de la chica-

-esta bien, mañana te la regreso… a que horario estará bien para ti? Por la tarde o por la maña…

-por la tarde está bien, en el lugar de siempre a las siete

-claro –volvió a sonreírle despidiéndole mientras abría con cuidado la puerta intentando no hacer ruido. En ese segundo de despedida sus miradas se cruzaron para decirse aquella frase que les faltaba: "buenas noches"-

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hola! Quería aclarar una cosa antes que me pregunten o pregunten en casa u se quedan con la duda, cuando se está con fiebre y luego baja la gente suele comenzar a sudar (aunque a mí nunca me paso o no me di cuenta), cualquier cosa consulten aunque esto me lo dijo una profesora, pero era de física.

Por los dormitorios complementarios se refiere a los dormitorios donde la Clase Nocturna se quedo antes de ser transferidos a los Dormitorios de la Luna, aquellos donde como todos recuerdan (eso espero) Yuuki vio a Kaname beber de Ruka.