Capítulo 10
Teal'c y Daniel habían cogido un coche del SGC para ir a casa de Jack. Aunque Daniel no había bebido alcohol, el Jaffa era el que conducía. En los años que llevaba en la Tierra, Teal'c se había revelado como un excelente conductor, aunque cualquiera que conociese sus antecedentes como piloto en la flota de Apofis no le sorprendería. En algo se tendrían que parecer una nave a un coche para que a Teal'c hubiera aprendido tan rápido y se le diera tan bien. O simplemente era habilidad natural o talento innato, como se quisiera decir. Además, observaba escrupulosamente las normas de tráfico en todo momento, con lo que nunca había pasado por el mal trago de que le pusieran una multa. El mantener un perfil bajo cuando conducía era algo que apreciaban mucho en la inteligencia del SGC, que así se evitaban los dolores de cabeza de tener que inventar historias para cubrirle las espaldas y que nadie preguntara por qué un alien corría suelto por el planeta conduciendo. Como pasaba desapercibida, no era un hecho muy conocido la pasión de Teal'c por los coches. En la sala de juegos de la base no era raro ver al Jaffa en el simulador de carreras, pero a parte de eso, pocos detalles más podían dejar entrever esa afición. Porque sabía que le gustaba y porque lo hacía muy bien, Daniel confiaba en él para manejar el volante siempre que tenía que ir a algún sitio. Y esa noche más que nunca, por que el arqueólogo estaba demasiado distraído con todo el asunto de sus amigos y de cómo el sargento se había enterado, como para conducir en esas condiciones.
Cuando llevaban unos minutos de trayecto en silencio, Daniel no pudo reprimirse más "¡¿Cómo ha podido Walter enterarse de que Jack y Sam han decidido por fin dejar de ser tan cabezotas?!" preguntó en voz alta.
Era más bien una pregunta retórica pero Teal'c se vió obligado a contestar para sofocar parte de la frustración de su amigo. "El sargento siempre ha tenido una habilidad especial para conocer ciertos detalles del personal de la base"
"¿Tú crees que no dirá nada? Estamos hablando de un asunto delicado y no de un cotilleo inocente como otras veces. Si se llega a saber fuera del SGC puede dañar mucho las carreras de Sam y Jack"
"El sargento es un hombre honorable, sabe lo que tiene que hacer" dijo rotundamente sin apartar los ojos de la calle.
Por su respuesta, Daniel entendió que Teal'c sabía mucho más que lo que estaba diciendo y que el Jaffa no estaba dispuesto a aclarar en modo alguno cómo sabía que el sargento Walter Harriman no iba a decir nada. Daniel se lo quedó mirando pensativo, sopesando si debía presionar a su amigo para que le contara algo más o dejarlo pasar. Su curiosidad natural le hizo inclinarse hacia la primera opción.
"Teal'c, ¿estás seguro?"
"Sin duda" le respondió rotundo.
Cuanto más preguntaba Daniel, menos entendía lo que estaba pasando. ¿A qué venía esa afirmación sobre el sargento? ¿Por qué Teal'c tenía esa confianza ciega en que no iba a decir nada? Daniel sabía que el Jaffa no era una persona impresionable ni que se dejara llevar por apariencias o falsos gestos. Si en algo era especialista Teal'c era en calar a la gente en seguida. Así es como había acabado en el SG-1, porque creyó en Jack cuando le dijo que podía acabar con la tiranía de los goaul'd, cuando creía que estaba todo perdido, cuando no le quedaba esperanza. Y en eso no se había equivocado en lo más mínimo. El arqueólogo lo miró resignado sabiendo que no le iba a sacar nada más y suspiró "Si tu dices que no dirá nada, lo hará. Confío en ti totalmente, amigo mío"
Teal'c sonrió ligeramente, complacido por la confianza que le demostraba Daniel.
Cuando llegaron, vieron los coches de Jack y Sam aparcados en la entrada de la casa. Teal'c había cambiado sus ropas de Jaffa por otras menos llamativas y se había puesto un sombrero fedora para tapar el tatuaje dorado de su frente. Ante cualquier eventualidad, Teal'c debía estar preparado para guardar las apariencias, a pesar de que era de noche y de que O'Neill residía en un vecindario tranquilo. Cuando llegaron a la puerta, los dos sabían que estaría abierta pero Teal'c miró a su amigo y le dijo seriamente "No sería correcto entrar sin llamar"
Daniel asintió incómodo mientras alargaba la mano para tocar el timbre.
Jack y Sam continuaban acurrucados en el sofá. A ninguno de los dos les apetecía moverse. Estar en los brazos del otro era algo que habían soñado durante mucho tiempo. En lo más profundo, Jack temía que no fuera real y que al despertar descubriera que seguían igual que antes de la fiesta. Solo pensar eso lo perturbaba. No había sido fácil llegar a dónde estaban ahora, había demasiado sufrimiento y dolor para que todo fuera un engaño cruel de su mente. Sam le pellizcó.
"¡Auch!" se quejó O'Neill llevándose la mano al brazo "Pero, ¿qué haces?"
"Es real"
Jack suspiró. No sabía cómo, pero Sam había interpretado perfectamente lo que estaba pensando. "Gracias" dijo dándole un beso en la sien.
"Ahora te toca a ti" Jack la miró incrédulo "Por favor, pellízcame, yo tampoco me lo acabo de creer" Jack la obedeció.
"¡Auch!" Era el turno de Sam de quejarse. "Gracias" y se lo agradeció besándolo larga y cariñosamente.
Jack la miró un momento antes de hablar de nuevo "Por cierto, Sam, cuando he llamado a Daniel no le he dicho nada de lo nuestro. ¿Tu crees que deberíamos decírselo a él y a Teal'c?"
"¿No crees que ya lo deben saber?"
"¿Ya?" dijo Jack sorprendido. Para él los acontecimientos de aquella noche habían sido algo totalmente inesperado. No podía imaginarse que nadie supiera lo que había pasado.
"Se supone que me fui a buscarte y ninguno de los dos hemos vuelto a la fiesta. Además, si no lo dedujeron entonces, ahora pueden ver nuestros coches fuera y atar cabos"
"Ah" Jack se quedó un momento pensando "Espero que no haya una costumbre en Chulak en la que se castigue por abandonar a tus amigos en medio de una fiesta. No quiero tener ningún malentendido con Teal'c, ya sabes cómo las gastan en su planeta" comentó divertido.
Sam se rió "¡Yo tampoco! ¿Recuerdas que yo también los he abandonado? ¡Estamos en la misma situación de riesgo! " Y añadió más seria "No quiero esconderme de Daniel y Teal'c. Para mi son familia"
"Para mi también".
"Yo creo que deberíamos comportarnos delante de ellos tal como somos y nos sentimos, de forma normal, como lo haría cualquier pareja. Además, nos pueden echar una mano para mantener las apariencias delante de otras personas que podrían perjudicarnos con sus chismes"
"Samantha Carter, siempre me ha gustado la forma que tiene de pensar ese tesoro nacional que es tu cerebro " dijo Jack sonriendo mientras le colocaba un mechón de pelo detrás de la oreja "Tus ideas siguen siendo las mejores del SGC"
"Gracias" Sam se sonrojó por el cumplido. Aunque no era la primera vez que le oía decir eso, no estaba acostumbrada a escucharlo. Durante años Jack había tenido que reprimirse, pero ahora estaba claro que no lo iba a hacer más. Era una nueva faceta de él que estaba descubriendo y, por ahora, le estaba gustando.
El timbre de la puerta interrumpió su conversación.
"Deben ser ellos" Jack se levantó para abrirles la puerta, aunque en realidad él nunca la cerraba. Solo iba a invitarlos a entrar.
Nota: solo os quiero recordar que podéis comentar todo lo que queráis sobre esta historia, tanto si es bueno como si es malo, en la review. Gracias a todos los que lo habéis hecho. Por cierto, no tengo ni idea de cuanto más se va a alargar esta historia, pero podrían ser tres capítulos más que no sé cuando escribiré. Os pido disculpas y paciencia a los que estéis esperando. Un saludo a todos.
