Antes de irse a la escuela, Hanako revisó que el gatito estuviese tranquilo y cómodo, su herida ya estaba sanando poco a poco. Ella se sonrió en su interior.
Tomó sus cosas, y dejó todo en su lugar antes de salir del departamento.
Justo cuando iba saliendo, se topó con Natsuki.
─ Hola─ saludó la chica.
Hanako le correspondió el saludo.
Caminaron juntas hasta la escuela, en el camino intercambiaron una que otra frase.
─ ¡Ah! Ahora que recuerdo… Debemos terminar el trabajo de Ciencias, pronto hay que entregarlo─ dijo Natsuki.
─ Cierto, recuerda que tú y yo casi lo acabamos. Ellos deben hacer la otra parte─ respondió la albina.
─ ¿Te parece si hoy nos juntamos todos a terminarlo?─ sugirió la chica.
─ Sí, está bien. ¿Dónde?
─ En mi casa, después de las clases─ dijo Natsuki.
Hanako asintió y en unos momentos llegaron a la escuela, cada una tomó su camino.
. . .
Natsuki vio a Sunny apenas al llegar y se acercó a ella. Antes de que pudiera saludarla, la chica se le abalanzó.
─ ¡Es horrible, horrible!─ exclamó.
─ ¿Qué sucede?─ preguntó Natsuki.
─ Nuestra clase estará contra la clase de Venus en el partido de Voleibol mañana…─ suspiró Sunny─. Ah… ¡Bien! ¡Voy a participar! ¿Tú también o no?
─ Ah… Yo supongo… No lo sé─ dijo la chica algo confundida, no es que se le dieran mal los deportes, pero competir contra la hermana de Pandora, no le parecía muy buena idea.
─ ¡Me avisas! Yo haré la lista de participantes, el partido es dentro de dos días. Bueno, ¡nos vemos!─ comentó la alegre joven marchándose.
Natsuki consideró entrar al juego, si se esforzaba podría llegar a ser buena en el Voleibol.
El timbre sonó, como lo hacía siempre y, los alumnos se dirigieron a sus salones.
La clase que tocaba era la de Ciencias, el profesor hizo un anuncio:
─ Alumnos, la fecha de entrega del trabajo que les pedí hace algún tiempo es mañana. Espero que hayan terminado, y no tengan problemas con cumplir.
Todos los alumnos se miraron los unos a los otros. Natsuki miró a Hanako instintivamente.
Luego de conversar sobre temas científicos y otras cosas de interés, como era de costumbre el receso llegó.
Natsuki se dirigió al lugar donde se encontraban Sieghan, Haru y Keita.
─ Esto… Sobre el trabajo, Hanako y yo avanzamos una gran parte en una ocasión. Sólo falta terminar y ustedes… Deben aportar─ dijo la chica, algo incómoda.
─ ¡Claro! Si es que supiera algo…─ comentó Haru mirando distraídamente.
─ Si no hay de otra… ¿Dónde nos juntamos?─ inquirió Keita.
─ Hoy, después de clases, en mi casa…
Asintieron todos, y luego de esa pequeña reunión, transcurrió el aburrido día como era de costumbre.
Al salir de clases, los cinco chicos se dirigían hasta la casa de Natsuki, en donde pudieron realizar lo que faltaba del trabajo, algunos aportando más que otros.
─ ¡Wah! ¡Al fin terminamos!─ suspiró Haru.
─ ¿Terminamos? Pero si tú no aportaste nada, cerebro de carbón─ acusó Keita.
─ ¿Eh? ¿A quién vienes a llamar así, congelador?─ reclamó el rubio.
─ Esto… por favor no peleen─ suplicó Natsuki.
Los únicos que no daban carta en el asunto eran Sieghan y Hanako, los cuales no dirigían palabra a nadie.
─Bueno, pero acabamos el trabajo y eso es lo que cuenta, ¿no?─ sonrió la dueña de casa.
─ Debo irme─ anunció Hanako, que al mirar la hora se percató que su turno en el trabajo comenzaría pronto.
─ ¡Ah! Yo también debo irme, olvidé ir por algo en el mercado─ dijo Keita.
─ Yo acompaño al idiota─ se burló Haru, tomando sus cosas.
Así se marcharon los tres, cada quién por su camino.
Se oyó silencio en el departamento.
─ Ah… que ruidosos─ se quejó Sieghan.
─ No estuvo tan mal, ¿o sí?─ sonrió Natsuki.
─ Así que esta es tu casa…─ acotó el muchacho.
─ Así es…
─ Ya veo.
Un incómodo silencio se hizo presente entre ellos dos.
─ Oye, con respecto a lo del otro día… Ya sabes, en la azotea, yo…─ Sieghan no pudo completar la frase ya que su móvil comenzó a sonar.
Natsuki se quedó en silencio esperando que terminara la llamada.
Pasados unos minutos, la cara de Sieghan reflejó una emoción inexplicable para descifrar.
─ ¿Sucedió algo?─ preguntó Natsuki, y luego arrepintiéndose de ser tan impulsiva.
─ Al parecer sí, mi madre no quiso decirme… Pero, dijo que me fuese a casa, no creo que sea tan importante. En fin… ¿me acompañas?─ ofreció.
─ Yo… Sí. Pero, ¿está bien si voy?─ preguntó la chica, algo asombrada por la libertad en la que Sieghan pudo hablar, ciertamente era muy diferente a cómo lo conoció.
─ Sí. ¿Vas o no?
Natsuki asintió, el muchacho tomó sus cosas y ambos salieron del departamento en dirección a la casa del chico.
El camino fue se hizo corto, intercambiaron algunas frases. Y llegaron al lugar en breves momentos.
Sieghan entró y Natsuki después de él. Antes que pudiese tocar la puerta de entrada, su madre lo recibió.
─ ¡Oh, Sieghan! ¡Natsuki! ¡Qué bien que llegas! Hay alguien esperándote…─ anunció Erza, la felicidad se reflejaba en su rostro.
Sieghan arqueó una ceja, y decidió entrar para ver de quién se trataba.
Caminó hasta llegar al salón, vio a su padre. Al percatarse de quién era la persona que 'lo esperaba' según su madre, varias lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos.
Llegó hasta donde se encontraba su padre y pudo verla. Luego de diez largos años.
─ Mia…─ la voz se le entrecortó al ver a su hermana nuevamente, se lanzó a sus brazos tal como un niño pequeño y lloró. Lloró todo lo que no pudo en esos años, la chica lo abrazó con fuerza y lloró también.
Natsuki contemplaba la escena ante sus ojos y sonrió. Sin notarlo, Erza estaba abrazándola.
Pasado un rato, Sieghan pudo calmarse, observó con atención a Mia.
─ Tranquilo, Siegh…─ la calidez de su voz lo abrasó por completo.
Mia tenía los ojos del color de su madre, y el color de cabello de su padre. Además de, poseer la distintiva marca de Jellal en su rostro.
─ Te extrañé tanto…─ susurró Sieghan.
─ Y yo a ti, a todos…
Poco a poco, Mia contó los sucesos que le ocurrieron, un relato horrible para la familia y hasta Natsuki estaba conmocionada.
─ ¿Cómo fue que pudiste regresar?─ preguntó Jellal.
─ No fue para nada algo sencillo… Escapar de esa especie de prisión… En Italia, allí llevaban a muchos niños y extranjeros. No quiero recordar las cosas que nos hacían… Prefiero no hablar de ello en este momento…─ dijo Mia bajando un poco la vista.
─ No te preocupes, hija. Nosotros entendemos, lo importante es que ya estás de vuelta─ dijo Erza dándole un abrazo a la mencionada.
Natsuki se sintió feliz por ellos, pero le pareció impropio estar allí siendo que era un momento familiar. Miró a Sieghan y le hizo señas de que se marchaba. Éste asintió.
Natsuki salió silenciosamente, sonrió para sí misma.
…
Al día siguiente, los alumnos en clase de Ciencias entregaron sus trabajos, por suerte terminados.
Sunny organizaba a las integrantes para el equipo de Voleibol del partido del día siguiente, puesto que, una de las reglas era que debían ser exclusivamente chicas. Para los varones, se organizó un partido de fútbol.
De repente, se acercó al lugar en el que se encontraba Natsuki.
─ Natsu-chan, ¿te unirás al equipo? Nos faltan sólo dos más─ suplicó Sunny.
─ Uhm… La verdad es que tengo ganas de competir. Bien, me apunto─ dijo Natsuki, aceptando su propuesta.
─ ¡Ok! Gracias. ¿Sabes si Hanako querría unirse? ¿Podrías preguntarle?
─ ¿Yo? ¿Por qué?
─ Porque si se lo pides tú estoy segura de que aceptará. ¡Por favor!─ suplicó nuevamente la insistente muchacha.
Natsuki le asintió con una sonrisa y se dirigió donde estaba la mencionada anteriormente.
─ Uhm… ¿Sabes? Están organizando un partido de Voleibol mañana y pues, les falta un miembro para el equipo, ¿te gustaría participar?─ ofreció Natsuki.
─ ¿Contra quién?─ interrogó la albina.
─ Contra la clase 1-C─ contestó la chica.
Antes de responder, Hanako recordó que en aquella clase se encontraba esa odiosa arpía de Venus.
─ Me uno─ dijo con decisión anotando su nombre en el papel.
─ ¡Gracias! Participaré yo también, espero que podamos ganar─ anunció Natsuki yendo a entregarle en papel a Sunny.
…
En el momento del receso, Keita se acercó a Hanako.
─ Oye, me acordé del gatito ayer así que… Le compré esto─ le dijo, entregándole un collar azul con un cascabel.
─ Ahh… Gracias─ dijo ella aceptando lo que le ofrecía.
─ No es nada. Yo… Me gustaría verlo otra vez…─ dijo Keita algo nervioso.
─ Ah… Puedes ir a 'verla' si quieres─ declaró Hanako guardando el objeto en su bolso.
─ ¿Verla? ¿Es una hembra?─ preguntó el muchacho.
─ Sí─ asintió ella.
─ Oh, ya veo. Entonces, ¿le has puesto un nombre?─ curioseó.
─ Aún no se me ocurre nada, así que no─ dijo.
─ Ahh… ¿Entonces puedo ir a verla?
─ Si quieres.
─ Me gustaría, ¿hoy se puede?─ preguntó Keita.
─ Sí, después de clases.
…
Natsuki se dirigió a la azotea como era de costumbre esperando encontrarse con Sieghan. Allí le encontró. Se puso a su lado sin decir nada.
─ Es un poco extraño que haya regresado tan de repente─ suspiró.
─ Pero de todas maneras, es algo muy bueno. Tenías muchas ganas de verla, ¿o no?
─ Claro que sí, pero ahora me arrepiento de algunas cosas.
─ ¿Cómo cuáles?
─ De comportarme así, por ejemplo… De no creer en que ella volvería, de muchas cosas la verdad.
─ Pero todos cometemos errores… Y aún comienzas a vivir─ comentó Natsuki mirando el cielo.
─ Lo sé, pero siento que he sido un amargado.
Natsuki soltó una risa.
─ ¿Un amargado? Un 'muy' amargado querrás decir─ comentó riendo.
─ ¿Cómo puedes hacer eso?
─ ¿Eh? ¿Qué cosa?─ dijo, deteniendo su risa.
─ Reír, reír después de haber pasado por lo que viviste.
─ Ah… Eso, la verdad intento no pensar en ello. A veces me das envidia.
─ ¿Yo? ¿Por qué?─ interrogó Sieghan.
─ Porque a pesar de lo que tuviste que pasar, creciste con una familia que te quiere mucho, y yo no tuve eso.
─ Idiota─ dijo él, y se acercó a la chica para darle un breve abrazo.
─ ¿A qué vino eso?─ comentó extrañada.
─ Dijiste que nadie te quería.
─ ¿Tú me quieres?─ preguntó ella algo avergonzada.
─ Te estimo, sólo es eso─ dijo mirando hacia otro lugar.
─ Vale, vale. Yo también te 'estimo'─ dijo ella dedicándole una sonrisa.
─ Tonta─ dijo él apoyando su brazo en el barandal de la azotea.
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Saludos QuQ Espero que les esté gustando este fanfic tanto como a mí me gusta escribirlo. La verdad leer sus reviews me pone de muy buen humor. Y me alegra saber que a algunos les gusta esta historia.
Bueno, este capítulo daba para más (Quería agregarle algo importante D: Pero será para el 11)
Wah~ La verdad me emocioné un poco cuando escribí el reencuentro de Siegh y Mia TTwTT es que no me gusta hacerlo sufrir.
Ya, vale no es un capítulo 'tan' interesante pero lo mejor se viene después.
Y solo eso quería comentar :DDD cumplí mi promesa de escribir un capítulo en dos días x_x [Lo haría en menos pero el anime no me deja hahaha]
Y pues eso solamente, agradecimientos a tod s :'D
Recordad (?) Ya me puse española xDD Bueno, recordad que esta historia me pertenece y que algunos personajes son obra del maravilloso troll Hiro Mashima-sama.
Que tengan un buen día y esperen por la continuación, el próximo capítulo prometo hacerlo bien interesante.
Y pregunta~~: ¿Les gusta el Nats x Siegh? ;o; ¿El Hanako x Keita? OMG xD okya…
Me despido, que tengáis (?) un buen día.
Au revoir~
─AoNatsuki.
