I don't want to be
Me desperté bastante temprano con hambre. Tomé un baño, me arreglé y antes de salir comprobé mi móvil. Tenía varios mensajes y llamadas, lo metí en el bolsillo de la chaqueta y salí de aquel cuarto. Hacía bastante frío, pero como estaba acostumbrada no me importó mucho. Pedí alguna información a un guardia y me dirigí a un café que se encontraba al final de la calle.
Me senté en una de las mesas y una camarera se acercó para preguntarme lo que iba a pedir. Se lo dije y ella se retiró. Mi móvil vibró en el bolsillo de la chaqueta, era Regina avisándome de que estaba de camino para acá con Mary, David y Ruby. Marqué su número y esperé hasta que Regina atendió.
«Finalmente lo coges, estaba muriendo de preocupación, irresponsable. ¿Cómo haces algo así, Emma?»
«Necesito estar sola» dije notando el silencio al otro lado de la línea «Estoy bien, me las sé apañar muy bien»
«No, no sabes» Regina rebatió irritada «No deberías haber hecho esto»
«Hago con mi vida lo que quiero, Regina» dije perdiendo la paciencia «Necesito este tiempo para estar sola, ¿es muy difícil de entender eso?»
«¡Estás sin memoria!» me recordó
«No necesitas tirarme a la cara eso cada dos por tres, ¡sé que estoy sin la dichosa memoria, mierda!» exclamé dándome cuenta de la mirada de la camarera que me ponía el pedido en la mesa «Es por eso que me he marchado»
«Emma…»
«Nos malgastéis vuestro tiempo viniendo tras de mí» la interrumpí «Adiós»
Corté la llamada, y tiré con fuerza el móvil sobre la mesa, respiré profundamente y me pasé la mano por el pelo.
«¿Todo bien?» preguntó la camarera con mirada preocupada
«No, pero lo va a estar» respondí dándole una débil sonrisa
«Cualquier cosa solo tiene que llamarme, mi nombre es Lisa»
«Gracias Lisa»
Me tomé el café en silencio, el establecimiento estaba lleno y había mucho ruido, diferente a como era en Storybrooke. Después de pagar la cuenta, me marché de aquel lugar, el día era perfecto para caminar un poco.
Algunas horas después estaba sentada en un banco de Central Park observando el vaivén de las personas, me sentía muy mal por la conversación de antes con Regina. No quería pelear con ella, pero últimamente todo estaba fuera de mi control. Quería sobre todas las cosas acordarme de todo, pero por lo que se veía eso no iba a pasar, a veces pienso que esto ha pasado para bien, una oportunidad de comenzar de nuevo.
«¿Hermoso, no?» fui sacada de mis pensamientos por una voz femenina, una pelirroja se estaba sentando a mi lado en el banco, su piel blanca como la nieve, ojos verdes, cuerpo perfecto «Adoro venir aquí a pensar»
«Sí, realmente es muy bello este lugar» comenté sonriéndole
«Soy Laura» dijo extendiendo la mano para saludarme
«Emma»
«Entonces, Emma, ¿vienes mucho por aquí?» preguntó Laura cruzando las piernas de una forma bastante sensual
«Ah…no» respondí mirando hacia el frente «He llegado ayer»
«¿Turista?»
«Sí, lo soy» reímos «Quiero conocer mejor esta ciudad»
«Ningún problema, puedo enseñártela» comentó Laura sonriendo «Soy una buena guía»
«¿En serio?» pregunté sonriéndole también
«Solo lo descubrirás si vienes conmigo»
«Está bien, Laura» dije animada «¿Por dónde comenzamos?»
Finalmente llegamos a Nueva York. El vuelo había sido agotador para mí. Pasé la noche en blanco preocupada por Emma, tengo miedo de que se haga daño, pero mi mayor miedo es que se interese por alguien mejor que yo.
«Vamos a traerla de vuelta» comentó Ruby abrazándome «No te preocupes»
Caminamos hasta la salida del aeropuerto cuando nos encontramos a Belle esperándonos, nos abrazamos y fuimos todo el camino conversando sobre muchas cosas. Al llegar a la mansión que Belle tenía, nos enseñó donde nos iríamos a quedar esos días.
«Tu amiga es muy linda» comentó Belle con respecto a Ruby
«Ruby es un gran persona»
«¿Casada? ¿Novio?» preguntó Belle curiosa
«Soltera, pero ten cuidado con ella» le avisé
«¿Por qué?»
«No quiere nada serio» respondí encogiéndome de hombros
«Entonces ya somos dos» reímos «Entonces, las cosas con Emma no están bien, ¿no?»
«Yo pensé que sí, incluso nos besamos hace un par de días» respondí sentándome en la cama «Pero ahora se ha marchado diciendo que necesita estar sola, no entiendo»
«Regina, no está siendo fácil para ella» miré a la morena que se sentaba a mi lado «Tengo un amigo que perdió la memoria también, y su vida nunca más volvió a ser la misma»
«¿Consiguió recuperar la memoria?» pregunté curiosa
«Le llevó años acordarse completamente de todo» respondió Belle agarrando mi mano «Solo dale espacio»
«Tengo miedo de perderla» confesé sintiendo mis ojos arder debido a las lágrimas «¿Y si conoce a alguien mejor que yo?»
«Vas a tener que correr ese riesgo» la miré confusa «Pero sé que vuestro amor es verdadero, esto solo es un obstáculo que las dos vais a tener que enfrentar»
«Wow, esto es increíble, Laura» dije paseando por Central Park con ella
«Esto no es nada comparado con el resto de cosas que tengo para enseñarte en esa increíble ciudad llamada Nueva York»
«¿Dónde pretendes llevarme ahora?» pregunté cuando finalmente llegamos a la entrada del parque
«Por la hora que es, ¿qué tal si te invito a almorzar, Emma? Podremos conocernos mejor» prepuso Laura con una sonrisa encantadora
«Acepto, pero pago yo» reímos
Fuimos andando hasta un restaurante que quedaba al otro lado de la calle, esa ciudad era una locura total. Un hombre nos llevó hasta una mesa y nos entregó la carta, hicimos el pedido y mi móvil comenzó a vibrar.
«¿No vas a contestar?» preguntó Laura
«Después devuelvo la llamada» respondí llevándome la copa de vino a los labios «Entonces, ¿quién eres, Laura?»
«Buena pregunta» respondió riendo «Soy una mujer de negocios, arquitecta con éxito»
«Estoy impresionada» dije mirándola «¿Casada?»
«No va conmigo» respondió encogiéndose de hombros «Me gusta vivir aventuras, ¿y tú?»
«¿Yo qué?» pregunté sin entender
«¿Quién es Emma?»
«No lo sé» ella me miró curiosa «Perdí la memoria, he estado en coma tres años»
«Vaya, estoy impresionada» dijo «Pero, ¿qué haces aquí sola?»
«Necesito tiempo conmigo misma, todo eso de intentar traer de vuelta mi memoria me estaba ahogando»
«Por la alianza, veo que estás casada» miré mi mano y me acordé de Regina «Y por tu mirada lo amas»
«Estoy casada con una mujer» dije sonriendo «Su nombre es Regina, alcaldesa de una ciudad de Maine»
«Todo esto debe ser muy confuso para ti» dijo Laura poniendo su mano sobre la mía, y en ese momento llegaron nuestros pedidos «Emma, quiero ayudarte con esto»
«Apenas nos conocemos, ¿por qué me ayudarías?»
«Porque me gustas» respondió sonriendo «Deja que te muestre un nuevo mundo de nuevas oportunidades, estoy segura de que te va a gustar»
«Acepto tu ayuda» dije dejando la inseguridad aparcada.
