Capitulo diez. Cuando Ron conoció a Hermione.
Ron estaba que pateaba algo, tampoco era que le sorprendía mucho su estado actual de ánimo, porque desde que el maldito búlgaro había aparecido en sus vidas…bueno, se dijo con una mueca, en la vida de Hermione y de él, que no había tenido un momento de paz. No era que tampoco el tipejo se le estuviera apareciendo en cada paso que daba, no, no había sido así. Pero él no había dejado de martirizarse durante esos días que no había tenido noticias de "su novia", que quizás el maldito mastodonte hubiera hecho uno que otro movimiento para acercarse a quien fuera su novia para tratar de arrebatársela y volver con ella. Algo absurdo, si consideraba que en realidad entre la castaña y él nada estaba pasando, aunque el búlgaro cabeza de chorlito creyera lo contrario. Lo cual… si lo meditaba con detenimiento, algún día… uno muy, muy lejano, le agradecería. Le agradecería que fuera tan rematadamente imbécil, para que le proporcionara la posibilidad de poder ser el novio de Hermione, aunque fuera de mentirijillas… y sonriendo con guasa se dijo que eso sólo era por ahora.
Así que como había odiado esa dichosa cena, al mismo tiempo que la había disfrutado. Y no sólo porque pudo abrazar, acariciar y besas, aunque sólo hubiera sido en la mejilla a Hermione, sino que, aunque sonase sádico y malvado, se rio de lo lindo (internamente, claro) al ver la cara de enfado de Viky… ¿Con que no le podía ganar, eh? ¡Chápate esta jugador de cuarta!
Lo que no le hacía muy feliz, ahora que ya había terminado la bendita cena y llevaba a Hermione a su departamento, era la cara de aturdimiento que mantenía la castaña, que si lo pensaba bien, era la misma que tenía desde el final de la cena. Solamente había salido de su ostracismo cuando en un tono que no daba lugar a replicas había cortado la discusión que se había producido entre él y Viktor cuando llegó la cuenta y los dos se peleaban por pagar. Hermione había tomado la pequeño y discreta libretita de cuero que contenía la bullada cuenta y sin más preámbulos había sacado una tarjeta de crédito y se la había entregado al mesero que no había sabido muy bien que hacer durante la disputa entre esos dos enormes hombres. Porque la disputa había sido disputa, porque tanto Viktor como Ron habían tomado cada uno, un extremo de la libretita, comenzando un tirante vaivén de uno al otro.
Hasta que Hermione murmurando algo entre dientes que a Ron le pareció algo así como; "Malditos capullos machistas", les había arrebatado en un certero y brusco movimiento la libretita y se la había devuelto al mesero, que no podía creer lo que veían sus ojos, junto a su tarjeta y una sonrisa de disculpa en los labios, anunciándole además, que se agregara una generosa propina por lo difícil que había sido servir en esa mesa de locos…. Y asegurándose que ese asunto se tratara con discreción.
Luego el búlgaro les había acompañado a la puerta del local dando paso a las incomodas y tensas despedidas, al menos fue de esa forma en que se despidieron los dos hombre, en cambio Hermione se despidió del búlgaro de forma cordial, dándole las gracias por la invitación y por lo agradable de la velada. Está de más decir que a ninguno de los dos, se les paso por alto el tono cortante, seco y sarcástico con que fueron dichas esas palabras, pero que la castaña quiso disimular con una tirante sonrisa. Pero ninguno dijo nada. Produciéndose un tenso silencio hasta que llego la camioneta de Ron y por fin pudieron salir de ahí.
…. Y así estaban ahora, con Hermione en ese extraño mutismo echándole miraditas a hurtadillas creyendo que él no la notaba. Ron no era tonto y sabía que luego de tan ¿Cómo decirlo?... horrible velada, la castaña de seguro estaría molesta y decepcionada… y no tan sólo con él sino que con el maldito búlgaro creador de problemas también. Así que por eso él tampoco se atrevía a romper el tenso silencio que se iba prolongando minuto a minuto. Pero le sorprendía gratamente que ella no hubiera explotado aún contra él, quizás eso quería decir que no lo culpaba por el mal rato que pasó, sino que al maldito búlgaro cabeza rapada.
Pero igual le preocupaba ese no acostumbrado silencio de la castaña, pues desde que la conocía, no recordaba un momento en que se hubiese mantenido callada por más de dos minutos y ahora estaba rompiendo todo un record.
Y él, bueno, él era un hombre impaciente, inseguro y luego de estar en presencia del ex de Hermione, estaba irritado, cansado y sobretodo frustrado. Frustrado por el hecho de haber tenido tan cerca a Hermione, de haberla tocado, acariciado y no haber tenido las agallas suficientes para besarla como su cuerpo y su mente se lo había pedido. Pero había estado a punto… pero en el último momento había cambiado la trayectoria de sus labios para posarlos en un casto beso en la mejilla, aunque muy cerca de sus labios… sin embargo, casto, casto… no había sido, se dijo haciendo una mueca, pues un beso que era capaz de encenderlo y ponerlo a mil como ese y que produjera tal sonrojo en los preciosos pómulos de Hermione, no podría ser considerado como inocente. Y sonrió con satisfacción al recordar la cara que había puesto el bárbaro al presenciar este intercambio amoroso.
Pero se estaba yendo por la tangente…ya que a pesar de todo, estaba resintiendo la actitud de la chica para con él ¿Que le pasaba? Si estaba enojada ¿Por qué no le gritaba o algo? ¿Acaso no había representado bien su papel? O… ¿Estaría arrepentida de todo el asunto y ahora que había tenido unos días para pensarlo había reconsiderado volver con Viky?... definitivamente esa idea no le gustaba nada de nada, incluso hizo que comenzara a sentir un fuerte malestar que comenzó en su estomago y que se expandió a su pecho, sus pulmones parecieron contraerse y por un momento dejo de respirar. Y si no hubiera sido por el fuerte bocinazo que recibió del auto que se encontraba tras de ellos y que le recordó que el semáforo volvía a estar en verde y que tenía que volver a poner en marcha su camioneta…hubiera olvidado algo tan vital como llevar aire a su cuerpo.
Inspiró hondamente justo en el momento en que el otro auto les adelantaba de forma brusca y rápida y el conductor le gritaba airadamente y le hacía unas señas nada amistosas con la mano. Y Ron debido al estado en que se encontraba no hayo nada mejor que responderle con un fino;
- ¡LA PUTA QUE TE PARIO!- De alguna forma tenía que dejar salir la tensión acumulada y que mejor que ese incauto del deportivo.
- ¡Ronald!-Exclamó escandaliza Hermione dándole un golpe en el brazo- ¡Ese lenguaje!
- ¡¿Qué?-Pregunto en el mismo tono y molesto porque Hermione le llamara por su nombre completo. Sólo su madre le llamaba así cuando estaba muy cabreada- ¿Ahora me hablas?
- ¿Qué? ¿Qué te pasa?-Le preguntó mirándolo desconcertada
- ¿Qué, qué me pasa? ¿Qué carajos te pasa a ti?, has estado como una tumba desde que salimos del restaurant, incluso de antes. Y ahora sólo abres la boca para llamarme la atención…. y no te atrevas a decir que no pasa nada, porque te conozco y sé que te es imposible mantener tu boca cerrada por más de unos segundos… lo que de verdad es un fastidió algunas veces, pero ahora me molesta, porque pienso que hice algo malo en toda esta charada de fingir que soy tu novio y no me gusta fallar en un juego… así que si no es mucha molestia me gustaría que me informaras que carajos te pasa ahora.
- ¿Así que esto para ti sólo es un juego?-Preguntó Hermione en un tono suave, pero peligroso-¿Qué yo soy fastidiosa?-Le espeto manteniendo el tono pero endureciéndolo más aún-Ja, ja, ja. ¡Eres un energúmeno Ron! ¡Y te comportaste como tal durante toda la cena!
- ¿Yo un energúmeno? ¿Y qué me dices del adefesio que tenías por novio?
- ¿Les estás diciendo adefesio a Viktor?
- Oh…. Eso no es nada. También es un mastodonte descerebrado, un troglodita del tercer mundo, un tipo con una inteligencia tan pequeña, pero tan pequeña que de seguro las moscas son más astutas que él… ¡Si ni siquiera sabe pronunciar la maldita R! ¿No te cansaba que a cada frase que salía de su estúpida boca casi te rompiera los tímpanos con sus… rrrrrrrrr…. "Herrrrmione quierrro volverrrr contigo amorrr" -Ron imito el grave y marcado acento del búlgaro- ¡Por todos los cielos! Si hasta un niño de cinco años habla mejor que él y no puedo entender como una sabelotodo insufrible como tú que condena que yo lance una palabrota a un hijo de… a un imbécil, pudo soportar estar con ese…ese…ese…tipo-Terminó de decir, luego de no encontrar un calificativo bastante bueno o malo, según se mire, para adjudicar al búlgaro. Además ya los había usado todos y no quería repetirlos delante de Hermione y quedar como un descerebrado él, aunque para su pesar, sospechaba que ya estaba haciendo el ridículo, pero su boca no podía parar- Para mí, que él exista es la mejor prueba de que Dios realmente tiene sentido del humor.
- ¡Ron! ¿Cómo puedes decir todo eso de alguien que no conoces?-Exclamó Hermione escandalizada- Viktor no es nada de lo que tú has dicho, por el contrario es un buen e inteligente hombre, que por algo llego a donde está. Y por lo demás ¡Claro que tiene problemas con nuestro idioma! ¡Es búlgaro por el amor de Dios!
Ron bufó.
- Querrás decir bárbaro y para mi llegó a donde esta porque sólo utilizo bien la única neurona que tiene ¡Si es más simple que el mecanismo de un chupete!
- ¡Ron! ¡ya basta! Eso…eso… es demasiado… y no sé porque te cae tan mal Viktor si no te ha hecho nada, ni siquiera lo conoces. Dime, ¿Qué tienes contra él?
- Pues…pues…-Ron no sabía que decir y sentía que ya sus orejas se estaban coloreando. No podía soltarle así de simple, "me cae mal el gilipollas porque estuvo contigo, pero sobre todo porque volvió y quiere volver contigo y me muero de miedo de que tu caigas de nuevo", así que se decidió a contraatacar- ¿Y tú?
- ¿Qué pasa conmigo?
- Si tanto te gusta y tanto lo defiendes ¿Por qué me pediste que actuara en esta charada? ¿Por qué no vuelves simplemente con él de una vez por todas?
- Porque no lo quiero-Fue la retunda respuesta de Hermione.
Lo que hizo que Ron se quedara sin aliento al ver la intensidad en la mirada de la castaña y su mal humor con Hermione desapareció por arte de magia.
Por suerte que ya habían llegado al edificio donde vivía Hermione y el estaba estacionado, o sino ya se imaginaba el accidente que hubiera protagonizado, por estar tan embelesado con esos grandes y profundos ojos chocolates.
- ¿Estás segura?-Preguntó con voz ronca cuando pudo hacer funcionar sus cuerdas vocales- ¿Completamente segura?
- Sí-Volvió a responder con la misma intensidad y sinceridad de antes.
- Entonces… seguimos… con esta… bueno…esto entre tú y yo.
- Sí, te lo agradecería mucho.
- Bien-Asintió sin saber muy bien que decir.
- Bueno…-dijo entonces Hermione mirando por la ventanilla de la camioneta-Sera mejor que me vaya, tengo mucho trabajo atrasado y si no hago nada…bueno… ya sabes.
Ron no sabía, no sabía ni entendía, ni escuchaba mucho más allá después de la declaración de Hermione y estaba seguro que si ella no hubiese estado frente a él, hubiera saltado de alegría ¡Hermione no quería al búlgaro!
Pero cuando sintió más que vio que Hermione se acercaba a él y le daba un suave pero decidido beso en la mejilla, volvió a la tierra, sólo para escuchar su suave voz.
- Gracias por estar conmigo esta noche. Nos vemos.
Y en un abrir y cerrar los ojos y sin que él pudiera pronunciar ni una palabra y sobre todo no poder detenerla, Hermione cerró con suavidad la puerta y entro al edificio.
Ron observó a la castaña hasta que se perdió de su vista y luego agito la cabeza tratando de espabilarse y aunque se daría de cabezazos contra algo por no haber aprovechado su oportunidad de decir algo y mejor dicho hacer algo… algo así como besarla como quería hacerle desde hace tanto tiempo, al menos ahora sabía que el maldito búlgaro no tenía ninguna oportunidad con Hermione y ya más relajado al sacarse ese peso de encima, suspiro aliviado.
Y quitando su mano de la mejilla donde Hermione le había besado… aún algo aturdido por ese simple pero para él intenso contacto, encendió el motor y se puso en marcha, con un solo pensamiento en su cabeza.
Ya tendría tiempo. Ya tendría tiempo para besarla y mucho más…
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Cuando despertó la mañana siguiente, lo hizo con una sonrisa en el rostro, a pesar que todavía era temprano y como tenía el día libre había planeado quedarse más tiempo en la cama, no se molesto en pensar que cosa le había despertado, total, durante toda la noche, había soñado con Hermione.
Se desperezó en la cama y con los ojos cerrados, rememoro los pormenores de su sueño, pero el molesto sonido que le había despertado, retumbaba cada vez más fuerte a medida que recuperaba la conciencia.
Frunció el ceño molesto y abrió un ojo y luego el otro. Justo en el momento en que escuchó el fuerte grito de Harry llamándolo.
- ¡Ron! ¡vamos, levántate!
Y aunque dudaba mucho que Harry le escuchara le gruño en respuesta. Se volteo hacia el otro lado de la cama y se tapo la cabeza con una almohada, con la esperanza de volver a dormirse y soñar otra vez con la castaña. Y que Harry con su molesto ruido se fuera de su casa…. Bueno eso deseó, hasta que el moreno volvió a gritar.
- Bueno… si quieres perderte la entrevista que le hacen ahora a Krum y a su equipo en unos minutos….
Ron levantó su cabeza de golpe y antes que pudiese darse cuenta de lo que hacía ya se encontraba caminado hacia la sala, parando en seco cuando se topó con una pelirroja, que para su pesar conocía muy bien.
Ginny le miró de arriba debajo de forma reprobatoria antes de decirle;
- Por dios Ron, eres un exhibicionista ¡Ve a ponerte algo de ropa!
Ron miró a su hermana con mala cara y luego se volvió a donde se encontraba Harry, quien parecía estar muy concentrado en las noticias de la mañana para dirigirle tan sólo una mirada.
- ¡Oh…Cielos, Ron!... no pongas esa cara, si a mamá ni a papa le importa que pase la noche con mi novio, no veo por qué a ti sí.
- Quizás sea el hecho que estas en mi casa-Le contestó cruzándose de brazos.
- Si a esto llamas casa.
- ¿Qué tiene de malo mi departamento?-Le preguntó Ron mirando su pequeña sala.
Reconocía que no era el ambiente más ordenado del mundo, pero al menos estaba limpio. No tenía muchos muebles, sólo los necesarios para poder vivir cómodamente, ósea, un sofá unas sillas reclinables de cuero de color negro, un bar, una mesa de centro que hacía las funciones de comedor, cuando venía el caso. Y lo más importante y lo que gobernaba esa sala, era el enorme plasma que ocupaba gran parte de la pared, además de lo último en tecnología en sonido y video.
Ginny bufó como toda respuesta y se fue a sentar junto a Harry y le entrego uno de los tazones de café que llevaba en las manos. Fue entonces que el moreno le miró y se encogió de hombros a modo de disculpa.
- ¿Y tú? ¿No te vas a ir a poner algo?-Preguntó de nuevo Ginny luego de darle un sorbo a su café.
- Pues no. Y como te dije esta es mi casa y puedo andar como se me de la real gana. Al menos estoy usando mi bóxer-Le recriminó e hizo un gesto a la camisa de Harry que usaba Ginny.
La pelirroja volvió a bufar pero no siguió con el tema y él tampoco. Así que fue a la cocina saco otro tazón del armario y se sirvió café. Hoy no era el día para tener "esa" conversación con su amigo, se dijo.
Volvió al salón justo en el momento en que comenzaba la conferencia de prensa en la cual entrevistarían al equipo de Durmstrang que había llegado esa mañana desde Bulgaria. Se sentó en el sofá en que estaban los tortolitos, para quedar al frente del televisor y no perderse detalle.
- ¿Dijeron quien va a la conferencia?-Le preguntó a Harry, pero Ginny contesto por él.
- Sí, por parte de Durmstrang va el entrenador karkarov, Viktor Krum y otro tipo más que no recuerdo el nombre y por su equipo a parte de Kingsley, va Charles Ramdoon y por supuesto el padre de Hermione.
Ron fue a decirle algo, pero la entrada de los integrantes del equipo de Durmstrang y de Gryffindor al lugar que se llevaría a cabo la conferencia de prensa se lo impidió. Y ahí estaban, tal cual le había dicho Ginny, su entrenador Kingsley, su capitán Charles Ramdoon iban acompañados por un muy sonriente John Granger que para disgusto de Ron, justo cuando lo enfocó la cámara mantenía, al parecer una entretenida charla con Krum, que estaba sentado a su lado. Al lado de éste se encontraba el entrenador Igor Karkarov y otro individuo de gesto adusto y gruesas cejas. Frente de ellos se encontraban una gran cantidad de periodistas, tanto de Inglaterra como de Bulgaria que parecían ansiosos por iniciar la ronda de preguntas.
- Nunca pensé que fuera de tanta importancia este partido-Comento Harry al ver la expectativa de los reporteros.
- Harry, cariño. Van a jugar con Durmstrang. No sólo es el mejor equipo de Bulgaria, sino que tienen al mejor jugador del mundo en él. Y los periodistas van a donde vaya Krum.-Explicó Ginny-Y que Krum juegue en Inglaterra, aunque sea un amistoso, es algo que llama la atención, sobre todo a la prensa de espectáculos. Fíjate hay varios medios de ellos-Indicó-Y mira al lado de quien esta, nada más nada menos que de su ex suegro.
Ron gruño por lo bajo al escuchar esto último, pero no dijo nada ¿Para qué?, ni Harry ni Ginny, tenían idea de lo que había ocurrido durante esa semana. Así que cualquier comentario que hiciera referente a la sanguijuela que sonreía a la cámara mientras respondía una pregunta, sería sospechosa.
- Además yo que recuerde ustedes flipaban por poder jugar contra él-Continúo diciendo Ginny-Sobre todo Ron. ¡No me mires así!... si es verdad, recuerdo que los escuchaba hablar de quien sería su contrincante perfecto y tu siempre decías que admirabas a Krum y que te gustaría jugar contra él.
- Eso fue hace mucho tiempo-rezongó el pelirrojo-Y ahora me doy cuenta que no fue para tanto.
- ¿Hace mucho? Si esa conversación la tuvieron cuando los contrataron en Gryffindor.
- Por eso, mucho tiempo.
- ¡Oh! Se me olvidaba que ahora como el súper Ronald Weasley es tan famoso ya no admira a nadie-Se burlo Ginny.
- ¡No digo eso!-Se defendió Ron poniéndose colorado-Sólo digo que ahora ya no creo que sea gran cosa.
- ¿Y porque sería eso?-Ginny lo miró con los ojos entrecerrados y Ron trago saliva ante tal mirada.
- ¿Quieren callarse y dejarme escuchar la entrevista?-Les pidió Harry haciendo un gesto de silencio con uno de sus dedos.
- Bien, bien. Ron cállate.-Dijo Ginny-Oye… ¿Esa no es Rita Sketer?-Preguntó señalando a una mujer que en ese momento se levantaba y se preparaba para hacer una pregunta.
- ¿Quién?-Pregunto Harry y Ron al mismo tiempo.
- Rita Sketer-Rodó los ojos cuando notó que ni su novio ni su hermano sabían de quien hablaba- Es una periodista de espectáculos, es conocida por sus exhaustivos reportajes sobre las celebridades, aunque para mi más que exhaustivos son más bien venenosos. Ella fue quien saco la noticia de tu noviazgo con Hermione-Dijo sin referirse a nadie en particular y por un breve y loco momento Ron pensó que se refería a él y a la castaña, lo que por supuesto hizo que se pusiera mucho más rojo que antes y boqueara un par de veces sin saber que decir, hasta que Ginny continuo hablando- ¿Recuerdas Harry? ¿Qué hace ahí?
Pero no necesitaron mucho tiempo para descubrirlo, pues a medida que transcurría la entrevista tanto a los jugadores, entrenadores como a los organizadores de este encuentro, la astuta reportare metía una que otra pregunta que hacía ver cuáles eran sus motivos para estar ahí.
- Y dígame señor Granger ¿Tuvo algo que ver que conociera de primera mano la carrera de Viktor Krum para aceptar o proponer al equipo de Durmstrang para llevar a cabo este primer partido amistoso?
Ron observó como el padre de Hermione meditaba un momento la pregunta para luego sonreír, Y Ron se dio cuenta que era la misma sonrisa que ponía Hermione cuando estaba incomoda con algo.
- Por supuesto, no creo que nadie aquí presente no esté enterado o no conozca del gran trabajo que ha hecho Viktor Krum y cualquier equipo y jugador estaría emocionado ante el desafío de jugar ante él.
Rita Sketer sonrió condescendientemente uniéndose a las risas de los demás periodistas, pero sin amilanarse por la evasiva respuesta continuó.
- Sí, estoy segura… pero me preguntaba, específicamente, Si el haberlo conocido en un ámbito más privado, debido a la relación que su hija….-Miró la libreta que tenía en sus manos y continuó-… Hermione, mantuvo o mantiene con el joven que está a su derecha, me refiero a Viktor Krum, influyó de algún modo al tomar su decisión.
- ¡Oh bruja!-Exclamo escandalizada Ginny a su lado llevándose las manos a la boca-Eso no se hace, mira la cara del padre de Hermione y la de Viktor. No te digo yo, esa mujer es veneno puro.
- Shuhhhh-Le hizo callar Harry, pues John Granger abría la boca en ese instante para contestar la pregunta.
- Como usted muy bien lo dijo, eso es privado. Así que sólo puedo referirme a la carrera profesional del señor Krum tanto como al excelente desempeño que tiene el equipo de Durmstrang y eso es suficiente para querer que el equipo de Gryffindor demuestre lo fuerte que esta.
- Por supuesto-Respondió con una sonrisa cínica la periodista y volvió a sentarse.
- Bruja y mil veces bruja-Seguía diciendo Ginny-Claro ya no va a decir nada, total ya consiguió lo que quería.
- ¿Qué cosa?-Preguntó Ron.
- Que la entrevista ahora gire en torno al tema que a ella le interesa.
- Y… ¿Cuál es ese?-Preguntó esta vez Harry desconcertado.
Ginny rodó los ojos sin poder entender como los hombres podían ser tan inocentes.
- ¡Pues el asunto Krum-Granger!
- Pero si el padre de Hermione dijo que…
- No cariño-Ginny se volvió a mirar a su novio con algo parecido a la lástima. Era tan listo para algunas cosas, pensó con una sonrisa-Me refiero a Hermione. Los buitres esos están ahí por la relación de Viktor con Hermione.
- Ahhhh- musitó Harry y Ginny asintió contenta.
Ron apenas escuchaba este intercambio, concentrado como estaba en escuchar cada palabra que salía de la boca del búlgaro y no pudo evitar tensarse cuando el siguiente reportero le preguntó;
- Viktor, según tengo entendido no llegaste hoy junto al resto del equipo y que llevas acá desde el sábado pasado, esto se debe a asuntos profesionales o personales.
- Perrsonales- Respondió rotundamente el búlgaro, produciendo risitas cómplices entre los demás reporteros.
- ¿Y cuanto tiempo planeas quedarte luego del partido del domingo?-Pregunto otro.
- No lo tengo clarro aún, todo depende de cómo rresulten algunas cosas que estoy viendo en Inglaterrra.
¿Qué no se iba a ir pirando apenas terminara el partido?, pensó Ron frunciendo el ceño ¿Qué se creía el muy hijo puta? ¿Todavía pensaba que tenía alguna oportunidad con Hermione? Apretó los puños con furia. Y si no hubiera sido por la siguiente pregunta que le hicieron al muy desgraciado, hubiera dejado salir algún comentario que le hubiera expuesto ante su hermana.
- ¿Es verdad que estas buscando casa en el reino unido?
Y antes que pudiera contestar otro salto con otra.
- ¿Son verdad los rumores que dicen que has estado viendo a la señorita Granger estos días? ¿Qué incluso anoche cenaron juntos en el restaurant de tu hotel? ¿Y que fuiste directamente del aeropuerto a verla a ella?
Ron quedó con la boca abierta ¿Cómo era posible que esas sabandijas supieran todas esas cosas?, supuestamente nadie sabía nada del asunto. Claro, había salido publicado en uno que otro medio que Krum ya se encontraba en el país, pero en ninguno le habían vinculado con Hermione…. Hasta ahora.
Al parecer al susodicho también le descolocaron estas preguntas y las que siguieron, porque se removió incomodo en su asiento y miro de soslayo al padre de Hermione que tenía al lado, que por la cara que tenía no estaba muy contento por el rumbo que estaba tomando la conferencia de prensa y mucho menos que el punto central de discusión sea la relación sentimental del jugador con nada menos que su hija.
Pero espera un momento, le dijo una voz a Ron. ¿El reportero había dicho que Krum estaba buscando casa? Y antes que pudiera procesar esa idea vio que el mejor jugador del mundo, producto del nerviosismo emitía unas cuantas palabras en búlgaro que luego tradujo en unas atropelladas en ingles.
- Yo…no hablo de mi vida privada.
Y luego de eso los medio se pusieron un poco loco, comenzaron a lanzar pregunta tras pregunta sobre el romance entre Hermione y Krum, incluso interrogaron sobre este al padre de la castaña, que rojo de ira, pero guardando las formas, pronuncio un práctico.
- Sin comentarios-Para luego proceder a cerrar la conferencia haciéndole un gesto al publicista encargado de la rueda de prensa para que despidiera a los reporteros.
- Bueno, ahí termina la conferencia de prensa que reunió a jugadores, entrenadores de los dos importantes equipos que se enfrentaran este domingo a las tres de la tarde en punto. Esperemos que tanto el equipo inglés Gryffindor, qué ha tenido un sobresaliente desempeño hasta el momento, como el fuerte Durmstrang, nos muestren un extraordinario partido que haga vibrar a los seguidores. T…
El periodista siguió hablando pero ninguno en esa sala le puso atención, más aún Ginny puso en mute el plasma y comentó en voz baja.
- Vaya… eso si que se convirtió en un circo-Se llevó el dedo gordo a la boca y se mordisqueo la uña-Pobre Hermione, ojala que no haya visto esta conferencia.
- Oye, ¿Sera verdad que se ha visto con Hermione estos días?-Preguntó Harry refiriéndose a Viktor Krum-Yo he sabido poco de Hermione durante esta semana.
Ron estuvo a punto de responder con un rotundo "No", que el búlgaro se había mantenido alejado de ella hasta la noche pasada, pero se mordió la lengua antes de soltar cualquier prenda, porque ¿Qué explicación daría?.
Así que fue Ginny, quien se había levantado y se paseaba delante del televisor quien respondió a su novio.
- No creo. Hable con ella ayer, para ponernos de acuerdo para la cena de mañana y le pregunte por Viktor y me dijo que no lo había visto desde el domingo.
Su novio asintió pensativo y volvió hacer otra pregunta.
- ¿Y tú crees que Krum esté buscando casa acá para estar más cerca de Hermione?
- No sé, pero lo que sí creo es que es posible una reconciliación.
Fue ahí que Ron miró a su hermana sorprendido ¿Qué había dicho Ginny? ¿Acaso ella sabía algo que Hermione no le había dicho a él? ¡Pero si la castaña le había confesado que no quería a Krum! ¿Le habría mentido?, pero antes que él pudiera preguntar cualquier cosa, Harry ¡Bendito Harry!, pensó Ron. Preguntó;
- ¿Por qué crees que pueden volver? ¿Ella te comentó algo?
- Bueno-Comenzó a decir Ginny y se vino a sentar al lado de su novio hablando casi de forma confidencial con él. "de seguro olvidándose de mí", pensó Ron, pero en ese instante ese detalle no le importo y poniendo más atención de lo que recordara en su vida a algo más, que no fuera fútbol, haciéndose el desentendido al mirar la televisión escucho atentamente las palabras de su hermana- Ella no me dijo nada-Al oír esto el cuerpo de Ron se relajo visiblemente, pero como nadie le estaba poniendo atención… nadie lo notó-… pero….-Siguió diciendo Ginny en un tono que ya parecía conspirador- creo que…"Donde hubo fuego cenizas quedan", por algo Hermione estuvo a punto de casarse con él una vez… ese "algo" tiene que estar ahí.
- ¡¿Qué?-No pudo evitar exclamar Ron levantándose de golpe del sofá- ¿Qué estás diciendo? ¿Qué Hermione estuvo a punto de casarse con ese…con eso…-Apuntó a la pantalla del televisor donde se veían en ese momento el resumen de la conferencia de prensa y un gran plano de la cara del búlgaro.
Tanto Ginny como Harry lo miraron desconcertados y sorprendidos de la reacción de Ron, pero esta vez fue Harry quien se recupero más pronto y le respondió.
- Sí, ¿Acaso no te lo había contado?
- No.
- Oh-Musito colocándose mejor las gafas, que usaba cuando estaba en casa-De seguro lo olvide, pero ¿Cuál es el problema?
¡¿Qué cual era el problema? Se pregunto para sí Ron, furioso. ¡El maldito problema era que él no tenía ni idea! Y este pequeño detalle, al menos para él, era sumamente importante y Hermione no se lo había dicho.
Y sin importarle la cara estupefacta con la que le miraron los novios cuando vieron que el pelirrojo, en unas cuantas zancadas furiosas llegaba a su habitación, daba un portazo al cerrar la puerta y luego de escuchar la ducha, el abrir y cerrar de cajones, le vieron salir de la misma forma en que entro, o sea… furioso. Le observaron dirigirse a la puerta de entrada y salir del departamento sin dar una mísera explicación.
- ¿Qué diablos…?-Preguntó Ginny indicando la puerta por la que se había escabullido su hermano.
- No tengo ni idea-Dijo Ron más perdido que nunca.
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Por fin había llegado, pero hizo una mueca cuando vio las camionetas de prensa aparcadas todavía fuera del club, donde se había llevado a cabo la conferencia de prensa. ¡Malditas sea! ¿Y cómo era posible que Hermione no las hubiera visto? ¿Y porque estaban ahí todavía?, se preguntó.
Ya había pasado un tiempo considerable desde que había llegado como un bólido furioso al departamento de la castaña, directamente a tocar su puerta, puerta que no se abrió, por supuesto. Pero cuando volvía sobre sus pasos, preguntándose en dónde demonios se podría haber metido la castaña, la ayuda le llego del cielo o más bien del cubículo de madera que presidia el vestíbulo del edificio. El mismo hombre, pequeño, regordete y medio calvo, que le había dejado pasar la vez que llego de madrugada a ver a la castaña, le llamo haciéndole unas señas y le indicó que Hermione no estaba en casa. ¡Algo que no supiera ya!, pensó Ron, pero se guardo su sarcasmo esperando a que el hombrecillo continuará hablando… lo que gracias a Dios, terminó por hacer. Y fue así que le confidencio que la castaña había salido casi al amanecer, en dirección al club y cuando Ron le había preguntado como sabía eso, le había respondido con un muy conspirador; "Porque es lo que hace todos los miércoles… tiene día libre"
Entonces tan rápido como había podido, luego de hacer varios autógrafos para la familia del conserje; para sus tres hijos, su esposa, su madre, su padre, su hermano, su tía y para la suegra, pudo volver a su camioneta y emprender viaje al club.
Y ahí estaba, debatiéndose que hacer ¿Sería posible que toda esa muchedumbre que se encontraba fuera de las rejas del club supieran que Hermione estaba dentro y esperaban su salida? No tenía la menor idea, así que para prevenir cualquier cosa, puso en marcha el motor y se dirigió a la entrada trasera. La había conocido un día que había llegado tarde a un entrenamiento y así se evito un buen rapapolvo por parte de Kingsley o unas cuantas corridas por la cancha.
Entro por la pequeña abertura en la reja y mirando para todas partes, y cuando estuvo seguro que nadie le veía atravesó la pequeña portezuela…. Pero cuando dio apenas dos pasos, sintió como un viscoso líquido se escurría por dentro de sus zapatillas.
- ¡Maldita porquería!-Exclamó y fue entonces que recordó que por ese lado existían zonas pantanosas… y que, por algo todos en el recinto evitaban pisar esos lados.- ¡Mierda!-Murmuró cuando pudo ver el estado en que habían quedado sus preciadas zapatillas.
Agitó un pie y luego el otro y vio con disgusto el fango de color verduzco que choreaba de estos y haciendo una mueca de asco murmuro entre dientes;
- Granger... me debes un par de zapatillas.
Pero ahora venía la parte difícil, la de encontrar a Hermione. ¿Dónde podría estar la mujer?, Pensó mientras mirada de un lado a otro, para decidirse por una dirección y siendo lo más cauteloso posible y procurando que nadie le viera…. entrar al recinto y comenzar a buscarla. Pero nada, la castaña no se veía por ningún lado. A Los únicos que vio durante su búsqueda, fueron a los integrantes del equipo de Durmstrang que conversaban entretenidos entre ellos. Y ahora que estaba en el recinto de la piscina templada y escuchaba como resonaban sus zapatillas… gracias al fango que de seguro dejo sus huellas por todos los lados por donde paso, es que se dio cuenta como le latía el corazón. Sentía que su corazón latía más rápido de lo acostumbrado y que las palmas le sudaban, no recordaba cuanto tiempo había pasado desde que había entrado a hurtadilla a algún lugar, de seguro desde que era un adolescente y llegaba tarde a casa y procuraba que su madre no le pillara. Casi se ríe al darse cuenta de lo absurdo que estaba siendo. ¡Si él era socio del club!, podía entrar cuando quisiera, las veces que quisiera, pero difícilmente le hubieran dejado entrar con esos zapatos todos estropeados que de seguro estarían dejando un rastro verde a su espalda.
Pero no fue hasta que escucho voces que se acercaban a él que no pasó susto de verdad. Miró hacia todos lados buscando un lugar donde esconderse y se metió a la primera puerta que hayo a su izquierda, justo en el instante en que las voces dieron vuelta en el pasillo y se acercaban cada vez más a su escondite.
Pero eso no fue lo que casi le produce un ataque al corazón, sino que la pequeña mano que le cubrió la boca y silencio el grito que salió de lo más profundo de su garganta. Bajo su vista y miró con ojos desorbitados a la castaña que se llevaba uno de sus dedos a la boca, pidiéndole que no hiciera ruido.
- Shuchhhhh.
Y Ron le hizo caso. Y así se mantuvieron unos momentos hasta que escucharon las voces justo fuera de la puerta de donde estaban. Y a los dos casi les da un patatús cuando escucharon la inconfundible voz de John Granger y de Kingsley.
Hermione abrió la boca horrorizada y Ron sólo atinó a cubrírsela con su propia mano, evitando que se escuchara el gritito de angustia que dejo salir la castaña.
- No sé donde se habrá metido esa muchacha, sólo espero que no se le ocurra salir justo ahora. Esos buitres todavía están apostados fuera del recinto-Iba diciendo el padre de Hermione con voz fastidiada.
- Cálmate John, Hermione es astuta, de seguro luego que Dobby le advirtiera, salió pirando de aquí. Ya sabes que ella odia todas estas situaciones.
- Sí… pero me hubiera gustado hablar con ella ¿Cómo es eso que se estuvo viendo con Krum a mis espaldas?-Inquirió enojado.
Se escuchó una risotada por parte de Kingsley y por fin los pasos de los hombres alejándose.
- Cálmate hombre. La niña ya es grande y sabe lo que hace, además nunca hay que creer al cien por ciento lo que dicen los periodistas-Se escucho la voz ronca de su entrenador.
- Sí, pero no quiero que pase por lo mismo que antes… ya sabes cómo…-Pero se quedo callado para luego exclamar- ¿Qué demonios paso aquí? ¡Mira este piso! Esta todo sucio.
Se volvió a escuchar la risa profunda Kingsley, pero lo que respondió, por lo menos la pareja que estaba escondida, no lo pudieron oír, pues las voces se perdieron a medida que los hombres se alejaban por el pasillo.
Y cuando consideraron que estaban a salvo, los dos fueron bajando sus manos de sus respectivas bocas e irrumpieron en unas amortiguadas carcajadas.
- ¡Oh Dios mío!-dijo entrecortadamente Hermione, en un susurro-Eso fue… Divertido-Y lanzó otra risita.
- ¿Divertido? ¡Casi me da un ataque!-Le contradijo Ron dejando de reír, pues luego de que la tensión pasara y el efecto de adrenalina lo dejara algo agotado, volvió a recordar lo que le había llevado a esa situación. Y recién en ese momento se dio cuenta de donde había terminado escondido, aunque estaba oscuro y lo único que podía ver con seguridad eran la cara y la figura de la castaña, noto que algo duro hacía presión en su espalda y que algo parecido a cerdas le rozaba la cabeza- ¿Dónde estamos?
- Creo que en un armario de escobas, no me fije muy bien cuando me metí aquí adentro. No tuve tiempo para nada más que salir de la piscina, ¡ni siquiera pude tomar mi bolso! y corrí hacia aquí. Tampoco sé cuanto llevo acá-Le contó mientras se movía de un lado a otro en ese pequeño cubículo-A todo esto cuando abriste la puerta casi me da algo y…-Se detuvo en la búsqueda de algo que Ron no tenía idea para quedársele viendo de frente-¿Qué haces aquí?
- Yo… yo andaba buscándote.
- Y vaya que me encontraste-Bromeo y volvió a soltar una risita-¿Y para que me buscabas?
Ron se puso serio y frunció el ceño-
- Necesitamos hablar… seriamente.
- Ok… ¿Sobre qué?—Le preguntó imitando el tono de Ron.
Ron se cruzó de brazos, aunque no supo, como fue capaz de hacerlo en un espacio tan pequeño, pero aún así lo consiguió.
- ¿Por qué no me dijiste de tu compromiso con Krum?-Preguntó de sopetón olvidándose que estaban susurrando.
A Hermione se le fue la sonrisa de la cara y Ron podría haber jurado que se había puesto pálida, pero claro, con la poca luz que había en ese lugar no podía estar seguro.
- ¿Qué? ¿Qué… cómo… cómo sabes eso?
- Eso no importa, pero el asunto es que lo sé y tú me lo ocultaste.-Le reclamó.
- Ok, lo siento. ¿Podemos hablarlo en otro lugar que no sea este?
- No le veo nada de malo a este.
Hermione rodó los ojos fastidiada y fue a abrir la puerta.
- Ron ¿No crees que estamos un poco incómodos? Además yo tengo frio. Deje mis pantalones y el resto de mi ropa en las regaderas de la piscina.
Ron entonces, hizo un esfuerzo y miro para abajo y por primera vez noto algo más que la escoba que tenía en la espalda y se dio cuenta que la castaña sólo vestía un traje de baño de una pieza de color oscuro y que estaba húmedo… y sobretodo, se le pegaba al cuerpo como si fuera una segunda piel. Y fue en ese momento en que si noto lo pequeño que era ese cuartucho, cuando repentinamente se fue quedando sin aire, al apreciar la delgada, pero curvilínea figura de Hermione.
- Qu..qu..que… ¿Qué llevas puesto?-Balbuceo casi con los ojos viscos.
- Mi traje de baño, te dije que salí corriendo de la piscina y….-Hermione se volvió y sus miradas chocaron y a pesar de la oscuridad, pudo notar como las pupilas del pelirrojo se dilataban…haciéndola consciente del poco espacio que tenían para compartir y lo cerca que estaban sus cuerpos-…Y…yo… bueno…no alcance…a colocarme nada más…y…
- No me estoy quejando-Murmuró Ron con voz ronca apartando un mechón del cabello de la cara de Hermione y colocándoselo atrás de la oreja. Luego acaricio su mejilla con la misma mano y notó como Hermione se estremecía ante ese sutil contacto.
No podía creer lo que estaba pasando, que se hubieran encontrado de ese modo y en esas circunstancias, era algo… loco, ilógico y poco probable, pero nunca había estado más feliz. Miró los enormes ojos castaños de Hermione casi ahogándose en la profundidad de estos. Sería tan fácil… tan fácil besarla en ese momento, pensó. Y tuvo que reprimir un gemido cuando la castaña se paso la lengua por el labio inferior, dejándolos húmedos, entreabiertos y nunca más tentadores para él.
- ¡Al demonio! ¿Qué estaba esperando? Levanto su otro mano y acariciando la otra mejilla de Hermione. Fue acercándose, acortando cada vez más las distancias entre sus labios y los de la castaña. Y justo cuando Hermione cerraba los ojos, entregándose a lo que él le estaba ofreciendo…. escucharon unas voces que los dejaron paralizados.
- ¿застраховка, която задържа, си добре?
- какво sí, виктор. детето в кафенето каза на нея ас за бащата за твоя първи, който неговата дъщеря остана, в околността на басейните.
- кучето не беше.
- аз казвам сметка, но нека следваме търсейки. надие я е видял и с това, което получавам днес, в конференцията пресата, която държи afuera вече, беше наредила една партия.
Eso fue lo último que escucharon porque las voces se alejaron por el pasillo. Pero de algo estuvo seguro Ron, más bien de dos cosas; La primera es que los hombres que pasaron tan cerca de donde estaban, no eran ingleses, es más, estaba seguro que al menos uno de ellos era el odioso Viktor… y lo segundo es que el hechizo se había roto, porque repentinamente la castaña se hallaba con el ceño y los labios fruncido, antes de exclamar en un quedo susurro.
- ¿Es que todos andan buscándome hoy? ¿Y qué tanto paso en la bendita conferencia de prensa?-Preguntó más para sí misma.
Ron se le quedo mirando desconcertado antes de preguntar;
- ¿Es que no sabes?
- No.
- Entonces ¿De qué te escondes?
- ¡Pues, de mi padre y… de… Viktor!-Reconoció algo avergonzada.
Si no hubieran estado escondidos en ese lugar, Ron hubiera lanzado una carcajada, pero como las circunstancias se lo impedía, se mantuvo callado. Pero no había duda. Hermione siempre terminaba sorprendiéndolo de alguna forma.
- ¿Entonces… no tienes ni idea en lo que se convirtió la conferencia de prensa de hoy?
- No… cuando Dobby me aviso que mi padre había llegado y andaba por aquí… con Viktor y el resto…. pues corrí y no termine de escuchar lo que decía, pero ahora que lo pienso, creo que dijo algo sobre unos reporteros. Ahora no estoy muy segura.
Ron rio entre dientes y movió la cabeza de un lado a otro.
- Pero sea lo que sea… va a tener que esperar-Dijo entonces Hermione- No podemos quedarnos más tiempo acá-Luego le miró y le explicó- Era Viktor quien paso hace poco… andaba buscándome. Así que tenemos que salir de aquí.
¡Y un demonio que sí pensó Ron!, para luego caer en la cuenta de algo.
- ¿Entendiste lo que dijeron?
- Obvio.
- ¿Hablas búlgaro?
- Sí, ¡Por todos los santos!- Exclamó al ver la mirada asombrada de Ron-No es algo tan extraordinario… pase cinco años viviendo allá… el idioma se te pega… o algo así-le contestó tratando de quitarle importancia al asunto y sin querer decirle que también hablaba otros idiomas.
- Wuaw… eres sorprendente Hermione Granger.
- No… tu eres sorprendente-Le dijo ella sonriendo tiernamente-Y si me sacas de aquí sin que nadie se dé cuenta y me cuentas que demonios paso en la conferencia de prensa… ¡Serás el doble de veces más extraordinario!
Salir del club con una mujer que vestía un traje de baño como única vestimenta… y que al parecer medio mundo en el recinto andaba buscando… no fue fácil. Pero lo había logrado. Ni siquiera sabía como nadie se había dado cuenta que Hermione estaba con él… pues la chica no se lo había puesto fácil y casi los habían descubierto… por su culpa, o más bien por culpa de Crookshanks, pero tampoco podía culparla, pues ¡Como iba a dejar a su gato! Y ahora que al él también le caía bien el animal…
- Ron… en serio, no puedo. Cross es muy temperamental si lo dejo no me lo perdonara nunca.
Ron se pasó una mano por su cabello cansado por la ya larga discusión.
- Hermione, luego de esta esquina esta mi camioneta… estamos que llegamos ¿De verdad que no puedes recoger a tu gato después?
- No, tengo que ir por él. Te dije que nos pasáramos por las caballerizas. ¡Por Dios! Vas a tener que irte solo. No puedo dejar a Crookshanks ¿Te das cuenta que si mi padre lo ve se dará cuenta que yo estuve aquí?
- Hermione… tu padre ya sabes que estás aquí, incluso te anda buscando.
- Error… él cree que estoy aquí. No que estoy aquí.
- ¿Y no es lo mismo?
- No, no es lo mismo-Se abrazo a sí misma y Ron se dio cuenta que Hermione todavía llevaba sólo el traje de baño.
- Muy bien… -Suspiró derrotado- yo iré a buscar al gato. Tú doblaras esta esquina, caminaras un metro derecho y traspasaras la pequeña reja y te meterás en mi camioneta y luego te encerraras y no le abrirás a nadie que no sea yo-Le ordeno pasándole las llaves- Pero ten cuidado.
- Sí, señor-sonrió se empinó un poco y le dio un rápido beso en la mejilla-Gracias, Cross esta con Hagrid- Y sin decir nada más doblo la esquina.
Ron se quedó un momento ahí… algo atontado por el beso de Hermione, preguntándose si siempre pasaría eso cuando la castaña le besara… Ni quería imaginarse cómo se pondría cuando el beso no fuera en la mejilla. Pero una amortiguada maldición le sacó de su aturdimiento.
Con cuidado miró de donde provenían las maldiciones y no pudo contenerla risa al ver que Hermione había caído en la misma posa de fango que él… la diferencia era que ella usaba unas chanclas… así que el barro verdoso hizo contacto directo con sus pies.
Moviendo su cabeza divertido y sin querer pensar como quedaría el suelo de su camioneta, volvió a mirar hacia el interior del club y su vista se topó con las caballerizas y con la resolución de salir lo más rápido de ahí emprendió camino, esperando no equivocarse de camino y encontrar pronto a Hagrid.
Y no se había equivocado, pues cuando llegó a las caballerizas aparte de los caballos y más caballos, que le miraron como si él fuera un extraño espécimen que se atrevía a perturbar la paz de su casa con el especial sonido de sus zapatos. Vio al final del túnel que contenía las barracas de los caballos, a una gran figura difícil de confundir.
- ¡Hagrid!-Llamó cuando ya estaba a su altura.
- ¡Ron! ¡Muchacho!-Saludó con una sonrisa amistosa, pero sorprendida el gran hombre- ¿Cómo estás?
- Bien, bien ¿Y tú?-Ron se había sorprendido de lo afable que era el gran tipo, pues, desde que Hermione se los había presentado ese primer día, siempre tenía una sonrisa amable y amistosa para ellos cada vez que los veía. Según él, los amigos de Hermione eran también sus amigos y desde entonces los trataba como tal.
- No me quejo. ¿Viniste a esa conferencia loca?-Le preguntó apuntando con si barbilla hacia el pabellón central y más lujoso del club.
- No, no. Yo… oye ¿Ese no es el caballo de Hermione?
- Sí, Hermione estuvo en la mañana montándolo-Movió la cabeza de un lado a otro mientras seguía cepillando a Fluffy- Esa joven es extraordinaria, hace mucho que no veo a un jinete que se mueva como lo hace Hermione con Fluffy, todavía no puedo entender como sus padres no la dejaron dedicarse a esto. Te aseguro que sería una de las grandes. Todavía estoy tratando de convencerla para que se inscriba en el campeonato amateur…. todavía estamos a tiempo, pero ella se hace de rogar. Esa chica sabe cómo hacer sufrir a un hombre-Bromeo y lanzó una risotada.
Y Ron no pudo estar más de acuerdo con él. Tan sólo tenía que mover sus pies para darse cuenta de eso.
- Oye y a propósito de Hermione, me mando en busca de su gato.
Repentinamente el gran hombretón se puso serio y comenzó a removerse incomodo, miró a todos lados y se acerco a donde estaba Ron y le hablo en un murmullo.
- ¿Estuviste con Hermione?
Ron un tanto descolocado con la pregunta y no muy seguro que contestar, se encogió de hombres y murmuro en el mismo tono usado por Hagrid.
- Sí, vengo de hablar con ella y me pidió que vinera a buscar a Crookshanks …-Le hizo un gesto a Hagrid para que se acercara y empinándose un poco le hablo al oído- Esta escondida…. En mi camioneta.
El hombretón asintió de forma brusca y le hizo un gesto con la cabeza para que le siguiera.
- La pobre chica estaba en la piscina cuando Dobby le fue avisar que todos esos periodistas estaban llegando y que luego llegarían los jugadores de Durmstrang, algunos de Gryffindor e incluso su padre. ¡La pobre no tenía idea! Y salió corriendo de ahí, pero no alcanzo a irse, porque por poco casi choca con su padre, así que le pidió a Dobby que viniera donde mí y que escondiera a Cross y… bueno… está escondida por aquí… sígueme-Susurró en voz baja.
Y ahí estaba ahora, tratando de pasar desapercibido con un gato en brazos, envuelto estratégicamente para, que si alguien lo veía, no se dieran cuanta que era el gato de Hermione. Y ya casi lo lograba… estaba llegando a su camioneta, había pasado sin problemas estas vez, por la zona pantanosa y estaba a punto de tocar el vidrio para que Hermione le abriera la puerta cuando una voz a su espalda le detuvo.
- ¿Weasley? ¿Qué haces aquí?
Ron cerró los ojos derrotado ¿Por qué a él? ¿Por qué justo ahí? Se volvió lentamente para toparse con la mirada interrogante de nada más ni nada menos que del padre de Hermione y… de Kingsley.
- Señor Granger… Entrenador- Saludó- Qué sorpresa.
- Lo mismo digo ¿Qué estás haciendo aquí?-Preguntó mirándolo con sospecha y bajando la vista al bulto que llevaba Ron en sus brazos.
- Yo… yo… vine… eh… a ver a Hagrid.
- ¿De verdad? ¿Y para qué?
- Oh… es que… -Carraspeo y vio como Kingsley simulaba una tos para disimular su risa. Sintió como una de las uñas de Crookshanks se enterraba en su antebrazo- Tengo un gato… más bien una… gata…. Y anoche estuvo algo enferma… con… digamos una…de estas…estas… ¿Cómo que se llaman?...pelos…no…. pelotas…-se rascó la cabeza tratando de buscar la palabra exacta, Hermione una vez le había dicho algo así.
-¿Bolas de pelos?-Le ayudó su entrenador con una sonrisa.
- ¡Sí, eso!... tenía un asunto con bolas de pelos y Hagrid le ayudo.
- ¿Puedo verla?-Preguntó entonces John Granger y Ron pensó que todo estaba acabado cuando el padre de Hermione corrió un poco la manta celeste que cubría al gato y miró adentro-¡Oh mira Kingsley!-Exclamó sorprendido y Ron cerró los ojos… seguro de lo que venía a continuación- Si es casi igual al gato de Hermione. ¿Sabías que mi hija tiene un gato del mismo color y la misma raza que la tuya?- Le preguntó a un mortificado y sorprendido Ron que solo atinó a negar con la cabeza-¿No?, bueno es igualito a tu gata. Ven Kingsley, mírala, de seguro podemos decirle a Hermione y quizás cuando le venga el celo a tu gata podamos cruzarla con Crookshanks. Ese gato nunca a… bueno… me entiendes ¿no?-Le dijo alzando sus cejas- ¡De seguro saldrían unos gatitos adorables! ¡Si hasta tienen los mismos ojos!
- Sí… seguro-Dijo Kingsley irónicamente, dirigiendo una mirada sospechosa a Ron- ¿Y cómo se llama tu gata, Ron?
- Eh…he…se llama…he…hermio…- ¡Dios casi dice Hermione!-… Hermion-Terminó por decir.
- ¿Llamaste a esta preciosidad Hermion?-Pregunto el padre de Hermione frunciendo el ceño. Y le miró sorprendido ¿Preciosidad? ¿Encontraba a su gata preciosa?, casi lanza una carcajada ante esto.
- Bueno… sí… es un nombre algo así como griego…La verdad es que ya venía con el nombre- Se encogió de hombros y sonrió. Sabía que se estaba poniendo rojo, pero al diablo con todo. Lo único que pedía era que esos hombres se fueran, sobretodo Kingsley que le miraba como si no le creyera nada de lo que decía.
- Bueno, será mejor que nos vayamos-Dijo entonces Kingsley, dándole una palmadita en la espalda a John
- Sí, si- Respondió el padre de Hermione y echándole una última mirada a "Hermion" se despidió, pero antes de volverse del todo, le pregunto a Ron- Oye Ron ¿Por casualidad no has visto a Hermione?-Preguntó como si no quiere la cosa.
- ¿A Hermione? ¿A su hija señor?-Preguntó el pelirrojo poniéndose rojo y haciéndose el desentendido- No, señor… para nada.
- Bien. Cuida a tu gata Ron y no te olvides de avisarle a Hermione cuando entre en el celo-Le advirtió antes de desaparecer junto a un sonriente Kingsley.
Ron soltó el aire que había estado acumulando en sus pulmones y casi cae de rodillas. ¿Por qué le tenían que pasar estas cosas a él?, se preguntó. Todavía no podía creerse que el padre de Hermione se hubiera tragado tremenda estupidez, aunque lo que no podía creerse del todo era como era posible que el señor Granger encontraba adorable a su gata.. ¿Es que el hombre no tenía ojos en la cara?... movió la cabeza de un lado a otro, seguro que a esa familia algo le pasaba con los animales feos.
- ¿Hermion?-Escuchó que le decía la voz de Hermione y por la inflexión de esta supo que Hermione se aguantaba la risa.
Pero eso no era lo más importante, pues la voz de Hermione no provenía desde adentro de la camioneta, sino desde… abajo. Y ahí estaba Hermione… o al menos su cabeza, el resto del cuerpo lo tenía bajo la camioneta.
- ¿Qué estás haciendo ahí?-Le recriminó mientras le ayudaba a levantarse-¿No te dije que te metieras dentro?
- No pude, cuando estaba abriendo la puerta llegaban mi papá y mi tío y no pude hacer otra cosa que meterme aquí abajo- Le contó ya dentro del auto-¿Pero Hermion?-Volvió a preguntarle al tomar a su gato en brazos y acariciarlo-Ese si que es un nombre original.
- Ni que lo digas-rio el también-Ahora agáchate-Le pidió cuando iban a pasar por fuera de la puerta principal- Ya. Creo que estamos a salvo.
- Sí.
Y los dos irrumpieron en truenas carcajadas.
- En el asiento de atrás hay un bolso con un cambio de ropa… a lo mejor algo te sirve y así no dejas escandalizado a Joy cuando llegues en esa facha a tu departamento.
Hermione rio y se coló por entre los asientos para tomar el bolso, lo que produjo que Ron tuviera una maravillosa vista de su trasero.
- ¡No me mires el trasero!-Le advirtió en broma Hermione y Ron rojo como un tomate al ser descubierto en tan indiscreta mirada, solo pudo balbucear un;
- Y…t...Yo… ¡Yo no te miraba el trasero!-Hermione soltó una risita, pero no le dijo nada.
- Creo que con esto bastará, de seguro me llegara a las rodillas-Le dijo cuando volvió a sentarse y le mostraba una sudadera que no se demoró en ponerse.
- Sí, seguro-Ron continuaba rojo y ni se atrevía a mirarla.
Entonces Hermione lanzó otra carcajada y volvió a preguntarle.
- ¿Hemión?
Y Ron dejando que la tensión saliera en forma de risa… le siguió la conversación.
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Después de todo, Hermione no le había explicado nada del asunto del compromiso, pues luego de dejarla en su departamento para que se quitara el olor a podrido del fango, que llevaba impregnado en sus pies, el se fue al suyo a ser lo propio con sus zapatillas y su ropa. Y sólo cuando vio en las noticias de la tarde el resumen de la entrevista de la mañana, no cayó en la cuenta que al final no había vuelto a tocar el tema con Hermione. Sólo se habían reído y reído de la odisea que habían vivido y de cómo se salvaron por los pelos de que los encontrara su padre y Kingsley. Tampoco comentaron el asunto de la conferencia de prensa, tan sólo se habían limitado a disfrutar de la compañía del otro. Quizás porque los otros temas no tenían, a fin de cuenta, gran importancia. Y ahora que la observaba caminar del brazo de su padre al otro lado del salón, donde se llevaba a cabo una recepción en honor al equipo de Durmstrang, no pudo evitar pensar en lo maravillosa que era. Y en lo afortunado que él sería o cualquiera sería al tenerla. Su humor, su gracia, su inteligencia, su testarudez… su todo… la hacía diferente a cualquier mujer que él hubiera conocido antes. Hermione era especial. Era lo que sin darse cuenta había buscado. Era su ideal, su complemento, su mujer y a pesar de todo lo que podría separarlos y de todo lo que los separaba y diferenciada… al recordar su risa, su mirada de angustia cuando su gato había estado enfermo, su mirada herida y luego furiosa… pero sobre todo cuando le miraba con esa ternura y aceptación… De la forma que le hacía sentirse el hombre más afortunado del mundo, se preguntaba cómo había tardado tanto en darse cuenta…
Darse cuenta que él, Ronald Weasley… se había enamorado…. Se había enamorado de Hermione Granger.
Lo había sospechado, sopesado y meditado muchas veces… pero sólo ese día había sido valiente y se había enfrentado a sus sentimientos. Y algo muy simple se fue repitiendo durante toda la noche en su cabeza. La quería, la quería más de lo que hubiera querido nunca a nadie… y la quería para sí.
Y ahora con ese objetivo en mente se fue acercando a donde estaba ella con su padre, para de una vez por todas hacer realidad esa estúpida farsa. Qué de alguna forma le dio el empujoncito que faltaba para que finalmente se decidiera y fuera por lo que consideraba suyo.
Pero algo se interpuso en su camino. Ese algo que hiso que su resolución se desinflara tal cual, un globo expuesto al sol en verano.
Viktor Krum… Krum, se había interpuesto otra vez en su camino…. Y más que eso, tomaba del brazo a "Su novia" y se la llevaba del salón… alejándola de él y del resto.
Dejándole a él paralizado a medio camino.
Mientras esperó a que Hermione volviera al salón, parecieron que pasaban horas. Vio como su hermana bailaba en medio de la pista de baile con Harry, ajenos a las miradas y sonrisas interrogantes. Como le había dicho Harry esa noche, "Ya no le importaba que lo vieran con Ginny… es más me gustaría gritarlo si pudiera". A él también le gustaría gritar lo que sentía por la castaña, pero sabía que era un poco más complicado. Miró con atención el salón de bailes y se maravilloso de lo diferente que se veía el club un día después de su carrera loca con Hermione para salir de ahí sin que nadie los viera.
La cena y posterior baile estaba programado desde un inicio en las actividades de la semana. Lo único malo para él es que el día siguiente todo el equipo de Gryffindor comenzaba una concentración hasta el domingo, el día del partido.
No… no servía, pensar en el partido del domingo, no le ayudaba a desconcentrarse de la puerta. ¡Maldita sea!, pensó. Apurando su copa de champagne.
Luego se puso a bailar con la esposa de un compañero de equipo, con Ginny y otra muchacha más, que ahora ni recordaba el nombre. Pues sólo tenía ojos, oídos, el resto de sus sentidos puestos en la puerta, por la cual, Hermione no volvía.
Y era imposible que hubiera pasado y él no la haya visto, pues con su vestido rojo de seda, su cabello peinado en suaves ondas que caían por su espalda desnuda…. Era la más hermosa de la fiesta. Y no le extrañaba que tanto Viktor como el resto de los hombres se la hubieran comido con los ojos cuando puso tan sólo un pie en el salón.
Tic, tac, tic, tac….
Tic, tac, tic, tac…
El reloj imaginario que seguían avanzando y avanzando en su cabeza no le dejaba tranquilo y cuando piso por tercera vez a la muchacha que quiso volver a bailar con él, se excuso y volvió a dirigirse al bar. Miró con aprensión su trago y sin pensar mucho más se lo tomo de un rápido sorbo.
Y…. ¿qué pasaría que el muy maldito hijo de puta de Viktor Krum mantenía a Hermione, donde fuera que estuviesen, en contra de su voluntad?, pensó en ese minuto y antes que se diera cuenta de lo que hacía, se alejaba del bar.
Y yo estaba bien, se dijo. Hermione en esa fiesta y durante toda esa semana era su novia… bueno… sólo a los ojos de Krum, pero a fin de cuentas, su novia. Caminó con decisión hacia las puertas labradas en cristal, por las que habían desaparecido la castaña y el búlgaro y se dio cuenta que esa salida conectaban con el balcón, dando paso a la espectacular vista de los jardines del recinto. Y…Ahí estaban.
Ron apretó los puños y si no era porque sabía que era imposible, hubiera estado seguro que de sus orejas había salido humo.
¡El maldito búlgaro estaba abrazando a Hermione!
¡Hermione estaba abrazando al maldito búlgaro!
¡¿Qué mierda estaba pasando?
- ¡Ron!-Exclamó Hermione cuando le vio y se separo rápidamente del búlgaro, que en un principio desconcertado no había notado la presencia del pelirrojo. Pero que cuando le vio, frunció sus espesas cejas e hizo una mueca- ¡Hola! ¿Vienes a buscarme?-Preguntó atropelladamente.
Hermione se soltó del todo del agarre del búlgaro y se acercó con premura donde él para tomarle la mano. Haciendo ruido con sus tacones. Ron la miró y se dio cuenta que estaba sonrojada. Entrecerró los ojos y le apretó la mano.
- Sí, vengo a buscarte. Me debes bastantes baile-Repuso en tono serio, sin corresponder la sonrisa.
- Sí… sí…-Hermione se volvió hacia donde el búlgaro y poniendo una sonrisa de disculpa le dijo-Lo siento, Viktor. Nos vemos.
- Krum-Asintió hacía el búlgaro Ron y a pesar que este no se veía para nada contento, eso no le satisfizo para nada.
- Weasley. Hermione.
Si el búlgaro iba a agregar algo más o no, Ron no lo supo, pues inmediatamente sacó a Hermione de ese balcón.
- ¿¡Qué diablos fue eso?-Le reclamó entre dientes.
- Nada… sólo estábamos hablando.
- Lo que estaban haciendo cuando llegue… no era hablar.
- Ron, no era nada-Repitió con una sonrisa conciliadora, ya que habían llegado al salón de baile.
Ron en su estado de exaltación no había notado hacía donde se dirigían y cuando noto varias miradas sobre ellos, entre ellas, del padre de Hermione, fingieron una sonrisa y él murmuro un escueto.
- Vamos a bailar.
En ese instante la banda comenzaba a tocar un tango, que pocas parejas seguían en la pista.
- ¿Sabes bailar tango?-Le preguntó preocupada y sorprendida Hermione.
- No…pero algo he visto en la tele. ¿Y tú?
Hermione rodo los ojos.
- Algo…. ¡No lo puedo creer!-Murmuró cuando comenzaban a moverse de un lado a otro por la pista.
- Yo tampoco puedo creerlo-Murmuró él haciéndola girar hacia la derecha-Yo pensando que tu estaban en problemas y me encuentro con tremendo numerito….
- ¿Qué numerito?-Preguntó Hermione mientras Ron la arrastraba hacía la parte opuesta de la sala.
- Tu muy apretujada por esa sabandija-Le acusó.
- ¡No estaba apretujándome!
- Oh claro que no…Tu también le tenías muy bien afirmado ¡Y yo preocupándome!- Dijo con los dientes apretados, separándola de si, y volviéndola a atraer después de darle una vuelta-¡Eso que me sirva de lección… yo preocupándome por tu seguridad y tú….tú…y tú…dejándote…. Que te tocaran de esa forma.
Hermione le fulminó con la mirada, pero antes de poder contestarle le dio otra vuelta, para luego levantar sus manos entrelazadas sobre sus cabezas.
- ¡Oh!...Que hombre más encantador, te apresuras a ayudar a la bella dama en problemas-Se burlo mirándolo a los ojos molesta por el anterior comentario.
- ¿Quién te dijo que eras bella?- le contestó a la defensiva Ron, algo molesto por el comentario de la castaña. Pero sin poder evitar ponerse algo colorado.
- Debe ser esa la razón por la que no dejas de mirarme-le respondió con una sonrisa socarrona.
- Tu eres…Yo...tu… ahhhhh- Los ojos de Ron parpadearon, pero no permitió que Hermione viera que le había pillado. Y sí, bueno… durante la cena, y durante todo el transcurso de la noche, no había podido evitar que sus ojos se desviaran en cada fracción de segundos hacía el cuerpo de la castaña. Así que simplemente le soltó los brazos, dio un saltito elegante y le deposito al lado de él, espalda con espalda.
- ¡Oh… el caballero de armadura andante no dice nada!-Siguió picándole Hermione-Veo que él baile le ha quitado la capacidad de hablar.
Ron le hizo girar entonces, quedando frente ella, haciendo evidente lo molesto que estaba. Estaba rojo, sus ojos entrecerrados y los labios apretados. Así que la hizo bajar hasta que casi Hermione rozara el suelo, luego volvió a ponerla en vertical y la volvió, dejándola de espalda a él. Y Manteniendo sus grandes manos en la cintura de la castaña la guio al otro extremo del salón… ajenos a las miradas curiosas del resto de los invitados.
- ¿Qué? ¿No dices nada? ¿El gran Ron Weasley por fin mantendrá la boca cerrada?-Preguntó Hermione.
- Y bueno… ¡Qué demonios quieres!-Exclamó Ron ya cansado de todo- ¿Quieres que te diga que me eres irresistible y que desde que te conocí no he dejado de pensar un solo maldito día en ti?-Le preguntó con los dientes apretados, haciendo esfuerzos sobrehumanos para no levantar la voz, mientras la llevaba abrazada por la espalda y se seguían moviéndose por la pista de baile- Qué cada vez que pienso que ese maldito búlgaro te toca, te habla… ¡tan sólo te mira! ¡Me parten los celos!-Continuo diciéndole al oído sin dejar que Hermione le respondiera- ¡Qué cada vez que te toco y que estoy cerca de ti, fingiendo en esta maldita charada, no deseo de la forma más ferviente en lo más profundo de mi ser, que todo esta farsa sea cierta, para tener derecho sobre ti y poder hacer lo que llevo deseando y soñando desde que te vi la maldita primera vez! ¡Besarte, tocarte, abrazarte… hacerte mía, hasta que los dos quedemos sin aliento y que nos olvidemos de todo lo que existe!-Terminó de decir con la respiración agitada, girando de forma brusca a Hermione, dejándola frente de él. Tan cerca que si sólo adelantaba unos centímetros sus labios podría tocar los de la castaña sin mayor esfuerzo-¿Eso es lo que quieres?
- ¡Pues sí, eso es lo que quiero!
Le respondió Hermione en el mismo tono agresivo con que él le había confesado sin que se diera una maldita cuenta todo lo que sentía por ella.
Los dos quedaron estáticos, mirándose a los ojos, diciéndose con estos todas las palabras que pugnaban por salir de su boca, pero que al encontrarse en tal estado de aturdimiento no lograban unirse para hacer una frase coherente.
Y así se quedaron. Mirándose a los ojos. Estáticos. Casi en estado catatónico. Al medio de la pista de baile.
Hola! ¿Sorprendidas para la actualización?... créanme que hice mi mejor esfuerzo para entregarle este capitulo y recompensar los lindos comentarios que me dejaron!... ¡Muchas gracias!... asi ustedes ven que si se portan lindas y lindos conmigo... yo también cumplo... y como dije antes... esos comentarios animan a que uno escriba con más ganas...
Pulytas: Gracias por el comentario! y si... se siente la fiebre del mundial... y no sólo Hermione se dio cuenta de sus sentimientos... así que de ahora en adelante la cosa se pondrá más intensa.
Luriadna: Gracias por tus lindas palabras! e hice mi mejor esfuerzo... Pero linda, no sé si tu cumpleaños es mañana o fue el sábado pasado... así que como sea, este capitulo es para ti... Un regalito atrasado o adelantado... pero que espero cumpla con tus expectativas y te haga feliz... y que tengas ¡Un muy FELIZ CUMPLEAÑOS!
miuri: Gracias por tu comentario!... y creo que si tuvieron suerte... me demoré sólo una semanita... Espero que este capitulo te gusto igual que el otro.
danielaweasley: Gracias por tu comentario!...Y sí, bueno... las cosas ya están dando a conocer como son, aunque con el asunto de Viktor... todavía queda un poquito... Y si Hermione se aprovechara... eso lo veremos...
Honeynesa: Gracias por tu comentario! y no sabes lo contenta que me puso que consideres que esta perejita tenga tanta química... porque algunas veces había dudado si se lograba apreciar la tensión que había entre ellos... y tu apreciación me tranquiliza.
Celestews: Gracias por el comentario! y me alegro que te encante la historia!...y creo que no me demore mucho en actualizar ¿ verdad?
Alicia Romero: Gracias por tu comentario! y sí.. tienes razón, la historia es predecible... ¿Pero que comedia romántica no lo es?... y sobre lo que tardo Ron en darse cuenta de la profesión de Hermione... bueno... el pobre hombre estaba más celoso que preocupado en averiguar a lo que se dedicaba en realidad la castaña, así... que malinterpreto todo... y bueno... Ron siempre me ha parecido algo despistado...jejeje... Espero que sigas leyendo la historia, porque las situaciones van a seguir por montones. Y me encanta que te diviertas leyéndome!... esa es la idea... y otra vez Gracias!
todo secrets xd: Gracias por tu comentario! y sí.. tienes toda la razón... algunas veces me demoro demasiado en actualizar, pero espero de ahora en adelante... portarme mejor... Pero algunas veces las responsabilidades y la poco inspiración juegan en contra...Pero haré mi mejor esfuerzo!
artilyon-rand: Gracias por tu comentario! y sí... la historia sigue... y será terminada!... no sé todavía... pero de que sigue... sigue..
YA agradecí como dios manda... y desde este capitulo a quien tenga cuenta... recibirá la contestación del reviews...
Y para las que no entendieron nada de la conversación en búlgaro (Yo tampoco y no saben lo que me costo traducirlo). Pero me parecio lo más acertado, porque no me imaginaba a Krum hablando ensu marcado ingles cuando podía usar su lengua madre...
Bueno... esto fue lo que hablaron:
- ¿Estás seguro que escuchaste bien?-Preguntó una voz en búlgaro.
- Qué sí, Viktor. El chico de la cafetería le decía al padre de tu ex que su hija estaba en el sector de las piscinas.
- Pero no estaba.
- Me di cuenta, pero sigamos buscando. Nadie la ha visto y con lo que paso hoy en la conferencia, la prensa que está afuera ya hubiera formado una fiesta.
AHHH... en el próximo capitulo se viene el partido! ya veremos que pasa ahí! hagan sus apuestas! ¿Gryffindor o Durmstrang?
Ya eso es todo!
espero que les guste el capitulo y que comenten sus impresiones!
Un abrazo y nos leemos...
Leonor.
