Hola, este cap contiene Lemmon. Me ayudo mi amiga Mariana escribiendolo conmigo, eres un amor Mar! Ok, disfruten :P


Lα иovïα de мï Pαđяe


By:

Neиα-ucнïнα22


Fic Deđicađo: Mαten BFF (f.α.u.n.α.s)


Cαp 10. Reαcciones y culpα

Entramos al cuarto, cerré la puerta sin delicadeza, lo más fuerte que pude y no me importo haber despertado a los criados, lo que estaba sintiendo me hacia insensible a todo lo demás, solo me concentraba en los labios de Sakura en mi cuello y sus suaves piernas en mis manos.

La encamine a una pared donde la levante a la altura de mi cadera, y ella incisivamente me abrazaba con sus piernas, era ligera así que pude levantarla rápidamente. Trate de quitarle la toalla, pero era toalla con truco… tenía botones atrás. Así que trate de meter mi mano por otro lado.

Nos movimos a una esquina de su habitación para más comodidad. Subí mi mano para tocarla por debajo de la toalla, cuando llegue a su parte, sentí una fina tela. Bragas…

-¿Por qué usas bragas debajo de una toalla?—pregunté molesto viéndola a los ojos, ella rió y me tomó de la cabeza para besarme con fiereza, nuestras lenguas se abrieron camino, nuestro cuerpo estaba sincronizado, cuando acariciaba su espalda ella se enarcaba, acercando su cuerpo más a mí. Sentía una gran excitación y mis pijamas se me hacían cada vez más apretados.

Entonces sentí como ella bajaba sus piernas para quedar de pie frente a mí, tuve que separar mis labios de los de ella, y me detuve de acariciarla de inmediato… la observe temiendo que ella quisiera terminar.

Pero en mi rostro se formo una sonrisa al sentir como con sus finas manos me quitaban poco a poco la camiseta, lentamente y sin dejar de verme y mordiendo su labio inferior, subía mi camiseta poco a poco…lo hacía tan sensual que se me hacia eterno y a la vez entretenido… su rostro era diferente al de antes estaba ligeramente sonrojada, y sus ojos brillaban más que nunca. Cuando termino de quitármela, no me dejo tocarla.

Me arrincono a un palo de su cama, y me recargó en el, mientras lentamente desde mi ombligo subía dejando cortos besos por todo mi abdomen y pecho… aquello me estaba volviendo loco, quería tocarla y hacerla gritar mi nombre cuanto antes. Lentamente, y mirándome a los ojos esperando ver mi reacción subía… pero mi reacción era una sonrisa que parecía incitarla a hacerlo todo más placentero. Cuando iba por mi pecho se detuvo a admirarme antes de hacer un camino con su lengua ligeramente delineado, cuando llegó a mi cuello ya no pude contenerme.

La acerqué a mí haciendo que me tomara del cuello, lo que hizo enseguida, le tome de las piernas y en tres segundos ya estábamos sobre la cama. La abracé para poder desatar los incómodos botones de la toalla. Trataba de hacerlo, pero no podía…

-Sasuke—me llamó y voltee a verla con cara de fastidio y ella respondió con cara divertida— ¿Necesitas ayuda?

Con delicadeza tomo mis manos, recargándose en sus codos. Y mirándome fijamente, me guió para desabrochar aquellos botones que se me hacían tan molestos. Lo hicimos lentamente perdidos en la mirada del otro, cuando el quinto y último botón estuvo desabrochado, me reincorpore en mis codos y le quite la toalla rápidamente tratando de no perder detalle alguno.

Su cuerpo era bello, no podía describirlo con palabras, me aventure a tomar uno de sus senos con mi boca, que ardía de deseos. En cuanto mi lengua toco su pezón derecho, Sakura se enarco y soltó un gemido casi inaudible. Con su mano derecha me tomó de la cabeza acercando mi boca más a su seno, al cual pude mordisquear, lamer y besar a mi antojo… le dejaría marcas que incluso bajo ropa se notarían.

Levante mi cara e hice lo mismo con su otro seno, con mi mano izquierda acaricie su seno derecho, quedaba a la perfección con mi mano, podía estrujarlo y hacerlo como quisiera. Cuando sentí que la respiración de Sakura aumentaba levante mi rostro para ver su expresión. Tenía su espalda enarcada dándome el lujo de tocar sus senos, mientras su cabeza estaba recargada en las sabanas cerrando los ojos con fuerza. Aquello me hizo querer hacerla sentir placer, placer que en su vida experimentaría con otra persona. Con mis dientes le di pequeñas mordidas en sus senos tratando no de lastimarla, a lo que su respiración aumento.

-Sasuke—murmuró Sakura tratando de controlar su respiración con mis manos camine hasta su boca y la bese lentamente haciendo que suspirara en el beso.

Me levante para admirarla una vez más, antes de llegar a sus bragas, las mire y ella rió.

-¿Te gusta lo que ves?—preguntó e hizo que mi miembro palpitara por debajo de mis pijamas.

-Aun falta— le dije, y lentamente le quite las bragas color rosa pálido que opacaban mi vista.

La mire con lujuria una vez que pude ver su cuerpo a la perfección. Cuando ella trato de enderezarse, la tome de las manos y la puse de espaldas hacia mí. Ahora estábamos ambos hincados sobre la cama, yo tras de ella sintiendo su trasero sobre mis pijamas, antes de que dijera algo con dos de mis dedos toque su sexo, pasando mi mano frente a ella, estaba húmeda... comencé a acariciarla de una forma lenta, pero placentera, su reacción fue hacer su cabeza hacia atrás lo que me proporciono acceso a su cuello… el cual aún estaba blanco sin ninguna marca. Sonreí. Le haría algo peor a lo que ella me hizo. Con mi mano libre estruje uno de sus senos sin delicadeza, su respiración se hacía más rápida.

-Sa…Sasuke—gimió. El primer gemido de la noche diciendo mi nombre, mordí su cuello haciendo que ella se sentara en mis piernas, ya que ambos estábamos hincados.

La seguí estimulando y cada vez estaba más húmeda, mi excitación crecía con cada jadeo proveniente de la boca de Sakura.

-Sasuke—me llamó tocando con sus manos mis piernas.

-¿Mmm?—respondí al momento que mordía el lóbulo de su oreja.

-Me molestan tus pantalones—dijo lentamente y sensualmente volteando su cabeza y robándome un beso. Sonreí ante su idea y lentamente quite mis manos de su cuerpo no sin antes lamer mis dedos que antes estuvieron en su cuerpo.

Me pidió con la mirada que siguiera hincado, mientras ella se acercaba a mis pijamas.

Expectante de que sus manos se deshicieran de mi pantalón, me sorprendí al ver como acercaba su boca a mis pijamas.

Sumí el estomago ante la excitación, ella noto aquello y me volteó a ver.

-Sasuke aún no he empezado—bromeó conmigo y le dedique una mirada amenazadora.

Se acerco a mis pijamas, y con los dientes como experta los bajó a la altura de mis rodillas, lo hizo más rápido de lo que yo pude deshacerme de su toalla. Se separo un poco para ver mi bóxer y notar mi creciente erección.

-¿Te gusta lo que ves?—le pregunté orgulloso de cómo me miraba.

-Tal vez… pero no lo he visto bien—alegó bajándolo con sus manos, y cuando estuvo frente a mi miembro hizo algo que no me hubiera imaginado que hiciera.

Con su lengua toco la punta, mirándome fijamente. Tuve que soltar el aire contenido, más aun cuando ella introdujo mi miembro a su boca, lo succionó, y lo metió y saco de su boca… todo en armonía.

-Sakura—dije en voz ronca, crenado que la chica aumentara el ritmo. Con mi mano derecha la incite a hacerlo más, estaba llegando a mis limites y cuando ella lo notó, sacó mi miembro de su boca.

Cuando lo dejo me lancé a devorar sus labios.

Me acosté totalmente sobre ella, sus pezones se frotaban con mi pecho, y mi miembro pedía a gritos que la poseyera… Me separe, me separe de su boca por un momento y la mire a los ojos. Me reincorpore y le sonreí.

Coloque mi miembro en su entrada, y ella abrió sus piernas recargando su cabeza en una almohada. La penetre con fuerza haciendo que se enarcara al instante, y soltara un gemido que si no lo escuchaban en las habitaciones de al lado probablemente estuvieran sordos, aquel sonido fue música para mis oídos. Y la penetre con más fuerza, pronto la intensidad también aumento. Sus paredes se cerraban, y yo cada vez daba estocadas más fuertes. Justo antes de llegar al clímax de aquello, Sakura se separó… ante mi mirada de confusión me sonrió y me hizo acostarme en la cama, quedando ella sobre mí, ella misma acomodo mi miembro en su entrada, y la penetré.

Se sentía aún mejor que la vez pasada, con mis manos la ayudaba a que subiera y bajara ya que estaba en cunclillas.

-¡Sasuke!—gritó y sonreí por ello, pero yo tampoco guardaba la compostura, debía luchar porque mis gruñidos no salieran de mi boca.

Llegó un orgasmo, fue placentero lo sentí desde mi cadera hasta la cabeza, lo gocé tanto que mi cabeza se fue hacia atrás enarcándome. Sakura se estrujaba uno de sus senos, y gritó con fuerza.

Ella bajo la intensidad, pero yo quise seguir, mi acto fue contagioso ya que en el rostro de Sakura se dibujo una sonrisa, y ayudo a que la intensidad incrementara. Levante la vista para admirarla, su cabello estaba totalmente despeinado, y su frente tenía una ligera capa de sudor, mientras que sus pechos danzaban de arriba abajo, levante mis manos para estrujarlos haciendo que Sakura pusiera una mano sobre la mía y me incitara a agarrarlos con más firmeza, pronto Sakura dejo de tomar mis manos y se acerco a mi rostro, recargando su cuerpo en sus codos, las estocadas fueron más fáciles y placenteras y ahora era aún mejor tenía el cuerpo de Sakura sobre mí y su rostro frente a mí. Aproveche mis ventajas y la bese como nunca había besado antes, no hubo rocé de lenguas pero los simples labios seguían el ritmo del otro.

-Sakura—le dije con voz ronca, y en respuesta me mordió el labio con tal intensidad que empecé a sangrar un poco.

Nuestro aguante duro más de lo que pensaba, y el orgasmo llegó después de lo esperado… pero fue aún más placentero que el anterior, en esté ambos gemimos al unísono.

Mi miembro abandono su entrada y ella cayó sobre mí exhausta, pero yo tampoco podía darme el lujo de decir que no estaba cansado, me costó mucho estirarme para taparnos con la sabana. La mire por un rato, su respiración se tranquilizaba cada vez más conforme pasaban los minutos, a los cinco minutos Sakura quedo dormida por completo, la observe unos minutos… su cabello estaba completamente despeinado, su rostro ligeramente sonrojado.

No pude aguantar mucho tiempo, ya que me dormí pocos minutos después que ella…

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-Señorita Sakura—maldije mi buen oído por un momento, siempre podía escuchar lo que las personas decían aunque lo dijeran en muy bajo tono.

Me tape con las sabanas la cabeza, pero aún seguía escuchando los quejidos de la persona del otro lado de la puerta. Los quejidos pronto se volvieron gritos, y después de un rato aunque trate de ignorarlos empezaron los golpes en la puerta.

Me levante pesadamente, cuando me senté en la cama me sentí completamente mareado, tarde unos segundos para que mi cabeza dejara de dar vueltas, me paré y tomé mis bóxers que se encontraban frente a la cama. Me los puse rápidamente, y camine con dificultad a abrir la puerta.

-Señori…

-¿Qué quieres?—le pregunté a una sirvienta en cuanto abría la puerta.

La observe, tenía unos veinte años venía junto con otra sirvienta mayor. Nos observamos por segundos, enarque una ceja pidiendo respuestas, pero no dijeron ninguna. Se miraron entre ellas, y la más joven se sonrojo tratando de ver a otro lado.

-Señor Uchiha, estamos… nosotras…

Observe a la que hablaba, era la mayor, me recargue en el marco de la puerta ya que me estaba cansado de estar parado.

-…buscan a la señorita Haruno.

¿Haruno?, ¿Sakura?... fruncí el seño tratando de pensar… ¿Por qué buscaban a Sakura en mi habitación? Fue entonces cuando mire detrás de ellas… detrás estaba una puerta roja… roja. Frente a mi cuarto estaba una blanca, suspire pesadamente tratando de pensar. Entonces… está era la habitación de Sakura. Volteé hacia la habitación, y mi cuerpo se tenso al ver a una chica de cabellera rosa, desnuda, tapada por una simple sábana, sobre la cama, en mi habitación… corrección en la habitación de Sakura.

Trate de guardar compostura frente a las criadas.

-Está dormida—les dije y ellas se sonrojaron al mismo tiempo.

-Es que… dicen que es importante—intervino la más joven.

Las mire indeciso, tome la puerta con mi mano derecha y asentí.

-Quien sea que sea… dile que Sakura baja en quince minutos.

Con esto cerré la puerta y camine hacia la habitación, me acerque a Sakura y le tomé el hombro. Su reacción fue hacer un puchero y meterse debajo de la sábana tapando hasta su cabeza.

Pensé en insistir para que se despertara, pero opte por bañarme… si despertaba a Sakura y estaba igual de confundida que yo… no estaba en condiciones para dar explicaciones. Me metí al baño que estaba frente a la habitación de Sakura.

En cuanto abrí la regadera mis pensamientos se fueron aclarando, y recordé todo lo del día anterior con claridad y nitidez. Fue un baño rápido, pero aún me sentía cansado, me estaba secando con la toalla frente al baño cuando noté el espejo. Me quite la toalla para observar mi cuerpo, sonreí ante la imagen. Mi pecho estaba lleno de "Hickeys" subí mi mano desde mi ombligo hasta mi cuello, tenía esas marcas por todo mi cuerpo, y el cuello estaba aún más marcado que el día anterior. Entré al cuarto de Sakura con una toalla alrededor de mi cuerpo.

En cuanto entré observe como estaba, ya estaba despierta tenía la cabeza entre sus manos y sus codos recargados en sus rodillas, sentada a la orilla de la cama. Cerré la puerta haciendo el ruido suficiente para que ella volteara a verme, pero su rostro no mostraba sorpresa sino cansancio y fatiga.

-Sasuke—dijo cansada y le sonreí. Se levantó cubriéndose con la sabana y caminó hacia mí, mirando al frente— ¿Es en serio que nosotros…

-…lo hicimos anoche?—completé su oración creando que me mirara con el seño fruncido.

La mire, examinándola detenidamente… parecía cansada mas no molesta lo que me alegró en demasía ya que pensaba que tendría que dar explicaciones de las cuales obviamente no tenía idea alguna de justificación.

-Sí—le dije acercándome a ella y robándole un beso.

-Sasuke—se quejó tratando de separarse de mí.

La solté y camine para recoger mi ropa, ante la mirada de intriga de Sakura.

-Sasuke… tenemos que hablar.

-Sakura ya—me queje restándole importancia—si quieres hablamos luego… te esperan abajo.

-¿Quién?

-No lo sé.

Tomó una toalla de su closet y salió al baño, cuando termine de recoger mis cosas escuché un grito proveniente del baño. Salí de la habitación y abrí la puerta del baño apresurado, Sakura se encontraba observándose en el espejo, reí ante su mirada consternada.

-¿Qué me hiciste?—gritó afligida, y reí caminando a examinarla más de cerca. Su cuello podría decirse estaba peor que el mío, tenía marcas por todo su cuerpo, y aun cuando se estaba cubierto con la toalla parecía que tenía más. La observe por unos segundos más, antes de salir a mi habitación, mientras ella continuaba observándose en el espejo afligida.

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Naruto me acababa de llamar, según él, Yone había mandado a decoradores que irían a ver mi casa para decorarla para la fiesta que Yone había planeado sin completa autorización. Después de haber colgado baje al primer piso, después de todo no había desayunado y ya era medio día.

Al entrar al salón encontré a Sasori sentado platicando con Sakura animadamente, en cuanto entré ambos me observaron, de diferente forma cada uno; Sasori sonreía, y Sakura me miraba completamente tensa.

-Buenos días—saludé.

-Buenos días, Sasuke.

Pasé de largo a servirme algo de desayunar, me hizo el día el hecho de que Jacob estuviera allí.

-Te ves cansado—me dijo después de poner frente a mí un licuado de chocolate.

Lo bebí lentamente mientras asentía por su comentario.

-Estoy cansado, me duele todo el cuerpo—le dije, y para después meditar mis palabras y sonreír al inferir la razón de mi cansancio.

-¿Y eso a que se debe?

-Mucha acción en una noche—le dije simplemente y el soltó uno de sus típicos "Ay Sasuke"

Miré por la puerta a ellos conversando sonreí por los comentarios de Sasori que hacían que Sakura se sonrojara.

-Te ves cansada.

-No sé de que hablas—rió tontamente.

-¿Dormiste bien?—le preguntó inocentemente.

-Sí muy bien—dijo y sonreí por aquello.

-¿Qué es eso?—la bufanda que se había puesto Sakura para ocultar las marcas en su cuello parecía haberse movido.

Sakura tocó la parte de su cuerpo donde Sasori estaba apuntando, tocó su cuello y sintió que estaba destapada. Un sonrojo cubrió sus mejillas, y sonreí por aquello.

-Un chupetón—afirmó Sasori tocando el cuello de Sakura.

-Em… no, es que…

No respondió y un silencio permaneció en la sala. Supuse que la duda inundaba la cabeza del pelirrojo, Jacob veía y escuchaba la conversación igual que yo. A pesar de que no estuviéramos tan cerca, la cocina estaba a un lado del salón por lo cual podíamos escuchar con total claridad. Jacob entonces volteó su rostro hacia mí al notar mi sonrisa. Mi mirada se cruzó con la de él, y mi sonrisa se fue desvaneciendo pero no por completo, la mirada de Jacob era de sospecha.

-Sasuke…

-Me tengo que ir—dije simplemente, y me levante.

Crucé el salón lentamente y cuando iba pasando frente a ellos, volteé a verlos con indiferencia, Sasori me miró por unos segundos con un semblante serió, pasé de él y observé a Sakura, nuestras miradas se cruzaron y pude sentir electricidad en cuanto nos miramos. Sasori miró interrogante a Sakura, y yo me aleje dedicándole una sonrisa a Sakura.

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¿De nuevo me podrían repetir porque acepté a hacer una fiesta en mi casa?

Los decoradores llegaron a mi casa a las seis, midieron todo de arriba abajo, desde la puerta hasta las escaleras. Yone llegó media hora después.

Ahora mismo ella estaba discutiendo con la decoradora acerca de los colores que deberían ser usados en la fiesta.

-Yo opino que el amarillo está descartado—dijo Yone haciendo un gesto.

-Sí, pero es casi imposible ya que el tema es primavera.

Suspiré mientras me sentaba en el sillón, observando a ambas discutir sobre el color.

-Verde—dije simplemente.

-Pero verde es color de verano—alegó la decoradora sorprendida por mi intromisión.

-Pues… que tal… rojo—mencionó Yone.

-Rojo es un color bueno, ¿con que otro?

-Verde—repetí, sonriendo por el gesto de impaciencia que tenían los dos en sus rostros.

Yone ignoro mi propuesta y siguió hablando con la diseñadora.

-Café—dijo Yone.

-Pero… eso es de otoño.

-¿Por qué no mezclan verde, naranja y rojo?—sugirió una voz entrando al salón—Pero… de verdad aunque a mí tampoco me gusta el amarillo, creo que deben poner amarillo.

Todos observamos a Sakura, vestía un suéter de cuello ruso color blanco. Yone la observaba con un deje de molestia, mientras que la decoradora la miraba con una ceja enarcada.

-No queremos que el salón parezca arcoíris—alegó Yone.

-Tienes razón—contestó Sakura sonriendo, camino hasta un sillón y se sentó como si estuviera cansada.

Entonces la discusión entre la decoradora y Yone comenzó una vez más.

-¿Por qué no rosa y verde?—preguntó Sakura divertida, la diseñadora pareció estar complacida por su propuesta.

-No—contestó Yone.

Un silencio incomodo reino la sala, y yo no podía estar más divertido.

-¿Por qué no Yona?—preguntó Sakura diciendo mal su nombre.

-Simplemente porque no queremos que tú te confundas con una de las cortinas.

Me levanté lentamente observando a ambas mujeres.

-¿Qué pasa Yony? ¿Por qué tan amargada?—preguntó Sakura parándose y cruzando los brazos.

Predije golpes por parte de Sakura, pero parecía estar calmada y divertida. Me acerqué sin que ellas se dieran cuenta compartí miradas con la decoradora, quién se alejo un poco para dejarlas frente a frente.

-Mira niña, en serio no te conviene meterte conmigo—dijo Yone acomodando su cabello castaño tras su oreja.

-Asústame—provocó Sakura.

Yone se acercó dos pasos al igual que Sakura. Yone era unos centímetros más alta que Sakura, pero obviamente eso no lograba intimidarla.

-¿Te estresa preparar la fiesta?—preguntó Sakura fingiendo preocupación.

Yone se tensó y apretó su quijada.

-¿Mal día?

Yone dio un paso hacia atrás pero no asustada, si no altanera.

-Entonces… ¿Mala noche?—Yone levantó la cabeza tensándose aún más.

No pude haber presenciado una escena más divertida que aquella.

-Sakura te advierto…

-Ah, entonces sí fue una mala noche.

Yone cruzó los brazos con fuerza y la decoradora observaba con atención.

-Pues… la noche anterior yo me la pasé muy bien—dijo Sakura sonriendo y mordiéndose el labio.

Los ojos de Yone me buscaron al instante, tuve que alejar mis ojos de Sakura para mirarla. Yone se tensó aún más y miró a Sakura con recelo.

-Creo que podemos discutir los colores afuera Yone—la voz de la decoradora nos hizo voltear a verla.

Yone no respondió, simplemente se volteó y camino a la salida.

En cuanto salieron nos quedamos solos, me acerque a Sakura y la tomé de la cintura.

-Sasuke, no—se quejó Sakura alejándose.

-¿Qué? ¿No quieres pasarla bien?—inquirí divertido. Sakura se rió y se separo de mí.

-Sabes que lo hice para enojar a esa tipa—dijo inflando sus mejillas.

-Y la quieres enojar por que estas celosa.

-Sasuke no empieces—advirtió caminando a la cocina.

La intercepte al entrar y la recargué en la pared. Su rostro se volvió rojo por el sonrojo que cubría sus mejillas.

Antes de que pudiera alegar, la levante y la coloqué encima de un banco, me acerque y empecé a besar su cuello con ayuda de mi mano que quitaba el estorboso suéter. La acerqué hacia a mí y ella en reacción abrió sus piernas. Me alegró su reacción, pero maldije el hecho de que estuviera usando pantalones.

Me acerqué a sus labios y la besé, su respuesta fue positiva y me jaló del cabello para acercarme más. Nuestras lenguas se abrieron camino y Sakura me acercó con sus manos aún más mientras yo la abrazaba de la cintura.

Crash

Escuchamos la puerta de la bodega cerrarse, y nos separamos de inmediato. Ambos volteamos a la derecha. Jacob. Jacob había estado en la bodega todo ese tiempo, y tuvo que salir exactamente cuándo nos estábamos besando.

Sakura brincó del banco y salió rápidamente. La mirada de Jacob mostraba sorpresa, pero no tanta, supuse que algo así estaba sospechando. El viejo suspiro y se acercó hacia a mí.

-Sasuke…

Levanté mi mirada y lo observe con cuidado.

-De todas las mujeres con las que te pudiste haber metido… ¿Por qué tuviste que elegir a la novia de tu padre?

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Después de mi plática con Jacob, pasaron dos días, dos días del incidente que tuve con Sakura en la cocina. Dos días, y ya era la fiesta. Jacob y yo tuvimos una conversación o más bien fue algo así como un monologo, claro quién lo decía era Jacob. Me hizo pensar aun cuando intenté no prestarle atención. Me hizo pensar en varias cosas… no respondí claramente a ninguna de sus preguntas. Pero cada una de ellas involucraba, venganza, Ino, padre, familia, pasión, aventura.

Jacob nunca me dijo que lo que hacía estaba mal.

Sólo me dijo que si lo hacía con las razones correctas… todo estaba bien.

No hable con Sakura desde entonces, bueno en realidad sí hablamos, mas no hubo encuentros, ni besos ni nada.

Jacob lamentablemente para mí, era el único que en verdad me podía poner a meditar acerca de algo. Y cuando el mencionó las dichosas razones para justificarme, ninguna venía a mi mente, o por lo menos ninguna excusa razonable.

-Abriré yo—anunció Yone levantándose del sillón.

Y allí estábamos esperando a los demás para que vinieran a la fiesta, en la cual los colores terminaron siendo café y rojo. Horrible, sí. No parecía una fiesta de primavera, ni siquiera era alegre.

-Hola idiota—levanté la mirada cansado para ver a Naruto.

-Imbécil ¿Quién te invito?—pregunté bromeando.

-Yo mismo, ya que supuse que se te había olvidado enviarme la invitación.

Una hora después, a las nueve ya estaban todos los invitados en aquella fiesta, las esposas de los trabajadores llevaron pastel, así que postre no faltaba, y los hombres llevaron vino, licor tampoco. Tomé una copa llena de vino y lo bebí, la fiesta no podría ser más aburrida.

-¡Ya llegó por quien lloraban!—rogué que no fuera él, pero efectivamente allí estaba Chris.

Chris había demostrado ser aún más infantil e inmaduro que Naruto.

Todos los presentes en la fiesta voltearon a la puerta, algunos rieron, otros susurraron, otros se preguntaron quien rayos era ese… Chris llevaba puesto un pantalón de vestir, una camisa desfajada color gris y parecía ya haber estado tomando.

-¡Hola Sasuke!—saludó.

-Chris—contesté asintiendo.

-Que aguada esta la fiesta, seguro la organizo mi hermana

Tuve que sonreír por su comentario.

-Como sea, quiten esa porquería de música—dijo mirando a la viejita que estaba tocando un arpa.

Chris caminó hasta llegar donde estaba la señora, le ofreció dinero y ella sonrió bajándose de la tarima que Yone había mandado construir para la música.

Chris se paró en la tarima y todos los presentes voltearon a verlo.

-Buenas noches damas y caballeros—observé con cautela cada movimiento temiendo lo peor—. ¡Traje música de verdad!

Todos empezaron a murmurar.

-¡Entra Johnny!—gritó Chris.

De la puerta se escucho una trompeta seguido de otros instrumentos, jazz.

Muchas personas se espantaron por el sonido y se alejaron creando inconscientemente un camino para los cantantes. Tuve que reír por la expresión de algunos presentes al ver que quienes tocaban las trompetas eran hombres de color.

Pronto se acomodaron en las tarimas y empezaron a tocar una canción. Sonreí sin poder evitarlo, los más jóvenes empezaron a bailar mientras los más viejos se negaban ya que iba en contra de sus principios, pero finalmente terminaron cediendo esa música era tan pegajosa que era inevitable no mover tus pies a su ritmo.

Volteé a mi derecha, Naruto ya estaba en el centro bailando. Volteé a la puerta, allí estaba Yone con un gesto de frustración y con lágrimas en sus ojos. Se dio la vuelta y salió corriendo del salón sin que nadie se diera cuenta excepto yo.

Sin poder evitarlo caminé siguiéndola.

Entré a un cuarto donde ella se encontraba llorando sobre la cama.

-Yone—mencioné y ella levantó la mirada ocultando su rostro y limpiándose rápidamente los rastros de lágrimas.

-¿Qué haces aq…aquí? Todo… está bien—mintió con la voz entrecortada. Me acerqué sin poder evitarlo, ella se levantó y se paró frente a mí.

Le levanté su mentón para poder mirarla bien, mi gesto fue malinterpretado por ella ya que incisivamente cerró los ojos y acercó su rostro, me trate de alejar pero sus manos me acercaron haciendo que juntáramos nuestros labios.

Me aleje lentamente tratando de no ser grosero, ella iba a decir algo cuando sentí una mirada sobre mí, por instinto me giré a la derecha. Allí en la puerta, con una mirada dudosa estaba Sakura.

Sin saber el porqué me aleje de Yone un pasó más, y algo me invadió en el pecho… un sentimiento como de… culpabilidad.

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Aqui se involucran sentimientos, hehe.

Ok Sasuke, sí tiene sentimientos. :P

Sigan leyendo!

Gracias a quienes escribieron reviews los amOw

●●asukasoad ●● Nini Cullen Uchiha ●●Tsukisaku●● BRISA MARINA ●●marijf22●● nadeshko-hime●● agridulce●● setsuna17●●

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Bien… las dudas se las conteste respondiendo a sus reviews a los anónimos por favor escríbanme sus correos para que pueda responder sus dudas acerca de este fic por correo. :P Gracias