Symphogear y sus personajes no me pertenecen.
Hace frio :v
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La leyenda del dios del sol.
08: de una guerra, Preludio (primera parte)
-Hay una enorme diferencia entre tú y yo- Chris estaba sentada, escondiendo su cara en sus rodillas. No tenía idea de dónde estaba pero al menos en ese lugar podía estar sola y lejos de cualquiera que quisiera encontrarla.
Había llegado a unas ruinas, al parecer un templo de algún antiguo dios. En efecto era el templo del sol.
-Vaya vaya, te vuelvo a ver- una voz adulta y femenina se escuchó en todo el lugar. Al instante Chris se levantó y se puso a la defensiva buscando con la mirada el lugar del que provenía esa voz. –No te pongas nerviosa, heredera del fuego – la voz femenina se volvió a escuchar - ¿Qué haces aquí? Sabes que este no es tu lugar.
-Yo…
-¿Hm…? Ya veo, no tienes ni idea de cómo llegaste aquí. ¡Ja! No me sorprende, viniendo de los seres del fuego. Dime, ¿Adam sigue siendo tan prepotente como siempre? Oh bueno, mejor no me lo digas, no quiero perder el tiempo escuchando de un ser tan despreciable- la voz se dejó de escuchar y luego de un largo silencio unos pasos se escucharon cada vez más fuertes.
-Pobre juguete desechable – la voz se volvió a escuchar esta vez sin el eco, de una de las entradas destruidas apareció una mujer de cabello rubio cremoso. La mujer vestía una gran bata blanca con detalles azules y joyería dorada, esa bata blanca también le cubría la cabeza.
-¿Quién eres…?- Chris seguía a la defensiva.
-Oh, jajajajaja disculpa mis malos modales- la mujer reía a carcajadas, después en un abrir y cerrar de ojos desapareció de la vista de Chris y apareció a escasos centímetros de su rostro – soy Finé – le sonrió altanera dejando ver sus ojos dorados.
-La diosa de la… - Chris dio unos pasos hacia atrás.
-Y por tu culpa estoy aquí- Finé posó uno de sus dedos en los labios de la menor.
Chris tardó un momento para reaccionar y alejar aquella mano de su boca – ¡Yo no tengo nada que ver con esto! ¡Ni siquiera sé de qué estás hablando!- se alejó de un salto y formó varias esferas de fuego lista para atacar.
-¿Hmmm? Igual que Adam, niegas tus acciones, jajajajaja- volvió a reír a carcajadas – Escúchame, no te odio, pero odio a tu padre- pasó su índice en sus propios labios – y si prometes ayudarme a destruirlo, yo prometo ayudarte a salvar a tu amada diosa- sonrió victoriosa al ver la reacción tan honesta de la joven heredera.
Chris recordó todo lo que se sabía de la diosa de la música, después de la desaparición del sol y después de cierto incidente en su templo, la diosa de la música enloqueció, se decía que ahora en lugar de música, del interior de su templo solo se escuchaba ruido. Recordó que incluso los adoradores de esta diosa eran todos mortales extraños y dementes, casi salvajes. Chris jamás había visto a la diosa de la música y por lo que había hablado con Tsubasa y Maria, ninguna de las dos había tratado con ella para afirmar o negar aquello. No que fuera necesario, pues era verdad que los adoradores de esa diosa se comportaban así. Chris misma los había visto. Si no fuera por Kanade y Serena que les contaban de los tiempos de gloria de aquella diosa, Chris no lo creería.
-¿Y bien, qué dices? Sabes que tu padre planea algo muy malo, esta vez no lo puedes ignorar.
Era verdad, lo último que su padre le mostró y le dijo era señal de una guerra. Chris no sabía qué hacer, estaba confundida -Mi padre…
Una extraña sensación en su cabeza la detuvo.
…
-Si apartas la vista por un segundo es tu fin- Tsubasa recargaba la punta de su sable en el pecho de Hibiki.
Hibiki no se movía de su lugar. Parpadeó un par de veces y finalmente, totalmente agotada, se dejó caer al suelo en cuanto escuchó la voz de Tsubasa indicar que la simulación había terminado.
-¡Aaah! Estaba segura que esta vez la tenía- su reliquia volvió a su forma de joya.
-Oye pero ya vas mejorando, además es verdad que fue porque parpadeaste en ese momento, si no lo hubieras hecho al menos habrías durado un poco más- Kanade daba su opinión sentada al lado de Serena, Miku y Maria.
-¿Solo un poco más? Aaaagh… - se acostó en el suelo – ni siquiera dirán que pude haber ganado…
Las diosas sonrieron con pena, era obvio que a Hibiki le faltaba mucho para tener una oportunidad contra Tsubasa y más aún contra Kanade.
-Bien, el entrenamiento de hoy se da por concluido- Maria se puso de pie – justo a tiempo para la cena- empezó a alejarse del grupo, iba a la cocina del templo.
-Ah, Maria, espera, te ayudaré- Serena se puso de pie y caminó lo más rápido que pudo para alcanzar a su peli-rosa, cosa que no pudo hacer pero igual la siguió.
-Ah… jeje, ¿todavía no hacen las paces? – Hibiki con una gota de sudor, ya se había puesto de pie y estaba con su maestra Kanade y con su diosa Miku.
-Nop, pero seguro que hoy termina todo eso – Kanade cruzando los brazos tras su nuca.
-¡Jah! Ese comportamiento no es digno de una diosa- Tsubasa perdía su transformación para guardar su reliquia. Cruzó los brazos – Ojalá que arreglen sus diferencias, no es agradable verlas separadas, es mucho mejor cuando se ven felices.
-Wejeje, cariño, eso fue muy tierno viniendo de ti- Kanade se acercó a su novia para pasar su brazo por el cuello de la peli-azul. Tsubasa en seguida cambió de colores ocasionando que Miku y Hibiki rieran ante su comportamiento.
Maria ya estaba en la cocina, Serena estaba detrás de ella, el ambiente se podía sentir pesado y ambas eran conscientes de eso.
-Maria…
-Dijiste que me ayudarías con la cena- la alta se giró y caminó para estar detrás de su ayudante, una vez ahí le pidió a Serena que no se moviera. Empezó a hacer una coleta alta con el cabello de la otra diosa – No necesitamos hablar de eso ahora mismo.
-Te equivocas, necesitamos hablar de esto ahora mismo- Serena se giró y agarró las manos de Maria. Habían pasado días desde la última vez que había sentido las manos de su novia, o su mirada fija, o su esencia… Habían pasado muchos días desde la última vez que sintió aquellos labios besar los suyos – Por favor, hablemos.
Maria no se movió, pero tampoco cambió su trato – de acuerdo, hablemos- seguía mirando a Serena con seriedad.
-Sabes que cada dios tiene una forma diferente de crear a sus herederos, en mi caso, desde que era un concepto ya era consciente de todo, así que recuerdo muy bien cuando ocurrió la desaparición del sol, Kanade-san también lo recuerda. ¿Sabes? En aquel tiempo el sol me fascinaba. Era algo hermoso, que no quemaba y que brindaba vida a todo lo que entraba en contacto con él. No había duda que el dios del sol era el dios más amado por los mortales. Después de que el dios del sol desapareció, el dios de la luna se esforzó mucho para mantener a los humanos con vida – esas últimas palabras tomaron a Maria por sorpresa – sin embargo la luna no brindaba ni una cuarta parte de energía vital… Fue entonces que tu padre, empezó a experimentar en él mismo, no quería que los mortales desaparecieran. Al mismo tiempo el dios del fuego creó las esferas ardientes que están en el cielo. Aquellas esferas brindaban calor pero no brindaban vida. La vida era una propiedad única en el dios del sol y en menor cantidad en el dios de la luna. Cuando por fin tomé mi posición como la nueva diosa de la sanación el dios Ver había empezado a enloquecer. Él siempre tan ingenuo, inocente y puro, empezó a volverse un dios frio y distante. Cuando tomé por fin el título de diosa de la sanación y rencarnación, tu padre y yo ya llevábamos suficiente tiempo siendo amigos, durante ese tiempo me enteré que el dios del fuego también era un amigo cercano a tu padre, un amigo de mucho más tiempo, incluso antes de que el sol fuera destruido- Serena soltó una de las manos de Maria y la otra la posó en su propia mejilla, en ese momento cuánto deseaba poder estar entre sus brazos – y también me enteré de sus secreto… El dios del fuego planeó la muerte del dios del sol y tu padre, tan inocente y tan ingenuo, le ayudó a cumplir su cometido sin saberlo.
Hubo una larga pausa, lo siguiente sería lo más difícil de contar para Serena, y para Maria sería tal vez lo más triste de saber.
-Un día tu padre me mostró el concepto de su heredera – María sabía que hablaba de ella, Serena la miraba con tanto amor- era una criatura hermosa, tan brillante y tan pura. La luna que acompañaba a esa heredera también brillaba de manera hermosa. Tu padre me explicó que después de tantas pruebas en sí mismo había conseguido mejorar la habilidad de brindar energía vital mediante su luz. Él estaba seguro que los mortales no morirían con tu luna. Fuiste su mayor orgullo. Ninguno de los demás dioses supo de tu existencia, en especial el padre de Chris-san, Ver dijo que temía que el dios del fuego quisiera usarte para conseguir la adoración total de los humanos. Después de todo, un dios que es capaz de brindar vida siempre será el más amado por los humanos – Maria seguía escuchando atenta, con su pulgar había empezado a acariciar la mejilla de su novia – hubo un tiempo en que el dios de la luna empezó a ser más amado que los demás dioses. Pero ese tiempo fue corto, el dios Adam lo chantajeó para que cediera su puesto a él, de lo contrario el fuego consumiría a la pequeña que descansaba en el interior de la nueva luna. Ver no tenía el poder suficiente para protegerte así que tuvo que ceder. Un día me contó que el dios del fuego quería apoderarse de cada una de las habilidades de los demás dioses, empezando por el sol, me dijo que aunque logró destruir al sol, el dios Adam no pudo adueñarse de aquel poder. Existía una manera de detener al dios del fuego. Me contó que había hablado con la diosa de la música para ese propósito y que ella estaba dispuesta a ayudarlo. ¿Sabes? Ella siempre amó a los humanos- Serena ahora posó una de sus manos en la mejilla de Maria – Acordaron ayudarse para detener al dios del fuego pero… ocurrió un incidente en el templo de la música que hizo que ella enloqueciera. Después de que ocurriera eso, Ver empezó a experimentar más en su propio cuerpo y poco después tú tomaste forma física. Lo normal para los dioses de la luna era que al surgir uno nuevo, el anterior cediera su reliquia. Tú no posees reliquia alguna. Las reliquias de la luna son de las últimas reliquias completas que existen, por eso los dioses de la luna no suelen tener guerreros sagrados. Pero tu padre no quería condenarte a portar un arma tan peligrosa como lo es el bastón de Solomon.
-¿El qué?
-Tu padre no quería que resultaras lastimada así que con la tecnología que había creado y obtenido de otras dimensiones, un día hizo una copia de tu luna. Hizo muchos experimentos para que tu copia y el bastón de Solomon pudieran sincronizarse y activarse en cualquier momento y en cualquier lugar pero volvió a ocurrir que el dios Adam se interpuso. Hace unos años, tu padre me contó que había descubierto la manera de revertir todo esto. Dijo que esta vez sería un héroe que trascendería. Estaba seguro de que podría recuperar al sol. Ver fue a hablar con el dios del agua para pedirle ayuda con su plan pero fue ahí que el dios del fuego lo asesinó.
-¿Por qué sabes todo eso? ¿Por qué fue con el dios de Tsubasa? ¿De qué copia hablas? ¿Cómo sé que puedo creerte?-
Ambas seguían en el mismo lugar, mirándose fijamente.
-Tu padre y yo éramos muy buenos amigos a pesar de que se volvió un dios frio y distante – Serena hizo aparecer frente a ella un pequeño dispositivo – él me entregó esto hace mucho tiempo, yo era todavía una niña, en realidad fue una de sus primeras creaciones.
El objeto era una especie de grabadora ilimitada. Había grabaciones de miles de años atrás y muchas recientes.
-Por favor, cree en mí.
-¿Y qué me dices de mi hermana?
Serena se limitó a sonreír con un toque de dolor. María tomó el dispositivo y lo miró por un momento. Después y sin previo aviso abrazó a Serena. No sabía qué decir o hacer solo quería sentirla cerca.
-Mira el contenido cuando estés a solas y por favor, ya no te odies, tu padre te amaba.
…
Rodeando a Chris muchas criaturas aparecieron - ¿Qué es esto?- ella reconocía ese tipo de criaturas, eran las mismas que su padre solía utilizar para entrenarla pero ese dolor en su cabeza era una primera vez.
-Ah, veo que los conoces, estas criaturas provienen de otra dimensión como ya sabrás, y la habilidad para controlarlos pertenece solo a dos de nosotros. A Ver por su reliquia y a mí por ser la creadora de esa reliquia. No te harán nada, ellos son mi escolta personal.
Chris empezó a tambalearse, ese ruido en su cabeza se hacía más fuerte mientras pasaba el tiempo -¿Qué… haces aquí?- cayó sobre sus rodillas intentando no perder la consciencia.
-Vine a visitar a un viejo amigo. Piensa en la propuesta que te hice, estoy segura que nos veremos pronto- fue lo último que Chris escuchó antes de ver un portal abrirse frente a la otra diosa.
Finé se acercó a la joven y se inclinó para acariciar su cabello – "Hmmm, nada mal, es una perfecta combinación. ¡Ja! No puedo creer que ella haya hecho reaccionar mi última creación"- pensó y se puso de pie caminando rumbo al portal frente a ella, en el otro lado se veía lo que parecían ser gradas llenas de aquellas criaturas. Finé entró a ese lugar y en seguida el portal desapareció.
…
-Hay muchas cosas que debes saber, pero no quería decírtelo. Maria, viviste como un concepto por miles de años y apenas tienes unos cuantos con tu forma física, hay muchas cosas que te falta aprender y manejar pero quieres ayudar a todos y… eres igual que tu padre, a veces temo que de un día a otro te pierda. No quiero que te involucres en esto pero… Si esta guerra ocurre Adam seguro vendrá por ti y no puedo hacer nada para protegerte- Serena lloraba en los brazos de Maria, era la primera vez que Maria la veía tan frágil, no supo qué más hacer, solo abrazarla con más fuerza.
-Dijiste que soy como mi padre, admito que eso me desagrada pero si es verdad entonces te aseguro que hallaré la manera de recuperar aquel sol como él dijo. Si él descubrió el cómo, yo concluiré su misión.
Afuera de la cocina las demás escuchaban, no querían hacerlo pero Hibiki había salido corriendo y tuvieron que detenerla a medio camino para dejar platicar a la pareja. Sus tripas gruñeron –Muero de hambre… -
-También nosotros pero resiste, estoy segura que luego de esto nos esperará una cena exquisita- Kanade se levantó de la espalda de la menor. Hibiki por fin se podía mover.
Las demás rieron con el comentario.
…
-Esa estúpida niña no regresará, después de todo lo que estoy haciendo por crearle un futuro ¡¿Y así me lo agradece?! – Adam hizo estallar su fuego quemando todo alrededor suyo – Sí, como sea, igual que siempre, ella también me traicionará, Bah… cuando quiera la puedo recuperar… –se acomodó el cuello de la ropa - ¡JA! ¡¿Crees que puedes detenerme?! ¡¿Eh?! – le gritaba a la esfera de energía solar. Llamó a unos de sus guardias y les ordenó arrodillarse. A cada uno le entregó un pergamino dorado. A cada uno le ordenó entregar esos pergaminos a los dioses del consejo. En seguida los guardias desaparecieron envueltos en llamas azules.
-Muy bien… - sonrió de forma cínica – Primero pensaremos en Gen – frente a él apareció una pantalla holográfica, había diferentes ventanas mostrando los recorridos de los guardias – él es fácil, tiene a su aberración, solo debo usarla y él automáticamente estará de mi lado – en la pantalla, cerca de la ventana que mostraba el recorrido de su guardia, apareció la imagen del dios del agua y debajo apareció la imagen de Tsubasa. –Muy bien, muy bien, ¿quién diría que ser mitad mortal te vuelve mucho más fácil de manipular que a un dios confundido? Después está la diosa de la sanación, hm… Conocí a sus padres y admito que sus poderes son algo que he deseado desde hace mucho… pero su guerrera es un problema si quiero acercarme a ella – en la pantalla aparecieron la imagen de Serena y debajo la de Kanade – su reliquia es peligrosa y aunque es capaz de dañar a un dios, se agota con mucha facilidad. Necesito deshacerme de su guerrera si quiero obtener la energía de esa diosa… ¡Ja! No puedo creer que esté hablando así de la diosa más débil entre nosotros, jajaja esto es absurdo- dejó de reír al instante – Luego está la hija de Ver… Y su extraña guerrera… - en la pantalla apareció la imagen de Shirabe y debajo apareció la imagen de Kirika- esa jovencita… - miraba a Kirika con desprecio – me parece repugnante… - Adam se cubrió la cara ante la repentina sensación de asco, entre sus dedos se volvían a asomar sus ojos fijando toda su atención en Kirika –deshacerme de ella será tan gratificante- volvió a reí – y cuando la pequeña heredera de la luna se quede sola, jajajajajajajaja, será tan fácil someterla para usar su poder- miraba sus manos imaginando el momento en que obtuviera el poder de otorgar vida – Y para terminar ella – en la pantalla apareció la diosa de la música y debajo apareció una imagen con miles de noise – la mujer que me traicionó…- apretó sus puños y miró el piso – pffff jajajajajaja, Finé, Finé Finé, con tu ayuda podré convertirme en el dios más poderoso de todos aquí y allá afuera- apuntó el cielo estrellado - ¡Y nadie volverá a negar mi existencia!- en la pantalla se mostraba a los guardias entregando en la entrada de cada templo un pergamino dorado.
…
Después de descansar un rato y sentirse un poco más relajada a pesar de lo que había ocurrido, lo primero que pensó fue que quería ver a Miku, así que eso hizo. Al llegar la mañana ella por fin llegó al viejo templo de la luna. Al entrar a la habitación encontró a Hibiki abrazando a Miku, eso la molestó y la hizo sentir nerviosa y avergonzada - ¡Agh! – dio un golpe en la cabeza de la guerrera – ¡Despierta, maldición!-
-¡Waaaah! ¡¿Q-Qué pasa?! –Hibiki se sobaba la cabeza y debido al grito de Chris, Miku también despertó encontrando a su guerrera sobándose la cabeza todavía medio dormida, y de pie junto a la cama estaba Chris ruborizada mirando a Miku como si le quisiera reprochar algo.
Primero Miku se sorprendió al ver a Chris ahí, pero ese pensamiento desapareció al ver aquella carita de cachorrito enojado que Chris solía usar cuando se ponía celosa y trataba de ocultarlo en vano. No pudo evitarlo, sabía que Chris no era consciente de eso, pero de verdad deseaba decirlo, así que dijo lo que siempre decía a su novia en momentos así – Chris-chan si pones esa cara no tendré de otra más que abrazarte – Miku recordaba que al decir eso el semblante de Chris solía cambiar a uno animado y expectante de dicho abrazo, pero una vez más, esta no era su novia.
-¡¿Eh?! ¡¿Q-qué estás diciendo, tonta?! – la peli-blanca desvió la mirada, ahora estaba más roja que antes.
-Jejeje, buenos días, Chris-chan- Miku se levantó de la cama después de acariciar la cabeza adolorida de Hibiki y decirle buenos días.
-Hm… buenos días…- balbuceó su respuesta.
-¿A qué hora llegaste?- Miku fue a lavarse la cara seguida de Hibiki y Chris.
Hibiki dio un largo bostezo para después decirle "buenos días" a la heredera del fuego- ¿No pudiste despertarme sin golpearme la cabeza?- Hibiki también se lavó la cara.
-No, te lo mereces – Chris.
-¿Y yo qué hice?- Hibiki.
-Dormir así con tu diosa es algo imperdonable, estás totalmente indefensa – Chris no apartaba la mirada de Miku, cuando la joven peli-negra terminó de lavarse la cara y los dientes Chris le ofreció una toalla seca. En realidad le ayudó a secar su cara con la toalla, Miku se dejó y mientras disfrutaba de ese detalle miraba a la diosa como si fuera lo más hermoso del mundo.
-Pero se trataba de ti, ¿por qué debería estar a la defensiva?- Hibiki buscaba su toalla, misma que Chris intencionalmente arrojó lejos del lugar. Hibiki no tuvo de otra que usar su pijama para secar su cara.
-¿Pero qué tal si yo también soy un enemigo?-
-¿Hm? Ah, no importa, Miku dijo que no fuera hostil contigo y si ella dice eso, eso haré, Chris-chan- Hibiki abrió los ojos después de secarse la cara y vio su toalla tirada lejos de ellas - ¡Aaah! Chris-chan tú hiciste eso, ¿verdad? – corrió a levantar su toalla.
Miku se sintió contenta al ver que su guerrera y la otra diosa se podían llevar bien. Le sorprendió que Chris supiera quiénes eran, apenas había amanecido, no creía que Chris hubiera ido a ver a Tsubasa o a María para refrescarle la memoria. – Jejeje, Hibiki, Chris-chan, ¿qué dicen si vamos a desayunar? Oh, pero… ¿Chris-chan ya desayunaste?-
-¿Eh? Ah, no, um… no he comido nada desde anoche – dio un pesado suspiro – en realidad escapé de mi padre así que ni siquiera he dormido y me está empezando a dar sueño – bostezó.
Las tres caminaban rumbo a la cocina, en el pasillo había una vista a uno de los jardines, ahí Miku se acercó al césped y empezó a brillar – Buenos días- dijo mientras las plantas se movían con una leve brisa.
Chris quedó maravillada, aquella energía que emanaba Miku era absorbida por las plantas y estas por alguna razón se veían más vivas – Oye, ¿qué está hacien…do?- al voltear a preguntar a la guerrera encontró a Hibiki haciendo una especie de oración a su diosa. Eso también dejó sorprendida a la joven peli-blanca. No solo eso, podía ver pequeñas partículas de luz adherirse a la guerrera, a las plantas y a Chris misma. Era increíble.
Luego de unos minutos, Miku retomó el camino a la cocina – Hago eso cada mañana, Hibiki me explicó que el dios del sol tiene la capacidad de brindar vida a los seres vivos, desde hace ya unos días mi energía ha aumentado así que poco a poco quiero empezar a brindar de esta energía a los seres vivos.
Entre Miku y Chris hicieron el desayuno, la heredera del fuego no entendía por qué pero entendía lo que Miku hacía y los ingredientes que necesitaba antes de que la joven se los pidiera, era extraño pues Chris nunca había ayudado en su templo a preparar alimentos pues consideraba eso algo de mortales pero con Miku era tan natural.
Hibiki preparaba la mesa.
En un rato más todo ya estaba listo y las tres desayunaban. Unas horas después avisaron a Tsubasa, a Maria y a Serena que Chris estaba ahí. Acordaron reunirse en el templo en una hora. Después de eso Chris pidió permiso para dormir, era consciente de que si se dormía volvería a olvidar todo lo ocurrido pero sabiendo que pronto Tsubasa y las demás estarían ahí, tenía la seguridad de que nada malo pasaría.
Chris ya estaba en la cama, Miku estaba a su lado – Descansa, Chris-chan-
-Mhm – solo cerró los ojos, Chris quedó profundamente dormida.
-Oye, Miku- Hibiki observaba todo desde la entrada.
-¿Eras muy cercana a ella verdad?-
-Sí-
-He visto esa mirada antes-
-¿Eh?-
-Mi dios miraba así a alguien-
-¿Así… así cómo?-
-Con añoranza-
…
Como cada mañana Maria iba a su oficina y revisaba todos los documentos que tuviera que revisar. Se sorprendió al ver un pergamino dorado. Al abrirlo leyó que era un citatorio urgente para todos los dioses del consejo. El citatorio decía que era de carácter urgente pero la reunión se haría en la noche. En fin. Poco después recibió la llamada del viejo templo de la luna donde le avisaban que Chris estaba ahí y que Tsubasa y las demás ya iban en camino.
Fue a la cocina y preparó el desayuno, fue al cuarto de su hermana y la despertó para desayunar juntas, fue a la sala de recuperación donde estaba Kirika y esperó unos cuantos minutos a que la joven guerrera saliera del cristal de recuperación, le avisó que ya iban a desayunar.
En poco rato las tres ya estaban desayunando y Maria les avisaba que iba a salir y posiblemente iba a tardar todo el día porque tenía una reunión con los dioses en la noche. Dejó a Shirabe a cargo y pidió a Kirika que cuidara bien de ella. Dejó algunas instrucciones más al personal y a los guardias y pidió el archivo de la investigación para recuperar la memoria de Chris. Sorprendentemente sus científicos ya tenían una máquina funcionando, era un prototipo pero había mostrado resultados positivos pero incompletos. Eso emocionó a la diosa.
A la hora adecuada salió del templo con rumbo al viejo templo.
Al llegar encontró a las demás ya reunidas, le dijeron que Chris estaba durmiendo, así que mientras esperaban a que despertara discutieron un tema de interés para Miku, era hora de restaurar el templo del sol. Se informaron del pergamino dorado que todos los dioses del consejo recibieron y supieron que eso no era algo bueno, tal vez Adam buscaría algún traidor entre los dioses o tal vez los obligaría a cooperar para deshacerse de Miku, como fuera, el viejo templo de la luna ya no era seguro y el templo del sol era un total desastre, su altar de ofrendas estaba destruido y no había ni partícula de energía viva ahí. El templo del sol ahora era el escondite perfecto.
Acordaron mudar todo lo necesario a ese templo esa tarde, después de tratar el tema de Chris.
Poco tiempo después Chris despertó y se encontró confundida al no reconocer a las dos jóvenes frente a Ella.
…
Tenía rato que Maria no estaba, Shirabe y Kirika hacían su tarea escolar pero la joven heredera ya se había aburrido. Kirika le sugirió jugar algo pero Shirabe tuvo una mejor idea.
-Kiri-chan, hay un lugar al que quiero llevarte.
-¿Huh? De acuerdo pero tenemos que esperar a que llegue Maria.
-Podemos ir desde aquí, nadie notará que nos fuimos, y si algo pasa podremos regresar en un instante.
-¿Es por algún pasadizo secreto? ¡Wow! ¡No sabía que tenían de esos aquí!
-No es un pasadizo, es… una habilidad que descubrí hace poco.
-¿Una habilidad? ¿Tiene que ver con que últimamente no expulsas demasiada energía?
-Más o menos, creo que mi energía está hecha para eso, todavía no lo sé, pero hay algo más que necesito contarte- la expresión de Shirabe se tornó seria, de esas expresiones serias que Kirika sabía que eran por cosas malas.
-¿Es algo muy muy muy muuuuuy malo? – agarró a su diosa por los hombros.
Shirabe no respondió, un momento después le sonrió - ¿Me acompañarás?- agarró las manos de su guerrera.
-Hasta el fin del mundo- la rubia se sonrojó y se acercó a escasos centímetros de la joven heredera.
-Esa es mi Kiri-chan- Shirabe sonrió contenta y besó la mejilla de su guerrera.
-¿Y A dónde iremos?- preguntó sin soltar las manos de Shirabe.
-Allá- Shirabe se soltó de una mano y señaló el cielo, la luna.
-¿Cómo iremos allá? ¿Los guerreros sagrados podemos ir al exterior?- Kirika apretó la mano de su diosa.
-Tú eres mi guerrera, estoy segura que podrás.
-¿Estás segura de esto? – Kirika estaba demasiado preocupada, su diosa a veces tenía ideas poco convenientes, pero como siempre la rubia la seguiría a donde fuera.
-Este será nuestro secreto- Shirabe colocó su dedo índice en los labios de Kirika, quien se sonrojó al instante y cerró los ojos con fuerza. De un momento a otro, la heredera de la luna y su guerrera estaban ya en la luna misma. Al abrir los ojos, lo primero que la guerrera visualizó fue a su joven diosa sonriendo y detrás de ella una gran edificación.
-¡¿Qué es esto?!- la rubia se dejó caer al suelo.
…
Como habían acordado, las demás pusieron al tanto de los acontecimientos a la peli-blanca, Chris sentía que era creíble especialmente porque se sentía segura con la joven de nombre Miku.
-Dijeron que todavía está en pruebas pero podemos usarlo al menos para saber qué tan efectivo es al desbloquear tus recuerdos y por cuánto tiempo – Maria ya había terminado de explicar los avances de su grupo de científicos y doctores.
-Suena riesgoso pero ¿por qué no? Lo peor que pueda pasar será que no funcione- Chris se mostró animada a probar.
Al final era decisión de ella, las demás podrían opinar lo que quisieran pero si Chris decía que había que intentarlo, entonces eso iban a hacer.
El grupo se dirigió al templo de la luna y fueron directo al laboratorio.
Luego de unas preparaciones, los científicos pidieron a Chris que se conectara algo en la cabeza.
Era como si nada ocurriera, ¿cómo sabían si estaba funcionando?
El proceso terminó y Chris abrió los ojos, al abrirlos miró a Miku y a Hibiki – Así que… ¿cómo sé que esta cosa funcionó?- Chris miraba el aparato que estaba apuntando a su cabeza desde el techo.
-¿Recuerdas algo del pasado?-
-Hm… - Chris meditó un momento - ¡Ah! Había dos lámparas en tu casa y estábamos contando historias de terror con tu mamá– señaló a Miku – de ti no tengo ningún recuerdo – señaló a Hibiki.
-¡Oye!
Miku dejó escapar una lágrima. Era un simple recuerdo, pero era un gran avance.
-¿Así que los recuerdos llegan al azar?- Maria preguntó a sus científicos.
-Todavía no podemos manejar el orden en que el cerebro se desbloquea y como dijimos antes, tampoco tenemos la seguridad de que los recuerdos desbloqueados no se vuelvan a bloquear.
-¡Pero significa que sí pueden recuperarlos!- Miku habló en voz alta incapaz de contener su felicidad, era un recuerdo insignificante pero habían recuperado un fragmento de su vida juntas.
-¡Waaaah jaja! – Hibiki abrazó a Miku efusivamente - ¡Significa que ya no correrás peligro con ella y que ahora puede estar con nosotras cuando quiera! ¡Wejejeje felicidades Miku!
-Hagan eso en casa- Chris balbuceó esas palabras y cruzó los brazos mientras miraba a otro lugar. Estaba sonrojada y avergonzada por las muestras de afecto de esa guerrera y Miku, le incomodaba de diferentes maneras.
Las demás rieron por el ambiente animoso que había. Era un pequeño momento en que olvidaban todos los problemas que habían ocurrido.
-¿Chris-chan?- Miku, que seguía siendo abrazada por Hibiki, miró de reojo a la diosa del fuego. Sabía que Chris no recordaba nada de que fueran novias, y honestamente Miku prefería que por ahora fuera así. Si pudiera… ella misma borraría todos los recuerdos de Chris y ella juntas, así tal vez Chris no tendría que arriesgar su vida por la joven diosa y así si algo malo fuera a ocurrirle a Miku, a Chris no se le rompería demasiado el corazón. Pero debía admitirlo, las palabras dichas por la peli-blanca en ese momento dolían, simplemente dolían y Miku sabía que eventualmente podría doler mucho más.
Continuará…
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
~(-w-)~ Yey
Me animé a ver el segundo opening de Kakegurui y uy 7u7 no es lo que esperaba pero me gusta.
Vi Hugtto Precure y tengo sentimientos encontrados. Y ya sé, me dije "no veré la siguiente temporada", luego no lo cumplo u.u
Ver que Dohwa estaba con Hyewong XD me generó lo mismo que cuando vi a Dohwa florecer XDDDX (más sentimientos encontrados. Sí quería verlas juntas, DX pero no así así, bueno sí así pero no en esas circunstancias DX).
Dodger el perro: Al contrario \o.o/ Gracias a ti por dejar un review TwT eso aliviana mi corazón de escritor. Y por fin recuperaron el primer recuerdo TwT solo falta alguno que demuestre que eran novias. Gracias y saludos owo/
sakurairo: Su batería es inagotable \O.O/ el jefecito de Chris ya dijo que luego va por ella y habrás más dolor, lo aseguro TTnTT Gracias y saludos owo/
¬w¬/ Saludos!
Autor del mal.
