Nuevamente pido un trillón de disculpas, enormemente solicito su piedad ante tanta e inexcusable tardanza, pero mis historias se congelaron en el tiempo, dejaron de hablarme, incluso mi hermoso Inuyasha, ( no no estoy loca) (creo o.O) el caso es que hasta ahora pude encontrar de nuevo el curso y la inspiración para continuar esta historia…
Disclaimer : El precioso de Inuyasha y el resto de la manada no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. Esta historia es sin fines de lucro, Yo solo descargo mi fanatismo con historias de ellos, producto de mi cabecita loca XD…
Este producto es responsabilidad de quien lo recomienda y de quien lo lee X3
…
Lemon explicito… Gore (mi primera Gore xD) (entiéndase sangrienta jejejeje)
Diálogos entre -.-
Pensamientos en cursivas (Historia narrada desde la perspectiva de Inuyasha…)
Inuyasha ha despertado... su sangre youkai reclama deseos de sangre, pero su mente lúcida mantendrá al borde del control estos deseos, pero ya no le quedan energía para controlar las demás perversiones, alcanzando a descargarse solo con la miko dueña de su deseo y pasión…
Capitulo 10:.- Heridas Remanentes
-Inuyasha… tranquilízate… onegai… no pasa nada… tranquilo…- se abraso de su cuello y junto su mejilla con la húmeda de él, acaricio su flequillo esperando a que el ojioscuro se tranquilizara solo un poco para poder soltar las esposas…
Lo veía llorar en silencio mirando al techo sin importarle que la morena lo viera o escuchar las dulces palabras que intentaba hacerle llegar, Kagome se levanto suavemente de su posición quedando a horcajadas sobre el vientre masculino aun sin romper la profunda unión con el cuerpo del moreno, quiso limpiar sus lagrimas pero notaba que sus manos aun tenían residuos de lubricante y sudor, con toda la pena de su corazón se fue desprendiendo de su piel notando un fuerte cosquilleo al separase finalmente de él, ninguno de los dos pudo aguantar emitir un ligero gemido debido a la placentera sensación de su separación, Inuyasha cerró los ojos avergonzado de todo y aun mas, deseaba aplicar contra sí mismo la técnica de suicidio más tradicional de Japón el harakiri, pero ni siquiera eso se sentía merecer, escapar a la muerte como un verdadero cobarde, no… merecía sufrir tanto o más por todo lo que había lastimado a Kagome a su amada Kagome y ni siquiera podría procesar qué demonios era lo que debía hacer… se sentía perdido, estaba perdido en un dolor y una depresión que lo ahogaba y no lo dejaba hablar o pensar con claridad…
Se movía lentamente, contando cada movimiento que hacia al separarse de él, intentando rosarlo con su piel y sus manos el mayor tiempo posible hasta que fue inevitable colocar los pies en el piso marmoleado y alejar por completo su contacto en busca de las llaves de las esposas que ya habían cumplido su cometido pero dudaba si las necesitaría de nuevo, después de todo Tetzuko afirmaba que esto no sería la última vez… se sonrojo por el pensamiento de saberse ligada sexualmente a Inuyasha, era una sensación tan pervertida y a la vez maravillosa, no sabía si lo que sentía era correcto; se miro al espejo de la pared que le quedaba en frente, su cabello revuelto que se le pegaba en algunas partes de su frente, su cara brillosa por el sudor y sus mejillas sonrojadas, sus piernas temblaban ligeramente por el cansancio que suponía el intentar mantenerse siempre cabalgando sobre el youkai enfebrecido, pero a pesar de todo las marcas amoratadas levemente verdosas en sus hombros y las dos incisiones en su cuello insistían en recordarle como había comenzado todo esto, la rabia y el temor volvía a surcar su pecho y su mente, recordándole lo doloroso que podía ser si simplemente dejaba al youkai hacerse con ella, porque todo tenia que ser tan complejo?, respiro profundo intentando aguantar, tratando hasta lo imposible de ignorar el saber que Inuyasha sin las cadenas que lo habían apresado la habría lastimado simplemente como la primera vez, una dolorosa sensación surco su pecho y erizo su piel, quería ignorarlo, dejarlo pasar pero sabia que aun era muy pronto para cuestionar esas situaciones, además en estos momentos tenía en sus manos la cordura de la versión humana de su amado hanyou quien tendido en la cama sabia que esperaba por ella, al igual que en esa noche cuando al final había logrado recobrar su cordura… aun en ese momento no había sido capaz de odiado, menos ahora… aunque seguía resentida por no haber sido capaz de confiar en ella y por lo mismo había terminado dañándola de una manera horrible, dolorosa e irreversible…
Localizo las llaves aun dentro de la envoltura nueva de cartón, se giro hacia él quien seguía exactamente como lo había dejado, admiro su cuerpo entristecida por su dolor y su pena, pero ni esa obvia angustia opacaba lo hermoso que se veía, su perfecto cuerpo esculpido, sus anchos brazos los proporcionados pectorales y ese abdomen plano y cuadriculado que trazaba cada musculo, él era la perfección personificada, a pesar de ser humano su musculatura no se veía disminuida en nada, únicamente su piel se volvía un tono mas bronceado, su cabello largo y negro como la noche más oscura y era tan lacio y suave, incluso más que cuando era plateado, su masculinidad enmarcada en risos negros la cual aun dormida portaba un tamaño considerable y esas piernas anchas y fuertes que se miraban capases de hazañas y saltos de increíble velocidad y altura, era perfecto en tantos sentidos y hermoso en cada uno de ellos… se acerco a él y libero la primera esposa de metal, el moreno la cerro en un puño y tallo sus ojos como si eso lograra hacer que dejara de llorar, consiguiendo únicamente emitir un ligero lamento que pareció venir desde lo profundo de su garganta, Kagome se enterneció por el gesto tan doloroso corriendo para rodear la cama y poder terminar de liberarlo, la segunda mano tuvo el destino de la primera y la azabache prefirió darle la privacidad que necesitaba mientras liberaba ambas piernas…
Se sentó en la cama sin tocarlo o rózalo, mirándolo por unos segundos antes de decidirse a hablar pues el moreno no lucia en condiciones de hacer nada mientras parecía querer esconderse entre sus manos
- hey… al menos ya eres humano…- su tono fue como si acabara de descubrir la biblioteca de Alejandría, después de decirlo hasta a ella le pareció un gesto exagerado…
Sin importarle el significado de sus palabras el hanyou apenas y descubrió uno de sus ojos enfocándola
-como puedes seguir hablándome después de todo esto?...-
-Inuyasha yo…-
-deberíamos aprovechar que e regresado a mi forma mas débil y terminar de una vez con-
-basta¡ lo ultimo que quiero es que te sientas mal por esto… kami¡ haces parecer como si todo esto fuera lo mas ruin que… - se quedo callada no sabia como demonios continuar su frase
-y acaso no lo es?...-
Ella se lo pregunto por unos momentos, se reflejo en los espejos y sus hombros y su cuello le hablaron de lo que podría estar pensando el moreno, la necesidad de hacerlo mas no el gusto por ello… ella suspiro cansada, su mente aun tenia muchas cosas, el dolor que Inuyasha le había causado aun no había desaparecido aunque ella deseaba seguir adelante con todo esto, lo amaba a pesar de todo y aunque aun no podía darle simplemente vuelta a la pagina ya que su cuerpo se rehusaba a ignorar su falta, viéndolo convertido en humano sentía que todo el peso del temor el rencor y el miedo de tenerlo de nuevo como un youkai intentando matarla había desaparecido al menos por esta noche, la noche de luna nueva… era una sensación refrescante, recién se daba cuenta que verlo así, tan sumiso y con su postura mas tierna y débil, solo deseaba acurrucarse a su lado, envolverse en sus brazos y dejar de pensar aunque sea solo por una noche…
Suspiro profundamente y se recostó en la cama, él la miro como si se hubiese vuelto loca, pero ella decidió ignorarlo, acomodándose suavemente a su lado, apenas rozando con un suave contacto las manos femeninas con las de él que temblaban ligeramente, tomando un ligero contacto de sus rodillas contra los muslos…
Inuyasha la miro a los ojos preguntándose en silencio como algo o alguien podía convertir en una pesadilla todo esto… solo un demonio seria capas de lograrlo…
-que haremos ahora? Kagome…- deseo poder simplemente retozar a su lado y acariciar sus cabellos, pero no se sentía ni con el derecho siquiera de estar dirigiéndole la palabra, el susurro de sus labios acompaño el suave movimiento de levantarse y comenzar a vestirse, la pelinegra lo veía desaparecer su tersa piel bajo ese aori rojo, ella resignada a dar el siguiente paso se metió al baño de la habitación.
…
Las cálidas gotas de agua lavaban su piel, mientras su mente pensaba en lo que les deparaba a ambos a partir de ahora, frente al espejo la morena noto que las líneas moradas que solía tener debajo de las dos incisiones que habían dejado los caninos de Inuyasha ahora habían desaparecido, dejando únicamente las cicatrices de los colmillos, no quiso meditar sobre eso, aunque eso solo significaba que una vez mas todo estaba conectado con el lado youkai de Inuyasha…
…
La observaba vestirse con ese conjunto de ropa interior negra con adornos rosas, la imagen de ella desvistiéndose sobre mi me regreso tan nítidamente a la mente que una oleada de calor me abarco por completo, en estos momentos agradecía mi apariencia humana que me ayudaba a disimular y a controlar con mas facilidad mis instintos, gire la vista para dejarla vestirse con tranquilidad, pero la gran cantidad de espejos por toda la habitación únicamente me permitió observarla desde diferentes y numerosos ángulos, de nuevo las betas marmoleadas tuvieron que ser mi entretenimiento, sus zapatillas escolares entraron en mi cuadro de visión y solo entonces levante mi vista, su suéter de cuello alto ocultaba sus heridas, pero sabía que seguían ahí, ella había regresado a esa expresión levemente molesta, pero yo no me sentía con ganas ni intenciones de decir algo, mucho menos de pelear o intentar imaginar siquiera lo que pasaba por su mente, no tenia ningún derecho sobre eso, por primera vez en mi vida solo esperaba la siguiente orden tan ansioso como un perro amaestrado…
Ella veía en esa mirada oscura un lastimoso vacio, la tristeza y la desesperación que nunca antes había notado en esos ojos normalmente llenos de vida y altanería, esos ojos que negros o dorados solían verte y analizarte a la vez, esos ojos que desbordaban una variada gama de sentimientos, que fanfarroneaban seguridad y coraje, que llenos de determinación te retaban en segundos y te advertían de la fortaleza de su dueño, ahora precian jemas de barata imitación sin brillo ni energía, la morena estrecho las manos masculinas, el calor de su contacto le recordaban la cruda realidad, aunque la ausencia de garras le recordaban de igual manera lo hermoso y frágil que incluso este demonio guerrero podía llegar a ser… era imposible odiarlo, menos aun al verlo tan lastimado de esta manera… era hora de dejar las cosas claras y tomar al toro por los cuernos o en este caso al demonio por las orejas…
-Inuyasha… estas arrepentido de lo que hiciste?…- él vio en esos intensos ojos canela que pedían algo mas haya de una explicación o una disculpa, pero como hacerle ver toda la extensión de sus palabras, como expresar en palabras todos esos sentimientos y angustias que lo atormentaban…
-yo jamás me creí capaz de lastimarte de esa manera Kagome yo… yo desearía nunca haberte hecho lo que te hice, pero ahora el saber que mi sangre te reclama de esa manera, yo no se que hacer Kagome, como puedo hacer que me perdones cuando yo mismo no estoy realmente seguro de no lastimarte de nuevo…- agradecía el estar en mi forma humana ya que así podía expresarme más fácilmente, solo esperaba que fuera suficiente para que ella me entendiera…
-bueno… si hay una forma…- escuche sus palabras y sentí una dolorosa opresión en mi pecho, ella estaba dándome una oportunidad, una que yo ni siquiera creí que pudiese existir, mucho menos merecer, lo que hice no tenia perdón alguno, maldita sea había abusado de ella y aquí estaba dándome una oportunidad¡…
-pídeme lo que sea Kagome yo solo… por favor, no se si podre… pero yo quiero… yo lo intentare, lo que sea…- silencie mis palabras, normalmente en mi condición humana me es mas fácil expresarme pues mis sentimientos fluyen con libertad, pero sentía que tantas eran las palabras que se amontonaban en mi garganta y en mi mente que no encontraba el orden adecuado para expresarlas…
La ojicanela comenzó a guardar todas las cosas que se había traído para esa ocasión, sin lograr evitar el sonrojarse al guardar el lubricante y el dildo rosado que le recordaban fieramente todo lo que habían hecho hace apenas unos momentos…
-todo esto fue porque ahora, este nuevo poder te lleva mas allá de lo que puedes controlar- ella cerro los ojos recordando varias frases diferentes en el diario de Tetzuko convenciéndose a si misma de lo que iba a decir
- eres y serás un youkai en mas ocasiones y aun mucho mas peligroso que si juntáramos todas las veces anteriores en que tuvimos que lidiar con eso, pero aun mas importante, terminaste lastimándome a tal grado porque no confiaste lo suficiente en nosotros como para decirnos lo que te pasaba, Inuyasha…- ella volteo a verlo, su mirada destilaba fuego e intentaba grabarlo en la mente de ese testarudo pero arrepentido hanyou…
-yo te prometo a ti, que tarde o temprano terminare por perdonarte, maldita sea¡ estoy segura de eso¡ pero solo y únicamente si tu me prometes que partir de ahora NO NO y NO te callaras absolutamente nada de lo que sientas o lo que estés pensando, especialmente si es tu lado youkai quien te lo esta exigiendo… estamos?-
-pero Kagome yo…-
-prométemelo, con un demonio¡ maldición¡ si realmente estas arrepentido de lo que paso harás esto por mi…lo harás por nosotros¡- las lagrimas destilaban de los ojos canela aun sin que su dueña se diera cuenta de eso, su voz se volvió aguda y desesperada, las manos empezaron a temblarle y sus piernas perdían cada vez mas la fuerza para poder sostenerla, pero la furia en su pecho la mantenían de pie
-esa noche Inuyasha, mas haya del dolor y el miedo solo podía preguntarme ¿porque?… porque me estabas haciendo todas esas cosas horribles, TU¡ maldición¡ la persona en quien mas malditamente confió estaba desgarrándome y matándome sin que yo pudiera hacer nada al respecto mas que el preguntarme porque…- su voz se corto en su garganta y tuvo que detener su dolorosa confesión mientras escondía su mirada entre sus manos, tratando de recuperar un poco el control, él mismo hanyou se dio cuenta de la humedad en sus mejillas comprobando en los múltiples espejos el hecho de que él mismo estaba llorando a pesar de no haberse dado cuenta cuando había comenzado…
-yo… no puedo… Kagome…-
Ella volvió a mirarlo, descifrándose fácilmente en su mirada achocolatada la pregunta obvia a tan escueta respuesta…
-lo que yo siento, mientras mas cerca estoy de perder el control de mi mismo, es tan bajo, tan despreciable, aun no se como es que soy capaz de algo como eso…- el moreno la miro con intensidad, destilando de su mirada una poderosa confusión que la ojicanela no recordaba haber visto antes, lo vio perderse fugazmente en una locura de ser aquello que mas repudiaba…
- maldita sea¡ me convierto en un demonio completo, con deseos de un demonio en todo sentido, es algo que no me gusta en absoluto, pero aun peor es saber que durante esos lapsos me gusta tanto lo que soy, que cuando regreso de esa realidad me doy tanto asco ¡Kagome!, por eso mi cuerpo rechaza física y mentalmente el ser lo que soy, un desagradable y grotesco demonio, con deseos de matar y de… de tantas atrocidades y ahora tu me exiges que te diga con exactitud todo lo que estoy sintiendo cuando yo mismo NO me veo capaz de aceptarlo, maldición… Kagome…- él se dejo caer arrodilladlo al suelo, apretaba sus manos en puños que de tener garras habría atravesado su piel hace mucho…
-porque?... yo también me lo pregunto… porque tiene que pasarme esto a mi?, porque a pesar de solo querer protegerte termino lastimándote?... porque?... también me gustaría tener una respuesta, lo único que se me ocurre es que esta en mi naturaleza y lo odio¡… trato de convencerme a mi mismo que no es lo que soy¡ que puedo controlarlo¡, que soy mejor que eso¡ que puedo superar esa oscuridad que en hay en mi mente¡ pero al final… al final no soy mas que un maldito demonio… un hibrido¡ mi existencia es un error, Kagome… no quiero ser un demonio dominado por la ira y el deseo, menos aun el involucrarte a ti en toda esta inmundicia, no me pidas que acepte y te cuente paso por paso como me voy degenerando, no podría soportarlo… yo… - perdí la fuerza de mi voz, inconscientemente me había abrasado a mi mismo intentando no ceder al deseo de desaparecer de esta realidad, al fin había podido darle un orden a mis pensamientos, solo esperaba que ella me comprendiera, el que hacer o no era algo que ya decidiría después…
Ella lo miraba arrodillado en el suelo, parecía un niño pequeño e inconsolable al que hacía mucho habían abandonado a su suerte, ahora la pelinegra entendía todo el dolor que él podría llegar a sentir, especialmente después de que su lado youkai lo hubiese dominado, miro sus manos femeninas y se pregunto qué haría ella si estuviera en una situación similar, que su poder causara más daño a quien tenía más cerca, que en vez de proteger terminara desgarrando a quien más amaba, recién comprendía que el daño y el horror que le hizo vivir esa noche era solo el haber compartido con ella una parte de ese enorme y oscuro peso que ese hanyou llevaba sobre su espalda, el no tener un verdadero control sobre tu cuerpo y tu poder, ella lo había experimentado de primera mano esa noche y al parecer a él le había dolido igual o aun peor pues él era quien había ocasionado todo, incapaz de dar marcha atrás o de resarcir sus acciones…
Ella suspiro con pesar, sintiendo en su pecho esa dolorosa y opresiva sensación que había tenido la primera vez que él había matado estando en estado youkai, él afirmaba no recordar nada de esa vez y el simple olor a sangre en sus garras había sido suficiente para perturbarlo, ella lo había perdonado esa vez que había descubierto esa nueva faceta que el mismo Inuyasha rechazaba, ahora era igual, pues era y al mismo tiempo no era su culpa…
Se arrodillo frente al pelinegro y con sumo cuidado acaricio esos largos mechones de seda negra, los ojos oscuros vacios la miraron esperando de ella más de lo ella misma se sentía capaz de dar, sonrió con tristeza sin fingir ningún sentimiento, no sentía correcto mentir haciendo promesas que parecían tan lejanas…
-oye, Inuyasha… superemos esto juntos, si? Al igual que todos los otros desafíos que hemos tenido… se que encontraremos la manera, solo hay que adaptarnos, establecer algunas condiciones para poder manejar esto… que te parece?...-
No dije nada, no sabía que mas decir, todo lo que sentía finalmente había podido expresarlo con palabras, me deje guiar por sus suaves manos, abandonamos la habitación y ella entrego las llaves a la encargada del lugar, retomamos en camino hacia la casa, durante todo el camino ninguno hablo, yo no me sentía capaz y ella parecía estar meditando en todo esto, sentía sus cálidas manos apresando las mías… no me soltó en ningún momento, se lo agradecí infinitamente pues estaba seguro que si me soltaba yo no podría seguir avanzando, odiaba la condición humana no solo por ser mi faceta más débil también era porque desde siempre me hacían sentir todo el dolor de mis pecados y mis faltas que cometía al ser hanyou, como humano me daba cuenta de la aberración que era mi existencia y merecía todos los desprecios de las otras razas, ahora sentía que en cualquier momento me quebraría, solo ella que caminaba frente a mí, ella y sus cálidas y suaves manos mantenían unido lo que soy…
Después de atravesar la ciudad de regreso al templo, llegaron cercanos a la media noche, la familia de Kagome ya estaba dormida excepto su madre que solo esperaba a que su hija regresara, se quedaron los tres en la sala mientras la sra Naomi les preparo unos sándwiches para cenar, curiosa por la condición humana de Inuyasha, aunque había sabido disimularlo, después de la cena su madre los dejos solos…
Ella se acerco a mí y me tomo por mis dos mechones negros para conseguir que la mirara, de nuevo aun no comprendía cómo podía querer estar a mi lado, aunque yo no sentía fuerzas para cuestionarlo…
-Inuyasha, supongo que serás humano el resto de la noche no es así?...- el moreno apenas y asintió con la cabeza, embelesado por la dulce sonrisa de ella, Kagome veía esa mirada vacía y solo sentía una enorme opresión en el pecho, se preguntaba que sería lo siguiente, si acaso algún día volvería a ver el brillo en esas orbes negras, extrañaba esos altaneros ojos dorados al igual que la versión oscura de ojos tiernos…
-vayamos arriba a descansar, mañana podremos regresar con los demás…- el moreno durmió refugiado en la esquina de la habitación, abrasado a Tessaiga como si se abrasara a su cordura, ella apenas logro conciliar el sueño después de varias vueltas en su cama…
…
Desperté en el momento en que mi transformación daba lugar, las palpitaciones en mi cuerpo y en mi mente me regresaban a mi estado hanyou, el intenso aroma impregnado en mi piel me recordaron lo que habíamos hecho la noche recién terminada, la fragancia de Kagome deliciosamente mezclada con la mía, me acerque a ella que aun dormía en su cama, se veía tan pacifica y hermosa, acaricie su mejillas sintiendo el suave calor y la tersura de su piel, mire mi marca en ella, esa mordida que le perduraría como mi vida durara, las marcas violáceas habían regresado al igual que mi estado demoniaco y de nuevo los recuerdos de cómo la había marcado atormentaron mi mente… salí aprisa de ahí, incapaz de mantener este aroma en mi piel por mas tiempo sin perder el control, cruce al otro lado sorprendiéndome al distinguir muy ceca de ahí los olores del resto de mi manada anexados al aroma de Sesshomaru que seguramente andaba muy cerca de ahí, no detuve mi carrera hasta que llegue al rio y sin meditarlo me arroje las frías aguas, en tiempo record deshice lo mas que pude el aroma a reciente copula de mi cuerpo y de mis ropas, de nuevo las marcas violáceas que me marcaban como youkai no estaban presentes, pero sabia que terminarían apareciendo en algunas horas, sin prisa rehíce el rumbo a la aldea, el olor de Sesshomaru se acercaba cada vez mas pero por alguna razón parecía ser aun mas prudente que de costumbre…
-Inuyasha, vaya creí que la señorita Kagome vendría contigo, cuando piensa volver?-
-Miroku… ella volverá mas al rato, después podremos continuar el viaje…-
-ya se encuentra mejor?...- la mirada interrogante de Sango parecían culparme de algo, tal vez de manera inconsciente, pero aun no era posible que supieran la falta que había cometido…
-si, …yo creo que será mejor que le preguntes a ella cuando vuelva… además… Sesshomaru esta cerca, será mejor que regresen a la aldea mientras averiguo que es lo que quiere…- ellos me miraron no muy convencidos antes de retornar sus pasos, aunque sus aromas me indicaron que realmente solo se escondieron a mi vista, quedando aun cerca de mi, como sea, esperaba que Sesshomaru no buscase pelea para que ellos no se pusieran en riesgo…
Me introduje lo suficiente en el bosque siempre en dirección de donde provenía el indiscutible aroma de mi hermano para que entendiera mi indirecta, en cuestión de momentos ya estaba parado frente a mi, claramente podía oler a su sirviente y a la pequeña rin cerca de ahí, no creo que quisiera pelear… en el momento que desenvaino su espada supe que me había equivocado…
-oh vamos Sesshomaru ahora que demonios quieres?…-
-no te preocupes Inuyasha, no pienso matarte, solo deseo comprobar algunas cosas…-
- y es que acaso soy tu muñeco de pruebas¡ si vienes a pelear conmigo será mejor que lo hagas en serio o te largas…-
-bien como desees…-
De igual manera desvaine a Tessaiga sintiendo un fuerte latir que abordo todo mi cuerpo, la sensación de poder me invadió por completo y en el reflejo de la hoja pude comprobar como mis marcas aparecían de nuevo… mi velocidad era impresionante aunque desde lo de Clare y la loca de azul no había tenido oportunidad de probarla en una verdadera batalla, Sesshomaru y yo chocamos espadas, el sonido metálico de ambas retumbaba por todo el bosque, podía sentir claramente como el poder de mi sangre se iba abriendo paso volviéndome mas rápido y certero, en un fiero mandoble logre zafarle la espada Tokiyin a Sesshomaru mandándola a volar lejos de un fácil alcance, pude notar en su expresión que ciertamente no se lo esperaba, utilizaría esa confusión para demostrarle lo que mi nuevo poder valía ahora, el sendero de mis ataques pasaban tan cerca de su piel, el cobarde lo único que podía hacer era esquivarlos… un látigo de luz salió de sus garras y una nube de veneno verde que exhalaron sus dedos lograron lo suficiente para que yo le diera la suficiente distancia que el necesitaba para levitar en el aire lejos de mi alcance, keh¡ patético¡ …aunque si realmente quisiera alcanzarlo se que encontraría la manera y aun me quedaban varios ataques a distancia con Tessaiga, pero ese no era el caso de esta pelea… sonreí satisfecho sin poder evitar el mostrarle mis desarrollados colmillos
-que pasa Sesshomaru, se te acabaron las ideas?- su mirada se volvió aguda y su youki aumento de súbito, desenvaino a Tenseiga y el meidou me paso tan cerca que la fuerza del viento absorbente del mas allá casi me hacen perder el equilibrio peligrosamente, tsk¡
-me gustaría saber cuanto logras mantener la trasformación antes de perder tu mente, pero no tengo tiempo para jugar contigo hermanito…-
-grrrr¡ si fuiste tu el que empezó ahora no te eches para atrás cobarde…-
- necesito que tu mujer este de este lado lo antes posible, no puedes seguir jugando al escondite- la mención de Kagome altero mis nervios y la forma en que se había escuchado de los labios de mi Aniki hicieron hervir mi sangre, nadie mas que yo tenia algún derecho de esperarla o llamarla
-grrr¡ donde ella este no te incumbe…- podía sentir que el frenesí de mi sangre empezaba a embotar mis sentidos y mi mente, la mirada sagaz que me dio Sesshomaru me hicieron darme cuenta que no era el único que notaba la intensidad del aumento de mi youki…
-Naraku a creado una extensión, un ilusionista, significa que a empezado a moverse, no se tú Ototo, pero ya me canse de jugar al gato y al ratón…- la mención de ese bastardo redirigieron la ira que estaba sintiendo, envaine mi espada y simplemente retome el rumbo hacia la aldea, el palpitar en mi pecho y las torrentadas de energía iban regresando a la normalidad lentamente mientras yo mismo me intentaba calmarme, Miroku y los demás me interceptaron casi enseguida, comenzaron a interrogarme de Sesshomaru y de Naraku, yo solo me limite a lo que Sesshomaru me había dicho escuetamente de la nueva creación de Naraku…
Estábamos de regreso en la cabaña de Kaede, Sango y Miroku se las ingeniaban en preparar algo decente con los pocos ingredientes que tenían disponibles, los veía divertirse tranquilamente como si no existiera nada que les preocupara, envidiaba su tranquilidad a pesar de saber que cada uno tenia sus propios problemas… al verlos ir de aquí para allá recordé o mas bien me di cuenta que Sesshomaru nunca antes me había buscado para darme información de Naraku, aunque si bien en alguna ocasión lo había hecho para pedirla, eso significaba que esa fue solo una tonta excusa para poder pelear conmigo, feh¡ creo que demostré mi punto al haberlo derrotado tan fácilmente…
…
Percibí su delicioso aroma, Kagome finalmente había regresado a esta época, me di cuenta que había pasado toda la mañana y parte de la tarde intentando no pensar en ella o mas bien intentando no pensar en las todas las implicaciones de ahora, el vértigo en mi estomago me advirtieron que en solo unos momentos finalmente ellos sabrían lo que había hecho, aunque Kagome no lo dijera o intentara mentir como había hecho con su familia ni Sango ni Miroku eran lo suficientemente estúpidos para no notar que las heridas en su cuerpo pertenecían a mis garras y a mis colmillos, mi cuerpo vibraba nervioso en antelación a mi juicio que estaba por venir…
…
Continuara…bueno, poco a poco va avanzando esta historia, jejejeje aun me quedan algunas cosas por poner y estoy ansiosa por llegar a "esa parte inevitable" que será a partir de ahora la relación de Inuyasha y Kagome XD(pervertida jajajaja) pero no kiero apresurarme, espero que me tengan paciencia, en especial por lo mucho que tardo en actualizar, pero no puedo evitarlo T_T
Reviews porfas, son el alimento de mi musa =^.^=
Atte: Kagome Nekko
