Hola queridos lectores mios :) Como cada domingo, actualizo este fic unica y solamente para ustedes, mil gracias, como cada vez, por sus hermosos y alentadores reviews! Espero que les siga gustando, que sigan comentando y que lo sigan disfrutando, tanto como yo disfrute escribirlo :) Montones de besos para todos!
Cataa*
Capítulo 10
Los días siguientes fueron muy calmados. Charlie se despidió de la familia prometiendo visitarlos mas a menudo, la señora Weasley se veía mas tranquila, cosa que contribuía un poco al decaído estado de ánimo del señor Weasley.
Percy, entre arrepentido y entre sentirse útil, se veía muy comprometido con las labores de reconstrucción del colegio, mientras Fleur y Bill preparaban su partida para aquella misma tarde.
George había convencido al señor Weasley de marcharse a La madriguera el mismo día, ya que no tenía sentido prolongar su estadía allí, además de que George realmente, no lo soportaba. La señora Weasley había aceptado por el bien de su hijo, y dijo que se quedaría con nosotros hasta después el baile, para marcharnos.
Ron se veía mucho mejor, y me alegraba contribuir en aquello, aunque por supuesto, tuve que contenerlo cuando se dio cuenta de que Harry había pasado la noche con Ginny, tal como lo hicimos nosotros. Pasaron una tarde entera sin hablarse, pero eso se acabó cuando se vieron en la necesidad de adquirir unas nuevas túnicas de gala para el baile.
Para el día del baile, los ánimos habían mejorado bastante. O al menos todos se obligaban a parecer contentos. Todos se esforzaban por ser felices, al menos por esa noche. Fleur, Bill, George y su padre, ya se habían marchado. Y con Ginny ya teníamos nuestras túnicas de gala.
-Vas a tener que ayudarme con esto –Le dije complicada a Ginny, mirándome frente al espejo
-Claro, por supuesto –Dijo en tono cariñoso –Quedarás hermosísima. ¿Estas emocionada? –Me preguntó con una gran sonrisa en el rostro
-No lo sé… -Contesté realmente nerviosa. Era el primer baile al que asistía con mi novio. Con Ron. Además era un baile en honor a los caídos. No sabía que sentir.
-Necesito un favor –Dijo Ginny sacándome de mis pensamientos
-¿Qué quieres? –Pregunté seria mirando su reflejo en el espejo
-Que me cubras… a Harry y a mi… esta noche… tu sabes… con Ron
-¿De nuevo? –Pregunté frunciendo el ceño –Ginny, no es tan fácil… ¡tengo que salvar a Harry de golpizas! –Ella me miró suplicante -¿Qué pretenden? ¿Hay algo que no me has contado Ginevra?
-¡Oh no! –Dijo con una sonrisa –No, no aún… pero, no lo sé, en estos momentos… nos necesitamos mucho más que antes…
-Veré que puedo hacer –Acepté comprensiva. Ginny me dedicó una gran sonrisa, mientras jugueteaba con mi pelo.
Ginny y yo nos pusimos nuestros vestidos. Y por supuesto ella lucía espectacular, mientras que yo me miraba en el espejo intentando convencerme de que no lucía mal.
Llevaba un vestido negro, que hacia precioso contraste con su blanca piel y su cabello rojizo. Le llegaba hasta un poco mas debajo de las rodillas y emitía un brillo sobrio, pero despampanante. Unas delgadas tiritas lo sujetaban por sus hombros y un sencillo escote en V resaltaba su joven y esbelta figura. Recogió su cabello en una coleta simple y alta. Estaba perfecta.
En cuanto a mi, mi vestido, o mas bien el vestido que Ginny eligió para mi, era de color rojo. Demasiado rojo. Pero recién cuando salimos de la tienda de túnicas, caí en la cuenta de mi adquisición, por que realmente estuve debatiéndome internamente durante todo el paseo, si era correcto presentarse en un baile después de todo. Así que decidí dejar de pensar.
Era un par de centímetros más corto que el de Ginny, terminaba justo sobre mis rodillas, con una caída bastante grácil. Se ceñía a mi cintura con un lazo, que Ginny anudó en mi espalda formando un moño. Arriba era sujetado por dos tiras, como el de Ginny.
Mi cabello por fin lucía unas ondas definidas, que caían por mi espalda, y se notaba cuanto había crecido mi cabello, cuya punta mas rebelde caía bajo mi busto.
Para aquél entonces, mis moretones estaban en el tono mas amarillento, casi desapareciendo, pero mis rasguños aún eran rosadas líneas que formaban diversos dibujos en mi piel, por lo cual, con un toque de su varita, Ginny los cubrió. Y para la marca que Bellatrix dejó en mi, no hubo mas remedio que ponerme una pulsera.
Me miré por última vez en el espejo, no muy convencida aún de todo esto. Supuestamente, los chicos nos estarían esperando en la sala común, así que Ginny y yo nos propusimos a bajar la escalera. Antes de pisar la sala, otra vez, la molesta vocecita de Lavender Brown, me hizo detener en seco. Me quede unos 4 escalones antes de tocar el suelo, sintiendo la mirada de Ginny penetrándome nerviosa.
-No puedo entender como me cambió por esa detestable sangre… ¡por esa! –Profirió Lavender Brown con un chillido perfectamente audible
-No sabes si es cierto –Le dijo tranquilamente una voz, que reconocí como la de Parvati Patil.
-Oh por favor Parvati… todos lo comentan, y tú los viste con sus propios ojos en el funeral, y yo no soy estúpida…-Tuve que contener una enorme carcajada. –En todo caso, siempre pensé que esa sabelotodo era la causa de nuestro rompimiento… la muy suelta salió de la habitación de Won-Won…
-Entonces no debería sorprenderte –Planteó su amiga
-¡Por supuesto que no me sorprende! –Le grito con impaciencia –No es cuestión de si me sorprende o no, ¡es cuanto me molesta!... Ron es tan guapo… y bueno… yo estaba tan enamorada –agregó con voz lastimera – ¡Y de un minuto a otro me cambia por un ratón de biblioteca insoportable! –Ginny hizo el ademán de avanzar furiosa, pero la detuve estirando mi brazo hacia el lado.
-Ella te salvó Lavender –Inquirió Parvati. Hubo un silencio donde solo distinguí algunos balbuceos de parte de la rubia.
-Eso…bueno… eso… -Intentó decir – ¡Bueno y eso que!
-Solo decía… tal vez Ron nunca estuvo enamorado de ti… -Una sonrisa se dibujo en mi rostro al pensar en esa posibilidad, y al recordar las palabras de Ron que me lo confirmaban.
-¡¿Qué acabas de decir? ¡Como se te ocurre semejante tontería Parvati! –Gritó Lavender molesta -¡Tu no tienes idea! –Agregó chillando –Eso no es siquiera posible, el estaba conmigo por que me amaba tanto como yo a él –Sonaba más a auto convencimiento que a afirmación. –Además ni te imaginas las cosas horribles que Ron decía de ella…-Mi sonrisa se borró de mi cara. Ginny volvió a estudiarme con la mirada preocupada. Iba a decir algo, pero la fulminé con la mirada haciendo que callara.
-¿Enserio? –Inquirió Parvati, curiosa.
-Claro, lo insoportable que es, lo inteligente y superior que se cree…Ron me contó –Dijo bajando la voz, pero aún podía oírla a la perfección –que le pagó a Viktor Krum para ir con él al baile… ¿Tu realmente crees que una chica como ella, puede llegar a tener una verdadera relación con un chico tan popular como Viktor?... ¡Por supuesto que no!... Ron siempre decía, que tenía todo planeado, solo se hace la inocente… y… bueno, yo le creo… Si una vez le pago a Krum, yo creo que pudo haber hecho lo mismo con Mclaggen…-No me di cuenta como todo se volvió borroso, y que un río de lágrimas bajaba indetenible por mis mejillas, mientras que mis puños estaban rígidos y apretados en mis costados.
-¿Realmente crees eso? –Le preguntó Parvati
-Estoy segura… o debe haberlo hechizado… ¡Tal vez eso le hizo a Ron!, por que nadie en su sano juicio se podría fijar en alguien como ella…
Eso fue todo. Terminé de bajar las escaleras como un rayo sin darle tiempo a Ginny de reaccionar. Ni las miré, cuando pasé a su lado, solo oí un fingido "¡Ups!", que ignoré. Tuve que esquivar a toda la gente que se paseaba con sus parejas por el castillo, hasta que al fin, logré salir de allí a toda prisa.
No sabía si creerle o no a Lavender. Pero por alguna razón sus palabras me habían dolido tanto, sonaba como algo que Ron habría dicho en esos tiempos. Estaba muy confundida, por que Ron ya se había disculpado por todo el daño que me había causado… pero el hecho de pensar que algún día, había dicho tales cosas sobre mí, sin importar las circunstancias…
Estaba echa un mar de lágrimas, enfadada y dolida. Apenas había comenzado la noche y ya estaba arruinada. Ni siquiera quería ir a este estúpido baile era una falta de respeto a todo lo que estaba pasando. Deberíamos haber vuelto a casa junto con el señor Weasley, y yo debería haber ido por mis padres. No. Por mis padres no... no todavía, sólo lo decía por que estaba enfadada con Ron. ¡Ron!, ¿por que siempre que las cosas parecían ir bien entre nosotros alguna maldita circunstancia se interponía entre nosotros?, o más bien una maldita rubia... ¡Como detestaba a Lavender Brown!
Seguí caminando con furia rápidamente, mientras la mezcla de pensamientos abrumaban mi mente, y sin darme cuenta me encontraba a las afueras del bosque prohibido. Al encontrarme ahí, sola, enfurecida y triste me apoyé contra el árbol más cercano y me lancé a llorar con más ganas. No paso mucho tiempo para que a través de mis vidriosos ojos, divisara una silueta a toda velocidad hacía mí. Cuando confirmé mis sospechas, sin pensarlo, di la vuelta y corrí con ganas internándome lo más que pude dentro del oscuro bosque.
