Hola! :3

Les vengo a molestar con otro capítulo del Fanfic.

Bien, ya disfrutaron del amor y la cursilería xD Ahora algo de drama :O Ya le toca no? :p

Por cierto, me encantaron los hermosos comentarios que me dejaron en el especial nwn

Espero y les guste este capítulo (como todos los demás xD)…disfruten ;D

Shugo chara y sus personajes usados en esta historia no me pertenecen (si lo hiciera, habría Amuto a más no poder y Tadase ya habría muerto :3) Pertenece a Peach-Pit y este Fanfic ha sido creado por fan para fans con el simple objetivo de entretener (y hacer que las lectoras mueran de un derrame nasal *u*)

P.D. Díganme si les molesta que ponga tantas caritas._. Porque creo que tengo una obsesión con ellas y me pregunto si debo parar…GRACIAS!


IKUTO POV

Cuando el aire en nuestros pulmones se acabó, tuvimos que separarnos, nuestros ojos se abrieron lentamente, pude ver un pequeño rastro de humo entre nuestros labios. Ella respiraba agitadamente mientras yo observaba sus hermosos ojos ámbares que me miraban acompañados por unas mejillas sonrojadas, algo que no cambiaría por absolutamente nada en el mundo.

Amu sonrió apenada, agacho la cabeza y me alejo delicadamente con su mano en mi pecho mientras yo nos levantaba lentamente.

-¿Sabes? Besas horrible- dije divertido interrumpiendo el silencio que se había acomodado entre nosotros.

-I-idiota- gruño mientras fruncía el ceño y desviaba la mirada enojada. Yo me acerqué a ella lentamente sin que se diese cuenta.

-Pero no te preocupes que de eso me encargo yo- susurré en orgulloso a su oído. Ella giro su rostro un poco, su cara estaba completamente roja. Yo traté intensamente de no reír en ese momento, era como un tomate viviente y sus ojos eran pequeñas semillas de fresa. De verdad que pude ver aquella imagen en mi mente, no pude más y eché a reír fuertemente.

-D-de que te ríes- dijo una Amu molesta volteando a verme indignada. Estaba claro que sabía que me reía de ella.

-Hmp!- refunfuño ella cruzando los brazos mientras yo disminuía la risa.

-Lo siento linda- dije disculpándome sinceramente.

-Pero es que eres hermosa cuando te sonrojas así- ...-¿Qué? No tengo razón para mentir ¿o si?

-P-pervertido!- grito ella toda enrojecida, ya no sabía si por vergüenza o por enojo. Caminó de nuevo hasta el hotel dando pisadas fuertes mientras salía humo de su cabeza, como si estuviera hirviendo algo en ella. Vi una pequeña sonrisa justo cuando giro su cabeza. Suspire tranquilo, nadie podría enfadarse con este hermoso rostro.


Cuando regresamos al hotel, lo hicimos completamente en silencio, no había nada que decir, todo había quedado silenciado con aquel beso.

Volteé a ver a Amu discretamente, sus mejillas seguían un poco sonrojadas, miraba hacia abajo sonriente.

La acompañe afuera de su puerta. A juzgar por el ruido en la otra habitación, su hermana y el otro seguían ahí, suspire tranquilo, no supe ni por qué.

-Buenas noches- dijo ella casi inaudible.

-Lo siento…enserio- dije repentinamente. Por supuesto que no me arrepentía del beso, pero siento que la he presionado.

-P-porque…- dijo ella desconcertada.

-Buenas noches pequeña- dije mirándola a los ojos mientras besaba los cabellos rosados de su cabeza.

-Gracias- dijo ella mientras me veía alejarme, no sé que me estaba pasando. Jamás había actuado de aquella manera con alguien, jamás me había enamorado de verdad…¿Por qué lo que siento es amor no?.

A pesar de solo conocerla hace nada, jamás había sentido tantas ganas de pasar tanto tiempo con alguien, saber que hacía, con quien estaba y en donde, ¿Qué estará pensando?, ¿le habrá pasado algo malo hoy? Como quisiera estar con ella en ese caso.

-Hmp quien lo diría, el gran Ikuto por fin sentó cabeza- Escuche una voz familiar justo en frente de la puerta de mi habitación.

-Kuukai…¿lo escuchaste todo?- al parecer había pensado en voz alta.

-Cada palabra- dijo el con un semblante serio.

-Yo…se que Tadase…

-Tu carrera se hiría al caño sabes?

-¿Pero que dices?- dije confundido por su actitud tan fría.

-¿Recuerdas cada que andabas con alguien? ¿Recuerdas cuanto bajaban las ventas? ¿Recuerdas que la disquera casi nos manda a la mierda?- El tenía los brazos cruzados. Es cierto que la música era lo que más amaba, pero aún así, tenía mucho tiempo pensando en renunciar. No es que no me importara mi carrera, esque no me gustaba hacer lo que más amaba si era por obligación.

-Pero al final...nadie manda al corazón- dijo el interrumpiéndo mis pensamientos.

-Y debes pelear por lo que amas- yo lo mire sorprendido. ¿que mierda?

-¿Sabes? Como tu mejor amigo no me gusta mucho lo que te voy a decir, pero como tu manager, sí. Debes dejar de surfear entre muchas olas por que al final puedes caer. Debes elegir una- Su semblante cambio a uno completamente serio.

-Hablaremos de esto después- le dije a Kuukai mientras entraba a la habitación un poco molesto. Por supuesto que me molestaba que me diera a elegir, pero de cierta forma, tenía razón. Como dije antes, odiaba que tuviera la razón.

Vi a Tadase en la cocina, Utau y Nagihiko estaban en el balcón, platicando de quien sabe qué, pero de verdad parecían serios.

-¿Qué haces aquí, los invitados esperan- dije dirigiéndome a la cocina con Kuukai detrás de mí.

-Es que… querían hablar en privado, dijeron que era algo muy importante, creo que fue cuando mencione a los padres de los dos…Nagihiko se puso muy serio.

-No quieres algo de tomar?- pregunto Kuukai dirigiéndose a la botella que habíamos traído.

-No, gracias…me despediré de ellos y me iré a dormir- dije caminando hacia el balcón. Di pequeños golpes al cristal para llamar su atención. Ellos se giraron, Utau tenía los ojos llorosos.

-Adiós- dije moviendo mi mano en forma de despedida.

Ellos dieron una reverencia pequeña dando las gracias. Me dirigí a mi cuarto.

-Feliz cumpleaños mini-rey- le dije a Tadase por último mientras cerraba mi puerta.

Me quité la ropa tirándola en el suelo…creo que Tadase y Kuukai tienen razón, soy muy desordenado.

Me puse la pijama de la noche anterior, deje la puerta de mi balcón ligeramente abierta, como siempre, y me recosté en la cama a esperar el sueño.

Puse mis brazos detrás de mi cabeza haciendo un tipo de almohada. Me molestaba tener que escoger entre dos cosas que amaba. Estaba peleando entre dos pensamientos completamente egoístas. Por un lado, quería pelear por Amu y quedarme con ella, pero, que pasaría con mi carrera? Ser iría al caño debido a que a las fans solo les importa una cara bonita que apreciar. Pero eso no le importaba a nadie, ni a mi propio padre que también fue músico, a el siempre le importo el dinero y la fama que ganaba entre las mujeres. Se la pasaba en fiestas y alcohol. Después, se le acabo el espectáculo cuando supo que mi madre estaba embarazada de mi. Si claro, un error "no es mio". Después de abandonar a mi madre por no renunciar a su vida de mujeriego, ella se enamoro de nuevo y tuvo a Tadase con otro hombre. Años después, mi padre se entera de mi "GRAN TALENTO" con el violín y decide mágicamente reconocer que yo era su hijo y así poder usarme para ganar más dinero conmigo. ¿Que porque no me pude negar? Si, pude haberlo hecho, pero en ese momento era un adolescente. Mi madre se negó rotundamente, a mi estúpida idea, pero, en ese momento, ella había sufrido muchas carencias tratando de mantenernos, y quería pagárselo de alguna manera. Yo prometí obedecer a mi nuevo padre con la condición de que ayudara a mi madre. "Trato hecho"...Sellé mi sentencia de cárcel.

-Espera Utau, yo traté de oponerme- Escuche la voz de Nagihiko.

-¿Pero qué mierda?- susurre sentándome en la orilla de la cama.

-No- sollozo Utau. Me dirigí al balcón, donde las voces se escuchaban más claras.

Claro, mi balcón es junto al que está en la sala.

-Sabes que yo jamás lastimaría a Amu- Iba a regresar a mi cama, pero entonces escuche su nombre.

Con frío en los pies, salí a mi balcón silenciosamente para escuchar la conversación. Lo sé, está mal escuchar conversaciones privadas, pero hablaban de lastimar a Amu, eso sí que no.

-Por eso vine "casualmente" a París, tenía que decírtelo…y a ella también- Nagihiko hablaba con una voz suplicante.

-Pero…porque ella- lloró Utau.

-¿No se han cansado aún de desgraciarle la vida quitándole lo que más ama?

-¿Sabes? Lo mismo les dije en cuanto me avisaron- dijo Nagihiko con la voz a punto de quebrarse.

¿Qué es lo que ama Amu? ¿Oposición? ¿Lastimar a Amu? ¿Avisarle a él de qué? No comprendía nada.

-Su maldita ambición con el dinero ha llegado lejos, primero, cuando nació, mágicamente se volvieron tacaños con ella, después, la presionaron a ir a clases de piano por años, y cuando lo empezó a disfrutar de verdad, la separan de su sueño y la alejan de la música…y ahora- gruñe Utau.

-¡¿Ahora quieren llevarla al altar tan joven y sin su consentimiento?!- Utau se estaba hecha una furia, yo me sorprendí mucho, ¿Amu ya estaba comprometida y ni siquiera lo sabía? ¿Qué clase de persona la obligaría a hacer eso?

-Tus padres me han mandado únicamente para eso, para preparar a Amu…yo, de verdad no quería hacerlo…-Nagihiko se quebró, pude escuchar sus sollozos.

-Me han amenazado con que me quitarían mi carrera y harían todo lo posible para que no encuentre ningún tipo de trabajo si no me casaba con ella-

Amu va a casarse con…¿Nagihiko?

Escuche a Utau salir del balcón repentinamente con Nagihiko detrás de ella. Entré de nuevo a mi habitación y pegué la oreja a la puerta. (N/A: Ikuto quiere saber absolutamente todo sobre el chisme xD)

-Tenemos que irnos, lo siento mucho- dijo Utau seria.

-B-bueno, espero que la hayan pasado bien, y pueden venir cuando quieran- dijo Tadase gentil…como siempre –Solo si vienen con Amu- pensé yo embarrando toda mi mejilla en la puerta.

-Claro, muchas gracias- Entonces la puerta se cerró de golpe.

Todo se quedo en silencio.

Regresé a mi cama y me recosté de lado sobre la almohada, afligido, debo admitir.

-¿Y que se supone que debo hacer?

AMU POV

Esa noche no pude dormir bien, solo recordaba la dulce sensación de los labios de Ikuto sobre los míos. Yo no creía en esas cosas de mariposas en estomago, pero hoy descubrí que eran reales.

Y en mi caso, no habían sido mariposas, no, había sentido todo un zoológico dentro de mi estomago cuando el me besó. La escena se repetía mil veces en mi cabeza mientras yo trataba de no brincar sobre la cama de felicidad.

Creo que jamás había sentido algo así por alguien. A pesar de que lo acababa de conocer, había cambiado mi forma de pensar en cuanto me besó, nunca había pensado en amor, nunca pensé que me enamoraría tan pronto y de esta manera. Podrían decir que aún soy una niña y que no sé lo que quiero, de hecho, yo también lo pensaba así, pero creo que después de todo si lo sabía. Había tenido fama de provocar problemas en la disquera por algunas rebeldías, pero hace años que no escucho nada de él que no sea sobre sus conciertos y de la fama que ha estado cobrando durante este año en todo el mundo.

Yo ya estaba recostada en mi cama tratando de dormir (o más bien tratando de dejar de pensar) hasta que escuche la puerta de la habitación cerrarse de golpe, yo me exalte un poco por el ruido. Escuche a Nagihiko y a Utau, y escuche a alguien acercarse a mi puerta. Rápidamente me tapé con la cobija hasta la nariz y fingí estar dormida. La puerta se abrió dejando ver la cegadora luz de la sala. Escuche las zapatillas con tacón de Utau. Ella se sentó en la orilla de mi cama. Se quedó en silencio por unos escasos minutos mientras escarmenaba mi rosado cabello con sus dedos, como solía hacerlo cuando éramos pequeñas y ella me consolaba porque mis padres me regañaban al no haber sacado un 10 en alguna materia de la escuela. Viejos y amargos recuerdos, pero aún así, ella perseveraba la inocencia en sus caricias, y la delicadeza con la que lo hacía, me daba melancolía.

-Amu, hermana, se niña mientras puedas- dijo en susurro casi inaudible mientras pasaba uno de mis enredados cabellos detrás de mi oreja. Quedé perpleja por aquel comentario tan repentino, ¿Y qué quería decir con eso?

-Te amo- susurró de nuevo mientras me daba un beso en la cabeza, cerca de mi frente. Sentí algo húmedo cuando hizo aquello. Cuando bajó su cabeza, una de sus frías lágrimas resbalo por mi mejilla. Ella…¿lloraba? ¿Pero porqué?

Quería abrazarla y decirle que era lo que pasaba, pero entonces recordé que fingía estar dormida, se habría enfadado por si lo descubría. Ella se retiró de la habitación y cerró la puerta dejándome a oscuras de nuevo. En cuanto cerró la puerta, yo me levante exaltada y corrí hasta la puerta de mi cuarto pegando la oreja para tratar de escuchar algo.

-Nagihiko…- dijo Utau con la voz quebrada, hubo un largo silencio.

-¿Qué vamos a hacer?- dijo Utau llorando. Me fije por la pequeña abertura que había en la perilla y vi a Utau en los brazos de Nagihiko.

¿Qué mierda estaba pasando? ¿Cómo ha pasado todo eso? ¿Acaso sucedió algo en la habitación de Tadase?

Utau se veía devastada, y ahora Nagihiko acariciaba su cabello como ella lo había hecho hace un momento conmigo.

¿Dónde quedó mi enérgica hermana? ¿Por qué mis ojos están húmedos? ¿Por qué no dejo de llorar?

Me dirijo a mi cama de nuevo y me cubro con la cobija como si ella me fuera a proteger de mis propias lágrimas. Odio ver a Utau así. Después de un rato de llorar, me quedo dormida y lo último que alcanza a percibir mi oído, fue la voz de Nagihiko.

-Ni yo lo sé.

Los imagino a él y a mi hermana tratando de consolarse el uno al otro sin lograr nada.

¿Qué es lo que está pasando?- pienso mientras caigo en un profundo sueño perdiéndome así se toda preocupación que tenía en ese momento.


-Amu! Levántate ya!

Yo me levanto de golpe e inmediatamente siento un enorme dolor de cabeza, yo la sostengo presionándola fuertemente, siento que se va a caer de mi cuello. La puerta se abre de golpe haciendo un gran ruido cuando choca contra la pared.

-¿Qué hora es?- digo somnolienta y aún sosteniendo mi cabeza.

-Más o menos la 1:30 pm- dice ella mientras me ofrece una taza de café y una aspirina.

-Oh por dios, mi cabeza da vueltas.

-No me extraña, es tu primera vez tomando vino, y además de un solo trago.

Su voz me da pitidos en lo más profundo me los oídos.

-Shh shh- digo tomando el café y la aspirina de sus manos.

De pronto reacciono y me doy cuenta de la hora.

-¿Enserio dormí tanto?- digo casi en forma de grito.

-Tengo frío!- se queja Nagihiko desde el sillón de la sala. Seguro pidió otra cobija a Utau, no se la ha llevado y ahora no puede moverse por el frío.

-Lleva tratando de levantarse del sillón casi toda la mañana- dice Utau divertida mientras esboza una sonrisa picarona. Mi hermosa hermana gritona y enérgica ha vuelto, me alegro tanto.

-Te quiero- digo repentinamente mientras dejo el café en la mesa de noche y me abalanzo sobre ella dándole un abrazo.

-A-Amu, tu nunca…

-No importa- digo yo interrumpiendo lo que iba a decir. En ese momento solo quiero abrazarla como si fuera el último día de mi vida, quiero que nos quedemos así para siempre.

Ella corresponde tímidamente a mi abrazo algunos segundos después mientras da algunas palmaditas en mi espalda.

-Te quiero Utau...-No quiero que llores nunca jamás-...Te quiero, te quiero, te quiero...-No me gusta verte llorar-...Nunca te alejes de mi.

-Amu…-dice Utau en un pequeño susurro. Ella me abraza más fuerte mientras siento una gota caliente caer sobre mi hombro. ¿Será la última que vea verdad?

-Yo también te quiero pequeña.

IKUTO POV

Cuando desperté, inmediatamente miré el reloj: 1:45, había dormido muchísimo tiempo y hacía un frío endemoniado. Mire la puerta del balcón, la había dejado abierta por accidente. No podía moverme, tenía demasiado frío. No quería pararme a cerrarla, sentía que si salía de la cómoda y caliente cama, moriría de frío.

-Ikuto?- alguien tocaba a mi puerta, yo me senté en la cama perezosamente con los pies aún dentro de las cobijas, mi cuello y piel se erizo al sentir la fría brisa que entraba por la ventana. Cerré mis ojos tratando de acostumbrarme al frío hasta ser capaz de salir de la cama.

-¿Quieres desayunar?- Era Kuukai.

-E-en un momento v-voy- dije tartamudeando…espera…¿mi voz tartamudeo?

Kuukai entro a la habitación al notar también el tartamudeo.

-Oh por dios, hace demasiado frío aquí adentro- dijo el acercándose a cerrar la puerta del balcón –Gracias a dios- pensé aliviado.

-T-tengo demasiado frío- dije de nuevo tartamudeando. El se acerco extrañado y toco mi mejilla con su palma al revés.

-Ikuto, estas hirviendo- dijo el sorprendido.

-¿Cómo? P-pero si estoy muriendo de frío- dije tapándome más con la cobija que en ese momento se me hacía demasiado escasa, sentía un escalofrío por todo mi cuerpo.

-Tienes temperatura- dijo el ya no tan sorprendido.

-P-pero no me ha dado jam...

-Por supuesto, no te había dado porque no habías pasado la noche con la ventana abierta jamás- dijo él regañándome como si fuera mi madre.

-Ya, ya tranquilo, solo tomare una ducha y esperare a que baje

-Si claro, y yo me voy a creer que con este frío en realidad tomarás una ducha en agua fría- dijo cruzándose de brazos, creo que me conoce como la palma de su mano...como mi mamá ._. No, Kuukai conoce más de mi que mi propia madre.

-¿Y qué piensas hacer eh?- dije competitivo.

-Quédate aquí, si te atreves a moverte, te irá mal- Bueno, por mi no está nada mal, pero me encantaría otra cobija- pienso mientras lo miro marcharse del cuarto dejándome en la cama temblando

Varios minutos después aparece un Tadase en la puerta aún en pijama que me mira sorprendido.

-Wow, pensé que estarías huyendo

-¿Por qué habría de huir?- le dije extrañado.

-Bueno…Kuukai viene para acá con una enorme cubeta de hielos y unas esposas de metal.

Mi mirada cambió completamente, no me importaba el frío. Me levante inmediatamente y me quite el pantalón de la pijama para ponerme el que estaba tirado en el suelo. Me puse los primeros zapatos de meter que encontré y tomé mi chaqueta para salir por el balcón.

-Vuelve aquí cobarde!- escuche gritar a Kuukai que ya estaba en la puerta de mi habitación.

Salté hábilmente hasta el balcón de la sala y bloqueé la entrada con una mesa de metal y unas sillas que se encontraban ahí.

-Regresa aquí!- reclamo Kuukai desde el balcón de mi habitación mientras Tadase trataba de abrir la otra puerta de donde estaba yo.

-¿Pero qué mierda?- escuche una dulce voz a mis espaldas. (Si pero su vocabulario no es tan lindo xD)

-Amu!- dije volteando para verla.

-¿Por qué gritan tanto?- se quejó mientras sostenía su cabeza. Pobre, tenía resaca. Yo ni siquiera había tomado…bueno, solo una ._.

Sin dudarlo, me hice un poco hacía atrás para tomar vuelo y comencé a correr para saltar a su balcón.

-Ikuto!- escuche gritar a Amu.

Caí parado justo en frente de ella. Ella tenía los ojos cerrados y los brazos extendidos, parecía que quería abrazarme.

-Gracias por el abrazo Amu, muero de frío- dije atrapándola entre mis brazos, ella abrió inmediatamente los ojos y se sonrojó.

-Mierda Ikuto, estas caliente- dijo ella preocupada.

-Si, lo sé, estoy que ardo- dije en tono picaron para hacerla sonrojar más…funcionó. Me sentía de la patada, pero eso me hizo sentir aunque sea un poco mejor.

-T-tienes que entrar- me dijo ella mientras se separaba repentinamente y abría la puerta de su balcón. Amaba esas mejillas sonrojadas.

-I-Ikuto?- escuche la voz de su hermana…Utau al verme aparecer por el balcón. Al parecer había vuelto a la normalidad.

-¿Cómo mierd…-

-Tiene mucha temperatura- dijo Amu alarmada interrumpiendo a su hermana. No pensé que fuera para tanto, solo sentía un frío endemoniadamente extremo.

-¿Eh?- dijo Nagihiko sentándose en el sillón, donde antes esta acostado, yo fruncí el ceño.

"PUM, PUM, PUM" La puerta de la habitación sonó muy fuerte. (Lo siento, el presupuesto no alcanza para mejores onomatopeyas ._.)

-Ikuto, tienes que bajar esa temperatura- Gritó Kuukai desde afuera mientras Utau se acercaba para abrir la puerta.

-Pero hay formas no tan salvajes- dije retrocediendo, Amu y Nagihiko me detuvieron por detrás. ¿Cómo llegaron ahí? D:

-Ikuto, tienen razón, estas hirviendo- dijo Amu, tratando de hacerme recapacitar. –Gracias querida, no ayudes- pienso mientras trato de ver una salida.

-Mierda, solo es una pequeña temperatura.

-Ikuto, por favor- dijo suplicante mi hermosa Amu, que aún con pijama se ve hermosa.

De pronto todo se desvanece y se vuelve obscuro, lo último que siento es un golpe en la cabeza y a Amu tratando de hacerme reaccionar.


Seh, seh, creo que exagere un poco con el desmayo xD Pero si me emocione :p

Hay ese Ikuto, :'D es tan...caliente? xD

Y Amu, no bueno. Ya parece Candy con tanto drama xD Es más! Deberían hacer una telenovela con este Fanfic xD Sería definitivamente muy gracioso.

Mis dedos están entumidos :( Escribí todo el capitulo en viernes (no tuve clases l._./) y bueno...son 11 páginas. (normalmente solo escribo 8 y mi cerebro ya esta quemado ._.) :'D que hermoso no?

Esta semana me inspire muchisisisimo gracias a sus comentarios :'D Gracias

Ceselove123: Si habrá, pero más adelante y me gustaría mucho que me ayudes xD una vez intente hacer uno …y la verdad no me gusto como quedó xD necesitaba un poco más de…perversión? Pásame tu correo y así nos contactamos ;D

alejandra vargas: Oooh buena idea ;D Creo que la usare en el próximo cápitulo :D sería bueno y quedaría perfecto. AAAH! Ideas corren por mi cerebro como locas D: Te odio y te amo por haberme dado la idea. Espero complacerte con la "escena" que he seleccionado para tu idea :'D y Me encantaría que siguieras otras de mis historias :D De hecho, he estado pensando en hacer otra de Amuto xD (pero después de terminar esta)

Meicki: Muchas gracias, ese es objetivo :D

Hinamori Ayu-Sama: Oh stop it!, ;w; you make me blush :3

Azuki Tsukiyomi 2.0: Oh vamos, yo se que nadie aquí me mataría ya que se quedarían si Fanfic :3 MUAJAJAJAJAJAJ ._. (Te amo xD)

P.D. DEJEN TODOS DE PONER QUE ACTUALICE PRONTO d: De todos modos subiré en Domingo xD y no se preocupen que no dejare de subirlo :3 los amo demasiado para dejarlos sin final :'D

Recuerden dejarme un review aunque sea chiquito. Y que aquí se aceptan desde propuestas de matrimonio hasta mutilaciones a mi persona por si llego a subir tarde :'D (Y TAMPOCO SE OLVIDEN DE CHECAR MI OBSECION CON LAS CARITAS ._. Enserio debo saber si debo parar xD)

Sin más que escribir por hoy...

Nos leemos en el próximo capitulo!

Sayonara Desu! :3 P.D. Los amo! *w*