Disclaimer: todo lo relacionado con Harry Potter , su mundo y sus personajes, pertenece a J. K. Rowling; de pertenecerme a mi, Snape estaría vivo al igual que Fred y ya iríamos por el libro 18 o algo así.
Atención: esta historia es un Darry, o sea relaciones homosexuales con menciones (probablemente muy ligeras) de Slash, lemon y mpreg, si no te gusta te sugiero que busques otra historia.
Un muy gran agradecimiento a mi beta Lord´s Phoenix, por toda su ayuda y comprensión y una mención honorífica a mi amiga Dely por soportar mi mala ortografia.
-LA DECISIÓN CORRECTA-
Capitulo 10. Harry.
–No entiendo cual es el problema. –Los ojos cristalinos de Harry Potter no hacían mella en sus amigos.
–Harry, estamos en una guerra, esto solo te acarreará un punto débil, podría lastimarte –Hermione hablaba con un tono duro.
–¡Draco jamás me lastimaría! –Gritó el moreno –¡Ninguno de ellos!¡Son mis amigos y confío en ellos! ¡Y tendré este bebé, les guste o no!
–Ahora es Draco –Dijo sarcástico Ron –. Ahora son tus amigos, ¡Acaso eres idiota! Nosotros somos tus amigos, esos sangrepuras solo te manipulan, ellos solo ven un beneficio en tu "amistad".
–Harry no creo que lo esté pensando bien –La castaña trato de suavizar su tono, ya llevaban una hora con lo mismo –. Estamos en medio de una guerra. Yo sé cuánto deseas tener una familia, pero no el momento adecuado, ni la persona adecuada –Hermione se levantó de su asiento y se colocó frente a Harry – . Tienes que entenderlo, para ellos no significas nada. Te harán daño. No puedes arriesgarte, no puedes tener ese bebé.
–Yo … –Las lagrimas corrieron por sus mejillas – Yo lo amo. Amo a este bebé – Veía desconsoladamente a sus amigos –. Sé que las cosas son complicadas. Pero sinceramente creo que si salimos vivos de esta guerra, podemos tener una buena vida.
–No puedo creer lo que estoy escuchando –Murmuró un enojado Ron, ganándose la atención de los otros dos – ¡Eres idiota! ¿Acaso planeas cambiarte de bando? ¡Por que demonios nos estas traicionando! ¡Nosotros siempre hemos estado a tu lado!¡Por que nos traicionas de esta forma!
–¡No los estoy traicionando! –Harry no podía creer lo que escuchaba – Estoy enamorado de Draco, eso no quiere decir que los vaya a dejar –Esto ya era demasiado, tener una familia debería ser un evento feliz – Solo quiero que entiendan que lo protegeré, yo sé que él me ama. Claro que entiendo que las cosas van a ser difíciles pero podremos superarlo.
–Creo que estas siendo ingenuo – El tono de la chica volvía a ser hostil –. No hay forma de que eso pase, pon los pies en la tierra.
–¡Como demonios puedes decir eso! ¡Enamorado¡ ¿De Malfoy? ¡Acaso te han lavado el cerebro! –El pelirrojo cada vez parecía mas furioso –. Pensé que éramos amigos, pero esta claro que no te importamos, como pudiste hacernos esto – con esa última frase dejó el lugar.
–Harry en serio tienes que entender que esto solo te dañará, no es correcto –Y ella también se marchó.
Claro que entendía lo ingenuo que sonaba, las dificultades que se estaba agregando, por puro gusto. Estaba siendo egoísta, más que otra cosa. Lo único que sabía al cien por ciento era que se arrepentiría de no ver nacer a ese pequeño, era lo único bueno de esta guerra. Jamás le haría daño, aunque Draco no lo perdonara, jamás podría lastimar a su familia, no importando que ésta por el momento solo existiera en su cabeza.
Obviamente respetaba al hombre, ciertamente desarrolló alguna clase de afecto por él. Simplemente se había vuelto importante. Lo que no entendía es como si él mismo decía que tenia un nulo talento para las pociones, insistía en enseñarle a hacerlas. Remus estaba mas que dispuesto a realizar todas las pociones, entonces por que demonios Severus insistía en que él tenia que aprender a hacerlas.
–Severus, sé que tienes buenas intenciones –Un bastante pálido Harry se sostenía el abdomen tratando de retener por tercera ocasión su desayuno en su lugar –. Pero creo que no puedo hacer esto – Él profesor solo entrecerró los ojos –. En serio no tengo ni cinco minutos aquí y creo que me siento peor.
–No seas llorón Potter – El fabricante de pociones hizo caso omiso a la cara de incredulidad que puso el chico a su lado –. Si tienes edad suficiente para fornicar sin protección, entonces tienes edad para hacerte responsable de las consecuencias –Él susodicho se puso rápidamente rojo, su palidez no ayudó, esto plantó una mueca de satisfacción en el rostro del mayor.
–Severus …–Las pócimas empezaban a hervir y soltar sus extravagantes olores – Creo que no me siento … –El joven dio un paso hacia tras tratando de mantener el equilibrio y cuando todo se vio borroso fue sostenido justo por la muñeca, evitando caer de lleno al frío piso.
Un movimiento suave y fluido lo atrapó entre los brazos del mayor, debía dar gracias a los rápidos reflejos de Severus, no era la primera vez que evitaba un seguro golpe, a veces simplemente le acercaba a tiempo algún bote o recipiente para que pudiera vomitar la poco comida que tragaba de vez en cuanto. Realmente el ex profesor podía estar dándole la espalda o no estar en el lugar y aparecer justo cuando Harry lo necesitaba.
–Eres cálido – Susurró un débil y cómodo Harry.
–Estas peor de lo que creí –Dijo y Harry creyó oír algo de sarcasmo en su voz, suavemente fue alzado del suelo, no era la primera vez que Severus cargaba al mas joven, pero si fue la primera vez que este pareció acurrucarse en sus brazos –. Estas demasiado delgado, debes comer mas. –El mayor lo cargo con delicadeza hasta su cuarto.
–Eres buena persona. – Harry se negó a soltar la mano de Severus, cuando este pretendía dejarlo descansar en su habitación.
–¿Te tomaste todas las pociones? –Contestó el otro y apretó apenas su mano.
–Todas –Sonrío.
–¿Cuántas te tomaste?
–Veamos, todas … –Severus alzo una ceja, esa respuesta no lo convencía – Ah… la que es para fortalecer el cuerpo, la que me ayuda con los cambios físicos del embarazo, la que fortalece y hace maleable mi núcleo mágico – Harry contaba con los dedos cada que mencionaba una poción diferente –, la del mareo, la que me ayuda con los cambios emocionales y la poción que estabiliza el embarazo, seis en total.
–Creo que agregare alguna nutritiva, para que ganes peso – el joven soltó una ligera risa y asintió –. Descansa.
Tal vez tenían razón, no había forma alguna de que las cosas fueran por buen camino, conocía lo terco que podía ser Draco, seguro no entendería lo que hizo, tal vez se molestaría por que su descendencia tendría sangre muggle. Pero el quería soñar, la esperanza se pierde al último.
–Por favor, ya no llores –Le susurraba Fred mientras lo sostenía con fuerza –. Me rompe el corazón verte así, ya no llores.
El moreno se negaba a aceptar los consuelos de aquel que lo hacía llorar, o mejor dicho se negaba a darle la razón a Fred. Trataba de zafarse y salir huyendo de la discusión que no había podido ganar, pero el pelirrojo sólo lo abrazaba con más fuerza, susurrando palabras dulces y de amor que tanta falta le hacían.
–Por favor Harry –El pelirrojo no quería herirlo –. Lo entiendes ¿Verdad? –El moreno lo veía con su cara llena de lagrimas –. No quise ser malo, sabes que te amo y sólo quiero verte feliz.
–Siempre dices eso –La voz entrecortada de Harry, claramente hacía sufrir al otro –. Y siempre terminamos igual. Yo amo a Draco, por favor acéptalo.
–Yo … –Fred respiraba profundamente, trataba de alejar las lagrimas –. Yo ya lo se. Solo te pido una oportunidad –El de ojos verdes rehúyo la mirada suplicante del otro –. Yo te are feliz, te conozco muy bien, se que puedo hacerlo. – Harry no dijo nada y él siguió con su mismo discurso –. Sé que es cruel, pero es la verdad. Cuando Malfoy se entere que tú eres Amelia, él no pensará en el amor que se profesaban y en que lo protegiste, sólo pensara que te burlaste de él, que lo manipulaste para obtener información. No te perdonara y si crees que por estar esperando a su hijo te dará una oportunidad, estás muy equivocado, él despreciará que su descendencia tenga sangre muggle y lo sabes.
–Por favor ya no sigas –El moreno trataba infructuosamente salir de los fuertes brazos de Fred.
–Olvídalo, por favor. Tu lo entiendes ¿Verdad? No es que quiera ser malo. Yo te amo a ti y a ese pequeño que llevas, yo los haré muy felices a ambos. Pero no tienes futuro con Draco Malfoy ¿Lo sabes?
–¡Claro que lo sé! –Gritó un desesperado Harry –. Entiendo que tengo todas las de perder, pero me niego a perderme en mi propia miseria, si hay algo de esperanza me aferraré a ella –Por fin Fred lo había soltado –. Yo sé que me puedes hacer feliz, pero al menos ahora, no puedo dejar de pensar en Draco ¿No te haría eso miserable? Que yo aceptara todo lo que me ofreces y yo no pudiera darte nada.
Las lagrimas recorrieron el rostro del joven pelirrojo, tal vez si estaba pidiendo demasiado a alguien que literalmente perdió todo, su familia, su hogar, la persona a la que amo, su libertad. Los dos luchaban una guerra que solo parecía empeorar, pero Fred podía huir si así lo quería, Harry era el centro de la batalla y mientras no acabara con el enemigo definitivamente, cualquier cosa podía ser un paso en falso.
–Por favor, sólo una oportunidad, déjame demostrarte que no te arrepentirás de escogerme –Poso con ternura sus manos en el rostro de Harry y lo besó, no era la primera vez que lo hacia, él buscaba desesperadamente el amor del moreno y este consuelo y calidez.
–Yo, no puedo –Dijo Harry y se separó bruscamente con la cara nuevamente llena de lagrimas –. Es que yo … no se lo que siento por ti … yo … tengo una guerra que luchar, lo siento mucho . –Y se marcho del lugar.
No concentrarse era un lujo que no podía darse, la búsqueda de los Horrocruxes, las batallas sin cuartel y las desapariciones eran cosa de todos los días. Aun así él estaba ahí conteniendo un ataque de melancolía por el muy probable desprecio con que Draco actuaría el día que se enterara de toda la verdad. Estaría enojado por la gran mentira, probablemente no perdonaría la traición y nunca aceptaría a el niño que crecía en su vientre.
Harry no podía imaginar como se encontraría en ese momento si no fuera por las pociones de Severus, si a un a si se estaba volviendo paranoico y siempre melancólico, sin las pociones seguramente seria un desastre. Hoy especialmente era un mal día una vez mas discutió con Ron y Hermione, Fred lo defendió como quien defiende a su pareja y eso nuevamente desato una serie interminables de que tal si …, tal vez si yo …, debí de …
–Vamos Harry, no te pongas así, las cosas saldrán bien como siempre –Neville sonreía –. No te preocupes.
–No te agobies con cosas que aun no pasan, tú no sabes como reaccionará Draco –El tono de Luna sonaba casi maternal –. Ni siquiera sabes si ambos sobrevivirán a la guerra.
–¡Luna! –La reprendió un muy sorprendido Longbottom.
–Tiene razón –Respondió apesumbrado Harry –. Hay tantas cosas que pueden salir mal. Yo no puedo controlar nada. –Parecía que en cualquier momento rompería en llanto.
–Harry no digas eso. –Los ojos azules como un cielo en verano de Neville, parecían tratar de darle algo de luz a sus turbios pensamientos.
–Pero es la verdad –El moreno caminaba en un pequeño circulo, cualquiera podría ver que pronto tendría una zanja –. Ustedes díganme, y sean sinceros, como sangrepura. No creen que Draco podría despreciarme por mi origen, por lo que le hice. Tal vez debería quedarme con Fred, él me ama tanto. Y si no quiere al bebé, una cosa es que no me pueda perdonar, pero me resultaría insoportable que él no quisiera verlo...
–No creo que tenga que ver con que seamos sangrepura –Luna detuvo a Harry y lo vio a los ojos –. No creo que haya algún factor, mágico o no, que te diga como realmente va a reaccionar Draco.
–La única forma de que lo sepas es diciéndole. –Neville habló suave y con determinación.
Luna y Neville lo jalaron amistosamente y lo sentaron entre ambos, en un mullido y cómodo sillón, le acercaron una humeante taza de chocolate. Los tres veían el crepitante fuego de la chimenea, Harry suspiraba como si la vida se le fuera en eso, Luna se acomodo en su hombro y Neville se recargo en su costado.
–No se si tenga el valor para decirle. ¿Ustedes no se enojarían? –Preguntó en un susurro, con la mirada perdida en la nada.
–Si. –Fue la simple contestación de Luna y Harry se tenso con la respuesta.
–Cualquiera se enojaría –Prosiguió Neville –. Cualquiera dudaría si algo de eso fue verdad, si tú eres franco –Harry cerró fuertemente sus ojos –. Pero es lo normal con una situación como la suya.
–Tienes que ser sincero y darle tiempo– Luna sonreía mientras hablaba –, los dos se conocen, él se dará cuenta que le dices la verdad y ambos tendrán que aceptar las decisiones del otro.
–Verás que con el tiempo todo estará bien, no estas solo, siempre estaremos contigo –Y esa fue la ultima frase que Neville dijo en toda la noche.
Algo andaba mal, lo sabía, aunque escuchaba las voces de Severus y Fred, no entendía lo que estos le decían, todo le dolía, se sentía horrible, acaso algo salio mal en su ultima misión, no lo podía recordar, ¿Donde estaba?¿Que estaba pasando?
–Sujételo mas fuerte señor Weasley –Severus hacia el esfuerzo de mantener la cabeza de Harry quieta – Potter toma la poción, tienes que tomarla, ¿Me oyes? Tienes mucha fiebre tienes que tomar esta poción.
Fred Weasley hacía un gran trabajo tratando de mantener quieto a Harry sobre la cama, lo sujetaba por atrás con todo y piernas, el moreno llevaba ya dos días de intensa fiebre, se retorcía en la cama y se negaba a tomar las pociones.
–Por favor Harry toma las pociones, te harán sentir mejor – rogaba entre jadeos el pelirrojo.
–¡Severus! ¡Por favor llama a Draco! ¡Te lo suplico! –Cada que abría la boca el moreno lo hacia para gritar la misma cosa –¡Por favor ya no me tortures mas! ¡Déjame ver a Draco!¡Lo necesito! –Y la volvía a cerrar cuando le acercaban la poción.
–No te estamos torturando – El ex profesor ya se encontraba exhausto –. Por favor bebe la poción.
–Harry, tienes fiebre –Seguía con sus ruegos Fred –. Veras que te sentirás mejor pronto, pero bebe la poción.
–¡No!¡No me hagan daño!¡Draco ayúdame!¡Severus por favor!¡Necesito a Draco ¡No!
Entre la preocupación y la frustración Severus Snape, se trepó encima de Harry utilizando su peso para tener mas quieto a su joven ex alumno, con toda la fuerza que poseía, mantuvo la cabeza lo suficientemente quieta para obligarlo a tragarse toda la poción, casi lo asfixia al conservar su mano sobre su boca y nariz evitando que la escupiera . En cuestión de minutos dejó de gritar y moverse, el profesor se bajo y checó su estado.
–La fiebre debería bajar en una o dos horas –Limpió con cuidado la frente sudorosa de Harry –. Recuerda mantener un pulso mágico calmado y suave, hasta que su magia se regularice, cualquier anomalía házmelo saber de inmediato.
–Si, Snape –El pelirrojo soltaba su agarre y acomoda a Harry entre sus brazos, concentrándose en el pulso mágico constante y tranquilo que hacía atravesar todo el cuerpo del moreno –. Yo lo cuidare, no se preocupe.
En teoría la magia que soltaba Fred Weasley, ayudaría a que Harry se recuperara mas pronto, también lo relajaría y eso lograría que la poción actuara mejor. Severus podía ver todo el cariño y amor que el pelirrojo le profesaba al otro, creía que eso mas que otra cosa era lo que necesitaba el de ojos verdes, pero sabia que no todos podían obtener un final feliz. Draco, Harry y Fred, esperaba que solo uno obtuviera un trágico final y no los tres.
–¡Se puede saber en que demonios estaban pensando! ¡Los dos, salir al campo de batalla en sus condiciones! ¡Acaso no pensaron en las consecuencias que les pudieran acarrear!– Remus Lupin tenia al menos media hora regañando a su valiente esposa y al decidido Harry.
–Estamos bien, ¿Cuál es el problema? – Tonks no creía haber hecho nada malo –Acaso crees que nos quedaremos aquí de brazos cruzados mientras ustedes luchan.
–¡Claro que no! –claramente Remus estaba enojado –. Pero no hace falta que peleen en primera línea para ayudar, pueden hacer otras cosas, acaso no entienden el peligro en el que pusieron.
–Nunca estuvimos en peligro, créenos – Harry entendía el punto, pero no podía estarse quieto y callado en su propia guerra –. No hay forma alguna que yo pusiera en riesgo la vida de mi bebé y mucho menos a Tonks y su bebé.
–Ustedes deberían estar guardando reposo, acaban de entrar en el último trimestre –El hombre de brillantes ojos ámbar, no pensaba dar tan fácilmente el tema por zanjado –.¿Qué debo hacer para que entiendan que ya no pueden andar luchando a diestra y siniestra contra mortifagos? –El hombre se sobó las sienes.
–Amor, luchamos por que se necesitaba, pero no vamos a andar poniéndonos en peligro solo por capricho –Nymphadora se paró frente a su esposo y le tomó el rostro –. Ustedes son lo mejor que me ha pasado en la vida, no pienso perderlos.
Ambos sonrieron y compartieron un beso dulce y sólido. Un sonoro suspiro llegó a sus oídos, la mirada melancólica de Harry, ya no les era extraña, el muchacho extrañaba en desmedida a su amante. Y no importaba todo el esfuerzo de Fred, él nunca podría reemplazar al rubio, no importaba que el mismo moreno pusiera su propia voluntad en olvidarlo y quedarse con el pelirrojo, simplemente había cosas que el corazón se negaba a hacer.
Su cuerpo se encontraba mejor, el sanador no lo creía así, el pensaba que tenia que quedarse un tiempo mas. Pero si le habían dado permiso de asistir a los juicios para dar su declaración en persona, por que no podía irse directamente a su casa. Ya no soportaba el hospital, ya no soportaba estar solo.
Kingsley y el sanador eran las únicas personas que vio en meses. Y aquí estaba ahora en el ministerio, listo para el juicio conjunto de los Malfoy, el último. Estaba nervioso, los juicios de Pansy, Theo y Blaise habían concluido, sin cargos graves y libraron cualquier castigo donde estuviera incluido Azkaban, gracias a las declaraciones de "Amelia" que dio en total anonimato. Claro estaba que eso no bastaría para que se libraran los Malfoy, tenía que estar presente y relatar lo que vivió como Harry Potter, como gracias a los Malfoy había ganado la guerra.
Los vio llegar, no eran los mismos, Lucius aun no recuperaba todo su porte, aunque se veía mejor que en la ultima batalla, Narcissa le dedicó una suave sonrisa llena de tristeza y Draco cuando lo vio le pareció que su corazón volvía a palpitar después de mucho tiempo. Draco también lo vio, sus miradas se unieron unos segundos y ahí hubo algo que reconoció, Harry lo sintió y toda la esperanza resurgió en su interior.
El juicio fue como cualquier otro de esa época, testimonios, pruebas, gritos, víctimas y victimarios. Para sorpresa de muchos la familia Malfoy entera estaba fuera de Azkaban, la gran mayoría de la población mágica jamás entendió como era posible que su propio salvador defendiera con tanto ahínco a tan "malas personas". Harry dijo que él sólo decía la verdad de los hechos ocurridos en tan espantosa guerra donde ambos lados habían perdido.
–Potter –El mencionado dio media vuelta y ahí se encontraba Draco Malfoy, entrando por algún motivo al despacho de Kingsley –, el ministro, el futuro ministro, me dijo que estabas aquí, yo quería.. –Lo voz del rubio era suave y su mirada intensa, Harry se perdió en ella, hasta que noto la cercanía del otro – quería darte las gracias. No sé que habría sido de nosotros sin ti – Draco sonrío ligeramente.
–Yo … –El moreno solo pensaba en saltar a los brazos del otro, en el anhelo que lo provocaba besar sus labios –yo solo fui sincero, no tienes que agradecer nada.
–Tengo mucho que agradecerte, créeme –el de ojos grises no tenia ni la mas remota idea de por que se de pronto los ojos de Potter le parecían mas brillantes e intensos –, yo.. mi familia ahora tiene una nueva oportunidad, gracias a tu esfuerzo.
Y en un arranque que tiempo atrás se hubiera considerado indigno de cualquier Malfoy, Draco abrazó fuertemente a Harry, susurró un gracias, se separó apenas de él y posó una de sus manos en el rostro del moreno, se observaron en total silencio por unos minutos, entonces Draco le sonrío, como cuando le sonreía Amelia y se marchó.
Harry pensó que había muchas posibilidades de tener ese ridículo y cursi sueño de la familia feliz, pero tal vez debería pensarlo detenidamente cuando los seres que jugaban en su estomago se calmaran.
Kingsley entró en su oficina y se sorprendió mucho al encontrar un rojo como tomate Harry Potter sosteniéndose con una mano el estomago y con la otra de su escritorio, escuchó con detenimiento lo que paso y soltó una gran carcajada. Llevó de vuelta al salvador del mundo mágico a San Mungo, muy conciente que el estado mental de éste ya se estaba recuperando, esperando que muy pronto su núcleo mágico fuera estable de nuevo y así el joven Harry pudiera obtener la vida que tanto se merecía.
–Pero … es que no se ve bien, es demasiado … rudo –Había una sola cosa que Harry Potter esperaba del trabajo de Dean, algo así como perfección, ahora le resultaban un poco ingenuas sus expectativas.
–Es un dragón –respondió algo enojado – tienden a ser rudos, ¿Que esperabas? – Dean no estaba acostumbrado a ser cuestionado en cada parte de su trabajo.
–Pero yo te pedí específicamente que no se viera feroz, mis niños tienen un año, no quiero que le tengan miedo – el moreno no entendía por que era tan difícil hacer lo que el quería –Se supone que sea un protector, como un ángel guardián.
–Y eso estoy haciendo, pero es un dragón hay cosas que no se pueden evitar.
Cuando Harry pensó en pintar la habitación de sus bebés, creyó que seria una gran idea que durmieran protegidos por su padre, por Draco, por un hermoso, magnánimo y benevolente dragón. Era la idea perfecta, y no había persona mas talentosa para hacerlo que su excompañero Dean Thomas. Claro esta que jamás pensó, la gran dificultad que traería tan brillante idea.
Primero todo fue maravilloso los bocetos del chico eran hermosos, pero después de eso todo fue de mal en peor. Primero fueron los colores, Harry creyó que eran muy oscuros, Dean dijo que eran iguales a los del boceto. Después le pareció que el animal era demasiado pequeño, el otro comento que cuando hiciera el fondo ya no parecería pequeño. Posteriormente se quejó del fondo, el prefería un cielo estrellado, Dean dijo que como se veía mas alegre si era en un hermoso paisaje como ese. Y ahora no le gustaban los detalles del animal, lo hacían ver rudo y hermético, eso no estaba bien.
En algún punto entre discutir expectativas, ideas y resultados, perdieron la paciencia. Empezaron por lo común se insultaron mutuamente, pero siendo Gryffindor de corazón, no se pudieron quedar sin hacer nada.
¿Quién lanzó el primer hechizo ? ninguno de los lo pudo recordar, pero prosiguieron durante bastante tiempo cada vez mas rápido y atrevidos, por toda la habitación se notaban los estragos de la feroz batalla.
–¿Qué hacen? – pregunta Luna mientras observaba con mucha curiosidad el cuarto.
Parte de una pared era morada con puntos blancos y lo otra tenia un espantoso color verde, la enorme cuna era rosa chillante con rayitas de un amarillo neon, al closet parecía que alguien le había aventado un anticuado tapiz de ramas y flores el piso tenia una muy peculiar textura de un tono de marrón.
Harry y Dean detuvieron su pelea justo en el momento que hablo Luna desde el portal del cuarto. Harry tenia la piel púrpura, el cabello verde y toda su ropa tenia un muy intrínseco patrón rayado en rojo y blanco. Por otro lado Dean lucia un tono rojo oscuro en la piel, el cabello blanco nacarado, sus jeans tenían un muy feo patrón de dinosaurios rosas en fondo negro, su camiseta era amarilla y el mandil que llevaba tenia un cursi estampado de flores y estrellas.
–Me largo y no pienso volver – Un furioso y ligeramente avergonzado Thomas salio del lugar, Harry vio muy apenado a Luna y se quedo callado, mientras esta sonreía.
Era un poco mas difícil de lo que pensó, pero no tanto, usó el trabajo de su excompañero para hacer justo lo que quería, unas alas mas grandes, unos rasgos diferentes, un color mas suave, un cielo de atardecer que mostraba las primeras estrellas. Consiguió unas lindas estrellas que brillaban sutilmente en la oscuridad para formar la constelación de Draco.
El tono de atardecer su fundía suavemente con el color crema de las paredes, todos los muebles eran de madera, por una enorme ventana se podía ver el parque de enfrente. Harry observaba con detenimiento el mural del techo, delineaba con sus dedos los detalles del dragón, recargó su frente en la del majestuoso animal, cerro los ojos y suspiro.
–Hacen bonita pareja – Luna una vez mas sorprendió a Harry en su propia casa.
Cuantas veces más la rubia lo encontraría haciendo algo vergonzoso, se dio por venció al notar que no podría ocultar el sonrojo de sus mejillas por el comentario anterior y volteo a ver a su amiga.
Acto seguido esta empezó a carcajearse, para gran sorpresa del moreno, Luna mostrando todo su talento mágico convocó sin varita un espejo a la altura del joven que seguía en la cima de una escalera. La cara de vergüenza que mostró el ex-gryffindor fue soberbia, su reflejo mostraba una clara mancha de pintura sobre su frente, la punta de su nariz y su boca.
–Por amor a dios, Harry. Puedes dejar de ser tan paranoico –Hermione estaba mas que sorprendida al notar lo sobreprotector que era su amigo con sus pequeños – Solo son dos días, prácticamente día y medio, ¿Cual es el problema de que los dejes aquí?
–Ustedes no están acostumbrados a cuidar niños, y ellos son dos, y son muy inquietos –Era mas que obvio el nerviosismo del moreno –. Aparte Andrómeda siempre los cuida …
–Pero Andrómeda esta enferma, a penas y puede con Teddy –La castaña no pensaba perder esta discusión.
–Vamos Harry, no te preocupes – Ron entro con un plato lleno de pastel –. Yo también voy a estar aquí. Será una gran practica para cuando nazca el nuestro –Rl pelirrojo le sonrío –. Somos tus amigos, adoramos a esos niños y ya te dijo el jefe que tienes que ir a esa misión. No te quedan muchas opciones.
–¿Ves? Todo estará bien, deja de preocuparte, solo es una misión de escolta, estarás aquí muy pronto y los niños no notaran tu ausencia. Confía en nosotros, por favor.
–No es que no confíe en ustedes Mione, es solo que … esto es tan diferente de lo usual, yo … ¿Y si pasa algo? – Harry parecía estar a punto de un ataque de pánico y por ninguna razón.
–Respira compañero, todo estará bien, Mione ya tomo todas las notas y precauciones que le explicaste, dos veces – Ron hacia acto de todo su autocontrol para no reírse de su afligido amigo –. Vete antes de que llegues tarde, anda.
–Los cuidaremos bien, tenlo por seguro –Hermione le sonrío dulcemente mientras frota ya su notoria panza abultada.
Que raro era poder disfrutar tanta paz. El jefe había dicho algo de acumulación de horas extras, y terminó con dos días mas de descanso, que maravillosos era. Por algún motivo sus dulces e inquietos niños estaban sumamente entretenidos con un libro mágico que Luna les regaló y logrando todo un milagro ya llevaban dos horas con eso.
Creyó buen momento de empezar la comida, ¿Hace cuanto que no lo hacía? Últimamente tanto trabajo y los niños, lo obligaron a dejar todo la labor casera en manos del quejumbroso Kreacher. Tal vez un estofado, seria buena idea preparar esa receta de pastel de chocolate, que tanto adoran los tres.
Golpe seco en la estancia, detiene su hacer en la cocina.
–¿Niños? –Grita Harry – ¿Tiraron algo? –No se escucha un solo sonido, lo que indica que rompieron algo –¿Por qué no responden? – pensando que tal vez ya obtuvo mas tranquilidad de la que a tenido en los últimos años, sale de la cocina.
Es recibido por un hechizo, que lo avienta. El fuerte golpe contra la pared contraria, lo deja aturdido y desorientado. Un potente dolor en el brazo izquierdo activa su lado de supervivencia, generado en la guerra y depurado en el trabajo. Ahora puede notar la maldición cortante en su brazo, lo ha deja casi inutilizable, sangra profusamente si no lo atienden rápido se desangrara por la herida.
Pero él es uno de los mejores Aurores de su generación, y esta bastarda temerá el día que se metió con Harry Potter. Rápidamente testea las barreras de la casa, no están rotas o alteradas y no hay mas personas dentro de estas. Puede notar una barrera extra alrededor del cuarto de los niños, seguramente obra de su leal elfo.
Como puede logra evitar el siguiente ataque, se incorpora y lanza una maldición petrificante, la joven bruja la esquiva bastante sorprendida y lanza otra maldición cortante que Harry a penas esquiva, ahora también tiene un profundo tajo en el costado derecho. Nota que sus reflejos están lentos, su magia se siente turbia, sabe que algo anda mal.
Lanza una rápida mirada a la escalera, sus niños están arriba, no se dará por vencido, derrotará a quien quiera que sea esta misteriosa bruja. La llevará al cuartel, le sacará el motivo por el cual se encuentra en su casa y si tiene que ser a base de tortura mejor.
La estancia era ahora un lugar de desastre, parecía que había explotado algo ahí adentro, Harry se escondía como podía en un armario del pasillo que daba a la cocina, la mujer detrás de los restos de un gran sillón. La batalla duraba más de lo que pensó en un momento el moreno, él sabia que no podía continuar así, su visión se nublaba, tenia demasiadas heridas sangrantes, su magia parecía descontrolada, no tenia el mismo poder que siempre y sentía una extraña vibra recorrer todo su cuerpo.
En un histérico momento la desdeñosa bruja salio de su escondite y empezó a lanzar maldición tras maldición, no parecía muy interesada en herir al otro, si no mas bien en destruir todo el lugar. Se podía ver los cimientos de algunas paredes, pronto caería la pared que lo mantenía a salvo. Era ahora o nunca. Salio de su escondite, con un protego mal formado y lanzado lo que su descontrolada magia le permitía.
Se enfrascaron unos tensos minutos en una batalla frente a frente. Mas que obvio para ambos magos era sin duda lo mucho que empeoraba el estado de Harry, mas lento, menos poderoso, cada movimiento terminaba con una nuevo charco de sangre en el piso. Harry trastabillo, su insulsa barrera desaparecía y le fue lanzando un hechizo que atravesó su pecho.
El niño que vivió, ya no pensaba con claridad, la ultima herida le ocasionaba un dolor tal que nublaba su juicio o tal vez la perdida masiva de sangre era lo que nublaba sus acciones. Recostado en el piso boca arriba, sentía los pasos de la bruja, como pequeños terremotos acercándose. Lo único en su mente era que pasaría con sus pequeños niños.
Lo que paso fue extraño. La mujer grito, se escucho un gran golpe y después el sintió como caía en una superficie dura. Los gritos desconsolados de sus hijos, parecieron sacarlo de su transe, enfoco su mirada, el dragón en el techo lo observa, le infundía esperanza y fuerzas renovadas. Estaba en la habitaciones de sus hijos, ellos lloraban profusamente.
Su elfo estaba ahí, parecía que por el momento, la criatura le habían salvado la vida. Sintió como la barrera se tambalea, seguramente atacada por la espantosa bruja. Pensó tontamente que el dragón en el techo le sonreía, ya no se podía parar, pero sentía que su cuerpo se inundaba con la fuerza que Draco emanaba. Abrazó a sus hijos, le sonrío a su elfo y usando lo que supuso era lo que le quedaba de vida, de magia, se concentró en aparecerse en la mansión Malfoy, si tenia algo de suerte no moriría hasta ver los ojos plata de Draco.
Harry despertó sobresaltado en medio de la noche, aun seguía en San Mungo, un Auror que roncaba justo en la entrada de su habitación, le dio a entender que otra vez estaba teniendo pesadillas. Había sobrevivido "mágicamente", hace mas de una semana que despertó, por fin podía moverse, ya no le dolía todo pero siempre que cerraba los ojos recordaba momentos pasados, dolorosos o felices, no importaba siempre acaba igual, en la misma batalla que lo dejó meses en coma al borde la muerte.
Lloró en silencio, pensando en lo divertido que era comparar sus abultados abdómenes con Tonks, en las suaves risas de Remus, en los cálidos brazos de Severus, en la seguridad que le proporcionaba Fred. Ahora ya no los tenía a su lado, los perdió por una estupida guerra. Y peor aun ahora tendría que enfrentar a Draco y toda la verdad que le oculto por años.
Un capitulo confuso? Espero que no mucho, me a gustado como quedo estos pequeños fragmento de eventos en la vida de Harry y les prometo que para el próximo capitulo saldrán Draco y Harry juntos, en la misma escena y tiempo.
Muchas gracias por sus review, follows y fav, no saben lo feliz que me hacen.
Guest: créeme que ese en efecto es mi capitulo favorito y me da gusto saber que gracias a eso seguiste leyendo, muy pronto sabremos como esta nuestro moreno favorito.
ReiGisa Lover: por unos minutos me asuste por el insulto, pero bueno Astoria estaba de mas, sobraba y no debió comportarse así. Algunas otras personas mas me han estado preguntando lo mismo de los pavorreales, tal vez debería hacer una escena extra o algo así para contar la pequeña aventura. Yo no suelo soportar a Hermione, siempre me ha parecido odiosa pero útil y tiene que aprender a respetar a los demás. Yo también quiero una fiesta asi y a mi también me encanta el Theo x Neville y solo por eso habrá mas de ellos XD. Para el próximo cap ya sabrás de Harry en el presente, Draco y sus niños. Por cierto "que como cuaaaa? ME perdi algo" no entendí esa parte XD. Nos estamos leyendo pronto.
