Hola...¡Mil disculpas!
Se que llevo más de un año sin actualizar pero tuve algunos problemas personales que me impidieron continuar este fanfic, sin embargo, agradezco que se hayan interesado en este fan fic pues eso fue lo que me motivó continuarlo, recibí sus continuos reviews y les agradezco a todos, espero que les guste el siguiente capitulo, aunque me costó algo seguir la historia espero que no se note...
Capítulo 9
De mentiras y enfermedades.
- ¿Srita. Dursley?- el sanador me miraba con sus ojos café, su barba blanca delataba su avanzada edad, tomó mi mano en señal de apoyo. – Tranquilícese, el señor Potter está bien, sus lesiones no son graves son de una simple riña de magos, demasiado violenta pero no grave. Sin embargo, recibió un fuerte hechizo aturdidor en la cabeza que en su momento no hizo el efecto que el agresor hubiese querido por la adrenalina de la pelea pero ahora me temo que el joven Potter tardará un poco en recordar los últimos años de su vida pero los recordará.
- ¿Quiere usted decir que ha perdido la memoria?- pregunté asustada.
- No totalmente, solo una parte, nosé exactamente hasta donde recuerda, tendrá usted que averiguarlo cuando despierte. Pero no se preocupe recordará todo en unas cuantas semanas, no es grave.- claro que sí era grave, Potter no tenía unas cuantas semanas, ni yo tampoco.- Será mejor que me vaya.
- Gracias por venir sanador Usher, me gustaría pedirle un favor antes de que se vaya, mi primo estaba en una misión importante cuando lo hirieron y no es conveniente que otros se enteren de lo que le paso porque…
- Lo sé perfectamente señorita Dursley, no por nada soy el sanador de cabecera del Sr. Potter, él sabe que puede contar con mi discreción siempre.
- Gracias de su parte. ¿Le puedo pedir otro favor?
- La escucho señorita.
- Verá mi primo tenía un compromiso con su novia muy importante ayer y por el incidente no pudo llegar, el caso es que ella estará pensando lo peor de él pues era su cumpleaños¿no podría usted enviarle una carta donde le explicara que Harry tuvo un accidente y no pudo llegar?
- Si puedo hacerlo pero de seguro la señorita vendrá a visitar al señor Potter y puede que no sea muy conveniente para su trabajo.
- Claro, tiene razón…mmm¿podría ser una enfermedad contagiosa en lugar del accidente?
- Mi ética de sanador no me permite mentir pero haré una excepción por el señor Potter, después de todo el nos salvó a todos.- no cabía duda que ser Potter tenía grandes ventajas.
-
-
-
-
-
- Hola Ginny¿qué tal te la pasaste en tu cumpleaños?- Ania tenía esa mirada acusadora y picara, como si esperara que le dijera que había cambiado a Harry por Blaise.
- Sólo fue una cena de amigos Ania, nada más. Además no pude dejar de pensar en que Harry no me ha llamado ni siquiera para disculparse.- dije tristemente.
- Ginny, no estés triste por un hombre ¡hay millones de ellos! Entre ellos un chico de ojos azules.
- ¡Claro que no Ania¿Por qué insistes en juntarme con Blaise¡Él es casado!
- Porque se ve que el esta loco por ti, y si quisiera a su esposa, no vendría tan seguido por aquí ni te habría invitado a Paris.
- No entiendes nada Ania.
- Entiendo mejor que tú querida.
Me quedé pensando en las palabras de Ania mientras me ponía mi traje de chef, en ese momento llegó una lechuza blanca con una correa en el cuello con el símbolo de San Mungo, me entregó una carta, y se marchó en seguida.
Srita. Weasley.
Es mi deber informarle, como sanador del Señor Potter, que éste padece una alergia llamada nomenicus dalis, que aunque no es de gran riesgo es altamente contagiosa, por esta razón le prohibí al señor Potter que tuviera contacto con persona alguna desde el día de ayer y debido a la incapacidad del señor Potter por las molestias de la alergia (no puede estar un segundo sin rascarse) no le fue posible escribirle. De antemano una disculpa de su parte y le desea que haya pasado un Feliz Cumpleaños.
Le recuerdo que no puede recibir visitas, por su salud.
Atte.
Sanador Usher.
Cuando terminé de leer la carta no pude evitar sonreír¡Harry no se había olvidado de mi cumpleaños¡Que injusta había sido! El pobre debía de estarla pasando muy mal, sin poder trabajar ni hablar con nadie, tenía muchas ganas de ir a visitarlo pero sabía que Harry ni siquiera me abriría para no contagiarla, lo mejor era escribirle una carta para que el supiera que estaba con él, en las buenas y en las malas.
-
-
-
-
- ¿Dónde estoy?- Harry por fin había abierto los ojos y me miraba con confusión, evidentemente no recordaba nada, ni lo haría por un buen tiempo, como me había dicho el sanador. Miraba a su alrededor tratando de darse el mismo respuesta - ¿Quién eres tú¿Dónde estoy¿Y por qué me duele todo el cuerpo? – dijo tratándose de sentarse sobre la cama, aunque no llegó a hacerlo ya que se lo impedí con mi mano.
- No seas necio Harry, es obvio que estás herido, cuando estés mejor te explicaré todo.- dije con amabilidad al recordar lo preocupada que me había tenido todo el día anterior- Debes descansar, después habrá tiempo para hablar.
- Pero, al menos dime quién eres - preguntó confundido, viéndome con sus ojos verdes.
- Yo… digamos que soy tu prima postiza.
- ¿Mi prima postiza¿Qué significa? Yo no tengo primas.
- Mmm, digamos que soy tu prima para los demás pero para ti no, es decir, los dos sabemos que entre nosotros no existe ningún parentesco pero los demás no- al ver su cara de confusión supe que esto iba a ser más complicado de lo que pensé. Definitivamente esa noche le había dado un giro completo a todo.
Flash back
Harry había salido muy temprano de casa, era el cumpleaños de su novia Weasley y quería darle una sorpresa, desafortunadamente se había acordado muy tarde de buscar "el regalo perfecto" y seguramente pasaría toda la mañana ocupado y no llegaría hasta muy tarde después de haber cenado con su novia entre otras cosas más… A mi todo eso me daba náuseas, por ello me sentí mal casi todo el día y no tenía humor ni para ver la "caja negra". No supe en que momento del día me quedé dormida pero cuando desperté ya era muy tarde, demasiado tarde como para que Potter no hubiese llegado a casa, después de todo al día siguiente tenía que trabajar temprano. Conforme avanzaban las horas me empecé a angustiar más y más hasta que decidí no quedarme de brazos cruzados y salir a buscarlo, desgraciadamente Dobby se interpuso en mi camino al conocer mis propósitos.
-¡Es que no entiendes Dobby¡Puede estar en peligro¡No podemos cruzarnos de brazos!
-La señorita no debe salir de casa, fueron ordenes del señor Harry Potter – Dobby lo dijo tan determinante que sabía que nunca me dejaría salir, antes muerto que desobedecer al "señor Harry Potter" así que decidí tomar otra alternativa, ya que por la buena no se podía, tendría que recurrir a mi "lado oscuro de Slytherin"
- De acuerdo Dobby, como quieras, a fin de cuentas, no me importa lo que le pase a Potter- y dicho esto subí las escaleras y le hice creer a Dobby que me dirigía a mi habitación molesta, sin embargo, me dirigí a la habitación de Harry donde sabía que iba a encontrar algo que me sirviese.
Al principio creí que Harry tendría cerrada su habitación y que no podría entrar, sorprendentemente estaba equivocada, la habitación de Potter se encontraba abierta, entré y busqué la capa invisible que sabía que Potter tendría, la encontré perfectamente doblada en su antigua baúl de clases. La tomé rápidamente y baje las escaleras con ella cubriéndome. Abrí la puerta y me encontré a un Harry Potter golpeado, con hurañazos y que se tomaba fuertemente la cabeza.
- ¡Harry Potter¡Herido¡No¡Harry Potter no puede morir!
- Cálmate Dobby- le dije- tenemos que llevarlo a San Mungo, no hay tiempo que perder.
- Pero la señorita no puede salir de casa¡fueron órdenes de Harry Potter!
- ¡Al diablo con eso Dobby¡Si no lo llevamos a San Mungo morirá! – la mirada de Dobby permanecía impasible, supe que no me dejaría salir.
- No, Harry Potter no debe ir a San Mungo y usted no debe salir de casa, llamaré al sanador Usher.
- ¡Oh, esta bien! Pero espero que ese sanador sepa mantener la boca cerrada.
FIN DEL FLASHBACK
- Yo no entiendo nada. Lo último que recuerdo es haber luchado con unos tipos disfrazados de negro y con máscaras, yo herí a uno de ellos y entonces alguien salió… me llamó Yaxley… me felicitó y me dio esto- Harry me dio una especie de moneda negra que tenía el número 1 grabado en ella, eso significaba que Harry se había convertido en un mortífago de primer nivel.- ¿Qué significa?
- Escucha Harry¿sabes que eres un mago¿Qué es exactamente lo recuerdas de ti?
- Sé que soy un mago, que mi nombre es Harry Potter, que soy famoso por haber matado a un mago muy poderoso cuando era bebé que asesinó a mis padres, que mis mejores amigos son Ronald Weasley y Hermione Granger y que estudio en Hogwarts en cuarto año. ¿Acaso resulté herido por alguna de las pruebas de el Torneo de los Tres Magos?- esto era más grave de lo que pensaba¿qué haría si Harry no recordaba nada de la misión?
- Escucha, esto va a ser duro pero te lo tengo que decir, tú ya no tienes catorce, ahora tienes como 28 años, eres auror, en séptimo año derrotaste a Quien no Debe ser Nombrado, y estas en una misión muy importante para capturar al líder de los mortífagos reencarnados. Yo soy Pansy Parkinson y te estoy ayudando en la misión porque mi ex esposo es el único mortífago que conoce la identidad del líder, y más o menos esa ha sido tu vida¿entendiste?
- Si como no¿desde cuando soy amigo de Pansy Parkinson¿Esta es una broma de Malfoy, no? – Harry me veía con el ceño fruncido y con sus ojos llenos de rencor. Eso era un grave problema porque esa misma noche tendría que presentarse en la guarida de los mortífagos para tomar su nuevo lugar entre ellos, de lo contrario creerían que huyó, no podría volver a entrar a la guarida, no descansarían hasta encontrarlo y eso los llevaría a averiguar que el verdadero mortífago en realidad ya estaba capturado y descubrirían toda la verdad y la misión fracasaría y yo… no quería ni pensar que pasaría conmigo, eso me pasaba por confiar en Potter. La única solución era tomar el lugar de Potter.
-
-
-
-
-
-
- Cenaremos juntos el fin de semana en tu restaurante favorito Hermione y esta noche prepararé la cena, así que no quiero que llegues tarde- desde aquella noche Blaise se estaba comportando demasiado amable y afectuoso conmigo, como si realmente le importara mi bienestar. Su nueva actitud no me desagradaba, pero tampoco estaba segura de que me agradara, aún tenía mis dudas sobre todo esto, quizá solo fuera una etapa por la que Blaise estaba atravesando.
- De acuerdo Blaise pero no te prometo nada, sabes que no me gusta dejar cosas pendientes.
- Lo sé, pero sabes que una cena echa por mi es única, así que no me harás desperdiciarla, verdad preciosa.- ¿Preciosa¿Desde cuando me llamaba preciosa?
- Blaise¿te sientes bien?
- Mejor que nunca.- dijo sonriendo.- Por cierto¿sabes que las reservaciones en Goodrich son exclusivas? Pero yo conseguí una para ti.
- ¿Goodrich¿No dijiste que iríamos a mi restaurante favorito?
- Así es.
- Goodrich no es mi restaurante favorito.
- ¿A no?
- No, es el tuyo Blaise.
- Bueno, si quieres puedo reservar en el lugar que prefieras.
- No, Goodrich esta bien. Nos vemos en la noche. Ah, y Blaise si te sientes mal… eh, no dudes en ir a San Mungo¿ok?
- Si me siento mal, sólo te llamaré, tú eres mi mejor medicina. Nos vemos.- ¿tú eres mi mejor medicina¡Que mosca le pico!
-
-
-
-
-
- ¿Por qué tan contento Draco¿Por fin pescaste algo anoche?- fue lo primero que me dijo David al entrar a mi oficina, con su horrible mueca de mofa que hacía que su rostro se deformara aún más.
- Yo no necesito ir de casería David, eso es para tipos como tú, ahora dime a lo que viniste, no puedo perder tiempo contigo.
Luego de que David se fue me puse a pensar en los avances que había logrado en el caso de Zabini, sin duda estaba avanzando con Granger, lento pero seguro. Los planes de este fin de semana no eran precisamente propicios para algo romántico pero harían que Granger depositara aun más su confianza en mí. En cuanto a esos sentimientos de amistad, había decidido no tomarlos en cuenta, un profesional nunca se involucra sentimentalmente con su trabajo mucho menos si se trata de relaciones amistosas con sus antiguos enemigos de escuela, además no quería sentirme confundido, necesitaba la mente clara y los sentimientos me confundían.
- Señor Malfoy, el Sr. Blaise Zabini lo busca- la Sra. Darcy interrumpió mis pensamientos, no me esperaba que Zabini me visitará.
- Que pase Sra. Darcy.
- Buenos días Draco¿no estarás muy ocupado verdad?- dijo riendo- Nosé para que pregunto siempre estas demasiado ocupado.
- Algunos si trabajamos Blaise.
- Tú y tus sarcasmos. No te preocupes, esta vez vengo por cuestiones de trabajo, he venido a solicitar sus servicios para un caso sobre duendes, ya sabes lo difíciles que son de tratar y…
- No hay nadie mejor que nosotros para asuntos legales con duendes, nunca hemos perdido un caso contra ellos.
- Lo sé, lo sé, por eso he venido aquí. Te he traído toda la información, ya se la dejé a tu secretaria, necesitamos que nos des una respuesta a más tardar para pasado mañana.
- La tendrás mañana Blaise.
- Bien, siendo así me retiro, tengo una cita esta noche y aún tengo que comprar un regalo.
- ¿Acaso Granger se ha compadecido de ti?- pregunté sorprendido.
- Para nada- dijo riendo- De hecho he tomado una decisión.
- ¿A sí¿Qué tipo de decisión?
- He decidido luchar por mi matrimonio.
- ¿Luchar por tu matrimonio?- pregunté incrédulo tratando de descubrir algún signo de broma en la cara de Blaise pero para mi sorpresa Blaise se encontraba muy serio.
- Así es. Me he dado cuenta que ha llegado el momento de sentar cabeza, y que mejor forma que a lado de Hermione, después de todo ella es mi esposa, una buena mujer, guapa, inteligente, fiel, amable, bondadosa y responsable¿qué más puedo pedir? Draco¿te sientes bien?, estas demasiado pálido.
- Si… estoy algo cansado, eso es todo.
- Bueno entonces no te interrumpo más, espero que nos veamos pronto, y a decir verdad ya es hora que tú también sientes cabeza.
Cuando Blaise se fue supe que era tiempo de tomar medidas drásticas para apresurar los resultados, si Blaise estaba empezando a resignarse era porque estaba demasiado desesperado, y por supuesto yo no podía permitir que el se tomara en serio su relación con Granger… por su bien.
-
-
-
-
-
Llegué a la casa lo más temprano que pude como me había pedido Blaise, lo cierto es que su nueva actitud me tenía algo preocupada¿qué pudo haberle pasado que lo hizo actuar así? Al entrar me di cuenta de que la casa estaba a oscuras y la única luz provenía de un camino de velas rojas que formaban un camino por el suelo, lo seguí bastante sorprendida de que Blaise hiciera algo así, como si yo fuera una de sus conquistas. El camino llegaba hasta el comedor que estaba bellamente adornado por unas rosas rojas y velas del mismo color. De pronto Blaise apareció por detrás y me abrazó fuertemente, tan dulcemente, como nunca lo había hecho. Me descubrí oliéndolo buscando un olor a… ¿menta, y en su lugar encontré un olor a café, que no me gustó tanto como el de menta.
- Adelante bella dama, tome asiento.- me dijo después de abrazarme, acercándome a una de las sillas principales.
- Gracias Blaise, todo esto es muy… inusual y lindo. – honestamente no sabía que decir, todo me resultaba muy extraño.
- Me alegra que te haya gustado porque así será de ahora en adelante.
- ¿Prepararás la cena todos los días?- pregunté incrédula.
- Eh, no precisamente, jajaja, sabes que no soy muy buen cocinero.
- Blaise en serio preparaste todo esto¿tú?
- De acuerdo, lo confieso, lo compré en un restaurante italiano, pero eso no cambia nada de lo que siento y lo que significas para mí.
- No entiendo¿qué ha cambiado?
- Todo y nada.
- Blaise deja de hablar en acertijos, me estas asustando.
- No hay porque Hermione.- dijo riendo y luego se levantó de su silla que estaba en un extremo de la mesa y se sentó a mi lado, tomo mi barbilla y la acarició dulcemente.- Sólo quiero pedirte que seamos un matrimonio normal.
- ¿Un matrimonio normal?
- Así es, se que parece extraño pero¿acaso no lo has pensado tú Hermione?
- ¿Pensar qué?
- El destino o como sea que lo quieras llamar nos unió, sea como sea terminamos casados a pesar de que ninguno de los dos lo hubiera esperado, hasta ahora llevamos casados dos años, más de lo que mucho matrimonios que realmente deciden casarse han durado, nos llevamos muy bien y…
- Y lo único que nos falta es amor y atracción, lo más importante. Blaise tú sabes que no creo en el destino y que nuestro matrimonio no es real.
- Por ahora. Hermione dame una oportunidad de conquistarte, dame una oportunidad de demostrarte que nuestro matrimonio puede ser tan real como el de otros.- me dijo tomándome la mano y sus ojos azules me veían implorantes.
Lo pensé por unos segundos y me di cuenta de que Blaise tenía razón, nuestro matrimonio podía llegar a ser tan real como el de los otros, después de todo con excepción de lo mujeriego Blaise era todo un caballero, amable, simpático, con sentido del humor, guapo… ¿por qué no podía llegar a enamorarme de él? Sabía que no sería nada fácil, después de todo una persona no puede decidir de quien enamorarse pero valdría la pena hacer el intento.
- Esta bien Blaise, te doy una oportunidad, vamos a intentarlo. – le dije sonriendo pensando que después de todo esto era lo que había estado deseando desde el inicio, tener un matrimonio real.
Cuando Blaise se durmió me levanté silenciosamente, busqué lápiz y papel y escribí.
Draco,
Sé que te prometí ir contigo este fin de semana a la celebración de tu familia, lamentablemente no podré cumplir mi promesa, tengo otro compromiso que me es imposible cancelar, es en relación a Blaise, te lo explicaré el lunes, vamos a comer, yo invito.
Atte. Hermione.
Era una carta breve pero no sabía que más decir, pensaba cancelar el compromiso con Blaise en lugar de con Draco pero después de la cena mi decisión había cambiado, si Blaise estaba haciendo un esfuerzo por darle sentido a nuestro matrimonio yo tenía que poner de mi parte y olvidarme de ciertas distracciones.
-
-
El fin de semana…
-
-
Harry ya estaba un poco mejor, por lo menos recordaba sus poderes de auror, aunque todavía no me tenía mucha confianza, al parecer se estaba acostumbrando al hecho de que vivíamos juntos y a que ya no tenía catorce años. Mientras que yo me estaba acostumbrando al hecho de tener que ser un mortífago, después de haber ido a la reunión en la noche me habían presentado al que sería mi tutor y después me habían citado nuevamente en la guarida el lunes para ponerme a prueba nuevamente. Por suerte había actuado muy bien, y como era de primer nivel aún no empezaban las cosas difíciles y nadie había sospechado nada, además estaba la poción multijugos que tomaba para convertirme en Harry.
- Me gustaría ir contigo a esa misión.- me dijo Harry de improviso, estaba sentado en un sofá azul mientras yo preparaba más poción multijugos.
- Sabes que no es posible Harry, el hecho de que no recuerdes muchas cosas es peligroso¿qué tal si te atrapan?
- Tú también corres peligro por lo que me has contado, además recuerdo todo lo que aprendí como auror.
- Ya sé que corro peligro pero no me queda otra que ayudarte si quiero sobrevivir y por favor deja de actuar como un niño con actitud de yo soy mejor que tú¿quieres?
- Soy un niño Pansy.
- Si claro, lo olvidé.
- Quiero que lleves esto.- me dio un anillo de oro con una piedra color verde, que parecía una esmeralda.
- ¿Qué es esto?
- Es algo que le pedí a Dobby que me trajera, es un anillo localizador, cuando la persona oprime la piedra, el otro anillo se enciende y esa persona puede transportarse gracias al anillo a donde se encuentra la otra persona.
- Ese anillo debió de costarte una fortuna¿Dónde lo encontraste?
- Era de los Black, al parecer lo usaba mi padrino con mi padre.
- Ah ya veo. Sólo espero no tener que usarlo.
- Yo también lo espero. Cambiando de tema, recibí una carta de Ginny y… creo que somos novios¿no es así?
- Así es.- dije indiferente.- ¿No te lo esperabas?
- La verdad no… es que es la hermana de Ron y Cho…
- ¡Por favor Harry¡Todo mundo sabía que Cho sólo salía contigo para olvidar a Cedric!
- ¿Por qué tenía que olvidarlo¿Qué no salían juntos?- Ups, creo que había hablado de más, ahora tendría que dar explicaciones, y definitivamente este iba a ser un fin de semana muy largo.
-
-
-
-
-
Estaba muy molesto, después de leer la carta de Granger que me había llegado en la mañana, sabía que las cosas se estaban poniendo peores por lo que decidí tomar medidas drásticas, por ello fui directamente a su oficina, yo sabía que los que trabajaban en el Wizengamont trabajaban medio día en la mañana cuando había muchos juicios por delante, como ahora con los problemas de los mortífagos reencarnados.
- Buenos días Amelia¿esta Hermione Granger?- le pregunte muy serio a su secretaria, sin ánimos de perder el tiempo.
- Si, ahora lo anuncio señor Malfoy.- respondió coqueteándome.
- No es necesario, ya teníamos una cita.- dije cortante.
Al llegar a su oficina ni siquiera me molesté en tocar y abrí la puerta sin titubeos, me la encontré de espaldas enfrente de su escritorio acomodando unos papeles, iba vestida con un vestido verde esmeralda un poco por arriba de la rodilla y traía el cabello amarrado en un cola de caballo despeinada con la que sobresalían sus bellas ondas color caramelo. Observarla me distrajo por unos momentos hasta que recordé la razón de mi visita cuando ella volteó a verme sorprendida.
- ¿Qué haces aquí? Te envié un carta, quizá no te llegó.
- Me llegó puntualmente, Granger.
- ¿Granger? Creí que íbamos a usar nuestros nombres.
- Si yo también creí que éramos amigos, eso fue hasta que me llegó una carta donde me decías que tenías compromisos más importantes y que la promesa de "tu amigo" te valía un cacahuate.- dije tranquilamente, aunque por dentro estaba furioso y Granger se dio cuenta de ello al ver mis ojos grises echando chispas. En realidad lo que más me había molestado era que mis planes se habían estropeado cuando mejor iban, cuando ya tenía a Granger en la palma de mi mano, y no iba a perder lo ganado por una tonta ocurrencia de Blaise, él nunca me había podido quitar a ninguna mujer y esta no sería la primera vez, además, esta vez era por su bien.
- Draco, déjame explicarte, no es como tú crees yo realmente quería ir pero…
- Entonces ven conmigo.
- ¿Ahora? Pero no puedo, además tú ya deberías de estar ahí con tu familia.
- No importa, tú quedaste de pasar conmigo este fin de semana y un Malfoy no olvida tan fácil y tampoco es echo a un lado como un trapo sucio.
- Pues yo ya te dije que tengo un compromiso, y yo no me voy a dejar manipular por ti ni voy a hacer lo que tu me digas, no me importa que seas un Malfoy o el mismo ministro de Magia¿me entendiste?.- sus ojos me veían con rabia, y al verla enojada no pude evitar sonreír sarcásticamente pues me encantaba verla enojada.
- Te entendí perfectamente, pero no me importa, como te dije antes tú y yo teníamos un compromiso y tú vas a cumplirlo.- y diciendo esto me acerqué a ella y sin que ella pudiera evitarlo la tomé entre mis brazos y la cargué, mientras ella gritaba que la bajara y trataba de zafarse inútilmente. Luego saqué una cigarrera que en realidad era un traslador, y desaparecimos de la oficina.
-
-
-
-
-
- ¿Señor desea algo más de tomar? - me dijo el camarero viéndome con lástima, y como no iba a verme así si llevaba sólo sentado en una mesa dos horas esperando a Hermione, en una mesa que además estaba adornada para una cena romántica.
- No se moleste, déme la cuenta, por favor. – estaba triste, no lo podía negar, creía que Hermione estaba de acuerdo con que iniciáramos una relación y ahora ya no sabía que pensar, lo mejor era esperarla en casa para aclarar las cosas.
-
-
-
-
-
-¿En dónde estamos?- fue lo primero que se me ocurrió preguntar al ver que estaba en un precioso yate y alrededor de nosotros solo estaba el mar.
- ¿Qué no es obvio? Estamos en el océano.
- Claro que sé que estamos en el océano pero exactamente en cuál Malfoy.
- Estamos en el océano Atlántico y no te preocupes nadie nos encontrará.
- Eso es lo que me preocupa. ¿Te has vuelto loco Malfoy?- le grité tomándolo por el brazo para que me viera de frente ya que se encontraba volteado mirando el mar, no entendía nada de lo que estaba pasando con todos los hombres, de repente todos se habían vuelto locos.- ¡Respóndeme!
- Si estoy loco, pero estoy loco por ti.- y diciendo esto me tomó por los hombros y me besó como nunca nadie lo había hecho, fue de una manera tan a apasionada que aunque al principio traté de poner resistencia no pude evitarlo y terminé por poner mis brazos alrededor de su cuello, hasta que recordé que yo no debía de estar ahí me alejé de él.
- No, esto no puede estar pasando, se suponía que íbamos a intentar see amigos y que tú no querías nada más de mi.
- Te equivocas, yo nunca te dije que no quería más de ti.
- Pero¡Blaise es tu amigo!
- Y ¿eso que?, lo de ustedes es una farsa y…
-¡Cállate¡No es una farsa! En este momento debería de estar con él y no contigo, estábamos tratando de tener un matrimonio real.
- ¿Eso es lo que quieres¿Tener una relación con Blaise? Él ni siquiera te conoce realmente.- me dijo mirándome con sus ojos grises impenetrables.
- ¡Si eso es lo que quiero! Y a ti que mas te da lo que yo haga, no entiendo tu actitud, siempre me odiaste y ahora estos últimos días de pronto estas muy interesado en mi.
- Es que me he dado cuenta de algo que aparentemente tú no te has percatado.
- Ah si¿y qué es eso que tú has visto y yo no?
- Que tenemos muchas cosas en común y a la vez somos tan diferentes que nunca nos aburriremos el uno del otro, nos divertimos juntos, y sin darte cuenta yo he sido tu confidente este tiempo con lo de Weasley y a pesar de eso yo no te he juzgado, comprendo lo que deseas y lo que te apasiona y tú sabes que es cierto.- aunque no me gustaba admitirlo Malfoy tenía razón, sin darme cuenta él había entrado en mi vida.
- Eso no cambia nada, yo estoy casada y no me voy a convertir en tu amante.
- ¿Por qué no si acabas de admitir que somos tal para cual?
- Porque… no puedo hacerlo, no es correcto… y además yo no te amo.
- Claro, olvidaba que sigues enamorada de Weasley.- en su voz había algo de decepción o quizá sólo eran ideas mías, en realidad no estaba enamorada de Ron pero tampoco sabía exactamente lo que sentía por Malfoy o por Blaise, aunque sabía que ninguno me era indiferente.
- No es eso, es sólo que estoy confundida y no voy a actuar impulsivamente para que después me arrepienta toda mi vida, ya he cometido una vez ese error y lo estoy pagando caro así que no pienso volver a cometer el mismo error dos veces.
- Entiendo¿qué te parece si pasamos este día tranquilamente? Tu cita con Blaise ya pasó y yo no te volveré a molestar después de hoy.
- Esta bien, siempre quise aprender a navegar.- dije animadamente, después de todo, estaba cansada de estar pensando en estos líos ya habría tiempo para arreglar mis sentimientos.
-
-
-
-
-
Llegué a casa por la red flu, la sala estaba a oscuras. Lo cierto es que había llegado demasiado tarde, la verdad era que a pesar del momento incómodo del inicio me había divertido mucho con Malfoy, como si no hubiera pasado nada él me enseño a navegar su yate, nadamos, pescamos, cenamos y hasta brindamos, había sido un paseo increíble, y en serio iba a lamentar no volverlo a ver más por un tiempo como habíamos acordado, eso me hizo sentir un vació en mi interior así que decidí no pensar en eso por ahora.
- Hasta que por fin llegas¿dónde estabas¿Cuál fue la razón de que me dejarás plantado? – Blaise me miraba muy serio, como nunca lo había hecho, no necesitaba ser adivina para darme cuenta de que estaba furioso conmigo y con mucha razón.
- Verás Blaise, en realidad yo ya estaba a punto de irme al restaurante cuando llegó alguien que no esperaba y me obligo a irme con él.
- ¿Quién era ese alguien¿Weasley? Creí que ibas a esforzarte en esta relación Hermione, yo…
- No fue Ron fue… Malfoy.
- ¿Malfoy¿Que tiene que ver Malfoy contigo? – estaba a punto de decirle todo lo que me había dicho él pero decidí no hacerlo, no quería arruinar la amistad entre Blaise y Malfoy por un arrebato impulsivo de Malfoy, además ya no se volvería a repetir.
- Era un asunto de trabajo Blaise, sabes que hemos tenido mucho que hacer con lo de los nuevos mortífagos y el Bufete de Malfoy esta muy involucrado en eso y yo era la única desocupada en esos momentos y no tuve más remedio que ir con él, no creí que el asunto se demorara tanto pero así fue y… Blaise en serio que no fue mi intención, lo siento.
- De acuerdo Hermione, te creo, pero de ahora en adelante tenemos que hacer algunos sacrificios si queremos que esto funcione, no puedes estar en tu trabajo todo el tiempo, necesitamos tiempo para salir y conocernos más.
- Tienes razón, prometo que no me obsesionaré tanto con el trabajo.- después de esto Blaise me abrazo y yo también y al oler su aroma a café me descubrí pensando en un olor a menta.
¿Qué les pareció el capitulo¿Que creen que hará Blaise para conquistar a Hermione¿Qué decidirá ella? Yo creo que la pobre Hermione esta confundida, y no es para menos, de pronto se ve acechada por dos bombones, Blaise y Draco, y con los dos se lleva bien pero solo con uno de ellos echa chispas¿con quién creen?. Las cosas se estan dando muy rápido porque Draco no se esperaba que Blaise deseara conquistar a Hermione y obviamente el no puede aceptar que su mejor amigo se "resigne" a quedarse casado "por su bien" , por eso ha actuado impulsivamente¿cuál será su proxima jugada? En cuanto a la relación de Pansy con Harry pues creo que el Harry de 14 años nunca se esperó vivir con Pansy ni llevarse tan bien con ella y lo del su noviazgo con Ginny también lo agarró por sorpresa, pero esos dos todavía tienen que terminar una misión que no les será muy fácil...
Bueno espero sus reviews y sus opiniones, las tengo mucho en cuenta auqnue no lo crean. En caunto a actualizar, no les prometo que sea muy rápido y si creo que será en el 2008 pero no voy a tardar hata diciembre del 2008 eso si no, jeje.
¡Feliz Año Nuevo!
