¡Hola! Bienvenidos al capítulo final de esta historia, si han llegado hasta aquí mil gracias a todos ustedes por darse un pequeño tiempo y leer esta locura :)
La mañana hizo acto de presencia para Yuzu, los pocos rayos de luz se filtraban por la ventana y el sonido del ajetreado tráfico poco a poco iban activando sus sentidos anunciando el inicio de un nuevo día.
- ¡¿Hasta cuándo piensas seguir durmiendo?!
Lentamente empieza a abrir sus verdes ojos para encontrarse con el rostro enojado de Matsuri.
-Hey, bella durmiente se te hace tarde.
Oh, claro, hoy debía rendir ese examen. Por unos instantes actuó de manera calmada hasta que notó que Matsuri estaba actuando de manera "normal"
Y era una normalidad rara incómoda, considerando todos los sucesos anteriores, era como si nada hubiera sucedido en realidad.
-Estaré abajo esperándote para desayunar-fue lo último que dijo la menor antes de salir por la puerta.
Definitivamente algo andaba mal.
Quince minutos después la rubia bajó las escaleras hacia la cocina, encontrándose con su prima terminando de poner la mesa.
-Llegas justo a tiempo.
- ¿Mamá no desayunará con nosotras? -preguntó la ojiverde al ver solo dos sitios preparados en el comedor.
-Ella salió más temprano hoy, dijo que te deseaba suerte.
Un silencio casi sepulcral hizo acto de presencia en la cocina por unos momentos, Yuzu se sentía terrible, esta situación no era normal ¿Por qué Matsuri actuaba de esa manera?
-Matsuri ¿Estás bien con esto?
Decidió preguntar finalmente.
- ¿Eh? No te gustan las tostadas.
Yuzu dio un fuerte golpe a la mesa con sus manos provocando que los platos saltaran levemente de la superficie.
-Deja de jugar ¿Por qué actúas así? Te estas tomando lo del extranjero muy a la ligera ¿Qué estás tramando?
-Se supone que debo estar bien, dejamos en claro que nada podría pasar entre nosotras ¿No?
Nuevamente silencio.
¿Realmente había desistido?
¿Ya no habría nada entre ellas?
¿Por qué las palabras de su prima la hacían sentir fatal?
Era una mixtura de emociones; confusión, depresión, angustia, culpa y las dudas la oprimían en ese instante.
-Espero que seas feliz.
- ¿Eh?
-Se te hace tarde.
Dirigió su mirada al reloj, después se paró de su lugar tomando una de las tostadas, recogió sus cosas y salió de la casa, no sin antes dirigir una fugaz mirada a la pelirosa.
¿Era esto lo que realmente quería?
Sola en la casa, Matsuri se encontraba ahora tratando de dibujar algo, más no lograba plasmar nada en el papel, su cabeza era un caos de sentimientos, en un arranque de frustración tomó el lápiz y comenzó a realizar garabatos al azar rasgando la hoja en algunas secciones a causa de la fuerza que aplicaba.
- ¿Por qué tenías que ser tú? ¿Por qué me fijé en ti? ¿Por qué huyes así? ¿Por qué me diste esperanzas las pisoteaste al final?
El lápiz finalmente terminó por romperse a causa de la presión ejercida, una lágrima se deslizó por su mejilla seguida por muchas más que no tardaron en manchar la hoja.
Fue el sonido del timbre el que hizo que reaccionará, pasó su manga izquierda por su rostro limpiando sus lágrimas, fue a la cocina para echarse un poco de agua a la cara y después se dirigió a abrir la puerta.
-Buenos días.
- ¿Natsume sempai?
Se quedó unos momentos así sin decir nada ante la sorpresiva visita de su amiga.
-Adelante- dijo finalmente haciendo entrar a la casa a la otra adentro hizo que tomara asiento.
- ¿Se te ofrece algo sempai? Para que vengas a mi casa debe ser sumamente importante.
La muchacha río por lo bajo.
-Verás, la facultad está organizando una exposición con los mejores trabajos de los alumnos de la carrera, como parte del comité, me gustaría que algunas de tus obras estén allí.
Los ojos de la pelirosa se dilataron ante las palabras.
- ¿De verdad quieren exponer algunos de mis trabajos?
- ¡Por supuesto!
La peliazabache hizo una pausa.
-Bajo tu consentimiento claro, esta es una gran oportunidad para darte a conocer, grandes críticos y dueños de galerías estarán presentes, tienes un talento increíble, estoy segura de que te tendrán en cuenta.
Se sentía sumamente elogiada, hasta ahora había recibido tales adulaciones y tenía razón, era una gran oportunidad para darse a conocer.
-De acuerdo, iré por ellos, espera un momento por favor.
Minutos después Matsuri bajó cargando un portafolio con los trabajos que había realizado durante su carrera.
-Ten, tu dime cuales debo exponer- dijo entregándole el portafolio a Natsume.
La chica revisaba minuciosamente los trabajos de la pelirosa mientras escogía algunos, resultando seis finalmente seleccionados.
-Estos están bien.
Tras volver a guardar los restantes y tratar de ordenar, una hoja de menor tamaño que las otras cae al suelo, inmediatamente la recoge, provocando una singular reacción en la pelirosa.
En esa hoja se encontraba el dibujo que había hecho de Yuzu.
-Oye, este dibujo es muy bueno ¿Quién es? -preguntó su sempai.
¿Que eran Yuzu y ella?
-Es mi…es alguien muy importante para mí.
El simple hecho de recordarse que eran familia le provocaba un profundo dolor en el alma.
-Perdón si me entrometo ¿Tienes algún interés romántico en esta chica?
Sorprendida levanta y dirige su mirada hacia la otra chica.
-Te conozco lo suficiente para saber que algo te sucede, además por la forma en que has trabajado el retrato, se nota que le pusiste mucho cariño a la hora de realizarlo.
A veces enserio detestaba lo fácil que era que leyeran su personalidad a través de sus trazos.
Tal vez, hablar con alguien más sobre el asunto le ayudaría, además conocía muy bien a Natsume, si había alguien en quien podía depositar plena confianza era su sempai, es más ya sabía que le gustaba una chica y lo había tomado con naturalidad.
-Te… ¿Puedo hablarte de algo?
Matsuri relató todo lo sucedido con Yuzu, hasta lo de hace dos días, Natsume simplemente escuchaba atenta a su kouhai.
-Es…complicado, solo te puedo decir, decidir que será mejor está entre ustedes- dijo en tono sereno al terminar de oír a la menor.
-Ella irá al extranjero para terminar los estudios, decidí no insistir más, el problema ahora es… lidiar con la angustia que siento.
-Tú sabías que era un amor imposible, aun así decidiste imponer tus sentimientos de manera egoísta hacía ella, pero por lo que me dices también terminó gustando de ti, ambas tienen parte de culpa, ya no hay marcha atrás, si ambas se sienten de igual manera por qué lo evaden, enfrenten lo que sienten juntas, con la decisión que han tomado únicamente complacerán a la sociedad que dicen temer, creen que será una decisión correcta pero al final solo se lastimarán entre ustedes.
-Pero, aun si insistiera, en estos momentos ¿Qué posibilidad hay de que Yuzu me acepté?
Natsume se acercó y posó una mano sobre sus hombros.
-Siempre está bien un último intento, Matsuri, eres una chica maravillosa, como tu amiga solo puedo desearte felicidad.
En ese momento el celular que se encontraba en el bolsillo de su pantalón vibró, señal de que había recibido un mensaje.
Yuzu:
¿Puedes venir?
- ¿Es ella?
-Sempai, gracias por tus palabras, debo salir ahora.
-De nada, llevaré esto al comité-respondió despidiéndose.
Matsuri tomó las llaves y salió de la casa.
¿Qué tenía Yuzu ahora?
Se encontraba caminando ahora por el campus universitario buscando a su prima, finalmente divisa una cabellera rubia en los jardines del edificio.
-Yuzu.
La mencionada responde volteándose y alzando la mano mientras esbozaba una sonrisa.
- ¿Qué sucedió?
-Nada en especial supongo ¿Quieres salir a caminar?
Bien, eso era extraño.
Decidió hacer caso omiso a la actitud de la rubia y seguirla hacia los exteriores del campus, caminando por el centro de la ciudad mientras conversaban sobre cosas triviales hasta que llegaron a lo que parecía ser una especie de malecón frente a un río, en donde Matsuri finalmente decidió preguntar.
-Y ¿Que tal te fue en el examen?
Yuzu suspiró mientras ambas tomaban asiento en una de las bancas allí instaladas.
-Fatal supongo, no pude resolver casi nada.
-Creí que estabas lo suficiente preparada ¿Qué sucedió?
-Tú
Un silencio incómodo se hizo presente por algunos instantes, una pelota pasó rodando terminando en los pies de Yuzu, tomándolo en sus manos se lo entregó amablemente al niño que venía a reclamarlo.
-Soy patética, durante todo el examen no dejé de pensar en ti, en el futuro, lo que sería mi vida sin ti a mi lado, a las finales lograste hacer que me quedara ¿No?
Era difícil diferenciar si era una acusación o simple sarcasmo.
-Puede que… lo que venga para nosotras sea incierto y cruel, pero ahora estoy convencida de que no quiero separarme de ti, a fin de cuentas, hay un lazo que nos une y nos mantendrá así por siempre ¿No? Un lazo sucio y contaminado por estos hermosos sentimientos.
Y empezó a soltar pequeñas risitas, esta vez no había lágrimas de por medio.
Matsuri tomó de su mano y se atrevió a preguntar como aquella vez.
- ¿Quieres ser mi novia?
- ¿Otra vez esa pregunta?
Al menos esta vez tenía una respuesta concreta, respuesta que tal vez traería infinidad de incertidumbre para ambas, pero si estaban juntas que más daba.
-Si voy a cometer la locura más grande de mi vida…entonces estaré feliz de que sea a tu lado.
Y Yuzu la besó, fue lo único que supo Matsuri, esta vez sin dudas, el temor y la inseguridad ya no se sentía en aquellos suaves y dulces labios.
Se separaron y miraron a los ojos por unos segundos, el violeta se perdió en el verde y viceversa.
-Sabes, al ver tu rostro tan cerca, no siento miedo alguno-dijo Yuzu esbozando una sonrisa.
La menor desvió la mirada sonrojada.
-Te amo.
Era la primera vez que se atrevía a usar esa frase tan fuerte, sabía que no debía decirse a la ligera, pero Yuzu lo valía.
-Y yo a ti- secundó la rubia.
Yuzu mostró más seguridad, levantándose y ofreciéndole la mano a la pelirosa.
-Ven ¿Quieres que te invite algo?
Por esta vez, porque era especial aquel día, no le importo en nada a Matsuri ser la que se avergonzara y fuera tratada de manera romántica.
Junto a Yuzu, lo demás parecía quedar en segundo plano.
Fin
Nuevamente, agradezco su apoyo y espero les haya gustado este final.
Tal vez haga otros fics sobre citrus más adelante pero el Lunes regreso a clases y mi tiempo libre se verá reducido.
Nos leemos en la próxima historia :)
