Disclaimer!

No me pertenece ningún personaje, ni de Naruto, ni de la novela que estoy adaptando ya que pertenece a Margaret Pargeter y se llama "No me dejes ir"

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Le disgustaba saber que lo de los cigarros había sido sólo una excusa para salir de la granja temprano. La chica pensó que si ella se lo hubiera contado a su prometido, no estaba segura de que este si lo entendiera; además no quería ocasionar nungún resentimiento entre los dos hombres que pronto serían familia.

Sakura penso con toda honestidad que quizá había dado largas al asunto y puesto pretextos sólo para evitarse a sí misma algo desagradable que reflejara un mal aspecto de su personalidad.

Se sentía confundida e insegura. Llena de tristeza continuó observando la figura atlética de Sasuke. Se sirvió otro vaso de whisky y por la dureza de su expresión, era claro que había pensado muy bien las cosas y ya que se había formado conclusiones que seguramente no favorecían en nada a su prometida.

La chica se encogió de hombros, desviando la mirada hacia otro lado.

La habitación no estaba caliente a pesar de que había leña en la chimenea, era como si reflejara el estado de ánimo del hombre que estaba junto a ella. Le había preparado a la chica una bebida y la colocó sobre la mesa lateral.

Por primera vez desde que había llegado, Sakura sintió enfado, pues tenía la conciencia tranquila a pesar de lo que Sasuke pensara. El no tenía derecho a juzgarla sin oír su versión. Levantó la barbilla y sus hermosos ojos mostraron indignación.

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- ¿Qué ibas a decirme?.- Le urgió con frialdad.

Sasuke bebió casi la mitad desu vaso se de whisky de un sólo trago. Cuando la miró, mostró una profunda desilusión.

- Lo que iba a decirte, Sakura, no es nada agradable. - La chica aguardaba impaciente. - Karin me dijo. . . .- Su tono de voz se endureció aún más. - Qué tuviste relaciones amorosas con Suigetsu y ésa fue la razón por la que huiste hasta aquí, después de que tu hermana te sorprendió casi in fragantti.

- ¿Y tú le creíste?. - Reprochó Sakura con un suspiro.

- Parece que supone dónde estuviste en realidad. - Le hizo saber haciendo caso omiso a su pregunta. - Quizá tú misma se lo dijiste con orgullo, sin duda, por el hábito que te has formado de coleccionar hombres.

- ¡Yo no le dije tal cosa!. - Sakura se puso de pie furiosa y el color de sus mejillas se intensificó. - ¿Qué clase de mujer crees que soy?.

- ¡Ya me lo estoy empezando a imaginar! Ella los encontró a ti y a su esposo en el cuarto de baño. - Su voz era de reproche. - ¿Qué esperas que crea de eso?.

- Eso dependede la confianza que me tengas, pero tal parece que ya has imaginado lo peor. - Exclamó enfadada.

- Deja eso, Sakura. - Se rió con cinismo. - Todo este inocente resentimiento está fuera de lugar. Vivimos en una sociedad liberal y lo que hiciste no lo consideraré tan grave. El error fue que yo pensé que eras distinta y podríamos haber perdido mucho tiempo.

La frialdad irónica de su voz no la engañó en ningún momento, lo que Sasuke quería era lastimarla mucho. La joven podría haberle dicho que ya estaba herida al saber que él le había perdido la confianza y por la manera en que la condenaba.

Haciendo un esfuerzo sobrehumano, pudo controlarse. Después de todo, una joven debe tener su orgullo, así que dijo con firmeza:

- Y como Karin vino a contarte esa estúpida historia, que es una completa tontería, tú crees que yo no soy una chica honesta.

- No fue tu culpa, si yo te he puesto en un pedestal. - Se burló.

- Bueno, todo fué hermoso mientras duró y en realidad yo . . . - Su voz temblaba. - . . . yo nunca te he puesto en uno.

- ¿Me podrías explicar lo que dices?. - Sus ojos denotaron furia.

Sin embargo, habló con absoluta tranquilidad que debió ser una advertencia para la chica, quién siguió con firmeza.

- Tú cortejabas a Karin esperando recibir a cambio el río sin tener que pagar tanto dinero. Ella pensó estar enamorada de tí y tal vez contrajo matrimonio con Suigetsu sólo por tu rechazo. Fue generoso de tu parte que hayas dicho que ella fue la que te rechazó.

- Eso a tí no te interesa.- Gruñó fuera de sus casillas. - Y no te ayudará en lo absoluto que me sigas insultando. El hecho está ahí y cuando estuviste en mi casa y bajo mis cuidados, ocultaste tu verdadera identidad. No eras lo que me hiciste creer.

- ¿Qué quieres decir?.- Inquirió Sakura disgustada.

- Que fui muy tonto, Sakura. Y lo admito. traté de proteger tu reputación y de evitar posibles críticas, pensé que si te trataba con amabilidad, llegarías a interesarte en mí pues creí que eras muy inocente, cuando en realidad eras una mujer mundana. . .

¡Eso era demasiado!

Llena de ira y sintiéndose lastimada por sus insultos le propinó una bofetada, vió como su mejilla se enrojecía por el golpe y sin embargo, no se sintió arrepentida.

Fue entonces cuando la abrazó con fuerza y la aprisionó entre sus brazos, lastimándola. Con desesperación Sakura trató de liberarse de aquella figura varonil, pero al no poder hacerlo, reclinó la cabeza sobre su hombro.

La chica percibía que él era muy violento y que el único sentimiento que llenada su corazón era la venganza.

Si alguna vez ella había correspondido a la ternura de sus besos, pensó que hubiera sido mejor no haberlo hecho nunca; en ese instante, Sasuke la besó y ella ya no supo más.

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El la besaba de manera posesiva y sus labios le exigían una entrega total y sin reserva.

Logró que la llama del deseo, que en ella estaba dormida, surgiera, haciéndola llegar hasta los límites de la pasión, hasta dejarse llevarse llevar por un éxtasis que no conocía las barreras del tiempo ni del espacio.

Sasuke la llevó en brazos por la amplia escalera hasta su dormitorio. La chica nunca antes había estado ahí. Le dejó caer sobre el lecho y la aprisionó con la fuerza de su cuerpo musculoso.

La muchacha no tenia idea de lo atractiva que estaba con el peinado desarreglado, los labios trémulos; rubor en las mejillas.

Una vez más la beso, deslizando las manos por su suave piel de la espalda. Ella estaba perdida, pues flotaba en un mundo en el que el tiempo dejaba de existir.

Después, con una rapidez que fue como un balde de agua fría, apartó la boca de su rostro, la obligó a retirar los brazos que le rodeaban el cuello y la dejó recostada sobre las mantas blancas. Se detuvo sólo un momento, cerca de la puerta, dándole la espalda, como si no quisiera volver a mirarle nunca más.

- Puedes marcharte cuando quieras. - Le ordenó. - Puedes dejarme el anillo o quedartelo, cómo lo desees. Parece que no tiene sentido prolongar un compromiso que se ha convertido en algo imposible.

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Mucho después de haberse marchado Sasuke, Sakura continuaba recostada, como si no pudiera moverse. Estaba acabada y herida por la ruptura tan repentina. Se sentía débil y carente de emoción. Le dolían los labios y las partes donde Sasuke le había acariciado.

Poco a poco estaba a empezando a darse cuenta de lo mucho que significaba Sasuke para ella y fue incapaz de visualizar lo terrible que sería la vida sin él a su lado.

Estaba dispuesta a confesarse a sí misma que cualquier cosa que él le hubiera exigido unos minutos antes, se la habría dado gustosa. No tenía defensas para detenerlo ní quería hacerlo, su completa sumisión debió haber sido evidente en la cálida respuesta de sus labios y brazos cuando lo abrazaba.

Pero, ¿por qué, por qué?; se preguntaba casi a gritos enterrando el rostro en la almohada, ¿la había dejado de esa manera?. ¿Por qué si la opinión que tenía de ella era tan pobre no había terminado lo que había comenzado?.

Después, saltó de la cama. Salió de la habitación y bajo apresurada por la escalera, dirigiéndose hasta la puerta principal, como si el mismo demonio la persiguiera.

Una nueva sensación de terror, mezclada con vergüenza, se apoderó de lla al percatarse de que si se hubiera quedado un rato más, ella misma habría buscado a Sasuke para rogarle, humillándose, que le diera otra oportunidad. Pero, a pesar de sus sentimientos o del futuro sombrío que le aguardaba, no podía caer tan bajo.

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No había nadie cuando salió, Jiraiya y la señora Tsunade se encontraban en la cuidad. En ese momento se dio cuenta, con amargura y alivio a la vez, de que Sasuke lo había arreglado así con toda premeditación.

Había pensado en todo, pues con toda seguriad no quería testigos de su venganza. Lo que más le dolía no era su enfado ni su rechazo, sino eñ hecho de que hubiera creído en todo lo que le hubiera contado Karin.

Había 6 kilometros de distancia entre Merington y la granja Combe, pero Sakura ya había caminado antes esa distancia, no dudó en hacerlo una vez más. No tenía otra forma de llegar a casa y prefería enfrentar todos los contratiempos a pedirle a Sasuke que la llevara.

El viento soplaba con fuerza, alborotando su cabellera mientras corría y comenzó a llover. Si se daba prisa, podía alcanzar el tren de medianoche a Londres. La joven ya estaba haciendo planes, era posible que al día siguiente ya pudiera ponerse en contracto con los Randall.

Ellos siempre se habían mostrado contentos al pensar en la posiblidad de que volviera a trabajar con ellos algún día, según supo por medio de la carta que le llegó. Decían que lo único que tenía que hacer era hacérselo saber para que arreglaran todo. Eso le proporcionaba un medio de escape que intentaba tomar. En muy pocos días estaría lejos de su país y de Sasuke para siempre.

Karin no había llegado aún cuando Sakura llegó a la granja y la chica se sintió tranquila. Pero eso también significaba que no había ningún automóvil disponible, así que llamó a un taxi y el conductor prometió estar allí en media hora. Corrió apresurada y subió la escalera.

Su padre estaba durmiendo la siesta y se sintió aún más tranquila, pero Shizune le detuvó a medio camino, sorprendida por el estado en que se encontraba Sakura.

- ¿Dónde has estado, pequeña?. - Exclamó. - ¿Dónde está Sasuke?.

- En Merington. - Explicó Sakura de manera breve, mientras se quitaba la ropa mojada. - Mira Shizune. . . .- Le dijo temerosa. - Sé que esto va a causarte gran impresión, pero acabamos de romper nuestro compromiso. Lo que me recuerda que quiero que, por favor le devuelvas esto a Sasuke. - Con rapidez se quitó el anillo, casi arrojándolo en la mano de su madrastra. - Me pidió que se lo diera, pero se me olvidó hacerlo.

Impresionada Shizune miró primero el fulgurante anillo y después el rostro pálido de Sakura.

- ¡Me niego a creerlo!. - Sollozó.

- Me voy a Londres. - Continuó Sakura como si no hubiera oído el comentario de Shizune. - Ya pedí un taxi y no debería tardar en llegar. Es posible que regrese a trabajar con los Randall, así que no tienen de qué preocuparse. Por mi parte voy a extrarñarlos mucho, pero voy tranquila pues mi padre ya está mucho mejor y el contratro del ría ya está concluido y firmado. Sasuke no podrá hacer nada al respecto, aunque quiera.

- ¡Sakura!. - Gritó Shizune alarmada pr la manera en que hablaba la chica.

Exasperada, continúo cuando la joven guardó silencio.

- Lo del río no me preocupa, ni tampoco que tu padre y yo nos vayamos a quedar solos. ¿Pero, me puedes decir, por favor, qué fue lo qué pasó? Llegas empapada, blanca como un fantasma y esperas que no haga preguntas. ¿Estás segura de que no las cosas no tienen solución?. Tengo derecho a saberlo ¿no crees?.

Sakura se volvió para mirar a Shizune, llena de preocupación.

- No hay mucho que decir Shizune. Descubrimos que no somos el uno para el otro. Eso es todo.

- ¿No será sólo una pelera normal entre dos personas que se aman?. - Insistió Shizune dulcemente con un dejo de esperanza.

- ¡Claro que no!. - Exclamó la joven, con tanta vehemencia que Shizune quedó impresionada y dada la expresión de su rostro, parecía que iba a romper en llanto.

Antes de cerrar la maleta, Sakura la abrazó.

- Shizune, mi querida Shizune. - Le dijo. - Lo siento mucho, de verdad, por tí, los preparativos y bueno . . . por todo. Pero por favor, ¿no puedes olvidarlo? Nada de esto fue culpa tuya. Nunca se te ocurra pensar eso.

Alho que no sabía cómo definir en la expresión del pálido rostro de la chica, debió advertir a la mujer que no dijera más. Después de un momento, se recuperó y le preguntó:

- ¿Dónde te hospedarás en Londres? ¿Ya tienes algún plan? ¿No crees que sería mejor esperar unos días, en vez de marcharte así?.

Sakura negó con la cabeza, de manera firme.

Recordó en ese momento a una de las primas de su padre, que años atrás había trabajado como ama de llaves en su casa.

- Tal vez me quede con Temari, por lo menos esta noche. Sé que no tiene mucho sitio pero podré dormir en un sofá. Pero, por favor, Shizune quiero que me prometas que no vas a decir esto a nadie. - Agregó con amargura. - No creo que alguien te lo pregunte, pero lo pido por si acaso.

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Fue hasta el momento de estar en el taxi camino a la estación, que se dio de que ninguna de las dos había mencionado a Karin. Con toda premeditación había tratado de no pensar en su hermana; por supuesto que Shizune no tenía la menor idea de que Karin había sido la culpable de todo. Sakura frunció el ceño, su hermana había intentado difamarla y lo había logrado.

Además de por los celos ¿por qué otra razón Karin actuaría de esa manera?.

Aunque tenía bases para inventar una historia, la mayor parte de lo que le contó a SAsuke era una calumnia y debía saberlo. Pero con toda seguridad, en alguna parte debería haber algo . . . algo más allá de su conocimiento, según decidió la chica sintiéndose desdichada. Algo en lo que Sasuke estaba involucrado.

Ella recordaba su enfado, su negativa a hablar sobre el asunto y se estremeció. Sin embargo, a pesar de su tristeza, se sintió contenta por no haberles dicho nada ni a su padre ni a Shizune.

Karin regresaría a la granja y sería una compañía para ellos que les ayudaría a aminorar la tristeza de su partida. Además, ¿qué caso tendría vivir con un hombre que no le tenía confianza?.

Eran casi las ocho de la noche cuando llegó a Paddington y durante unos minutos, después de descender del tren, permaneció mirando a su alrededor, sin darse cuenta de la multitudes apresuradas.

Descubrió que era muy distinto decidir lo que ibas a hacer a ponerlo en práctica. El hecho de que Sasuke no la quería, estaba claro. El pensaba que ella lo había tomado por un tonto y con toda deliberación planeó su venganza. ¿Por qué entonces le parecía tan díficil a la chica darse cuenta de qué había escapado a tiempo?. Ser la esposa de un hombre desconfiado, que dudara de todo lo que le dijera, sólo llevaría a la desdicha.

Sakura esta segura de que el tiempo le ayudaría a olvidar. ¡Tendría que olvidar! Sería imposible vivir siempre con ese insoportable dolor y ese sentimiento de soledad y la convicción de que nunca volvería a amar de esa manera. Nunca se enamoraría igual.

Cuando salió de la estación tomó un taxi. Eso parecía estarse convirtiendo en un hábito para ella. Podría considerarse cómo algo muy extravagante si tomaba en cuenta el poco dinero que llevaba consigo, pero estaba muy cansada y el frío de Diciembre era tan terrible, que pensó que no lograría sobrevivir de otra manera.

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La misma Temari abrió la puerta y no se sorprendió al ver a la persona que estaba en el umbral.

Dibujó una leve sonrisa, lo cual era digno de tomarse en cuenta, ya que era una persona que no acostumbraba a hacerlo, Sakura se sorprendió de que Temari le invitara a pasar, ya que había planeado pedirselo.

- Supongo que querrás alojamiento para esta noche. - Comentó al cerrar la puerta, indicándole a Sakura que pasara a la sala.

- No quiero causarte molestias, Temari, sólo quiero que me permitas dormir en uno de los sillones si no te molesta. - Le suplicó.

- Bueno, como quieras. - Le respondió la mujer cuando Sakura la seguía. - Puedes dormir en el sofá o en lahabitación que ocupa mi amiga, si no te molesta compartirla. Ella ya se encuentra dormida desde hace más de una hora.

- El sofá me servirá mucho. - Aseguró Sakura con una sonrisa.

Con actitud de brindarle hospitalidad, Temari encendió el fuego de la chimena, ayudó a quitarse el abrigo y se dirigió a la cocina con la intención de preparar un poco de té.

- Regresaré en un momento. - Le dijo.

Sakura aguardó sentada en uno de los sillones con alivio.

Casi se había quedado dormida cuando Temari regresó con una bandeja que traía las dos tazas y un plato con panecillos.

- Supongo que estás aquí para hacer las compras de tu boda. - Le comentó mientras servía las tazas con té.

- ¿Mi boda?. - Sakura le miró sorprendida, pero era de suponer que Shizune le hubiese enviado una tarjeta de invitación, cosa que explicaba el "dulce" comportamiento de Temari.

- Sí, querida, tu boda. - La mujer le miró con impaciencia. - Aunque debo decirte que no podré asistir. Los viajes son muy pesados para mí y en especial en esta época del año.

Sakura dirigió una mirada a la chimenea, sin poder encontrar las palabras adecuadas para decirle a Temari, qué el compromiso estaba roto, pero antes de que ella pudiese hablar, Temari continúo:

- Creo que tu prometido es millonario, ¿no?. Me da gusto saber que vayas a contraer matrimonio con un inglés y no como lo hizo tu hermana, con un americano. Me imagino que se ha de sentir muy sola tan lejos.

Por primera vez en su vida, según pudo recordar Sakura, Temari la estimaba más que a Karin y no era que le importara en demasía, pero ese gusto no le duraría mucho ya que tendría que confesarle que ya no se casaría. Fue entonces cuando decidió a esperar hasta el día siguiente para decirle a Temari, en el momento antes de marcharse.

Así que se límito a sonreír y a explicarle que su hermana estaba muy contenta. Se sintió muy aliviada cuando la mujer se puso de pie anunciándole que se retiraba a descansar y le aconsejó que hiciera lo mismo.

- No vayas a despertarme, pequeña. - Le advirtió. - Tomé una pastillita para dormir, por lo que dormiré como un tronco.

Eso había sido una bendición, pensó la chica, más tarde cuando oyó golpear la puerta.

Era casi medianoche. Estaba muy cansada y atontada como para preocuparse y se concentró en mirar en reloj. Tal vez alguién se había perdido y necesitaba ayuda. Con ansiedad se incorporó del sillón, la chica no se había molestado en cambiarse de ropas, sino que había permanecido sentada observando la chimenea, mientras recordaba los eventos de las últimas semanas.

El dolor y la alegría se habían mezclado de una manera increíble en su vida y lo más terrible era saber que había cometido muchas tonterías.

La llamada de la puerta, a pesar de soprenderla, le produjó un alivio; cuando escuchó la segunda llamada, se pusó de pie de inmediato, ya que Temari se había tomado una pastilla, pero el ruido en la puerta era tan fuerte, que podría despertar a un muerto.

Encendió la luz del recibidor y preguntó quién era.

- Por amor de Dios, Sakura. Abre esa puerta antes de que la tire o me congele.

Era Sasuke, durante un momento Sakura se quedó petrificada y después guiada por un impulso superior a ella, abrió la puerta.

- Sasuke. - Musitó con un nudo en la garganta.

El hombre entró sin esperar a que ella se lo indicara. La miró unos instantes y la tomó del brazo.

- ¿Estás sola?. - Le preguntó. - ¿Podemos hablar?. - Y como ella asintió con la cabeza son poder articular palabra, cerró la puerta.

- Temari se fue a dormir. - Pronunció al fin, cuando él la conducía hacia la sala, sujentándole del brazon con firmeza.

- Y espero que no despierte hasta mañana. - Murmuró él tomándole la barbilla para ver su rostro y pudo percibir que Sakura le tenía un miedo enorme. - Gracias a Dios que te encontré. - Le dijo en voz baja, abrazándola.

Fue hasta mucho después que Sakura tuvo conciencia del tiempo.

En esos momentos a todo lo que le prestaba atención fue a la voz de Sasuke que murmuraba que le amaba y que no podría vivir sin ella.

Besaba sus mejillas, sus ojos y cuello, por último sus labios con la ternura y pasión que la chica siempre había deseado. Era una avalancha de sentimientos y un sueño que se convertía en realidad al tenerlo junto a ella para poder abrazarlo y acariciarlo. El estar abrazada a él con los ojos cerrados le provocaba una gran emoción.

- Sasuke. . . - Le rogó suspirando muy cerca de su boca. - Por favor, dime por qué estás aquí.

- Creo que ya te lo dije, amor. - La besó en la mejilla con ternura.

- No, no lo has hecho. - Murmuró de manera incoherente. Era imposible pensar con claridad estando en sus brazos y dejándose besar y acariciar.

- Tuve un enorme deseo de hacerte mía. - Le dijo al parecer molesto por tener que dejar de besarla. - Me siento en la gloria después del infierno en el que encontré en las últimas horas. Tienes que perdonarme, Sakura. O no lo podré resistir.

- ¿Qué quieres decir?. - Le preguntó mirándolo con su grandes ojos esmeralda. - Tú ya no querías verme.

-¡Sakura!. - Exclamó retirando las manos de su cuerpo y tomándole las manos. - Cuando te marchaste pensé que me volvería loco y soy lo suficientemente estúpido y orgulloso para admitirlo. Tú no te imaginas siquiera cómo te he deseado. Me tomó cerca de dos horas recapacitar y darme cuenta de lo mucho que te amo, pero cuando llegué a la granja, ya te habías ido. - Soltó un suspiro. - Shizune me dijo que te habías marchado a Londres y yo conseguí esta dirección por Kakashi, pero no tenía la menor idea que si estarías aquí, tu padre tampoco lo sabía. De cualquier modo, mucho antes de que yo llegara a la estación, el tren en el que ibas ya había partido. Así que tuve que esperar a que saliera otro.

- Pero. . . -Ella iba a decir algo, pero Sasuke la interrumpió.

- Sólo escuchame. - Le dijo empleando un poco de su acostumbrado autoridad, acariciándole la mano. - Estuve ahí, paseando por la estación, con un humor negro, cuando de uno de los trenes descendió Suigetsu. He estado reprochándome el haber escuchado la historia que me contó Karin y por negarme a creerte cuando mis instintos me decían que tu decías la verdad. De cualquier manera, Sakura, lo que yo sentia ya no tiene importancia. Sólo quería encontrarte y saber que tú me amabas y estabas dispuesta a perdonarme. No me interesaba nada más.

Sakura lo escuchaba con mirada sorprendida, a sus oídos todo parecía un sueño.

- Encontré a Suigetsu y me habría causado un gran placer matarlo a golpes.

-¿Pero no lo habrás hecho?. - Preguntó Sakura con preocupación.

- Poco faltó para que lo hiciera. - Respondió Sasuke con enfado. - Iba a pegarle, pero después cambié de parecer. No quería hablarle, pero él me vió antes de que pudiera escabullirme. No conozco muy a tu cuñado Sakura, pero me di cuenta de que había bebido más de la cuenta, por lo que traté de hacerlo reaccionar para evitar que tu familia se alarmara al verlo en ese estado.

- Y después, ¿que pasó?.

- No mucho. - Explicó Sasuke con un tono más suave. - En realidad él no es tan malo como creía o quizá era el estado en que se encontraba lo que lo hizo actuar así. Muy pronto se recuperó, pero comenzó a hablar y no pude hacerlo callar. - Se llevó una mano a sus cabellos negro y se los revolvió estresado.- Me contó que estaba de vuelta en Inglaterra, pues tenía que hacer un trabajo especial en Devonshire pero que había tomado el tren, para así pasar el fin de semana con Karin y su familia antes de que se marcharan. Fue entonces cuando comenzó a hablar de los constantes celos de tu hermana. Dijo que creía que la hermana pequeña estaba en la granja que eso había sido motivo de una discusión de celos entre ellos.

Soltó una risa y luego observó la expresión anonadada de Sakura que no podía hacer más que parpadear.

- Después me contó todo, pero no creo que tuviera la menor de que yo te conocía. Me confesó haberte sorprendido en el baño, medio en broma y qué eso había hecho explotar la bomba, pues tu ibas a golpearl con uno de los candelabros cuando llegó Karin. Me dijo que ni siquiera había logrado acercarse a tí, pero que tu hermana no quiso escuchar razones. Cuando le dije Sakura, que la persona de la que hablaba era mi prometida. . . - Sonrió divertido. - ¡Hubieras visto la cara la puso!.

- Sasuke. - Incapaz de pensar con coherencia y temblando sin cesar. - ¿Estuviste alguna vez enamorado de Karin?.

- No, nunca. - Expresó con determinación.- Ella comenzó a ir a Merington con bastante frecuencia y a mí me gustaba su compañia hasta que comenzó a ser demasiado posesiva, pero sin tener justificación alguna.

- Shizune piensa que ustedes se disgustaron por el río.

- El río no tuvo nada que ver con esto. - Negó enfaticamente con la cabeza. - No te he explicado todavía la razón por la que no lo compré. Verás, en realidad no lo quería, pues pretendo vender la mayoría de mis hoteles. Me quedaré con las propiedades que tengo en el extranjero y Merington y me voy a de dedicar a la cría y entrenamiento de caballos, como solía hacerlo. Si tú me ayudas, Sakura, mi felicidad será completa.

- Mi vida. - Murmuró Sakura unos minutos después. - Pero después de todo sí compraste el río.

- Claro que sí. - Contestó mientras le acariciaba la barbilla con ternura. - Estaba muy confundido y tenía la idea fija de que iba a perderte, por lo que tenía que hacer algo para remediarlo y el río paracería ser con lo único que podría retenerte.

- Pero. . . eso no era necesario. - La chica se sonrojó de sobremanera a liberarse de sus manos y enterrar su cabeza en su pecho. - Te amo tanto Sasuke, casi desde el mismo instante en que te conocí y ni siquiera te habías dado cuenta.

-¡Sakura!. - Acarició su cuello y luego acercó sus labios a los de ella, prolongando su beso en medio de un largo silencio. Ella estaba casi sin aliento cuando Sasuke se apartó, mirando con admiracion el rostro de aquella chica, que semejaba una rosa. - Tratñe de negarmelo, preciosa. Pensé que si te trataba con amabilidad, llegarías a enamorarte de mí, yo estaba loco por tí desde aquella noche en que llegaste a Merington en medio de la tormenta, estabas inconsciente pero yo pensé que nunca había visto algo tan hermoso. Al principio te confieso, que fue un mero deseo, pero entonces cuando te fuiste, me di cuenta de que tú deberías ser mi esposa.

Sakura sonreía dulcemente mientras le escuchaba hablar.

- No le he pedido esto a nadie nunca Sakura, ni siquiera a tí. No de la manera en que corresponde, de la forma adecuada, con amor, sin amenazas.

-¡Sasuke!. - Esbozó una aun más amplia sonrisa, segura de que las palabras eran verdad. Ya no había ninguna manera de que la separaran del hombre que sería el compañero de su vida. - Amor. - Le susurró desvaneciendo en parte la sonrisa que adornaba sus labios. - Seré tuya durante el resto de mi vida, si no es demasiado para tí.

- Y más allá. - Le juró mirándola con amor y abrazándola una vez más. - Nada ni nadie te causará ningún problema nunca más. Te lo prometo, pero unca podrás escaparte de mí y será mejor que no lo intentes.

-¿Cómo voy a querer hacerlo?. - Protestó antes de que Sasuke ahogara sus palabras con un dulce beso en los labios, perdiendo contacto con la realidad y permitiendo que entre en sus brazos sintiera una inmensa alegría en el corazón.

. F I N .

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Chiiicos :)

Lamento la tardanza en capitulo, ojala no se les hayan quitado las ganas de continuar leyendo la historia, de verdad lamento el haber tardado taanto y de hecho de haber sabido que a pesar de tanto esfuerzo de todos modos terminaría rindiendo uno de los exámenes para no repetir un ramo, le habría dedicado muuuucho más tiempo a la transcripción del capitulo.

Peeeero, en fin. Solamente espero que llene su gusto el capitulo. Se que parece abrupto el final, pero cuando leí la historia también lo pensé y haciendo mis averiguaciones y revisando los libros originales en inglés efectivamente el libro termina de esa forma.

Agradecimientos a todos uds que me dejaron un lindo review aun cuando fuera para retarme por la tardanza y a aquellos que agregaron a favoritos o alerta :)

The-Vampire-MCR - Antoo96 -Setsuna17 - Sakura-Dono-Black-Lady - Aiko-Uchiha05 - Brenda Ponce - Sebashu -Xiharu - Yang - -Chan- Cris0408 - Gavi23 - Strikis - LunaTsuk-Sama - Kartya - Sakura dono - Mayu1051 - Kara'sDreams - Yoss.

Muchas por seguir ahí :)

Cuidense mucho!