Muy buenas, queridas lectoras!
Estoy muy agradecida por sus comentarios, y espero que este capítulo sea de su agrado.
Sin más, dejo que lean!
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Disclaimer: Los personajes y ambientes de Naruto no me pertenecen, son propiedad del gran Masashi Kishimoto. La trama de la historia sí me pertenece.
Referencias de lectura:
- (Pensamientos) - (Sakura Interna)
- Flash back
- 0-0-0-0-0 Cambio de escena
Ojos en a espalda
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Parte IX
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—Sasuke. Estoy en el punto B.
—Sakura. Estoy en el punto C.
—Naruto. ¡Estoy en el punto A, dattebayo! —se escuchó por el auricular unos segundos después de las dos voces anteriores.
—Eres lento Naruto —se escuchó la voz del sensei peli-gris por el auricular—. Muy bien, equipo 7. El objetivo se ha movido, ¡síganlo! —ordenó a sus alumnos.
Los jóvenes acataron la orden del mayor, comenzaron a moverse sigilosamente ocultándose entre los árboles, intentando acercarse lo más que pudieran a su objetivo.
—¿Cuál es la distancia hasta el objetivo? —se volvió a escuchar la voz del hombre a través del auricular.
—Cinco metros. ¡Estoy listo para entrar en acción! —respondió Naruto.
—Estoy listo también—. habló Sasuke.
—Igual yo—. por último habló Sakura.
—Perfecto. ¡TODOS A ÉL! —exclamó Kakashi.
Los tres chicos se lanzaron hacia su objetivo, el cual era capturar la mascota de la esposa del señor feudal de la Tierra del Fuego: el gato Tora.
—¡TE TENGO! —gritó el rubio al momento que atrapó al escurridizo gato, que chillaba con todas sus fuerzas para liberarse y arañaba con sus garras la cara del joven—. ¡GYAAA! ¡QUÍTENMELO!
—¿Tiene un lazo en la oreja derecha? ¿Éste es el gato que teníamos que atrapar? —cuestionó el peli-gris por el comunicador.
—Afirmativo. La identificación fue positiva —respondió de forma serena la peli-rosa.
—Bien. La mascota perdida Tora: fue capturada. ¡Misión completa! —concluyó el mayor del equipo.
—¡¿NO PODEMOS TENER UNA MEJOR MISIÓN?! ¡ODIO LOS GATOS! —gritó el rubio muy enfadado por el auricular de Kakashi, dejándolo parcialmente incapacitado para escuchar con su oído derecho.
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El equipo 7 se encontraba en la oficina donde se delegan las misiones shinobi. Debían entregar el reporte de la misión y devolver la mascota "perdida" a su dueña.
—¡Oh! ¡Mi pequeño Tora-chan! ¡Mami estaba tan preocupada…! —habló con voz cantarina la esposa del señor feudal, abrazaba al gato contra su mejilla mientras que éste lloraba y chillaba por la desesperación de querer liberarse de su acosadora dueña.
—Haha. Gato tonto. Te lo tienes merecido —se burló Naruto del pobre animal.
—No me extraña que intentara escaparse —susurró el peli-negro.
—Hn —asintió la rosada con una gota de sudor en la nuca, de acuerdo con él.
—Bien… La siguiente misión para el equipo 7 y su responsable, Hatake Kakashi —comenzó a hablar el Tercer Hokage leyendo una hoja—: Consiste en cuidar al bebé de tres años del gobernador, ayudar a su esposa en las compras, sembrar patatas en el…
—¡NO ME VENGA CON ESTO! —interrumpió el rubio enojado y poniendo sus brazos en cruz, demostrando su inconformidad con las tareas que debía realizar—. ¡QUIERO ESTAR EN UNA MISIÓN REAL! ¡ALGO RETADOR Y EMOCIONANTE! ¡NO ESTAS COSAS DE NIÑOS!
—(Estoy de acuerdo con él) —pensó Sasuke con el ceño ligeramente fruncido, sin embargo nunca lo admitiría en voz alta.
—(Naruto-kun es muy impulsivo) —decía para sí misma la peli-rosa suspirando—. (Pero él tiene razón, ¡no nos vendría nada mal un poco de emoción!) —habló Sakura Interna mientras golpeaba a la nada con sus puños, haciendo que a Sakura le saliera una gota de sudor en la sien por lo que había escuchado en su mente.
—(Me imaginaba que reaccionaría así…) —pensó Kakashi dando un suspiro de cansancio.
—¡NO DIGAS ESTUPIDECES! ¡NO ERES MÁS QUE UN PRINCIPIANTE! —lo reprendió Iruka, que estaba sentado tras el escritorio, junto al Hokage—. ¡TODOS HEMOS TENIDO QUE EMPEZAR POR MISIONES SENCILLAS! ¡HAY QUE IR PROGRESANDO PASO A PASO!
—¡ES QUE… ES QUE… NINGUNA DE LAS MISIONES HA SERVIDO PARA ALGO! ¡De todas las misiones… NADA! —devolvió el grito Naruto a su sensei de Academia.
Kakashi iba a darle un coscorrón en la cabeza para que se calmara, y por ser tan escandaloso, pero no consiguió hacerlo. Sakura había frenado su puño con la mano y miraba de forma serena a Kakashi pero con una amenaza implícita en sus ojos, dejando a todos sorprendidos por la acción y a un Hokage con una pequeña e imperceptible sonrisa en el rostro. La peli-rosa apartó la mirada del sensei antes de hablar de forma suave hacia el rubio.
—Tranquilo, Naruto-kun. Iruka-san tiene razón, todos los ninjas principiantes como nosotros deben hacer este tipo de misiones —al terminar la frase, soltó la mano del peli-gris y le dirigió una mirada de disculpa que fue aceptada por éste al ver cómo el rubio se calmaba un poco.
—Naruto, creo que necesitas que te expliquen cómo funcionan las cosas en el caso de las misiones. A nuestra Villa llegan numerosos encargos todos los días. Desde hacer de niñera hasta matar. En el registro de encargos aparecen misiones de diversas índoles. Sakura —dijo el anciano en dirección de la nombrada, ella y los demás prestaron atención al Tercero—. Por favor —a lo que la nombrada asintió entendiendo enseguida.
—Las misiones se clasifican por letras según el nivel de dificultad, siendo, de mayor a menor, A, B, C, y D denominados niveles —habló de forma seria la chica mirando al rubio pero dirigiéndose a todos—. Se corresponden aproximadamente con los grados shinobis de nuestro pueblo. La Villa está dividida en shinobis de grado inferior que son aprendices, Genin; de grado medio, Chuunin; de grado superior que son de la élite, Jounin; y el Hokage que es el jefe de la Villa. Las misiones de rango D, normalmente, le corresponden a los Genin. Las misiones de rango C le corresponden a los Chuunin y Genin capacitados. Las de rango B a los Chuunin expertos, y las de rango A les corresponde a los Jounin —concluyó la peli-rosa.
—Gracias, Sakura —dijo el Hokage y en su mirada hubo un destello de orgullo, la peli-rosa solo inclinó la cabeza a modo de reverencia—. Distribuir las misiones nos corresponden a nosotros, los superiores. Y las adjudicamos a cada shinobi de acuerdo a sus capacidades… luego, si la misión ha tenido éxito, el cliente nos entrega el dinero de la recompensa —habló mientras fumaba de su pipa—. Ustedes acaban de convertirse en Genin, con misiones de nivel D tienen de más —concluyó el anciano volteando su mirada hacia el rubio, una vena se hinchó en su sien al ver que Naruto estaba de los más tranquilo conversando con su equipo—. ¡ESCUCHAME CUANDO TE HABLO! —le gritó ya fuera de sus casillas.
—Usted perdónelo…—dijo el peli-gris rascándose la nuca de manera nerviosa y con una gota de sudor en la sien.
—¡Bah! ¡Te pasas la vida poniéndome problemas! —habló Naruto desde el piso, donde estaba sentado de piernas cruzadas—. ¡PERO YO HE CAMBIADO! ¡YA NO SOY EL INÚTIL QUE TÚ CREES, VIEJO! —terminó de hablar y se sentó de espaldas al Hokage, de brazos cruzados y haciendo un mohín.
La peli-rosa lo vio con mirada dulce y la comisura de sus labios se alzó apenas imperceptiblemente, formando una pequeña sonrisa. Sasuke, que estaba pendiente a cada movimiento que hacía la joven, se encontró a sí mismo sintiéndose celoso por las atenciones que tenía la rosada para con el rubio. Qué ironía, se decía a sí mismo, todas las chicas que están detrás de él le resultan molestas y fastidiosas, ella es la única chica que no le resulta de esa forma y ella no está interesada en él. Bufó por lo bajo, se sentía furioso internamente con la peli-rosa, por no tener consideración con él; con Naruto, por acaparar la atención de la chica; y con él mismo por pensar en idioteces, debía concentrarse en hacerse más fuerte para poder vengarse, no debía desviarse de su camino de vengador.
El Hokage reflexionó unos escasos minutos si darles otro tipo de misión o no, no sabía si era correcto consentir al chico rubio. Observó a cada uno de los integrantes del equipo 7, empezando por el rubio, el sensei, el joven Uchiha, y por último a la fémina del grupo. Su vista se posó unos segundos más en ella que en el resto. Tal vez debería conceder el deseo del peli-rubio, además pensaba que a la chica no le hacía ni pizca de gracia hacer ese tipo de misiones siendo portadora de un poder extraordinario, aunque por desgracia no pudiera demostrar su verdadero potencial en las misiones. Observó de nueva cuenta a la joven quien le devolvió la mirada, ella asintió de manera imperceptible pero él entendió el mensaje. Suspiró y tomó una decisión, emitió unas pequeñas carcajadas antes de hablar.
—Entiendo…—dijo, dejando en duda a los demás exceptuando a Sakura—. Si te pones así… les daré una misión de nivel C. Es un encargo de protección —los demás se sorprendieron por la decisión del Hokage.
—¡SÍ! ¡¿Y A QUIÉN DEBEMOS PROTEGER?! ¡¿A UNA PRINCESA, A ALGUIEN IMPORTANTE?! —habló un emocionado Naruto.
—No te impacientes. Lo conocerás enseguida. ¿Puede entrar un momento? —habló calmadamente fumando de su pipa.
Por la puerta ingresó un hombre con una botella en mano, por su aspecto parecía que había bebido unos tragos de más.
—¡¿Qué rayos?! ¡Un montón de niños mocosos! —dijo el hombre para los jóvenes del equipo 7, luego dio un gran trago al líquido de su botella—. ¿Realmente quieren que crea que tú eres un ninja? Hablo del pequeñito con expresión de tarado en el rostro.
—Hahaha. ¿Quién es el pequeñito con expresión de tarado en el…? —comentó entre carcajadas el rubio, mientras miraba a cada lado a sus compañeros pero entonces se percató de algo: él era el más bajo de los tres—. ¡ACABARÉ CONTIGO!
—Ese es el hombre al que tenemos que proteger. ¿Cómo piensas matarlo, idiota? —habló Kakashi deteniendo por el cuello de la ropa al rubio con instinto asesino para con el hombre de la misión.
—Me llamo Tazuna, soy un famoso constructor de puentes profesional. ¡Necesito protección para regresar a mi país para completar la construcción de un puente! —declaró el hombre que contrató a los ninjas.
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En la entrada a la Villa Oculta de la Hoja se encontraba el equipo 7 junto con el señor Tazuna, todos listos para partir e iniciar con su misión de escolta y protección.
—¡SÍ! ¡MUY BIEN! —exclamó con emoción el joven Uzumaki.
—¿Qué es lo que te emociona tanto, Dobe? —le dijo el peli-negro con tono cansado, ese rubio lo sacaba de quicio con tanto alboroto que hacía.
—¡Es que es la primera vez que salgo de la Aldea! —expresó hiperactivamente como sólo él podía hacerlo, moviéndose de aquí para allá.
—¡Oiga! —se dirigió el cliente a Kakashi—. ¿De verdad puedo confiarle mi vida a éste debilucho? Él es una broma —refiriéndose al peli-rubio, a lo que Sakura lo miró de soslayo con el entrecejo ligeramente fruncido.
—Hehe. Él está conmigo y yo soy un Jounin, así que no necesita preocuparse —le respondió el maestro de forma despreocupada.
—(¿Por qué tenemos que proteger a este vejestorio? Voy a partirlo en dos en éste momento) —pensaba Naruto con los ojos en blanco de la furia—. ¡OYE VIEJO! ¡CUIDADO CON SUBESTIMAR A LOS SHINOBI! ¡NO SABES DE LO QUE SOY CAPAZ! —le gritó apuntándolo con el dedo índice.
—Recuerde bien su nombre, porque algún día será el nombre del Hokage —habló de forma calmada la peli-rosa.
—¡SÍ! ¡YO SOY UZUMAKI NARUTO, DATTEBAYO! —concluyó el rubio, agradecido con su amiga rosada.
Sasuke frunció el ceño y volvió a sentir esa molesta sensación al oír hablar a la peli-rosa de Naruto. Kakashi tenía una pequeña sonrisa en su rostro por lo dicho por ella. El señor Tazuna solo le dirigió una mirada alzando una ceja, en clara señal de incredulidad y la peli-rosa le devolvió la mirada con tanta intensidad que al hombre le recorrió un escalofrío por la espalda.
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—Oiga, viejo —habló el de ojos azules, ya llevaban caminando gran parte del trayecto hacia el País de las Olas.
—¿Qué quieres, niño? —le respondió el aludido.
—¿Usted viene del País de las Olas, verdad?
—Sí, ¿qué hay con eso? —dijo con tono aburrido.
—Sakura-chan —se dirigió ahora a la chica, ésta le miró en señal que tenía su atención—. ¿También hay ninjas en ese país?
—No, en ese país no hay shinobi —contestó ella segura y con tono de voz sereno, volvió su mirada al frente—. Pero en los otros países hay aldeas ocultas, cada una con sus propias costumbres y culturas donde residen los ninjas.
Sakura le habló sobre las otras aldeas, cómo estaban gobernadas, cómo se llamaba cada villa oculta, a qué nación pertenecían, cómo se les denominaba a los líderes de éstas aldeas shinobi. Los otros tres hombres observaban cómo la peli-rosa hablaba con tanta naturalidad con Naruto y cómo éste le prestaba suma atención, la imagen se asemejaba a un par de hermanos donde el mayor le explica cada duda a su hermano pequeño. Kakashi pensaba que esa chica tenía muchos conocimientos como para ser un Genin normal, se dijo a sí mismo que luego trataría de obtener mayor información sobre su alumna cuando terminaran la misión.
—¿Entonces el viejo es tan importante? —musitó dudoso el rubio refiriéndose al Tercer Hokage—. (Yo lo engañé con mi jutsu sexy, no puede ser tan maravilloso, dattebayo) —pensaba de brazos cruzados y con el ceño fruncido.
—¿Has dudado del maestro Hokage por un momento, no Naruto-kun? —dijo la chica con una pequeña sonrisa divertida, el aludido negó con cabeza y brazos nerviosamente haciéndola reír bajito—. No te preocupes. En una misión de nivel C no tendremos que enfrentarnos a otros ninjas —concluyó ella con una pequeña sonrisa tierna y le dio un leve golpe en la frente, sobre su banda protectora, con su dedo índice.
A Sasuke esa escena le trajo a la mente recuerdos que reprimía con todas sus fuerzas día a día.
—Si no hay shinobi extranjeros, ¡¿ESO QUIERE DECIR QUE NO HABRÁ ACCIÓN?! —exclamó el rubio decepcionado sobándose la frente, ya acostumbrado a esa acción por parte de la chica.
—Haha. ¡Pues claro que no! —se unió el peli-gris a la conversación, poniendo su mano sobre la cabeza del rubio.
Tazuna, quien se mantenía caminando en silencio, bajó la vista y un destello de preocupación y culpa se situó en sus ojos, siendo captado este gesto por la peli-rosa quien se puso más alerta de lo habitual.
Continuaron avanzando sin ningún inconveniente por el momento, sin embargo a un lado del sendero cruzaron un charco de agua que llamó la atención tanto de Kakashi como de la rosada. Ella caminó hasta quedar a la par del hombre y éste la miró de soslayo.
—Kakashi-san —susurró de forma seria lo suficientemente audible sólo para él.
El peli-gris entendió el mensaje de la joven asintiendo en respuesta, se vio un poco asombrado de que ella se hubiera dado cuenta, más sin embargo le restó importancia por el momento.
El agua del charco comenzó a convulsionarse y de ella emergieron dos ninjas que tenían cada uno en una mano un dispositivo con garras. Ambos shinobis se lanzaron a por el sensei del equipo y del dispositivo salieron unas cadenas de shurikens que se unieron entre sí y atraparon al Jounin sorprendiéndolo en el proceso.
—¡¿Qué…?! —dijo Kakashi, siendo aprisionado y llamando la atención de los demás.
—Uno menos —musitaron los shinobi desconocidos.
—¡KAKASHI-SENSEI! —gritó el rubio al ver como los sujetos tiraban con fuerza de las cadenas y descuartizaban el cuerpo del sensei.
—Dos menos —habló uno de los ninjas que, junto con su acompañante, se colocaron detrás de Naruto para atacarlo con las garras.
Naruto quedó petrificado sin poder reaccionar viendo como los sujetos se acercaban a él. Sakura y Sasuke se miraron a los ojos y sólo eso bastó para saber lo que debía hacer cada uno. Sasuke comenzó a correr en dirección a la rosada mientras que ésta lanzaba un shuriken hacia las cadenas de los ninjas, haciendo que éstas se clavaran en un árbol impidiendo el movimiento del enemigo. Sakura lanzó ahora un kunai que se clavó en el centro del primer shuriken asegurando el agarre, en ese momento el peli-negro estaba a escasos centímetros sin detenerse y ella entrelazó sus manos para hacerle de apoyo al Uchiha para poder impulsarse. Él pisó las manos de la chica y ella lo lanzó por los aires en dirección a donde estaban los sujetos. El Uchiha dio una vuelta en el aire y aterrizó con un pie en cada artefacto que contenía las garras, éste se agarró de ellas y golpeó con sus pies las cabezas de los hombres. Todo esto ocurrió en forma rápida en pocos segundos
Los shinobi golpeados por el moreno soltaron sus cadenas, uno tomó dirección hacia Naruto y el otro se dirigió hacia Tazuna para atacarlos con sus garras. La peli-rosa entró en pánico unas décimas de segundo, no porque tuviera miedo de salir herida sino de que algo pudiera ocurrirle a su rubio "hermano pequeño". Ella estaba en debate interno sobre si debía proteger al anciano o hacer caso a su instinto protector con el rubio y mantenerlo a salvo, debía tomar una decisión rápido. Sakura se situó frente al viejo con expresión seria y sostuvo firmemente un kunai frente a su rostro esperando al enemigo para atacarlo.
—Manténgase detrás —habló de forma calmada la chica al viejo, éste se sorprendió por la rapidez de ella.
Sasuke vio todo esto y se alarmó temiendo por la seguridad de la rosada, velozmente se situó frente a ella haciéndole de escudo con los brazos extendidos a los lados, sorprendiendo a la joven por su actuar.
En el momento que el shinobi estaba por alcanzar a los jóvenes y a Tazuna, Kakashi lo frenó con el brazo al cuello y sosteniendo en su otro brazo al otro shinobi inconsciente.
—Hola —dijo el peli-gris despreocupadamente.
—¡KAKASHI-SENSEI! ¡ESTÁ VIVO! —exclamó Naruto desde el suelo, volvió su mirada hacia donde supuestamente estaban los pedazos de Kakashi y divisó un montón de troncos en el sitio—. (Kakashi-sensei uso el Kawarimi no jutsu).
—(Hmp. Presumido) —pensó Sasuke con una gota de sudor en la cabeza.
—Naruto, siento no haberte ayudado inmediatamente, no quería que te lastimaran —dijo el sensei al rubio, miró de soslayo a la peli-rosa que lo veía con el ceño fruncido y un destello de preocupación en sus orbes, ella sentía que debió protegerlo en vez de dejarlo en manos de Kakashi luego de que se percató de su estrategia—. Pero no pensé que te bloquearías de ese modo —después de decir aquello se encaminó hacia sus otros alumnos—. Buen trabajo Sasuke, Sakura. Actuaron muy bien.
Naruto se sintió un completo inútil a la hora de proteger al cliente de esos enemigos, y le hiso enfurecer demasiado que Sasuke lo superara de nuevo.
—Oye —dijo Sasuke sacando al rubio de sus pensamientos—. ¿Estás bien, gatito asustadizo? —cuestionó de manera burlona.
—¡Teme! —gritó listo para abalanzarse sobre él.
—¡Naruto-kun! —habló Sakura elevando un poco el tono de voz, atrayendo la atención del nombrado—. No te muevas. Las garras de esos ninjas tenían veneno, debemos sacártelo rápido —dijo disimulando el tono de voz preocupado con uno serio, señalando su mano lastimada y alarmando al chico—. Debemos abrir la herida y sacar el veneno. Está dentro de tu sangre así que no te muevas mucho, podría esparcirse.
—Tazuna-san —llamó Kakashi de forma seria.
—¿Qué sucede? —respondió el hombre de manera nerviosa.
—Debemos hablar —concluyó el Jounin con el entrecejo ligeramente fruncido.
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Gracias por leer!
Dejen sus reviews, para saber qué les ha parecido éste capítulo!
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Ja ne!
-Editado: 08/05/17-
