Pasión.

Capítulo 10 - Mi prometida.

Alzó su mano al aire al ver como ese animal venía directamente hacía ella y sintió como ese cuerpo se posaba en su mano, levantó la otra cuidadosamente para acariciar la cabeza del ave, sonrió con ternura.

Clavó su mirada en una de las patas del animal y vio como había un papel enrollado, acercó sus dedos hacía ahí y lo extrajo de su mensajero. Volvió a levantar su brazo y haciendo pequeños movimientos, el ave salió volando hacía la misma dirección que había venido antes.

Desenrolló el papel y llevándolo a la altura de su vista. Todo se volvió vidrioso ante el contenido de su mensaje.

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De un golpe el cuerpo del anciano cayó al suelo, sintió como la pierna del policía acaba empotrada contra su estómago y alzando con debilidad sus ojos hacía el cuerpo de su maltratador, vio la satisfacción reflejaba en su rostro.

La figura de su atacante se inclinó con burla hacía él y sintiendo como su mano pasaba por su frente, vio como volvía a sonreír con fascinación.

-Eres un..-balbuceo con crueldad.

-¿Maldito?..-finalizó su frase con burla..-¡si, lo soy viejo estúpido!..-exclamó más serio..-y por lo tanto el prometido de Misao.

-No..-soltó con dolor al intentar incorporarse del suelo, pero Saito colocó su pierna sobre su cuerpo y ejerciendo fuerza, impidió que hiciera esa acción..-¡déjame!.

La espada de Saito resbaló por el cuello del viejo y alzando sus ojos temerosos hacía la felicidad reflejada en el Lobo, vio como la ferocidad había nublado sus sentidos. Tragó saliva con nerviosismo y respirando acaloradamente, volvió a recuperar la tranquilidad al sentir como esa espada se alejaba de su cuello.

-Debería destrozarte viejo idiota..-murmuró con rabia..-debes saber que no te aguanto y que desearía tu muerte..-achicó su mirada..-y ¿Sabes por qué?..-vio la negación de Okina..-has echo daño a la monstruito.

Okina abrió perplejo sus ojos ante el motivo de su ataque y ejerciendo el control de su cuerpo, se incorporó del suelo al ver como el Lobo daba dos pasos hacía atrás, su anterior mirada marcada por la furia había dado paso a la preocupación. Se llevó una mano a su barriga y tragando saliva con dolor, siguió observando expectante a su compañero de sala.

-¿Te preocupas por Misao?..-no obtuvo respuesta a su pregunta..-¿por qué Hajime Saito?.

El Lobo esbozó una leve sonrisa tierna, pero al momento la sustituyó para ejercer la maldad en su rostro. Es cierto se preocupaba por el alien pequeño, pero no estaba dispuesto a proclamar a gritos ese sentimiento tan fuerte que había en su interior. Guardó la espada en su costado y cruzándose de brazos, entrecerró su mirada.

-Eso no es asunto tuyo viejo chiflado..-marcó con rabia..-solo quiero la mano de Misao, todo lo demás me trae sin cuidado..-bufo con rabia..-sé cual es su maldito tesoro y créeme que me haré con el, solo necesito un motivo de..-se llevó una mano a su mentón y alzando su vista al techo, volvió a mostrar una sonrisa sarcástica..-persuasión.

Okina se cruzó de brazos y curvó sus labios. Desde que había proclamado ese reto del tesoro, Aoshi no había mostrado interés alguno y ahora de repente el Lobo quería la mano de su nieta, sabía que si aceptaba podía conseguir el odio de todos y la rabia del antiguo ex-Okashira, pero también podía preveer que detrás de ese inmenso interés que tenía el policía se ocultaba un buen motivo y su curiosidad quedaba bastante patente. Su rostro se entristeció ante sus pensamientos, esperaba de todo corazón que sus cavilaciones tuvieran ese fundamento, si no, estaba condenando a Misao a un matrimonio sin amor.

Levantó su mirada apenada sobre la felicidad reflejada en el rostro del policía.

-¿Misao no saldrá perjudicada?..-balbuceó con dolor..-¿me lo prometes Hajime Saito?.

-La trataré como la esposa ideal para alguien de mi rango..-un brillo de maldad quedó reflejada en sus ojos..-jamás le pondría una mano encima para dañarla.

-Entonces tienes la mano de Misao..-bajó su rostro con frustración.

Hajime Saito se frotó las manos y avanzó hacía la puerta, agarró el pomo y antes de abrirla, giró su rostro para ver a su suegro.

-Deberías estar feliz viejo acabas de ganar un hijo más..-se mofó..-así que si me disculpas SUEGRO..-puntualizó con más humor..-he de ver a mi prometida.

Después de ver como la figura del Lobo abandonaba la sala, sus piernas no aguantaron la tensión y cayó al suelo para taparse el rostro con las manos. Sus sollozos comenzaron a salir de sus labios y deseo de todo corazón que su análisis del motivo del Lobo fueran los correctos, por que si no, condenaría para siempre a la Okashira.

Después de todo lo único que deseaba era la felicidad de Misao.

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En la parte de arriba del Aoiya la joven Okashira estaba colocando dentro de su mochila algunas pertenencias. Después de escuchar las crueles palabras de su abuelo contra su amado Aoshi, no estaba dispuesta a seguir viendo su apestado rostro. Se apartó una lágrima de sus ojos y nuevamente se nublaron ante ese torrencial que estaba a punto de salir.

Tembló y gimió con dolor al seguir recordando la pelea con su amado abuelo, realmente le había dolido la actitud cruel de ese hombre que la había tratado con tanto cariño desde siempre. Pero ahora debía mirar por ella misma y aunque era una actitud desafiante tenía que ir hacía el origen de su verdadera felicidad.

Junto a él.

Unos golpes le devolvieron a la realidad y desviando ligeramente su rostro hacía atrás, vio como se abría sin haber pronunciado la autorización. Se mordió los labios y sujetando la mochila entre sus manos, se cruzó de brazos mientras con su pie golpeaba enfurecidamente el suelo.

Lo primero que vio de esa visita fue el humo que salía de sus labios y suavizando su rostro, esbozó una sonrisa tierna. Después de todo ese hombre se había mostrado dulce con ella y ahora debía ser más..¿amable?, alzó una ceja al pensar que ese sentimiento nunca se lo había demostrado a ese cruel y horripilante policía.

Suavizó la tensión que había experimentado hacía unos segundos y clavando su mirada esperanzadora hacía ese hombre, bufó con humor.

-Saito, ¿qué haces aquí?.

Y aunque no lo reconociera el tono de voz de la jovencita le sorprendió, normalmente era brusco y áspero, nada que ver con lo alocada que era la Okashira de los Onis. Y aunque era lo más normal ya que él la trataba de peor forma, por unos momentos se maldijo al saber que ese tono más relajado volvería a ser más brutal, pero..

-"Después de todo estoy haciendo este paripé por un verdadero motivo"..-sus ojos brillaron con maldad.

-He venido personalmente ha decirte una noticia..-aspiró el cigarro y soltó el humo..-impactante..-puntualizó con énfasis.

-¿El qué?..-soltó confusa.

-Dentro de pocos te vas a casar pequeña demonio de Tasmania.

Primero sintió como la sorpresa la consumía y luego la felicidad al saber que pronto uniría su vida con él. La verdad es que sentía como la alegría se estaba apoderando de su cuerpo y aunque no entendía ese nuevo cambio, podía sospechar que el macabro Hajime Saito había jugado un papel importante, seguro que había torturado a su abuelo y le había echo entrar en razón.

Se llevó las manos a su pecho e inflando sus pulmones, no pudo aguantar la ilusión y fue directa hacía el Lobo por agradecerle esa noticia.

Sujetó con fuerza los brazos fuertes y formidables del Lobo y levantando su vista llena de vida, la clavó en la indiferente del Lobo.

-¿Enserio?..-pronunció..-¿voy a casarme con...?.

-Conmigo comadreja..-bajo su rostro hacía su compañera y zafándose del agarre de la Okashira, levantó su brazo para depositar un dedo en sus labios..-es cierto, te vas a casar comadreja pero el novio soy yo.

-¡NO!..-gritó con pánico al andar hacía atrás, su rostro se había ensombrecido y su cabeza negaba las palabras del policía..-es una broma.

Tiró el cigarro al suelo y pisándolo, se crujió el cuello con indiferencia ante la palidez reflejada en el rostro de su prometida.

-No es una broma..-masculló..-tú abuelo ha dado el consentimiento pequeña..-sonrió con malicia..-¿creías qué me había vuelto amable así de repente contigo?..-curvó sus labios..-eres una ignorante de la vida comadreja y eso es lo que más me atrae de tí..-se pasó la lengua por sus labios..-saber que te voy a tener bajo mi control..-la miro de arriba a abajo con expresión lujuriosa y ante esta acción Misao colocó su mochila delante suya..-en todos los sentidos hace que la sangre me hierva de excitación.

-No voy a casarme contigo..-soltó bruscamente..-Aoshi te destruirá.

-Bueno..-se cruzó de brazos..-está esa posibilidad de que venga a retarme, pero cuando estemos casados no puede reclamarte.

-¡Pero tú estás casado!..-exclamó asombrada.

-¡Ya!¿y, algún problema?..-encogió los hombros..-soy bígamo mmm ¿sabes qué significa eso?..-alzó una ceja..-mi mujer y yo somos una pareja liberal y tengo todo el derecho de estar con todas las mujeres que se me antojen, eso si, debo mantenerlas..-avanzó hacía su prometida..-pero te puedo garantizar que no tendrás problemas económicos y estarás satisfecha en mucho sentidos.

Alzó su mano hacía el rostro de la Okashira pero ella lo apartó bruscamente. Curvó sus labios con amargura y ejerciendo un poco de control sobre su fuerza, la empujó contra la pared, avanzó con velocidad hacía su prometida y colocando ambas manos al lado de Misao, clavó sus ojos ámbar sobre los atemorizados de la pequeña.

-Verás no me gusta que me traten de esa forma mis mujeres..-tragó saliva..-yo te respeto y tú me respetas a mi de eso consiste la cosa, así que no me seas gatita y enseñes tus uñas..-acercó más su rostro hacía la ninja..-así que sé buena y compórtate como una prometida acorde con tu nuevo nivel.

Los ojos de Misao se llenaron de lágrimas y aunque no podía evitar esa acción, saber que su abuelo se la había vuelto a dañar le estaba marcando profundamente. Pero se mordió los labios y sin tener más ganas de seguir escuchando las palabras del Lobo, se agachó y se escapó de ese enorme cuerpo. Ni siquiera se detuvo a coger la mochila, lo único que deseaba en estos momentos era salir de esta enorme burbuja.

Saltó por la ventana y huyó por el tejado, dejando a su prometido completamente solo en su habitación.

Hajime Saito metió su mano en el bolsillo y sacando otro cigarro, observó el lugar por donde había escapado su prometida.

-¿Me habré pasado?..-se preguntó con inocencia..-¡bah! debe hacerse a la idea.

Y salió de la habitación.

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Salió de la comisaría y levantando su vista hacía la ventana vio como Cho asentía a su pregunta silenciosa. Si le gustaba jugar al Lobo, él también se uniría a ese juego macabro.

-Me las pagarás Hajime Saito..-apretó con fuerza sus puños.

continuará.

Hola.

Gracias por los reviews a : Kunoichi Karla, Okashira Janet, Natusmi Niikura,Shumy,Lorena,Junengrey,Yun-tao-19 y Misao91, por vuestras palabras y la gran mayoria desea saber los motivos ocultos del Lobo y si....¿verdaderamente está interesado en la comadreja en ese sentido?¿Creéis que sería tan rastero para hacer papilla los sentimientos de los Ninjas?, jejejejeje. Ya os dije que empezariáis a odiar a Okina y se está ganando todos esos puntos. Y Saito sigue siendo un gran misterio.

Muchas gracias por seguir pendientes de este fic. Nos vemos ampliamente, abrazos enormes, saludos ruidosos y...besitos sonoros.

chao.