La joya escarlata II Parte


Bosque de Dandelion City

Cell no dejaba de mirar a su acompañante, y ella noto que este no le respondía palabra alguna, así que interrumpió la conversación un poco contrariada-¿Sucede algo malo? – La miró con sorpresa y entonces ladeando la cabeza de un lado a otro le hizo saber que todo estaba bien; se encontraba muy preocupado de que ella pensara que se estaba aburriendo de tanta charla Bueno basta de hablar sobre mi ¿Qué me dices de ti?, estoy un poco intrigada por saber de dónde has llegado; porque no eres humano, descuida ese detalle no me importa. Para mi eres incluso mucho mejor que los hombres humanos que hay dispersos por ahí. Sabes hay algo que me parece extraño, espero no pienses que soy una loca que anda suelta o algo por el estilo... ¿Conoces la leyenda del hilo rojo? – Suavemente le sujetó la mano alzando delicadamente su dedo meñique, Cell la observaba un poco extrañado por su actitud, pero al mismo tiempo comparaba ambas mujeres y las enormes diferencias que existían entre ellas; esta que se encontraba enfrente suyo, mostraba más vitalidad, no por solo ser más joven, era la actitud serena y amistosa; pensó « Es tan diferente a la que conocí pero en muchos aspectos es idéntica... ¿Puedo atribuirle estos sentimientos al factor nostalgia?; era bastante obvio que extrañe por mucho tiempo a esa otra mujer. Pero no estaba enamorado de ella, tampoco puedo decir que ella... La de este tiempo esté enamorada de mí. Sería muy pronto; lo que ella hace es mostrarme una empatía... Pero por algo podemos empezar » -Lo siento, debe ser un fastidio cargar con alguien como yo. A veces es difícil tratar de mantener un buen ánimo cuando tu mundo está cayéndose a pedazos, trato de hacer lo que puedo para no sumergirme en mi propio infierno; pero supongo que está bien, sin embargo al ver que te sentías tan solo como yo, en vez de esa "resignación por la muerte" opte por intentar salvarnos. No sé por qué cosas malas hayas pasado pero debieron ser momentos difíciles, tu cara, hasta tu mirada están tan apagados; tu semblante es gris, muy triste. Dirás que soy estúpida o rara, pero soy de ese tipo de personas que en cuanto simpatizan con alguien irremediablemente quiere ayudarle y tú eres el tipo de persona Cell.

Te quiero retribuir la segunda oportunidad que me has dado para vivir, quiero hacer algo bueno...Algo bien esta vez. Quiero que mi vida haya valido la pena al menos en algo.

-¿Algo bueno?-, « estaba comenzando a hacer más por mí de lo que ella imaginaba. Este curioso relato del hilo rojo del destino..."No importa que tantas veces sean necesarias, el destino actúa para que encuentres a la persona que está reservada para ti; el alma gemela", no sé si ella sea o no mi alma gemela pero no creo que sea una simple casualidad que estemos ahora, sentados en este lugar. Incluso si ella cree que a la par del hilo rojo del destino existe un hilo azul que junta a la gente en hermandades; juro que la protegeré pase lo que pase. Me gusta mucho como piensa, eso del hilo azul suena como un disparate pero admito que es una idea divertida, a mí no se me hubiera ocurrido algo de ese calibre».

Por alguna extraña razón Cell sintió unas repentinas ganas de abrazarla, pensó que tal vez era por el olor de su perfume...Sin embargo, hay algo que no debemos negarnos a nosotros mismos en un determinado momento; no hay explicación científica que defina las causas de cualquier inesperado deseo, simplemente, "El amor es caprichoso", « la gente se enamora a veces tan rápido, le había oído decir eso un millón de veces y yo; claro tomando todo como una broma estúpida y de mal gusto. "Cuando te pase a ti no te van a quedar más ganas de reírte". Siempre dijo que el cerebro nos juega bromas muy sucias, unas cuantas hormonas por aquí y por allá y de repente: ¡PUM! Estas como un imbécil mirando a la otra persona, casi saboreándole el aliento.» - Anicora, eres bastante rara, a pesar de que has visto lo que hago tienes fe en un monstruo que se la pasa comiéndose a la gente... ¿Crees que de verdad exista algo bueno en mí?

-Por supuesto y la prueba más fehaciente que hay, es el hecho que aun continuo con vida. Por tu cara también deduje que me parezco a alguien, alguien que fue importante para ti ¿Una novia o algún viejo amor quizás?

« Vaya sí que ese buen olfato ha sido desde siempre, no cabe duda que ella es una excelente psicóloga ».-Que buena psicóloga resultaste ser Anicora, bueno hay algo de cierto en esto pero para contarte toda la verdad tendría que empezar por preguntarte algunas cosas- Lo miró con un gesto de extrañeza bastante marcado, la primera idea que cruzó por su mente fue que quizá ella preguntara ¿Cómo es que él sabía demasiados detalles de su vida?, antes que ella preguntara algo dijo–Era una persona que significó mucho, pero nunca estuve enamorado.

-HAHAHAHA, Gracias por lo de psicóloga Cell... Pero te equivocas, si bien algún día quise serlo, estas muuuuy lejos de adivinar mi profesión. Tuve un descalabro terrible al iniciar una empresa perdida en una carrera que no me trajo cosas buenas. Pero, afortunadamente pude corregir esa brecha, quizás no muy a tiempo pero para nada estoy involucrada en la psicología.

-Vaya, estoy perplejo. Hubiera jurado que...En fin, no importa.

-Eres raro, pero me agrada la gente que es así. Creo que el mundo sería un lugar fascinante para vivir si fuéramos más espontáneos; si abriéramos más nuestros corazones con la certeza de no ser lastimados por los demás. Constantemente pasamos nuestras vidas preguntándonos cientos de cosas; Cosas que no tienen respuesta o que la solución es tan simple, preocupándonos por cómo nos ven los demás; por agradarles. Olvidando lo esencial: Ser uno mismo. Deseamos ser más populares, más guapos, los mejores en todo. Y al final cargamos con una marejada de frustraciones, por todo aquello que nunca hicimos a nuestro modo; incluido todo aquello que hicimos bastante mal. Por ejemplo yo deseaba encontrar alguien de quien enamorarme perdida y profundamente pero termine por fastidiarme la existencia a mí misma, en relaciones que no me llevaron nada bueno e incluso con gente a quien en realidad no amaba.

-¿Y si tú?, ¿Si tuvieras la oportunidad, si alguien de repente llegara a tu vida y te pida que lo intenten? Alguien que esté completamente dispuesto a darlo todo por ti...Disculpa fue una pregunta muy osada; lo lamento.

-Ojala; créeme sería fantástico, pero ya perdí toda esperanza de encontrar esa magia. Casi siempre estamos diciendo que encontramos el amor; y es verdad pero este nunca nos encuentra a nosotros. Sabemos que se siente albergar aquel sentimiento en lo profundo del alma. Sin embargo toda tu vida puede transcurrir sin que jamás experimentes el hecho de que alguien te de su amor- « Era muy triste para mi verla tan llena de pena, en ninguna ocasión la había visto prácticamente derrumbarse por la melancolía. Ahora era muy pronto para hablarle de aquello ocurrido en el futuro...¿Pasado?...No sé; es muy rápido para decirle la verdad, incluso es apresurado mencionarle que estoy como un idiota enamorado de ella. Me arrimare despacio hacia ella para poderla confortar un poco, con mucho cuidado la rodeare con mi abrazo. Al menos estoy dando un paso importante, que me permita acercarme un poco antes de subir al siguiente nivel »

-Gracias Cell, eres muy dulce- ella le sonrió gentilmente. ¡Sí!, una idea brotó de la mente de Cell; eso estaba esperando, arrancarle toda esa tristeza y mirarla contenta y...Él también se sentía de ese modo ¿Feliz? , realmente no podía saberlo ya que eran pocos son los sentimientos que había podido palpar de una forma tan intensa a lo largo de su vida; tanto que incluso en más de una ocasión le dio la sensación de que podrían salirse de su mente y tomar un cuerpo físico, esos sentimientos como el odio y la tristeza (La ira que había sentido cuando mataron a su mejor amiga, tomando una forma...Llamada venganza). En cuanto al amor ya no necesita hacer algo así; tenía un cuerpo, un nombre y ese era: Anicora.

-Creo que es ya un poco tarde, debería dejarte volver a casa. Tu familia debe estar esperándote, te llevaré allá.

-¡Oh!, es verdad. Es una lástima, estaba tan bien platicando contigo, te lo agradezco mucho Cell, te has portado como un caballero ...¿Podemos vernos otro día?; solo si tú quieres claro está.

-Claro que sí, no hay cosa que me haga más feliz que tu compañía- « Tal vez debo reservarme estos comentarios en otro momento, porque su cara se tornó muy colorada », Anicora trataba de mirar a otro lado pero igual Cell deseaba buscar su mirada y así ocurrió. Se miraron un par de minutos fijamente sin decir palabra alguna, fue un silencio tan agradable, como una suave brisa perfumada de verano que cubre el rostro con esa delicadeza que pocas veces puedes acariciar, aquel anochecer había menguado la luz del sol pero no ese brillo en su mirada; amaba a esa mujer sin la necesidad de tocarla, amaba a esa mujer simplemente porque así es el amor. Y para él, era obvio que no podría resistir por mucho tiempo el guardar silencio sobre aquel espontáneo y repentino amor que había surgido en su ser gracias a ella.-Podemos...Salir mañana, bueno eso si tú puedes.

-Me parece excelente, pero ve por mí al anochecer. Así no tendré problema alguno escapándome por la madrugada de casa, aún estoy de vacaciones así que no me molestara desvelarme un "poquito"

-Nos encontramos algo lejos de tu casa. Ojala no tengas problemas por mi culpa y tampoco lleguemos muy tarde.

-Descuida, ya se me ocurrirá algo ¡Esto es tan emocionante!- Se colocó ambas manos en la boca para resistirse a reír a carcajada suelta, la estaba pasando bien. Su gesto pronto se volvió más claro, muy infantil. Ahora él debía acompañarla a su casa o de lo contrario eso le traería graves problemas –Otra cosa; por favor no vuelvas a llevarme de ese modo, me mareo mucho así. – « No tenía porqué hacer ese guiño, ni parpadear rápidamente, ni poner carita de cachorro para pedirme ese favor. Mañana por la mañana me dedicare a consumir energía. Falta poco para igualar las fuerzas del idiota de Piccolo así que no creo que haya problema alguno si nos topamos con esos idiotas nuevamente durante nuestra cita.»


Cinnamon Town 20:00 Hrs

Mientras tanto. La calma seguía en Cinnamon Town, Piccolo y demás comenzaban a desesperarse un poco al no tener noticias de Cell

-¡Maldita sea! - Gruño Piccolo- Ese maldito monstruo nos lleva mucha delantera, no sabemos a donde haya ido

-Descuida pepino, tengo la ligera corazonada que no tardaremos mucho en volvernos a topar con él, sobre todo porque ahora se le ha ocurrido estar de romance con la humana

Todos los presentes guardaron silencio, sus cabezas comenzaron a formular todo tipo de ideas funestas y desagradables, ideas sobre lo que ocurriría si Cell logra perfeccionar su cuerpo; no solo el sistema solar completo correría grave peligro, el destino de todo el universo estaba en riesgo.

Nadie se atrevió a decir palabra alguna.

-No puedo creer que ese maldito monstruo los haya eludido durante todo este tiempo, sin duda es muy astuto- Dijo Garnet para romper aquel incómodo silencio, llevo sus manos a los bolsillos del pantalón y se encogió de hombros, mientras que con uno de sus pies revolvía un poco el polvo- « No puedo creer que esté ocurriendo esto, es como una pesadilla y doble, ahora mismo me cuesta trabajo pensar con claridad y por alguna extraña razón mis pensamientos están en otro lado »

-¿Ocurre algo malo Garnet?-

-Sí, estoy bien niña ratón, solo quería poner mis ideas en orden- Tara movió la mirada hacia otro lado y después hacia Garnet nuevamente, dibujando una traviesa mueca; la chica había comprendido lo ocurrido. –Descuida Garnet te entiendo.

-¡Ah!, no digas tonterías mocosa. ¡HEY! Ustedes, iré a buscar al monstruo a otro lado- Solo dijo esas palabras y elevó el vuelo hacia alguna otra parte, Piccolo y Trunks duraron callados un momento. La única que comprendía el asunto era Tara, pero decidió callarse.


Dandelion City 20: 00 Hrs

-Llegamos, por fin...Lamento lo incómodo del viaje- Pobre Cell, estaba tan apenado de no haber hecho la travesía hacia la casa de Anicora lo más cómodo posible para ella, sin embargo la joven aún permanecía colgada de Cell...Incluso daba la impresión que no deseaba que este se marchara

-Quédate esta noche- Susurro al oído de este, La reacción de Cell obviamente fue ruborizarse todo. Ella le estaba pidiendo que se quedara...A su lado, esa noche; entonces ese sobresalto en su pecho se hizo presente nuevamente, el corazón le brincaba por todos lados; él quería responderle ¡Sí!, si quiero quedarme contigo, no solo esta noche; que sea para siempre. Había un silencio inquietante y perturbador, ninguno de los dos se animó a dirigirse palabra, solo se miraban; aun ella permanecía entre sus brazos; pensó entonces en lo maravilloso que es tener alguien a quien cuidar, alguien que conozca tu lado más oscuro y pese a todo lo malo este a tu lado.

-No es prudente que me quede contigo...Créeme, yo no soy una buena compañía para nadie, en especial para ti- Ella sonrió levemente mientras se acurrucaba en su pecho.

-No quiero que te vayas, no quiero que me dejes sola... Desde hace tiempo que esta tristeza me ha destrozado el alma, pensé que seguiría sumida en las tinieblas, entre sombras y pesadillas...Hasta que llegaste. Disculpa, quizá suena un poco egoísta ¿No crees?, descuida si deseas marcharte podrás hacerlo, pero déjame estar un poco más así; sintiendo la amabilidad y el calor de tu ser- En un acto lleno de ternura, Cell dobla las rodillas para apoyarse mejor para poder rodearla en un dulce abrazo.

-Jamás te dejaré sola; para hacer semejante cosa, deberían arrancarme el corazón. Yo... Quiero verte todos los días, yo... Deseo estar contigo ¿Quieres ser mi c?...- Justamente cuando estaba por terminar la frase se escucharon pasos, ambos quedaron en silencio pero ninguno se soltó del otro. Era muy extraño que a esas horas de la noche alguien estuviera despierto...¡Un ladrón!, un ladrón había entrado al patio de la casa de Anicora. - ¿Conoces a esa persona? -Pregunto Cell con un tono muy bajo, a lo que ella solo le respondió de manera negativa moviendo la cabeza de un lado a otro. - Maldito Ladrón, descuida no dejare que te haga daño...Tampoco a ellos- Refiriéndose a su familia de ella.

Una serie de gritos dentro de la casa se hicieron presentes, Cell liberó a la chica de sus brazos y rápidamente se dirigió al interior de la casa... ¡Se escuchó un disparo!, seguido de varios gritos; al llegar ella al pórtico de la vivienda estaban los padres de ella muy asustados, su hermana abrazando a su esposo y Cell...Con un trozo de ropa en la punta de la cola, sintió como el alma le regresaba al cuerpo al ver que nadie estaba herido...Bueno al menos no alguien querido - ¿Se encuentran bien?- Decía con una voz nerviosa y entrecortada, la madre de esta, acento con la cabeza; afortunadamente solo habían recibido un susto.

-Lamento mucho esta escena- Decía Cell mientras no sabía a dónde dirigir la mirada, se tapó parte de la boca con la mano y tosía mientras buscaba la mirada de Anicora - Vaya , esto es una situación vergonzosa, no tuve más remedio que hacerlo...Fue por su seguridad, en verdad lamento haberlos asustado- «Bien hecho, ahora ellos te verán como el monstruo que eres, fue una pésima presentación con "La familia"»

-Me asuste mucho cuando escuche los gritos y el disparo, pero Cell me hizo señas de quedarme escondida y...- La madre de Anicora emitió un suspiro enorme; y después de digerir los hechos todos pasaron a la sala donde todos los miembros de la familia platicaron por horas. Por una sorpresa agradable del destino, la familia aceptó que Cell vivía en la casa de los Mulheim...Después de todo él los había salvado de una tragedia segura, y a partir de esa noche las cosas comenzarán a dar giros enormes. Unos cobertores, algún almohadón mullido y el sofá de la sala sirvieron para que Cell pudiera instalarse en su nuevo hogar, aunque era un poco incomodo el mueble (Puesto que él era muy grande para este), y así; con un gesto feliz en el rostro se quedó profundamente dormido, por primera vez en su vida.


Nota: Bueno después de un ratito sin terminar esta parte XD. Bueno al menos por estos días podré cantar libre soy, en lo que mis calificaciones salen del horno, cual pan calientito. El próximo Capi se viene más largo que el anterior, pero he decidido no partirlo en 3 como había planeado