Respuestas a las críticas:
Jazu Potter: lo siento... perdón, disculpame... no estaba pensando mamix, enserio... pero tu sabes... hay que seguir el guión xD... te quiero!
Celeste: me alegra mucho que te guste, enserio... no leemos luego!!
Mich Potter: lo que pensaba Lily fue lo que más me costó hacer... es que sencillamente en los borradores del capi no me parecía Lily Evans... espero que me quedara lo mejor posible... te quiero hermanix...
Bongio: pues lo de Sirius tiene una explicación... que va a aparecer en muuchos capis después pero va a salir... (es que ya lo tengo escrito pero en un cuaderno)...
María: pues este es otra pagina más largo ... gracias por la imagen tan gráfica de Vernon y Petunia (nótese tono sarcástico) aún no me recupero del asco de Cissy y Malfoy... y me vienes con esto... puaj!!!
LaoniTao91: me alegro que te guste
muchísimas gracias a todos por sus críticas...
Fin de ilusiones:
A la mañana siguiente, cuando las chicas despertaban Alya no estaba en su habitación, cuando bajaron a desayunar tampoco la vieron, pero se encontraron con los merodeadores, contra la voluntad de Kathy, se sentaron a desayunar con ellos.
- ¿has visto a Aly? – preguntó Kathy.
- salió temprano al Londres muggle – se apresuró a decir Sirius, pero Kathy lo ignoró.
- ¿la has visto Remus? – insistió Kathy.
- eh… creo que salió al Londres muggle – contó Remus dirigiéndole una mirada de preocupación a Sirius.
- debe ser por lo de la canción – le dijo Lily a Kathy.
- ¿canción? – preguntó James.
- si, Aly está buscando una canción que exprese sus sentimientos – dijo Kathy dirigiéndole una significativa mirada a Remus – ojalá que tenga suerte.
En el Londres muggle, Alya, vestida como toda una mortal, pasaba por todos los puestos de revistas buscando en los cancioneros la canción perfecta y la encontró, por suerte había pasado a cambiar dinero a Gringotts y pudo comprarlo, volvió a casa ensayando la canción.
- ¿Cómo te fue? – preguntó Lily al verla llegar.
- bien – dijo Alya – encontré la canción.
- supongo que asistiremos a tu concierto, Aly – dijo Sirius.
- por supuesto, primito – dijo Alya – yo les avisaré cuando me la sepa.
- nosotros vamos a Londres ¿nos acompañan? – invitó James.
- seguro – respondió Lily sin pensarlo – y todos la miraron sorprendidos - ¿Qué?
- es que… acabas de tener una interacción social con James sin llamarlo Potter – explicó Remus.
Lily no prestó atención y siguió a Alya y Kathy que ya se dirigían a la puerta.
- ¿Qué demonios me pasa¿Por qué ya no insulto a Potter? – se cuestionaba Lily.
- ¿puedo hablar contigo Kathy? – preguntó Sirius.
- no – respondió Kathy y caminó más rápido.
Alya caminaba con Remus hasta que Sirius la tiró del brazo.
- ¡ay! Sirius ¿Qué quieres? – preguntó Alya.
- necesito que Kathy me perdone – dijo el merodeador abatido.
- no es tan fácil – dijo Alya - ¿tu crees que te va a perdonar así de fácil?
- no, por eso necesito tu ayuda – dijo Sirius - ¿Qué debo hacer?
- ¡ja! – dijo Alya incrédula – para colmo quieres que yo te diga que hacer – Sirius puso un puchero que habían bautizado como "el puchero Black" – de acuerdo, te digo – comenzó a pensar Alya.
- ¡Merlín! – gritó Sirius asombrado y salió corriendo hacia la otra cuadra.
- ¡Sirius! – gritó Alya.
- ¡canuto! – gritaron los otros 2 merodeadores.
Varios autos tuvieron que detenerse para evitar atropellar al chico, aún que éste ni se inmutó y siguió avanzando hacia una exhibición de autos, camionetas y motocicletas, se quedó parado frente a una motocicleta, mirándola como si esta fuera lo más bello de la creación.
- ¡¿Cómo se te ocurre hacer eso?! – gritó Alya una vez que logró cruzar.
- es hermosa – dijo Sirius mientras Kathy lo fulminaba con la mirada.
- ¿quién? – preguntó James buscando a una chica mientras Lily carraspeaba.
- la moto – dijo Sirius mirándola embobado – es perfecta, el amor de mi vida.
Ante esas últimas palabras los chicos comenzaron a reírse.
- ¡yo no me burlo de que Cornamenta esté enamorado de Evans o de que Lunático lo esté de Aly! – dijo Sirius ofendido.
El tiempo pareció detenerse después de esa declaración, Remus no podía creer lo que había dicho Sirius, quería matarlo, Alya quedó en estado de shock., aún que ya había escuchado a James y Remus hablar sobre el tema, no esperaba "enterarse" de esa manera, Sirius no cabía en si mismo de asombro, por primera vez había faltado a una promesa de merodeador, era una sensación nueva para él.
- Alyla – la sacó del shock. Remus - ¿podemos hablar?
- si – ambos se alejaron del grupo, cuando ya no podían ser escuchados la chica continuó – Remus yo…
- yo primero, Alyla – dijo Remus nervioso – lo que Sirius dijo es una mentira, yo no estoy enamorado de ti, sólo se lo dije para que dejara de preguntar quien me gusta, esto no va a arruinar nuestra amistad ¿cierto?
- no¿Cómo se te ocurre? – dijo Alya aparentando que lo último que le había dicho no significaba nada, Remus sonrió y puso un brazo en su cintura y la guió con el resto del grupo.
Los cuatro chicos se les quedaron mirando expectantes…
- ¿y? – preguntó Sirius sin poder aguantarse.
- ¿y qué? – preguntó Alya haciéndose la desentendida.
- ¿Qué pasó? – preguntó Kathy en tono obvio.
- le dije a Alya que nunca estuve enamorado de ella y que sólo lo dije para que dejaras de molestar Sirius – dijo Remus y Alya asentía tras él.
Lily y Kathy disimuladamente se acercaron a Alya mientras James ponía un brazo en el hombro de Remus y Sirius no podía creer que hubiera pasado eso, tenía una necesidad de hablar y contar la verdad pero si lo hacía no habría roto sólo una promesa, si no dos, aún que si hablaba era para algo mejor, su deber era quedarse callado.
- con su permiso – dijo Sirius centrando su atención en la motocicleta – tengo algo que comprar.
Cinco minutos después apareció el animago con las llaves de la moto en sus manos y se llevó a Remus y James con él, mientras las chicas volverían a la casa caminando.
- ¿pero que pasó? – preguntó Lily aún repasando lo ocurrido en su cabeza.
- ¿Qué acaso no entiendes Lily? Me dijo que le había dicho eso a Sirius para que dejara de preguntarle lo mismo – contó Alya como por enésima vez.
- es que no es lógico – dijo Kathy con cara de perplejidad - ¿Por qué me habría mentido a mi?
- para que compararas versiones con Sirius¡que se yo! – Dijo Alya molesta, si ya se sentía mal, hablar del tema no ayudaba – ahora me gustaría estar sola.
Lily y Kathy se pararon como lanzadas por resortes y abrazaron a Alya, sabían que para su amiga un abrazo significaba más que mil palabras, al salir cerraron la puerta, Alya se paró y se miró al espejo…
- no vas a llorar – se decía – no mostraras tal debilidad.
- llorar no es mostrar debilidad – respondió su reflejo con aires de sabiduría – es mostrar humanidad
- aún así no lo haré – dijo tajante y se recostó en la cama.
Remus se sentó en la cama de Sirius y les contó a sus amigos lo que pasó.
-¡pero que gilipollas! - pensó Sirius luego de oír el relato – eso es ser brillante, Remus Lupin ¡BRILLANTE!
- pero¿Qué no quedamos que le dirías? – preguntó James recordándole su conversación.
- no pude – dijo Remus cabizbajo.
- Aly no te hubiera dicho nada cruel – comenzó James.
- como máximo un "dejémoslo como amistad" – completó Sirius.
- tal vez debí decírselo – se cuestionaba Remus.
- ¡¿tal vez?! – Preguntaron James y Sirius exasperados - ¡debiste!
- de acuerdo, se lo digo mañana – aceptó Remus
Sirius y James sonrieron triunfantes, mientras en su habitación Alya planeaba algo.
- si realmente está enamorado de mi, como dicen Sirius, Kathy y James, seguro esto le va a doler, tanto como a mi me dolieron sus palabras – pensaba Alya.
A la mañana siguiente los chicos bajaron a desayunar y las estrellas jugaron en contra de Lily, de nuevo, obligándola a sentarse junto a James, ya que Alya y Kathy querían estar lo más lejos posible de los merodeadores.
- Alya – la llamó Remus.
- un segundo – la chica decidió que era momento de que Remus se enterara de quien era Alya Joanne Black, jugando con un mechón de cabello se dirigió a su madre – mami, me preguntaba si… ¿Jean Paul sigue en la ciudad?
Los ojos de Nicole y Walburga parecían querer salir de sus rostros, les costaba creer que Alya se interesaba en un "sangre pura".
- ¿te interesa Jean Paul? – preguntó Walburga.
- si ha estado pretendiéndome desde… digamos los cuatro años, lo mínimo que puedo hacer es darle una oportunidad – explicó la chica Black mirando a Remus que estaba cabizbajo.
- de hecho, sigue aquí – contó Nicole mirando suspicazmente a su hija.
- perfecto – dijo Alya fingiendo felicidad – le mando una lechuza esta tarde.
Sirius no creía lo que oía, su prima le estaba haciendo eso a uno de sus mejores amigos.
- ¿Qué querías Remus? – preguntó Alya recordando el llamado del chico.
- yo… - el cerebro del chico trabajó a mil por hora – quería saber cuando nos cantabas.
- ah, cierto – dijo Alya – hoy en la tarde¿Dónde?
- en mi pieza – dijo Sirius.
- yo no voy – pensó Kathy.
- ¿yo¿En la pieza de Black? – pensaba Lily – enserio las estrellas las agarraron conmigo
El día transcurrió muy rápido y ya era hora de que Alya cantara.
- primero que nada, quiero dejarles en claro que esta no es la canción que iba a cantar inicialmente…
- entonces yo me puedo ir – dijo Kathy levantándose.
- ¡siéntate! – dijeron los dos Black y Lily la tiró de la manga.
- ¡canta! – la aceleró Kathy.
- ¡que exigente! – dijo Alya y se volteó a su mejor amigo – Jamsie… ¿cantarías conmigo? – Alya puso el mismo puchero que puso Sirius, el puchero Black - de acuerdo… - dijo James y fingió enojo – pero me vuelves a decir "Jamsie" y no la cuentas.
- si, si – dijo Alya sin prestarle atención y con un movimiento de varita James sabía la canción…
(Canta James, canta Alya, cantan juntos)
Amiga mía, lo sé, solo vives por el, que lo sabe también, pero él no te ve como yo, suplicarle a mi boca, que diga que me ha confesado entre copas, que es con tu piel con quien sueña de noche y que enloquece con cada botón que te desabrochas pensando en sus manos. el no te ha visto temblar, esperando una palabra, algún gesto un abrazo. El no te ve como yo suspirando, con los ojitos abiertos de par en par,
Escucharme nombrarle. ¡Ay amiga mía! Lo se y el también.
Amiga mía, no se que decir, ni que hacer para verte feliz. Ojalá pudiera mandar en el alma o en la libertad, que es lo que a el le hace falta; llenarte los bolsillos de guerras ganadas,
De sueños e ilusiones renovadas. Yo quiero regalarte una poesía; tú piensas que estoy dando las noticias.
Amiga mía, ojalá algún día escuchando mi canción, de pronto entiendas que lo que nunca quise fue contar tu historia porque pudiera resultar conmovedora. Pero, perdona, amiga mía, no es inteligencia, ni es sabiduría; pero esta es mi manera de decir las cosas no es que sea mi trabajo, es que es mi idioma.
Amiga mía, princesa de un cuento infinito. Amiga mía, tan solo pretendo que cuentes conmigo. Amiga mía, a ver si uno de estos días, por fin aprendo a hablar sin tener que dar tantos rodeos, que toda esta historia me importa porque eres mi amiga.
Amiga mía, lo se, solo vives por el, que lo sabe también pero el no te ve como yo, suplicarle a mi boca que diga que me ha confesado entre copas, que es con tu piel con quien sueña de noche...
Amiga mía, no se que decir, ni que hacer para verte feliz. Ojalá pudiera mandar en el alma o en la libertad, que es lo que a el le hace falta; llenarte los bolsillos de guerras ganadas, de sueños e ilusiones renovadas yo quiero regalarte una poesía; tu piensas que estoy dando las noticias.
Amiga mía, princesa de un cuento infinito. Amiga mía, tan solo pretendo que cuentes conmigo. Amiga mía, a ver si uno de estos días, por fin aprendo a hablar sin tener que dar tantos rodeos, que toda esta historia me importa porque eres mi amiga.
Amiga mía, princesa de un cuento infinito. Amiga mía, tan solo pretendo que cuentes conmigo.
Amiga mía, a ver si uno de estos días, por fin aprendo a hablar sin tener que dar tantos rodeos, que toda esta historia me importa porque eres mi amiga.
Todos aplaudieron y Kathy se acercó a Remus y le susurró:
- espero que entendieras la letra.
Remus quedó con un signo de interrogación en la cabeza, mientras Sirius abrazaba a Alya y le decía cuan orgulloso estaba de ella, en una esquina Lily y James intentaban hablar pero cuando abrían la boca la cerraban inmediatamente.
- cantaste muy bien - se animó a decir Lily pensando – ¿yo dije eso?
- ¿enserio lo crees, Evans? – preguntó James emocionado.
- si – aseguró Lily – enserio Potter.
- deberían ir a arreglar sus cosas – aconsejó Remus – volvemos mañana a Hogwarts.
- ¡demonios! – dijo Alya con malicia mirando a Remus, todos la quedaron mirando con iguales caras de interrogación por su grito – no le mande la carta a Jean Paul.
Remus bajó la cabeza y Alya sonrió con suficiencia y Sirius la miró, para desgracia de la chica notó el gesto y se enfureció.
- ¡Alya Joanne Black! – la llamó muy enojado, gritándole, aún que estaban aún en la misma habitación.
- ¿si, primito lindo? – dijo Alya con un tono de voz muy inocente.
- ¡ven! – Sirius tomó el brazo de su prima y se la llevó hasta el cuarto de Alya y puso un hechizo silenciador.
- ¡¿Y A TI QUE TE PASA?! – gritó Sirius fuera de si.
- ¡pregúntale a tu amigo el lobito que mierda le pasa! – le espetó Alya.
- ¡yo sé que le pasa a él! – Sirius se calmó un poco - ¡pero no se que te pasa a ti!
- ¡lo que pasa es que me cansé¡Estoy harta! – Gritó Alya - ¡me cansé de esperar!
Una vez que dijo eso Alya salió del cuarto hecha una furia, hasta que escuchó la voz de Kathy discutiendo… y luego la voz de Remus replicarle y disimuladamente se quedó escuchando.
- ¡todos los hombres tienen algo en común… - se escuchaba la voz de Kathy – SON IMBECILES!
Mientras Remus bajaba la cabeza avergonzado se le acercó Sirius por la espalda a Alya.
- ¿tú que escuchas? – preguntó Sirius susurrando, tampoco quería delatar a su prima.
- tu cállate y verás – dijo Alya y volvió a pegar la oreja a la puerta.
- ¡es que enserio! – seguía Kathy y Remus cada vez estaba más avergonzado… porque en el fondo sabía que Kathy tenía razón - ¡todos son imbéciles!
- pero… - intentó defenderse Remus.
- tú con Aly, James con Lily, Sirius con… bueno Sirius con todos – dijo Kathy con un imperceptible tono triste.
- ¡oye! – se le escapó a Sirius.
- ¡shh! – lo mandó a callar Alya.
- ¿Qué fue eso? – preguntó Remus y abrió la puerta.
- mierda – dijeron los primos Black al unísono.
- ¿y ustedes? – preguntó Kathy emputecida.
- ¿nosotros que? – preguntó Sirius haciéndose el inocente.
- ¡te dije que son imbéciles! – le dijo Kathy a Remus y Alya no pudo evitar reír - ¡no te rías!
- bueno… no me río – Alya estaba un poco asustada… no recordaba haber visto a Kathy así de enojada.
- ¿Por qué escuchaban por la puerta? – preguntó Remus.
- ¡ella me dijo! – dijo Sirius apuntando a Alya para deshacerse de una enfurecida Kathy.
- gracias primito, yo también te quiero – dijo Alya llena de sarcasmo.
- ¿y bien? – continuó Kathy - ¿Qué hacías?
- escuché mi nombre – inventó Alya – y supongo que si me nombraron tengo derecho a saber que dicen de mi.
- bueno… - dijo Remus – tiene un punto.
Kathy lo miró con una cara que parecía decir "Macabeo"
hola!!! a demás de esperar que les guste el capi, me ha parecido prudente explicar el porque de las canciones en el fic (porque seguiran apareciendo) la verdad es porque para mi cada momento especial tiene una canción... y no me he resistido las ganas de escribir canciones en este fic también... es que es una parte especial de mi vida.. y como tal merece su canción... o sus canciones en este caso...
ahora si ha hablar del capi... en un principio cuando escribí lo de que Sirius confesaba el amor de Remus por Alya pensé: "al fin van a estar juntos" pero mi mano y mi cabeza se negaron a escribir eso y apareció lo que acaban de leer u.u... Lo de Lily y James va así por que me ha parecido que las cosas tuvieron que empezar desde algún punto... no puede haberlo perdonado de la nada en séptimo... algo por él debe haber sentido... Las cosas entre Sirius y Kathy no he querido acelerarlas, porque no creo que Sirius dejara de ser un mujeriego de la noche a la mañana... tuvo que haber sido un largo proceso...
MÍNIMO TRES CRÍTICAS Y VA EL SIGUIENTE CAPI!!!
bss Ferny Lupin
